Notas de autor: Bueno quería agradeceros a todos vuestros comentarios, tanto para animarme como para opinar. Muchas gracias,

Este capitulo es el penúltimo a que digamos empiece la acción. El siguiente lo publicaré entre mañana y pasado, porque el viernes empiezo las clases (PARA MI SANTA DESGRACIA) y claro, una entre que la lía y la deslía ( Por que sí, soy tan Remus que ni me lo creo, pero como me lo proponga Sirius es un personaje basado en mi xD) pues tendré que publicar un poco menos seguido. De todas maneras, no os preocupéis, no soy de las que deja fics a medio hacer. Mi conciencia no me lo permite, darla un hueso, os lo agradecerá.

En fin, espero que os guste

9- Arriba la guardia Potteriana

James es el más listo. Remus siempre lo dirá. Cuando se trata de inventar travesuras, él es el primero; cuando se trató de encontrar la manera de hacerse animagos, para estar con él, él encontró el hechizo. Es el más listo y es el mejor. Incluso es el mejor cuando no sabe lo que pasa e intenta ayudar.

-Remus, venga, tío ¿Qué te pasa con Sirius?

-Que estoy cansado, James. Joder. Yo soy prefecto, no debería dejarle estar por las noches a esas horas tirándose a alumnas de séptimo, me traiciono a mí mismo y si le pillan, yo cargaré con las consecuencias.

-Venga, pero si nunca te ha molestado eso.

-Bueno, pues ahora sí.

James se da la vuelta, la luna está cerca, Remus está susceptible y es mejor mantenerse al margen cuando es así.

-Espera, James, lo siento. No sé que me pasa- miente, James lo sabe, Remus sí sabe que le pasa, pero no quiere contárselo- es la luna, nada más- vuelve a mentir, porque es la luna, pero es algo más. Sin embargo James sabe que si Remus tuviese algún problema grave se lo contaría así que, se da la vuelta le dice "¡Tranquilo, tío, no pasa nada!" y entra con él al gran comedor.

Sin embargo, él es buscador, nunca baja la guardia. Pasa algo. Y tarde o temprano lo descubrirá, claro que sí. Pero Lily pasa con esa falda y esos andares y ese pelo que huele a todo lo agradable del mundo junto, entonces, se permite bajar la guardia un poco. Porque, coño, es Lily Evans