La Ley de la Vida

Sinceramente estaba deprimida… y lo peor es que se le estaba haciendo costumbre despertarse de ese modo…

Se medio desperezo… medio reacomodo sus pensamientos… medio se animo… medio recordó en que día estaba y sobre todo… medio recordó ahora quien era.

No siempre había sido así… antes… cuando era niña… solía jugar mucho… sobre todo con sus amigas, pero desde lo sucedido aquel día, ya no se daba el tiempo de sonreír, es más, hasta el carácter tan dulce que la identificaba se transformo en algo parecido a la seriedad… aun así, tenía tiempo para preocuparse por su único hermano.

Para rematar un poco… su vida no siempre fue estacionaria… por cuestiones que nunca entendió, siempre cambiaban de residencia, en un año incluso cambiaron tres veces y eso la tenia de peor humor aún, justo cuando alcanzaba la armonía, volvían a cambiar de residencia.

- ¡buenos días linda!-una mujer entro en la habitación y saludaba alegremente.

- no se que tienen de buenos- contesto la chica quien estaba en abstracción observando el horizonte que se podía ver desde la ventana.

- vamos pequeña… no es tan malo…ahora somos personas importantes… muy importantes.

- si… como no.

- como sea… te esperamos abajo para desayunar.

- si… en un momento bajo- contesto mientras se soltaba su larga cabellera para cepillarla.

- no te tardes

- mmmm- fue lo único que contesto.

Siguió ensimismada cepillando su larga cabellera un rato más, y después con suma delicadeza empezó a levantarlo en su clásico peinado… ese que desde niña casi, o nada, había cambiado.

-Si tan solo hubiera sido más prudente- musito- ¡maldición!, ¡tanto tiempo!… ¡tantas cosas que se están perdiendo! y todo por que ¡no piensa antes de hablar!- lanzo el cepillo directo al suelo- tienes la virtud de desesperar a cualquiera… incluida a mi… pero aún así… ¡te extraño tanto!- unas gruesas lagrimas comenzaron a desplazarse por sus delicadas mejillas, poco a poco perdió la compostura hasta desplomarse sobre el piso, escondiendo la cabeza entre sus manos- ¡ZUKO!- grito enojada mientras lloraba, ella sola y sus recuerdos.

…………………………………

- ¡Oye Vamos a Jugar!- una niña pequeña, vestida con ropas rojas, se acerco hasta donde ella se encontraba.

- lo siento, pero no tengo ganas ahora- se excuso la niña mientras tomaba asiento a la sombra de un árbol.

- ¡pero Mai!… somos niñas… ¡tenemos que jugar!- otra niña se acerco a la escena, esta estaba vestida completamente de rosado.

- ya les dije que no tengo ganas- contesto seriamente- además… Azula, ¿no eres tu quien dice que jugar es tonto?- se defendió Mai

- bueno como sea- musito Azula mientras se alejaba con Ty Lee- quédate ahí entonces… te perderás de la diversión- inmediatamente Azula comenzó hacer sus acrobacias acostumbradas junto con Ty Lee.

- depende de que tipo de diversión se trate Azula- murmuro por lo bajo Mai, mientras comenzaba a revisar una por una las uñas de las manos…pensando en cierto jovencito de ojos dorados, el hermano mayor de Azula.

Entonces sucedió… ahí estaba él, caminando al lado de su madre por los pasillos del jardín, se veía tan relajado… tan contento… que simplemente no pudo evitar el sonrojo inocente que se asomo en sus mejillas.

Esto no paso desapercibido por Azula. Inmediatamente ideo todo un plan para aprovechar la situación, y el resultado fue entre desagradable y todo lo contrario.

- les explicare el juego- hablo Azula, mientras colocaba una manzana en la cabeza de Mai- lo que haremos es tratar de derribar las manzanas de la cabeza del compañero…- corrió hasta donde estaba zuko a unos metros de distancia- así- lanzo una llama pequeña a la manzana logrando encenderla.

Zuko se asusto inmediatamente y solo atino a correr hacia Mai para quitarle la manzana, pero midió mal la distancia, y cuando le quito la manzana con la mano, se siguió de largo y se llevo entre los brazos a Mai cayendo ambos en la fuente que estaba enfrente.

- jajaja, te dije que funcionaria- grito Azula a Ty Lee victoriosa.

- uhhh, Se ven tan lindos juntos- se burlo Ty Lee, mientras Zuko se levantaba muy molesto y se dirigía hacia el palacio.

- ¡ustedes son unas…! ¡Ah!- les reclamo Mai, pero no pudo continuar con su frase, se dio la vuelta y corrió hasta su habitación a cambiarse- son unas pesadas… ¡se burlan de mi cada vez que pueden!... suspiro pesadamente mientras se quitaba la ropa húmeda rápidamente y comenzaba nuevamente a vestirse con ropa seca y a secarse su pelo suelto.

- aunque debo aceptar que fue muy interesante- se sonrojo violentamente al recordar como Zuko la abrazo ligeramente por los hombros, Un toque en la puerta la saco de sus pensamientos- ¡quien es!- pregunto Mai.

- soy yo… Zuko

- ¡ZUKO!- grito internamente Mai mientras corría abrir la puerta- ¿Qué sucede?- pregunto tratando de ocultar su emoción.

- vine a disculparme… aunque no se muy bien por que, pero te empuje a la fuente.

- no… no te preocupes- se sonrojo levemente- fue un accidente

- este… si… un accidente- tartamudeo Zuko- ¡pero fue culpa de Azula!- espeto Zuko

- eso te pasa por ser tan confiado… además… ¡Azula siempre Miente!- Mai sin querer había enseñado un nuevo modo de pensar para Zuko, una enseñanza que duraría toda la vida.

- si… es cierto, ¡Azula siempre miente!- murmuro quejosamente entre su enojo… Mai tenia razón, era curioso, parecía que ella siempre pensaba lo mismo que él, tal vez por eso le caía tan bien- bueno, me tengo que ir, acaba de llegar una carta de Tío Iroh y quiero saber que cuenta, adiós- se excuso el niño mientras comenzaba a caminar para retirarse.

- ¡Zuko espera!- Mai se acerco a él y se quedo quieta, sin saber que hacer.

- ¿Qué… pasa?- tartamudeo nuevamente Zuko al sentir tan cerca de Mai.

- bueno… este… yo… bueno… yo

- ¿tu que Mai?

- bueno- sin saber de donde le salio el valor se acerco a Zuko, lo tomo con las manos en el rostro y le dio un tierno beso en la mejilla- para que veas que no estoy molesta contigo- se dio la vuelta y se metió a su habitación completamente sonrojada, dejando a un Zuko completamente paralizado.

- ¡WOW!- exclamo cuando logro reaccionar- eso fue… extraño, pero agradable- murmuro mientras se llevaba la mano y tocaba ligeramente con los dedos el lugar donde Mai le había dado el beso y caminaba rumbo a la sala de estar de su madre.

Adentro de la habitación, Mai gritaba Eufórica, era la primera vez que le daba un beso a Zuko, y aunque uno muy inocente… fue lo suficientemente emocionante como para tenerla hecho un remolino dando de vueltas por todo su cuarto inmensamente Feliz…

Tiempo después las cosas mejoraron… Mai fue quien consoló a Zuko cuando su madre, la princesa Ursa, desapareció sin dejar rastro… aunque ella sabía perfectamente bien que había sucedido… pero juro no hablar.

Ahora eran compañeros de lecturas… ambos buscaban inconscientemente la compañía del otro, incluso le jugaban bromas muy pasadas a Azula, quien nunca sabía bien si era la casualidad o alguna broma de su hermano, pero siempre acababa humillada frente a otros cada vez que le jugaba una broma a Mai o a Zuko… claro, la venganza era peor.

Aun así, Zuko cumplió 14 años… acababa de pasar su prueba de fuego… ya era todo un hombre. Aquel día Mai le tenia un regalo por haber pasado la prueba… tenia que ir hasta uno de los jardines, pero noto como varios de los más altos capitanes y generales de la Nación del Fuego se dirigían a la sala de Guerra, le llamo la atención y decidió ir averiguar…

- no puede pasar- fue la fría contestación de uno de los guardias.

- ¡acaso están locos!

- ¿Qué sucede príncipe Zuko?

- no me dejan pasar… si algún día voy a gobernar como mi padre necesito aprender de una buena vez…

- tienes razón, te dejare pasar, solo ten cuidado de no hablar mucho… a esos viejos gruñones no les gusta que los contraríen.

Pero no hizo lo que le pido su tío… fue capaz de contrariar a uno de los generales, y el único modo de enmendar la falta era un Agni Kai… un terrible Agni Kai.

- ¡pero que hiciste Zuko!- lo alcanzo Mai cuando este se dirigía a su habitación para prepararse para el enfrentamiento.

- ¡nada!, solo dije lo que no me parecía.

- pero sabes que es peligroso enfrentarse son esos sujetos- Mai no quería, pero se estaba preocupando horriblemente.

- ¡no creo!- fue la contestación de Zuko- es un viejo decrepito y engreído, no costara mucho trabajo derrotarlo.

- presiento que esto no va a salir bien.

- no te preocupes Mai… se cuidarme muy bien- sonrió levemente, logrando sonrojar a Mai.

- bueno… que descanses- dio la vuelta y camino rumbo a su habitación.

- ¡oye! ¿No se te olvida algo?- ahora el sonrojado era otro.

- ¿Qué?- tartamudeo Mai.

- mi regalo por la prueba de fuego…

- te lo daré cuando termines el Agni Kai- sonrió y se alejo de ahí.

- en ese caso… me conviene ganar- satisfecho Zuko se fue a dormir, mañana era un día muy largo…

…Más largo de lo que el hubiese deseado.

Era más o menos el medio día cuando fue llamado al duelo. Entro arrogante como era su costumbre.

Mai se encontraba sentada al lado de sus padres, justo enfrente de Zuko, por lo que podría apreciar bien cada movimiento que este hiciera, pero cuando noto que el general que había sido humillado estaba sentado en el extremo contrario a ella, al lado de todos los generales, sintió que el corazón se le paralizaba, intento incluso gritar, algo malo estaba sucediendo, y analizo la situación.

-La Falta no era para el general… si no para la persona de mayor rango en la sala… y ese solamente podría ser…

- ¡PADRE!- grito Zuko cuando vio a su padre

- …

- no quiero enfrentarte-

- ¡PELEA!

- ¡pero padre!

- ¡PELEA!

- no fue mi intención ofenderte

- ¡EH DICHO QUE PELEES!

- ¡te lo ruego padre!… la Nación del fuego es lo más importante para mi

- ¡tu aprenderás a respetarme!... ¡y tu maestro será el sufrimiento!

Después una inmensa luz… algo que había dejado callados a todos… Mai se perdió en el silencio, y cuando logro reaccionar, lo comprendió todo.

Podía ver a las personas quienes se cubrían la boca para no gritar… y vio a Zuko, ahí tirado, con el rostro enrojecido y humeando, gritando de dolor, un dolor que no solo era de él… si no también de ella… el Señor del Fuego Ozai, lo había quemado el rostro de Zuko, marcándolo para siempre.

Quiso correr para ayudarlo, pero los brazos de su padre se lo impidieron, lucho incluso contra él para que la soltara y la dejara ir, pero no lo consiguió, solo atino a llorar amargamente mientras veía como se llevaban a Zuko retorciéndose de dolor

… pero por un momento vio como Zuko entre su sufrimiento menciono algo parecido a un murmullo.

- MAI…- después perdió la conciencia.

Mai sintió que el corazón se le destrozaba, quería estar con él, pero no podía, y cuando noto como Azula sonreía victoriosa la humillación de Zuko, la odio infinitamente, más de lo que podía imaginar- Azula… ¡eres una!…- nuevamente no pudo completar su frase, entre su padre y su madre la llevaron hasta su habitación, estaba muy mal.

Mientras Zuko se recuperaba, todos estaban a la expectativa de lo que podía suceder ahora… se rumoraba de que El Señor del Fuego tenia preparado un gran castigo para el príncipe, algo que sirviera como ejemplo para toda la nación.

Y exactamente tres semanas después del Agni Kai, se supo.

- Se Ordena el inmediato exilio, deshonra y auto dimisión de la corona, al Príncipe Zuko, hijo del Señor del Fuego Ozai, bajo so pena de muerte si se atreve a regresar, el único modo de recuperar su honor será capturando al Avatar- fue lo que dijo el mensajero a Zuko quien tenia la mitad del rostro vendada- eso es todo- se dio la vuelta y se fue.

- ¡MALDICIÓN!- grito Zuko completamente iracundo.

- Zuko, tranquilízate- le decía Iroh.

- al final lo logro… al final si logro quitarme todo- lloraba amargamente- ¡AL FINAL ESTOY MUERTO EN VIDA!

- ¡eso no es cierto!- Mai logro introducirse en la habitación de Zuko y había escuchado todo

- ¿Cómo puedes decir eso?- le grito por primera vez en su vida, haciendo que Mai se asustara- ¡YO SOY QUIEN ESTA SUFRIENDO!... ¡TU NO!

- será mejor que los deje solos, un momento- se disculpo el general y salio de la habitación de su sobrino… si alguien podía tranquilizar a ese chico era solamente ella.

- ¿Zuko sigues respirando?

- ¿Qué?

- ¿Qué si sigues respirando?

- ¿eres una ciega?, ¡por supuesto que sigo respirando!

- ¿entonces por que dices que estas muerto en vida?… o estas vivo o estas muerto, esa es la ley.

- ¿Qué intentas decirme?- bajando el tono de su voz.

- si sigues con vida, puedes entonces llevar a cabo la búsqueda del Avatar… además- se sentó en una silla frente a él- no has pensado que desde el principio tu padre ya había planeado alejarte de tu hogar.

- siempre estuve conciente de ello- recordó lo que Azula le dijo justo antes de que su madre desapareciera.

- entonces deja de lloriquear y mejor empieza a trazar un plan para buscar al avatar… o mínimo la tumba de este… hace 100 años que no se sabe nada de él, y cuando lo hayas hecho, cosa que no creo que te leve mucho tiempo, regresaras como un gran príncipe, el cual no le importo nada con tal de restaurar su honor frente a toda la nación, aunque, esta de más decir que tienes mucho honor, fuiste capas de defender a los soldados de una muerte terrible, se hubiera visto muy mal que nadie hubiera dicho nada.

- aun así mira mi rostro, esta quemado, ¡estoy marcado!- en su enojo, Zuko comenzó a quitarse con furia las vendas del rostro.

- ¡Zuko por favor tranquiliza…

- Mírame Mai, mira mi rostro… el rostro de un príncipe exiliado.

- a mi me parece lindo- agrego rápidamente para cortar la tensión- cuando la quemadura cicatrice, tu ojo parecerá el ojo de un dragón...

- ¡de verdad que eres rara!- a Zuko se le escapo una sonrisa, aliviando inmediatamente su enojo.

- no tienes idea de cuanto, ahora descansa.

- de verdad no te desagrada mi rostro- murmuro apenas.

- no, a mi siempre me ha gustado tu rostro- se sonrojo violentamente, cosa que de inmediato noto Zuko.

- Mai… yo…

- ¡no digas nada!… duérmete… mañana será un día demasiado largo, te han dado de plazo una semana para abandonar la nación del fuego y tienes que preparar tu viaje- se levanto de su lugar y comenzó a caminar a la salida- que descanses.

Cuando apenas la dio al espalda Mai. Zuko sintió que tenía algo que hacer… no supo como saco fuerzas, se levanto e su cama y detuvo a Mai por los hombros.

- espera

- ¿Qué sucede?- contesto ella sin voltear a verlo.

- creo que me estas debiendo algo.

- ¿Cómo que?- lo miro de reojo.

- algo como esto…- se acerco a ella con alguna extraña intención, la cual entendió de inmediato Mai, quien se giro levemente para mirar a Zuko, algo que no logro hacer, por que los labios de Zuko se apoderaron de los suyos, sellándolos con un beso muy calido, lleno de sentimientos. Fue muy corto, pero intenso para los dos, cuando ambos se separaron estaban completamente sonrojados y solo atinaron a darse un suave abrazo.

- te prometo que regresare lleno de gloria

- no prometas esas cosas, solo prométeme que regresaras.

- pronto volveré…

- y yo te estaré esperando siempre- levanto su mano y toco levemente la cicatriz tratando de no lastimarla, aun tenía partes sin cicatrizar.

Zuko con su mano apretó levemente la mano de Mai, tranquilizándose, llenándose de bienestar.

- te juro que nadie volverá a tocar mi rostro- le sonrió

- más te vale que así sea- se acerco de nuevo a besarlo.

Tres años después las cosas habían cambiado notablemente, Mai se había transformado en una jovencita seria, fría, y casi carente de sentimientos, es más, se decía incluso que le importaba poco o nada su vida, pero era notable su preocupación por su hermanito, un niño que de vez en cuando jugaba con ella, pero después de eso volvía a ser la misma de siempre.

Se levanto del piso después de mucho llorar, se seco sus lagrimas y decidió bajar al comedor antes de que alguien la fuese a buscar… ahora era la hija del gobernador de Omashu, algo que no le agradaba en lo absoluto, ya que si Zuko cumplió con su objetivo, estaría muy lejos para recibirlo, y eso la molestaba en sobre manera.

Tenia que lidiar con tantas cosas que ya se estaba desesperando, pero por un lado, no estaba tan mal el asunto, tan solo el día anterior había sucedido un ataque por parte de los rebeldes y eso la lleno levemente de vitalidad, extrañaba pelear como la guerrera que era.

- por fin decides bajar hija- su joven madre la saludo al verla entrar al comedor.

- lo lamento madre, pero no me sentía bien.

- mmmm- murmuró la mujer- sabes algo, el hijo de un rico noble de la nación del fuego esta acaba de anunciar que esta buscando esposa.

Mai sintió que un escalofrío le recorría la espalda, pero decidió actuar con naturalidad.

- y eso a mi que me importa- contesto con una mueca.

- debería, dentro de dos meses estarás ya en edad de casarte y debes pensar en tu futuro… y créeme que este chico aseguraría tu vida- expresó su padre.

- no lo deseo, además no es algo que este en mis planes.

- pues empieza hacerlos, por que en dos días viene a Omashu a conocerte.

Mai se enfureció y con tan solo un sorbo de jugo se levanto de la mesa y salio rápidamente de ese lugar si un rumbo fijo.

- ¿Maldición por que tardas tanto?- grito furiosa.

En eso, un cuerno sonó, una caravana de la nación del fuego se acercaba a donde estaba ella.

La soberbia con la cual se movía ese grupo de personas solo podían significar una cosa, alguien de la familia real había llagado a Omashu.

- ¡Hola Mai!- la ahora Adolescente Azula se bajaba arrogantemente de la litera.

- ¡dime que vienes a matarme!- le contesto.

Azula se quedo confundida, sin entender claramente la contestación de Mai.

- es broma… ¡me da mucho gusto de verte!

- lo mismo digo Mai- corrió abrazar a Mai y esta vio una posibilidad de escapar de su cruel destino.

- tanto tiempo sin verte Mai- grito eufórica Ty Lee, quien acompañaba a Azula.

Ese día secuestrarían a su hermano y volvería a ser una guerrera, conoció Al Avatar, y deseo que Zuko estuviera ahí para que él, personalmente, lo capturara, pero Azula le había dicho que su hermano cayo en una mayor desgracia y ahora lo buscaban para matarlo. Aun así y en contra de sus propias convicciones, se unió a Azula en la búsqueda del Avatar… servia también que la alejaba de Omashu y del mocoso que la pretendía.

- ya habrá otra oportunidad.

- eso parece- contesto Ty Lee- ¿oye Mai, seria interesante volver a ver a Zuzu, no te parece?

- eso creo- y oculto una disimulada sonrisa de jubilo- creo que pronto nos volveremos a ver Zuko, solo hay que esperar un poco más y volveremos a estar juntos- con ese pensamiento se subió al tanque transporte de Azula y emprendió un nuevo viaje, esta vez feliz de realizarlo- creo que la vida me esta dando una gran oportunidad, la oportunidad de ser feliz… además, todo pasa por algo… La Ley de la Vida dice que hay un tiempo y un lugar para todo, pero cuando se interrumpe, permanece intermitente hasta que de nuevo vuelve a despertar más fuerte y lleno de vida… aquí lo curioso es que nunca fue interrumpido, solo nos alejamos uno del otro, tengo fe que todo será para bien…- Mai sonrió y comenzó a tratar de seguir la conversación animada de Azula y Ty Lee… aunque no pudo dejar de pensar en Zuko.

Basado en un hecho real.

………………………………………

Dedicado a todos aquellos que tienen fe en el Amor.

Johann, va para ti, la verdad es que con lo poco que hemos hablado, me has llegado a caer muy bien XD, espero que pronto sea tu boda con tu novio y me INVITES.

………………………………………

Ya se……me quieren asesinar… ¿pero que creen?... ¡ME DECLARO ZUMAI, MAIKO o MAIZU!... si ya se, es difícil de creer que una súper Zutariana como yo pudiera decir eso… Pero lo siento… es así… no por eso dejare de publicar los fanfics Zutarianos que ya empecé, pero tienen que acostumbrarse que aparecerá un Fanfic MAIZU en breve, es que… sinceramente… me parezco mucho a Mai, no en lo físico, ella es demasiado alta y pálida, si no en la manera de pensar, verán, soy muy seria, si ya se han visto que a veces bromeo con todos, pero es curioso que cuando me lo propongo soy la Reina del Hielo, seria hasta por los codos y no hay manera de cambiarme a menos que me conozcan bien, pero pues… creo que como Mai… También oculto mi modo de ser y soy alegre como ahora… por eso es que me sentía muy confundida y me sentía incapaz de seguir escribiendo… pero les prometo que ya voy a actualizar el sábado o el domingo que viene… Palabra de Zutariana XDD (Nota también soy Zutariana… aun sigo pensando que son muy buena pareja… aunque analizando bien la serie, nunca nos dieron esperanza los escritores) ( si ya se… Las encrucijadas, Bato de la Tribu Agua, El Pergamino de los Maestros Agua y bla bla… pero honestamente no daba para mucho)

Nos Vemos en mi próxima Actualización la cual ya estoy preparando, y espero les guste tanto como a mi me esta gustando.

¡Nos Vemos!, Atentamente: ººººººººº Zukara Love ººººººººº

Recomendación del Cáp.: Nota Importante, tengan cuidado con los Virus informáticos que llegan Vía Messenger… pueden dejarlos con migraña…o peor aún, en coma, como me acaba de suceder.