My erotic Pain

Cáp.16 Painkiller

"Ellos miran mal dormir con una sutil navaja

Es que ellos no conocen el erótico placer que da

Cortarse la piel y hacerla sangrar

Hasta desmayar"

El beso no se alargo más de lo debido, fue tan placentero que hasta soltó miles de suspiros. Ni siquiera supo cuando el ya estaba enfrente de ella, todo fue tan rápido. Y la música seguía tocando, el subió de nuevo para regresar a cantar otra melodiosa canción.

-Esta es la canción de una talentosa banda que nosotros...admiramos-hablo Inuyasha en forma general y entonces se preparaban para la forma en que iba a ser la canción-...es wonderwall-seguía diciendo mientras sus amigos se preparaban, Koga y Miroku preparaban las cuerdas de su guitarra y Ayame...Las percusiones-

(El es el único que te entiende, el siempre será el único que exista para mi y nadie nos lograra separar; Hasta ahorita se lo que es caer en el amor y no me da pena sufrir para amar...Bueno yo siempre eh sufrido por todo, sufrir un poco más es necesario...¿Qué seria sufrir más para mi? Nada, simplemente me queda aguantar, alejarme de las navajas y ser feliz junto a mi Inuyasha)

Cuando ellos salieron de escena ella se quedo ahí y después Ayame fue por ella para llevarla a los camerinos al guardia le enseño el gafete que le dieron y así las dos pasaron. Kagome felicito a Ayame ante tremenda tocada nunca se imagino que ella fuera así de buena. Y Ayame como buena amiga acepto las disculpas. Su corazón estaba muy aclarado, y aunque sus mejillas no delataban el nerviosismo que sentía ella...

-Aquí esta nuestra fan...-decía Ayame entrando dejando ver que todos estaban platicando de algo ya calmados, uno con su guitarra y Miroku jugando con los palillos de la batería de Ayame-

-Hola-dijo Kagome nerviosa mientras todos se giraban a verla, que propio de ella andar por ahí con vestidos caros y hermosas zapatillas especialmente el perfecto atuendo para una tocada, Miroku ni quiso pensar cuando ella cocinara para su esposo Inuyasha como se vestiría-

-Hola-murmuraron todos mientras Inuyasha le sonreía-

-bueno yo tengo que regresar a un...baile...Nos vemos-se despidió Inuyasha mientras sus amigos asentían y se quedaban guardando sus cosas-gracias por la guitarra Miroku-

-¿Un baile? Y ¿tienen música?-pregunto Miroku que estaba viendo salir a Inuyasha agarrado de la mano de Kagome-

-No entiendo como ustedes dos-dijo Koga con muchas dudas en su mente-

-el era guapo yo era suicida...Nos vemos-se despidió Kagome lanzando sus clásicos besitos mientras los tres se quedaban con cara de "Okay, ¿de que nos perdimos?" pero en lugar de continuar acosándolos con preguntas prefirieron esperar a Hojo por las noticias. Inuyasha miraba su reloj, diez y media y el no estaba cambiado-

-Te voy a dejar, ya que...Bueno no ando de acuerdo a la ocasión-ella asintió mientras el estacionaba el carro y entonces ella bajaba contenta le lanzo un beso y entonces pudo irse tranquilo-

Cuando entro todos estaban cenando, busco a su madre y la encontró platicando con la madre de Inuyasha las dos al verla le sonrieron. Ella busco a alguien conocido para sentarse y se dio cuenta de que estaba sola, se sentó en su mesa mientras unas muchachas se miraban sorprendidas obviamente estando en total desacuerdo que ella se sentara ahí, pero una que otra le lanzaba una sonrisa hipócrita no pudo concentrarse en su tema de conversación estaba muy aburrida.

Fue al baño mientras entonces tosía un poco calmada, y entonces se miro en el espejo se veía sonriente, boba...Y sobre todo muy enamorada y hasta la idea le gustaba ya que sonreía con placer.

(¡Hay Kagome! Es como si supieras que con el todo fuera a ir bien)

Se arreglo un poco su peinado y entonces salio del baño mientras sacaba su celular y veía la hora las once quince. Y eso que estas fiestas acostumbraban a acabar como a la una y media o a más tardas a las dos.

La invitaron a bailar y accedió a bailar con esas personas entre ellas su padre, y otros compañeros no eran nada simplemente amigos. Sus amigas se acercaron a ella para hacerla sentir cómoda y ahí estaba Sango discutiendo con su actual novio y al final terminaba sonriendo para darse una vuelta e ir con ella. Luego le contaría detalladamente todo Sango.

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¡Castigado! Tal y como lo imagino, su madre estaba diciéndole sobre su escapada sobre lo mal que se vio. ¡Por dios la gente estaba más interesada en criticarse ellos mismos! No paraba de decir sobre lo mal que se vio.

-Es definitivo no te daré tu guitarra hasta dentro de dos meses...Y te olvidas de andar saliendo con tus amigos...-dijo la señora muy molesta mientras el rolaba sus ojos molestos-Y me desobedeciste...Dijiste que no ibas a tocar que ibas a ir a buscar algo, me traicionaste Inuyasha-dijo la mujer intranquila y exaltada. Inuyasha se rasco un poco el brazo nervioso era cierto-...Iras a la escuela y te regresaras, harás tu tarea y leerás esto-dijo dándole dos libros gordos y pesados, Inuyasha no supo que decir-y quiero una reseña...-dijo mientras el rolaba sus ojos-

-Ni siquiera me preguntaste como me fue, pues para tu información me fue muy bien y voy a firmar un contrato con la disquera-la mujer desesperada se giro a verlo. Su hijo habia conseguido un empleo repentino el mismo, sin su ayuda o apoyo-

-Felicidades-dijo de manera seca mientras daba media vuelta y lo dejaba enojado. Sabia como se ponía, molesto y...-

A veces ser una madre soltera era muy difícil sin una figura paterna a la cual seguir, de por si ya le era ser guapa, hermosa y de por si madre soltera; Se quedo en su cuarto viendo como su madre entraba y comenzaba a quitarle cosas que le habia dado como su guitarra y los componentes de esta. Después el se quedo ahí, viendo la estupida televisión. Sin celular...Sin poder mandarle un mensaje a Kagome, cogio el teléfono y le llamo...Le explico que no la iba a poder ver que estaba castigado por lo de ayer y casualmente ella tambien...

Regreso a su molestia principal, su maldito castigo.

El tiempo que estaba teniendo para pensar en Kagome simplemente era corto, todo era aburrido. Sin poder salir, sin poder hacer nada. Reviso sus medicamentos, definitivamente no habia nada interesante...Ningún antidepresivo que le sirviera para tener una agradable tarde, ¡nada! Simplemente no tenía nada. En su oscuridad ella era lo único que el podía ver, solo deseaba nunca tener que dejarla. Cada segundo era desesperante, el encierro nunca fue lo suyo y menos sabiendo que ahí estaba Kagome con sus cortadas, sus podridas navajas. Era como si se encontrara perdiendo la mente, si estuviera ido...Poco a poco iba perdiendo la cordura, estaba desesperado con una extraña sensación en su pecho. Fue a su mochila y saco un cigarrillo, se fue a su pequeña ventana mientras cerraba con seguro su puerta y comenzaba a fumar quería que el estrés desapareciera quería desaparecer con Kagome.

Al menos nunca iba a tener la desaprobación de los padres de Kagome y si algo debía de cambiar lo cambiaria...Pero ¿ella deseaba cambiarlo? No se preocupaba mucho de eso solo cuando en verdad lo iba a tomar en serio, ¿Qué dirían de ellos? ¿Lo dejaría tomarlo de la mano?. Mil preguntas estaban en su mente...Y casi todas eran sobre su relación, una nueva relación...Se termino ese cigarro, cuando ella lo vio fumar no recordó la cara...Y todo...Era como si todo estuviera en su contra.

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De nuevo estaba escupiendo en su sangre, últimamente esa tos que tenía era incomoda y hasta le ardía y picaba la garganta. Tenía planeado ir al doctor pero se quedo dormida, aparte no quería preocupar a su mamá pero ella si estaba preocupada cada vez que tosía sacaba un pequeño hilillo de sangre y le dolía la cabeza y su nariz se tapaba y...Tenía miedo. Se fue a recostar a su cama, se sentía mejor aunque para esa tos que tenía ¿era necesaria la sangre? Estaba cansada, su cuerpo le dolía...Tal vez le hizo mal desvelarse tanto ayer, soltó un suspiró mientras se acostaba un rato.

Despertó cuando la sirvienta la llamo a las seis de la tarde pues no habia bajado a comer, no tubo idea de que habia dormido tanto tiempo; Salio a comer algo, aunque luego empezó a toser y mancho un poco esa servilleta, envolvió otra para que se viera. Termino de comer y entonces la sirvienta observo la servilleta manchada se preocupo. No era una grande mancha pero pues era joven para que le saliera sangre y...Se percino para que sus pensamientos no fueran ciertos y vio a la señorita Kagome marcharse con una sonrisa en su rostro, hizo su tarea para perder el tiempo del aburrido domingo, y así fue termino de hacer el reporte y de ahí se metió a bañar para acostarse sin cenar pues sentía que si comía algo lo iba a regresar así que mejor durmió de manera tranquila le fue muy difícil conciliar el sueño después de todas esas horas que durmió.

El despertar como siempre la estaba levantando, se apresuro a bañarse y entonces cuando termino la tos le agarro de nuevo esta vez cayo al suelo de rodillas y empezó a escupir una cantidad prologada de sangre no fue de nuevo mucha pero se volvió a preocupar. Se limpio y enjuago la boca mientras después se ponía el uniforme para ir con su chofer.

Se despidió del chofer cuando la dejo en la escuela y entones entro notando como ya todos estaban entrando. La sangre que tubo en su mano...Negó mientras sentía como alguien la tomaba por la mano y la acompañaba a su lado.

-¡Feh! ¿Tienes que llegar tan tarde?-pregunto fingiendo estar molesto aunque la verdad estaba desesperado y preocupado. Kagome entonces sonrió y le dio un beso en la mejilla. Cierto, el no era el típico chico que era popular, arrogante. El era diferente, era serio para los que no lo conocían un poco gruñón y hasta tímido pero con seguridad. Como cualquier cantante de rock-Estuve pensando si quieres que te tome de la mano...Y todas esas cosas locochonas que hacen los novios ¿quieres que lo haga o que te deje vagar por los senderos del amor de la escuela?-pregunto con diversión mientras Kagome suspiraba-

-no se...Ehmm...Acompáñame siempre-el entonces apretó más su mano cuando noto como dos muchachos miraron feo esa forma en la que ellos iban. Era como la hermosa muchacha que esta vestida de color rosa y de una manera formal. Ayudando u observando a un muchacho gótico recargado en la pared con sus problemas-

-Y si te acompaño siempre tú me acompañaras a tocar la guitarra ¿verdad? Porque debemos de ser parejos y últimamente...Demonios yo estoy castigado-dijo mientras caminaba para acompañarla a su salón, ella reía las ideas raras que Inuyasha tenía en su mente no las cambiaria por nada. No lo iba a cambiar por nada-

-Inuyasha...-lo llamo ella viendo que el paso su salón y entonces los dos regresaron se despidió de ella con un beso en la mejilla mientras se iba volteado para verla entrar y ella esperaba como una princesa en la puerta que el se perdiera de vista. ¿Así o más enamorados? Inuyasha llego a su salón notando como todos hablaban de la desaparición de el y de Kagome en pleno baile de la entrada a la sociedad suspiro sabia que de eso iban a hablar ah y tambien de su relación ¿Qué más daba? Gente envidiosa que no tiene vida-

Las clases eran tediosas y largas...Y el profesor no hizo nada para entretener a los muchachos o motivarlos a que prestaran atención al contrario seguía diciendo cosa que nadie entendía como si hablará un idioma antiguo.

¡Oh! Y ahí la vio acompañada de dos muchachas, sonriendo, alegre y hermosa como la recordaba. La espero a que lo viera ya que no sabia si sus amigas probaban su relación pero...

-¡Inuyasha! Que alegría que tu andes con Kagome espero que no seas igual a todos esos zoquetes de novios-dijo Sara, nunca le habia hablado así que no le quedo de otra que regalarle una sonrisa-y si alguien dice que hacen mala pareja es porque tienen envidia-dijo simplemente mientras Kagome sonreía. Ambos con sus mejillas rojas-nos vemos-se despidió emocionada mientras entonces Inuyasha y Kagome se miraban. Tubo que aguantar la tos que quería llegarle así que tosió con la boca cerrada y tubo que tragarse esa maldita sangre con una mueca de asco-

-¿Te divertiste?-pregunto Inuyasha que estaba sacando su cartera de su pantalón-

-no-dijo Kagome mientras se acercaba a tomarlo de la mano para ir a comer algo a la cafetería. Inuyasha vio a sus amigos y los saludo con una sonrisa solo quería que la escuela no estuviera dividida-

-Voy al baño-dijo Ayame mientras se levantaba y entonces Kagome se soltaba de Inuyasha-

-yo te acompaño-dijo Kagome mientras las dos se iban hablando de alguna cosa rara que paso en el concierto y entonces los chicos miraron con cara pícara a Inuyasha-

Así de reservado podía ser su amigo cuando se lo proponía. Cuando las dos amigas entraron al baño, Kagome empezó a toser claro que Ayame no se preocupo pues pensó que estaba enferma de la garganta pero cuando la encontró con su mano en la boca y esta chorreaba sangre por la mano fue que se preocupo.

-Kagome estas soltando sangre...-fue por papel para limpiarle la mano preocupada no sabía que demonios hacer-¿Qué hago?-pregunto mientras Kagome terminaba de toser y entonces con sus ojos brillosos miraba a Ayame-

-no le digas a Inuyasha...-dijo mientras escupía el último hilillo de sangre-antes fue una vez ahora...No se que me pasa-dijo mientras Ayame la abrazaba y entonces le daba el apoyo que nadie le habia dado. Le decía que todo iba a estar bien-

-No le diré nada...Pero cuando vayas al doctor le dirás-dijo Ayame con ternura mientras Kagome asentía. Tal vez iba a ir ahora al doctor con su madre así que no se preocupaba. Fue a tomar las últimas clases para entonces tener que separarse de Inuyasha con un ligero beso en la boca y así subir al carro y ver como ya se dirigían al doctor-

Se quedo ahí arriba del carro se sentía como todos los niños ricos que presumían tener carros buenos y costosos y ahí estaba el arriba de uno, que molestia. Habia notado extraña a Kagome sus ojos casi no brillaban, no reía mucho y no comió casi nada de lo que habia comprado. ¡Feh! Esa Kagome era muy rara ya hablaría con ella mañana.

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El doctor le estaba examinando la garganta, y entonces comenzó a toser y el doctor le extendió un pañuelo blanco. Con eso habia confirmado todas sus sospechas. Cansancio, tos. La muchacha tenía un problema grabe de salud. Indico que quería hablar con su madre en privado y Kagome salio preocupada...

-Señora Higurashi-su voz no era agradable como la del inicio, era la voz que los doctores empleaban para dar malas noticias-su hija esta enferma...-inquirió de manera tranquila mientras la mujer apretaba su bolsa con mucha urgencia-tiene tuberculosis por los síntomas quiere decir que avanza rápido-dijo mientras hacia una receta para mantener estable a Kagome-

Hace doscientos años la tuberculosis era una grabe enfermedad...Doscientos años después esa enfermedad podía estar controlada. Tal vez unos días iba a estar cansada, otros iba a sentirse en perfectas condiciones pero la enfermedad iba a seguir ahí...Haciendo que cada vez estuviera más débil tal vez iba alargar su tiempo de vida no tenía idea de eso...La señora sintió que su mundo se desmoronaba, ¿Cómo le iba a decir a Kagome? Lloro enfrente del doctor, mientras el la consolaba. Pensar que apenas era una niña que tenía deseos de vivir. ¿Por qué? ¿Por qué a ella?

-Descuide señora Higurashi la tuberculosis es una enfermedad curable y puede mantenerla con tratamiento...No puede tener contacto con nadie...Le recomiendo que repose en casa de quince a veinte días para que no contagie a nadie...-dijo el doctor mientras le daba el medicamento. Al menos iba a estar más tranquila con eso de que era controlable-

Salio con sus ojos hinchados, Kagome escucho las palabras de su madre y sintió que...No, deseo que no le pasara nada malo no quería morir...Ahora se daba cuenta de que adoraba su vida, la quería más que nada pues habia encontrado algo de su ser. Inuyasha, el no podía contagiarse saco su celular mientras le decía que fuera al doctor pero todo se hizo negro y no alcanzo a decirle mucho y termino desmayada...

Cuando despertó noto que estaba cansada, su frente estaba soltando sudor y estaba con dolor de cabeza. La habían dejado acostada, y le estaban poniendo suero. Iba a estar en seis meses exactos de tratamiento para que pudiera sanar.

Pero ella no entendía, solo necesitaba un calmante para aliviar el dolor...Para regresar con su Inuyasha. Y curiosamente Inuyasha era ese calmante, el hacia que esta vida no fuera tan miserable aunque lo era demasiado miserable. ¿Por qué no podía estar a su lado?

Inuyasha entro de nuevo, y la miro se acerco a ella para entonces sentir como sus miradas cruzaban.

-Perdóname Inuyasha...Siempre soy yo la culpable de que...-no pudo terminar pues el la callo-

-Estas enferma...-dijo Inuyasha mientras le daba un par de regalos que se les acostumbra a dar a los enfermos. Kagome sintió que su estómago se encogía-Aquí estaré a tu lado...-dijo mientras la tomaba del brazo-no se mucho de esta enfermedad pero confió en que no me vas a dejar...-dijo mientras ella asentía y de nuevo se quedaba dormida-

Continuará

N/a:

Ahí me ven investigando todo sobrE la pinshe enfermdad x)!

Ahahaha pero buenO O:

Recuerden ke este fic es romance/tragedy

Y ke todo puede pasar (:

Bueno noz vemos...

Los invito a leer mi fic "WINE RED" (:

Arre pss biee!

Dejenme reviews nOn!

Atte:

Willnira

"Guárdame tu última sonrisa

y solo dámela a mi"