Tal vez
después
"Sé mi novia."
"No."
"¿Por qué no?"
"No me gustas. Eres un amigo, eso es todo."
Él se quedó pensando. Miró a Tomoyo, y ella supo que ese no sería el final del asunto.
- - -
En ese semestre, Tomoyo nuevamente había quedado en un salón diferente al de Sakura. Al principio creyó que en esa escuela separaban a los alumnos por promedio, o por área de interés para la universidad. Pero ahora sabía que los separaban arbitrariamente. O no habría conocido a este muchacho que de la noche a la mañana parecía que se había vuelto loco de amor por ella; se le declaraba al menos una vez a la semana.
Tomoyo lo
miraba y le parecía agradable. La hacía reír,
era espontáneo y natural. Pero no le gustaba.
'no
creo que vaya en serio puede que sólo sea porque le convenga'
Ella había
comenzado a preguntarse qué tan en serio iba ella con Sakura.
Sabía que la quería, más que a cualquier persona
que conociera y más que a todas juntas. Pero ella ya tenía
alguien a quien querer. Tomoyo se sentía contenta por eso, no
feliz; y al mismo tiempo la hacía sentir miserable, no
solamente triste.
- - -
"¿Quieres
ser mi novia?"
"No."
"¿Nunca
vas a aceptar?"
"No esta
semana."
"Dame
una oportunidad."
"No
puedo."
"¿Por
qué?"
"Ya
tengo a alguien que me gusta. No sería honesto."
"Entonces
si te digo que no tengo intenciones honestas,¿aceptarías?"
Tomoyo
rió. Y por primera vez consideró aceptar.
- - -
Se
acercaban las vacaciones de invierno, y las declaraciones eran más
frecuentes. Incluso había comenzado a pasarle papeles con la
pregunta. O escribirla en los cuadernos de Tomoyo cuando se los
prestaba.
'no
es un chico inteligente ni siquiera viene a clases todos los días
y siempre me está pidiendo mis apuntes'
Junto con
las vacaciones, se acercaba un periodo de exámenes. Tomoyo
había acordado estudiar con unos amigos una tarde en su casa,
aunque sería más bien Tomoyo dando asesoría a
los demás.
Habían
llegado todos y estaban resolviendo una guía para el examen,
cuando sonó el timbre. Poco después, las puertas de la
sala de la habitación de Tomoyo se abrieron y una de las
sirvientas anunció a un visitante.
"¿Ibas
a venir?"
"Sí,
no me perdería esto por nada."
Tomoyo se
le quedó viendo y él le guiñó un ojo.
Ella suspiró resignada y le indicó que se sentara.
Después
de unas horas, algunos se habían retirado con sus dudas
resueltas, mientras que –Chiharu y otros habían decidido
tomar un descanso y Tomoyo les indicó el camino a la cocina.
Sabía que no era de un buen anfitrión el dejar que los
huéspedes se sirvieran solos, pero ellos habían
insistido. Y eran amigos, no solamente invitados.
Eso había
causado que se quedara a solas con el chico.
"¿Estás
escuchando?"
"Cada
palabra."
"Bien...
al final, restas el seno de la multiplicación y eso es todo.
¿Entendiste?"
"Sí."
"¿Seguro?
Tienes que pasar el examen."
"¿Estás
preocupada por mí?"
"No.
Sólo quiero que mi esfuerzo valga la pena."
- - -
"Pero te
estuvo mirando todo el tiempo."
"No me
digas."
"Y con
una cara..."
"Entonces
no estaba escuchando."
"¿Siempre
tienes que ser así?"
"¿Cómo
así?"
"Te
preocupas por los demás, pero con todos es igual. Es como si
fueras amable con todos por obligación o por educación,
sin tener a alguien con quien serlo por que quieres. O porque le
quieres."
Tomoyo
estuvo repasando las palabras de Chiharu el resto del día.
¿En
serio era así con todos?¿Era tan notorio que no había
nadie por quien hiciera una diferencia?
- - -
El examen
fue el siguiente lunes y el viernes hubo una fiesta por el inicio de
las vacaciones.
"¡Vamos
a tomarnos una foto!"
"Está
bien."
Abrazó
a Tomoyo mientras uno de sus amigos sostenía la cámara.
"Te voy
a extrañar en vacaciones."
"Llevamos
menos de una semana. No creo que sea para tanto."
"¡Ah!
Qué fría, después de tanto trabajo... A mí
estas dos semanas me van a parecer eternas. ¿Qué voy a
hacer sin ti?"
'tú
sabrás', pensó Tomoyo. "Seguro que encuentras
la manera de pasarla bien, vas a ir a la playa."
"No. Te
necesito para eso. ¿Segura que no quieres venir? Mis padres
estarían felices de tenerte ahí."
"No
puedo. Tengo que estar con mi madre y la familia, es Navidad."
"Sal
conmigo. Vamos al cine hoy, por lo menos."
"Bien."
"Paso
por ti a las seis."
- - -
/ "Te
extraño, he estado muy solo estos días." /
"Yo
también." Tomoyo cerró los ojos al decir esto.
/ "Todas
las tardes salgo a caminar y pienso en ti. Escribo tu nombre en la
arena. Por primera vez en mi vida, quisiera que las vacaciones
terminaran rápido y regresar a la escuela." /
"Sí,
yo también quisiera regresar ya."
Esas
vacaciones, Tomoyo y su madre habían decidido quedarse en
Tomoeda, a diferencia de otros años que salían de
viaje. Y también a diferencia de otros años, Tomoyo no
podía ver a Sakura todos los días; en años
pasados la había invitado a quedarse con ellas cuando la
familia Amamiya decidió que seguir alejando a los hijos de
Nadeshiko no tenía sentido. De pronto Sakura se había
visto rodeada de una larga familia y no pudo evitar mencionarle a
Tomoyo lo feliz que la hacía eso, siempre había querido
conocer a la familia de su madre.
Pero este
año, Sakura había sido invitada a pasar las vacaciones
en China.
'con
su nueva familia'
/ "Cuando
regrese, hay que ir a un lugar del que me hablaron."/
"Sí."
/ "¿Eh?
Oye,¿estás escuchando? Dije que hay que salir." /
"Sí."
/ "¿No
me vas a preguntar dónde?" /
"Mejor
me muestras."
/ "Qué
feliz me haces. Te quiero linda. No puedo esperar regresar." /
"Yo
tampoco. Ojalá y el tiempo pasara más de prisa."
Había
pasado los días anteriores en su habitación, revisando
los videos de las capturas de las cartas Clow. Se encontraba ahí
cuando recibió la llamada de su ahora novio.
Hacía
mucho que Tomoyo había dejado la cámara de lado. La
noche de Navidad fue la encargada de tomar fotos, y cuando revisó
las imágenes en la computadora se dio cuenta de que todas
habían salido fuera de foco, movidas, demasiado oscuras o
demasiado iluminadas.
Ahora,
mientras revisaba el último video que había tomado de
Sakura, suspiró.
/ "¿Por
qué suspiras?" /
"Nostalgia."
/ "No te
pongas triste. Dentro de poco nos volveremos a ver." /
"Sí,
sólo unos cuantos días." Miró el calendario.
Era 27 de diciembre. 'sakura regresa para pasar año nuevo
aquí entonces iremos al templo'
- - -
Las
vacaciones terminaron y de vuelta a clases se dieron las
calificaciones de los exámenes. Como era de esperarse, Tomoyo
obtuvo buenas calificaciones en todo.
"¿No
estás orgullosa de mí?"
"¿Por
qué? Si de todas maneras reprobaste."
"Pero no
es lo mismo reprobar con 5 que con 2. Seguro que el siguiente examen
llego al 6."
"No vas
a pasar la materia."
"En
extraordinario o en título sí la paso."
"Seguramente."
"Vamos a
salir."
"Hoy es
lunes, no puedo."
"Entonces
el jueves, o el viernes. Ya me habías dicho que sí."
"¿A
dónde vamos?"
- - -
Por alguna
razón, Tomoyo esperaba que en esa fiesta se supiera qué
tan en serio iba esto del noviazgo.
Estaban en
casa de Naoko, que resultó ser prima de...
'novio
no es la palabra adecuada no puede serlo'
Durante
los juegos, simplemente no hubo ninguna señal. De hecho, él
ganó más cachetadas que nadie y, literalmente, a manos
de Tomoyo.
A
diferencia de lo que todos pensaron, ella no se contuvo y cada
bofetada tronó. Él terminó con la cara roja,
pero ella se sentía complacida.
Más
tarde, Tomoyo se dio cuenta de que su celular se había quedado
sin batería, y pidió a Naoko su teléfono para
llamar a sus guardaespaldas y que la recogieran. Como ella estaba
ocupada en el momento, él fue quien le mostró donde
estaba el teléfono.
Por la
fiesta, y porque los padre de Naoko no estaban en casa, todas las
luces fuera de la sala estaban apagadas. Era una casa bastante
antigua, la primera vez que Tomoyo había ido le había
quedado muy claro por qué a Naoko le gustaban las historias de
terror; su propia casa podría haber sido escenario de alguna
de las historias que ella contaba. De hecho, a Tomoyo le pareció
reconocer algunos objetos como un animal domesticado, que había
figurado en una historia.
Él
iba guiando a Tomoyo, recorrieron un par de pasillos, y cuando ella
estaba empezando a sospechar que no la estaba llevando hacia el
teléfono, escuchó el timbre de éste. Él
contestó y poco después colgó, no había
sido una conversación larga ni significativa. Hizo un gesto
para que ella procediera.
Marcó al celular de una de sus guardaespaldas para pedir que enviaran un coche. Tomoyo
colgó y se encontró arrinconada contra la pared.
"¿Qué
fue eso?"
"¿De
qué hablas?"
"De hace
rato, cuando me golpeaste."
"Era un
juego."
"¡Eso
mismo!¡Era un juego!¡No se supone que me golpearas como
si te hubiera hecho algo!¡O dime qué te he hecho!"
Tomoyo
estaba demasiado sorprendida para responder.
"Yo..."
"Dime...
qué he hecho para que me odies, para que no me quieras."
Ella no
respondió.
"Solamente
he querido estar contigo para conocerte. Porque eres bonita,
inteligente. Y creía que eras, que podías ser agradable
o cariñosa. Que tal vez era cuestión de tiempo. Porque
realmente me gustas."
"No
quise lastimarte..."
Él
la miró. Sabía que no le mentía. Se apartó
y se dirigió hacia la sala.
- - -
"Creo
que debemos terminar."
"También
lo creo."
"Pensé
mucho el fin de semana. Y creo que después de todo, no quiero
tener contigo una relación que no sea honesta. Es doloroso."
Tomoyo se
sentía basura. Pero cuando lo vio a la cara, él
sonreía.
"Literalmente,
es doloroso. Prefiero ser tu amigo. Por salud."
Ella
sonrió levemente y asintió. Serían amigos.
Después de todo, él demostró que era mucho más
maduro de lo que ella pensaba que él, y que ella misma,
era.
Aunque nunca fue lo mismo que antes.
