Encuentro

Capitulo 26

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Entró hecho un rayo y mirando para todos lados trató de ubicar el lugar que le habían indicado las dos mujeres de antes, y cuando vio una división del lugar hacia otra habitación no dudó en cruzarla encontrándose con otra, sin embargo, más adelante se divisaba otra, sería esa? se acercó a pasos lentos y cruzó la puerta.

El lugar era mucho más silencioso que el resto, y la luz de la luna daba intensamente sobre una hermosa figura y perfil delicado al lado de la ventana. Su mirada era triste… melancólica… sus cabellos se ondeaban levemente con el viento… y el humo que despedía el cigarrillo entre sus dedos formaba pequeñas ondas en el aire.

Sus ojos veían la perfección nuevamente… quedaban pasmados con cada rincón de su presencia… Sakuno finalmente estaba frente a sus ojos.

Su cabello estaba notablemente más corto… y se veía aun más pálida y delgada, notándosele la perfección de su figura sobre aquella ropa ceñida, sus manos… sus hombros… su espalda… seguía siendo igual de pequeña. Ese aspecto rebelde en la mirada le daba un aspecto distinto al de antes, pero aun así… se veía increíblemente hermosa… todo su cuerpo reaccionaba de solo verla, era como si por fin hubiera encontrado la pieza que le hacía falta. No podía creerlo… esto debía ser un sueño.

No sabía qué hacer, no podía moverse, pensaba que cuando la encontrara lo primero que haría sería correr a abrazarla y besarla… sin embargo no pudo, y menos cuando entró un hombre al lugar, pasó por su lado y se dirigió hacía Sakuno, y lo que siguió le hizo poner los pies sobre la tierra.

Kaname había llegado momentos antes al local, hacía unos minutos acababa de encontrarse con Haine, raramente nerviosa, esta le dijo que fuera a acompañar a Sakuno, no sabía porque la urgencia pero igual fue, y cuando llegó se encontró con el alivio de que no estaba pasando nada malo y lo primero que hizo fue darle un apasionado beso, extrañaba sus labios todo el tiempo.

Te estaba buscando… podemos irnos ya? – dijo luego de terminar el beso.

Haine… - dijo Sakuno refiriéndose a su amiga. – ya llego Kyo? –

Sí, aunque los vi algo nerviosos, pasó algo? –

Sakuno negó con la cabeza, seguro se trataba de otra de sus típicas peleas, nada de cuidado.

Bueno, vámonos ya, puedes ir a cambiarte a la casa si deseas. –

Sí, de acuerdo – dijo Sakuno y se arregló un poco el cabello que tenía despeinado por el viento.

Está bien, ahora vengo, voy por el auto –

Kaname le regaló una masculina sonrisa para retirarse por el mismo lugar por donde había llegado.

Una vez más Sakuno se quedó sola, se apartó de la ventana y miro hacia el suelo pensativa, cuando subió la mirada se cruzó con otra a lo lejos.

Ryoma reaccionó asustado cuando vio que Sakuno volvía a posar sus ojos en él después de mucho tiempo… pero esta vez no recibió ninguna sonrisa, más bien la chica parecía tener cara de haber visto a un fantasma.

Sakuno se puso pálida… esto debía ser una pesadilla, acaso era?

Ambos intercambiaron miradas por unos segundos y ninguno se atrevió a moverse o hacer algo, fueron segundos tensos, hasta que Sakuno tambaleante retrocedió unos pasos para luego comenzar a correr a toda velocidad del lugar, no creyendo lo que acababa de ver, tenía miedo, demasiado, más de lo que hubiera tenido alguna vez.

Ryoma no tardó mucho en seguirla asustando a las pocas parejas que estaban en el sitio, se inició una persecución desesperada, Sakuno corría lo más rápido que podía por los pasadizos que daban a las habitaciones, pero sentía pasos detrás suyo, muy cercanos, y sus piernas parecían querer traicionarla puesto que las sentía más pesadas que nunca.

Fue cuando quiso doblar en una esquina para esconderse cuando se encontró frente a frente con Ryoma, este había sido lo suficientemente rápido y la había alcanzado hasta ponerse delante de ella e impedirle que continuara escapando. Los dos estaban agitados y había un silencio sumamente tenso que hizo que se sintieran extrañados, Sakuno no podía dejar de ver a Ryoma, aun no podía creerlo, y Ryoma tampoco podía quitarle la vista de encima, no podía dejar que huyera, jamás, jamás se permitiría volver a perderla.

Sakuno… - Ryoma cortó el silencio apenas pudiendo hablar por la agitación…

La chica despertó del susto al escuchar su voz, confirmándole que no era un sueño, esto era más real que cualquier cosa en el mundo.

Sakuno… yo… -

Intentó acercarse pero esta dio instantáneamente un paso hacia atrás, aun se estaba recuperando y respiraba con dificultad, pero pronto de sus ojos salió una mirada fría, cargada de resentimiento, enfado, odio, podría decirse. Ryoma creyó no reconocerla por un momento, clavándole ese tipo de mirada se sintió terriblemente ajeno a ella.

Que quieres?... – dijo Sakuno con lo que pudo tomar de aire.

Retrocedió unos pasos más hasta quedar lo suficientemente lejos, dentro suyo un sinfín de sensaciones, ideas y palabras pasaban por su cabeza, una combinación de varios sentimientos… pero no sabía siquiera que hacer con ellos en ese instante.

Que haces aquí? -

Ryoma no sabía ni cómo empezar, se moría de ganas de abrazarla, sentirla, besarla… pero ¿como podía?... con una persona que parecía sentir un gran odio hacia él… era un tonto, sabía desde un principio que esto no iba a ser fácil, Sakuno jamás volvería a recibirlo con los brazos abiertos después de lo que le había hecho, nadie en su sano juicio lo haría con un maldito como él…

Sakuno, yo… no nos hemos visto desde ese día pero, necesito que me escuches por favor. –

Se sintió terriblemente torpe, como podía hablarle así como si nada y pedirle que lo escuchara?... escapaba de cualquier lógica, seguramente no querría escucharlo.

!No me interesa! ¿Porqué tendría que escucharte? ¿Que haces aquí? ¿Quien te dijo donde estaba? – dijo Sakuno volviendo a ponerse nerviosa, verlo de nuevo le estaba haciendo verdaderamente mal.

Escúchame por favor, yo… -

!Ya te dije que no me interesa! Yo no tengo nada que escucharte, a que viniste? A hacerme la vida más miserable? A seguir burlándote de mi? Ya no te fue suficiente? Yo… yo te adoraba… con todas mis fuerzas… eras mi todo… -

Sakuno trataba de mantener una actitud firme, pero la voz se le estaba quebrando y un nudo comenzaba a formársele en la garganta, no entendía porque le había dicho eso… Pero sentía que si no lo decía explotaría por dentro.

Lo sé, yo… fui un idiota. – admitió Ryoma bajando la mirada y apretando los puños. – Pero… - volvió a subir la mirada. - …este idiota aun te ama Sakuno. –

Sakuno entonces sintió una gran punzada en el corazón, un dolor que le hizo perder la compostura por un momento y le hizo temblar las piernas. Ryoma la volvía a mirar y a decirle que la amaba, aquello… solía ser tan hermoso y común antes, era como vivir un deja vu, pero no, no estaba bien, no debía sentirse así, era mucho el resentimiento y el odio hacía él, y ella misma se había prometido nunca, JAMÁS perdonarlo, de hacerlo, se estaría traicionando a sí misma…

¿Amar?... ¿como puede alguien como tú hablar de amor? – dijo recobrando la compostura y clavándole la misma mirada helada. – Tú no puedes querer a nadie, nadie que haga ese tipo de cosas puede sentir amor en su corazón jamás! Tu nunca sentiste amor por mí, lo único que querías… -

Su corazón se oprimió mucho más en su pecho.

Lo único que querías era jugar con mis sentimientos, burlarte de mí, de la pobre ilusa de Sakuno, o no es así!? –

El ambiente quedó en silencio, Ryoma no sabía que contestar, y estaba por hacerlo cuando fue interrumpido.

Y luego que lo conseguiste, que me tenías totalmente enamorada, seguiste con ese juego absurdo verdad? No te importaba ya que después de todo era una niña inocente e ingenua, verdad?... Nunca te importó nadie, tu no tienes corazón para amar a nadie… no vengas aquí a hablarme de amor!!!! – gritó Sakuno desesperada con las lágrimas a punto de salir.

Por favor dime… como fue que te enteraste? – preguntó Ryoma apenas pudiendo ver a los ojos a Sakuno, aunque le doliera, ella decía la verdad, era un miserable que no podía amar a nadie, así había sido siempre.

Sakuno se sacó de quicio por esa actitud casi tranquila de Ryoma, porque no le respondía como debía? Porque no sacaba a ese monstruo que vio aquella noche en el gimnasio? Porque la miraba así? No iba a engañarla, eso no era más que una máscara, y lamentablemente ella ya conocía su verdadero rostro.

Que te importa! Ya no importa nada, lo que yo vi fue más que suficiente para saber el tipo de persona que eres! –

En ese momento quiso decir muchas cosas, desquitar todo ese dolor que sentía, mostrarle todo lo que había sufrido por su culpa, y demostrarle que además ya no importaba nada para ella pero… ¿Porqué simplemente no podía hacerlo? Porqué no podía insultarlo, decirle sus verdades, las cosas que había pensado en todo ese tiempo? ¿Porqué?...

Eso no podía estar bien, quizás no era capaz de decírselo ahora y francamente no quería permanecer más en ese lugar, así que se dispuso a irse, caminó lentamente hacia un lado y comenzó a emprender carrera, pero entonces un desesperado Ryoma la alcanzó y con lo que pudo la jaló hacia la pared en donde Sakuno hizo un último intento por safarse, pero Ryoma la tomó de las muñecas impidiéndole que se moviera.

Déjame ir! Suéltame! – gritó Sakuno intentando liberarse del fuerte agarre, pero Ryoma ponía más fuerza.

No! Por favor tienes que escucharme! No te quiero dejar ir! Por favor Sakuno! Escúchame! No te vayas aún! – gritó al borde del llanto.

No me interesa escucharte! Sólo déjame en paz! Me estas lastimando! –

Escúchame –

Ryoma afirmó completamente el agarre de los brazos de Sakuno hacia la pared y allí la inmovilizó por completo, aunque esta volteaba la cara a un lado para no tener que verlo por la cercanía de esos momentos.

Sakuno… yo te amo, en verdad te amo, jamás dejé de hacerlo en todo este tiempo… -

En ese momento hubo un silencio total, apenas podía escucharse la respiración de ambos, la de Sakuno agitada y nerviosa, teniendo tan cerca a Ryoma no podía aguantar, su piel, sus brazos, sus labios, parecían llamarla, su cabello con ese olor tan común en él…

Parecía un sueño hecho realidad y por un momento se le olvidó todo sentimiento de odio, tan sólo había fascinación, como si fuera la primera vez que lo viera comenzó a recorrerlo con la mirada. La resistencia que imponía Sakuno se fue quebrando, temblaba, tan solo al sentir la respiración hecha caricia cerca en su cuello, pero por nada iba a verlo a los ojos… no podía… no quería.

Te extrañé tanto… estás hermosa Sakuno… como siempre, como nunca… -

Dijo Ryoma de una manera suave y tierna causando escalofríos en la chica, quien despertó de su fantasía y ahora estaba algo desesperada, cómo podía hablarle así? Como si nada hubiera pasado! Enserio era un buen actor…

Ryoma empezaba a perder la noción de lo que hacía, en ese momento era como aquellos tiempos, la sentía tan vulnerable y estremecida, sin embargo, el momento termino cuando Sakuno lo miró a los ojos y logrando liberarse terminó apartando a Ryoma de una bofetada, tan fuerte que le dejo una gran marca roja en el rostro.

Nunca… nunca más me vuelvas a tocar! – dijo recobrando el sentido – Jamás vuelvas a ponerme una mano encima! Yo ya no soy nada tuyo, me escuchaste? Te odio! Ya no significas nada para mí, ese día desapareciste de mi vida, me oíste!? –

Ryoma tocaba el lado de su cara, aun sin creerse lo que estaba pasando, cayendo en la realidad, pisando tierra nuevamente.

Sakuno por favor… - cerró el puño con todas sus fuerzas. – Esa maldita apuesta sí existió! Pero las cosas son distintas después de eso, se que te hice mucho daño, lo reconozco, pero tan solo… dame tiempo para explicarte! –

Como puedes mentir de esa manera? – Le dijo mirándolo lastimosamente, mostrándole cuánto daño le hacía tan solo escucharlo. – Igual ya es demasiado tarde para explicaciones, yo ya no te quiero! Y ESTO es lo que soy ahora, trabajo aquí en el bar! Y estoy con cualquiera que me pague! – mintió mientras retrocedía lentamente. – La Sakuno que conociste murió aquel día en el que tú la mataste, y ya no volverá, ya no. Déjame en paz! No vuelvas más y déjame vivir tranquila… -

Dijo y con eso dio media vuelta para salir del lugar corriendo, las lágrimas ya no encontraron impedimento para salir.

Aún en la habitación Ryoma no se había atrevido a seguirlo y puso una mano en su pecho, no había sentido nunca un dolor tan terrible como el que sentía en estos momentos, debía seguirla, la tenía que alcanzar! Pero su cuerpo no se movía, simplemente no podía. Un llanto amargo acompañó su dolor… tocó su mejilla aun sintiendo el calor de su mano… rió irónicamente, esa cachetada era lo único que podía esperar. ¿Qué había hecho? …su vida estaba destrozada.

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Sakuno salió a toda prisa y se detuvo en un lugar apartado y con una mano en el pecho se recostó en la pared, tratando de no llorar más pero parecía imposible, las lágrimas solo brotaban y brotaban, hacía tiempo que no lloraba por ese motivo. Con Ann había sido distinto, porque de alguna manera sentía que podía contenerse, pero ahora… todo parecía una pesadilla de la que quería despertar pronto.

Sakuno! –

Al escuchar su nombre volteó, asustada, pensó que la había seguido, pero pronto sintió alivio cuando vio a Haine corriendo hacia ella acompañada de Kyo.

Vaya… sí sucedió lo esperado… - comentó Kyo en voz baja al ver el estado de la chica.

Estas bien Sakun—

No me digas así! Recuerda donde estamos! – dijo Sakuno alterada.

Haine calló de inmediato y se sintió aun más culpable de lo que ya era, si su amiga llegara a enterarse de que todo había sido culpa suya seguramente no querría hablarle nunca más.

Disculpa… no fue mi intención… pero por lo menos dime que… -

Por favor, sólo vayamos a casa, no quiero estar ni un segundo más aquí… - dijo de una manera suplicante mientras se tapaba los ojos, incapaz de seguir mostrando su debilidad a la gente que estaba en el lugar.

Pero… no estabas esperando al doctor? – preguntó Kyo.

Haine miró a Kyo con una mirada recriminatoria, cómo se le ocurría que Sakuno querría dejar verse en ese estado?

Está bien. – Kyo entendió sin necesidad de palabras. – Yo las llevo, vayamos al auto.

Sakuno no pensó en nada más que salir pronto del lugar, que la disculpara Kaname pero era incapaz de verlo en estos momentos.

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En el departamento, Yukari no podía con sus nervios, había intentado distraerse con todo… pero es que Ryoma había salido ya hace unas horas y aun no regresaba, con la dirección que le dio no había pierde… o sí? El tenía que haber llegado… que tanto estaría haciendo que no regresaba? Se habrían perdonado? No, eso no podía ser, esa chica no parecía ser del tipo que perdona fácilmente, esa mirada tan fría como el hielo difícilmente podría mostrar compasión por alguien. ¿Qué la habría llevado a ser así? Se veía tan diferente a la de la foto.

AAAAAH! Que estaba haciendo mostrándose curiosa por esa chica? No tenía porque interesarle, sólo Ryoma, y únicamente él. Ahora también tendría que enfrentarse con las obvias preguntas que este le iba a hacer sobre cómo se enteró… porqué no había pensado en excusas que decirle en lugar de hacer nada!? Todo iba muy mal, ignoraba por completo como regresaría Ryoma, sólo esperaba que la comprendiera, ya se le había declarado, sabía lo que sentía por él, todo lo que hizo lo hizo por amor…

Estaba en eso cuando de pronto escuchó la puerta abrirse y su corazón dio un salto, tenía que ser él! Camino hacia la entrada casi corriendo, y cuando estuvo frente a la puerta pudo verlo, aquel hombre no era Ryoma, era una persona completamente abatida, con la mirada perdida, sin vida, y estaba tan sólo de pie, con el puño apoyado en el mueble donde había dejado las llaves, no se movía…

Ryoma… estás bien? –

Este pareció no escucharlo y siguió mirando hacia la nada, su puño mostraba algo de tensión mientras lo apretaba más y cada vez más, parecía que iba a explotar.

No me lo dijiste… - comenzó a hablar. – Porque tú sabías de que se trataba… verdad Yukari? –

Yo… ese lugar… es terrible, a cualquiera le resultaría desagradable estar ahí… sólo… no quería que la vieras… -

"Desagradable"… -

Yukari sintió un escalofrío cuando escuchó a Ryoma hablarle en ese tono tan extraño. Le dolía mucho ver a Ryoma en ese estado y hablándole así, era terrible, se había equivocado.

Ryoma la miró por última vez para irse a su habitación sin decir una sola palabra más.

Ojala y nunca te lo hubiera dicho… - Yukari se lamentó a si misma con algo de coraje.

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El resto de la noche pasó, y por la madrugada se veía una sombra recostada en la pared, llevaba en sus manos la foto de Sakuno, no había dejado de mirarla desde que había entrado en su cuarto.

Ya no tenía ganas de nada, no encontraba razón para seguir existiendo… con la mirada perdida entre la oscuridad le parecía escuchar voces, la voz de Sakuno…. Recordaba aquellas duras palabras.

"ESTO es lo que soy ahora, trabajo aquí en el bar! Y estoy con cualquiera que me pague!"

Un silencio angustiante se hacía entonces en su cabeza… como podía haberse convertido su Sakuno en una persona así… ¿Porqué?...

Tan sólo la idea de que otros hombres pudieran haberla tocado… con sus sucias manos, mientras el moría por verla todos los días, cada día durante todo ese año de ausencia, desde tan lejos. Debía haber sufrido mucho para llegar a ese extremo, lo que le había hecho sin duda no tenía perdón… todo era su culpa.

Sin embargo, no podía dejar de amarla, por más que lo intentara… le parecía imposible, jamás iba a poder olvidarla, la quería tener con él, quería amarla, estar todos los días de su vida con ella.

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Al día siguiente Yukari se despertó y no tenía muy buena cara, no había podido dormir la mitad de la noche. Había estado pensando en Ryoma todo el tiempo, teniéndolo tan cerca y sin poder hacer nada, sin saber siquiera como estaba…

Avanzó rápido hacia la puerta del cuarto de este y cuando tomó la perilla en sus manos dispuesta a darle vuelta pero se detuvo, no… Por alguna razón le daba mucho miedo con lo que podía encontrarse, si lo veía en el mismo estado de ayer no sabría cómo reaccionar… entonces intentó otra cosa.

Ryoma… estas bien? –

Pero no recibió respuesta alguna así que decidió girar la perilla y entrar, pero grande fue su sorpresa al ver que la habitación estaba vacía.

Ryoma? –

Caminó hacia dentro esperando escuchar el sonido de la ducha, pero no. Acaso sería que… El corazón le volvió a doler cuando se dio cuenta, eso era, había salido a buscar a esa chica otra vez… a Sakuno, y ni siquiera le había importado avisarle, desde anoche ya no le importaba más, lo sabía, debía odiarla por no decirle nada, ya no la quería. Comenzó a llorar, otra vez sintiéndose sola.

Me quedé sola de nuevo… -

Se abrazó a si misma escondiendo su rostro y apoyándolo sobre su pecho, temblando sintió un frío intenso, un frío que no sentía hace mucho en esa casa, tenía mucho miedo.

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Afuera, Ryoma finalmente llegaba al bar, llevaba puestos unos lentes de sol y ropa oscura, lo cual llamó la atención de las chicas de turno que no lo habían visto la noche pasada. Se acercó a la barra luego de mirar a todos lados buscando a Sakuno.

Algún trago en especial? – le preguntó el encargado de las bebidas.

Estoy buscando a una persona. –

Sea quien sea lo hará esperar un buen rato, aun es muy temprano. – dijo el encargado dándole a entender que consumiera algo.

Una simple. – le ordenó tomando asiento.

Estuvo un rato esperando a que le sirvieran la bebida, mirando para todos lados, esperando hallar algo… pero nada. Por unos segundos pensó en retirarse, pero fue justo entonces que vio por la puerta entrar a la chica de ayer, esta vez estaba sola y no con su acompañante enojado de la otra noche, seguro era su pareja.

No dudo ni un momento en acercársele, Haine estaba saludando a sus amigas cuando se percató de su presencia detrás suyo.

Tú? – le dijo serio levantando una ceja.

Ryoma notó el cambio de actitud, ayer había sido muy amable con él, pero ahora era obvio que Sakuno le había contado todo y lo odiaba.

Las amigas de Haine que presenciaban todo se quedaron sin habla, no sabían que su amiga conocía a un hombre así de guapo, y se les pasaba curiosamente una imagen de Kyo con un severo dolor de cabeza.

Bueno Haine, te esperamos por allá, que disfrutes, jeje –

Una vez solos, Haine se dispuso a ignorar a Ryoma e irse, pero fue interceptada por este y cuando lo vio de frente notó la marca que este tenía en el rostro y que iba hacia la parte de sus ojos, parecía como si le hubieran dado un golpe, sus ojos se abrieron de sorpresa cuando consideró la posibilidad de que eso fuera hecho por Sakuno, vaya que pegaba bien…

Tu dijiste que eras su amiga… por favor, necesito que me digas donde puedo hablar con Sakuno, necesito hablar con ella… -

Y porque tendría que decírtelo? – dijo Haine con actitud muy seria. – Que es lo que buscas en realidad?

Por el momento, sólo quiero hablar con ella, escucha… se que ya te habrá hablado de mí, es imposible que alguien se guarde algo tan terrible como lo que yo le hice pero… -

Sí, exactamente, TERRIBLE, tú lo has dicho, entonces porque insistes? – dijo poniéndose una mano en la cintura. – Mira, quizás no seas muy diferente a los hombres que vienen aquí, sólo buscan diversión y en fin, pero ellos pagan, de acuerdo?.... porqué tu tienes que ensañarte con Rae? –

Nuevamente la había llamado Rae. Ryoma no entendía muy bien porque la llamaban así.

Dime, porque la llamas así? –

Eh? Ay! Cómo que porqué? Es obvio, claro, ella quiso sacarse todo lo que pudiera recordarle a la que era antes. A cualquiera le gustaría desligarse de eso. Cada vez que la llamo Sakuno me regaña… y ahora vienes tú y te la pasas llamándola así, claramente no le iba a gustar mucho. -

Vaya… al parecer Sakuno le había contado todo, pero se preguntaba… cuanto más le habría dicho? Miro a Haine y no parecía una chica que se enojara tan fácilmente, era de esas personas que defendía a los que quería y eso es lo que estaba haciendo con Sakuno.

Supongo que debes estar enterada de todo… Sakuno debe haberte contado todo con detalle. – dijo quitándose los lentes y dejando ver completamente la marca que le había quedado de la bofetada de ayer.

Te lo mereces, sabes? Y eso que Sakuno jamás le ha pegado a nadie. – dijo algo molesta.

Lo sé, y quizás me merezca más, se que no puedo pedir el perdón de Sakuno tan de repente, venir y pretender que nada ha pasado, eso lo entiendo… -

Entonces Haine que trataba de pretender que lo ignoraba, comenzó a mirarlo de reojo y vio que era todo lo contrario a lo que se imaginaba, porque… él en verdad se veía triste…

Pero aunque ella no me crea, yo la amo, no la busqué porque tuve un accidente, cuando desperté ya había pasado mucho tiempo y tardaron aun más en darme de alta. De no haber sido así la habría buscado mucho antes, mucho antes de que pasara todo esto… -

Haine lo miró ahora de frente, aunque sin bajar la guardia, aquel hombre, no parecía que hubiera maldad o falsedad en sus palabras, es más, juraría que un poco más y lloraba, en su vida había visto mirada más triste que esa… acaso?...

Eso se lo hubieras dicho ayer a Rae y no a mí. – dijo intentando no parecer preocupada.

Sí, lo se, pero no la veía desde hace tanto que… - Esbozó una débil sonrisa melancólica. – No pude evitar quedar como embobado en frente de ella, realmente aun no caigo muy bien en la realidad de haberla encontrado… -

Dime… - dijo Haine en tono firme. – En verdad quieres a mi amiga? – por primera vez se sintió muy seria. – Admites que realmente la has hecho sufrir? Que por tu culpa su vida se convirtió en una cosa totalmente distinta? Sabes por todo lo que tuvo que pasar por ti? Ella no era una chica como la que es ahora… -

Ryoma la miró fijamente. Haine siguió hablando.

Aquella vez que pisó por primera vez mi casa ya era alguien diferente, parecía como si le hubieran arrancado la vida en un instante, las esperanzas, la ilusión, y ella era muy ingenua y fantasiosa, pensaba que las cosas siempre podían resultar de la mejor manera… por eso… – suspiró. – Realmente tienes que hacerte responsable de lo que hiciste, pero eso no va a ser fácil, si realmente quieres a Sakuno… demuéstraselo, ahora… esto no me corresponde, no estaría bien que ayudara al peor enemigo de mi mejor amiga, entiendes? –

Ryoma entendió perfectamente, era obvio que su mejor amiga no estaría del lado de la persona que más le había hecho daño, pero tampoco lo trataba mal, le había hablado como se debía y eso era admirable.

Lo sé, realmente quiero recuperar a Sakuno… - se colocó nuevamente los lentes. – Por eso voy a hacer todo lo que sea necesario. -

Bueno, demuéstrale entonces, porque temo decirte que no te vas a enfrentar a cosas muy fáciles. –

En ese momento Ryoma supo a que se refería, aquel hombre, de tan sólo acordarse le dio un terrible dolor de cabeza y sentía el coraje brotarle por dentro.

Ese hombre… -

Sí, es doctor, una persona con mucho dinero e importante, pero eso es lo de menos, viene interesado en Sakuno desde hace tiempo, no pasará mucho para que formalicen o algo. –

Ryoma no dijo nada, sí había alguien a quien odiaba más que a si mismo era ese hombre. Seguramente había sido uno de los clientes del lugar, quién no le aseguraba que sólo había buscado a Sakuno para la misma cosa que los demás? Debía ser un hombre sin escrúpulos que sólo le gustaba jugar con los jóvenes.

Es muy guapo también, todo el mundo aquí quiso servirle pero ya vez, el sólo se fijó en Sakuno y desde entonces no la ha dejado sola ni un momento, realmente se preocupa mucho por ella. –

Hace cuanto se conocen? –

Hace casi como un año, cuando Sakuno recién comenzaba a trabajar. – dijo Haine de lo más tranquila.

Uhm, bueno, yo tengo que irme – dijo la chica.

Espera… - logró tomarla del brazo y decirle una última cosa. – Ella… Sakuno… lo quiere? –

Le preguntó Ryoma y Haine notó por primera vez en la conversación algo de miedo.

Kaname la adora, es un hombre que realmente se merece a una persona como Sakuno, lleva intentándolo mucho tiempo y quizás lo logre… así que, si no te apuras quien sabe lo que pueda llegar a suceder. – dijo Haine – Demuestra lo que dices y quizás algún día yo misma llegue a ayudarte, adiós. –

Diciendo esto último se despidió haciendo una seña con la mano, luego, Ryoma se quedó pensativo con eso último que había escuchado, aquel hombre estaba realmente interesado en Sakuno… pero aún no podía quitarse de la cabeza el hecho de que la hubiera conocido en este lugar, eso no descartaba que fuera ese tipo de hombres.

La adrenalina se le subió aún más que el día anterior, toda esa conversación no había hecho más que reavivarle el sentimiento de lucha que parecía haber muerto ayer, debía hacer algo, y AHORA MISMO.

Entonces buscó con la mirada y se dirigió hacia un par de chicas que había en la barra y ahí les habló.

Disculpen. —

Sí? – dijo una de las ellas.

Aquella chica de allá… - dijo señalando a Haine, adoptando una actitud divertida. – Me dicen donde vive? –

Eh… Haine? – dijo la otra.

Sí, justamente, es que… quiero llevarle un pequeño regalo por la atención que me dio el otro día, y no tengo idea de donde vive. –

Esperó que eso funcionara y así fue, segundos luego una de las chicas escribió en una hoja gustosamente la dirección de su amiga, era una de sus más cercanas y le agradaba la idea de que le retribuyeran bien a Haine cuando trabajaba.

Muchas gracias. –

Ryoma les dio una sonrisa que dejo algo embobadas a las dos chicas.

Salió del lugar y vio la dirección, esa chica llamada Haine dijo que Sakuno vivía en su casa, y si ella ahora estaba aquí, entonces Sakuno debía estar sola.

Era ahora o nunca.

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Notas de Gravi y Hibari

EHM, hola!!! Aquí actualizando por fin! Hace casi un año ya que no había actividad por parte nuestra, pero ah, tantas cosas han pasado, haha. Primero que nada, ya no somos muy activas en el sitio, pero no es por eso que dejamos todo olvidado el fic, si no que, estuvimos esperando 10 reviews (como de costumbre), pasó como un mes y no se completaban, y eso fue, estuvimos esperando y después ocurrió la desgracia de que nuestra PC se descompuso D:! Aunque no nos crean! Es verdad! Y el capi estaba ya CASI terminado ahí, y nosotras pensábamos que la iban a arreglar, pero en lugar de eso nos trajeron una nueva XD... Y fuimos muy felices! Pero nos dio pereza tener que VOLVER a escribir y recordar todo el capi.

Lo sabemos! No merecemos perdón D:! Nunca quisimos olvidar el fic tanto tiempo!!!! Y fue MUCHÍSIMA nuestra sorpresa cuando hace unos días entramos al sitio y vimos la cantidad de reviews que teníamos!!! WOW! no lo podíamos creer, y decidimos, por ustedes, continuar el fic y terminarlo :D! Porque desde hace mucho tenemos todo ya planeado y la verdad queremos finalizar nuestra historia :3!

Así que ahora sí lo prometemos, actualizaremos seguido, y les volvemos a pedir perdón por ser tan irresponsables D:! Nosotras también sufriríamos con autoras así de malvadas. Pero su espera será compensada! Ya comenzamos a escribir el siguiente capi :3! Y cuando nos lleguen unos cuantos reviews, lo subiremos para tener continuidad! Ya no faltan muchos capis! Pero OH SI! Se pondrá muy interesante todo lo que viene!

Muchas gracias por todo su apoyo! Si estamos actualizando es sólo gracias a ustedes.

Las queremos! Saludos!

Atte. Gravi y Hibari.

HOHOHO! Tendrán que esperan un poco más para momento Ryosaku!!!! (risa malevola.)