Capítulo 2
Aquella marca verde se levantaba en el rojo cielo de la tarde ¿Abría muerto alguien? tal vez Sirius estaba equivocado y Alice era la causa de aquella señal.
- Sirius – decía James con un notable tono de miedo en su voz mientras veía la marca - junta a la orden y salgan de aquí yo seguiré buscando a Dorcas yo se quien me dirá donde está, llévate a Lily y no la dejes volver.
- James…
- Y si lo encuentras antes que yo no lo dejes escapar.
- Cornamenta…todavía quiero ser padrino de esa boda así que ten cuidado – le decía Black mientras le daba una palmada en la espalda
- Canuto---cuídala – Sirius asentía con la cabeza – Lily, tu y Sirius saldrán detrás de mi, yo me encargare de despejar el camino mientras bajamos, Dorcas no está aquí arriba así que debe de estar en alguna parte de la planta baja o en el sótano, por lo que una vez que estemos abajo ustedes salgan de aquí, yo seguiré buscando, no me esperen llegare al cuartel.
El miedo invadió a Lily al escuchar a James, sabia que su necedad lo haría arriesgase demasiado volviéndolo un blanco fácil para el enemigo; su terquedad lo había llevado al punto de cometer tonterías que ponían su vida en peligro así como la de otros, esta ocasión era una de ellas. Pero ahora James no solo tenía en mente el rescate de Dorcas y la pelirroja lo sabía, así que si ella no lo encontraba primero nada bueno saldría de aquel intento de rescate.
Los tres se alistaron y James comenzó a caminar por el pasillo sin dejar de vigilar, mientras que Sirius se reunía con Lily y comenzaban a caminar detrás de el. Al llegar a las escaleras Potter se detuvo para buscar a la pelirroja
- Cuídate y no te separes de Sirius ¿entendido? – decía Potter a la vez que la besaba – Nos vemos en la cena.
Y tras estas singulares palabras comenzaron a bajar por las escaleras e inmediatamente fueron recibidos por un intercambio de taques entre mortifagos y los de la orden quienes intentaban salir de aquel lugar
-Te lo dije – decía Sirius mientras señalaba a una chica que corría por delante de ellos, era Alice y estaba ilesa.
Otros miembros de la orden salían a su paso y se reunían con ellos,
Lily aprovechando la confusión causada por el intercambio de ataques y contra ataques se soltó de Sirius y corrió hacia el lado contrario de la salida.
- ¡¡¡Lily…LILY… CARAJO!!! - gritaba Sirius tratando de alcanzarla
- ¡¡¡Déjala!!!, debe ir detrás de James y no tenemos tiempo hay que sacar a Lupin de aquí no falta mucho para que anochezca, además Bones está mal herido, ella estará bien – decía Frank Longbottom mientras salían del lugar.
Lily siguió corriendo sin mirar atrás tratando de alcanzar a James pero en ese momento CRAC un sonido acompañado de un destello golpeaba en dirección a Potter a la vez que un par de encapuchados salían de la nada y corrían detrás de él.
Lily se detuvo de golpe y se ocultó tras una pared viéndolos pasar para después seguir detrás de ellos, pero al doblar la esquina del pasillo se topó con un mortífago que salía de una de las habitaciones después de escuchar al ataque anterior y como un reflejo la pelirroja apunto su varita hacia aquel personaje, un destello de luz azul salió disparado contra el mortífago.
Si le había dado o no fue lo que menos le importó ya que comenzó a correr en sentido contrario tratando de llegar a las escaleras para alcanzar el piso superior, pero podía sentir que aquel mortífago le pisaba por muy poco los talones
Ya arriba la pelirroja abrió una de las habitaciones y entró rápidamente cerrando con sumo cuidado la puerta, se dio la media vuelta para buscar un lugar donde esconderse y ante ella parado a pocos centímetros un hombre alto que vestía igual que los demás, túnica negra y aquella máscara metálica. Lily levantó su varita pero la fría mano de aquel hombre le impidió intentar algo más.
- BUSQUEN EN TODAS LAS HABITACIONES – gritaba desde el otro lado de la puerta el mortífago que se había encontrado anteriormente
Tras escuchar esto, el hombre que estaba frente a Lily comenzó a jalarla hacia al extremo contrario de la habitación, la chica intentó soltarse y desesperado por que estaban por entrar en aquel lugar la tomó por la cintura y le cubrió la boca ocultándola detrás de un viejo armario de roble. Lily podía sentir la tibia respiración de aquel hombre en el cuello mientras este se acercaba más para ocultarse junto con ella detrás del armario, por un instante sus miradas se cruzaron y Lily no opuso mayor resistencia.
