Capítulo II: "Lily Evans"

Al reconocer la voz que la llamaba, Lily no pudo más que dejar caer sus lentes de la sorpresa, los cuales terminaron destrozados en el suelo.

No, no podía ser, algo o alguien debía odiarla mucho como para hacerle esto. Entre todas las casualidades nefastas y destinos crueles existentes ¿Tenía que tocarle a ella, precisamente a ella, encontrarse con James Potter, el idiota, engreído y cretino de James Potter, en el Club de su padre?

Si, su padre, Rodolphus Evans, quien tendría que dar muchas explicaciones ¿Cómo era posible que hubiera contratado al creído de Potter y sus amigos, sabiendo cuanto lo odiaba? Porque Lily estaba segura de haber dicho las palabras "Potter","Estúpido engreído" y "Odio" en una misma frase por lo menos unas doscientas veces en lo que iba de verano.

- ¿Evans? – Lily dejó de maldecir su suerte al oír por segunda vez esa voz llamándola, se dio la vuelta lentamente, rogándole a cuanto Dios conocía por que todo fuera tan solo un mal sueño, pero no, ahí estaba él, con cara de sorprendido y el cabello azabache más revuelto que de costumbre.

- Potter..- respondió escuetamente - ¿Qué rayos haces tú aquí? – no pudo reprimir el tono de niña malcriada frustrada, a lo que James le respondió entre sonrisas "Trabajo aquí..". Claro, eso ya lo sabía, era absolutamente obvio que trabajaba ahí, idiota. No quiso seguir preguntando, así que fastidiada, se dio media vuelta e iba a irse, pero James la llamó por segunda vez.

- Hey, Li..Evans – se corrigió - ¿Qué...qué haces tú aquí..? – Lily iba a responderle con un "¡Y a ti que te importa!", pero Samantha se le adelantó

- El padre de Lily es el dueño, y lo sentimos James, pero debemos irnos¡Adiós!- Y se llevó a su amiga antes de que pudiera protestar. James se quedó mirándolas embobado, esa no era la Evans que recordaba del año pasado, definitivamente el verano le había hecho muy bien. Estaba más alta y estilizada, traía el cabello ondulado y le pareció que sus ojos verdes nunca habían estado más hermosos...definitivamente ya no era una niña.

- Amigo, ni sueñes con esa chica, no después de lo que le hiciste – Sirius, quien había permanecido apartado, se le acercó con los brazos tras la cabeza y cara de "no hay nada que hacer.."

-Ese chico era un idiota, no la merecía..- le respondió sonriendo con culpabilidad

- Vale, pero ella no lo ve así, para Evans eres el estúpido Potter que arruinó su relación -

- Hice lo que cualquier amigo hubiera hecho -

- Y precisamente por eso dejaron de ser amigos. Además, hace dos minutos no la veías como a una amiga, Prongs..-

- Silencio Black, se para dónde vas y créeme que prefiero besar al calamar antes de acercarme a ella. Vamos con Remus, mejor será. – James comenzó a caminar seguido de Sirius, quien unos minutos después le comentó:

- Pues si tu no le haces empeño, yo encantado. Esa pelirroja cambió lo que se dice considerablemente estos meses – Sirius seguía intentado picar a James, quien cayó de inmediato. El azabache dejó de hablarle para comenzar a susurrar cosas sin sentido y su rostro tomó un tono casi como el del cabello de Lily. Sirius, sonriendo feliz por haber logrado tan rápido su cometido, decidió que debía ser un buen chico y no torturar más a su amigo – Que es broma James, la pelirroja es tuya, yo las prefiero menos brutas -

Remus los esperaba sentado en la recepción, con la mirada perdida en el techo y preocupantes aires de drogado. Ambos amigos se miraron con temor y se acercaron para despertarlo

- Remus..hey, Remus.. -

- Moony..¡Despierta Moony!-

- James...y si...nuestro Remsie está...¡Hipnotizado!-

- ¿El qué? -

- ¡Eso¡Hipnotizado¡ Una bruja muggle lo hechizo ! -

- ¿Te das cuenta de la estupidez que acabas de decir¡Cómo una bruja va a ser muggle! -

- No, es que no recuerdo su nombre, pero Moony las mencionó una vez¿Recuerdas? Esas que se supone que hacen Quiromancia en las plazas y se visten chistoso -

- Gitanas, Sirius, gitanas -

- ¡Rem¡Merlín, has vuelto, ya te dábamos por perdido Moony¡Y qué sería de nosotros sin tí! -

- ¡James, te olvidaste de la pastilla de Sirius¡Le volvió la idiotez! – Reclamó Remus en broma.

- ¡Rayos! – James, siguiéndole el juego, se golpeó la cabeza con la palma de la mano – Tienes razón Remus, habrá que inyectarlo o será demasiado tarde...-

- De acuerdo, yo lo agarro y tú lo haces¿Vale? -

- Vale – Ambos comenzaron a acercarse a Sirius lentamente, sonriendo con malicia, mientras James buscaba algo en su ropa.

- Hey, Ok, ya estuvo bueno, dejen ya la bromita esa...James, Remus...¡Ya basta! No, Rem, suéltame..James..dile algo..¡James, no sonrías así..asustas!..No irán a..¡No, una aguja no¡Piedad!¡Que me suelten!- Sirius pataleaba de lo lindo, mientras Remus y James se retorcían da la risa.

- Oye Moony¿Qué crees que dirían las admiradoras de Paddy si lo vieran ahora? -

- Pues, probablemente se decepcionarían tanto que ya no lo querrían... -

- Ohh, que triste sería eso¿No? -

- ¡No es cierto! Ellas...ellas no harían eso – Reclamó Sirius con un puchero

- No, tienes razón, no sólo no te querrían, se burlarían de ti y nos querrían más a nosotros¿Cierto Rem? -

- Sip -

- Ya cállense mejor y vengan, firmemos esto y vayamos luego a casa -

Una vez fuera del Club y de las miradas de muggles entrometidos, James alzó su varita para llamar al Autobús Noctámbulo, el cual los dejó en el Valle Godric media hora más tarde.

Ya en la casa de James, y después de llevar un buen rato tirados en sus respectivas camas en silencio, los morenos se dieron la vuelta para comenzar a molestar a Moony, quien estaba nuevamente perdido en anda a saber tú que mundo.

- Tierra llamando a Remus gggh, cambio -

- ... -

- Tierra llamando a Remus gggh, cambio –

- ... -

- Prongs¿Qué demonios estás haciendo? -

- Estoy llamando a Remus -

- Ya, pero..¿Qué es eso de "Gggh, cambio"? -

- ¿Nunca has escuchado lo de "Houston, tenemos un problema, gggh, cambio"? -

- El que tiene un problema eres tú -

- ¡Oye!, no es mi culpa que seas un ignorante en cuanto al mundo muggle se refiere -

- Pues mira quien habla -

- ...Despertemos a Remus –

- ¿No pensarás despertarlo así, cierto? – James ya estaba sobre su cama, dispuesto a dar un "Increíblemente Arriesgado e Impresionante Salto Mortal a la Cama de Remus" y caerle a su amigo encima – Jamsie, Jamsie, Jamsie. Así no es como Los Merodeadores hacemos las cosas, dejando fuera a Peter, claro. Observa y aprende – Sirius tomó un jarrón de jugo repleto de hielo que tenían ahí por si les daba sed y acto seguido, sin pizca alguna de remordimiento, le dio vuelta el jarrón en su totalidad a nuestro lindo lobito. Resultado: Un Remus Lupin ya incorporado, absolutamente mojado, tiritando, y con una mirada a lo Jack el Destripador que tenía reservada sólo para Paddy.

-¡Sirius¡Qué rayos te pasa¡Ahora estoy todo mojadito..!- Jack el Destripador se transformó en Remus amurrado, con carita de lobito abandonado, sí, esa que utiliza a la perfección y por la que todas lo queremos tanto..

- ¡Fue idea de James! Él quería despertarte de una forma nada digna para un Merodeador, yo no podía permitir eso Moony, así que le mostré como era que lo hacíamos -

- ¡Pero si no estaba durmiendo! – lloriqueó Remsie, mientras se quitaba la camisa

- No, pero mirabas el techo con cara de drogadicto...de nuevo -

- ¡Imagínate que hubiera hecho Samantha si la dejamos entrar y te ve así! -

- No estaba mirando el te...¡Qué¡Samantha está aquí¡Sirius, porqué no me avisaste¡No puede ser, debo bañarme y cambiarme rápido, no puede verme con esta ropa...¡Ahhhh, James, dónde está mi baúl! – Rem daba vueltas por la habitación como loco mientras Sirius y James rodaban por el suelo de la risa. Sólo entonces Remus se dio cuenta de lo que pasaba y mirándolos profundamente apenado con las mejillas sonrojadísimas les susurró un "No es gracioso.." absolutamente adorable.

- ¡A Moony le gusta Carter!¡A Moony le gusta Carter! – Sirius canturreaba por toda la habitación

- Mira nada más, nuestro pequeño Remsie está creciendo...¡Siri, esto es tan emocionante! -

- Cierto, recuerdo como si fuera ayer cuando le hizo su primera broma a Snape...¡Merlín, crecen tan rápido! -

- ¡Cállense, no es cierto! – Remsie mañoso y rojísimo

- ¡Ohh, si que lo es, Moony! -

- Sino¿Cómo explicas lo de "¡No puede ser, debo bañarme y cambiarme rápido, no puede verme con esta ropa...!"? – Esa parodia de Remsie le valió a Sirius un buen puñetazo en el estómago por parte del lobito - ¡Hey Moony, reconóselo! -

- No hay nada que reconocer -

- Ya, y yo soy la novia de Malfoy...Rem, te gusta¡Qué tiene de malo! -

- Es que...no puede ser y lo saben, soy un licántropo¿Recuerdan? -

-¡Ojojo¡Entonces si te gusta!-

- ... -

- ¿Y se puede saber quién te dijo que por tu pequeño problema peludo no podías tener una relación con alguien? -

- James, no empieces, ya sabes que.. -

- No Moony, no empieces tú, James tiene razón, además recuerda cual fue la actitud de Carter cuando se entero de tu problemita -

- ¿Ah..? – Claro que lo recordaba...esa noche se había dado cuenta que esa chica le importaba más que como amiga - ¿Sirius, qué haces? -

Paddy estaba sentado en el escritorio de James, tirando rayas como loco en un pergamino donde estaban puestos los nombres de Samantha, él, Sirius y James junto a unos dibujitos. Ignorando a Remus, seguía trazando complicados cruces y flechas mientras murmuraba "Carter...Moony" "Peter idiota...Ella supo" y "Problema Peludo"

- ¡Listo¿Ahora lo entiendes? – Le mostró sonriente el pergamino lleno de rayas y garabatos ilegibles.

Flash Back

Un Remus Lupin de quince años miraba por la ventana con tristeza. Hacía un rato desde que Samantha, su mejor amiga, se había enterado de su horrible secreto. Todo por culpa de Wormtail y su gran bocota, sólo a él se le podría ocurrir preguntarle a todo pulmón, en medio de la Sala Común, qué se sentía ser licántropo en el preciso momento en que la puerta se abría. Jamás olvidaría la expresión del rostro de Samantha, además de la cara de pavor de Sirius, el golpe que le dio James a Peter y la cara de no entender nada del último.

Incluso antes de que Remus pudiera decir algo, la chica ya había corrido a su cuarto y cerrado con un portazo que seguro se escuchó hasta en las mazmorras. El Merodeador tan sólo atino a mirar a sus amigos y dejarse caer en un sillón sintiéndose desfallecer.

De eso hacían unas dos horas, y ahora estaba solo en la habitación de Quinto, suspirando nostálgicamente, cuando de pronto sintió que alguien llamaba a la puerta. Seguro era alguno de sus amigos, así que simplemente no respondió. Sintió como alguien abría la puerta y daba unos pasos hacia él.

- Remus.. – Esa no era la voz de sus amigos, era la voz de una chica, la voz de..

- Sa..Samantha.. – La chica lo miraba nerviosa, se arreglaba el cabello constantemente y tironeaba sus mangas con desesperación. Sonrió con amargura, Remus sabía que cada vez que estaba angustiada por algo hacía eso.

- Verás...quería...quería hablar contigo -

- No es necesario, sinceramente comprendo si ya no quieres que...nos veamos -

- ¡No! Remus!, escucha...quiero pedirte disculpas por como reaccioné allá abajo, pero… fue algo chocante...lo siento, debes haberte sentido terrible por mi culpa -

- No hay problema, hay quienes reaccionan peor – le comentó con una triste sonrisa – De verdad que si no quieres... -

- Remus, cállate de una vez y escucha¿Si? – El chico la miró sorprendido y guardó silencio – No pienso dejar de ser tu amiga por algo así¿Entiendes?, eres muy importante para mí como para hacer algo tan estúpido – Sus mejillas se tiñeron levemente de rojo – Yo... después de pensarlo me di cuanta que sólo eres "distinto" un par de noches al mes, el resto del tiempo eres el mismo adorable Remus Lupin de siempre...mi amigo Remus Lupin de siempre. No quiero que las cosas entre nosotros cambien por esto Rem, no quiero. A mi no me importa que seas...especial, sigues siendo la gran persona que tanto aprecio -

Por segunda vez en su vida, Remus se quedó sin palabras. La primera fue años atrás, cuando sus amigos descubrieron su secreto. Sólo atinó a abrazar a su amiga muy fuerte, mientras una silenciosa lágrima recorría su rostro.

Fin Flash Back

- "Definitivamente las cosas sí cambiaron entre nosotros desde esa noche..." – Remus miraba con una sonrisa el pergamino que le mostraba Sirius

- Paddy, tú definitivamente eres un cero a la izquierda sin comida, te dan regresiones y cosas raras. Bajaré a las cocinas para pedir que nos suban algo¿Si? – James salió del cuarto dejando a Sirius feliz con su dibujo y a Remus perdido en sus recuerdos.

- A que es un dibujo muy bonito¿Verdad Moony? -

- Esto confirma mi teoría de que tus neuronas tienen estómago propio Sirius, sin comida no funcionan y te dan estos lapsos extraños -

- ¿Ah...? -

- Nada, nada... – Le respondió mientras sacaba una bolsa gigante de debajo de su cama. Con sumo cuidado la abrió y de ahí salió una caja enorme de los mejores bombones de Honeydukes, lo cuales, como si de un tesoro se tratase, comenzó a desenvolverlos y devorárselos.

- ¡Chocolate¡Remus, dame uno! -

- ¡… to te metaz con mish shiokolatez! –

- ¿No me das? – El castaño lo miró con desconfianza y presionó la bolsa aún más hacia sí mismo – ¡Moony! – Pero ni el "Mega-Puchero-Adorable al extremo-Black" pudo con Remus.

- Don mish últimos shiokolatez – tragó – ¡No pienso convidarte! -

- ¿Los últimos? Y que tienes en esa bolsa¿los envoltorios? No seas egoísta y convídame -

- ¡No! Son míos. Y si quieres pues ¡Anda a comprarte! -

- Comparte, vamos¿Qué te cuesta? – El moreno se acercaba peligrosamente a la bolsa de chocolates, con la expresión de hambre tatuada en el rostro. En un abrir y cerrar de ojos, Sirius golpeaba con su almohada a Remus en la cabeza, quien se defendía como podía. Así los encontró James al volver de las cocinas para decirles que les subirían la comida de inmediato.

- Emm¿Puedo preguntar que demonios están haciendo y porqué hay chocolates tirados por todo mi cuarto? -

- ¡Mis chocolates! – Como pudo, Remus se soltó de Sirius y se tiró al suelo para salvar sus preciados dulces - Tranquilos preciosos, Moony ya está aquí, nada les pasará, el tipo malo no los apartará de mi, no lo hará -

- Emm¿Remus¿No quieres darte una vuelta por San Mungo? -

- ... – El aludido no respondió, en silencio se incorporó y comenzó a guardar "Sus Preciosos" en el baúl. En eso aparecieron los platos en la mesa, así que los tres se abalanzaron a comer.

- Jamesh, pahame lash papash – Sirius tenía tanta hambre que ya iba en su tercer plato, James en el segundo y Remus, a pesar de haberse devorado los chocolates, seguía con hambre. En conclusión: Eran los tres chanchitos.

- Agagalash tu sholito – tragó - Que para eso tienes manos -

- ¡Jamsie! Tú estás más cerca. Maniático, dile que me pase las papas -

- Prongs, dale las papas -

- ¡Moony! Él está más cerca, no le cuesta nada cogerlas. Además, si no se mueve toda esa comida se transformara en grasa y engordará y ya nadie lo querrá -

- Padfoot, levántate a tomar las papas -

- Pero Moony, debo alimentarme correctamente¡Si dejo de comer mi organismo puede explotar! -

- … - Remus

- … - James

- ¡Qué! Es cierto, Peter lo dijo una vez para que le pasara el pollo en la cena -

- Sirius, nunca le creas a Peter -

- Su cerebro es tan pequeño que inventa cosas -

- Sí pero…- Sirius fue interrumpido por el picoteo de una lechuza en la ventana. Los tres chicos la miraron por largos minutos, luego se miraron entre ellos, luego la lechuza y así. El pobre animal, molesto al darse cuenta de que era completamente ignorado, comenzó a picotear aún más fuerte la ventana, amenazando con romperla, así que Remus miró a Sirius y le dijo:

- Paddy, debe ser de tu club de fans… - Y en un abrir y cerrar de ojos, Sirius ya estaba abriendo la carta.

- ¡Remus! Me engañaste, no es de mis fans, es de Peter - Y sin más, la tiró al suelo. James lo miró con reproche, se levantó, cogió la carta y comenzó a leerla, mientras Remus alimentaba a la lechuza.

"Queridos James y Sirius y Remus o Prongs y Paddy y Moony:

Ahora estoy en Francia de vacaciones con mi papá. A él lo transfirieron al Ministerio de Magia Francés aquí en Francia, para trabajar aquí y no allá, y por eso estoy aquí y no allá.

Mi mamá se supone que viene después, porque no está aquí con nosotros, está allá sin nosotros.

Yo estoy trabajando en una heladería francesa que está aquí en Francia, pero como no se hablar francés y no entiendo lo que me piden siempre sirvo a todos mal. El señor que es el dueño, aunque no sé si es el dueño porque nunca me lo ha dicho pero yo creo que es el dueño porque tiene cara de dueño, dice que me va a despedir por equivocarme.

Ahora me puso a trabajar limpiando el piso, en eso soy bueno¿Saben? Es increíble la cantidad de basura que se acumula en el piso, deberían verlo.

Si mi mamá no viene, recuerden que no está aquí, sino que está allá, creo que me voy a quedar aquí durante el año de clases. Quizás me cambien de escuela. Eso no lo sé todavía, cuando sepa les avisaré.

Cuídense y no se cansen,

Con cariño, Peter o Wormtail"

- … - Sirius

- … - James

- … - Remus

- ¿Se puede ser tan especial como para decir "…para trabajar aquí y no allá y por eso estoy aquí y no allá"? -

- Pues, la verdad Sirius, no sé. De hecho, no sabía que Peter supiera escribir, pensé que por eso no hacía sus deberes…- dijo James mientras se acariciaba la barbilla pensativo

Remus dejó la carta a un lado y volvió a sentarse, aprovechando la distracción de sus amigos para servirse lo que quedaba del plato de Sirius, cuando éste se dio cuenta, lo miró con odio y se abalanzó al pollo, para que no se lo quitara. Así, entre peleas, gritos y risas, terminaron de cenar.

Rato después, Sirius roncaba de lo lindo en su cama mientras que sus amigos lo miraban con cara de "No es humano", para luego acostarse también en sus respectivas camas. De pronto, Remus recordó algo:

- ¡Prongs!, Hey¿Estás despierto? Es que no adivinas con quién me encontré hoy... – Pero lo único que recibió por respuesta fue un ronquido - ¡Bah! Les digo mañana – Y se durmió.


Lily entró a su habitación con la cara roja y contrariada por la ira. Tiró su mochila, gritó de rabia y se tiró a la cama, amortiguando sus chillidos con un gran cojín. Jane y Samantha la miraban desde la puerta de lo más divertidas: Los ataques de rabia de Lily eran simplemente notables.

Cuando por fin se calmó, la pelirroja se sentó en su cama, arregló su cabello y miró a sus amigas, las cuales estaban muy sentadas en el suelo comiéndose sus dulces.

- Hey Sam, creo que a esa almohada hay que levantarle un monumento, en serio¡Es la única que aguanta las rabietas de Lily sin reclamar¿ Un dulce Lils? -

- Muy graciosa Jane¡Pero es que cómo puedo tener tan mala suerte! -

- ¿Es mala suerte que tu papá sea el dueño de un club gigante, que esté todo a tu disposición y te atiendan como reina? -

- Sam tiene razón, Lily -

- Vale, pero no me refería a eso... -

- ¿Entonces? –

- Pues... -

- ¡Ahh, yo sé lo que le pasa a la pelirroja!, Está enojada porque nos encontramos con James en el Canopy – Samantha señalaba graciosamente a Lily con una paleta de colores gigante. Lily la miró con odio, no sólo por comerse su paleta, sino por haber mencionado al estúpido y engreído de Potter.

- ¿Potter¿Se encontraron con Potter¿El mismo Potter de Hogwarts?-

- ¿Conoces a otra Potter que desquicie a Lils? -

- Entonces... -

- ¿Entonces qué? -

- Pues yo me encontré a Lupin, seguro y estaban los cuatro ahí -

- ¿Y dónde te lo encontraste? – Le preguntó Sam con voz de ultratumba

- Emm, pues...en la...Sala de Masajes – le respondió con temor

- ¿Estaba de masajista? – Lily le preguntó divertida, pareciera que Samantha fuera a comerse a Jane ahí mismo.

- S..si.. – respondió un tanto sonrojada

- ¿Y es buen masajista? – La aludida se sonrojó aun más y le dedicó a Lily esa mirada de profundo desprecio que tenía reservada sólo para ella. La pelirroja ni se inmuto, esperaba con ansias esa respuesta

- Pues la verdad da unos masajes con chocolate que te cuento... – Le respondió a Lily desafiante sin pensar en las consecuencias que tendría con Sami.

Mientras Lily se partía de la risa, Samantha tenía una expresión escalofriante: sonrisa diabólica y mirada que no demostraba expresión alguna, más bien, estaba como perdida en algún punto invisible para sus amigas. Jane, al ver así de rara a Sam, zamarreó a Lily para que parara de reírse y se fijara en su amiga.

- ¿Crees que esté viva? -

- Por supuesto Janny, tiene pulso y está respirando... -

- Pero está como drogada... -

- Igual que tú al ver a Black -

- ¡Sam, despertaste! -

- ¿Qué fue lo que dijiste? – Jane la miraba con odio

- Pues que igual de drogada que tu cuando te quedas viendo a Black -

- ¡No se te ocurra repetir eso, porque tu lindo cabello rubio amanecerá un día de estos verde! -

- No te atreverías... -

- Pruébame... – Pero no pudieron seguir peleando, ya que alguien tocó a la puerta. Lily gritó un desganado "Pase..." y apareció su padre.

- Lily, vengo a decirte que… ¡Hola chicas! No sabía que vendrían, les hubiese preparado algo... -

- No se preocupe Sr. Evans, ya nos íbamos -

-No se preocupen, es su casa. ¿Fueron hoy al club? – Al ver que su hija le asentía con aburrimiento, les dedicó su perfecta sonrisa de empresario y le dijo a Lily – Hija, hoy saldremos con tu madre y tu hermana, vamos a ver a los Dursley -

- ¿Y...? -

- Que llegaremos tarde, cualquier cosa nos llamas, los teléfonos están en la cocina -

- Claro, papá, puedo cuidarme sola, tal y como estas últimas semanas – El tono de Lily sorprendió a Jane y Sam, hasta donde ellas sabían, la pelirroja adoraba a su padre, era su hija preferida, aunque no lo admitiera delante la madre de Lily. Ahí ocurría algo raro.

- Muy bien, entonces me voy¡Adiós chicas! – y desapareció tras la puerta. Lily no comentó nada hasta escuchar el auto de sus padres partir. Sólo entonces le pegó un puñetazo al cojín de antes.

- ¿Lily, estás bien? – La voz de Jane la sorprendió pues se habían quedado en silencio, miró a sus amigas que traían sendas caras de preocupación.

- Estoy bien, es sólo que…desde que mi hermana está comprometida con la bola grasosa de Vernon Dursley mis padres ya no tienen tiempo para mí. Los días que no voy al club cuando bajó a tomar desayuno mi madre simplemente me ignora, le digo con el tono más feliz del mundo "buenos días mamá", pero ella no me escucha. Mi papá solo se acuerda de mí cuando viene a avisarme que saldrán o a cenar con los Dursley, o de paseo con Petunia, o a la casa de los Dursley o al cine con Vernon y Petunia o cualquier cosa en la que aparezcan los Dursley. ¡Me siento como una extraña en mi propio hogar! -. Cuando termino de hablar, sus ojos estaban llorosos. Eran contadas las veces en las que Samantha y Jane habían visto a su amiga quebrarse, y esta era, quizás, la más justificada. Lily siempre había sido la especial de su familia. Era la única bruja, y como tal, todos estaban orgullosos, excepto su hermana, que la veía como una monstruosidad. Sus amigas sabían que para Lily, el mejor lugar del mundo, después de Hogwarts y las cocinas, era su casa, con sus padres.

Samantha y Jane se miraron en silencio y ambas asintieron: Su comunicación a base de miradas era única. Sam comenzó

- Lils, no te sientas triste. Es duro, pero por muchos años tu hermana tuvo el mismo trato que estás teniendo tu ahora. Tú eras la especial, la elegida y la perfecta Lily. Ella simplemente fue sólo Petunia. Ahora le está pasando algo bueno, y obviamente le gusta compartirlo con sus padres - Lily la miró y se le tiró a los brazos. Sabía que tenía razón, pero aún así dolía. Jane se acercó y las miró sonriente.

- ¡Abrazo de grupo! – Cuando se separaron, la pelirroja asomaba una feliz sonrisa - Ahora, ten esto – La chica le había pasado un arrugado trozo de pergamino donde estaba escrita una dirección - Cuando ya no aguantes más y sólo quieras irte de aquí, pues me mandas una lechuza, te vienes para mi casa y te quedas conmigo por el resto del verano -

- ¡Jane! Lily no puede escaparse. Imagínate el escándalo que se armaría aquí -

- No te preocupes Sami, mis padres ni se enterarán. Gracias Jane, eres la mejor -

- Lo sé - Cara de escepticismo de sus dos amigas - ¿¡Qué!? -

- Nada. Ahora, volviendo al tema, no tengo ganas de encontrarme con Potter nuevamente, con ninguno de Los Merodeadores en verdad -

- ¿Qué piensas hacer entonces? – Sami había vuelto a comer dulces.

- No por nada soy la hija del dueño. Aunque él ya no me preste atención, el resto de los empleados sí lo hace, y pienso aprovecharme de eso. Mañana iré a la oficina donde está la planificación del club, seguro deben estar las labores que van a realizar esos engendros con cerebro de mosquito, así sabremos a donde podemos ir y a donde no - La pelirroja explicó el plan con tanta naturalidad y convicción, que sus dos amigas la miraron pensando exactamente lo mismo "¿ Cuanto tiempo se habrá estado planeando eso?".

- ¿Sabes Lils? A veces, sólo a veces, pienso que si hubieses sido hombre, hubieses sido un Merodeador - Le comentó Jane

- ¡Eso jamás! –

Entre risas y dulces, se les pasó la hora. Cuando Sam se dio cuenta de que era casi medianoche, arrastró literalmente a Jane escaleras abajo, se despidieron de Lily, sacó su varita y a los pocos segundos el Autobús Noctámbulo las esperaba para subir.

- Nos vemos mañana, Lils ¡Qué descanses! -

- Shi Lils, gue degscnashes – Jane tenía un millón de dulces en la boca. La rubia la miró con cara de "Esta no tiene remedio" y subieron antes de que el Autobús iniciara la marcha y desapareciera tan rápido como había llegado.

Lily sonreía mientras entraba nuevamente a casa, se iría a dormir enseguida para al día siguiente llegar tempranísimo al club a averiguar donde no tenía que estar a ciertas horas del día.


Llegó el viernes y Remus Lupin no volvió a ver a Jane Thompson.

Llegó el viernes y ni James Potter ni Sirius Black volvieron a ver a Samantha Carter ni a Lily Evans.

Las chicas habían tenido una semana totalmente feliz, sin bromas ni merodeadores merodeando por ahí. Los chicos habían olvidado los pequeños encuentros y había sido una semana buena, a pesar de todo.

Eran las seis de la tarde, y los tres súper amigos se disponían a volver a la Mansión Potter para descansar como Dios manda. Se dirigían a la recepción cuando, por el otro camino, venían tres chicas riendo animadamente.

Sirius se disponía para una conquista, cuando quedó helado con la mano arreglándose el pelo. Nunca había visto una sonrisa tan linda, o por lo menos no recordaba haberlo hecho. Cuando levantó la vista para ver a que preciosura correspondía tan perfecta dentadura, se desmayó. Era imposible que la rara de Jane Thompson tuviese semejante sonrisa.

- Ya deberías de haber aprendido a caminar, Black – Las amigas habían llegado al punto donde estaban los Merodeadores, dos de los cuales se reían abiertamente del tercero que seguían en el suelo. Jane miraba a Sirius con una ceja alzada y una sonrisa burlona. Lily y Sam, a su lado, también sonreían.

- Como Merodeador dejas mucho que desear, Black. Deberías fijarte¿no crees? Hola James - Samantha pasó olímpicamente de Remus.

- Hola Sami, gusto en verte otra vez -

- Hola Lupin, Potter -

- Hola Jane ¿Cómo sigue tu espalda? – Moony río al ver el sonrojo y el seño fruncido de Jane. Samatha, ignorándolos, continuó hablándole a James

- ¿Y sigues en la barra? No te he visto... -

- Nah, dicen que soy mejor como instructor de Canopy, mis lentes me hacen sexy -

- Claro Potter, sigue soñando. Como instructor eres un asco, como persona también eres un asco y tu ego… tu ego es un asco. En conclusión, eres un asco -

- ¡Hey! Eso fue gratuito... -

- Espera, espera, espera. James, no entiendo nada¿De que barra están hablando¿Y porqué su espalda? -

- Porque me encontré con ella – Respondieron Remus y James al mismo tiempo.

- Pues, yo me encontré con el dueño de esta cosa. Se apellida Evans y dijo que yo conocía a su hija, que iba en Gryffindor, pero no se quién es aún -

- … - James

- … - Remus.

- ¡Hey! Hola Evans, no te había visto -

- … - Lily

- … - Samantha

- … - Jane

- ¿Por qué todos me miran como si fuese idiota? -

- ¡Porque eres idiota, Black! El papá de Lily Evans es el dueño de este campo -

- … - Sirius pensando. Miró a Lily, miró el club. Miró a Lily, y miró el club de nuevo - ¡Oh¡¡Tú eres la chica!! -

- Paddy, sin comida tú no funcionas - Remus intentaba ayudar a su amigo en tan penosa situación, mientras James miraba descaradamente a Lily.

Definitivamente ya no era una niña. Su pelo se veía sedoso y le entraron unas ganas locas de tocarlo. Sus ojos estaban más verdes y brillantes que nunca y se moría porque esa expresión divertida estuviese dirigida a él.

Lily, sintiendo que alguien la observaba, levantó la cabeza para encontrarse frente a frente con los profundos ojos café de James Potter, esos ojos por los que toda chica temblaba, y al parecer, ella en ese momento no era precisamente la excepción. Sus rodillas tiritaban y comenzaba a sudar.

Rompió el contacto visual al darse cuenta de que era Potter ¡Potter! Simplemente imposible. Agarró a sus dos amigas por el brazo y con un frío "Adiós" salió del lugar.

- ¿Y a esa que le pasa? – Exclamó Sirius

- Evans es especial - Remus se volteó para decirle algo a James pero se quedo con las palabras en la boca. El chico sonreía tontamente y miraba el camino por el que Lily y sus amigas se habían ido hace un segundo - Sirius, mira a éste -

- ¡Oh no¡Ahora perderemos a Prongs¡¡Prongsie no nos dejes!! – Mientras el moreno zarandeaba al azabache, Remus intentaba salvar a su amigo de una posible asfixia. Cuando logró separarlos, James los miró sonriendo feliz y con los ojos brillantes.

- Chicos, creo que estoy enamorado de Lily Evans – Suspiró tontamente, para horror de sus amigos.


Lily llegó a su casa bastante cansada y asustada. No podía caer en las redes de James Potter. No podía ser otra más. No, ella era diferente. Además, desde que había hecho que su novio terminara con ella, ya no quería saber nada más de él.

Con lentitud se dirigió a las escaleras para subir a su habitación y pensar en paz, cuando escuchó la voz de su madre en el salón. Con el mayor silencio posible, se escondió detrás de la puerta para escuchar

- Creo que la boda debería ser en mayo o junio, así no habrá tanto frío y Petunia no se verá en la necesidad de usar un vestido con mangas -

- ¿En junio? Pero Lily está en exámenes y no podrá venir -

- ¿Lily?… - El silencio de su madre había sido suficiente. Ni siquiera se acordaba de su existencia. No fue capaz de escuchar más y sin importarle si la oían o no, subió a su pieza.

Sacó un pergamino y rápidamente le escribió a Jane una nota de una línea "Voy para allá". Pensó que sería suficiente y que su amiga entendería. A los pocos minutos, sintió ruido en la escalera, supuso que sería su padre que iba a avisarle que saldrían, de nuevo. Se acostó en su cama, se tapó y cerró los ojos en el preciso momento en que el Sr. Evans abría la puerta

- ¿Lily¿Estás despierta? – Al no recibir respuesta, cerró la puerta con sumo cuidado y bajó las escaleras. Cuando escucho que la puerta principal era cerrada, se levantó de su cama y se dirigió a la ventana. Lily vio desde su ventana como el auto de sus padres se perdía tras doblar una esquina y, entre lágrimas y sollozos contenidos, comenzó a guardar sus cosas rápidamente en el baúl.

Tras cerciorarse de que no olvidaba nada, dejó la carta en la mesa de centro, miró por última vez lo que hasta ese entonces había sido su casa y finalmente cerró la puerta tras de sí: Lily Evans se marchaba.


Y hasta aquí el Segundo Capítulo! ya va tomando forma?? Les va gustando?? Ojala que si!! Nosotras estamos felices escribiendo ) y aun mas al leer sus Reviews!! O!! Así que muchos muchos este capi, si?? Porfa!! No saben cuanto nos animan )

Por fin aparecieron este trío de locas, quienes les aseguramos les harán reír mucho!!

Sabemos que el comienzo es un poco típico, pero a medida que avance la historia se darán cuenta como se va tornando mas original D

Ah!! Y si de repente hay cosas extrañas que no corresponden al periodo, como la X-box 360, etc..son libertades que nos tomamos como autoras,y porque, personalmente, sueño con tenerla y no pude evitarlo!!... gracias xD!!

Gracias de nuevo por leernos!! Y ya que llegaron hasta aquí, no les cuesta nada apretar Go! Y dejar un Review, si??..D

Agradecimientos especiales a :

- Fleur des Winters
- LiLy-EvAnS17
- milka ...

Por sus hermosos Reviews!! En serio que nos hicieron muy felices y este capi va dedicado a ustedes, si?? Gracias!! )

Kattia Potter
Sui Black
Ale Patil

Adelanto del próximo capítulo:

" - ¿Y tú, te enojaste con Lupin? -
- ¿Lupin, quién es Lupin? -
- Sam, no empieces..¿Qué pasó? -
- Pasó que es un idiota y no quiero hablar de él.. –"