Descubrimiento
Capitulo 24
Se fueron a un lugar tranquilo, uno en donde nadie la conociera, cosa difícil pues por esa zona varias personas parecían registrarla de alguna manera… al final terminaron yendo a un parque de por ahí donde solo había niños y madres cuidando de sus hijos, el ruido de gritos y risas era lo que llenaba el ambiente.
Ahora estoy en la casa de Haine, mi amiga de la infancia… sobre la que te conté una vez… - dijo Sakuno sentada en uno de los columpios desocupados al igual que Ann, pero, aun sin poder mirarla mucho a los ojos…
Que bueno, en serio me preocupaba mucho donde podías estar… -
Ambas se quedaron en silencio mirando hacia al frente donde la felicidad de los niños alumbraba sus rostros, con tal inocencia y libertad… Sakuno sentía melancolía, sentía que había perdido aquello hace mucho tiempo.
Sakuno… esto... - Dudaba en hablar moviendo los pies para balancearse un poco en el columpio - De ninguna manera voy a juzgar lo que estás haciendo, yo no soy quien para hacerlo. Pero te quiero preguntar algo, si quieres puedes responderme y si no, pues está bien igual… -
Dime -
Pues… que pasaría si te encontraras de nuevo con… tu sabes… con Ryoma -
Entonces la mirada de Sakuno volvió a tornarse seria, fría, y hasta molesta, a la vez que detenía con un pie el balanceo del columpio y sostenía fuerte las sogas de la cual colgaba, cualquiera diría que trataba de romperlo con las manos.
Ann sabía que esa no había sido la mejor pregunta, pero Sakuno no tenía idea de lo que realmente había pasado luego de su huida de la prepa, el accidente de Ryoma, su viaje, y peor aun… que el mismo la estaba buscando ahora y por lo que se veía no estaban muy lejos… prácticamente estaba en sus manos que los dos se volvieran a encontrar.
Eso no va a pasar, a el… nunca más lo quiero volver a ver, y además, gran interés tampoco mostró en mi, si ni le intereso saber donde estaba… -
Se pudo notar un claro resentimiento en sus palabras pero prefirió no comentar nada al respecto. Luego, quiso aprovechar para intervenir y decirle como habían sucedido las cosas, que Ryoma realmente si se había preocupado, que casi se muere por ir a buscarla, estaba por abrir la boca cuando Sakuno lo impidió.
Lo odio, lo odio como nunca pensé odiar a alguien. — dijo agachando la cabeza y cerrando muy fuerte los ojos.
Había tanta amargura cargada en esa frase que la dejó sin poder decir nada… sonaba con tanta convicción que quizás… fuera cierto… aunque el amor que se tenían esos dos… era difícil imaginar que ya todo había terminado.
En serio?... no te interesa saber más de él?...-
Sakuno volteó a mirarla algo exaltada por la pregunta que le hacia su amiga.
Pero Ann! — Levantó la cabeza y la miró a los ojos - Después de lo que me hizo, después de… como crees que puedo!— Le hacia daño, mucho daño hablar tanto al respecto, por qué tenía que ser tan débil? su corazón golpeaba fuerte y hasta le dolía de solo acordarse.
Ese día todo pasó muy rápido, y si... y si te hubieras quedado a escuchar sus razones? — dijo Ann algo acelerada, queriendo contarle todo lo que sabía a su amiga, pero de alguna manera sentía que sería muy difícil pues esta se cerraba por completo a escucharla. — Digo, podrías haber pedido explicaciones. -
Explicaciones? El no tendría nada que explicarme, yo misma… - puso una mano sobre su pecho, las imágenes le venían a la cabeza. - …yo misma lo vi y escuché todo, entiendes? yo misma lo oí decir que… - le tembló la voz, incapaz de seguir, igual, ya se lo había contado todo a su amiga así que no tendría por que repetirlo. — El no pensó más que en mí como una ilusa con la cual podría jugar… -
Fue muy fuerte escuchar a Sakuno hablar así y decir esas cosas como si nada, definitivamente había cambiado.
Pero… y si fue una equivocación? -
Sakuno la miró incrédula, no podía creer que su amiga le estuviera diciendo esas cosas, acaso la estaba escuchando? parecía estar del lado de él y no suyo, y eso la desilusionó un poco, la coraza volvía a salir.
Ann, lo estás protegiendo? - dijo levantándose del columpio. — por qué? -
Eh... ah... NO! yo no, perdóname Sakuno, en serio, perdóname por favor. — Agacho la cabeza pidiendo disculpas muy nerviosa, no se dio cuenta que estaba siendo demasiado obvia, un poco más y la conversación se hubiese tornado más densa y evidente.
Solo… no quiero volver a hablar de eso por favor… además... — sonrió irónicamente – ya se divirtió suficiente conmigo, ya no le debo de servir más… -
Que palabras tan amargas… Ann sintió mucha tristeza por Sakuno. Se sentía inquieta, por dentro clamaba por hablar, contar lo que sabía, pero no sabía como empezar, además había dicho que no le hablara más de eso…
Creo… que por esta vez no me meteré donde no debo… - se dijo para si resignada, y es que, no le gustaba ver a Sakuno tan llena de rencor y tristeza, quien sabe cuantas cosas habrían pasado por su mente para haber terminado así… sí, por esta vez tendría que callar. - Perdóname Ryoma… - ojala estuviese haciendo lo correcto, rogó al cielo que así fuera.
Y… como están allá?... los chicos… -
Sorprendió a Ann el que Sakuno iniciara la conversación.
Ah! Pues, ahí, estudiando… ellos… quisieron acompañarme pero… tu sabes, no es conveniente en época de exámenes y esos chicos necesitan mucha ayuda, Nao que tenía muy buenas notas con todo y la novia se ha descuidado un poco, pero están bien. -
Hmm… - Tan solo respondió Sakuno sentada nuevamente en el columpio y meciéndose suavemente con la mirada hacia el suelo.
Te vez muy linda Sakuno! – Ann comentó evitando que las invadiera un incómodo silencio.
Sakuno quedó un poco desubicada ante ese repentino comentario.
Que?... -
Pues si. — Se levantó del columpio acercándose a Sakuno para tomar entre sus dedos los mechones que le caían a esta por la frente. — Sigues teniendo el cabello muy hermoso... y esa figurita que tienes es envidiable, no se como le haces! Y estás mas alta!! -
Ann - la llamó porque su amiga parecía estar en otra observándola por todos lados. — viniste con Kakeru? Aún siguen juntos, verdad? -
Ah! – Ann se sonrojó - Mi Kakeru! Pues… no… no vino conmigo, estaba terco con venir pero se lo impedí! –
Sakuno pudo darse cuenta de reojo que su amiga se sonrojaba de a pocos mientras hablaba hasta quedar muy nerviosa. Era extraño.
Pero! Aaay no puedo más, tengo que contártelo! -
Entonces se inclinó y le habló Sakuno al oído, al escuchar de lo que se trataba no pudo evitar quedar completamente sorprendida, hace mucho que no se quedaba así por algo.
Lo dices enserio? – dijo Sakuno con los ojos bien abiertos de la sorpresa.
Sip! Mira! – dijo Ann levantando su mano y poniéndola a la vista de su amiga.
Sakuno observó la mano izquierda de su amiga. Efectivamente, en su dedo anular brillaba un hermoso anillo de diamantes.
Ann… me alegro mucho por ti, por los dos – hizo una pausa – ya eligieron una fecha? –
No, aun no!! Esperaremos unos años más! –
Que bueno que sean tan felices juntos… -
Las chicas siguieron hablando en todo el transcurso del día. El sol fue cayendo de a pocos oscureciendo el lugar y haciendo que corriera un poco de viento.
Creo que... es mejor que vaya al hotel sino Kakeru no me va a encontrar cuando llame y es capaz de venirse hasta acá! -
Si, yo también tengo que… -
Pero en eso, Ann la sostuvo de la mano impidiendo que avanzara.
Sakuno… - le comenzó a hablar seria. - No se si es imprescindible que vayas pero… por favor, cuídate mucho, esos lugares no deben ser muy buenos… -
Sakuno ya conocía a la perfección todos los tipos de personas que frecuentaban el lugar, pero igual, por dentro agradecía la preocupación de su amiga.
Al menos me agrada haberte ocupado un día entero, creo que te voy a ir a buscar más seguido eh! —
Pero Sakuno aun se sentía incapaz de contestar de alguna manera afectiva… ¿como hacerlo? si tenía los sentimientos destrozados?
Ojala pueda hacer que esos ojos vuelvan a brillar mientras esté aquí, daré mi mejor esfuerzo! – dijo Ann y luego la abrazó cariñosamente.
Y con eso se fue, no sin antes dejarle un papel con la dirección donde iba a estar y Sakuno también dándole el teléfono de la casa de Haine por insistencia de ella más que cualquier otra cosa.
Apenas la perdió de vista Sakuno volvió a sentir la soledad de siempre… quisiera o no, su amiga la llenaba de una sensación de tranquilidad, como la que tenía en esos días, si, quizás era esa sensación a añoranza lo que la hacia sentir así…
Ahora… ella tenía razón, ya había logrado dejarla sin ir por ese día, era su intención trabajar hoy, pero simplemente no se sentía capaz… así que decidió volver, solo esperaba que Haine y Kyo hubieran terminado.
Mientras caminaba, algunas palabras de Ann se le venían a la mente.
"Que pasaría si te encontraras de nuevo con… tú sabes… con Ryoma…"
Imposible, eso jamás podría llegar a suceder… a él no le importaba lo que le sucediera, si hasta ahora no se había preocupado por ella, por qué ahora tendría que hacerlo?... para volver a usarla? a burlarse de ella?...
"Podrías haber pedido explicaciones."
Explicaciones… no, seguramente no habría aguantado verlo frente a frente luego de esas crueles palabras.
La prueba más clara de la verdad era que no había ido tras ella cuando se fue, eso terminaba por derrumbar cualquier argumento valido e ingenuo que pudiese imaginarse, y era el que siempre se repetía para convencerse todo ese tiempo.
No viniste… - dijo en voz baja para si – ¿por que?... -
Pero entonces, algo la detuvo en pleno camino, estaba pasando por un parque de la ciudad cuando un ruido la hizo levantar la mirada. Ahí se dio cuenta de que se trataba de fuegos artificiales. Eran hermosos y llenos de colores. Se quedó observándolos un tiempo cuando un recuerdo invadió su mente.
-- Flash Back --
Sakuno… - la chica miró a Ryoma con atención… - Yo… quiero darte algo… -
Sakuno no dijo nada, solo vio como Ryoma sacaba una cajita de color negro. Tomó su mando, y la puso sobre ella.
Ábrela… -
Sakuno así lo hizo, y sus ojos se llenaron de sorpresa al ver un hermoso collar de oro, con una cadena delicada y fina y un hermoso dije en forma de corazón, con un pequeño diamante que hacia de unión con la cadena.
Ah… E-es… hermoso – sonrió – Muchas gracias Ryoma-kun! –
--
Mira Ryoma-kun! son fuegos artificiales! – dijo Sakuno apuntándolos – Es como si todo fuera un sueño –
Ryoma la tomó por la cintura, atrayéndola hacia el, y la miro fijamente a los ojos.
Tú eres mi sueño –
-- Fin del Flash Back --
Como?... como podía ser? que le estaba pasando?... su corazón le dolía mucho. Se asustó cuando sintió algo caer en su mano, una lagrima… ¿Qué estaba pasando?
Levantó su mano viéndola con los ojos abiertos de par en par como si jamás lo hubiera hecho, otras más cayeron luego de esa y sentía que ya no podía controlarse a si misma.
Los fuegos artificiales seguían, la suave tortura continuaba y sin querer… se quedó ahí parada mirándolos casi sin parpadear.
Eso era demasiado, no podía... no podía seguir ahí! Con los fuegos aun en el cielo se fue del lugar corriendo, rápido, lo más veloz que pudo. Pasó varias calles tumbando a gente mientras avanzaba, era increíble que aun no se hubiese caído o la hubiera atropellado un auto ya que mantenía los ojos cerrados fuertemente y tan solo seguía de frente, no quería que ninguna lágrima más saliera de sus ojos, no de nuevo…
Estaba ya muy cansada, respiraba agitada y sentía que las piernas no le daban más, abrió de a poco los ojos apenas pudiendo mantenerse en pie y queriendo seguir caminando cuando se dio cuenta que estaba la lado de un edificio, un lugar muy oscuro y casi sin gente, y se dispuso a salir del lugar igualmente cuando de pronto chocó con alguien que la supo sostener a tiempo antes de que cayera, sin que se diera cuenta ya se encontraba rodeada por unos brazos, unos brazos muy calidos y hasta… conocidos…
Rae? -
Escuchó decir arriba suyo donde segundos después alzó la vista comprobado que se trataba de Kaname quien la sostenía pegada a su pecho y con cara de preocupación.
Pero que te pasó? por qué estás!— dijo sin poder continuar al sentir el cuerpo frío y temblante de Sakuno, estaba prácticamente helada y eso… eran lagrimas en sus ojos? Antes que continuar haciendo preguntas prefirió abrigarla un poco con su saco, estaba preocupado… nunca la había visto así… las lagrimas solo le caían, y por primera vez no le ofreció resistencia cuando la envolvió y la abrazo más fuerte frente a la gente que estaba presente por allí.
Luego miró serio por unos momentos a su alrededor, su auto no estaba muy lejos, lo había estacionado en un lugar cerca así que sin más lo decidió, sostuvo a Sakuno y la alzó de una sola vez para sorpresa de esta…
K-Kaname! - Pudo decir Sakuno a duras penas, viendo nerviosa desde lo alto a la gente a su alrededor que los veían sin discreción alguna.
Tranquila, te llevaré al auto. —
Sakuno se rindió, al menos por hoy… solo por hoy cedería… Kaname parecía estar siempre cuando lo necesitaba… y por primera vez… se lo agradecía.
Llegaron al departamento y hasta la recepcionista se sorprendió de ver como Kaname sostenía en brazos a la chica, claro que ya la conocía, era esa niña que siempre iba acompañándolo, pero era preocupante verla así de pálida.
Se le ofrece algo joven Kaname? — preguntó preocupada la recepcionista.
Por favor, puede mandar a alguien por estos medicamentos a la farmacia? — decía mientras se las arreglaba para escribir algo en un papel y luego firmar, era una receta con la que le podrían hacer valer el pedido.
Si, de acuerdo, mandaré a alguien de inmediato. -
Gracias al cielo que era doctor, pensó para si, después de todo al fin esa profesión le había servido para algo.
Cuando estuvo arriba entró y llevó a Sakuno a su cuarto, allí la recostó y la miró detenidamente, se notaban aun las marcas de las lagrimas sobre sus mejillas y seguía respirando algo agitada… esperaba que no fuese nada malo…
Aunque juzgando por esas lágrimas… debía ser algo anímico más que físico. Le dolía verla así… pero estaba bien… había visto una faceta que hasta ahora no conocía en ella, la había visto llorar por primera vez pero… le confundía el porque de eso… le recordaba además lo poco que sabía de ella hasta ahora.
De repente el timbre sonó y de inmediato supo que debía tratarse de las medicinas, así que dándole un beso en la frente se levantó y fue hacia la puerta en donde precisamente se encontraba otra de las recepcionistas con una bolsa en las manos, las medicinas.
Disculpe la demora! -
Muchas gracias — recibió Kaname la bolsa.
Por nada, con permiso. -
Cuando cerró la puerta grande fue su sorpresa al encontrar a Sakuno despierta y hasta ya sentada sobre la cama.
Te despertaste… - se acercó y dejando las medicinas a un lado se volvió a sentar sobre la cama para acariciarle el cabello.
Bueno… es hora de revisarte… - Dijo mientras se levantaba y abría la bolsa para corroborar las cosas de adentro, Sakuno miraba sin saber de que se trataba.
Cuando Kaname terminó de revisar se llevó todo y volvió luego con un vaso de agua y un envase pequeño donde echó unas gotas, después lo dejó en la mesa de al lado, se fue otro rato más y volvió nuevamente con un pequeño maletín de donde sacó un estetoscopio con todo lo que se necesitaba además para hacer una chequeo completo.
No... no necesito que me revises, estoy bien. —
Tengo que hacerlo, no te ves muy bien, déjate por favor. — decía y sin embargo ya estaba preparando todo para lo que parecía inminente.
No! No lo necesito! — Dijo Sakuno apartándose para evitar que de cualquier manera Kaname se acercara, pero no llego lejos, este la tomó del brazo y de inmediato la envolvió con la faja que se utilizaba para medir la presión colocando además la parte del estetoscopio que servia para escuchar el pulso.
Aunque no quiso al final terminó cediendo quedándose en silencio como le pedía Kaname. Cuando terminó, rápido y antes de que Sakuno pudiese resistirse colocó el estetoscopio sobre su corazón para escucharlo, eso le encrespó un poco los nervios a la chica.
Rae, que hacías por esos lugares? — Le dijo así nada más mientras terminaba de revisarla y se sacaba el aparato de los oídos, a Sakuno le cayó como balde agua fría la pregunta.
Nada… nada importante. — dijo volteando a ver a otro lado, si Kaname la miraba seguro le sacaría algo, su mirada adulta y seria siempre podía más que ella, como cuando la controlaba de que no fumara ni bebiera.
Tienes algo de temperatura y principios de resfrío, toma esto por favor. – dijo dándole un medicamento en un vaso.
Sakuno sostuvo el vaso y luego tomó el contenido pero no todo, no tenía ganas de nada… pero entonces vio que Kaname la miraba serio.
Todo. — le ordenó.
No quiero más. - le contestó molesta porque Kaname le habló en tono de orden.
Soy tu doctor antes que nada, y es por tu bien que tomes eso. – dijo igual de serio y sin muestras de querer desistir.
Sakuno tampoco cambió su actitud, aunque comenzaba a temerle a Kaname… y ya para terminar con todo eso y porque en verdad se sentía algo mareada decidió tomar todo.
Kaname tan solo se paró en la esquina de la cama y tirando un poco de su cabello para atrás como hacia cuando se encontraba exhausto suspiró, luego terminó de abrirse la camisa y sacarse la corbata.
Descansa… vuelvo en seguida. — le dijo antes de entrar al baño en donde se encontraba un gran y pulcro Jacuzzi, necesitaba tomar un largo, largo baño.
Llevaba recostado en el agua más de 30 minutos, pensativo y mirando a un punto fijo, la actitud de Rae lo desconcertaba mucho, y aún quería saber que había pasado cuando la encontró.
Cansado de estar ahí, salió de la enorme tina, se puso un pantalón cómodo para dormir, dejando caer su cabello rubio sobre sus hombros.
Abrió la puerta de su cuarto y grande fue su sorpresa al ver a Sakuno ahí, parada, justo enfrente de la puerta.
Rae? –
Pero no pudo decir más, ya que la chica impulsivamente se abalanzó sobre él, lo tomó del rostro y le dio un apasionado beso en la boca seguido de muchos otros a los que Kaname no se negó, más bien se apoderó de su cintura y siguió con los besos.
De alguna manera terminaron tirados en la cama de Kaname, quien moría por llegar a algo más que besos y caricias, pero Rae nunca se lo había permitido, y aunque el deseara hacer el amor con ella, le agradaba mucho que aun fuera virgen, el estaba dispuesto a esperar.
La noche siguió y Kaname sostuvo el cuerpo de Sakuno todo el tiempo, la abrazaba cariñosamente y la besaba sin parar, pero… había algo extraño hoy… no sabía que era… podría ser que, la sentía algo… ¿desesperada? No, debía dejar de pensar tonterías, en ese momento Rae era en lo único que quería pensar.
--
Al día siguiente el sol brillaba con mucha intensidad, desde la habitación que tenía grandes cortinas se asomaban levemente los rayos de luz. Fue abriendo sus ojos y cuando chocó con un rayo de luz directo se dio la vuelta, ahí notó que no había nadie a su lado, eso la sorprendió un poco, volteó a ver el reloj… era… la 1 de la tarde!!
Se levantó de inmediato, Haine seguro estaría preocupada por ella. En eso la puerta se abrió y de ella entró Kaname con una sonrisa en el rostro y una bandeja con comida en las manos.
Que bueno que despertaste, ya no tienes temperatura, parece que te hizo muy bien el descanso. -
Ah, si… -
Quieres… ¿que te prepare el baño? —
Sí, gracias – dijo Sakuno.
Ayer fue… maravilloso, me gustaría que te vinieras a vivir acá para tenerte todo el día conmigo y no soltarte más – dijo para después besarla en la frente.
Sakuno trató de no verse afectada por esas palabras, es que ese tema ya lo habían hablado muchas veces, ella jamás, JAMÁS, se iría a vivir con Kaname, y no le gustaba para nada que hablara como si ella le perteneciera. Su única dueña era ella misma.
Iré por mi ropa – dijo Sakuno dirigiéndose a los cajones, ya que traía puesta una pijama que Kaname le había prestado.
Se comenzó a desabotonar la camisa que obviamente le quedaba enorme mientras Kaname estaba a su lado sacando toallas de un cajón para ponerlas en el baño.
Rae, ese collar, te lo he visto llevar últimamente, de donde lo sacaste? –
Preguntó Kaname viendo el dije en forma de corazón que colgaba de una cadena en el cuello de la chica.
Sakuno se detuvo de inmediato con lo que hacía y se comenzó a poner algo nerviosa, aunque como siempre, trato de no demostrarlo.
Es mío, lo compre por la calle – inventó para tratar de terminar con la conversación, pero Kaname seguía observándolo.
No parece una simple joya que vendan por la calle, esta hecho de oro. -
Yo también puedo comprarme por mi misma cosas como esta, sabes? – dijo en tono molesto. – para eso trabajo, no? -
Pero lo que dijo no ayudó mucho, Kaname quedó aun más curioso con ese collar, se veía muy fino, y Rae no era la clase de chica que compraría un dije en forma de corazón. Aunque dejó de pensar en eso cuando se percató de que la chica había mencionado el dichoso "trabajo", acaso había vuelto a trabajar? …y si había comprado algo tan costoso, era porque había juntado mucho dinero, tan sólo de pensarlo sintió una sensación de enojo.
No me molesta que compres cosas por ti misma, pero algo así cuesta mucho dinero, y no me gustaría que lo hayas comprado porque volviste a ese trabajo – dijo cambiando su tono de voz a uno serio.
Pues "ese" trabajo es con el que yo me mantengo. – dijo Sakuno
No estoy recriminando que tengas tu propio dinero, pero sabes que a ese lugar no tienes porque ir más, no es necesario -
Yo voy a donde quiera y con quien quiera! – gritó Sakuno dejando sin palabras a Kaname.
Creyendo terminada la conversación, se metió al baño donde se puso su ropa, cuando salió estaba dispuesta a irse inmediatamente, pero Kaname la detuvo.
A donde vas? Irás a ese lugar? – dijo algo molesto.
Tal vez, no te metas en mis decisiones. –
Si vuelves no vas a encontrar a nadie nunca, en ese lugar ya nadie te va a solicitar, porque tu ya no trabajas ahí -
Que?... – preguntó Sakuno no entendiendo nada.
Aunque… era cierto, hacía mucho tiempo que nadie la solicitaba y eso era extraño, las otras chicas le decían que era porque ya había pasado "su momento" pero ahora que se daba cuenta, dejaron de llamarla poco después de conocer a Kaname.
Yo arreglé con los hombres del local para que nadie más te solicitara, nadie te va a buscar por más que lo intentes. – dijo en un intento de mantener a Rae con él. - Les di una gran cantidad de dinero como para que no se te acercaran de aquí en adelante, y si hubiera otros interesados en ti, lo volvería a hacer. -
Qué hiciste… ¿qué? –
Sakuno lo miró incrédula, toda expresión anterior había desaparecido de su cara y Kaname pensó que finalmente la había tranquilizado pero… de pronto esos ojos rojizos se encendieron con un fuego que quemaría a cualquiera con sólo mirarlos, se asustó, nunca había visto a Rae así.
Tú… me compraste? -
Dicho eso Kaname no supo como reaccionar, si lo ponía de esa manera… sonaba como tal, aunque no lo quisiera admitir, en verdad la había comprado…
Pe…pero escucha Rae… - dijo nervioso dándose cuenta de su gran error.
No! Tú… me compraste… Kaname! –
Terminó de decir ahora con algo de desilusión en el tono de voz y mirándolo fijo, no lo podía creer… allí estaba nuevamente, el dinero, el maldito dinero, otra vez la habían vuelto a… como había podido ser tan tonta?
Nuevamente se sentía engañada, fatal, una ingenua, pensaba que Kaname era distinto, por un momento lo pensó, que tonta había sido… Su corazón más allá del enojo comenzó a dolerle, después de todo había terminado confiando en el...y nuevamente salía desilusionada, por que?...
Rae, escúchame por favor… -
Trató de acercarse algo frustrado para intentar enmendar su error pero Sakuno se safó para llegar a la puerta de la habitación, allí se detuvo y la vio, agitada y con los ojos reteniendo a duras penas sus lágrimas, una mirada herida y cargada de dolor y resentimiento fue lo que terminó por apuñalar a Kaname.
Yo no necesito que nadie me cuide, olvídate de mí. — Y dicho eso abrió rápido la puerta y justo cuando Kaname estuvo por alcanzarla antes de que cruzara la puerta, Sakuno se apuró y logró salir cerrando la puerta.
Rae! Espera por favor! –
Sakuno comenzó a correr y salió del departamento, no esperó el ascensor y bajó por las escaleras, con el corazón saliéndosele del pecho abandonó del edificio, se prometió en ese momento que mientras le quedara orgullo no volvería a pisar ese lugar, todo era una pesadilla, ya había sido suficiente, no podía más.
--
Yukari se estaba preparando para ir a dormir, pero no sin antes ir a despedirse de Ryoma para darle las buenas noches, y además quería agradecerle por lo bien que se había portado luego de lo que pasó en la tarde, las verdades, habían sido muchas cosas descubiertas, empezando por esa "novia". De sólo recordarlo sentía que su felicidad se iba, pero no importaba, ella ya se había propuesto pelear por Ryoma.
Ryoma! Te vine a desear buenas noch-
Se detuvo al notar que no estaba en su habitación, se escuchaba el sonido de la ducha al fondo.
Hmm… esperaré! –
Se sentó en la cama sin hacer nada, pero a los pocos segundos ya estaba inquieta sin saber que hacer, y entonces comenzó a pasear por la habitación.
Estaba viendo unas puñeras y gorras que Ryoma siempre usaba y las había dejado al parecer antes de meterse a la ducha. Yukari siguió esculcando el lugar cuando de pronto su codo golpeo algo y cayó al piso, se asustó, esperaba que no fuera nada importante.
Se agachó para levantarlo, era la billetera de Ryoma que había caído abierta, cuando la recogió notó que había una foto, de una chica…
¿Quién será? –
La foto se veía algo antigua, y la chica que había en ella era una jovencita más o menos de su edad con cabello recogido en dos trenzas y unos enormes ojos rojizos, casi iguales a los suyos, muy lindos, además de esa piel clara y expresión inocente, parecía un ángel, más todavía con esa sonrisa en los labios, que también eran muy bonitos.
Notó que la foto tenía algo escrito.
"Sakuno, secundaria." – leyó en voz alta. - …Sakuno? –
Acaso esa era la supuesta "novia"? Esa era la chica con la que competía? No, no podía ser… como podía ser alguien como ella?
Sus esperanzas casi se esfumaron por completo, no sabía que se enfrentaba con alguien tan bonita! Ella no tenía punto de comparación.
Miró la foto una vez más con recelo… esa foto era de cuando ella estaba en secundaria, Ryoma no podía estar con ella desde esa edad, seguro la había conocido luego y esa carita angelical ya no era la misma, sí, tenía que ser.
Estuvo un rato más viendo la foto y cuanto más la veía más celos le daban, por la mañana había visto a Ryoma concentrado en algo y ahora lo sabía, era esa foto. Seguro Ryoma la veía todo el tiempo.
Entonces el sonido de la ducha se apagó, la chica se exaltó y miró para todos lados sin saber que hacer aun con la billetera en sus manos, que debía hacer? …por unos momentos pensó en deshacerse de la foto, pero luego se retractó y aclaro su mente. Así no era ella, no podía hacerle eso a Ryoma.
Así que dejó la billetera en su lugar para luego salir de la habitación en silencio.
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Y como volando pasó una semana, esa había sido la semana más poco usual para todos, Ryoma finalmente había podido salir todos los días pese a los fallidos intentos de Yukari para que se quedara, porque ya casi no estaba en casa, fue a la central policial, recorrió gran parte de la ciudad, y cada día descubría una zona nueva, gastaba casi nada en transportes puesto que iba caminando todo el tiempo, su pierna le molestaba a veces pero con algo de esfuerzo por no pensar era lo de menos… el calor había comenzado a ceder haciéndosele menos complicado pero aun así las horas se hacían interminables muchas veces.
Sakuno poco a poco logró sobreponerse a ese "tropiezo" como lo consideraba y nuevamente salía al bar aunque aun sin éxito puesto que Kaname lo había dicho bien, nadie más la iba a solicitar ya… pero debía admitirlo muy dentro suyo… se sentía mejor así… sin todo tipo de hombres intentando algo con ella… También había pensado un poco más y recordaba la última vez que había estado con Kaname… en un intento por olvidar todo ese dolor, ahora comprendía un poco que después de todo si parecía que alguien se preocupaba por ella… Esa había sido la primera semana que pasaba sin verlo para nada.
Ann se había citado ya varias veces con ella pero lamentablemente ya llegaba el final de su estadía en el hotel y por consiguiente su regreso a Japón, eso también era algo que la hacia volver a la cruel realidad.
Sin embargo, habían quedado de verse por última vez hoy, dentro de una media hora Ann la esperaría en la esquina del lugar y se irían a caminar un rato por ahí.
Llegó la hora y Sakuno salió del bar dejando la copa con el poco Sidra que quedaba, caminó al lugar del encuentro. Ni bien salió pudo verla desde lo lejos, Ann agitando la mano como siempre de alegre y entusiasmada, sabía que su amiga hacia todo para levantarle el animo.
Mientras, en otro lado, Yukari se acercaba sigilosamente a cierto dormitorio… tratando de hacer el menor ruido posible abrió la puerta y allí lo encontró… dormido, Ryoma estaba dormido!! Al fin!! No lo podía creer, al fin había parado con tanto ajetreo y estaba descansando! Y es que toda la semana se la había pasado corriendo sin que pudiera detenerlo, y obviamente parecía haber llegado a su límite.
Apoyó su barbilla sobre su mano para quedarse viéndolo más atentamente, estaría así por horas inclusive… se sonrojaba de solo estar así, y si se acercaba un poquito más casi era como estar durmiendo a su lado, que lindo sería… despertar y lo primero que viera fuera a un chico como el a su lado… aaay… en que estaba pensando?
Entonces, sonriendo se levantó proponiéndose salir de la habitación para no despertarlo, cuando al darle la ultima mirada se fijó que Ryoma tenía algo en su mano, que podía ser? mejor se lo quitaba así dormía más cómodo.
Se inclinó despacio y cuando se lo sacó de la mano la expresión alegre volvió a cambiarle a una seria y casi haciendo un puchero molesto.
Otra vez tú. — dijo en voz baja mirando la de nuevo "oportuna" foto. – Si en verdad lo quisieras no te gustaría ver como está por tu culpa. - Terminó de decir y con un suspiro caminó hacia la mesa de noche y la dejó allí, no tenía ganas de seguir viéndola de ninguna manera… esa carita angelical y sonriente no le iban a arruinar el día.
Ya se! — dijo volviendo a animarse y golpeando su puño con la mano como llegando a una conclusión. — Iré a comprarte algo muy nutritivo para que comas, así te levantas y no vas a poder salir hasta que lo comas, ya verás que me va a quedar muy bien! –
Yukari miró a Ryoma.
Ahora vuelvo. — Le dijo en voz baja y luego salió de la habitación, animada tomó algo de dinero y salió del edificio, tenía que caminar varias cuadras pero no importaba, igual tenía que hacer las compras.
De camino como siempre se encontró con aquellos tipos desagradables que siempre andaban sueltos gritándole y diciéndole cosas obscenas a la gente, eran molestos aunque ya sabía controlarlos como para que no le hicieran nada, solo era cosa de pasar rápido y listo.
Miren… oye niña linda! acá te damos algo para jugar jajajaja! -
Si, no quieres un dulce? tenemos unos que te pueden gustar. -
Vaya, si no entendía ya sus sarcasmos… cada día eran más ordinarios, acaso pensaban que iban a conseguir que alguna chica se fijará en ellos así? igual no podía evitar sonrojarse ante todas esas miradas y gestos que le hacían mientras pasaba, si de por si ya era pequeña, con todos esos tipos mirándola se sentía aún más.
Miren esa carita, a poco no da más morbo, eh? -
Casi corrió para llegar al fin del camino y finalmente lo logró dejando en carcajadas a los tipos, felizmente no iba muy seguido por ahí, solo cuando tenia que hacer compras.
Entonces siguió caminando y justo antes de cruzar la calle vio a lo lejos algo que la dejó inmóvil… No sabía si era o no lo que pensaba, pero esa persona… la había visto en algún lado… Era una chica bajita, delgada… de cabello rojizo… donde la había visto?
Iba con otra chica que al parecer era su amiga o algo porque la tenía tomada del brazo bastante apegada, al menos una iba contenta pero la otra… no se... le notaba una expresión muy… fría, donde la podía haber visto antes?
Se quedó un rato pensando y cada vez estaba más segura que la conocía de algún lado, entonces decidió mejor acercarse para cerciorarse y llegó al mismo sitio en donde estaban estas detenidas, justo a la entrada de la calle donde se manejaba un bar, o un hotel muy conocido, se escondió tras una pared y entonces escuchó…
Vamos Sakuno!! Tenemos que ir a comer que me muero de hambre, si?? -
"Sakuno", un nombre muy dulce para una persona tan fría pensó… y luego, como una luz se le vino a la mente la foto: "Sakuno, secundaria.", la chica de la foto con esos ojos rojos, al igual que el cabello.
Los ojos se le abrieron de par en par. Esos mismos ojos, las mismas facciones, aunque el cabello estaba más corto… si la foto era de secundaria, aumentándole unos años… ese rostro perfilado y cuerpo levemente estilizado… podría ser… la chica de la foto?
Es ella!! Es la chica que busca Ryoma! –
La sorpresa estaba clarísima en su rostro, y por la pared tan solo asomaba uno de sus ojos pero ninguna, ni Ann ni Sakuno se dieron cuenta de su presencia.
--TBC--
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Notas de Gravi y Hibari:
Y como lo notaron, todo mundo encuentra a Sakuno primero que Ryoma. Pero no se estresen! hacemos lo mejor que podemos para apresurar el reencuentro! Y... ¿que piensa hacer Yukari? ¿Le dirá a Ryoma que encontró a Sakuno? ¿O simplemente se quedará callada? POM POM POM! descubranló en el próximo capítulo!
Y NO SE PREOCUPEN. El fic empezó siendo un Ryosaku, así que terminará siéndolo. Y el reencuentro está cada vez más cerca. Y sí, amamos el drama.
Si se dieron cuenta, subirmos este capi en menos de una semana de la actualización del pasado, y asi seguiremos! Les prometemos actualizar muy MUY seguido, esperaremos unos cuantos reviews, y nos iremos rápido subiendo los capítulos, que vienen aun más emocionantes!
Muchísimas gracias a las personas que nos siguen leyendo!!:
tsuki-chan (que bueno que te guste la historia, y ya se acerca el reencuentro, mucho Ryosaku! perdón por hacerte esperar!)
Hiikarii.chan (sí, a nosotras tampoco nos agrada mucho Yukari, pero no te preocupes, no va a poder hacer que Ryoma se olvide de Sakuno! hehe, el reencuentro se acerca!)
andrea (nos alegra lo mucho que te gusta el fic! y sí, el tan esperado reencuentro se acerca! gracias por tus felicitaciones)
RyoSakulovers (Ryoma nunca se va a resignar de buscar a Sakuno, y aunque Ann no ayudó mucho, te aseguramos que esta historia es Ryosaku, esa es la pareja definitiva y no la cambiaremos. Pronto se reencontraran, no te preocupes!)
belex-chan (si, sabemos lo mucho que odias a Yukari, aunque nunca la vimos como bruja del cuento, pero sí, es algo entrometida haha, y puff! con lo del reencuentro, no falta mucho, hacemos lo que podemos!! por cierto, le diremos a Kakeru que te llame!)
laxikita12 (sí, el msn de Hibari dice algo de "miyoko" hahaha, y siii, en el reencuentro habrá de todo, hasta celos, como te gusta! gracias por leer!)
GRACIAS! por sus reviews, un beso enorme, prometemos no hacerlas esperar mucho con el reencuentro!
Bye byes!
