Destinos Cruzados

Capítulo 21

Que estaba haciendo?...

Ryoma seguía sosteniendo a Yukari entre sus brazos, fuerte y cálidamente, pero… había un problema, por qué estaba haciendo eso? Que le estaba pasando?... porque no podía soltarla?

El pequeño y frágil cuerpo de Yukari temblante y sollozante estaba recostado por completo sobre el suyo, y le irradiaba un sentimiento extraño con cada quejido de llanto que escuchaba de ella, por dios, acababa de conocerla, pero aun así… juraba que había sido Sakuno a la que había estado abrazando momentos antes… definitivamente no estaba bien de la cabeza.

Con cuidado trató de separar a Yukari de él, pero esta le respondió con todo lo contrario aferrándose mas a su pecho y escondiendo su cara en él, un alma dolida, un corazón dolido, había algo en Ryoma que le producía una confianza, una sensación de que todo estaría bien si estaba en sus brazos.

Yukari… - trato de sacarla de encima de él lo más delicadamente posible y al parecer esta por fin entró en razón y se separo lentamente.

Perdón… - dijo secándose las lágrimas con el puño y evitando mirar a Ryoma a los ojos.

Escucha, yo… - se detuvo por unos segundos - …tengo que irme, lo siento. –

No! Es-espera! A donde—

Ryoma se levantó tratando de recuperar conciencia y sobre todo olvidarse de esto que había pasado. Yukari corrió hacia él, se plantó en frente y lo miró con los ojos llenos de lagrimas.

Como acabo de llegar a la ciudad debo irme ya… a buscar un lugar donde quedarme – dijo en tono tranquilo.

Yukari entendió enseguida y se calmó también, aunque luego abrió los ojos de golpe, como si una gran idea se le hubiera ocurrido, se acercó más a Ryoma y lo tomó de las manos impulsivamente.

Entonces! Pu-puedes quedarte aquí, no?... Que te parece?... yo te puedo, te puedo dar una de las tantas habitaciones de la casa! No hay problema porque vivo sola, enserio! -

Y animadamente esperó por la respuesta de Ryoma, pero para el todo iba demasiado rápido, apenas lograba procesar la invitación.

Que dices? Vamos! Por favor quédate –

Pero yo… yo puedo conseguir otro lugar, no es necesario, estaré bien -

Por favor… - rogó una vez más con lagrimas amenazando salir de nuevo en sus ojos, y si había algo que Ryoma ya no podía aguantar… era ver llorar a alguien más por su culpa.

Al ver el obvio flaqueo de este ante el ultimo ruego, la sonrisa de Yukari volvió a dibujarse en sus labios y sin más se lanzó efusivamente a los brazos de Ryoma, quien aun sorprendido no supo como reaccionar.

Gracias!!!! Gracias Ryoma! -

Ryoma no atinaba a hacer nada, solo quedaba asombrado por cada uno de los gestos de esa chica, en eso Yukari se separó y ya más tranquila.

Mi casa es muy grande, mucha para mi y me siento muy sola… - dando la vuelta vio con algo de nostalgia y melancolía los grandes espacios y muebles en el living, todo vacío, todo silencioso.

A veces hasta me da miedo sabes? - dijo apenada y casi en voz bajita.

Y que fue lo que… - dijo Ryoma que no terminó la frase, pero se entendió que se refería a sus familiares fallecidos de los que se veía fotos por todos lados.

Mi padre y mis hermanos… fue un accidente de auto, no llevaron el cinturón, salieron bebiendo como siempre y… - calló sin terminar la frase y el ambiente se inundó de un silencio casi sepulcral.

Pero algo que le sorprendió a Ryoma fue el hecho de que Yukari no llorara en ese momento, es más, de espaldas hasta notaba como este se tensaba al hablar y de haber visto su rostro no sabía con que podría haberse encontrado…

--

La ciudad, grande, más bien inmensa, el ruido reinaba por todo el sitio, pero era temprano, sábado por la mañana. En la casa de Haine así como la de Sakuno y Kyo que ya prácticamente vivía ahí con la urgencia de vigilar a su traviesa amante, reinaba una paz increíble, luego de las ya conocidas borracheras del viernes era de esperarse, una noche agitada para todos.

Unas horas más pasaron y Sakuno ya levantada salió de la ducha con una blusa blanca sin cerrar y unos pantalones, se estaba secando el cabello con la secadora cuando escuchó los característicos sonidos de Haine en la cocina, que significaba que ya se había levantando y le preparaba el desayuno a Kyo. La clásica musiquita que tarareaba su amiga llenó el ambiente.

En la cocina Haine se agachaba para sacar varias frutas del cajón de abajo cuando sintió que algo la tocaba por detrás y casi se muere del susto.

KYO!!! -

Tranquila! Jajaja… quien pensabas que era?? -

Aaahh que se yo, pudieron haber sido muchas cosas - dijo cerrando los ojos y en actitud despreocupada.

"Cosas" - dijo arqueando una ceja.

Si, muchas cosas, no te creas con el único derecho de hacer esas cosas querido mío -comenzó a reír ella ahora, Kyo quedó algo confundido aunque trató de no demostrarlo suspirando y agarrando un cigarrillo que tenía en la bata en pos de encenderlo.

Eeeeeeh un momento! Acá ya no más cigarrillos de acuerdo? –

Me acabo de despertar y luego me vienes tu con tus cosas raras, crees que no los necesito?? — dijo adquiriendo su actitud de siempre y levantando el cigarrillo a una altura que sabia Haine no podría alcanzar.

Vicioso, fuiste tu el que inició a Rae en todo ese vicio, por eso que está así -

Jajaja! Así que ahora me culpas de todas las cosas que hace esa muchachita rebelde, eeh? yo lo único que hice fue invitarle uno, quien iba a decir que le iba a gustar tanto -

Pues ya ves que si, ahora no hay momento en que no ande con uno en la boca, es desquiciante, se los acaba todos! -

Vamos, déjala hacer su vida, que por cierto, ya se levantó? — preguntó con sumo interés mirando a la puerta de Sakuno y viendo que estaba abierta.

Si, acaba de salir de la ducha — dijo Haine

Miró de reojo receloso a Kyo, el casanova de su amante al parecer nunca tenía descanso, se venía aguantando toda la baba que se le caía cuando veía a Sakuno y hasta ya le había dicho que su sueño dorado era compartir una noche con las dos… con las dos! Eso si era el fin del mundo, como diablos podía hacer esas cosas!

Vaya, si que mantiene una buena compostura luego de una buena ingesta de alcohol — dijo Kyo sin quitar la mirada de la puerta del baño esperando ansioso que esta saliera.

Ya sabes que hace tiempo que no toma, Kaname se lo prohibió, y está bien, Rae no es muy tolerante a esas cosas, y no vaya a ser... - entonces clavó la mirada en Kyo quien sintió como los cuchillos le clavaban indirectamente - ...que alguien se aproveche de ella! -

Por la nuca de Kyo bajó una gran gota, cuando Haine lo miraba así definitivamente fulminaba, mejor no sacar la contra porque el si que estaba aun con toda la resaca.

Así que el doctorcito la está rehabilitando. -

Así parece, y eso está muy bien, ah! Por cierto, no debe tardar en venir no? …Ayer habrá querido matarse por no poder ir en la noche pero seguro que hoy no falta. -

Decía Haine con gran entusiasmo y hasta ruborizándose un poco en secreto al hablar de aquel hombre, si… porque ese si que era un hombre con todas sus letras.

En eso, el timbre sonó y Haine casi tira la naranja que tenía en las manos de no ser por Kyo que hizo magia para sostenerla en el aire con todo y cigarrillo en la otra mano.

Óyeme! a la próxima—

Pero al abrir los ojos que había cerrado por un momento descubrió solo el humo que había dejado Haine por ir a abrir la puerta, una gran vena apareció en su frente mientras terminaba por inhalar ahora si el humo de su único y "fiel" compañero, el cigarrillo.

Kaname-san!! Bienvenido!! -

Se escuchó por toda la casa, Sakuno que estaba ya terminando de arreglarse en el baño también lo escuchó y paró lo que estaba haciendo en esos momentos.

Buenos días, perdón la molestia. -

N—no, para nada, bienvenido una vez más, igual estábamos despiertos, pase pase… -

El hombre alto, rubio y de ojos claros paso a la casa para encontrarse con Kyo que se había acercado para darle la mano al recién llegado, llevaba un ramo de rosas en las manos.

Buenos días - saludó Kyo tratando de olvidar por un momento que su amante babeaba al lado suyo saludo.

Rae ya está despierta y debe estar por salir en cualquier momento, esto... las pongo en agua? Ay! Pero que impertinente! Si las tiene que ver ella primero!!! -

El hombre sonrió levemente, era así de reservado. Llevaba un traje negro con camisa y corbata clara, su cabello rubio era perfectamente corto y se olía el suave perfume en su traje, su presencia era imponente, obviamente hasta Kyo se sentía algo "pequeño" al lado suyo, por más que llevara todas sus fachas de maleante.

Bueno! Me disculpan un momento?? Voy a avisarle a Rae! -

Kyo y el recién llegado se quedaron solos y se sentaron el sillón del living.

No esperaste mucho para verla eeh? - le habló con la confianza de siempre aunque no pudiese evitar sentirse raro al principio.

Vine lo más pronto que pude, dime, acaso anoche… - por primera vez se le notaba algo de temor en la voz.

No no, tranquilo, totalmente sobrio, según Haine, parece que en verdad la estás reformando, y me imagino, con un medico te debe agarrar mucho cargo de conciencia jajajaja! -

No es un concejo de medico que le doy sino como persona, obviamente cosas como la bebida y cigarrillo no son más que nerviosas… sin ofender - terminó con la charla sobre la salud tan rápido como comenzó sin parecer cortante, obviamente tenía a uno de esos "nerviosos" al lado suyo…

Nah nah, no tiene que preocuparse por mi, yo ya soy caso perdido y no sería el primer medico que me dice todo esto -

Las charlas entre los dos eran bastante raras, uno era mayor que el otro, Kaname tenía 29 años y Kyo 25, este era un rebelde y renegado sin causa… en cambio Kaname era todo un medico y empresario, dueño de una gran fortuna. Mundos y polos totalmente opuestos, pero aun así podían considerarse buenos conocidos.

Oye, y te la llevas ahora? me imagino que ganas no te faltan… —

Pensaba llevarla a pasear por estos alrededores. -

Pasear? De seguro le gustaría pero si quieres pueden quedarse acá y en cambio yo con Haine salir no? Después de todo hace mucho que no salgo con ella y necesitamos respirar algo de oxigeno - dijo exhalando el humo del cigarrillo.

No les molestaría? — dijo sin poder evitar mostrar interés por la propuesta.

Vamos, claro que no, tu quieres la casa y yo solo quiero a Haine, bueno… eso sonó medio cursi, no le digas que te dije eso de acuerdo? -

Esta… bien -

Kyo era de los que pensaba que un hombre dominante no tenia porque decir nada de esas cosas románticas y tan sensibles. Y por ello de su incomodidad, además de su perplejidad cada vez que veía a ese hombre llevarle rosas a Rae siempre vez que llegaba, no había día en que no lo hiciera, claro, aunque antes Rae se la pasaba quejándose de eso, pero Kaname nunca se dio por vencido, si…definitivamente ese hombre se merecía un trofeo por su perseverancia y logros.

Bueno!! Acá estamos!! — dijo Haine saliendo del cuarto vestida con otras ropas.

Kaname y Kyo se pusieron de pide de inmediato, el primero obviamente expectante y Kyo también curioso por ver por primera vez en la mañana a Sakuno.

Entonces apareció Sakuno vestida con una blusa sin mangas, color morado, de cuello alto y una minifalda negra, con el cabello alborotado y brillante por la reciente secadora.

Rae… -

Kyo vio los ojos de Kaname adquirir una luz fulminante y ladeo los ojos para arriba alejándose del notable ambiente romántico.

Buenos días. - dijo Sakuno acercándose y levantándose unos mechones que se le habían caído a la frente al caminar.

Bueno Haine, vámonos a pasear. -

Eh? Nosotros somos los que vamos a pasear? -

Si si, mira que luego me arrepiento, vamos. -

Ah claro! - dijo entendiendo el plan de Kyo - Vamos entonces, los dejamos, ah!! Me olvidaba, Rae, estas son tus rosas! -

Sakuno volteó a ver las rosas que Haine con alegría absoluta le acercaba hasta dejarlas en sus brazos, cuando las tuvo no supo ni que decir, como siempre, no había ni una sola vez en que no las recibiera y ya se le habían acabado los argumentos para rechazarlas.

Bueno, nos vemos! Pásenla bien y tome lo que usted desee Kaname-san, está en su casa, bye! -

Hasta luego — se despidió Kyo para luego salir por la puerta con Haine.

Una vez salieron el ambiente quedó en silencio hasta que Kaname se acercó a Sakuno y esta quitó la vista de la puerta.

Te extrañaba, estás bien? — Los ojos azules de Kaname la miraron desde arriba para luego tomarla suave de la barbilla.

Estoy bien, y tú? - dijo Sakuno despacio y devolviéndole la mirada.

Te ves hermosa — dijo Kaname para luego agacharse lo suficiente y apoderarse de la boca de Sakuno apasionadamente y por varios segundos, devorando la ansiedad que lo había estado matando en todo el tiempo sin verla, mientras el beso duraba sus dedos jugaban con las mechas que le caían por los lados del rostro a Sakuno, cabellos suaves y con un olor dulce, todo un deleite para él.

Separándose y respirando agitado siguió acariciando el rostro de Sakuno, bordeando la perfección de su nariz y mejillas, luego bordeando sus labios. Mientras lo hacia lo miraba como perdido y embelesado con cada segundo.

Te amo sabes? …y me alegra que no hayas bebido anoche, me parece muy bien que ya hayas dejado ese habito -

Ayer no tenía ganas, simplemente, uno de esos días en que no tenía ganas de hacer nada… -

Ya veo -

En ese momento pasó un transporte que hizo un ruido muy sonoro que terminó por distraer y hasta asustar en un comienzo a Sakuno quien abrió los ojos grandes, cuando cesó el sonido y volvió a ver al frente subió la mirada y se encontró con Kaname viéndola de esa manera… Atentamente… como siempre lo hacia.

Ven conmigo, por favor — la tomó de la mano y con pasos lentos entraron a la habitación de esta, la puerta se cerró y el living quedó desierto.

Echados en la cama, un cuerpo encima del otro, Kaname besaba insistentemente los hombros de Sakuno, luego subía por su cuello y acariciaba cada fracción de piel que pudiese alcanzar, aspiraba su aroma y sentía su calor, cuando llegaba ahí era imposible no besarla hasta con furia.

Sakuno entrecerraba los ojos y giraba la cara para el otro lado mientras con su mano sostenía de los cabellos al hombre que se apoderaba de ella.

Te amo - repetía Kaname y la acariciaba como si fuera lo más delicado que tuviera entre sus dedos, Sakuno terminaba de respirar agitadamente y cerraba los ojos a las caricias.

Kaname… -

Uhm? -

Por favor, no lo vuelvas a decir –

Que cosa? -

Eso -

Kaname se incorporó levemente dejando al descubierto su torso marcado ligeramente por sus músculos.

Que te amo? -

Kaname… - dijo Sakuno cada vez más seria y claramente afectada cuando volvió a escuchar esas palabras.

Tú no me has dado una razón para que no lo diga -

Pero yo te lo pido, no deberías decir algo que no sientes — Lo miraba cada vez más seria, lo más que pudo. Kaname frunció el seño.

Que no lo siento? …Rae, no vuelvas a decir eso, tú ya sabes que—

Pero el trato fue que no me ibas a seguir hablando de esa manera! - dijo casi en un grito para luego quedarse callada con frustración, oprimiendo los puños con la sabanas.

Kaname lo reconocía, así se ponía siempre cuando tocaban el tema, terminaban peleando. Y no lo decía con el propósito de hacerla enfadar, se lo decía porque era lo que sentía, pero siempre, por alguna razón a esta le molestaba, no quería y le costaba recibir palabras de cariño como esas, y por eso, el mismo se había jurado, por su vida, por lo más sagrado para él, saber el porque de eso, porque de algo si estaba seguro, Rae guardaba un secreto…

Rae… - Le dijo acercándose y tratando de tomarle la mano, pero Sakuno la rechazó de inmediato de una manera brusca.

No me hables así de nuevo, es en serio! - gritó ya como vencida por su propia furia e impotencia, pero entonces, Kaname se le acercó y la calló finalmente con un beso que dejó a Sakuno sin oportunidad de reaccionar.

Tranquila - dijo Kaname al terminar el beso y acariciándole unos cabellos - Si te molesta tanto no lo diré de nuevo, aunque… sabes que me es casi imposible, solo tú sabes porque odias esa palabra, cuando es lo que siento, quizás si confiaras en mi… porque yo estoy seguro que algo o alguien fue el responsable de que—

Kaname! Basta! — comenzó a perder ahora si el control, luego se arrepintió por haberle subido la voz tomándose la frente con la mano y cubriéndose los ojos - perdón, perdón, no quise… -

Kaname miró serio, no molesto con ella, sino con la persona que estaba seguro era el responsable de la frustración de la persona que amaba.

Sabes que puedes contar conmigo, dime lo que quieras, puedes confiar en mi, y sino, sabré entender -

Sakuno lo miró aun algo nerviosa para luego taparse de nuevo los ojos y suspirar profundamente y mirar a un lado.

Tú no te mereces que yo… - hizo una pausa - por que te intereso tanto Kaname? -

Te lo dije hace mucho tiempo… y te lo repetiría mil veces si fuera necesario, Rae, tu eres lo más maravilloso, lo más hermoso que me ha pasado en la vida… lo único que me ha interesado y me interesa en esta vida, por que no puedes entender eso?... -

Pero mírame, no entiendes realmente donde me encontraste? …Como puedes—

Se perfectamente donde te encontré —interrumpió Kaname— y por eso te quiero aún más. Mírate tu bien ahora, eres hermosa, encantadora, tanto por fuera como por dentro y aunque no lo quieras admitir y lo trates de esconder bajo esa mascara de frialdad y dureza, yo se que existe ese verdadero yo dentro tuyo y que por alguna razón quedó escondido hace mucho tiempo… dime sino es verdad… -

Sakuno veía algo atónita a Kaname, no entendía como era que este lograba dejarla así, como le podía decir esas cosas, que podía saber él??? Absolutamente nada seguramente… pero como podía siquiera percatarse de que antes había existido otra personalidad de la que tenia ahora?

No, definitivamente él no tenia ni idea de lo que había sufrido en el pasado, no podía, nadie podía…

No, te equivocas, y te lo niego, porque la única yo que existe es esta. - terminó Sakuno por contestar cortante.

La veía de nuevo y con lo que se encontraba era con una niña de apariencia encantadora pero de actitud fría melancólica, resignada a la vida, y eso le dolía, por alguna razón era como si algo le faltara, y recordaba como había sido la primera vez que la vio…

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Flash Back
6 meses atrás

Llegaba de viaje, iba con sus colegas del consultorio, por lo general no tenia pensando hacer nada para celebrar el termino de su tesis y posterior recibimiento de su herencia familiar en las empresas que acumulaban entre todas una fortuna, pero ese día accedió con un amigo a ir a uno de esos bares en los que se decía que la pasabas bien toda la noche, obviamente el no era de frecuentar esos lugares pero con su amigo y el apenas llegado de Inglaterra accedió.

Nathan, vamos hombre levanta el animo, te traje a uno de los mejores lugares para conocer a alguien, llevas más de 3 meses sin pareja, anda, disfruta de la vida! -

Preferiría que me llames por mi nombre Japonés, no me agrada que se sepa que somos extranjeros — dijo Kaname mirando con algo de recelo a los alrededores todo lleno de gente y chicos clavándole los ojos encima por la inevitable pinta de extranjeros que tenían los dos.

Jajajaja! no me vas a decir que te estás intimidando?? Quizás si te llamo así atraigas más gente! -

Ya te dije que nadie más, con Gracie tuve suficiente — y bebió un sorbo de la cerveza que le acaban de servir en la mesa.

Aaaaaaah, no, otra vez pensando en la chica americana esa?? Eey que vinimos a divertirnos, olvídate de ese chica interesada, esa si que te veía por el dinero -

Y que es lo que quieres ahora entonces? -

Solo relájate si? Seguro que alguna chica linda debe haber por acá! -

Las horas pasaron y pasaron, hasta que en un momento Kaname se halló solo con la botella casi entera frente suyo ya que su amigo había salido tras la primer chica que se le había insinuado y ofrecido "buena atención", el por su lado, no encontraba a alguien que le agradara, hasta le incomodaba sentirse tan físicamente extraño a la gente, su cabello rubio no era desapercibido y le iban con todo tipo de preguntas y propuestas, todas las rechazaba.

Entonces unos minutos luego decidió por fin retirarse dejando su paga en dólares en la mesa, se levantó de la mesa rumbo a la salida cuando entonces la vio, aquello… fue lo más hermoso que había visto en toda su vida…

Una chica de cabellos rojizos estaba sentada en uno de los muebles fumando un cigarrillo, colocándoselo entre sus labios suavemente y mirando al vacío con una mirada melancólica… Parpadeó tontamente como si no pudiese creerlo, pero no era una visión.

Tenía una expresión de rebeldía y actitud hasta desafiante pero que para nada coincidía con sus facciones y en especial de su rostro que hasta juraba tenía un toque infantil. No se dio cuenta como, pero sus pies se movieron solos hasta llevarlo al lugar, quedando al costado del mueble donde estaba sentada aquella misteriosa pero definitivamente cautivante chica.

Buenas noches… - dijo sin quitarle la vista de encima, y allí fue cuando por primera vez Sakuno posó sus ojos rojizos en el, pero sin decirle nada y reteniendo el cigarrillo entre sus labios.

Mucho gusto, soy Kaname, tu nombre? -

Rae -

Luego se quedaron en silencio, Kaname no sabia como reaccionar, por primera vez se le habían ido las palabras. Entonces sin saber porque le quitó suavemente el cigarrillo que esta se llevaba una vez más a los labios rozando por primera vez la piel suave y tibia de la chica.

No lo hagas, hace daño… -

Sakuno lo miró a punto de enfadarse por esa actitud que para ella fue altanera, aunque ese hombre extraño la seguía mirando tranquilamente, sin más, bajó su mano que se había quedado en la misma posición y le esquivó la mirada.

Trabajas acá? — preguntó Kaname

Si — respondió viéndolo de lado y aun molesta.

Pero a Kaname eso era lo que menos le importaba, esa actitud no podía molestarlo, simplemente no podía sacarle la vista de encima ni un momento, cada facción de su cuerpo era perfecta.

Quisieras ir conmigo? — dijo Kaname sin pensarlo ya.

Sakuno volteó a verlo de frente de nuevo.

Eres extranjero? -

Vengo de Europa, importa eso? - pensó que quizás este se le lanzaría al saber que pudiese tener dinero, pero al contrario, eso no pareció afectar en nada su actitud, era la primera persona que no reaccionaba lógicamente interesada en su dinero.

De acuerdo… -

Sakuno comenzó a caminar dirigiéndose a una de las puertas que estaban por un pasillo del bar. Abrió la puerta y dejó pasar a Kaname, quien estaba ansioso por lo que fuera a venir.

Sólo te advierto algo… - dijo Sakuno cerrando la puerta.

Que cosa? – dijo ya impaciente.

No pienso perder mi virginidad con ningún sujeto que conozca en este lugar – dijo directamente y sin pena alguna.

Eso tomó por sorpresa a Kaname¿esa linda chica en verdad era virgen?... eso era difícil de creer, pero en la forma en que lo dijo parecía ser verdad…

El sabía que las meseras de ese bar eran libres de decidir si hacerlo o no… pero era extraño, porque en el tiempo que su amigo lo dejó solo muchas de las meseras se le insinuaron y le pidieron tener sexo con él. El se negó, ya no traía humor para eso… pero al ver a esa chica todo cambió.

Ey, te pasa algo? – preguntó Sakuno con la misma expresión seria.

N-no nada… -

Hmm… lo que digas –

Sakuno se acercó a él… y Kaname pudo probar el sabor de una piel exquisita y los dulces gemidos de una persona extrañamente especial para él, por que? Ni el mismo lo entendía, había algo en esa muchachita que lo encendía, que lo hacia disfrutar de cada minuto a su lado, con cada suspiro…

Quiso besarla inconteniblemente en la boca, pero esta no se dejó, luego le dijo que todo estaba permitido menos lo aclarado antes y los besos en la boca, Kaname por primera vez sintió que había algo en la vida que no podía tener, nada le había faltado y había tenido todo lo que quería, pero ahora un beso era la peor de las carencias para él.

A la mañana se dio cuenta que había pasado la primera noche en su país natal, en el lugar menos pensado, pero para nada se arrepintió cuando vio que lo tenía al lado, a esa niña hermosa que le había encantado desde el momento en que la vio, entonces comenzó a acariciar sus brazos con sus dedos ya que dormía de lado pacíficamente, esa expresión de tranquilidad para nada comparada con la malcriada de anoche, entonces, mientras la tocaba esta se movió e increíblemente emitió un suspiro seguido de una sonrisa pequeña, eso… verla sonreír así era mucho más hermoso, hasta parecía que lo hacia con travesura, luego susurraba palabras en voz baja imposibles de escuchar, seguro estaba en un muy buen sueño… pero con que?... o con quien?...

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Al día siguiente volvió al lugar aun cuando su amigo se burló recalcándole que en un principio no quiso ir y ahora moría por estar ahí todo el tiempo, y cuando llegaba encontraba a Sakuno sola, la tenía sólo para él.

Y cuanto más tiempo, día con día, más se iba enamorando y cada vez más quería besar esos labios… una vez no aguantó más y…

N—no... — Sakuno se safó del abrazo — te dije que eso no - parecía un animalito sacando las uñas en defensa propia, asustada y enojada a la vez.

Por que no? Necesitas que te pague más? -

Pero la mirada que recibió de parte de Sakuno fue una ofendida y molesta, y se arrepintió luego por haber dicho eso.

Trabajo en esto, pero no me vendo de esa manera… -

Perdóname, te pido disculpas por lo que dije… -

En verdad se sintió fatal, pero es que estaba como desesperado y no podía evitarlo.

Por favor — dijo lo más serio que pudo, era un hombre adulto, sentía que no podía estar saliéndose de sus cabales así. - No fue mi intención humillarte de esa manera, si no quieres entonces yo no te obligaré, lo ultimo que quiero es lastimarte -

Sakuno volvió la mirada algo sorprendida por lo que escuchaba aunque tratando de no parecerlo.

No hay problema… -

Y entonces se dirigió a la puerta intentando salir pero fue detenida suavemente por Kaname.

No te vayas -

Ya fuiste atendido… -

No, no es por eso, solo... quiero que te quedes acá -

Pero entonces… -

Puedo pagarte lo que necesites, pero sólo hablaremos, sólo eso, no haré nada que tu no quieres, solo quedarte un momento conmigo, de acuerdo? -

Sakuno no muy convencida terminó aceptando la invitación y fue a sentarse, ese era definitivamente el cliente más raro que le había tocado, sólo quería hablar.

Muchas gracias - dijo al ver que Sakuno se sentaba en pos de quedarse.

Yo… quiero conocer un poco más sobre ti -

No tengo nada que contar… - dijo girando para un lado el rostro indiferente.

Entonces te puedo contar sobre mi? -

Como desees — dijo Sakuno sin mostrar interés.

Yo vengo de Inglaterra, acabo de terminar una tesis sobre un estudio de medicina, en realidad nací en este país y no soy totalmente ciudadano Inglés, mi familia era muy tradicionalista y me dejaron mis dos nombres, allá es Nathan y aquí es Kaname. -

Kaname siguió hablando, de cualquier cosa, lo que fuera, con tal de tenerla consigo y evitando que se fuera con alguien más… aun cuando al frente suyo se encontraba una Sakuno perdida en si misma, si lo escuchaba? …no lo sabía, pero tan sólo con tenerla ahí era suficiente.

Me voy a quedar unos meses por acá ya que heredé unas compañías de mi familia y tengo que servir de mis firmas para los asuntos que haya -

Sakuno lo miraba de frente a veces pero con esa expresión neutra en el rostro, ya se estaba haciendo de noche y la habitación casi estaba totalmente oscura, los ojos de Sakuno se veían como los de un gato, con ese brillo extraño y sin inmutarse, pero no daba miedo, por supuesto que no, cuando este quedaba de perfil mirando hacia la ventana perdida en si misma se le veía una mirada triste y melancólica, cautivante… extraño, no sabría como describirla, era como estar enfrente de una pintura que demostraba varias cosas a la vez.

Los meses pasaron, y con el tiempo pudo notar con felicidad como Rae ya no se rehusaba tanto a su compañía, además… había logrado que esta no volviera jamás a ese trabajo, aun cuando le costó una fortuna.

"Cuanto se necesita para que deje de trabajar en esto?"
"Acá las chicas no pagan nada"
"Pero cuanto es para que nadie le vuelva a pedir… servicios"
"Bueno… hay unos hombres acá que pueden hacer el favor de alejarlos, pero eso costará…"

Había hablado con el dueño del lugar y este al final le consiguió a un hombre que se encargaría de hacerle de guardaespaldas para nadie más se le acercara, le hiciera daño o le pidiera servicios, a partir de ese día, Sakuno dejó de trabajar con otros… y tan sólo estuvo con Kaname.

Fin del Flash Back

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Volviendo a la realidad, Sakuno se había levantando e ido hacia el baño, Kaname permaneció en la cama pensativo, el momento había terminado como de costumbre, con los dos enojados por el motivo de siempre… y es que no podían terminar de otra manera, sentía una impotencia tremenda de no poder hacer nada.

Frunció el seño y una vez más se juró a él mismo averiguar la verdad de todo, lo tenía que saber, fuera como fuera.

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Haine y Kyo iban caminando por la calle, la primera casi saltando de la alegría que le producía salir a pasear con el día tan lindo que hacía y más por quien la acompañaba, sí, tampoco era una ciega para decir que su amante no era apuesto.

Ya, ya, tranquila, deja de saltar que pareces un perrito - dijo Kyo llevándose el pelo para atrás del calor que hacía.

Naaah! que poco animo, no te parece un día hermoso?? -

A mi lo que me gustaría más sería pasarla en otro lugar…. - dijo haciendo volar en ese momento su imaginación velozmente hacia la casa y lo que debía ser ahora con ciertas personas….

Que dijiste? -

Nada, anda, vamos a comprar un refresco que me estoy deshidratando -

De acuerdo! Pero mira que hoy es un día para pasear y andar en parejas, el amor se respira en el aire — dijo extendiendo los brazos.

Los dos miraron a una parejita caminando apresuradamente, prácticamente la más pequeña jalando al más alto, un chico de cabellos oscuros y ojos dorados.

Ven, ven, vamos por acá!! - decía animadamente la pequeña de cabellos rubios, mientras jalaba al mayor — vamos Ryoma!!! -

Kyo se tuvo que hacer a un lado para dejar pasar a esa pareja que atropellaba al resto de la gente, ya se imaginaba él si no se veía así con Haine, aunque esa niña parecía el triple de animada que su amante.

Linda pareja no? - dijo Haine dándose cuenta de que más que linda, era una atropelladora pareja.

Ah, así que el amor en el aire, no? Acaso no querrás decir que quieres estar conmigo así? -

Haine frunció el seño haciéndose la desentendida aunque con un ligero rubor en las mejillas.

Bueno, si quieres que te lleve así sólo para demostrarte cuanto te quiero sólo dime! – dijo Haine

No no, si lo que quiero es que me lo demuestres de otra manera jeje — dijo con la sonrisa de lado perversa y depravada que tan bien conocía Haine.

Ya ya, a PASEAR de acuerdo??? — dijo poniéndole un dedito al frente de los ojos y luego volteando para seguir caminando alegremente, Kyo sonrió tiernamente, en verdad adoraba a su Haine.

--- TBC ---

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Gravi: Dioses! Perdón por tardar años y años en actualizar… como de costumbre. Enserio que me da vergüenza! Siempre diciendo que actualizaremos rápido, y al final nada…

Hibari: Lo sé! Somos unas malas personas… pero les pedimos disculpas de la manera más sincera…

Gravi: Es que… ya ni recordábamos que teníamos la obligación de escribir el fic, me acuerdo que estábamos esperando 240 reviews para subir el capi, pero tardaron mucho en llegar… entonces como que se nos olvido…

Hibari: Y hoy teníamos ganas de escribir… y nos pusimos a escribir el capi 22 para subirlo, pero cuando nos metimos a la página… PUFF! Nos dimos cuenta que ni el capi 21 habíamos subido!

Gravi: Enserio que no lo podíamos creer… y lo primero que hicimos fue buscar el documento… y revisarlo.

Hibari: Sí, y ahora se los trajimos… AHG! Nos sentimos como unas completas taradas.

Gravi: Disculpen nuestra tardanza, enserio que esta vez nos pasamos… pero bueno… lo hecho, hecho esta. Y aparte, ya les trajimos el capi, no?

Hibari¿Qué les pareció?... Sakuno tiene una pareja¿Pero como!?

Gravi: WOW! Y eso no es nada… espérense al capi 23… jeje, el 22 ya lo tenemos escrito, pero el que morimos por escribir es el 23… porque pasará algo muy interesante!

Hibari: Y ya hablamos mucho, espero nos hayan leído! Hehe, hoy ya es muy noche y nos morimos de sueño, por eso no podremos responder sus reviews…

Gravi: Y trataremos que no se repita, ya que nos encanta responderles… pero no se pueden quedar sin un agradecimiento…

Muchas gracias a…

Yo (haha, que genial nick!)

dA

Mashi022 (Que viva el Ryosaku!)

Scooky (Te adoramos! Gracias por siempre leernos)

Lolly Tenkawa

TaTaN (Gracias! Oh! Y tus deducciones son muy acertadas!)

Tsuki-chan (Gracias! Espero que te haya gustado este capi!)

polin

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Hibari: El capítulo 22 lo subiremos cuando hayamos recibido 250 reviews o más, disculpen las molestias :D!

Gravi: Y esta vez. LO PROMETEMOS (del dedo chiquito!)… si los recibimos mañana, mañana mismo actualizamos. Pero eso ya depende de ustedes!

Nos leemos pronto!