Titulo: Presentación en vivo
Autora: kandra
Rating: PG-13
Parejas: Tom/Harry, Severus/Harry
Reto: Jeremiada
Notas de la autora: Se da en el universo de "Aquel que debemos proteger" ().
~*~
El tintineo de magia resonó por su cuerpo como una gran ola de sensación. Un enorme placer que trepaba desde la base de su espina hasta su cabeza... Se sumergía en una marea de pasión.
Colosal.
Colorida.
Codiciada.
...Colmada.
Harry se halló jadeando al igual que Severus, aunque ambos por diferentes razones. El primero no podía sentir mayor felicidad, mientras el segundo sostenía con fiereza su brazo izquierdo.
El antiguo Profesor de Pociones portaba a una Dark Mark rebosante de energía, haciendo efectivo el llamado a los death eaters.
Lord Voldemort sonrió cruelmente al traidor, deleitándose de su dolor. Si de su sola decisión se tratara, lo que le haría...
Compartió una mirada cómplice con Harry, y su sonrisa se tornó traviesa. Ojos escarlatas llenos de mensajes ocultos.
El joven se sonrojó abochornado, alegrándose de tener cubierto el rostro con la gran capucha de su capa. Murmuró rápidamente un hechizo para limpiar la túnica negra que portaba, intentando ignorar a Lucius Malfoy, que detrás de su imperturbable máscara, le dirigía una mirada divertida.
Harry estuvo tentado a levantarle el dedo del medio... Sin embargo, los distintivos "pop" de las apariciones, distrajeron sus pensamientos.
Death eaters comenzaron a arribar a la sala que el Dark Lord había preparado especialmente para ese propósito, cada uno de los enmascarados sujetos arrodillándose y gateando hasta su Señor para besar la punta de sus túnicas. Tom asentía complacido con cada uno de ellos. Harry observaba desinteresado.
Los recién llegados obligaban a los anteriores a ocupar un puesto alrededor de su Señor, permitiéndoles a ellos la oportunidad de pasar por el ritualístico saludo.
La ceremonia lo aburría profundamente, y apoyado en una de las paredes cerca de la puerta no hacía otra cosa más que concentrar su vista en uno de los death eaters.
Y Wormtail gimoteó sus alabanzas a Voldemort.
Severus, después de haber ayudado a Tom a hacer la invocación a sus seguidores, se mantenía mudo al lado del Gryffindor, imperturbable tras su máscara. Millones de pensamientos conflictivos corrían por su mente. Algunos más sombríos que otros.
Y Wormtail se apresuraba a tomar su lugar en el círculo.
Harry no prestaba atención a su amante, quien se rodeaba de un silencio perturbador.
Y Wormtail observaba silencioso a Lucius. Curiosidad por las misteriosas personas no muy lejos de él.
Severus no podría encontrarse más incómodo.
Y Wormtail fue obligado a regresar la atención a su Señor.
Finalmente Tom dio comienzo a su discurso de bienvenida.
Muchos death eaters se hallaban nerviosos; no había habido una reunión tan completa desde el año en que Harry Potter fue capturado y maldecido por su Señor. Algunos habían escuchado rumores... pero aquellos eran tan increíbles, que ninguno conscientemente les creía, a menos que lo vieran, claro.
-Relájate, Sev... -Harry susurró delicadamente.
Y Wormtail desviaba una mirada hacia las encapuchadas figuras.
La sedosa voz silbó en el caos de sus pensamientos. Severus sufrió de un escalofrío que repercutió hasta los pliegos de su larga túnica, pero continuó sin decir palabra.
En el trasfondo, Lord Voldemort daba las mismas palabras de siempre, alentando a sus seguidores a trabajar con más ahínco y entusiasmo, pues ya era la fecha...
-Hoy es un gran día -anunció, como si ninguno de sus discursos comenzara de tal manera.- Es el día en que abiertamente daremos todo lo que tenemos... y saldremos victoriosos. Atacaremos con todas nuestras cartas debajo de la manga, exterminando completamente a nuestros enemigos y esclavizando a aquello que no sirva nuestros propósitos.
Bla bla bla, pensó Harry.
Nunca había sido bueno en las relaciones sociales ni políticas, le venían sin cuidado. Mientras Tom continuaba pretendiendo cultivar ese lado en él, Harry seguía recordándole que su lado Gryffindor le dificultaba hallar la gracia de ese fino arte. No era como Dumbledore, después de todo.
-...presento a nuestro más poderoso aliado.
Las palabras llegaron a sus oídos, dirigidas por hábiles labios hacia su persona.
Todos los ojos de la habitación se posaron en él, y Harry se despegó de su rincón para abrirse paso a través del círculo de enmascarados. Miradas de envidia y curiosidad seguían cada uno de sus movimientos, la mayoría preguntándose por su identidad y algunos pocos terminando de asimilarla.
Se detuvo al lado de Tom en una pose orgullosa. Aura de poder que sorprendía a los más débiles y demandaba el respeto de los más experimentados.
Voldemort sonrió complacido con la impresión, al momento que besaba la mano del desconocido en una clara señal de igualdad. Un grito mudo que declaraba la alianza entre los dos magos, así como la bienvenida del extraño al perfecto círculo del Dark Lord.
Finalmente, Lord Voldemort se dirigió a sus seguidores.
-Frente a ustedes se encuentra nuestro más fiel y hábil colaborador contra Albus Dumbledore, les presento...
El invitado se quitó la capucha lentamente.
-...a Harry Potter.
El silencio embriagó todo. La gran mayoría de death eaters se tensaron al reconocerlo, y no hubo menos de uno que murmuró sorprendido comentarios al colega del costado. Harry mantuvo una mirada fría en conjunción con su burlona sonrisa, altamente complacida, similar a la que Tom poseía en su rostro.
Pero por dentro, odiaba la atención.
-Harry Potter ha visto en su mejor conveniencia formar una componenda con nosotros -declaró Voldemort.- Sus motivos son... -Tom le dirigió una significativa mirada- personales y completamente válidos.
El joven asintió ante la entonación de finalidad que utilizó el Dark Lord. Todavía no era momento de anunciar que no le había quedado otra opción si es que planeaba sobrevivir. Si es que ambos planeaban subsistir.
Podía sentir los ojos de los death eaters sobre su persona. Todos lo observaban con reserva, todos... excepto Lucius. Él estaba demasiado ocupado riendo ante sus "colegas" como para prestarle atención. Tenía el orgullo y privilegio de haber mantenido el secreto del Dark Lord, después de todo.
Harry sonrió cruelmente, una mueca tan parecida a la Voldemort.
Hizo contacto visual con Wormtail.
El hombre palideció. Soltó una aguda jeremiada como si intuyera qué es lo que Harry tenía planeado para él. Su asustada mirada iba de Voldemort al Niño-Que-Vivió y viceversa.
Sin embargo, cuando el Dark Lord no dio indicación alguna que lograría salvar su pellejo, el death eater levantó su varita presto a hacer su huída o defenderse.
-Expelliarmus -murmuró Harry sin mucha molestia.
La varita de Wormtail cayó al suelo, rodando hasta la punta de su túnica. La rata no era lo suficientemente veloz como para compararse a él.
Con una sonrisa sardónica en el rostro, Harry ladeó la cabeza, observando entretenido qué es lo que haría Wormtail una vez que se sintiera atrapado.
Respondiendo a sus pensamientos, Pettigrew se lanzó al suelo de rodillas, implorando a su Señor que lo protegiera.
-¡Soy leal, mi Lord! ¡Lo ayudé a resucitar cuando nadie más lo hizo! -mostró su mano plateada, como si importante fuera.
Voldemort entornó los ojos, negándose a responder sus súplicas.
Harry simplemente le dirigió una sonrisa felina.
-Crucio.
