El día después
Capitulo 27
--
Se dirigió corriendo lo más rápido que pudo en cuanto leyó la dirección, esperando encontrar el lugar. La vida le estaba dando nuevamente la oportunidad de estar a solas con Sakuno y esperaba que esta vez el resultado fuera mejor que la vez anterior.
Tenía que seguir intentándolo, no podía concebir una vida sin ella. Él siempre había estado acostumbrado a la soledad, pero una hermosa chica de trenzas vino a llenarle la vida de alegría, y definitivamente no quería volver a ser esa persona fría y solitaria que era antes de comenzar a conocer bien a Sakuno. De hecho, lo único bueno que hicieron esos sujetos que lo hicieron apostar, es que sin ellos, jamás se hubiera acercado a la persona más hermosa del mundo.
Cuando llegó a la dirección que indicaba el papel trató de recuperar el aliento que le había quitado toda la carrera, suspiró y miró hacia arriba. Era un edificio alto, obviamente se trataba de departamentos, al ver el gran portón se preguntó cómo podría entrar, ya que necesariamente necesitaba una llave.
Rayos… -
Pero como si fuera obra del destino, encontró la posibilidad de entrar al ver como una mujer llena de bolsas de compras y con una carriola de bebé trataba de abrir el portón sin mucho éxito.
Permítame por favor. –
La mujer se asustó un poco al principio pero al ver la actitud tranquila y amable de Ryoma le dio la llave para que la abriera y ella pudiera pasar.
Muchísimas gracias. – dijo la señora entrando.
Por nada. – dijo Ryoma entrando y cerrando el portón tras él.
Ryoma miró el papel de nuevo y notó que también estaba indicado el número de apartamento, no quiso esperar el ascensor así que usó las escaleras.
Ya una vez en el piso correcto, se encontró con varias puertas y caminó hasta encontrar el número indicado. Al estar frente a ella su corazón comenzó a latir fuerte y no dudo en tocar, esperando respuesta, y al ver que nadie abría, intentó una vez más hasta que…
--
Desde esa noche de ayer, todo había sido terrible, luego de que Haine y Kyo la llevaron al departamento se había sentido muy extraña. Temblaba y se abrazaba a sí misma muy frustrada.
No había parado de pensar en lo sucedido y aun no despertaba del shock. Los recuerdos se venían claros a su mente, las palabras, las sensaciones, el calor…
"Pero… este idiota aun te ama Sakuno."
Aquel cosquilleo tan dolorosamente olvidado y que sólo él podía causarle había vuelto, su cuerpo parecía recordar todo y reaccionaba como siempre lo había hecho, como la pieza que encajaba perfectamente, y eso… quería decir que aun algo de ella le pertenecía a él?
No… -
Sakuno negaba fuertemente con la cabeza, cerrando sus ojos, sin aceptar que eso pudiera ser cierto, y cuando sus manos pasaron torpemente por sus mejillas, comprobó con su corazón deteniéndose por un instante que estaban calientes.
Puso ambas manos y sin poder parpadear se daba cuenta de que estaba claramente ruborizada y acalorada, producto de lo que acababa de recordar.
Eso no podía ser… ¿cuándo fue que la Sakuno de antes había vuelto?
Se levantó del piso para sentarse en su cama muy frustrada por todo lo que estaba sintiendo, no quería mirarse en el espejo porque temía con lo que podría encontrarse.
Y como es que llego hasta acá?... –
Seguía preguntándose con verdadera intriga, y entonces se le venían muchos nombres, entre ellos Ann y Kakeru, pero no creía que ellos la pudieran haber traicionado, pero si no… quien le dijo donde estaba? Y sobre todo… ¿qué lo impulsaba a presentarse después de tanto tiempo?... ¿Qué pretendía buscándola?
El resentimiento acompañado de dolor y furia le volvían con tan solo acordarse de su situación. Obviamente había vuelto para burlarse de ella, que más podría ser? …Ella lo había escuchado todo, no había nada que explicar, ya no era la tonta ilusa de antes.
Ya no soy nada tuyo… no lo soy. –
Se repitió por milésima vez. Sentía como las lágrimas volvían a caerle de los ojos, estaba llorando como una niña pequeña, como hace mucho que no lloraba, como la Sakuno que siempre había sido y para su desgracia jamás había dejado de ser.
Desde que volvió a ver a Ryoma no había parado de llorar… y le sorprendía cuantas veces había llorado ya por él, sus ojos le ardían, el cuerpo lo sentía débil y no había comido el desayuno que Haine le dejó, desde que llegó se la había pasado encerrada en su cuarto sin salir.
Y de hecho, no pensaba salir, pero había estado escuchando golpes en la puerta desde hace rato, al principio no le tomó importancia, pero después de tanta insistencia, salió de su habitación y se dirigió a esta.
Quién es? - preguntó con desgano.
Soy yo. –
Y de repente fue como si todo el cuerpo se le paralizara. Sintió escalofríos y su corazón comenzó a latir como loco. Estaba entre la espada y la pared. Primero lo de la otra noche y ahora esto!?
Fue incapaz de articular palabra, esperando que se fuera, rogando que lo hiciera, pero fue todo lo contrario.
Sakuno, necesito hablar contigo por favor. –
Qu… que haces aquí!? – gritó muy nerviosa y apartándose de la puerta.
Vine a hacer que me escuches, lo que te dije ayer fue cierto. Yo te amo. –
Otra vez esas palabras, Sakuno no se sentía a gusto al escuchar eso, no quería volver a escucharlo de los labios de él, de su voz.
Por favor… déjame hablar contigo y explicarte cómo fue que pasó todo… te debo muchas explicaciones… y te las mereces. –
Se aferró a la puerta como si pudiera sentirla del otro lado, quería saber que pensaba en estos momentos.
Sakuno dudaba. Hace tiempo ella quería y necesitaba una explicación, saber porque Ryoma había sido así con ella, porque continuó con el engaño durante tanto tiempo…
"¿Por qué?"
Todo este tiempo se había estado preguntando eso. Era eso lo que se repetía cuando lloraba a solas desconsoladamente, y nunca, jamás pensó que podría obtener una respuesta, puesto que jamás se imaginó que lo volvería a ver y menos que la fuera a buscar.
Ryoma esperó impaciente desde afuera, fuera lo que fuera ese silencio, podía significar que Sakuno lo estaba pensando, que estaba considerando escucharlo y eso le daba esperanza. Esperó unos minutos más cuando de pronto escuchó los sonidos de los cerrojos, la puerta se estaba abriendo dejando salir lentamente a Sakuno.
Se sintió nervioso al tenerla otra vez tan cerca de él, y al mismo tiempo se aguantaba las ganas de abrazarla con fuerza.
Ella lo seguía viendo de la misma manera que anoche, con esa frialdad y rencor en la mirada. Si lo que quería era transmitirle lo mucho que lo odiaba, había aprendido muy bien a hacerlo.
Por su lado, Sakuno aun no podía creerse que había salido. Prácticamente estaba mostrando su debilidad con eso, de pronto sólo pensaba en cerrarle la puerta en la cara sin permitirle decir una palabra, pero había salido dispuesta a escuchar, y eso haría.
Antes que nada discúlpame por venir hasta aquí, tuve que ingeniármelas para conseguir la dirección. –
No recibió respuesta. Sakuno apretó la mano donde sostenía parte de la puerta.
Yo hace un buen tiempo que estoy en la ciudad y vengo buscándote desde entonces, Sakuno… yo… no pude venir por ti antes porque–
Nadie te pidió que lo hicieras. – dijo Sakuno interrumpiendo cortantemente.
Lo sé, pero necesitaba hacerlo, y aún lo necesito, no puedo permitirme perderte otra vez. –
Y quien dice que me encontraste? –
Todo lo decía sin inmutarse, eran las frías palabras que no cambiaban desde la noche anterior.
Ya te dije que no creas que te pertenezco, lo que tú me hiciste no tiene perdón, jamás te voy a perdonar. –
Lo sé, y tienes todo el derecho… -
Entonces para que vienes después de tanto tiempo? – comenzaba a alterarse. – Que te hace pensar que si en ese entonces no te interesaste, ahora vengas y con unas simples disculpas logres que te perdone? Sólo para eso viniste verdad? Pretendes que olvide todo fácilmente… - hizo una pausa. – Mejor ni te hubieras molestado! –
Tú… estás muy herida porque no vine a buscarte antes… verdad? –
Sakuno casi clavó las uñas en la puerta. Esa pregunta tenía una clara respuesta: "SÍ", obviamente, en lo más profundo de su agonía, siempre sufrió preguntándose: "Porqué no viniste por mí?" …pero no le iba a dar el gusto…
Eso ya pasó! Si en un momento llegué a pensar que yo podría interesarte un poco… eso murió, mes tras mes, con cada día me convencía de lo miserable que eras. –
Entonces había sido cierto, las sospechas de Ryoma se confirmaban al escuchar eso. Aunque quisiera esconderlo, Sakuno aun sonaba dolida, y de solo imaginarse todo el tiempo que estuvo hospitalizado mientras ella seguía derramando lágrimas lo hacía sentir peor y con ganas incontenibles de enmendar su error.
Tú no piensas en nadie, jamás pensaste más que en ti!!! Y yo ya lo sabía! Pero te las arreglaste para engañarme totalmente, en la prepa yo ya era independiente, pero tuvo que llegar el día en que entraste al consejo estudiantil! – dijo exaltada. – Todo esto… no habría pasado… y tú… todo el tiempo jugaste conmigo… -
Puede que al principio fuera así, pero desde que comencé a conocerte a fondo las cosas ya no fueron iguales… - dijo Ryoma acercándose mucho a ella.
Sakuno retrocedió unos pasos ante la cercanía, adentrándose más al departamento.
Lo de la apuesta fue cierto, y no tiene justificación… busqué jugar contigo y enamorarte… pero conforme pasó el tiempo las cosas cambiaron, no supe cómo pasó, pero me traías loco, como un total irracional con cada gesto tuyo, con tu inocencia, con tu dulzura… jamás había sentido todo lo que tú me hiciste sentir… -
Al no escuchar respuesta, siguió…
Sakuno tú… cada día que pasaba lo hacías el más hermoso, el mejor de todos, y poco a poco fui dándome cuenta que mi existencia podía ser al menos un poco feliz mientras tú no supieras lo de la apuesta… pensaba que todo seguiría igual por siempre y por eso no pretendía decirte nada, se que hice mal pero… ¿Qué podía haber hecho? …No sabía cómo terminar aquella mentira cuando ya había llegado tan lejos…. Tenía tanto miedo de perderte y terminó pasando. –
Sakuno procuró no esquivarle la mirada en todo momento, chocando por primera vez con la verdad en sus ojos.
Y crees que con eso me convences? – se apartó rápidamente. – Me tuviste todo el tiempo engañada, como creías que iba a reaccionar al darme cuenta de todas esas cosas? – se agitó aun más. – Todas las cosas que me decías, lo que hacías, todo fue mentira y no lo hacías pensando en mí, si no en el dinero o lo que fuera… todo… todo… -
Lágrimas amenazaron el salir de sus ojos, pero se abstuvo y continuó…
Desde cuando comenzaste a tomar enserio mis sentimientos? Desde cuando comenzaste a compadecerte de esa chica torpe e ilusa?... – dijo entre sollozos. – Después de mi primer beso? Después de que dormimos juntos? Después de que me dijiste que me amabas?. – acentuó claramente lo último. – O después de que me regalaras el collar?... ¿Cuándo comencé a darte lástima? –
Escuchar todo eso no hacía más que recordarle todos los detalles que había tenido con Sakuno, los primeros y los últimos eran diferentes… totalmente diferentes.
Cuando te dije que te amaba no mentí, esa era en verdad la primera vez que le decía a alguien esas palabras, pero al principio… - hizo una pausa. – Lo que dices es cierto… fui un miserable contigo. No pensaba en cómo te podrías sentir… -
Terminó admitiendo apretando los puños. Sakuno al frente mantenía la misma cara, a punto de llorar pero al mismo tiempo con expresión de enfado, dispuesta a todo. Si le pegaba de nuevo no le sorprendería, estaba preparado para todo, fuera lo que fuera.
Luego… - decidió hablar. – Me fue imposible no caer en el amor y cariño que me dabas… cada vez que estábamos juntos, cada vez que me abrazabas… cada vez que me besabas… -
Basta!!! No digas más!!! Todo eso no significó nada para ti! –
Claro que sí, todo, absolutamente todo aunque no lo creas… incluso cuando te bese por primera vez! – se acercaba más con cada palabra.
No digas más! – cortó aun más tajante.
Por favor Sakuno, perdóname, sé que no me lo merezco pero no se de que manera pedírtelo, dime lo que quieres que haga y yo lo haré, cualquier cosa con tal de que me perdones… pero esta angustia de tenerte lejos ya no la puedo aguantar más. – dijo con un nudo en la garganta. – Debería morirme! Lo sé! Debería dejar de atormentarte y de paso a mi también! Pero mientras viva no puedo dejarte, ya no se qué hacer! –
Viéndolo quebrarse así, frente a sus ojos, al frío Ryoma que había conocido fue algo que la sorprendió bastante, acaso… esa era una parte del verdadero Ryoma?... debía admitirlo, algo así lo había visto cuando le dijo que la amaba por primera vez…
Pero que quería que hiciera? Por más que le viniera a pedir perdón las cosas no se iban a arreglar tan fácilmente, y menos después de tanto tiempo. Eso jamás lo iba a permitir.
Permaneció en silencio, tan sólo viéndolo fijamente. Al Ryoma vulnerable, que por primera vez parecía a merced de lo que dijera o hiciera, pero no iba a flaquear, no, el tiempo ya había pasado y esas explicaciones no cambiaban para nada su convicción.
Aflojó su puño y comenzó a abrir la boca cuando de pronto del pasillo apareció Kaname que quedó tan sorprendido como la misma Sakuno al darse cuenta de su presencia, hubo pánico a su vez, acaso había escuchado algo de lo anterior?
El destino parecía estar en su contra.
Kaname caminó por el pasillo hasta quedar cerca de ambos en la puerta, y por sus caras, le pareció que no había llegado en un buen momento.
Miró al chico, quien quiera que fuera esa persona era la primera vez que lo veía en su vida hablando con Sakuno… desconocía que tuviera otros amigos además de Haine, al menos que le hubiera contado.
Buenas tardes. –
Saludó terminando con el extraño silencio que se había formado entre los tres. Sakuno reaccionó y logró moverse sin saber muy bien qué hacer.
Te estuve llamando al teléfono pero no contestabas y me preocupé… -
Fue diciendo al tiempo que se acercaba a Sakuno y le depositaba un beso en la frente puesto a que la chica no tenía intenciones de moverse. La notaba muy nerviosa y siguió sin quitarle la vista a aquel hombre que tenía al frente, esperando que Sakuno dijera algo sobre él.
Le extrañaba la forma en que lo miraba, parecía como si se tratara de su peor enemigo, como cuchillos afilados que parecían querer destrozarlo a pedazos. Jamás había recibido sensación parecida de alguien.
Seguía teniendo la impresión de que algo no andaba bien… repentinamente Sakuno lo tomó del brazo. Acaso Kaname… ¿no había logrado escuchar nada?
Kaname… pasa, vayamos adentro. – dijo jalándolo hacia dentro, con la voz en un hilo tratando de parecer normal.
Este reaccionó algo contrariado al principio pero terminó por pasar no sin dar un último vistazo hacia atrás, hacia aquella perturbadora mirada.
Una vez dentro el ambiente denso no parecía haber terminado y Sakuno difícilmente podía estar tranquila sabiéndolos tan cerca a los dos.
Discúlpame, quieres que te sirva algo? – fue lo único que atinó a decir.
No gracias… - miró de nuevo hacia la puerta. – Rae… quien era él? –
N-nadie. Vino preguntando por una dirección pero… sólo eso. –
Ya veo… -
Observó sus movimientos, torpes, nerviosos y cuanto más tiempo pasaba más le intrigaba todo aquello. Rae le estaba mintiendo. Nunca había sabido mentir, siempre en su comportamiento lograba descifrar cuando no decía la verdad.
Hm… te sentiste mal anoche? –
Eh? –
Te fuiste sin avisarme cuando fui por el auto… te sentiste mal? –
Lo de anoche! ¿Cómo no había podido pensar en una buena excusa que darle a Kaname?
Eh… sí, discúlpame… yo me sentí muy mal y… -
Es suficiente. – dijo muy serio.
Que quieres decir? –
Que es suficiente Rae, tú no te sentiste mal anoche, al menos físicamente, a ti te pasa algo que no me quieres contar. –
N-no… yo – seguía sin ocurrírsele nada y con cada segundo la situación parecía salírsele más de las manos.
Fue igual que la otra vez, cuando te encontré en la calle llorando como nunca lo habías hecho y comprendí, sabía que si insistía te enojarías conmigo pero esta vez… - trató de contenerse. – No sabes lo terrible que fue para mí regresar y no encontrarte, no saber que te había pasado… ¿Por qué me evitas de esta manera Rae? ¿Qué es lo que ocultas y no me quieres decir? –
Se puso de pie aflojándose la corbata.
Sakuno se quedó callada. ¿Porqué no simplemente podía decir alguna mentira y actuar fríamente como lo habría hecho tiempo atrás? No, su sensibilidad parecía haber sido afectada con los últimos acontecimientos y cualquier cosa la hacía sentir vulnerable.
Por dios! Porque no puedes confiar en mí por lo menos una vez!? – se encontró de pronto gritando ante la frustración.
Sakuno se sorprendió porque era la primera vez que Kaname le levantaba la voz. Al escuchar las palabras desesperadas de este, su corazón se oprimió mucho más, hasta que poco a poco en su mente fueron formándose varias palabras, un solo pensamiento, uno sólo y que no podía más que plantearse en ese momento…
Sin embargo, antes de que pudiera terminar de darle forma, un impulsivo Kaname se acercó y la apegó a él para besarla fuertemente en los labios, capturándola por completo por la espalda, abrazándola por completo mientras continuaba probando sus labios, de manera posesiva.
Perdóname… pero quiero que me entiendas… - dijo separando sus bocas. – No sé cuanto habrás sufrido antes y que fue lo que te llevó a ser así pero como te lo dije antes… haré lo que sea por sacar a la Rae de antes, a esa que llevas dentro y no quieres dejar salir. –
Sakuno se aferró fuerte a su espalda al tiempo que hundía su rostro en su pecho.
Kaname… perdóname… -
Demasiados sentimientos confusos dentro de su cabeza, y sólo podía encontrar una solución en ese instante. Kaname sabía que algo venía y la sostenía con temor.
Aléjate de mí por favor… no vuelvas a verme. –
Pero… que dices!? –
Incrédulo trató de separarla para verla, pero Sakuno se rehusaba a verlo a la cara.
Hasta ahora lo único que he hecho es hacerte daño y no te lo mereces Kaname… -
Pero… no… no pienses eso! – Trató de persuadirla de inmediato al plantearse la posibilidad de que eso fuera… una ruptura.
Lo siento, no puedo hacerte más daño, por favor perdóname, no vuelvas a buscarme. –
Le dijo ahora sí viéndolo a los ojos con sinceridad reflejada en ellos, Kaname sabía que esta vez no se trataba de un capricho suyo, pero de la sola idea de que todo terminara ahí…
Rae… no estarás diciendo que? –
Quiero que terminemos. –
Fue la frase más clara y contundente que jamás le habían dicho en su vida.
Entonces fue como si todos los recuerdos vividos hasta ese momento volvieran como un gran rayo de luz. La noche en el bar, la belleza reflejada aquella misma noche, lo más hermoso que había visto en toda su vida, el momento en que la conoció, todo grabado en su memoria. Los momentos de entrega y palabras, pero todas con la ausencia de siquiera una sola sonrisa… Jamás había podido hacerlo sonreír y ahora sabía que eso era algo de lo que más le dolía.
Sakuno que hasta ese momento permanecía con la mirada al suelo pudo sentir como nuevamente un par de brazos la rodeaban suavemente y la envolvían en un abrazo protector y cargado de cariño.
Entiendo, quieres tu libertad y no seré yo quien te la quite, te quiero demasiado como para hacerte eso, te entiendo… -
Kaname se fue separando lentamente, agarró sus llaves y salió por la puerta tan silenciosamente.
Pasaron unos cuantos minutos y Sakuno cayó en cuenta de lo que acababa de hacer… había terminado con Kaname… lo había hecho… y sentía algo de tristeza pero… ¿porqué solamente eso?
--
Luego de que se cerrara la puerta frente a él, con ese hombre entrando por iniciativa de Sakuno, no vio razón para quedarse más tiempo allí y salió corriendo. El saber que estaban a solas lo llenaba de una impotencia enorme, unas ganas de ir y decirle todo a ese hombre.
"Lo conoce ya hace como un año."
Recordaba las palabras de Haine. Ese no era mucho tiempo y algo tan terrible como lo sucedido entre los dos no podía ser contado tan fácilmente. Celos, muchos celos… ¿qué más podía sentir?
Salió del edificio decidido a volver en otra ocasión, había ido a ver a Sakuno y lo había logrado, ahora le quedaba mucho tiempo por delante. Eso apenas era el principio de una batalla en la que jamás se daría por vencido, ya se lo había prometido, y no daría vuelta atrás.
Caminó rumbo al departamento de donde había salido desde temprano y al llegar no tuvo siquiera que tocar la puerta puesto a que Yukari salió antes a recibirlo, y casi al borde del llanto lo abrazó.
Ryoma! Dónde estabas!? –
No demoré demasiado, sólo fui a hacer unas cosas… - dijo separando a Yukari poco a poco.
Estaba muy preocupada por ti! –
Lo miró con ojos lastimosos y Ryoma no pudo más que darse a torcer por un momento, reconocía que no estuvo bien salirse sin avisar pero es que tampoco tenía ganas de cruzarse con Yukari después de lo acontecido la noche anterior, y al parecer esta recordaba poco de aquello.
Ya estoy de vuelta, no te preocupes. – dijo al tiempo que le despeinaba los cabellos y pasaba adentro.
Quieres… algo de comer? – dijo Yukari torpemente mientras cerraba la puerta.
Te lo agradezco pero voy a estar en mi cuarto. –
Estuvo a punto de abrir la puerta de su recámara cuando Yukari se le atravesó en medio de esta y le bloqueó el paso.
Ryoma! Yo… - comenzó a hablar algo alterada. – Estás molesto conmigo? –
Yukari, no tengo porqué estar enojado contigo. –
E…en serio? –
Sí. – Le respondió.- Lo que pasó entre Sakuno y yo no tiene porque afectarte a ti, es un problema que yo solo debo resolver.
Aún… piensas insistir con ella? – preguntó con cierto recelo.
Es para eso por lo que vine… -
Pero! Ya… ya viste lo que hace? No te causo nada? Ella incluso tiene una pareja! Yo… yo la vi! –
Yukari dime… cómo fue que te enteraste del paradero de Sakuno? –
Eh… yo… sólo lo descubrí! – dijo comenzando a ponerse nerviosa.
Hace cuanto? –
Por qué tenía que preguntarle eso justo ahora? Yukari sabía que no iba a poder liberarse de la situación y del hecho de que terminaría descubriendo la verdad, que no quiso decirle donde estaba Sakuno en un principio.
No temas… no voy a reclamarte nada. – dijo percibiendo el nerviosismo de Yukari.
Es que… yo te quiero Ryoma… - dijo avergonzándose de inmediato de su impulso. – Y no, no me digas nada ahora, sólo… quiero que lo sepas bien, que yo te quiero ahora y… no te había dicho lo de esa chica porque no quería que te vieras con ella y me quitara el poco cariño que sientes por mí…. – comenzó a sonrojarse. – Y…yo… estoy muy celosa! Tengo muchos celos de que la quieras tanto aun después de que te dejó! No puedo evitarlo! –
Se fue por mi culpa, yo le arruiné la vida, ella era una chica dulce e inocente cuando la conocí, no sabes cuánto me arrepiento de habérmele acercado en ese entonces con las malas intenciones que tenía. –
Eso es lo que te afecta entonces? Sólo te sientes culpable por lo que le hiciste pero—
Yo la amo. –
Terminó otra vez con la esperanza que Yukari comenzaba a sentir. Suspiró.
Yo… no fue hace mucho que la vi, ese día, con una chica… -
Una chica? –
Sí, esa chica… Sakuno. – se formó un nudo en su garganta. – Iba acompañada de una chica, que parecía algo emocionada, la llevaba agarrada del brazo y hablaban muy familiarmente, parecía que se conocían. –
Ryoma la escuchaba con atención y sacaba sus propias conclusiones sobre lo curiosa que era la vida… esa chica no podía ser más que Ann. Ninguna otra persona podría comportarse de esa manera con Sakuno más que ella…. Eso significaba que había encontrado a Sakuno y no le dijo nada. ¿Cómo podía ser eso? La había hallado antes que él que llevaba más tiempo en el lugar?
Entonces… - interrumpió Yukari los pensamientos del chico. – No estás molesto conmigo, verdad? –
No, ya te dije que no. – Le volvió a tocar los cabellos, parecía ya un reflejo suyo y le agradaba notar a Yukari más tranquila cuando lo hacía. – Ya me voy a mi habitación. –
Comenzó a tomar rumbo a su cuarto pero sintió parte de su brazo inmovilizado por la mano de Yukari que al hacerlo voltear se paró en puntas y le depositó un fugaz beso en los labios. Apenas pudo recuperarse de la sorpresa cuando Yukari sonrojada le dijo:
Yo te voy a demostrar que puedo ser mejor que ella! Ya lo verás! –
Y avergonzada se fue corriendo a su habitación.
Cuando escuchó el portazo cayó en cuenta de lo que había pasado y pudo moverse. Yukari… acaba de besarlo… ¿Hacía cuanto que no sentía un beso?
--
Que hiciste QUE!? –
La sonora voz de Haine se escuchó por todo el departamento. Kyo ya algo mareado se fue al balcón a fumar.
Pero… pero, pero porque!? Que fue lo que paso!? Porque terminaste con Kaname!? No lo puedo creer! –
Ya te lo expliqué Haine, debía hacerlo… -
Y tuvo algo que ver ese chico? –
Quien? – preguntó Sakuno aunque ya creía saber la respuesta.
Él… Ryoma… - dijo en voz baja y algo temerosa.
N-no… él no… yo… ya hace algunos días había pensado en terminar con Kaname. –dijo dudosa.
Ah… que cosas… - dijo Haine para sí misma.
Y… él… Ryoma… estuvo aquí. – dijo Sakuno.
QUÉ!!!!? – otro shock para Haine. – COMO!? Y que te dijo???? Te juro que yo no le dije nada! –
Haine estaba algo alterada, a diferencia de Sakuno, quien se encontraba extrañamente tranquila, mucho más a comparación de a como estaba en la mañana.
Nada nuevo… - se hundió entre sus brazos. – Y después de eso fue cuando Kaname llegó, pero no ocurrió nada entre ellos, logré intervenir a tiempo. –
Increíble… - se sentó al lado de Sakuno. – Ya me imagino esa escena, si hubiera llegado a enterarse quien era ya habríamos tenido la pelea del siglo aquí mismo! Y eso que Kaname no es violento… pero en fin. – suspiró.
Haine… -
Dime. –
Crees que hice bien? –
Eh? …enserio me estas preguntando si me parece bien? …Vaya, son muchas sorpresas por hoy. – dijo acercándose más a Sakuno y con una actitud más seria. – Bueno… yo creo que Kaname ha estado intentando bastante tiempo y tu siempre le has dicho que no, siempre le has escondido tus cosas, es normal que haya llegado a un límite… -
Sakuno escuchó atenta, le daba la razón.
Pero también es cierto que si tú no quieres nada con él ahora, nada vale que te esfuerces por ello, uno mismo no se puede obligar a cosas que no quiere, no está bien. –
Pero después de todo lo que hizo por mí… -
Tontita, ya deja de culparte, es la primera vez que cortas con alguien y es normal, es así, si algo no va bien, tarde o temprano tiene que terminar. Y si el mismo Kaname lo entendió, mucho mejor, quizás también necesita un tiempo para pensar. Nadie dice que no se van a volver a ver nunca más o sí? –
Creo… que tienes razón. –
Sí, lo que ustedes necesitan es tiempo y esta bien que se lo den! …Ahora, con respecto a Ryoma… -
Era arriesgado cambiar el tema tan de repente, pero en verdad era algo que le causaba mucha intriga. Sakuno daba las primeras señales de no sentirse a gusto de hablar del tema volviendo a enclaustrarse en sus brazos.
Vamos, háblame del tema… te sentirás mejor. –
Sakuno suspiró, y Haine tomó eso como una afirmación.
No me dijo nada que ya no hubiera dicho… como si yo pudiera siquiera considerarlo por un momento… -
Al menos el hecho de que sigues enojada ya le quedó bien claro.. pero no te dio más explicaciones? – intentaba dar pie a que Sakuno le dijera cosas como las que el mismo Ryoma le había dicho en el bar. Sakuno aun no sabía que se lo había encontrado allí.
Le recordé rodas las cosas que había hecho conmigo, todos sus detalles, y el no pudo más que decirme que se fue enamorando de mí con el tiempo, es un mentiroso! –
Haine se desesperaba un poco al no escuchar lo que quería. Es que acaso ese hombre no le había dicho lo que tenía que decirle? Ay, definitivamente el amor volvía irracional a todo el mundo.
Si realmente se enamoró de ti, eso explicaría que este hasta acá y que por eso no te había dicho antes de esa apuesta, mira, si ibas a reaccionar así era lo que él menos deseaba. –
Pero de que otra manera podría reaccionar? – dijo alterada levantando la cabeza.
Si, si, ya sé… y yo estoy de tu lado, pero también… pienso que podría ser verdad lo que él dice, y no creo que deje de insistir tan fácilmente. –
Yo no voy a permitir que me convenza tan fácilmente. –
Pero si estás hecha un manojo de dudas y confusiones! Mírate! Si no te afectara, estarías de lo más normal… -
Al escuchar eso, Sakuno se volvió a sentir muy frustrada consigo misma y volvió a hundirse en su silencio.
Primero que nada, tienes que admitir que el hecho que haya venido a buscarte te afecta, aun sientes algo por él, verdad? –
Que!? No! Yo no… no siento nada por él! – exclamó alterada.
Entonces me vas a decir que no sentiste nada cuando estuviste muy cerca de él? …Sakuno, yo sé lo que es eso, tu mente quizás pueda mentirte, pero tu corazón…
Y allí estaba de nuevo, su cara volvía a sonrojarse con los recuerdos… pero negó con la cabeza y Haine lanzó una risita.
No puedes evitarlo, se te notó ayer y se te nota ahora, esa turbación nadie te la saca. –
En eso la puerta del balcón se escuchó al tiempo que Kyo pasaba con una expresión de haber tenido mucho frío afuera. Se encontró con las dos sentadas en el sillón muy tranquilas, lo que lo sorprendió bastante.
Vaya, así que ya más tranquilo el ambiente… muy bien. –
Y se sentó pesadamente en el sillón de enfrente dispuesto a encender uno de sus cigarrillos.
Kyo… - dijo Haine.
Hmm? – dijo ya con el cigarrillo en la boca.
Afuera. –
Qué??? – el cigarrillo cayó de su boca.
Que te vayas a tu casa, Sakuno y yo estamos hablando… -
Sí, eso veo, pero porque—
Son cosas de chicas!!! Además tu cigarro molestaría!!! Ya mañana nos vemos! –
Ehhh? –
Haine se levantó del sillón y tomó a Kyo del brazo llevándolo hacia la puerta donde luego de darle un beso lo hizo salir, desde afuera se escuchó un "Volveré mañana", y la casa quedó nuevamente con las dos. Todo fue tan rápido que apenas Sakuno tuvo tiempo de captar lo que pasaba.
Como te decía… - volvió a su asiento y posición de antes. – Imagínate que el accidente le hubiera dejado más secuelas y hubiera tardado más en buscarte, ahí si que sería… -
Pero no pudo terminar de completar la frase, algo había allí que no cuadraba, eso… estaba hablando de eso! Y al juzgar por la cara de intriga y sorpresa de Sakuno, acababa de meter la pata otra vez.
Accidente? Qué accidente? – preguntó Sakuno.
Eh… ah… este… bueno… -
Haine? …¿Qué paso? A que te refieres con un accidente? – reclamó Sakuno más insistentemente.
AY!! Porque tengo que ser tan descuidada y boca floja!!! – suspiró. – Pero no te enojes conmigo por favor! Y tampoco que pienses que fui yo quien le dio la dirección. –
Pero al pasar cada segundo Sakuno ya no sabía si enojarse u otra cosa, fuera lo que fuera parecía que tenía que ver con algo que no le agradaba.
Haine! – reclamó ya nerviosa.
Esta tarde hablé con él. Fue a buscarte al bar y me lo topé… me preguntó por ti y… –
Haine ya podía percibir a Sakuno matándola con la mirada pero prefirió seguir y aclarar todo.
Yo no se lo dije! Es más! Estaba dispuesta a dejarlo con la palabra en la boca, pero insistió y… terminé sosteniendo una plática con él… -
Y… que te dijo? – dijo Sakuno sin poder evitar mostrar interés.
Admitió que había sido cruel contigo, yo también le dije muchas cosas, pero lo que más me sorprendió además de la marca del golpe en su cara… - rió bajito para luego retomar la seriedad. – fue que mencionó un accidente, según él se accidentó poco después de que abandonaras la preparatoria. –
La sorpresa de Sakuno no se hizo esperar. Acaso ese accidente fue el día en que…
Qué… fue lo que pasó? –
Dice que tuvo un accidente, no me especificó de qué se trató, pero supongo que debe haber sido muy grave, ya que lo dejó inmovilizado durante varios meses, o al menos eso fue lo que me dijo. Y que cuando se recuperó lo primero que hizo fue comenzar a buscarte. –
Hubo silencio total.
Y… que piensas? – preguntó Haine.
Pero Sakuno parecía tener una expresión molesta, se levantó y se dirigió rápido a su cuarto. Haine no esperaba tal reacción.
AH! A dónde vas? –
Esta se detuvo en pleno camino, olvidando para que se había levantado, ahora Haine entendía menos.
¿Porqué no me dijo eso a mí? –
Se escuchó decir desde la distancia a tiempo que agachaba la cabeza. Haine no podía ver su cara pero sabía que estaba afectada.
¿Habría cambiado en algo que te lo dijera? –
Pregunta osada y directa, pero al fin y al cabo era una pregunta que Sakuno no supo como contestar. ¿Cambiaría algo saber eso ahora?
--
Yukari permanecía en su habitación y no saldría todavía en un buen rato porque aún no estaba segura si lo que acababa de hacer en verdad ocurrió! Pero era real! Puesto a que la sensación no se la quitaba con nada!
Tal vez Ryoma sintió algo con ese beso… - dijo sonrojada para sí misma.
Se tocó los labios con los dedos, aún le parecía sentir la tibieza de los de Ryoma. Daría lo que fuera por haber permanecido una milésima más de segundo así y quizás más. Sabía que sólo una persona podía saber muy bien como se sentía ser acariciada por dichos labios, y esa era Sakuno.
Era muy injusto, por qué siempre terminaba colocando a esa Sakuno en su mente cada vez que pensaba en Ryoma? Claro, porque era un gran obstáculo que se interponía entre los dos. Debía seguir tratando.
Quizás si hago más intentos como el de hoy. – rió bajito. – Que otras cosas podría hacer? –
Primero debía saber cómo reaccionó Sakuno al ver a Ryoma! Cosa que se le había olvidado por completo, tenía que saber como reaccionó la chica luego de verlo, de reencontrarse con el después de tanto tiempo, aunque era muy seguro que no lo había perdonado aun, si no la actitud de Ryoma sería diferente.
Y… si algún día logro hablar con ella? -
Así sabría de una vez cuáles son sus intenciones con Ryoma. ¿Hacerlo sufrir o aceptarlo? No prefería ninguna, sino más bien que lo dejara libre… quizás necesitaba algo… un pequeño empujoncito para que se decidiera a cortar todo lazo con Ryoma completamente. Porque si ya no lo quería como parecía… sólo era cuestión de que se animara a decirlo. Sí… podría facilitarle las cosas…
--
Veía el sol ocultándose desde la ventana de su cuarto, no se había movido de su cama desde que tuvo esa plática con Haine.
"Dice que tuvo un accidente."
"…Y que cuando se recuperó lo primero que hizo fue comenzar a buscarte."
Esas palabras se le quedaron clavadas en la mente. La posibilidad de que fueran verdaderas, no, el hecho que fueran verdaderas… le inquietaba. Y si… eso fue lo que realmente retrasó su llegada?
Se sentía torpe, por primera vez desde aquel día se planteaba otra posibilidad que no fuera la de que la había abandonado, que no le había importado, pero luego de saber de ese accidente, si Ryoma realmente había estado herido…
El corazón se le oprimió en el pecho de sólo imaginárselo. ¿Estaba bien eso? Para permanecer inconsciente tanto tiempo debía tratarse de heridas muy graves.
¿Preocupación?
¿Miedo?
¿Qué era exactamente lo que sentía en estos momentos?
Porque a pesar de haberse enterado de eso, los actos de Ryoma no se borrarían, todo el engaño, sus falsas promesas y palabras… sin embargo…
"¿Habría cambiado en algo que te lo dijera?"
Ahora la respuesta parecía ver un contundente sí. Quería saber más sobre ese día. Era curioso, desde que pasó nunca había querido eso, pero ahora era como si necesitara saber que había pasado realmente, cuáles fueron los acontecimientos uno a uno.
Se le venía a la mente Ann, cuando pareció intentar hablarle del asunto ella la detuvo y cortante le dijo que no se hablara más del tema, que no quería saber nada. Pero ahora comenzaba a arrepentirse…
Explicaciones.
No fue eso lo mismo que Ryoma le ofreció desde que se volvieron a encontrar? Y sin embargo se negó, sí, por el hecho de que si escuchaba alguna razón, siquiera una que la hiciera cambiar su voluntad… no iba a poder evitar quebrarse delante de él.
Miedo, tenía mucho miedo de plantear una posibilidad que le mostrara a un Ryoma distinto del de hasta ahora. Había pasado tanto tiempo pensando en él de mala manera, de sus errores, en como la había engañado… que por un momento parecía haber cambiado totalmente su forma de verlo antes de todo lo ocurrido.
La puerta se abrió y de ella se asomó una cautelosa Haine con una espátula en la mano.
Rae… la cena ya va a estar lista. –
Enseguida voy. –
E-está bien. – no dijo nada más y se fue de la habitación.
La cena, como siempre, contó con la presencia de Kyo quien curioso por el ambiente tan silencioso preguntó varias veces que pasaba, pero ni Sakuno ni Haine daban explicación alguna y más de una vez su amante lo callaba con un "Tú come" y seguían en aquel silencioso encuentro.
La noche ya mostraba las primeras estrellas y el viento comenzaba a correr con un poco más de fuerza.
Haine y Kyo se disponían a salir, irían al bar como siempre y habrían salido desde hace rato si no fuera porque a Haine le preocupaba su amiga.
Vendrá con nosotros? – le preguntó Kyo en voz baja.
No lo sé… después de lo que conversamos esta tarde sabe que debería, esta noche es su oportunidad de sacarse todas esas dudas… -
Que dudas? Que fue lo que pasó? – Kyo estaba confundido.
Ay! Ya te dije que son cosas de mujeres! –
Y cuando estuvo por perder las esperanzas de que su amiga diera señales de vida, Sakuno salió de su cuarto, vestida casualmente con una falda y un suéter claro.
Eh… Rae… vas a ir? – dijo comenzando a entusiasmarse rogando que la respuesta fuera un sí.
Sí… - contesto en voz baja mientras se arreglaba el cabello.
Haine sonrió algo emocionada por la expectativa, sabía que esta noche sería muy importante. Sakuno estaba nuevamente libre, e iba a aclarar todas sus dudas, a pedir explicaciones! …y eso la tenía intrigada!
¿Había posibilidades de reconciliación? A ver, con calma! Eso no quería decir que estuviera del lado de ese chico que tanto daño le había hecho a su mejor amiga! Pero es que esos dos necesitaban hablar decentemente! Y esta era la noche para hacerlo, todo tenía que aclararse.
Miró de reojo a Kyo con recelo.
Hombres!!! –
Refunfuñó y Kyo sólo la vio aun confundido por lo que estaba pasando.
---TBC---
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Notas de Gravi y Hibari
YAY! Somos unas buenas chicas! Actualizamos PRONTO, demasiado pronto diríamos, y si seguimos tan metidas en la historia como lo estamos en estos momentos, la terminaremos muy pronto! Cosa que nos causa algo de tristeza pero además felicidad porque por fin habremos cuncluido con este proyecto. Pero no crean, aun faltan unos seis capitulos, y tal vez un special bonus, hahaha! Pero bueno, el punto es que nos merecemos mucho amor y cariño por haber actualizado tan pronto :P! y con eso nos referimos a que nos manden sus reviews!!! que son lo que verdaderamente nos hace escribir, ya les dijimos que sin ellos no habríamos retomado esta historia.
Y WA! Les queremos agradecer por seguirnos después de tanto tiempo! Son unos amores todas las personitas que nos dejan reviews! Sepan que los leemos una y otra vez y los tomamos muy en cuenta! Muchísimas gracias!!!
HOHOHO, por otro lado, que les pareció el capítulo? Por fin Sakuno se enteró del accidente! Ojala pueda aclarar todo con Ryoma de una vez! Pero quien sabe, aun quedan varios capítulos para problemas futuros XD! Ya ven a Yukari... pero aun es pequeña, perdónenla!
Nos vemos en el próximo capi! que ya tenemos escrito y sólo esperaremos sus reviews para subirlo.
BESOS!
