My Erotic Pain
Cáp.8 pesadillas
"Y mi amigo tiene sus dudas
y yo te debo de dejar"
Kagome estaba intentando no reírse, la mirada toda afligida de Inuyasha le daba risa. A Inuyasha no le daba tanta gracia, el hecho de estar con Kagome a su lado y exactamente en la parte de arriba lo más alto lo hacían sentir con nauseas.
-No te rías...-decía Inuyasha evitando gritar mientras Kagome sonreía-
Estaban en silencio esperando a que los bajaran, Kagome no era buena diciéndole a Inuyasha que todo iba a acabar...Lo bueno fue que el celular de Inuyasha sonó y tubo que alejarse un poco de Kagome para contestar.
-¡Inuyasha!-Decía una voz del otro lado del teléfono, esta se escuchaba llena de vida-¿Mande?-preguntaba esperando que el mensaje de Hojo fuera rápido giro sus ojos dorados para ver como estaba Kagome estirando su mano para saludar a alguien y soltó una risita-¿Ah?-No le habia puesto atención a Hojo, de hecho habia estado mirando a Kagome y luego giro su vista-¡Claro, Claro!-pronunciaba mientras Hojo sonreía-Pero si casi no la conoces...-pronunciaba Inuyasha confundido-Mañana en la escuela te explico, haré lo que pueda-pronunciaba en voz baja mientras Kagome reía dando una amplia carcajada y entonces Inuyasha colgaba la llamada para ver el rostro sonriente de Kagome. Y sin querer la montaña rusa fue bajando, haciendo que Inuyasha sintiera que la taquicardia se le habia acabado. Nunca volvería a subirse a una de esas cosas-
-¿Quién era?-preguntaba Kagome que agarraba a Inuyasha de las manos para bajar con el y andar juntos por el lugar-
-Hojo-respondía con tranquilidad-te va a preguntar sobre el beso que te dio en la tocada que te invite-Y sus palabras no sonaban tan contentas como la risa de Kagome, simplemente miró el rostro confuso de Kagome. Ella apenas y recordaba que la habían besado-
-¡Oh!-respondía poniendo un rostro de sorpresa-No fue nada...-decía mientras miraba su mano-¡Mira!-decía enseñándole su muñeca-
-Se ve bien-respondía Inuyasha viéndole la cortada-
Desde que Inuyasha habia curado su intento de suicidio ella también se habia cuidado su cortada.
-Sabes...Hojo tiende a ser tímido, depresivo y buena gente-decía Inuyasha no sabiendo como explicarle a Kagome que Hojo tenía un autoestima demasiado débil, primero debía hacer que ella sintiera un poco de pena por el. De esa manera iba a hacer que su amigo tuviera a la mujer que más quería-
-Bueno, tu sabes que no se si pueda hablarle en la escuela...-decía Kagome que estaba viendo las luces de los locales colgando por las tiendas de los puestos. Kagome se quedo viendo al final del local. "Madame Arion", le llamó la atención el letrero. Adivina.-
-Bueno parece que este quince va a haber una tocada..¿Quieres ir?-preguntaba mientras Kagome asentía y tomaba de la mano a Inuyasha para ir a esa tienda de la señora Arion, le era difícil pronunciar madame-
Inuyasha se quedo viendo el lugar, Kagome entro primero e Inuyasha la dejo ir sola. Las mujeres de esos locales siempre decían mentiras y muy raras veces unas decían pocas cosas.
-Hola..-pronunciaba Kagome que tomaba asiento, la señora levanto su vista y miró a Kagome sabiendo su vida con una sola mirada la examino discretamente ocasionando que Kagome solo viera la bola de cristal-
-¿Qué quieres saber?-preguntaba la señora que estaba mirando la mano de Kagome-
-El futuro...-decía mientras la señora sonreía-
-mi especialidad-respondía secamente mientras comenzaba a hacer círculos con su bola de cristal y Kagome se quedaba maravillada-
La señora habló un idioma extraño lo que hizo aumentar la curiosidad de Kagome.
-En tu casa hubo una fuerte pelea...Eso es el inicio...Prepárate para lo que venga...El muchacho que te espera afuera se sentirá abatido ante la elección que harás...Tu madre sanará y tu la protegerás...Tal vez por eso sea la siguiente pelea...Recuerda ese muchacho te ofreció su amistad...Una muchacha pelirroja-decía la mujer dejando sorprendida a Kagome-..Te tiene envidia cuídate de tus ataques pero no te rebajes a pelear con ella-decía mientras luego miraba a Kagome-
-¿Có...mo supo tanto?-preguntaba con inquietud Kagome mientras la mujer sonreía-
-Algo más te perturba-se agachaba para tomar unas cartas y entonces se levantaba para poner nerviosa a Kagome-
Le leyó las cartas mientras Kagome miraba asombrada a la mujer, no sabía si era verdad pero nadie a excepción de Inuyasha sabia lo de su madre en verdad era buena esa mujer.
-Problemas en tu vida...Estas pequeña para cortar tu piel...Nunca te sientas mal, siempre tendrás en quien confiar-la señora cuando hablaba hacia tener mucha confianza a Kagome ella podía esperar cualquier noticia fuerte-El amor-La carta del amor venía atravesada, un amor peligroso...La vida de esa niña era muy difícil, muy pesada y era tan joven. No quería imaginarse su final-
-¿Y en que acabará todo esto?-preguntaba Kagome mientras la adivina abría enormemente los ojos, nunca nadie le habia preguntado sobre su muerte-
-Toma esto-decía la adivina dándole un pequeño amuleto de buena suerte y también dándole una leve poción para el amor-Primer consulta es gratis-decía la adivina mientras Kagome salía viendo como estaba Inuyasha fumando, ¿El fumaba?-¡Inuyasha!-decía mientras el tiraba el cigarrillo y se acercaba a ella, el aire que habia retenido ahora no estaba en el-En verdad es buena, deberías entrar-decía Kagome mientras Inuyasha negaba con la cabeza-
-¡Feh!-se expresaba mientras Kagome sonreía y le enseñaba su collar-
-Oye..¿Entonces vendrás?-preguntaba Inuyasha mientras Kagome sonreía-
-Claro pero no le dirás a nadie y por cierto que Ayame no me moleste-decía en forma indignada mientras Inuyasha sonreía y terminaban de ver la pequeña feria para ir y subir a otros juegos, el segundo fue el de las tazas donde los dos casi salen con ganas de vomitar. El tercero el de un martillo, Inuyasha le tenía miedo a las alturas pero con ese parecía que le gustaba en ese terminaba ella vomitando...La casa de terror donde Kagome iba agarrada del brazo de Inuyasha y salía un sujeto tipo drácula queriéndosela comer Kagome se giraba asustada y salía corriendo por la entrada dejando a Inuyasha solo en ese lugar.-
-¡Oye, tu novia olvido esto!-decía el vampiro recogiendo su celular mientras Inuyasha sonreía-
-gracias-decía mientras el también regresaba-
Kagome estaba preocupada afuera del lugar con su corazón latiéndole tan fuerte. ¿Y si Inuyasha estaba herido?, vio a una niñita entrar sola y entonces se asustó más...La pobre niñita, luego veía salir a dos amigas riendo y entonces vio salir a Inuyasha con sus manos dentro del bolsillo de su pantalón.
-"Tonta...Eso no era de verdad"-Se sintió la persona más estupida ante ese inteligente pensamiento-
-¿Estas bien?-le preguntó Inuyasha mientras Kagome asentía con sus mejillas sonrojadas-Mis amigos y yo siempre golpeamos a los sujetos-decía divertido haciendo que Kagome riera un poco-
-Estoy cansada-murmuraba mientras Inuyasha asentía y tomaba su mano para comenzar a caminar a su lado. Rumbo a la casa de la princesita-
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Estaba de nuevo con su mascara de superioridad frente a todos, aunque el brillo en sus ojos la delataba no tenía motivos para faltar saliendo de la escuela iba a ir a ver a su madre, su padre no habia rastros de el aunque suponía que habia pagado el hospital, caminaba discretamente mientras veía como estaba Ayame mirándola de arriba abajo, la miró peor ya que el que hace una vez puede hacer dos veces.
Acomodo su mirada mientras veía llegar a Suki y a Yoko...La segunda era una muchacha de una mirada negra pesada y de indiscreta sonrisa falsa.
Por más que lo intentara no podía ser así. Superficial.
-La odio-decía Yoko mientras Kagome miraba en dirección hacia donde su amiga estaba viendo, directo a Ayame-
-Déjala, dentro de un par de minutos será el hazme reír de toda la escuela... ¿Kagome, vienes?-preguntaba Suki mientras Kagome sonreía de manera nerviosa y negaba-
-No, quiero ver a Michel-decía mientras caminaba en dirección contraria a donde iban sus amigas, la miraron irse y ellas también se fueron Kagome se giro de manera disimulada como si se fuera a acomodar el cabello-
Dio un giro mientras se daba cuenta de que ahí estaba Ayame conversando con otras de sus amigas, sinceramente Ayame no le caía mal después de todo no la culpaba...Querer ser 'amiga' de los de la banda sin duda era como si la usurparan cosa que no era cierta, pues ella obviamente nunca tocaría la batería como ella. Miró como la miraba cuando paso, miró antes de hablarle a todos lados y entonces la jalo del brazo para hablar con ella, la sorpresa en los ojos de Ayame no se hizo tanto notar.
-¿Qué quieres?-preguntó de manera seca mientras Hojo llegaba hablando con Koga y luego llegaba un Inuyasha exaltado-
-Te van a hacer algo...-decía Kagome mientras Ayame levantaba una de sus pelirrojas cejas-
-¿Quiénes?-preguntaba con cierta curiosidad mientras Kagome miraba por detrás de ella, y entonces veía con desagrado que a lo lejos iban viniendo todos sus 'amigos'-
-Mis amigos, no hay mucho que decir tienen que irse-decía mientras se separaba de ella y comenzaba a ir con sus amigos-
Kagome llegó hasta donde estaban sus amigas, eran no más de cinco las que venían así que simplemente las entretuvo un rato.
-Sabes Kagome, tu solamente observa-decía Yoko mientras tomaba a Kagome de la manga y la hacia que la siguiera Kagome no quería que les hicieran algo, las conocían no iban a parar hasta que ellas hicieran sentir mal a uno de ellos..Y ella no tenía idea de lo que iba a hacer-
Yoko paso mientras fingía que se tropezaba y le aventaba el refresco sobre la cara a Ayame, esto ya era algo personal. Todo paso en cámara lenta, la gente viendo como la camisa de Ayame se hacia de color naranja y de cómo se le empezaba a transparentar Kagome se quedo sorprendida.
-¡Oops!-decía Yoko mientras todos reían y Ayame se moría de coraje-
-Oye...Como que te falto algo Yoko-decía Suki mientras también la mojaba haciendo que Kagome se soltara y se quedaba impresionada-
-¡Hey!-decía Ayame que estaba muy humillada, rolo sus ojos mientras todos se reían sus amigos estaban serios viendo eso...-
Kagome se acercó a ella mientras le daba una servilleta y comenzaba a quitarle el refresco y le acomodaba el cabello.
-¡KAGOME!-decían sus amigas exaltadas mientras Kagome se acercaba a ellas-
-estoy decepcionada de ustedes-decía mientras las comenzaba a regañar hablando en susurró y con una mano cubriendo su boca-Nunca hacemos esto...Y además ella es buena gente...No es mi culpa que ustedes unas niñas tontas y caprichosas quieran intimidarla...Por si no lo saben yo...-Yoko la miró-
-Kagome, creí que los odiabas-Ahora era el momento de afrontar la verdad-
-No, no los odio...De hecho me caen muy bien...-decía Kagome con cordura, sus amigas la estaban viendo de manera fea-
-Da igual...Quien te necesita-decía Suki dolida mientras le daba un leve empujón-¡Espera!-decía deteniéndose-¿Podemos ir a esa fiesta mañana verdad?-Las amigas de Kagome se emocionaron-
-seguro-decía mientras Yoko la tomaba de la mano y se la llevaban-
-¿Qué demonios paso?-preguntaba Ayame mientras se desataba el cabello y lo volvía a atar-
-Kagome te defendió, se enojo con sus amigas pero sus amigas la perdonaron-decía Koga resumiendo todo en esas palabras-
Kagome volteo su rostro unos momentos y entonces se detuvo con sus amigas.
-Esperen, debemos de ayudarla-decía Yoko mientras todas se miraban-
-estoy de acuerdo-decía Kagome mientras tomaba de la mano a Yoko e iban a ayudar a Ayame-
Lo bueno de ser ella, es que sus amigas no cuestionan sus decisiones ya que era Kagome Higurashi. Aunque detrás de esa fachada de popularidad se encontraba el demonio de su tristeza que Inuyasha conocía bien. Kagome pretendía que la escuela fuera agradable, que no estuviera dividida pero desgraciadamente ella creó esa división justo cuando permitió que hubiera discriminación.
Siempre desde pequeña estuvo acostumbrada a ser como el centro de atención, y no podía dudar de que eso le gustara pero a veces eso hartaba. Sus amigas siempre dijeron que iba a ser alguien importante y famoso, y ella solamente quería ser psicóloga. Entender la mente humana era una de sus mayores deseos, así que acompañó a Yoko para ver a Ayame y esta no se mostraba indiferente con ella o algo así, ya que le debía unas gracias por haberla salvado de una oleada de maldad proveniente de sus amigas.
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Gyoma no malgastaba su tiempo, había llevado al hospital muchas flores y su mente le estaba haciendo leves jugarretas que no podía controlar. Bebiendo un poco de coñac mientras veía como su mejor amigo Ontaro le ayudará con sus ingresos de la empresa y le permitiera buscar un nuevo logotipo para su empresa ya que, el que usaba estaba un poco gastado.
-¿Gyoma?-preguntaba su asistente un hombre alto y de edad menor a la suya con cabello negro y ojos pequeños pero graciosos y unos lentes cubriendo sus ojos azules-
-Ontaro...¿Hay noticias de mi esposa?-preguntaba mientras comenzaba a beber con desesperación ese trago y veía el rostro desorientado de Ontaro-
Su asistente no era un hombre legal y eso no quería decir que el tampoco debería de serlo.
-Su esposa será dada de alta cuando se recupere...Pienso que debería de hablar con la prensa lo antes posible...Y, no estaría mal llevar a Kagome-decía Ontaro que sonreía discretamente, aunque tenía una hermosa sonrisa ese hombre inspiraba desconfianza.-
Gyoma siguió escuchando todas las cosas que venía a decirle, el logotipo para su empresa de fotografía se iba a ir mejorando y tenía a la mejor persona para que lo creará, claro aunque todavía estaba un poco verde, era muy importante introducirla a esta clase de gente. Vería la manera correcta de introducirla poco a poco en el negocio, mientras tanto se despidió de su asistente mientras mandaba llamar al doctor para saber las mejoras de su esposa.
Se llevó una de sus manos a su corazón, ¿Cómo podía perder los estribos?. Suspiró mientras llamaba a su secretaria para que le consiguiera una cita con una psicóloga, con alguien que la supiera entender pero no pudo escuchar la voz de la secretaria porque habia cortado la llamada. Se llevó una de sus manos ahora su cabeza. El no era un loco para ver a esas personas, no estaba loco. Sintió como la corbata le asfixiaba y entonces Gyoma volvió a beber un poco más para terminar tirado en ese sofá color café.
...Cuando el cerró sus ojos...
Ante sus ojos paso la pesadilla más grande de toda su vida.
Un hombre cuya estructura era irreconocible, estaba entrando en una casa que estaba con los platos de la cocina tirados, varias cosas sobre el suelo y sin duda el llanto de un bebe fue el motivo que hizo crujir el corazón de Gyoma, era un hombre alto y hasta apuesto.
Mandó a un par de hombres a que subieran por ese pequeño llanto, y entonces sintió como los ojos de la pequeña se conectaban con los ojos de el...Tomó a esa pequeña en brazos y desde ese día se encargo de ella como si fuera su hija...
Despertó agitado.
¿Ese maldito sueño lo iba a seguir durante toda su vida?, tenía sudor sobre su frente y apestaba a alcohol, mandó a su secretaria para que trajeran a su chofer y lo llevaran a casa para darse un baño y estar presentable para ir al hospital, recordaba el rostro de confusión de su esposa al ver a la pequeña en sus brazos. La pequeña nunca lloro o algo así, simplemente mantenía ese contacto visual con los señores Higurashi.
-"maldita conciencia"-pensaba una vez que estaba dentro del carro-
Sin embargo su esposa aceptó ser una madre para su hija, y el con un gusto en su corazón acepto ser su padre aunque no fuera por medio de sangre, la crió le dio buenos estudio, le dio ropa, regalos en su cumpleaños. Los padres de Kagome, los verdaderos de seguro deberían estar retorciéndose en sus tumbas por haber permitido que su enemigo Gyoma Higurashi se quedara con su preciosa hija, después de todo su querido compadre nunca fue demasiado fuerte como para mantener a una hija el solo.
El carro iba moviéndose con mucha agilidad entre las calles, el hospital estaba algo agitado debido a que era viernes así que no necesito pedir dos veces para ir a ver a su esposa, fue hasta su habitación y entonces miro como ella estaba despierta siendo alimentada por una enfermera. Se veía mucho mejor a comparación del día en que el se desquito con ella...
-¿Podrías...?-Preguntó Gyoma mientras su esposa miraba con terror en dirección a la puerta, la enfermera sonrió y salió de la habitación el se desplomo llorando sobre su regazo sobre lo idiota que habia sido, le pidió disculpas aún cuando estaba por morir...Le beso los pies y también las manos, le dijo que no la volvería a bajar del altar donde tenía a su hija y a su esposa-te amo...Y no quiero que me dejes...-decía mientras le quitaba un par de mechones de su cabello-
-quiero que pidas ayuda con un doctor-le decía con dificultad mientras Gyoma sentía un horrible escalofrió por todo su cuerpo-
-claro-decía suavizando su mirada mientras su esposa sonreía y le tomaba la mano para sonreír-
Pocas horas después apareció Kagome con una hermosa sonrisa mientras dejaba pasar a Hojo, el se ofreció para acompañarla y saber como era su mamá, lo que vio la hizo sentir ternura pero aún así resentimiento sobre su padre. El estaba con unas ojeras sobre sus ojos y un cansancio terrible, miró a Hojo y entonces le indico que deberían mejor irse.
-Bueno Hojo, mis papás no siempre están así...Y bueno, me gusta ver a mi mamá cuando duerme sonreír-decía sonriendo mientras mostraba un extraño sonrojo y entonces Hojo sonreía y tomaba mucho valor para acercar sus labios y dar un leve roce-
Ese roce provocó una reacción en su cuerpo, nada de excitación o placer o sensualidad por coquetearle, simplemente un beso cariñoso. Y entonces se preguntó ¿Por qué Inuyasha no se arriesgaba y la besaba?...
Claro, el nunca podría estar con alguien como el.
-Me gustas Kagome, y no parare de decírtelo-dijo con un sonrojo que quedó en Kagome sobre su mente, el se veía tierno sonrojado-
-Pero nos conocemos poco-decía Kagome mientras el la abrazaba haciendo que Kagome se quedara con una sorpresa extrema sobre su rostro-
Cierta persona habia observado eso, con un ramo de flores color rojas sobre su mano y con su cabello cubriendo parte de su ojo y su ropa roja pero haciéndolo ver punketo, el se veía guapo...Y no habría de decirlo pero se habia cortado el pelo...Se veía muy guapo (peinado como el de pete xDDDDD). Se parecía a uno de los de Panic! At the disco, claro..El ojidorado lucía mucho más guapo.
Aunque no se veía con muchas ganas de ver esa escena cursi que estaba frente a ellos...Cierto, eso era lo que quería...Unirlos...Que idiota, eso no iba a tardar tanto.
-¿Cómo esta tu mamá?-Fue la fría voz que hizo a Kagome soltarse del agarre de Hojo para ver con mucha alegría los ojos dorados que ahora se encontraban sin sentimiento alguno, miró a Hojo como un traidor y también a ella aunque no debía porque mirarlos así. Se quiso pellizcar y lo hizo mentalmente mientras estiraba el ramo de flores rojas-
-Esta dormida...Pero al parecer ya despertó, mira-decía mientras abría la puerta y le mostraba como su madre estaba durmiendo con una hermosa sonrisa y encima de ella estaba su padre-
-genial-Le gustaba verlos así, tan tiernos-Bueno...Hojo, hoy tenemos tocada así que no tardes tanto-decía mientras comenzaba a irse con sus manos metidas dentro del pantalón-
Continuación
Notas d' autora:
nOn wii ke pensaran ke no tengo nada ke hacer ù.u ahMm..pues es la neta x)! jajajaja tengo tanta weba u.u diOs.. : D bueno..
me tengo que ir a dormir pq sii VOY A LA ESCUELA LOS SABADOS KE WEBA È.É y bueno nOn no me sirve de mucho..
jajajaja bueno nos vemos : D se cuidan mucho n.n y me dejan reviews...
GRACIAS POR IRME APOYANDO...
