Lo que está en itálica es un sueño de Vegeta

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Vegeta, trunks dos semanas.

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Dos semanas después de la fiesta las cosas se habían normalizado bastante en la casa, Vegeta de nuevo no salía de la cámara de gravedad a no ser para comer y dormir, bueno, dormían un ratito después de que terminaban de hacer lo otro por lo menos una vez, al acostarse, y otra al levantarse.

De hecho Bulma se pasaba a dormir a la habitación de él cada noche, suponía que lo hacía porque era mucho más ordenada.

Y como le habían dicho que sería, podía sentirla aunque no estuvieran cerca, sin embargo no estaba muy seguro que toda la gente aceptaran el tipo de unión que ahora tenían.

Así que de momento ella seguía disimulando y él, bueno, él afortunadamente había vuelto a su ritmo de entrenamiento y comportamiento de antes.

Pero todo era pura actuación.

Él la amaba y la deseaba más de lo que jamás hubiera creído posible a pesar de que jamás lo aceptaría en voz alta, toda su vida la había pasado defendiéndose de enemigos muy peligrosos como para poder permitirse bajar su guardia y ponerla en riesgo.

Conforme pasaba el tiempo esa unión parecía hacerse más fuerte y él también se daba cuenta de lo importante que se había vuelto para ella, una sensación nueva que tenía que reconocer era muy agradable.

Casi siempre la despertaba cuando se iba a ir a su entrenamiento antes de desayunar, momento que aprovechaban para hacerlo, no se le ocurría una manera mejor de empezar el día, afortunadamente a sus anfitriones les había dado por levantarse tarde y su habitación quedaba al otro lado de la casa.

Aun así posiblemente ya sabrían de ellos, pues tenía que reconocer que ella no podía quedarse callada.

Después de ese primer día ella también le había explicado la finalidad del condón y desde entonces él había adquirido un cierto cariño por la cosa esa, no tenía ningún interés ni prisa en convertirse en padre, y ella pareciera que tampoco.

Así que ese día al igual que cualquiera se levantó para ir a su entrenamiento y un par de horas después se acercó a la cocina a comer, encontrándose ahí con la anciana que sonriéndole le deseó buenos días, gesto que él correspondió a su manera mientras se sentaba a desayunar.

Estaba empezando a comer cuando sintió acercarse dos ki, cosa que le extrañó porque uno era definitivamente de Bulma, pero venía acompañada de otro que no pudo precisar, en eso la vió aparecer en la cocina y se dio cuenta que ambos ki procedían del mismo cuerpo.

¿Cómo?

En eso lo entendió¡el estorbo ese no sirvió de nada!, para esa gracia mejor no lo hubiera usado.

Se dio cuenta que la anciana también estaba asombrada, era la primera vez que podía ver de quién había heredado la mujer el color de los ojos.

Ella le reclamaba a su madre por algo que ni siquiera escuchó porque lo siguiente fue que sintió unas nauseas horrendas que le hicieron levantarse corriendo hacia el baño a vaciar su estómago, pero¿porqué?, se daba cuenta que debía de ser por la unión con Bulma, y que ella se estaría sintiendo mal también, pero ese no era el momento para perder energía.

El no estaba listo para ser padre, no ahora, y de hecho no sabía si estaría listo algún dia, existían dos supersayayin y él no era uno de ellos, se había arriesgado a unirse a Bulma a sabiendas que todavía podia no ser lo suficientemente poderoso para defenderla en caso necesario, pero ahora ella estaba todavía en más riesgo.

Iba a tener un hijo, su hijo.

No podía permitirse no ser lo suficientemente poderoso como para que le pasara lo que le pasó a su padre , que tuvo que entregar a su primogénito, su heredero a un monstruo que acabo de todas maneras destruyendo a su raza y haciendo de su hijo un juguete de sus caprichos, un esclavo.

Tenía que entrenar más.

Y con la certeza de que ahora menos que nunca podía distraerse de su objetivo de volverse el más poderoso de los sayayin se dispuso a entrenar de nuevo.

Vegeta no se acercó a almorzar y tan solo llegó a comer algo para la cena cuando no soportó mas el hambre.

Como era de esperar la anciana estaba allí, y le empezó a meter conversación mirándolo de una manera extraña;

-¿te sientes bien Vegeta?, en la mañana me pareció que algo te había caído mal, si quieres puedo llamar a Bulma, ella puede saber que hacer para hacerte sentir mejor.

Vegeta que se había sentado a la mesa y mantenía su mirada fija en ella levantó la vista y le preguntó;

-usted también se dio cuenta¿verdad?

Ella pareció evaluar como contestarle por un momento y luego le dijo;

-si, y me parece maravilloso, pero creo que ella no se ha dado cuenta todavía, las mujeres solemos notarlo hasta que ha pasado casi dos meses. Pero yo ya tengo experiencia y ella es mi hija, es normal que yo note estas cosas. ¿Cómo lo notaste tú?

Vegeta le respondió muy serio;

-cuando ella se acercó noté dos presencias, pero nunca había oído que yo fuera a sentir ningún malestar.( si era algo normal en los embarazos humanos era mejor saberlo de una vez)

La anciana de nuevo había abandonado el aspecto serio para recuperar esa sonrisa eterna suya y lo sacó de su duda;

- eso puede suceder cuando la pareja es muy cercana, pero no te preocupes, no dura todo el embarazo, pronto pasara.

Él empezó a comer y por un rato no dijo nada, luego que terminó se levantó y sin mirarla a modo de despedida le dijo;

-no le diga a ella de lo que hablamos, que se dé cuenta a su tiempo.

No había razón para preocuparla más de lo necesario, por lo menos no hasta que supiera que no correría ningún peligro porque él podría defenderla.

Y se encaminó de nuevo a su entrenamiento, durante horas estuvo luchando por lograr ese punto que sentía tan cercano desde hacía tiempo y que aun así no podía alcanzar y siendo ya de madrugada se sentó un momento en el frío suelo de la camara de gravedad y cerrando los ojos un instante no se dio cuenta en que momento el sueño le venció.


Caminaba por un pasillo estrecho y blanco que conocía muy bien, la nave central de Friezer, y por primera vez en mucho tiempo sintió la falta de gravedad y lo incómodo que era andar siempre con el sensor a través del cual podían medir el poder de los enemigos y a la misma vez el medio a traves del cual Friezer sabía que hablaba y donde estaba. De repente se vió junto al Nappa de su juventud que le decía sin poder ocultar su miedo;

-Vegeta, Friezer te busca, debes ir pronto a sus habitaciones privadas porque está muy molesto y si no te apuras podría enfadarse todavía más.¿qué fue lo que hiciste para enfadarlo así?

Vegeta no tenía ni la más minima idea, pero no le extrañaba, si Friezer quería "castigarlo" por algo no necesitaba que ese algo fuera real. Sabía como siempre que de nada serviría negarse a ir, Friezer era mucho mas poderoso que cualquiera allí y tarde o temprano lo tendría frente a él, así que sin responder se encontró frente a la puerta del monstruo y sin llamar entró.

Friezer estaba sentado en su trono de espaldas a él, y a sus pies había un cuerpo ensangrentado que no pudo precisar a quién o a qué había pertenecido. El monstruo empezó a hablar;

-mi querido Vegeta, veo que has estado muy ocupado como para seguir mis órdenes, pero no te preocupes te liberé de tus distracciones para que puedas seguir siendo uno de mis soldados preferidos.

Vegeta empezó a sentir como le empezaba a latir el corazón con fuerza mientras sin poder evitarlo se acercaba al trono, el cuerpo que no había distinguido a la entrada seguía tirado como un desperdicio y al acercarse pudo distinguir unos mechones de cabello azul entre el cráneo despedazado de lo que había sido Bulma y empezó a sentír una furia inmensa .

Se abalanzó contra Friezer pero fue detenido por Dodoria y Zarbon que aparecieron de la nada y lo sujetaron y estando de frente a Friezer pudo ver que en sus brazos tenía un bebé ensangrentado de grandes ojos azules.

Friezer de nuevo habló;

-muy mal Vegeta, veo que estás más allá de mi perdón , no debiste distraerte de tus obligaciones, pero ya que este niño nació, bueno, lo tuve que sacar porque la madre no era muy cooperadora y como ella ya no está necesitará alguien que le cuide, imagino que dado que tu tampoco podrás cuidarlo harás lo que tu padre hizo y me lo confiarás a mí.

Vegeta por un momento sintió todo el dolor y la humillación que vivió bajo la esclavitud de Friezer y al dolor de la pérdida de la mujer se unió la furia de ver repetida la misma historia en su hijo, y liberando toda la energía que podía vio la energía de su cuerpo aumentar y estallar en una explosión de poder.


Lo despertó la voz de la mujer, pero se sentía algo diferente y al mirar su cuerpo vió que estaba cubierto de un brillo dorado y la sensación de furia persistía.

Después de todo Kakarotto había tenido razón una vez que lo oyó comentar que el deseo de proteger a la tierra le había dado el impulso para lograr el ascenso a supersayayin, en él tambíen había funcionado un impulso parecido.

Se tranquilizó recuperando su nivel normal y lo intentó de nuevo y de nuevo lo logró, ahora que su cuerpo sabía el camino instintivamente lo encontraba cada vez que lo quería.

La escuchó de nuevo y decidió que era un momento de triunfo que quería compartir con ella, ahora podría defenderlos de cualquiera, podrían venir los androides, o Kakarotto o el muchacho que podía convertirse en supersayayin, no importaba, y ascendiendo de nuevo se dirigió hacia donde ella estaba.

-Vegeta..., Vegeta..., VEGETA.

-¡QUE! .¿Siempre tienes que ser tan escandalosa?

Y apareció ante ella, como un supersayayin, con un brillo dorado envolviéndolo, su cabello se había vuelto rubio y sus ojos esmeralda y la miraba sonriendo con orgullo.

La mujer por primera vez en la historia se había quedado sin palabras y lo miraba con la boca abierta, cosa que a él le divirtió mucho y decidió bromear con ella;

-¿Para que me llamas?, por tus gritos creí que algo te estaría matando.

Ella pareció ganar un poco de compostura, y le contestó con una voz llena de alegría;

-Vegeta, eres un supersayayin, te ves, fantástico, guapísimo¡estoy tan feliz y tan orgullosa de ti! Estoy segura que los androides no tendrán nada que hacer contra ustedes.

¿Cómo que ustedes? El no necesitaba de nadie para defenderlos, y se lo hizo saber;

-¿Ustedes? Yo solo puedo con esas latas, no creas que voy a dejar que alguien más intervenga en mi diversión.

Afortunadamente ella volvió a ser quien era y empezó a buscar un poco de pelea con él.

-¡ que prepotente!. ¿ nunca te dieron clases de humildad?, pero bueno, acércate porque quiero averiguar cómo besa un supersayayin.

Vegeta estaba realmente feliz por lo que riendo la molestó un poco mas;

-¡es eso todo lo que quieres!. ¿desde cuando tienes tan poca ambición?.

Bulma rió también.

-OH, es que no sé que tanta de tu energía toma tu transformación, no quería ponerte en un compromiso, pero bueno, ya que pareces estar dispuesto a algo más puedo sacrificarme.

Vegeta más que nunca se alegraba de haberse unido a la mujer, y se lo demostró todo lo que quedaba de la noche...

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Y esa es la versión de Vegeta y mi versión de como consigue el ascenso a supersayayin, espero que les haya gustado.

Muchísimas gracias por los comentarios, me animan mucho para actualizar pronto.

Lo próximo brinca un par de meses, cuando ella se dé cuenta.

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