Dicen que los autores ya no podemos agradecer a nadie en nuestras historias? A alguien ya han castigado por eso? Bueno… yo no se como es eso muy bien pero para hacerlo rápido le doy las gracias a la gente que me apoya con reviews… ya encontraré una manera de agradecerles por eso! Por otra parte estoy entrando a vacaciones y eso significa que podré actualizar un poco más seguido… siempre y cuando cuente con su apoyo mediante los reviews!

Remembering

Capítulo 5: Not the same

Lo sentí echarse a mi costado y poner mi brazo alrededor suyo. Su respiración se hacía más lenta y pude sentir el momento exacto en el que se durmió. No había descansado tan bien en mucho tiempo. Sentía que podía estar tranquilo ahora ya que él estaba a mi lado, ya nunca más nos separaríamos.

Mi hermano había resistido muy bien a las noticias que le habíamos dado y poco a poco iba recordando cosas y lo que no recordaba se lo memorizaba. Yo ahora era el encargado de enseñarle todo a mi hermano, de mostrarle las cosas y los lugares que solíamos frecuentar al menos hasta que recordara por sí mismo. Sabía que esto no sería tan fácil como se veía pero no estaba solo, contaba con nuestros amigos y con mamá para reforzar ciertos puntos.

A la mañana siguiente de su llegada a la casa tratamos de organizarnos un poco. Kouji estaba loco por salir a la calle a caminar. Según él estaba cansado e estar encerrado en un cuarto y tenía razón. Mientras que se recuperaba del accidente y la enfermedad respiratoria se paso casi un mes internado. Un mes en el que no había ido a clases y no había podido abandonar esa cama excepto para ir al baño. Su cuerpo estaba blando como las migas del pan y su piel más blanca que nunca. Los moretones de ese día habían desaparecido por completo y las heridas también eran cosa del pasado. Mamá con el dolor de su corazón no tenía argumentos como para mantenernos a los dos encerrados en casa, para Kouji más que para mí.

Kouji se salió con la suya. Salimos de la casa temprano después de tomar el desayuno pero nuestra salida no tenía un rumbo fijo. Caminamos por donde nuestros pies nos llevaban pero yo preferí seguir a Kouji. Quería comprobar si era capaz de recordar algún camino conocido y si podía reconocer lugares. Sus pies caminaban sin darse cuenta y nos llevaron hasta la puerta del colegio.

-"Aquí estudiamos? Este es el colegio a donde iré la próxima semana?" – Kouji miraba el colegio con cierto deseo, algo raro para cualquier niño pero si tomamos en cuenta que él estuvo casi un mes sin hacer nada más que copiar tareas debía estar ansioso por hacer algo más. – "Me gustaba ir al colegio?"

-"Nunca te quejaste conmigo o con mamá así que supongo que si te gustaba ir a clases y estudiar como loco para sacarte buenas notas" – se quedo mirándome como esperando saber algo más de sí mismo – "Has probado hacer de cuenta como si recordaras todo?"

-"Y eso para que? Lo único que recuerdo son cosas que no tienen mucha importancia. No recuerdo lo que me gustaba ni lo que no. Mamá ahora me podría dar algo horrible y decirme que me gustaba y me lo comería con gusto así supiera a basura"

-"En ese sentido por que no intentas probar cosas a ver si te gustan. No creo que tus gustos hayan cambiado. Por ejemplo… si te preguntara… te gusta ir al hospital? Tu que me dirías?"

-"Que lo odio"

-"Ves? Tu siempre has odiado ir al hospital. Tampoco te gustaban los doctores, ni las paredes blancas por eso tu cuarto estaba pintado de…"

-"Azul. Mi cuarto era azul verdad?" – le sonreí. El se desesperaba mucho tratando de recordar y eso según mi mamá no era bueno por que eso lo ponía nervioso. No lo culpaba, yo también me pondría nervioso si no pudiera recordar nada

-"Ves que si puedes recordar? Lo que tienes que hacer es relajarte y las ideas vendrán por si solas" – Kouji cerro los ojos y comenzó a dar vueltas en el mismo lugar. Sin abrir los ojos caminó un aproximado de diez pasos y luego señalo con su dedo hacia una dirección.

-"Mi casa era por allá?"

-"Si. Quieres ir a verla?" – no necesite oír su respuesta por que sabía que se moría por ir a verla. La casa de papá era una casa grande y todo siempre había estado muy ordenado adentro gracias a Tomoko y sus esfuerzos por tener la casa siempre limpia y ordenada. Seguimos caminando siguiendo los fragmentos de la memoria de Kouji hasta que sus pies se detuvieron en el lugar correcto. La casa seguía ahí solo que con un gran cartel de 'Se vende' en la puerta.

-"Estamos vendiendo la casa?"

-"Papá la puso a la venta apenas viajaron. Que yo sepa ya la compraron pero no la van a ocupar hasta dentro de dos semanas."

-"Quiero entrar!" – Kouji se acerco a la puerta principal. Se agacho antes de subir los peldaños y metió la mano por un hueco, debajo de un escalón. AL parecer Kouji se acordaba donde papá escondía la llave. Lo seguí hasta adentro de la casa que estaba vacía y con una regular cantidad de polvo producto del tiempo en el que había permanecido deshabitada. Yo había venido a esta casa varias veces, la mayoría para ver a mi hermano, otras tantas para el cumpleaños de papá o Tomoko, para hacer trabajos del colegio, para recoger a mi hermano para salir de paseo o cosas así pero en ninguna de esas veces me había sentido tan deprimido como ahora.

Me resultaba difícil creer que esta casa que alguna vez había sido tan alegre y concurrida este ahora tan vacía. Me pregunte en ese momento si yo me sentía así entonces como se sentiría mi hermano? Si bien el aún no recordaba todas las vivencias que había tenido en esta casa si sabía que habían sido buenas y que sus momentos a solas con papá y Tomoko habían sido muy buenos. Sus pasos lo llevaron a recorrer toda la casa incluyendo los armarios y el sótano de la casa. Se veía que se esforzaba por recordar algo; no sabía si ya lo había hecho o no pero ahora viéndolo bien talvez no había sido una buena idea venir hasta aquí.

-"Mejor nos vamos a casa, mamá nos espera para comer" – me di la vuelta para salir esperando a que él me siguiera.

-"Espera! Quiero quedarme un ratito más!" – Kouji seguía adentrándose en la casa tratando de buscar algo que hubiese dejado de casualidad.

-"Otro día regresamos, me parece que te estas esforzando demasiado por recordar y eso te puede hacer daño, te dolerá la cabeza más tarde" – me acerque a él para jalarlo hacía la puerta pero fue al revés por que él me jalaba hacía adentro. Estaba empecinado por quedarse más rato hasta que se dio por vencido y cayó de rodillas. El golpe hizo un ruido hueco – "Vamos Kouji, es mejor regresar a casa" – pero no fue así. Sus manos empezaron a golpear el piso y sus dedos querían desgarrar el piso hasta que consiguió levantar un pedazo de madera.

-"Yo me tropecé con esta madera varias veces… una vez se me metió una astilla en la rodilla… verdad?" – me miro esperando de mi algún tipo de afirmación. Yo la verdad no recordaba que él alguna vez me halla contado algo parecido pero algo de cierto tenía que tener por que varias veces le vi moretones en las rodillas producto de caídas que él constantemente se hacía. – "Tu crees que me hace mal tratar de recordad? Tu crees que es malo querer saber algo más de mi aparte de lo que ustedes me cuentan? Yo no recuerdo nada de lo que ustedes me dicen; a veces hago como que recuerdo algo e invento cosas para que mamá no llore por las noches, sé que ella quiere que recuerde y yo me muero por recordar pero no me sale nada! Estoy harto!"

-"Vas a recordar todo muy pronto, ya lo verás!"

-"Tu crees?"

-"Claro! Lo que tienes que hacer es relajarte y tu mente se abrirá sola y recordarás todo! Pero si te pones a forzar las cosas entonces aparte que te sentirás mal no lograrás nada" – no sabía si era verdad todo lo que había dicho pero con eso logre calmarlo y sacarlo de la casa. Imaginaba que debía ser horrible no recordar nada y debía ser frustrante que todos supieran de ti más que tu mismo. Por mi parte mi labor era darle ánimos a mi hermano pero yo en verdad creía que él si estaba recordando cosas solo que lo hacía de manera inconsciente sino… como había encontrado la llave de la puerta?

Llegamos a la casa justo cuando mamá ya había acabado de cocinar. Almorzamos tranquilos los tres sin ningún contratiempo. Durante la comida mamá propuso para revisar las cosas con Kouji refiriéndose como las cosas a los objetos de la mudanza pero mamá disfrazaba con palabras por que según ella sonaba feo decir las posesiones de papá. Pero el plan fue rechazado por el mismo Kouji que prefirió ir a descansar después de la comida. Mamá se quedo algo sorprendida por esa actitud por que Kouji era el más interesado en ver las cosas de papá. Le explique lo que había pasado en nuestro recorrido por la ciudad y ella comprendió que debíamos proceder con más calma.

Mi trabajo se estaba realizando con normalidad hasta ahora pero la última fase de mi trabajo incluía introducir a mi hermano otra vez a lo que había sido su vida y eso definitivamente era mostrarle las cosas en el colegio. No que el colegio fuera difícil, el problema era ponerlo al día más allá del simple hecho de que cumpliera con la tarea. El principal problema era hacerlo estudiar para que diera los exámenes, todos los exámenes sino corría el riesgo de repetir el año y si algún día Kouji llegase a recordar todo se volvería loco de saber que lo hicieron repetir el año por el accidente, acabaría con su ego de buen estudiante.

Tanto los profesores como los alumnos comprendieron que no debían tratar a Kouji como un bicho raro cuando lo vieran pero eso era algo un poco difícil de cumplir para ellos. Podían prometer que lo tratarían de manera normal pero llegado el momento siempre se les olvidaba y lo trataban como si fuera retrasado según las propias palabras de Kouji. Pero ese no era el único caso tampoco, otro grupo prefería no acercarse a él por temor a contagiarse la amnesia a pesar que se les dijo que no era algo contagioso. Ya fuera en el caso de sobreprotección o efecto radiación que producía a donde fuese Kouji estaba más que harto.

-"Como esperan que recuerde algo cuando me tratan como si fuera un leproso! No se pueden comportar de manera normal!"

-"No puedes esperar mucho de ellos Kouji. La mayoría del salón son medio brutos para comprender hasta las más simples explicaciones" – Izumi trataba de darle una explicación aunque no había una que se adaptara a tantos comportamientos.

-"Que no te importe mucho. Además tu no parabas mucho con ellos"

-"Eso ya me lo dijiste Takuya pero que les cuesta tratarme de manera normal? Es mucho pedir?"

-"Si quieres mi opinión deberías sacarle algo de provecho. Cada vez que vas a la tienda a comprar algo la señora del quiosco te atiende primero que al resto y si vas al baño sin pedir permiso lo puedes retribuir a la amnesia. Creo que te ahorras líos de esa manera" – El problema de amnesia de Kouji le traía privilegios como bien decía Jumpei pero el precio era ser tratado como un insecto radioactivo y eso no era agradable.

-"Puede que tengas razón pero si estuvieras en mis zapatos no te gustaría que te trataran así"

-"Si pero por lo menos no te hablan sabes? A nosotros nos atosigan preguntándonos si eres contagioso"

-"No soy contagioso! Esto esta peor que cuando me dio sarampión!" – todos nos quedamos mirándolo pero no dijimos nada para ver si le venían más ideas a la cabeza – "Me dio sarampión? En… tercer grado… segundo quizás?"

-"Tercero" – le aclaro Izumi

-"Alguien me vino a recoger… papá? Si fue papá… debió haber sido él por que me acuerdo de un par de zapatos de vestir… es verdad?"

-"Si fue papá… recuerdas algo más?" – le pregunte cruzando los dedos a ver si tenía algo más que decir

-"… No… no recuerdo nada más. Creo que se me fue"

-"Arriba ese ánimo! Pudiste recordar algo que no yo recordaba!"

-"Es por que ese día estabas enfermo en tu casa Takuya. No te acuerdas que tu lo contagiaste?" – Izumi le contesto a Takuya con algo de burla para alivianar la situación que se empezaba a poner tensa. El comentario logro aflojar la cara de Kouji así que resulto la intervención de ella. Por mi parte yo estaba contento que hubiese recordado algo más. Le faltaba mucho pero por lo menos había esperanza y eso le daba ánimos a Kouji.

Cuando llegábamos a la casa después de clases almorzábamos y nos poníamos a hacer las tareas y a estudiar lo más posible. A Kouji se le estaba empezando hacer un mundo con el montón de cosas que tenía que aprender, memorizar y recordar. Habían veces que lo veía sentado ya sea en la mesa o en su cama tratando de estudiar, se quedaba hasta muy tarde. Lo comenzaba a ver más tenso conforme se acercaba el día en que rendiría los exámenes que había dejado de dar por haber estado interno. Mamá le decía constantemente que se relajara por que se pondría mal pero Kouji no era mucho de hacerle caso ahora.

Comprendía que estaba bajo mucha presión pero a mi parecer el estaba tratando de dar más de lo que podía y hasta cierto punto se extralimitaba. No solo torturaba su alma estudiando todo el fin de semana, por las noches dormía escuchando una grabación que el mismo había hecho donde escuchaba por lo menos unas mil veces los temas de historia que vendrían en su primer examen. Como es lógico por las noches no dormía bien y yo era testigo de eso. A veces me levantaba para ir al baño en la madrugada y escuchaba a mi hermano balbucear fechas de independencias y guerras, de teoremas y significados de palabras. Esta noche estaba decidido a hablar con mamá acerca de esto para que le pidiera al director que no le tomaran los exámenes tan seguido hasta que escuche su sueño…

-"Papá… estoy estudiando… se que hay muchas guerras pero no puedes saltar conmigo esta vez? No quiero saltar… tengo que dar muchos exámenes… no me puedo morir contigo en el carro por favor?... dos al cuadrado es…4, 3 al cuadrado es 9, 4 al cuadrado es… es… ya no quiero estudiar más… vamos a pintar algo, vamos a armar el rompecabezas en la sala… prometo no perder ninguna pieza pero… dile a Tomoko que no me bote del carro… quiero estar con ustedes… papá… no quiero dar exámenes…"

Me acerque a mi hermano, estaba llorando y sus pies se movían como si estuviese caminando. Los exámenes lo estaban volviendo loco, a mi también pero yo no tenía tanta presión para darlos por que no había faltado mucho a clases pero él… traté de despertarlo moviéndolo un poco hasta que abrió sus ojos algo exhaltados.

-"Me quedé dormido! No he estudiado matemáticas! Cuanto es 4 al cuadrado?" – no aguanté más y sin reflexionar le pegue un golpe para que reaccionara.

-"Relájate un poco! Tu sabes la respuesta así que descansa"

-"Pero tengo que dar un examen en dos días y…"

-"Y tienes que descansar. Ya has estudiado bastante. Descansa un poco, desde cuando no hablamos?" – se calmo un poco y se puso a pensar – "mira… trata de descansar. Que te parece si hablamos un poco para que te relajes y te duermas de una vez sin tener que escuchar esas cintas enfermizas que te están volviendo como un zombi"

-"Esta bien. De que quieres que hablemos?"

-"Dime con que soñabas?" – se quedo pensando

-"No recuerdo… se me borro de la cabeza! Creo que soñaba con el examen de matemáticas que aún no he estudiado bien…"

-"Ok… mala pregunta. Te acuerdas como fue el accidente?" – se rasco la cabeza con mi pregunta y comenzó a buscar algún tipo de recuerdo en su cabeza.

-"No… solo sé que hacía frío y que llovía… por que?"

-"Por que me parece que si recuerdas cosas solo que están en alguna parte de tu cerebro chancadas por las matemáticas, por las guerras y todas esas cosas que te estas memorizando. Por que mejor no le pides a mamá que hable con el director para que te deje dar los exámenes distanciados unos de otro. Si te los toman seguidos vas a tener un gran desorden en tu cabeza"

-"Si, lo sé pero… ya estudie para la mayoría y de todas formas los tendré que dar. Prefiero darlos ahora y descansar después además yo mismo le di las fechas, si las cambio será como si le dijera que no he estudiado nada y…"

-"y papá preferiría que descansaras para que estés mejor y des bien tus exámenes. Papá te quería mucho y que te enfermes más ahora lo pondría triste. Papá siempre hacía lo mejor para ti y si eso significaba botarte del carro para que no murieras lo hacía" – mis últimas palabras lo dejaron helado

-"Tu… escuchaste algo de mi sueño? Dime que escuchaste! Recordé algo ahí verdad?" – si había algo que lo desesperaba más que una semana de exámenes era la posibilidad de recordar algo, lo que fuere.

-"Si escuché algunas cosas pero como te digo tu estudio enfermizo esta estropeando tu cerebro. No entendí mucho por que a cada rato decías cosas como 3 al cuadrado por ejemplo!" – el me miraba como esperando a que le dijera algo de su sueño. – "Esta bien! Lo único que entendí fue que hablabas con papá. Le decías cosas como que no querías seguir estudiando más y… y que fue Tomoko la que te boto del carro… ella salvo tu vida… al parecer…"

-"…" – sabía lo que cruzaba en ese momento por su cabeza – "tengo que recordar… por que no me puedo acordar nada cuando estoy despierto?" – si había algo peor que escucharlo martirizarse por lo sucedido era verlo pegarse con el reproductor de sonido en la cabeza… quizá hubiera sido mejor hacer como que no escuché nada. De todas formas le quite al aparato para que no se hiciera más daño.

-"Detente! Golpeando tu cabeza no recordaras nada. Tu cerebro no es como la televisión que se pueda arreglar a golpes, yo diría más bien que es una computadora sobrecalentada que se colgó y ahora no le da la gana de funcionar y lo mejor para esos casos es mejor no llenarla de información por que se malogrará por completo… eso claro viendo este asunto de manera metafórica. Lo que te digo es lo mismo que te dice mamá y el doctor… no te fuerces!" – no sabía si había logrado que me entendiera o por lo menos me hiciera caso. Esbozó una sonrisa y se tranquilizo un poco pero aún así seguía preocupado – "Y ahora que te pasa?"

-"Quiero recordar pero no me había dado cuenta que te estoy preocupada, a mamá también y yo no quiero eso. Quiero dejar de depender del resto, estoy cansado que estén pendiente de mí todo él tiempo. Por que tuvo que pasar todo esto?" – ni yo sabía por que tuvo que pasar esto pero por algo pasan las cosas.

-"Que te parece si te tranquilizas un poco y te duermes, olvídate de esos exámenes" – me miro con cara de pero. Podía decirme que se tranquilizaría pero eso como se dice era de la boca para afuera. Si quería que en verdad me hiciera caso tendría que tomar medidas drásticas. Sin darle tiempo para reaccionar le quite la cinta grabada, la misma que escuchaba todas las noches y la tire por la ventana, directo a la calle.

-"Nooooo! Kouichi que haces?"

-"Le doy descanso a tu pobre cerebro. Ahora duérmete"

-"No! Te comprendo y se que eso es lo mejor para mí y todo lo que tu dices pero tengo que estudiar…" – lo mire y mire por la ventana. Cuando volví a mirarlo se estaba poniendo abrigo, saldría a la calle por su cinta.

-"Que terco eres! En fin, de nada sirve que salgas. El camión recolector de basura esta a solo un metro de pisar la cinta… así salgas volando jamás llegarías a tiempo, le cinta se va a estropear" – Kouji corrió a mi lado a ver por la ventana si era verdad lo que le decía pero cuando confirmo mis palabras cayó de rodillas mirando como su grabación quedaba reducida a pequeños pedazos – "Ahora si descansarás?"

-"Si no apruebo mi examen será tu culpa!"

-"Creo que puedo vivir con eso, lo que si no me podría perdonar es verte perder la razón y todo por llenarte la cabeza de cosas" – lo deje callado. Apago la luz de su lámpara y se acurrucó para dormir. Se había enojado conmigo pero yo sabía que era algo momentáneo, se le pasaría mañana a la hora de ir al colegio.

TBC