2- De fumar y chupar. (Dar las gracias a Azu)
Hay algo que le excita. Sí, Remus también tiene esas cosas llamadas hormonas que hacen que su zona sur sufra, de vez en cuando, algún trastorno.
Sirius le pone cuando fuma. No puede evitarlo, la mayoría de las veces es involuntario, pero es que, ES QUE el destino es un cabrón, es un jodido cabrón, que le busca, le patea y luego le dice "Jódete, vas a verle fumar el resto de tu vida después del entrenamiento".
Que alguien se lo explique, por favor. No, en serio. ¡Qué alguien le explique qué ha hecho él para merecer esto! Él hace sus deberes, se acuesta pronto, no bebe, no fuma si no es absolutamente necesario. Come, eso sí, a lo mejor es por eso, por esa adicción al chocolate. Remus jura, joder, jura que dejará el chocolate si le quitan esa tortura de casi quince minutos diarios. Sí, quince. Sirius es tan hijo de puta como su destino y fuma tan despacio que cuando acaba a Remus le tiemblan las manos y lo que no son las manos. Algo, vibra en ese momento. Por merlín, vibra.
Ese día es diferente. ESE DÍA es diferente y querría morirse. Sí, es más, él no debería morirse, debería ser Sirius. Tendría que irse al infierno y peinarle la cola al diablo durante horas como castigo, pero vamos, seamos sinceros. Sabemos quien es Sirius, no, peor, sabemos CÓMO es Sirius, por lo que deducimos que diría algo así como…
-Lo que dije el otro día sobre comérmela. Iba en serio, Lupin.
Como eso, y entonces el pobre diablo boquearía, como hace él, no podría mirarle y diría algo como…
-Y lo que yo te dije de James, también.
Y entonces Sirius, alzándose ante todos, señalaría al diablo y comenzaría a cantar, lenta, seductora y totalmente sexual
-Eres un cobardeee, NANANANNA
Mientras, por su puesto, mantiene su cigarro en la boca, se descamisa y empieza ha hacer tonterías. Las tonterías de Sirius, que siempre les libran de las situaciones comprometidas donde uno quiere gritar "¡No soy un cobarde!" y el otro quiere contestar "¡Pues demuéstralo, cojones!"
