Capítulo III: " Hogwarts, Hogwarts, Hoggy Warty Hogwarts"
Sirius y Remus miraban a James con sendas caras de pánico. Hacía unos minutos que habían llegado a la Mansión Potter y desde entonces el azabache había permanecido tirado en su cama con la mirada perdida en el techo y suspirando enfermizamente, a juicio de Sirius.
- Remus, no sé que pienses tú, pero Prongs ya me está asustando. Digo¡Miralo! Está como... -
- ¿Enamorado? -
- ¡Shhh¡No digas palabrotas Remsie!¡Qué diría tu mami si te escuchara! -
- ... -
- Además¡Ja! Es total, absoluta y completamente imposible que un Merodeador se ena..se ena..¡Eso! – Le respondió Sirius con los brazos cruzados en pose de "Un Black siempre tiene la razón".
- Pero estar enamorado no es pecado, Paddy, de hecho... – prefirió callarse al sentir la mirada asesina de Sirius sobre él.
- Para un Merodeador está terminantemente prohibida esa fea palabra que comienza con "E"¡Punto! – Y antes de que Remus pudiera protestar, agregó – ¡Es malo, malo, malo! -
- Tú tienes un problema, pero no discutiremos eso ahora. Lo que te quería decir es que no creo que James esté ena...ok, no me mires así, no creo que esté ya sabes qué de Evans -
- ¡Entonces qué demonios le pasa! -
- Atracción física – Le respondió sonriendo con cara de "Yo sé algo que tú no, yo sé algo que tú no."
- ¿El qué? -
- Verás – Como quién le explica algo a un niño pequeño – En el mundo hay niños y también hay niñas, y llega un momento en la vida de los niños en que... -
- Remus, corta el rollo, al grano -
- Que seguro y a James solo le gusta Evans físicamente. Es imposible enamorarse en unos minutos de alguien ¿Recuerdas a Alicia Stevenson? -
- ¿La rubia que salió de Séptimo Año de Revenclaw cuando estábamos en tercero? – Remus asintió - ¡Cómo olvidarla¡Nunca he visto a otra mujer con semejantes curvas! -
- Exacto, todos alucinábamos con ella. Estoy seguro que Peter se daba duchas frías todas las noches. Pero el punto es que, aunque todos soñábamos con ella, nunca ninguno se atrevió a hablarle. Ella solo nos gustaba, no estábamos ya sabes qué -
- Pero Prongs si ha hablado con Evans -
- Corrección, se ha gritado con Evans -
- Tienes un punto. O sea que James siente lo mismo por Evans que por Alicia hace años¿No? -
- Eso no es cierto – Les respondió James, incorporándose – Yo sí quiero a Lily, es más, ya tengo toda nuestra vida planeada -
- ¿Qué tienes qué? -
- Eso Moony, nuestra vida juntos ya está planeada. Miren: Yo seré Auror, trabajaré en el Ministerio durante el día y en la tarde llegaré a casa. Viviremos aquí, en el Valle Godric. Tendremos tres hijos, un niño, una niña y el tercero lo que venga, el mayor será James Junior, la niña se llamará Lily y al pequeño le pondremos John o Samantha -
- ¿John o Samantha¡Prongs¿Le darás a tu hijo mi segundo nombre o el de Sam? – Le preguntó un emocionado Remsie
- ¡Y mi nombre dónde está! – Reclamó Sirius
- Pues, lo siento Paddy, pero no quiero ponerle nombre de estrella a mi hijo, está comprobado que eso fomenta el ego, y a Lils no le gustaría. Pero serás el padrino -
- ¿¡Lils¡Quién eres tú y qué..¿¡Padrino¡Ja! Viste Moony¡Seré el padrino! - Y empezó a canturrear por toda la habitación "¡Padrino, padrino!" mientras aplaudía feliz
- Emm¿Prongs¿No crees que te estás apresurando? -
- ¡Padrino, padrino, padrino! -
- ¿A qué te refieres? -
- ¡Padrino, padrino, padrino! -
- Pues que... -
- ¡Padrino, padrino, padrino! -
- ¡Sirius, si no te callas de una jodida vez juro que me encargaré de que no llegues a ser padrino! – Le gritó Remus enojado.
- ¡¡No¿Verdad que si seré el padrino, Jamsie¿Verdad que si? – Le preguntó lloriqueando - ¡Remus eres un envidioso¡Todo porque tú quieres ser el padrino¡Pero James ya me eligió a mí! – Le contestó mostrándole la lengua.
- ¿Y éste es el heredero de la Familia Black...? -
- Tú déjalo, está feliz. ¿Qué me decías? -
- Pues que te estás apresurando, James. Es absolutamente imposible que estés ya sabes qué de Evans -
- ¿Ya sabes qué? -
- Enamorado -
- ¡Qué no digas groserías Remus! -
- ¿Ah? – James no entendía nada
- Lo que el lobito quiere decir es que tú sólo sientes atracción física por Evans – Le dijo a James, cerrándole un ojo a Remus
- Eso, tú no estás enamorado, solo... -
- ¡QUÉ LOS MERODEADORES NO SE ENAMORAN! -
- ¿Cómo que no se enamoran¡Yo sí estoy enamorado de Lily! -
- James, no sabes nada de ella, nunca has hablado con ella¿¡Cómo rayos fue que te enamoraste de ella!? -
- Cierto, cierto, cierto – Asentía Sirius – Pero ya no sigas diciendo esa fea palabra, Moony – Protestó.
James guardó silencio. Era cierto que no sabía muchas cosas de Lily, y que su relación se basaba en gritos y peleas, pero aún así estaba seguro que se había enamorado: Se lo habían dicho esos hermosos ojos verde esmeralda.
Miró nuevamente a sus amigos, y sonriendo, se encogió de hombros.
Lily miraba distraída el techo de la que sería su habitación por el resto del verano, mientras pensaba en lo que le había ocurrido esas últimas horas desde que había dejado su casa.
Tras dejarle la carta a sus padres, explicándoles brevemente lo que había hecho y las razones, tomó ese horrible Autobús Noctámbulo hasta el Valle Godric, lugar donde vivía Jane. Una vez sola en la calle, comenzó a caminar y caminar, maldiciéndose por no haberle preguntado mejor a su amiga como llegar a la casa. Luego de largos minutos de andar, se dio cuenta que el hogar de Jane era una de las casas cercanas a la entrada, esas que había pasado hace rato.
Corriendo llegó a la dirección que buscaba, y cuando su amiga salió a recibirla, solo atino a abrazarla y llorar. Permanecieron así un rato, hasta que Jane murmuró un "vamos" y la ayudó a subir su baúl al cuarto que le tenía preparado.
Una vez allí, lloraron juntas mientras se intoxicaban con semejante cantidad de dulces y chocolates que luego de unas horas pasaron de la depresión absoluta a un extraño estado eufórico producido por la sobredosis de azúcar en la sangre.
De eso habían pasado unas horas. No tenía claro cuándo fue que se quedó dormida, ni cómo llegó a su cama, pero allí había despertado hace unos minutos.
Miró el reloj del velador: Las 4:05 A.M. Conociendo a Jane seguro se despertaría al mediodía, así que optó por quedarse en su cuarto hasta que el sueño la venciera nuevamente.
Intentó volverse a dormir pero la voz de su madre retumbaba en su cabeza, llamándola: "Lily...Lily..." Eso ya era el colmo¿Acaso allí tampoco podría estar tranquila?
- Tu madre se olvido de ti, Lily. Tú has lo mismo – Se dijo enfadada y minutos más tarde ya estaba profundamente dormida.
- ¡Oye pelirroja, despierta! -
- Cinco minutos... -
- Nop, te levantas ahora, mira que tenemos que ir a ver a Sam -
- Pero Janny, no...¡Jane¡Y tú que haces aquí! -
- Lils, linda, es mi casa, llegaste aquí anoche¿Recuerdas? -
- ¡No! O sea, si, pero... ¿¡Qué hora es!? -
- Las 9:00 de la mañana¿Por? -
- ¡Eso¡Qué haces tú despierta a esta hora¡Dios, el Apocalipsis! -
- ¡Oye no te rías! Para que veas pues, y ahora levántate, porque vamos donde Sam para que me mate por recibirte aquí. Te apuesto que dirá algo como "¡Lily Evans¿¡Cómo te dejaste convencer por esta loca irresponsable¡Tus padres deben estar preocupadísimos¡Debes volver a casa ahora mismo¡Y tú, Jane Thompson, eres una inmadura e irresponsable¿¡Crees que todo en la vida se soluciona así¡Fugándose!" y bla bla bla, ya la conoces –
- Jajaja... vale, entonces me voy a duchar -
Después de que Lily se bañara y vistiera, partieron a la casa de Samantha. Tas recorrer unas pocas cuadras, se toparon con la hermosa casa roja donde vivía su amiga. Justo en frente de la de Potter.
Era una casa de dos pisos, mucho mas grande que la de Jane y con un amplio jardín delantero. Cuando iban a tocar la puerta, ésta se abrió dando paso al elfo de los Carter: Pinky
- ¡Buenos días señorita Thompson, señorita Evans! – Les chilló el elfo al cruzar el umbral.
- ¡Hola Pinky! – Saludo Lily, Jane permaneció en silencio, de brazos cruzados – Jane... -
- Le dije que no le respondería si me llamaba señorita Thompson otra vez ¡Soy Jane, Pinky! -
- Lo siento señorita Thompson. No se repetirá señorita – Haciendo una inclinación tal que tocaba el suelo con la frente. Jane rodó los ojos, mientras Lily se reía, con Pinky ya no había caso.
- ¿Podemos ver a Samantha, Pinky? -
- Por supuesto señoritas, la pequeña ama está en su cuarto -
- Vamos a verla entonces -
- Pinky les subirá comida en un momento, señoritas – Y desapareció con un sonoro ¡Plop!Las chicas subieron por la escalera que llevaba a los dormitorios, recorrieron el largo pasillo repleto de cuadros de señores con corbata de moño y rostro serio para finalmente llegar a la habitación de Samantha. Jane llamó a la puerta, mientras Lily se escondía.
- Adelante... ¡Jane¡Qué haces despierta a esta hora! –
- ¡Oye! Y yo que te venía a ver Sam. Hey, que linda estás hoy¿Te hiciste algo¿Cómo dormiste¡Te traje dulces!-
- ¿Qué hiciste? -
- ¿Yo? Nada Sam, sólo te vine a ver -
- Repito¿Qué hiciste Jane Thompson? -
- Samantha, por favor¡Qué imagen tienes de mi! -
- A ver¿Qué es lo que quieres? -
- Que no nos mates – Y enseñándole la lengua, abrió la puerta para que Lily entrara.
- ¡Sam, tanto tiempo¿Cómo estás¡Qué linda te ves hoy¿Te hiciste algo¡Trajimos dulces! – Samantha las miraba con un preocupante tic en el ojo que sus amigas traducían como: "Corran porque las mataré lenta y dolorosamente". Finalmente explotó.
- ¡Lily Evans¿¡Cómo te dejaste convencer por esta loca irresponsable¡Tus padres deben estar preocupadísimos¡Debes volver a casa ahora mismo¡Y tú, Jane Thompson, eres una inmadura e irresponsable¿¡Crees que todo en la vida se soluciona así¡Fugándose! - Jane pellizcó el brazo de Lily, sin poder ocultar la risa - ¡¡Y de qué demonios se están riendo!! – Ambas se callaron al instante. Lily, un poco más seria, trató de hacer entrar en razón a su amiga, mientras Jane había comenzado a reírse nuevamente.
- Sam, no te enojes con nosotras, por lo menos no con Janny, ella sólo me ayudó -
- ¡Pero Lily! -
- No Sam, escúchame. En serio que lo estaba pasando mal en mi casa, la relación con mis padres era nula, mi mamá ya ni se acordaba que yo existía... – Lily le contó lo que había pasado en su casa a grandes rasgos. Sam la miraba mitad sorprendida, mitad arrepentida.
- Lo siento Lils, de verdad que yo.. -
- Tranquila, no hay problema -
- Sólo no nos retes más¿Si? – Jane le alcanzó un dulce en son de paz.
En eso llegó Pinky con el desayuno, así que se dedicaron a comer, mientras Lily alucinaba con el cuarto de su amiga. Era sencillamente precioso.
Dos de las cuatro paredes estaban pintadas en tonos celeste mientras las otras eran blancas con flores estampadas que mágicamente cambiaban de color. Frente a la cama, Sam tenía un espejo de cuerpo entero cuyos bordes estaban repletos de fotografías de Hogwarts, su familia y ellas. Las cortinas eran blancas, con detalles en azul y cubrían el ventanal que daba al balcón.
-¡No!- Lily se volvió a Jane, que se daba cabezazos contra el osito regalón de Sam, mientras ésta pataleaba para recuperarlo.
- ¿Y qué pasa ahora? -
- ¿Si te fuiste de la casa, ya no iremos al club, cierto? -
- Cierto... -
- ¡Pues hay muchas cosas que nunca hice¡Nunca jugué golf, ni fui al sauna, ni a la piscina¡Y tampoco probé ese postre de frambuesa! – lloriqueó en el regazo de Samantha.
Lily miró a sus amigas: Definitivamente esas semanas iban a ser geniales.
Sirius acababa de despertar de golpe. Y eso sólo ocurría cuando o tenía hambre o se le ocurría una broma. Sonrió con malicia al levantarse de la cama en silencio y, para su deleite, comprobar que sus amigos dormían despreocupados e indefensos.
Con una sonrisa aún más macabra, el moreno abrió su baúl con sumo cuidado, para no despertar a nadie, y sacó de el una botellita repleta de un líquido verde y espeso, similar a las jaleas muggles. La botella traía el logotipo de Zonko y escrito en letras rojas: "Precaución, utilícelo bajo su propia responsabilidad". Al destaparla, comenzó a evaporarse el extraño líquido, hasta quedar suspendido frente a Sirius en un estado similar al de un enjambre de abejas cuando están muy juntas.
Con la varita, señaló la cama de James y luego la de Remus, para después echarse a la boca uno de los chocolates de su amigo.
- ¡Pero qué demo..! – James soñaba con Lily. Ella corría riendo por un hermoso bosque, llamándolo. Cuando estaba a punto de alcanzarla, y por fin comprobar si sus labios sabían o no a miel, sintió el viscoso líquido escurrirse por su espalda - ¡Black¡Eres un...! – No pudo continuar, el grito ahogado de Remus se lo impidió.
- ¡¡Agghhh¡Quítamelo, quítamelo! – Remsie corría desesperado por la habitación. James no pudo evitar reírse, hasta que comenzó a sentir una insoportable picazón en el cuerpo.
- ¡Pica, pica, mucho, pica! – Lloriqueaba Remus mientras se rascaba por todos lados. Ambos localizaron a Sirius retorciéndose de la risa en el suelo, entre su cama y la de James.
- ¡Sirius! – Gritaron ambos.
- ¡Prongs, Moony¡Mis mejores amigos en todo el mundo! – Les sonreía con la sonrisa más inocente y falsa del planeta.
- ¿¡Qué nos pusiste!? -
- ¿Yo? Nada amigo James -
-Sirius, ya basta ¡Me pica¡Y mucho! – Puchero adorablemente lindo del lobito - ¿¡Y eso que tienes ahí es mi chocolate!? – Mirada asesina del ya-no-tan-lindo lobito - ¡Te voy a matar Black! – Antes de que se le tirara encima, James lo paró.
- ¡Hey Moony, espera¡Si lo matas ahora no sabremos que estupidez nos puso encima! –
- ¡Oye, qué no es estúpido! Me costó bastante caro, sin considerar gastos de envío. Definitivamente eso de compra por catálogo no es lo mejor -
- ¡Sirius! -
- ¡Está bien, está bien! Es una simple poción. La picazón pasará en unos días – Respondió encogiéndose de hombros, pero al ver la mirada asesina de Remus, y que James estaba a punto de soltarlo prefirió no tentar su suerte – Pero creo que venía también otra botella con el antídoto ¡Voy a buscarlo! – Y corrió a su baúl.
Una vez sanos, y luego de que Remus hubiera descargado su enojo contra Sirius por comer sus chocolates (Lo que dejó como resultado varias magulladuras y parche curitas en el rostro de Paddy), los chicos partieron a la plaza, que estaba repleta de enanos matándose con varitas falsas.
De pronto, Sirius gritó al recordar lo que tenía planeado desde la mañana, sobresaltando a sus amigos.
-¿Paddy, nos haces el favor de no gritar como Remus cuando ve un chocolate¡Asustas!-
- Si, asus... ¡Oye! –
– Si, si, pero escuchen: Tengo una idea brillante -
- ... -
- ... -
- ¿No me van a preguntar de qué se trata? -
- ¡Mira ese niño Moony¡Va a sacarse un ojo si sigue así con la varita! ni Snape es tan torpe -
- ¡Jo¡Menudas futuras generaciones! -
- ¡Hey, yo sé que se mueren por saber¡Pregúntenme, pregúntenme! -
- ¡Hasta un Squib tiene más gracia con varita que esos niños! -
- ¡Por Merlín¿Quieren dejar de hablar de esos mocosos y prestarle atención a algo más importante? -
- ¿Hay algo más importante por aquí? -
- ¡¡Si¡Mi Súper-Dúper-Híper-Mega Broma! – James y Remus alzaron las cejas, pero siguieron oyéndolo.
Mientras Sirius explicaba su plan, Samantha pasaba por el parque camino a la casa de Jane. Habían acordado pasar la tarde en la piscina de la chica.
Al ver a los Merodeadores, se acercó sigilosamente con intención de asustarlos y luego saludarlos, pero al oír su nombre decidió quedarse escondida escuchando qué tramaban.
- ¡Brillante Sirius¡No pararán de reírse de Carter y Thompson en semanas! – Suficiente. Con la rabia saliéndole por los poros, se fue corriendo a la casa de su amiga.
- ¡Sam, qué bueno que llegas! Lily ya está afue... ¿Oye, qué te ocurre? – Tras abrir la puerta, Jane se había encontrado con una enojadísima Samantha
- ¿Bien¡Por supuesto que estoy bien¿¡Por qué no habría de estar bien!? -
- Emm¿Y entonces porqué trituras tu bolso? – Jane le dedicó una de sus más profundas miradas. Cuando te miraba así sentías que te leía el alma, que, incluso sin saber Oclumencia, se enteraba de todo lo que pasaba por tu mente. Tras unos segundos de analizarla duramente, Jane finalmente le sonrió y la dejó pasar.
- ¡Sam, te estábamos esperando¡La piscina está deli..¿Estás bien? – Lily esperaba en el patio a sus amigas y al ver la cara que traía la rubia se dio cuenta de que algo no andaba bien.
- ¿¡Porqué las dos creen que me pasa algo¡¡Estoy bien!! -
- Ya y yo soy el gato con botas... -
- ¡¡Estoy bien¡¡No me encontré con los Merodeadores en el parque¡¡No escuché su plan para quedar en total ridículo¡¡Y no¡¡No estoy enojada porque...¡¡El punto es que esos descerebrados quieren que bajemos de estatus social!! -
- Sami, querida, es imposible que bajemos de estatus social. Somos el último peldaño en la jerarquía de Hogwarts – Le respondió la pelirroja sonriendo.
- No sé tú Lily, pero yo tengo vida social – La rubia estaba enojadísima, pero no precisamente por la broma, y eso sus dos amigas lo notaron. Mientras Lily la miraba feo para sacarle una sonrisa, Jane siguió analizándola en silencio.
- ¿Y no piensas decirnos que se traman ahora el tarado de Potter y sus amiguitos? -
Samantha les explicó a grandes rasgos en que consistía el plan de los merodeadores, y aunque no incluía a Lily, decidieron planear la venganza entre las tres. Si te metías con una, te metías con todas. Y nadie que se metiera con ellas salía victorioso.
- ¿Y tú te enojaste con Lupin? -
- ¿Lupin, quién es Lupin? – Aunque ya estaba más tranquila por haberse desahogado, al oír ese nombre se cruzó de brazos inmediatamente y frunció el seño.
- Sam, no empieces... ¿Qué pasó con él? -
- Pasó que es un idiota y no quiero hablar de él -
- Yo sé que le ocurre a nuestra Sam, querida Lily – Jane, que casi no había soltado palabra mientras Lily y Samantha despotricaban contra los Merodeadores, sonreía como lo hacía siempre que sabía algo que los demás no - Verás, nuestra pequeña Sam pensó que su querido príncipe Remus Lupin la defendería de los retrógradas que tiene por amigos diciendo algo así cómo: "¡Oh no¡Por Merlín, no¡Yo jamás podría hacerle daño a mi bella doncella y si vosotros cometéis la canallada de mancillar su honor, juro ante Dios que me encargaré de que vuestros corazones padezcan las penas del infierno!" – Jane terminó su interpretación con una reverencia, mientras Lily la aplaudía retorciéndose de la risa y Sam se ruborizaba bonito.
- Pues...no tan así – Les dijo apenada – Pero esperaba que me defendiera ¡¡No que animara al idiota de Black y le diera ideas para que fuera más...¿Cuál fue su palabra...¡Ah si¡Humillante!! -
- En eso estás equivocada Sam ¡Es un Merodeador, qué esperabas! Se junta con Black y Potter. Eso refuerza mi teoría de que la idiotez es contagiosa. Por mucho que se esfuerce por mantener su imagen de "Soy el alumno modelo, prefecto y nada ni nadie podrá corromperme jamás" ¡Merlín, es una farsa¡El tipo está corrompido hasta los huesos! -
- Desde que se sentó junto a Potter en el tren que ya no tiene salvación, Sam. No entiendo cómo no se te pegó a ti también la idiotez pasando la infancia con ese engreído -
- Lily querida, no es el momento de que comiences tu monólogo de "Yo odio a James Potter porque...": Es hora de planear nuestra dulce venganza – Lo poco y nada que Jane aún guardaba de esa extraña amistad de un mes que tuvo con Sirius Black en Primero era esa mirada maliciosa y terrorífica cuando planeaba algo par humillar a quienes querían humillarlas.
- De acuerdo. ¿Qué propones? –
El resto del fin de semana pasó sin sobresaltos. Las chicas permanecieron en el Cuartel de Operaciones, como le decía ahora a la casa de Jane, afinando los detalles para boicotear a los Merodeadores, mientras los susodichos se la pasaron en Zonko abasteciéndose de lo necesario para la broma y unos meses en el colegio.
Y el lunes ya se encontraban a primera hora nuestros Merodeadores listos para comenzar su segunda semana de trabajo con la insoportable de La Gorda Betty.
- Bueno, aquí estamos ¡Listos para trabajar! -
- No es necesario que me hagas creer que te gusta estar aquí, Black. Se que lo detestas y me detestas casi tanto como yo a ti. Así que nada de hipocresías, están a mi cargo por tres semanas más y no hay nada que hacerle – La gordis y los chicos se miraban mutuamente con repulsión – Como sea, desde ahora en adelante trabajarán en las bodegas. Estarán encargados de clasificar y registrar en una planilla absolutamente todo lo que llegue en los cargamentos al club ¿Entendieron? – Los chicos asintieron – Bien, hagan su trabajo correctamente y me ahorran el tener que verlos para corregirlos. Adiós –
- Disculpe, pero ¿Podría decirnos al menos dónde quedan las bodegas? -
- ¿Dónde crees tú que están? – Y sin más se marchó dejando atónitos a los chicos.
- ¿¡Y esta anciana con problemas de sobrepeso qué se cree!? -
- Ya tranquilo, Sirius, no sacas nada con... -
- ¡Pero te das cuenta¡Nos obliga a pensar a las 8:00 de la mañana¡Ni en el colegio Remus, ni en el colegio! Yo voto por que vayamos a buscar algo para comer antes, así no puedo pensar -
- ¡Pues te jodes¡Si tú te quisiste quedar durmiendo en vez de tomar desayuno es tú problema, no tengo ningún interés en llegar tarde a esas benditas bodegas por tú culpa y que nos hagan quedarnos hasta más tarde en este horrible lugar con esa horrible mujer! – Remus se dio la vuelta y se encaminó a la salida de la recepción dejando boquiabiertos a James y Sirius.
-¡No puedo creer que hayamos recorrido todo este estúpido club en busca de las estúpidas bodegas para que hayan estado todo el tiempo justo al lado de la estúpida recepción!-
- Disculpe que lo interrumpa, señor Black, pero no creo que las dependencias de mi club sean estúpidas – Sirius quedó shockeado. Acababan de llegar a las bodegas después de haber estado buscándolas cerca de dos horas, tenía hambre y ahora su jefe los miraba desde la puerta con una expresión que ninguno supo definir, pero sabían que no significaba nada bueno.
- Yo... -
- No se preocupe, señor Black, creo en la libertad de expresión. Pero que no se repita – Un silencio incómodo se apoderó de la estancia. Silencio que el mismo señor Evans se hizo cargo de romper – Bueno señores, venía a preguntarles algo de suma importancia – Al ver que ninguno dijo nada prosiguió – Quería saber si alguno de ustedes sabe algo de mi hija – James de inmediato palideció. Él no sabía mucho de Lily, casi nada. Sólo que era brillante en encantamientos y detestaba astronomía por "tener que mirar lucecitas inútiles y hacer mapas aún más inútiles en vez de estar durmiendo". Definitivamente eso no servía mucho.
- Disculpe señor, pero ¿A qué se refiere exactamente? – Remus no entendía porque ese señor iba a preguntarle a ellos por su hija.
- Que si la han visto últimamente, o hablado con ella -
- Pues, la vimos el viernes a la salida, pero… -
- No, me refiero a éste fin de semana – Al ver las caras de los chicos, que claramente no entendían de qué estaba hablando, añadió – Resulta que sé que ustedes viven en un recinto exclusivo para magos, el mismo de las amigas de mi hija. Quería saber si la han visto por ahí este fin de semana o a alguna de sus amigas –
Los Merodeadores guardaron silencio. Ahora que lo decía, no habían visto ni a Carter ni a Thompson, menos a Evans, desde el viernes. Por lo que dedujeron que la pelirroja estaba con ellas. Lo extraño era por qué el padre preguntaba por su hija.
- No señor, no hemos sabido nada de ella. Y con su permiso, hay muchas cosas que clasificar aquí – James respondió cortante, para luego darle la espalda a su jefe y ponerse a trabajar. Claramente Lily no quería que su padre supiera donde estaba, y no iba a ser él quien se lo dijera.
Rodolphus Evans salió del lugar furioso y absolutamente convencido de que esos tres le estaban mintiendo.
Casi sin que se dieran cuenta, llegó su último día de trabajo en el club y el señor Evans había ido casi todos los días a preguntarles por su hija, pero la respuesta era siempre la misma.
- No puedo creer que hayamos terminado – Sirius acababa de anotar el código de la última caja, mientras Remus y James se cambiaban los terribles uniformes.
- Ninguno de nosotros lo cree Sirius, pero venga, apúrense que me quiero ir lo más pronto posible a gozar de mi libertad -
- Lo lamento señor Potter, pero creo que su libertad tendrá que esperar – La voz del padre de Lily los sobresaltó, pero esta vez no se iban a dejar.
- El que lo lamenta soy yo, señor, pero ya sonó la campana, terminó nuestro turno y acabamos con todo el trabajo, compruébelo si quiere, nosotros nos largamos – Se había dado la vuelta con paso relajado, cuando sintió una mano que lo volteaba y lo acorralaba contra la pared, duramente.
- ¡Mocoso insolente¡Sé que tú sabes dónde está mi hija y me lo dirás ahora!-
- ¡Suélteme¡Si Lily no quiere verlo no es mi problema¡Sus razones tendrá! – Sirius y Remus iban a acercarse para quitarle al hombre de encima, pero James negó con la cabeza - ¡Se lo hemos dicho hasta el cansancio¡No sabemos dónde está su hija, y aunque lo supiéramos, jamás se lo... – No pudo continuar porque la fuerza del derechazo que acababa de mandarle su "Futuro Suegro" lo dejó tirado en el suelo. Adolorido intentó incorporarse y buscar sus lentes, pero Remus se lo impidió, mientras Sirius enfrentaba a su ahora ex jefe, varita en mano.
- ¡¡Se puede saber cuál es su problema!! - apuntándolo directo al cuello - ¡¡Si su hija no quiere saber nada de usted no es culpa de James¡¡Aunque ya está claro el porqué se fue de la casa¡¡Quién podría vivir con un troglodita como usted¡¡Pero escúcheme bien, no vuelva a tocarle un solo pelo a mis amigos, o sabrá lo que es meterse con un Black!! – Y dándole una última mirada de advertencia, bajó la varita, se dio media vuelta y partió con sus amigos a la salida.
Primero de Septiembre. El Expreso de Hogwarts ya estaba por partir mientras que cientos de padres despedían a sus hijos en el Andén 9 ¾. Entre esos padres se encontraba Rodolphus Evans, con la esperanza de ver a su hija por última vez antes de que el curso comenzara. Lo que él no sabía era que Lily y sus amigas estaban hace mucho rato cómodamente instaladas en su vagón favorito del tren conversando animadamente y esperando a su amigo: Matthew Caulfield.
- ¡Matt! Hasta que llegas. Fíjate que Lily ya se comió todas las ranas de chocolate que habíamos comprado y... -
- Janny, si me ayudas con el baúl puedo entrar a conversar¿Si? – Jane le sacó la lengua y entre las tres le ayudaron a meter el dichoso baúl.
- ¿¡Y tú qué traes ahí¡Piedras! – Se burló Sam.
- Cosas… - Se limitó a contestar, mientras le cerraba un ojo a Lily - ¿¡Y, cómo están!? –
Matt era amigo de las chicas desde el Primer Año. Era un chico alto, moreno y dueño de unos bonitos ojos café. Hijo de magos, pero aficionado a las cosas muggles, sobretodo del cine y la música. Vivía infiltrando artefactos a Hogwarts, como en Tercero, cuando encantó un Disc-man para poder oír sus discos en el colegio y McGonagall se lo confiscó. El recordar el operativo que armaron para rescatarlo aún hacía reír a Matt y las chicas.
- Bien, un poco cansadas porque casi no dormimos anoche, pero bien -
- ¿Y las vacaciones? -
- Bueno... – Contestaron las tres al tiempo.
- ¿Qué hicieron ahora? -
- ¿Nosotras? -
- ¡Nada! -
- ¿Cómo crees? -
- Quiten las sonrisitas de inocencia que conmigo no funcionan ¿A quien enterraron vivo esta vez? -
- ¡Oye, mi tía se lo merecía¡Y no fue tanto rato...! – Le respondió Jane a la defensiva. Lily y Sam asentían apoyando a su amiga.
- ¿Entonces...? -
- Pues, yo me fui a la casa de Jane -
- Te vas todos los veranos a la casa de Jane -
- No Matt, Lily se fue de su casa a mi casa -
- ¿Y…? -
- ¡Qué me fui de la casa, tarado! –
Silencio.
Tres, dos, uno:
- ¡¡¡Qué!!! -
- ¡No grites! -
- ¡Que nos dejas sordas! -
- ¿¡Qué hiciste qué!? – Las chicas le contaron a grandes rasgos la historia y luego todo lo que había ocurrido en las vacaciones, incluidos los Merodeadores. Luego el chico les relató de su viaje a Grecia con sus primos y mientras Sam y Matt ya estaban debatiendo sobre las diferencias de las culturas Greca y romana, Lily y Jane se quedaban profundamente dormidas.
Media hora más tarde, el sonido del carrito de la comida despertó a Lily, quién se abalanzó sobre la señora y compró casi todo lo que le quedaba. Intentaron despertar a Jane, ya que sin comida se ponía de mal humor, pero como la chica no despertó, y sin dormir se ponía de peor humor aún, decidieron dejarla. Veinte minutos más tarde, cuando Lily abría su último dulce, Jane se incorporó tallándose los ojos y preguntando por sus dulces.
- ¡No puedo creer que no me hayan despertado¡Vaya amigos! – La morena caminaba rápidamente por el tren, atropellando a medio mundo, en busca del carrito. Necesitaba encontrar a esa señora y sus dulces para poder alimentarse y gritarle como Dios manda a sus amigos por no haberla despertado.
Iba tan sumida en su indignación y hambre que no se dio cuenta que un chico venía en dirección contraria hasta que ya estaba tirada en el suelo.
- ¡Lo siento! – Escuchó la voz de un chico con acento extraño que se incorporaba y le tendía la mano.
- ¡Auch! No importa, lo siento yo también, no me fijé en... – Guardó silencio cuando levantó la mirada y se encontró con los ojos más lindos que hubiera visto en su vida.
- ¿Estás bien¿No te hiciste daño, cierto? – Aún no soltaba su mano y Jane seguía perdida en esos ojos negros.
- S..si, estoy bien, gracias -
- Soy Scott, Scott Adams -
- Jane Thompson. Disculpa, pero no te había visto nunca en Hogwarts... -
- Eso es porque no soy de Hogwarts. Estudio en Durmstrang y vengo de intercambio por unos meses – Le explicó sonriendo.
- ¿Y a qué curso vas? -
- Sexto Año -
- ¡Janny, cariño, ya regresaste! -
- ¡Tú me vuelves a decir "Janny" y te parto la cara Black¿¡Y qué rayos hacen ustedes aquí!? – Jane acababa de regresar al vagón donde se suponía estaban sólo sus amigos.
- Pues, pasábamos por aquí y nos dijimos "¡Hey¿Porqué no visitamos a nuestras siempre pacíficas amigas?" – le respondió James.
- Y aquí nos tienes – continuó Sirius.
- Además no quedan vagones vacíos – Terminó Remus.
- ¿Y los dulces? – Exigió Lily.
- ¿Dulces? -
- Si Jane, fuiste a buscar dulces -
- A pues no encontré a la señora del carrito – Contestó nerviosa.
- ¿Y porqué tardaste tanto entonces? – Le preguntó Matt.
- Porque...emm... ¡Por eso! – Respondió sonriendo.
- ¿Por eso qué? -
- Por eso pues -
- Pero si no nos has dicho nada -
- A callar Black, no tienes ni voz ni voto aquí -
- Jane ¿Qué estuviste ha…? – Pero Lily interrumpió a Matt. Si su amiga no les decía era por algo, ya más tarde ellas la harían confesar cuando estuvieran solas, sin los Merodeadores y Matt.
- Oye Jane¿Y tus padres? No los vi en todas las vacaciones –
- De viaje – Contestó Jane como autómata. ¿Sus padres de viaje? Bueno en cierto modo lo era ¿No? – Están de viaje -
- Ah… – Siguieron hablando de temas sin importancia por un rato, pero Lily ya no les ponía atención. Estaba muy ocupada auto-convenciéndose de que ella "No-estaba-preocupada-por-el-idiota-de-Potter".
- "¡Ya basta Evans, deja de mirarlo!...Aunque ese moretón se ve muy feo, debe doler... ¿¡Y a ti qué!?...Cierto ¡A mi qué! Pero tiene hasta el labio hinchado ¿Cómo se lo habrá…¡No¡No pienses en él¡Es el estúpido de Potter, qué más da si se agarra a golpes con alguien¿¡No me dirás que estás preocupada por él!?...¡No¡Jamás¿Preocupada yo¡Ja! Sólo estoy… ¡Curiosa!...¡Si, eso! Tengo curiosidad de saber a quién debo agradecerle por pegarle a Potter. Sólo curiosidad" -
- ¡Buenas noches mis alumnos! Tengo algunos anuncios que hacerles antes de que devoren el magnífico festín que les tenemos preparado – Comenzó el director una vez que ya todos estuvieron sentados en el Gran Comedor junto a sus Casas correspondientes – Este año, en conjunto con el Colegio Durmstrang, hemos establecido un programa de intercambio y me alegra comunicarles que ya está en dicho colegio el alumno John Spencer, representando a Hogwarts, mientras que aquí contamos con la presencia del señor Scott Adams, quién procede a ser seleccionado en este momento para la que será su Casa en los próximos meses. ¡Un aplauso por favor! –
Entre aplausos, el chico se aproximó al taburete donde descansaba el Sombrero Seleccionador. Tras sentarse y que la Profesora McGonagall le colocara el sombrero, pasaron unos minutos antes de que éste gritara con ganas¡Slytherin!
Scott partió a sentarse en la mesa de su nueva Casa mientras sus compañeros, orgullosos, aplaudían a rabiar y el resto del colegio lo miraba con recelo.
Luego de su típico discurso, por fin en director pronunció las palabras más esperadas de la noche: "¡A comer!"
Mientras los platos se llenaban de deliciosa comida, Jane jugaba con su tenedor sin probar bocado y sonriendo tristemente. De pronto miró a la mesa de Slytherin y se quedó helada al encontrar esos preciosos ojos negros buscando sonrientes los suyos. Rompió el contacto y, sonriendo también, fijó la vista en su plato. Después de todo¿Quién dijo que un Gryffindor no podía ser amigo de un Slytherin?
El Tercer Capi!!! Que emoción!! Les gusta?? Ojalá que si!!
Y si!! Lo sabemos!! Otra vez demoramos mucho en actualizar ToT!!..pero créannos que costó mucho que este capitulo viera la luz O.o!! Mucho!! TToTT!!
Que escritoras que no querían escribir o.ó..Ejem Kattia!! O !! (mensaje de kattia: yo no queria no escribir, es solo que las vacaciones me quitan tiempo)
Que problemas de tiempo..-o-
Que pruebas atrasadas..-o-
Que autoras enfermas..-o-
Que no nos gustaba el capi y tuvimos que cambiar toda la estructura del Fic para que nos gustara..-o-
Etc!! xD
Pero bueno :)
Ya está aquí y ojala lo hayan disfrutado :D
Aparecieron nuevos personajes!! Matt y Scott, les gustan?? Ojala que si!! xD..ya los conocerán más el próximo capítulo, junto a nuevos personajes que se incorporan a esta loca historia :P
Bueno, gracias nuevamente por leernos!! Y ya que llegaron hasta aquí, no les cuesta nada apretar Go! Y dejar un Review, si??..:D
Agradecimientos especiales a :
-lady edwin potter: Pues si, a nosotras tambien nos gustaría actualizar más rapido u.u..pero se hace lo que se puede n.nUU Gracias por tu review:D
-LadyCornamenta: Nuestro fic demasiado bueno?? En serio piensas eso?? Wa!!! Emocion x3, gracias!! Y pues, lo mismo, intentamos actualizar lo más rapido posible. Ojala tb esperes el capi 4!! )
-Fleur des Winters: Para que veas como son alguno padres o.ó..si pues!! xD..pero bueno, que bueno que te guste nuestro fic!! Gracias por tu Review!! ) Y aquí esta la actualizacion xD!!
-Hermione granger de potter: Wa !!! que bien que encuentres divertido nuestro fic !! es la idea xD..nos estrujamos las neuronas para lograr dialogos divertidos ) que rico que alguien lo reconozca TToTT!!..en todo caso gracias por leer nuestro fic, ojala tb te haya gustado este capi )
-Hermy Evans: Tb te pareció gracioso?? Que bn!!! O!! Gracias por leernos, intentaremos actualizar más rapido, pero se hace lo que se puede –o-..!! En fin, ojala te hayas divertido con este capi )
Gracias a todas por sus Reviews!! Y un aviso o.ò..resulta que una de nosotras ya se fue de vacaciones, yo me voy mañana y la tercera se va la próxima semana xD..entonces como que no podremos actualizar en unos dias n.nUU!!...pero tranquilas!! Porque el equipo creativo de Lips Like Sugar, es decir, nosotras )!!, ya tenemos todo preparado para que a nuestro regreso no tengan uno, si no dos y hasta tres capis para leer !! Si todo sale bien, claro n.nUU!! Intentaremos adelantar trabajo estos dias de vacaciones para que a nuestra vuelta, que sera emm, pues..yo creo que la segunda quincena de febrero, podamos publicar mas de un capitulo )
Eso!! )
Y una aclaración o.o..somos tres escritoras n.nUU!! Y las tres participamos activamente en el fic )..asi que no le den todo el crédito a la Kattia xD..Porque soy yo Sui ) la que contesta Reviews de partida o.ó!! y la Ale se da la lata de revisar toooooooooodo lo que escribimos para que no se nos pase ningún error y el capi salga perfecto para ustedes )...Eso xD
Besos de las tres autoras ) :
-Kattia Potter
-Sui Black
-Ale Patil
Adelanto del próximo capítulo:
"- ¿Lils, segura que estás bien? -
- Si linda Sam, nunca he estado mejor. Anoche soñé con qué estaba casada con el inútil de Potter teníamos un Mini-Potter y un maniático con cara de víbora iba a asesinarnos. Todo bien – Jane y Samantha se miraron aterrorizadas"
