Hola!!!!!!!!!!!
Mil disculpas por la demora, no dependió de mi, pero en verdad lo lamento.
Aquí les dejo el quinto cap espero que les guste.
Cualquier duda, sugerencia o piedrazo, me dejan un review.
Mis amigos de la infancia
Sus hermosos ojos me miraban con algo de temor, como pensando que había perdido cordura.
No había duda, era ella, más hermosa de lo que recordaba, con su misma preferencia de color en el vestir y esos extraordinarios ojos violetas
Con su mirada me decía todo lo que sentía, sin palabras, con tan solo mirar el brillo de sus ojos entendí el error de haber intentado dejarla atrás.
En su expresión y la mía se denotaba claramente todo el amor acumulado, no dicho, viviendo en la esperanza, intentando sobrevivir al presente, a esta dolorosa situación que enfrentamos por mi culpa.
:-Sam, yo…
En una fracción de segundo ella dio vuelta dispuesta marcharse, a no enfrentar nuestra historia. Yo no podía permitirlo.
Detenerla fue fácil, lograr que me mirara a la cara era casi imposible.
El sentir por un instante que todo volvía a ser como antes.
Ni yo casado ni ella comprometida.
Una ilusión desvanecida en su dolorosa mirada, la cual al enfrentarse a la mía me mostraba claramente el daño que nos hacia todo esto. Cuando pudo articular palabra me pregunto lo que sin duda la tenia desconcertada.
:-que haces aquí…
:-no puedo creer que te encontrara, necesitaba hablar contigo pero jamás pensé poder encontrarte aquí.
:-¿porque?...¿porque viniste, como te enteraste?
De repente el motivo de mi viaje me hizo bajar la cabeza. ¿Cómo decirle que no había venido aquí "exactamente" por ella?
Ella se percato de mi titubeo y por su duro semblante me llevo a pensar que Sam intuía correctamente la razón del mismo.
Si tan solo pudiera borrar los últimos años de mi vida, volver el tiempo, no cometer ese error.
Pero lamentarme no servia de nada, así como aquel vació silencio que se hizo entre nosotros por un breve lapso de tiempo.
Todas mis inquietudes empezaban a brotar desde o mas profundo de mi corazón, el cual me clamaba una respuesta, una razón coherente para entender lo que estaba pasando por su cabeza.
:-Danny, por favor, deja de torturarme así.
Rabia y dolor acompañaban cada una de sus palabras. Pero esta situación no solo la hería a ella. Todo esto también me dolía, el no poder abrazarla y calmar todas sus dudas, decirle que, aunque no fue mi idea encontrarla aquí, agradecía al cielo que esto pasara, besarla quizás….
Cada idea que bullía de mi mente era más descabellada que la anterior desenfrenando aun más mi corazón, y es que por mas que lo pensara no me cabía en la cabeza que ella ahora amara a alguien mas.
Era cierto, yo no tenía ni el más mínimo derecho a inmiscuirme, ni siquiera a opinar en la decisión que ella había tomado y que la había conducido a esta ciudad.
Sin embargo, preguntas sustituían mis locas ideas ¿realmente existía alguien que la amara como ella realmente se lo merecía?,¿Quién fue capaz de reemplazar ese sentimiento, nuestro sentimiento?, ¿QUIEN ME REEMPLAZO A MI?
Poco a poco nos fuimos tranquilizando, necesitábamos hablar como dos personas civilizadas, ella lo sabía, había muchas dudas que yo quería aclarar, en especial una que surgió en el mismo instante en que a Jazz se le escapó la noticia: ¿Quién?
:- Sam, necesitamos hablar….
Ella asintió levemente, resignándose.
:- se que tenemos que hablar, aunque eso no cambiara nada…. ¿verdad?
Un café, cerca del Museo del Louvre, fue el lugar ideal para nuestra charla.
Después de que una camarera nos tomara la orden, fue ella quien empezó el tenso coloquio.
:-jamás pensé en encontrarte aquí, no después de hacer jurar a Jazz que no te lo diría.
:- perdónala, simplemente se le escapo.
:- pues… ¿de que quieres hablar? Creo que en mi carta fui suficientemente clara.
Renuncie a amarte Danny.
:-no me dijiste que te casabas….
:-¿importa realmente?
Su mirada era triste, melancólica, como la de un ángel esculpido en mármol.
¿alguien que estaba a punto de casarse, estaría así de afligido?
:- si, si importa, porque al parecer no amas a ese sujeto….y a propósito, ¿Quién es?
:-no importa, no lo conoces
:-no lo amas, ¿verdad?
:-Eso dejo de importarme hace mucho tiempo, solo se que es un buen hombre que hará lo que sea para verme feliz.
:-pero tu no lo amas, Sam.
Sam me miro con claras ganas de insultarme, pero se contuvo. Yo sabia que no tenia ningún derecho a decir lo que dije pero ¡ella estaba cometiendo un error!
:-Sam, mírame, no heches a perder tu vida.
Mecánicamente tomo sus cosas y se puso de pie, y mirándome como jamás lo había hecho, mezclando ternura y dolor en sus ojos magenta, me dedico una triste sonrisa antes de pronunciar su despedida:
:-solo estoy intentando ser feliz Danny, como tu debes de serlo con Valerie.
Mientras se marchaba no pude evitar sentirme culpable.
Ella tenía razón, estaba en todo su derecho de querer ser feliz.
Pero yo no quería que Sam sufriera…lo que yo estoy sufriendo. Si, era cierto, yo estimaba mucho a Valerie, pero no la amaba.
Aquel amor que pensaba sentir por ella, aquel me hizo pedirle que se casara conmigo, se desvaneció en el mismo instante en que volví a ver a Sam.
Me basto volver a ver sus ojos para por fin entender la verdad.
Mi corazón seguía siendo de ella.
Todos estos pensamientos me acompañaron en el trayecto desde el café hasta el hotel.
Empezaba a tomar una determinación, tenia que finalmente sincerarme con Valerie, aunque eso nos doliera a ambos.
No podíamos seguir viviendo en una mentira.
Una colisión me saco de mis pensamientos. Al parecer la persona con quien choque iba igual de distraída.
:- lo siento, no quería…
Cuando me fije, aquella persona me miraba sorprendido, con los ojos abiertos como platos y una sonrisa aflorando en su rostro.
:- ¿Danny?
Yo simplemente no podía creer lo que estaba frente a mis ojos
:-¿Tucker?
