Disclaimer: Antes que nada, ninguno de estos personajes me pertenecen (excepto los que invente), no gano dinero con esto, así que no jodan, no demanden
Advertencia: Este fict contiene Slash, una relación entre dos personas del mismo sexo, si eres homo fóbico detente y vuelve por donde llegaste llevándote mis más sinceras condolencias
Por esta vez no haré referencia al 5º libro en cuanto a lo de la muerte de Sirius
Capítulo 6 – Pensées qui glacent la raison
La fête est finie, on descend,
Les pensées qui glacent la raison.
Paupières baissées, visages gris,
Surgissent les fantômes de notre lit;
On ouvre le loquet de la grille
Du taudis qu'on appelle maison.
Protège moi - Placebo
Harry repasaba sus manos por su cabello, tratando en vano que pareciera arreglado, desistió después del quinto intento fallido, se puso un poco de colonia y estuvo listo para vestirse. Stef había dicho algo sobre ir al club The Black Rose, un lugar a donde solo podía entrar con ropa negra, así que en lugar de vestir las viejas ropas de su primo, que estaban tan desgastadas que todo lo que tenía en negro tenía más bien una coloración gris, bajó por el pasadizo a la bruja tuerta hasta Hogsmeade y se compró un túnica de gala negra además de otras prendas de vestir.
Se puso cuidadosamente la camisa de seda negra, unos pantalones y una capa del mismo color.
Tenía que admitir que la imagen que le regresaba el espejo no era nada desfavorable, especialmente gracias a sus "poderes" recientemente adquiridos. Estos parecían fluir naturalmente y de una manera casi imperceptible pero de cuando en cuando podía notar que la gente se le quedaba mirando a punto de babear por lo que suponía que estos podían adquirir más fuerza en contadas ocasiones.
Bajó a la sala común donde ya solo quedaban algunos estudiantes de primero y segundo. La gran mayoría no habían desperdiciado la oportunidad de poder ir a la apertura del nuevo club. Después de todo, no había muchos clubes cercanos al área de la escuela.
Ya estaba en el vestíbulo antes de siquiera darse cuenta, en su camino se encontró con gente que hacía declaraciones absurdas de amor e incluso creyó escuchar por ahí alguna proposición de matrimonio. Todo lo que quería era que aquellos dichosos poderes de Veela terminaran tan pronto como fuera humanamente posible, a pesar del lado bueno ya había sido arrastrado a 2 cuartos de conserje, 3 salones y 2 baños por fanáticas y fanáticos que deseaban… ¿Cómo era la expresión? "Tener un pedazo de gloria con Harry Potter" Tal vez no hubiera sido tan malo si Harry fuera un promiscuo cualquiera, pero tenía una reputación que mantener por su propio bien y no se podía permitir algo semejante.
Esperó en el vestíbulo pacientemente hasta que Stef por fin se decidiera a salir. Habían acordado verse ahí por que, cómo Hermione había dicho, no era seguro para él esperarla en un nido de serpientes afuera de su sala común. Hermione y Ron tomaron la noticia de la cita con una de la princesa Slytherin como un mero capricho que simplemente no duraría aunque no dejaron de preocuparse por la seguridad de su amigo, incluso llegaron a proponer una cita doble, pero no. Harry tenía asuntos que arreglar directamente con la princesita Slytherin en privado.
Draco y su cabellera rubio platinado se dieron a notar cuando salió de la puerta que conducía a las mazmorras junto con Brian. El rubio iba ataviado con un traje sastre color negro y una playera con cuello de tortuga del mismo color, su pareja llevaba una playera negra que apenas y se veía debajo de una chamarra que parecía ser de piel y pantalones del mismo color, al parecer también había cambiado su cabello que ahora estaba considerablemente más corto. Harry lo miró y pudo darse cuenta de que, a pesar de que no se veía tan andrógino como antes Brian seguía viéndose... lindo.
-Stef subirá en un segundo -dijo antes de salir por la puerta principal con Draco del brazo, haciendo su camino a Hogsmeade.
Harry espero otros 15 infructuosos minutos hasta que por fin la chica hizo acto de presencia, iba vestida con un vestido de corte bajo en terciopelo negro, las mangas eran un tanto largas y en forma acampanada, tan largas que casi tocaban el piso. El atuendo un tanto simple, se complementaba con una gargantilla negra con un pequeño detalle al frente que Harry no distinguía a la distancia y botas negras con plataforma que casi conseguían que Stef estuviera a la estatura del moreno. Su maquillaje estaba ligeramente cargado de negro en los ojos y su peinado no era nada fuera de lo común, una simple coleta alta.
-Empezaba a creer que no ibas a llegar.
-No seas melodramático -soltó Stef a la vez que comenzaba su camino hacia la puerta- ¿Nos vamos?
-Claro.
Caminaron hasta llegar a ver un carruaje con Thestrals esperando a ser abordado.
-Me pregunto quien saldrá.
-Nosotros -Harry se acercó al carruaje y abrió la puerta para que su cita entrara-.
-¿Estás bromeando¿Cómo conseguiste esto?
-Fue muy sencillo, tengo mis influencias en esta escuela y, aunque tuve que pedir algunos favores, la princesa Slytherin no se merece nada menos
-Tienes toda la razón -Stef abordó el carruaje, seguida por Harry y una vez que se hubo cerrado la puerta los espectrales caballos comenzaron a moverse- ¿No son encantadores? -preguntó refiriéndose a los Thestrals-.
-Si, de una modo espeluznante... Espera¿Puedes verlos?
-Claro que sí, de lo contrario no te lo diría.
-¿A quien...?
-Esa es información reservada exclusivamente para gente de toda mi confianza. Tal vez lo sabrás algún día, si demuestras ser digno de ella
-Eso espero
El resto del recorrido no fue más interesante hasta que llegaron al restaurante que estaba a no menos de 100 metros del mismo pueblo. Era el primer restaurante de su tipo en Hogsmeade, no había forma de entrar sin reservación previa y tener una cierta influencia en el mundo mágico. Un lugar un tanto Snob pero lo que a Harry le pareció entretenido fue que había enviado la solicitud para al reservación y el mismo día, una hora después de haber enviado la lechuza descubrió que tenía entrada libre al restaurante el día que el gustara en sección preferente. Así era generalmente, el niño de oro tenía lo que quería cuando lo quería.
El acomodador, al verlos llegar, rápidamente los hizo pasar al tercer piso donde el lugar lucía aún mejor que desde afuera. El piso de mármol azul relucía bajo las paredes y techo de cristal. Todas las mesas tenían una especie de biombos de forma que los ocupantes gozaban de total privacidad. Su mesa estaba justo al lado de la pared desde donde podían admirar el bosque que se levantaba a solo algunos metros del área del restaurante.
El mesero dejó la carta para ambos antes de despedirse cortésmente y decirles que en breve regresaría para pedir su orden.
-Encantador ¿No lo crees?
-Debo admitir que me sorprendes. Nunca creí que todo el mundo se hincaría ante tu sola presencia… tal vez es por que afuera de las paredes de la escuela eres más especial que para la gente que te ve todos los días.
-Bueno, las cosas son diferentes afuera de Hogwarts. La gente me idolatra por el héroe que creen que soy
-Aunque no me guste admitirlo, lo eres. Salvaste a la comunidad mágica y a los estúpidos muggles del mago tenebroso más poderoso y peligroso de la última década. Lo menos que la gente puede hacer es idolatrarte como a un dios
-Sé a lo que te refieres. Pero ese no es el tema a discutir hoy
-Lo suponía. Lo que me lleva a preguntar que es lo que estamos haciendo aquí -Stef miró a Harry a los ojos y dijo- Sé que tienes una buena razón para esta "cita". No me digas que solo querías salir conmigo por que no pienso creerte. Hay un motivo oculto detrás de todo esto que no querías discutir dentro de los terrenos de la escuela por que tú sabes tan bien como yo que las paredes tienen oídos dentro de ese lugar
-Me sorprende tu perspicacia
-Soy Slytherin, cielo, no soy de las personas ingenuas que creen en un "Solo quiero que nos lleguemos a conocer mejor" ahora ¿Me vas a decir que es lo que tramas?
-Bueno. Es algo sencillo, realmente ¿Recuerdas aquella mañana en la que me tuvieron que llevar a la enfermería durante el desayuno por que alguien casi logra envenenarme?
-¿Cómo olvidarlo?
-La escuela fue rastreada de arriba abajo sin encontrar al causante. Tengo mis sospechas de quien puede ser el aspirante a asesino pero todas las posibilidades se limitan a la gente de tu casa y quiero que me ayudes a encontrar al pequeño bastardo que me quiere muerto
-¿Quieres que sea espía para los de mi casa? -preguntó Stef con incredulidad- Estás completamente loco. Si hay una cualidad que nos distingue de los demás, Potter, es nuestra lealtad para con los nuestros… Y no pienso traicionar esa confianza, menos aún si no me espera nada a cambio.
-¿Si así fuera lo harías?
-Tal vez lo consideraría. Pero me hay un código de honor al que pienso apegarme.
-Era de suponer. Pero si algo he aprendido tras mis 7 largos años en Hogwarts es que un Slytherin siempre sabe hacer lo que le conviene y como aprovecharlo. Toma lo que te voy a decir a continuación como una proposición y por favor déjame hablar hasta que haya terminado ¿De acuerdo? -Stef se limitó a mirarlo mientras el mesero les ofrecía una botella de champagne cortesía de la casa y le servían una copa a cada quien- Soy "El-niño-que-venció", como te dije, cuento con privilegios especiales que solo se aplican a mí y a mis conocidos. A mi amigo Ron ya le conseguí un lugar como guardián en los Chudley Cannons, a mi amiga Hermione ya casi le conseguí un lugar en la escuela superior de sanadores… etc. Puedo conseguirte lo que tú quieras cuando tú lo quieras. Trabajo de lo que quieras e incluso puedo solucionarte la vida con la sola condición de que me ayudes a encontrar al responsable.
-¿Solo a cambio de eso?
-Si, solo quiero que lo intentes y conseguirás los beneficios. Consigamos el nombre o no.
-Este "trato" se limitará a ser un acuerdo verbal que terminará cuando yo lo desee ¿De acuerdo? También quiero beneficios para mi hermano. Él y su banda llevan casi 2 años trabajando y quiero que les consigas lo que sea que necesiten en el camino y, lo más importante: déjalo en paz
-¿De que hablas? Yo no lo he molestado.
-Eso no me importa, no te quiero a menos de 3 metros de mi hermano a menos que no sea por acercarte a mí. Si cumples todo eso yo prometo intentar atrapar a tu fan numero uno y entregarlo sin importar quien sea ¿Tenemos un trato?
-Preciosa, acabas de hacer el trato de tu vida -Harry estrechó manos con Stef antes de comenzar a ver la carta. Se dio cuenta de que un peso parecía haber desaparecido de sus hombros mientras trataba de descifrar la carta que también estaba en francés.
(Espacio)
La comida continuó muy agradablemente, básicamente Stef se limitó a charlar animadamente con él de cosas sin la mayor importancia. Sin embargo Harry se sentía un tanto extraño, a pesar de solo haber bebido tras copas de champagne pudo notar como comenzaba a marearse y que sus poderes de vela comenzaban a escaparse un poco de su control -algo no tan malo ya que el mesero decidió súbitamente que la comida corría por su cuenta-.
Salieron del restaurante con el tiempo justo para llegar al club. En el camino Harry pudo ver como Colin los inmortalizaba a ambos con una fotografía con al que luego Ron tomaría su decisión sobre quien había ganado la apuesta.
Llegaron a club y se encontraron con una fila de casi 50 personas que habían ya habían llegado, la gran mayoría eran alumnos de Hogwarts que ya tenían su invitación en la mano. Ambos hicieron caso omiso de la fila y pasaron al frente donde estaba el guardia este apenas vio a Stef le permitió el paso junto con su acompañante.
El lugar parecía bastante oscuro mientras se acercaban a una de las pocas fuentes de luz que era la barra. Ahí ya había 3 personas. A Harry no le costó trabajo identificar a Malfoy y Brian platicando con otros dos sujetos.
Uno de ellos parecía bastante alto, a pesar de estar sentado, no lucía casi nada de cabello y parecía de complexión algo delgada. El otro era todo lo contrario: estatura promedio cabello largo recogido en una coleta, algo de barba y una complexión un tanto recia.
-Ya te estabas tardando -anunció Brian al ver entrar a su hermana, luego vio a Harry detrás de ella- Oh, ya veo que pudo ser.
-¡Cállate! Fuimos a comer antes de llegar. Además ya estoy aquí. Harry, ellos son Stefan Olsdal -Harry estrechó la mano del chico guapo y alto para luego hacerlo con el pelilargo- y Steve Hewitt. Chicos, él es Harry Potter
-Creo que eso es bastante evidente, linda -Draco señaló la frente de Harry- ¿Cómo dejar de notar esa cicatriz?
-Bien, chicos, creo que debemos comenzar a prepararnos. Stef… no mi hermana -dijo viendo Stefan, supuso que aquel podía llegar a ser un error común- ¿Nos podrías ayudar con la primera canción?
-Depende de cual sea.
-"Meds", ya sabes cual… aunque si lo quieres podemos pedirle su ayuda a Alisson
-¿Alisson¿Alisson Moshart? Es una completa tonta, dudo que tan siquiera… -soltó un suspiro de frustración- De acuerdo, ya me convenciste
-Entonces, dulzura, será mejor que nos acompañes el escenario -Brian se giró para besar a su novio y decirle al oído- ¿Puedo confiar en que no matarás a la cita de mi hermana si te dejo un momento a solas con él?
-Haré lo que pueda -dijo robándole un beso al chico que se dirigió al escenario junto con su hermana y los otros miembros de la banda. El rubio se giró hacia la barra donde pidió un vaso de vodka con jugo de mango. Harry pidió Vodka solo- Quiero dejar en claro que no por que hayas salido con la hermana de mi novio quiere decir que somos amigos ni nada por el estilo.
-No había necesidad de que lo dijeras, Malfoy, eso ya lo sé.
-No me importa como fue que se concertó esta cita, todo lo que quiero es que no vuelva a pasar. Por tu propio bien.
-¿Es eso una amenaza¿Qué harás si me niego a aceptar¿Envenenarme tal vez?
-No, algo peor -la gente comenzó a entrar al club y la conversación no pasó de ahí
El grupo completo subió al escenario y una vez que ya nadie parecía entrar Brian se comenzó a hablar con un hechizo sonoro.
-Hola, amigos. Mi nombre es Brian. El nombre de mi grupo de rock es Astray Heart ¿Qué tal Hogsmeade? -se escucharon algunos fritos de chicos y chicas- Bien, hoy comenzaremos con una canción para recordarles la importancia de tomar sus medicinas. Esto es Meds
I was alone, falling free (Estaba solo, en caída libre)
Trying my best not to forget (Procurando no olvidar)
What happened to us, what happened to me (Lo que nos pasó, lo que me pasó)
What happened as I let it slip (Lo que pasó mientras lo dejé deslizarse)
I was confused by the powers that be (Estaba confundido por los poderes del ser)
Forgetting names and faces (Olvidando nombres y caras)
Passers by were looking at me (La gente que pasaba me miraba)
As if they could erase it (Como si pudieran borrarlo)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
I was alone, staring over the ledge (Estaba solo mirando sobre la repisa)
Trying my best not to forget (Procurando no olvidar)
All manner of joy, all manner of glee (Todo tipo de alegría, todo tipo de regocijo)
And our one heroic pledge (Y nuestra promesa heroica)
How it mattered to us, How would it mattered to me (Cómo nos importó, cómo me importó)
And the consequences (Y las consecuencias)
I was confused by the birds and the bees (Estaba confundido por los pájaros y las abejas)
Forgetting if I meant it (Olvidando si era mi intención)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
And the sex, the drugs, and the complications (Y el sexo, las drogas y las complicaciones)
And the sex, the drugs, and the complications (Y el sexo, las drogas y las complicaciones)
And the sex, the drugs, and the complications (Y el sexo, las drogas y las complicaciones)
And the sex, the drugs, and the complications (Y el sexo, las drogas y las complicaciones)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
Baby, did you forget to take your meds (Bebé ¿Se te olvidó tomar tus medicinas?)
I was alone, falling free (Estaba solo, en caída libre)
Trying my best not to forget (Procurando no olvidar)
La gente no bien la gente había dejado de aplaudir cuando comenzaron con la segunda canción, con el nombre de Days Before You Came. Entonces fue cuando Harry de verdad comenzó a sentirse mal... sentía como el careo se apoderaba de él de manera insólita y no podía ser simplemente por lo que había bebido. Apenas y llevaba un vaso de vodka y dos copas de vino... poco a poco notó como algunas personas lo miraban de manera lujuriosa... sus poderes se estaban escapando de su control y no tenía ni idea de que hacer hasta que se lanzó a si mismo un hechizo para recuperar un poco la conciencia, funcionó antes de que el mismo Draco comenzara a mirarlo lamiendo su labios de una forma increíblemente sensual.
La banda bajó del escenario luego de su doceava canción, especialmente dedicada para Draco (Peeping Tom). Stefan y Steve eran bastante simpáticos, parecía que la banda tenía una armonía muy característica donde nadie tenía un papel especialmente designado aunque durante la conversación Harry pudo notar que la mayoría de las canciones eran escritas por Brian.
Un sujeto se acercó al pequeño grupo. Se presentó a si mismo como Bill.
-Los vi tocar -explicó cuando se sentó cerca- y debo admitir que me gustó lo que escuché. Soy productor y creo que ustedes prometen mucho -A los tres chicos les brilló la mirada cuando Bill les dijo que cabía la posibilidad de firmar un contrato. Tomó los datos los tres y se fue tan rápido como llegó antes de preguntar a Draco como estaba su padre.
-¿Tú tuviste algo que ver, o no? -preguntó Brian-.
-Solo lo convencí de que viniera a verlos tocar -dijo Draco mirando a su novio- Nunca le dije que tenía que contratarlos.
-¿Alguna vez te había dicho cuanto te amo? -Brian besó a su novio para luego seguir hablando sobre el contrato antes de ponerse de pie para bailar todos excepto Harry que no creía poder mantener su sobriedad si encima de todo se ponía de pie para bailar. Stef se limitó a bailar con Steve ya que a Stefan lo había sacado a bailar un chico muy guapo de ojos negros y rasgos latinos.
Harry checo su reloj después de un rato de limitarse a ver a la gente bailar al ritmo de la música y se di cuanta de que ya eran casi las 7:15 y el toque de queda era en poco menos de 15 minutos.
-Deberíamos regresar -dijo Harry a Stef- faltan casi 15 minutos para el toque de queda.
-¿Qué? -dijo Stef arrastrando a Harry de la pista de baile para buscar a su hermano y despedirse rápidamente de Stefan y Steve-.
-¿Por qué tanta prisa? -preguntó Harry-.
-Por que si llego tarde de nuevo me pondrán un castigo -explicó la chica- y no pienso dejar que eso pase cunado mi historial está limpio.
Harry y los otros 3 Slytherin subieron al carruaje tan rápido como pudieron para llegar a Hogwarts 2 minutos antes del toque de queda, mientras la suave lluvia comenzaba a caer.
Al poco tiempo se soltó una tormenta colosal. Los truenos relampagueaban con toda su fuerza y la lluvia caía con tanta fuerza que hubo quien llegó a temer que los cristales del castillo se rompieran y no se veía un alma en los terrenos del colegio... bueno, solo una.
Una persona que corría saliendo de la escuela como si alguien lo persiguiera, un rubio Slytherin que no pudo soportar la idea de quedarse dentro del castillo. Draco no pudo aguantar más, un grito desgarrador surgió de su garganta, y se dejó caer de rodillas en el piso gritando, aquello superaba sus límites, lo que sentía eran un profundo enojo y frustración que no podían ser apaciguados
Tal vez nunca llegaría a entender cuando fue que Brian se volvió tan indispensable en su vida, tal vez nunca llegaría a saber que era lo que tenía ese maldito niño que lo había obligado a quererle… no quererle, amarle sin ninguna reserva, como nunca lo había hecho y nunca creyó poder amar
Su grito continuó haciendo eco en la negra inmensidad del bosque mientras sentía un ardor en su garganta terrible, de sus ojos se desprendían algunas lágrimas. Tomó lo que encontró más cerca, parecía una especie de roca que arrojó con toda su furia a ningún lugar en específico y así continuó, pateando y arrojando cosas mientras los sonidos se perdían con su grito
Nunca creyó perder el control de esa manera, por primera vez sentía algo superior a lo que se podía expresar en palabras
-¡LO PROMETISTE¡Y ME MENTISTE¡ME MENTISTE, MALDITO¡TE ODIO!
Pero aquella visión retumbaba en su cabeza, mientras abría ligeramente la puerta de la habitación de Brian y logró ver como el chico dejaba la poción en la mesita para luego tirarse en su cama, ausente a lo que pasaba a su alrededor, ni siquiera pareció darse cuenta de que Draco había salido de la habitación
Draco comenzó a respirar fuertemente, colocado en poción genupectoral (apoyado en sus rodillas y manos), su garganta parecía haber sido corroída por un ácido mientras podía sentir terribles palpitaciones en su cabeza
Escuchó como unos pasos se aproximaban hacia su dirección, no importaba si fuera el mismo Merlín, Draco no podía permitir que nadie lo viera así. Se puso de pie rápidamente, lo que su cuerpo resintió cuando un mareo casi lo hace caer, se había levantado muy rápido, trató de abrirse camino y adentrarse en el bosque para que nadie lo viera, pero fue muy tarde
Una mano lo tomó por el brazo
-¿Acaso estás loco? – dijo la figura bajo al lluvia mientras Draco se retorcía tratando de zafarse del agarre de aquella persona, todo lo que quería era que le dejaran solo¿Es que acaso era tan difícil de entender? – ¡Deja de comportarte como un niño!
-¡SUELAME!
-Stupeffy
Draco se sintió caer contra el barro y luego… oscuridad
Despertó lentamente con su garganta tan irritada que de su boca salió un ronco gemido de dolor antes de que si quiera abriera los ojos. Se sentía la calidez del lugar, y como alguien se movía en su dirección
Abrió los ojos y lo primero que vio fue una taza caliente cerca de su cara, la tomó y un aroma a manzanilla con hierbabuena llegó relajándolo y comenzó a beber la humeante infusión, lentamente
Miró a la persona que le extendía la taza, se sobresaltó ligeramente, pero no lo aparentó
-Stef estuvo aquí hasta hace un rato, regresará mañana. Te trajimos aquí –dijo el chico mientras se sentaba en un sillón de aspecto cómodo cerca de él- me dijo lo que pasó y le ayudé a buscarte cuando decidiste salir corriendo hacia el bosque, no fue difícil, los gritos se escuchaban bastante bien, a pesar de la lluvia –Draco levantó levemente una ceja, en un gesto altamente aristocrático- No me mires así, no sabía que los Malfoy tuvieran un lado humano, por tanto no tenía idea que de pudieran expresar su ira de semejante forma
Draco trató de aclararse la garganta, lo que solo hizo que le ardiera aún más
-¿Dónde estoy¿Qué hora es?– dijo en un tono bajo y ronco que casi hace que su interlocutor soltara una carcajada
-Estamos el la habitación de Sniv… Snape, como salió de viaje nos dimos el lujo de traerte aquí ya que no podríamos pasar por tu sala común sin armar un escándalo y, obviamente, el escándalo hubiera sido mayor si dos Slytherins, uno de ellos inconciente, entraban junto con un Gryffindor. Y son las 12:30.
Harry se quedó mirando a Malfoy unos segundos más antes de que un dolor comenzara a afectar su cabeza... Sabia que no debía haber realizado aquel hechizo en el club para recuperar la conciencia ya que finalmente había pasado el efecto y el estado de ebriedad regresaba lentamente acompañado de ese dolor de cabeza. Intentó en vano sostener su cabeza con las manos mientras lanzaba un gemido de dolor-.
-¿Y a ti que te pasa? -preguntó Draco todavía con voz ronca. Harry casi había olvidado que el rubio estaba ahí
-No es nada -dijo todavía sosteniendo su cabeza y tomando asiento en la cama donde habían acomodado a Draco Stef y el hacía un buen rato- solo necesito descansar.
Draco comenzó a notar algo raro en Harry, una especie de aura mágica que lo rodaba y se hacía cada vez más grande hasta que atrapó a Draco y entonces no pudo describir que fue lo que había pasado. El moreno se veía de lo más apetecible que de costumbre. Con la elegancia de un felino se levantó de la cama y se aproximó peligrosamente al moreno.
Ya cerca de Harry el rubio posó sus manos sobre los hombros del otro comenzando a masajear suavemente con movimientos circulares con sus pulgares, deshaciendo los nudos que se creaban por la tensión acumulada del joven Gryffindor que solo tomó las acciones del Slytherin como un inusitado gesto de amabilidad, tal vez por que volvía a estar en su estado etílico y no conseguía ver las pupilas obscurecidas de su compañero.
Harry sentía como aquel mareo típico de una persona ebria subía cada vez más de nivel. Las manos de Malfoy parecían obrar una magia muy poderosa al deshacer su tensión en el cuello de la cual ni siquiera se había percatado, pero había algo más. El toque de Malfoy lo había hecho relajarse... tal vez demasiado y un cierto músculo entre sus piernas comenzaba a cobrar vida.
-Levanta los brazos -susurró el rubio con una voz algo ronca pero a pesar de todo más sexy de lo que esperaba. Hizo como se le ordenó sin poder ni querer negarse para que el rubio le quitara su suéter de cuello de tortuga negro y la camisa de seda que todavía traía puesta- ya puedes bajarlos.
El suave masaje se sintió todavía mejor ya liberado de las ropas que lo cubrían y el rubio había comenzado a trabajar más allá de su cuello y cuando aplicó presión en su omoplatos no pudo contener un suave gemido que abandonó sus labios y se dejó caer sobre la cama con Draco sobre él continuando con su tarea.
En un momento de lucidez Draco convocó con su varita, que seguía en su bolsillo, una pequeña botella de aceite que sabía que su padrino tenía en su cuarto para ocasiones especiales. Era una pequeña botellita de cristal transparente con un líquido espeso en color azul rey adentro que conseguía sensibilizar a la persona al máximo además de incrementar la excitación gracias a un potente afrodisíaco.
Alentó un poco entre sus manos sintiendo como al temperatura de su cuerpo se elevaba y erizaba su piel. Continuó con el masaje mientras sentía un leve estremecimiento del moreno cuando sus manos volvieron a hacer contacto con su piel que ahora se sentía tan suave y maleable como la cera caliente. Los poderes de veela se habían escapado de su control al sentir al Slytherin tocándole de nuevo. Alcanzó a escuchar algunos jadeos de Malfoy que se acompasaban con su propia respiración agitada. Las manos dejaron de tocar su espalda para dirigirse a sus costillas y descender hasta sus caderas y encontrar un espacio por donde pasar entre la piel desnuda de su abdomen y el cobertor de la cama hasta el botón de sus pantalones. En este punto Draco ya se había recostado sobre su espalda y besaba su cuello.
Cuando por fin sus pantalones fueron abiertos el rubio introdujo su lengua en la oreja de Gryffindor provocando un violento escalofrío y un gemido. Draco hizo un rápido movimiento con el que consiguió tener a Harry boca arriba y pudo apreciar su torso desnudo por primera vez. Los músculos de su abdomen estaban perfectamente marcados y cubiertos por un poco del rocío salado que exhalaba de sus poros, su pecho subía y bajaba rápidamente por su acelerada respiración, sus pezones color café ya duros, su rostro cubierto por sudor, sus pupilas aún más dilatadas que las de él mismo a penas dejando ver un pequeño trozo de su iris verde brillante y sus delgados labios rosados abiertos en espera de que los reclamara.
Y así lo hizo. Tomó aquellos suaves labios mordiéndolos con delicadez, succionando y chupando con más pasión de la que recordaba haber sentido en mucho tiempo. Adentró su lengua en la cavidad húmeda que era la boca de Harry que tenía un sabor muy dulce. Si Draco no estuviera bajo el encanto de los poderes de Harry se habría dado cuenta de que aquel era el mejor beso que había tenido en su vida, nunca ningún beso lo había sentido así de excitante, sentía como Harry le pertenecía y viceversa de una forma tan extraña que no podía ser explicada con palabras.
Con destreza el rubio le quitó los pantalones y ropa interior al chico debajo de él. Harry se sentía muy bebido como para hacer algo más que sentir y gemir dulcemente para los oídos de Draco. Una vez desnudo sintió como acariciaba levemente sus genitales para pasar a masturbarlo deliciosamente. Pero la otra mano de Draco no estaba quieta, con un poco de aceite entre sus manos comenzó a trazar una línea desde su cuello que bajaba por el pecho hasta llegar a uno de los pezones donde comenzó a dibujar círculos en las aureolas y posó sus labios sobre el otro. Harry estaba envuelto en un mar de sensaciones placenteras que no podría soportar por mucho tiempo, su cuerpo estaba en llamas y demandaba una liberación de aquel calor asfixiante. Harry dejó escapar un ronco gemido cunado Draco mordió suavemente su pezón así que tomó la cabeza del mismo entre sus manos para volver a besarlo y el rubio seguía estimulando su miembro con la mano y formando círculos en el glande con su pulgar.
Con un grito ahogado por el beso Harry se corrió teniendo uno de los orgasmos más violentos de su vida sexual, que había comenzado hacía solo un año. Se dejó caer sobre la cama con todo su peso y Draco lamía sus labios.
Draco dejó descansar por un momento al moreno que mantenía los ojos cerrados fuertemente, aprovechó ese momento para levantarse de la cama y quitarse la ropa que todavía le cubría, se liberó de sus pantalones que había estado ejerciendo una dolorosa presión sobre su miembro ya erecto. Harry abrió los ojos y por fin pudo admirar a Draco Malfoy desnudo con su piel de porcelana, sus pezones rosados -en uno de los cuales lucía una orquilla de plata, sus músculos bien determinados y su miembro erecto con la punta sonrosada.
El Adonis volvió a la cama y besó a Harry que subió sus brazos alrededor de su cintura, deleitándose con la suavidad de la piel de su, ahora, amante. El beso no duró mucho antes de que Draco vistiera sobre su mano más de aquel delicioso aceite con el que volvió a acariciar los genitales del moreno que se convulsionó ante el nuevo toque, en definitiva aquel aceite hacía maravillas con la gente. Con uno de sus dedos Draco acarició suavemente el pequeño espacio entre los testículos de Harry y su entrada, logrando así que el Gryffindor gimiera muy fuerte y con otro de sus dedos comenzó a penetrar la entrada para lubricar.
Harry se sentía morir con aquellas caricias dentro y fuera de él. Hacía mucho tiempo había perdido el control de su cuerpo y su miembro comenzaba a despertar nuevamente.
-¡Malfoy! -consiguió gritar el moreno cuando Draco rozó aquel botón de Placer que hizo que sus uñas se clavaran en la nívea espalda del rubio dejando una marca que, con seguridad, duraría varios días. Alcanzó el cuello de Draco con dificultad y comenzó a besarlo, haciendo que el rubio se estremeciera-.
Draco introdujo otros dos dedos antes de sentir propiamente preparado al moreno. Sacó sus dedos del cálido pasaje para lubricar su propio miembro con el poco aceite que quedaba en ellos. Introdujo su miembro lentamente que, al sentirse cubierto por las aterciopeladas y calurosas paredes del pasaje del Gryffindor estuvo a punto de terminar, pero logró controlarse lanzando gemidos roncos que luego resintió su garganta. Harry estaba tan bien lubricado que no sintió casi nada de dolor al sentir al rubio dentro de si.
El rubio suspiró al sentir la estrechez del Gryffindor que, aparentemente, no había tenido mucha actividad últimamente. Dio la primera embestida atinando de nuevo a la próstata mientras Harry abría todavía más sus piernas para enredarlas alrededor de sus caderas y Draco tuvo una gran idea para darse más placer y, de paso, dárselo a su amante. Con las piernas bien sujetas a sus caderas y los brazos de el moreno alrededor de sus hombros juntó toda su fuerza y se puso en cuclillas y los dos gimieron al sentir la presión de aquella posición.
Draco no aguanto mucho más tiempo penetrando a Gryffindor y se corrió dando una última embestida más profunda que las anteriores y no pasó mucho tiempo antes de qu8e Harry hiciera lo mismo para así dejarse caer ambos en la cama quedándose dormidos antes de que pudieran separarse siquiera.
Aquella noche fue cuando comenzó una cadena de sucesos que afectarían terriblemente a sus vidas y las de otras personas.
TBC
No tengo mucho tiempo así que me limitaré a pedir perdón x no actualizar antes. Luego contestaré los reviews. Besos
