-Dragon ball Z no me pertenece pero lo que piensa el personaje en el título que está en itálica sí.
-
-
Bulma, trunks 5 meses
-
-
Luego de tres meses desde la última vez de haber visto a Vegeta Bulma se sentía cada vez más gorda, especialmente hacia delante y hacia los lados.
No es que hubiese comido más de la cuenta, a pesar de las continuas súplicas de su madre para que probara todos los platillos que se había dedicado a cocinar especialmente para ella había tratado de cuidarse dentro de lo razonable, además había hecho yoga para embarazadas, Pilates para embarazadas, estaba con una nutricionista, nadaba y no le quedaba nada por probar, nada que el dinero pudiera comprar para poder recuperar su figura rápidamente una vez que naciera el bebé.
Hasta estaba haciendo meditación para programar su imagen corporal post parto, no sabía si funcionaba pero nada se perdía intentándolo.
Para esas alturas se había dado cuenta de que era un varoncito, cosa que le llenaba de ilusión, claro, posiblemente si hubiese sido una niña a estas alturas estaría igual de ilusionada comprando vestiditos y muñecas como ahora lo estaba al buscar pantaloncitos y avioncitos para adornar su habitación.
Hacía unas semanas lo había sentido moverse por primera vez, muy adelantado según le dijo su médico para ser su primer bebé, pero después de todo era medio sayayin y se había dado cuenta que sus pequeños movimientos de bebé apenas formándose cada vez eran más fuertes y últimamente inclusive estaban empezando a ser dolorosos, también se había dado cuenta que aparentemente su estado de ánimo afectaba mucho al bebé, pues si se sentía enfadada por alguna razón los movimientos se hacían más intensos y si por el contrario se sentía relajada podía a veces sentir a su bebé meciéndose dentro de su vientre.
Tenía que preguntarle a Milk si ella había notado algo semejante durante su embarazo, sabía que de nada serviría consultárselo a su obstetra.
El no tenía experiencia con bebés sayayin.
Ahora, si la llamaba a preguntarle Gokú se daría cuenta de lo que había sucedido y necesitaba hablar con Vegeta antes, después de todo a pesar de que su madre le había sacado de la duda al verificar que Vegeta estaba más que enterado del embarazo no le parecía correcto no decírselo ella también y además estaba el punto de enterarse a ciencia cierta si la había abandonado o no.
Ya antes se había marchado por tiempos prolongados, inclusive estaba el tiempo en que tomando la nave espacial se había ido por todo un año, justo antes de que apareciera el muchacho del futuro y de darse cuenta de que sus días de tranquilidad estaban contados, pero en ese tiempo todavía no eran pareja.
Pero contrario a esa vez, esta ella podía sentir con total seguridad que continuaba en la tierra pues a veces algún pensamiento de él se colaba en su mente, generalmente la imagen de algún lugar, una montaña o la imagen de el mar.
Ella se imaginaba que eran vistas del lugar en donde Vegeta estaba y de cierta manera la tranquilizaba darse cuenta que el lazo que los unía seguía allí, tan fuerte para ella como lo había sido desde antes de que él se marchara.
Pero le preocupaba que pudiera estarse debilitando para él, o que ya no tuviera ninguna importancia del todo.
Durante esos meses había luchado contra el deseo de llamarlo como la noche en que se había transformado en super sayayin por primera vez para aclarar las dudas que tenía del porqué de su comportamiento, de porqué la había dejado por todo ese tiempo.
Tenía plena seguridad de su fidelidad, sabía que él jamás pensaría que había otra mujer merecedora de sus atenciones en la tierra, además de que estaba convencida de que lo que le había contado de los sayayin eligiendo una sola pareja de por vida era cierto.
Pero entonces¿qué era?
Él podría haber seguido entrenando allí, tanto ella como su papá habían continuado mejorando sus robots de entrenamiento y aumentando la potencia de la cámara de gravedad hasta el último día que había estado allí, e inclusive algunos días después de que se marchara, estaba segura que en ningún otro lugar encontraría mejores aparatos para entrenar.
La única razón que se le ocurría era que su embarazo le estorbaba por alguna razón, talvez fuera por los achaques, ciertamente habían sido muy incómodos, pero no para tanto, y ya hacía dos semanas que prácticamente se habían ido, además él era un hombre hecho y derecho como para salir huyendo por un poco de nauseas.
No, no podía ser eso.
¿Sería que quería un compañero de entrenamiento y había ido a buscar un rival para probar sus nuevos poderes?
Inicialmente se imaginó que si había hecho eso posiblemente en vez de pedir cortésmente que alguien entrenara con él mas bien buscaría pelea y practicaría de esa manera, así que se dedicó durante unos días a buscar noticias de alguna catástrofe inexplicable o algún ataque a alguna nación del que ningún grupo se hubiera hecho responsable.
No encontró nada.
Lo ultimo que se le ocurrió es que estuviera entrenando con alguno de los muchachos, bastante improbable pero no imposible.
¿Pero como averiguarlo sin tener que dar explicaciones?
Y con lo avanzado de su embarazo era imposible que no salieran las preguntas de rigor y no quería encontrarse con ellos sin saber que decir cuando le preguntaran acerca del padre.
¿Estaba con ella, o iba a criar a su bebé sola?.
Ella misma no estaba segura de las respuestas a eso, pero tenía demasiado orgullo como para buscarlo y preguntarle directamente, al menos hasta que apareciera solo.
Si aparecía.
Pero aún así necesitaba saber de él y de alguna manera salir de sus dudas, ya se le ocurriría que hacer una vez que tuviera suficiente información para elaborar un plan.
Las imágenes en su cabeza eran de montañas o mar, así que los candidatos más lógicos para preguntar serían Goku que estaría entrenando con Piccolo y Gohan en su casa en las montañas o Krillin que seguía viviendo en Kame house, pero lo ideal sería preguntarle a alguien que estuviera de uno de esos lugares al otro para salir de la duda con un solo contacto y evitarse tener que amenazar a más de una persona para que no regara el chisme de su embarazo antes de tiempo y en ese caso el candidato perfecto era Yamcha, que estaba en contacto con ambas partes y le temía con justas razones a Vegeta.
Luego del incidente de la fiesta Yamcha había entendido la "indirecta" y se había alejado de ella de una vez por todas, sin embargo a pesar de lo violento de su ultimo contacto con el tiempo el recuerdo de los buenos tiempos le habían ganado el lugar a los malos y de nuevo lo recordaba como a un buen amigo con el que había compartido muchas aventuras y al que le debía mucho.
Y ahora más que nunca necesitaba buenos amigos.
Así que arriesgándose a que Yamcha se sintiera resentido por su ultima conversación o demasiado temeroso de Vegeta y se negara a hablar con ella tomó el teléfono y encerrándose en su habitación para que su madre no la fuera a interrumpir y si Yancha no quería hablarle no hubiera testigos de algo tan molesto, marcó su numero y sintiéndose algo angustiada lo oyó timbrar por un rato.
Se imaginó a Yamcha mirando el identificador de llamadas mientras decidía si contestaba su llamada o no.
Casi había pasado el minuto que daba el teléfono antes de pasar a la contestadora automática cuando él se dignó contestar;
-¿ hola?
-hola Yamcha, es Bulma. ¿Qué tal estas?
Aquí Bulma escuchó un suspiro, y luego escuchó como Yamcha hablaba en un tono alegre.
-¡Bulma, como me alegra oírte!, tenía miedo que luego de la última vez en que hablamos me hubieras borrado de la lista de tus amigos. Y dime¿ a qué debo el honor de tu llamada?
Ella también se alegró, aunque las cosas entre ellos no hubiesen funcionado como pareja eso no quería decir que no lo apreciara, y mucho.
Lo ultimo que quería era enojarse con las personas importantes en su vida cuando se acercaba el momento en que talvez murieran para no poder ser resucitadas de nuevo.
Pero no podía soltar por teléfono una bomba como que estaba embarazada del hombre que casi lo mata la ultima vez que se habían visto, así que mejor lo invitó a que se vieran para tomarse un refresco, de momento el café le daba acidez, para ponerse al día de que estaban haciendo los muchachos y averiguar si sabía algo de Vegeta.
Sin embargo cuando se lo propuso Yamcha no pareció muy convencido de que fuera una buena idea, por razones muy obvias;
-eh, claro que me gustaría verte Bulma, pero¿sigues con Vegeta? Porque como yo no le caigo muy bien no me gustaría meterte en un problema. ( si claro, meterme en un problema, lo que temes es que te mate, pero comprendo tu preocupación, si fuera tú me preocuparía lo mismo)
-no te preocupes Yamcha, él anda de excursión en quien sabe donde desde hace unos meses y aunque apareciera de la nada no tiene ningún derecho de prohibirme ver a mis amigos, y ¿todavía somos amigos, verdad?
-claro Bulma, siempre seremos amigos, si me lo permites.
Luego de eso tan solo se pusieron de acuerdo en donde verse para tomarse un helado la mañana siguiente, ella no le adelantó nada de su estado. Prefería que él se diera cuenta y ya.
Vería como responder a sus preguntas cuando se presentaran, le pareció más sencillo de esa manera.
A la mañana siguiente buscó un vestido que esperaba no la hiciera ver tan, inflada, y se fue a la heladería donde quedaron de verse a las 11 de la mañana.
Cuando ella llegó él ya estaba allí y pudo ver como aunque inicialmente al verla había sonreído ampliamente esa expresión rápidamente fue sustituida por una expresión de asombro y luego para cuando ella estuvo lo suficientemente cerca como para saludarlo él apenas podía disimular su enojo.
Decidió saludar ella primero;
-¡Hola Yamcha!
-hola.
Dado la expresión de Yamcha decidió quitarle importancia al asunto y soltar la noticia que ya era más que evidente pero así darle la oportunidad de tratar el tema para luego pasar a lo que la había llevado allí en realidad;
-Quería darte una noticia¿quieres adivinar?
Yamcha dejó salir un pequeño bufido y sin cambiar su expresión le dijo;
-hmp, imagino que te refieres a que te embarazaste, felicidades. Por lo que me dijiste ayer imagino que Vegeta se fue luego que lo supo.
Aquí Yamcha cambió su expresión a una de odio y añadió:
-¡ese maldito!, No podía esperarse otra cosa de él.
Esto provocó un enojo tremendo de Bulma con la esperable reacción de su hijo, Yamcha debió notar algún cambio en la cara de ella porque suavizando su voz preguntó;
-¿cómo estás?
Bulma no estaba muy segura de cómo contestar esa pregunta, tanto la manera en que se sentía fisicamente así como su estado anímico variaba mucho de un momento a otro, pero la verdad es que no tenía ganas de momento de compartir nada de eso con él porque le había molestado mucho que hubiera juzgado a Vegeta desde el principio, pero de nuevo ella lo había llamado para saber si él sabía algo que ella no, así que no lo dejó hablando solo como había deseado inicialmente sino que apenas reprimiendo ella también el enojo en su voz contestó con una expresión neutra;
-estoy feliz de mi bebé, es un niño. Y esto del embarazo a sido una gran experiencia. En cuanto a Vegeta, si, no sé de el desde hace algunos meses, pero se fue antes de haber discutido lo del embarazo y las cosas habían ido muy bien hasta entonces, en todo caso no es como si fuera la primera vez que se iba a entrenar quien sabe a donde por temporadas.
Bulma estaba sintiéndose incómoda de estar allí, obviamente no había sido la mejor decisión, le molestaba más de lo que hubiese podido imaginarse el que Yamcha ofendiera a Vegeta, aunque se lo mereciera ella era la única con derecho a decir algo al respecto.
Yamcha debió notar que había cometido un error porque trató de disculparse;
-lo siento Bulma, sé que conoces a Vegeta mejor que cualquiera de nosotros y respeto tus decisiones y me alegra que estés feliz por tu bebé, imagino que tu mamá estará que no cabe de la felicidad.
-si Yamcha, y ya veo que fue un error el pensar que podía seguir contando contigo como amigo, adiós.
Yancha entonces adelantandose un poco, pero sin tocarla le dijo;
-Bulma, en serío, discúlpame, no debí haber dicho nada de eso. Sigo considerandote mi amiga, y siempre te voy a querer mucho como amigo. Tomemonos ese helado, por favor.
Decidió que bien que mal no había esperado que Yamcha se sintiera feliz por su embarazo así que aceptó sus disculpas y se sentó a comerse el helado del sabor que tenía antojo desde que había decidido ir allí.
Aprovecharon el tiempo hablando de los que ambos habían hecho, de las cosas que le habían sorprendido de su experiencia como próxima madre y de las cosas asombrosas que su madre había hecho desde que se había enterado, de lo bien que lo había tomado su papá una vez que tuvo tiempo para digerirlo y luego de que lo puso al día de su vida, omitiendo bastante su relación con Vegeta para no volver a calentar los ánimos, hablaron del entrenamiento al que él se estaba sometiendo y ella tuvo cuidado de preguntar de todos los muchachos y lo que sabía de ellos, donde estaban, que estaban haciendo para aumentar su poder, quienes estaban entrenando juntos.
No pudo averiguar nada de Vegeta.
Tampoco se había acercado a ninguno de los muchachos que Yamcha supiera.
Yamcha le dijo que dado que la temporada había llegado a su fin y le daban vacaciones de su equipo había pensado irse a entrenar al desierto, pero que estaría llamándola semanalmente para estar al tanto de su condición, pues se enteró que ella quería darle la sorpresa a los muchachos una vez que su hijo hubiera nacido para no distraerlos de su preparación para defender a la tierra.
Bulma para esas alturas se sentía muy agradecida con él por su preocupación, cosa que no había hecho el padre de su hijo. Esto le despertaba una emoción agridulce. Suponía que si le hubiera dado otra oportunidad a Yamcha este se habría portado como un gran esposo y padre.
Pero se daba cuenta que ha pesar de eso ella no hubiera sido feliz.
No cambiaría el tiempo pasado con Vegeta por nada del mundo, así la hubiera abandonado.
Si es que lo había hecho, aún estaba por verse.
Luego de eso regresó a casa sintiendose algo consolada al saber que aún contaba con Yamcha como amigo, pero todavía más preocupada de no saber nada de Vegeta y por lo que había podido averiguar ninguno de los muchachos tampoco.
El resto del día pasó como un día cualquiera, hizo sus ejercicios, trabajó un poco, había decidido no descuidar sus obligaciones con la compañía porque de todos modos la distraía de sus preocupaciones, cenó y luego vió una película chistosa con sus padres.
Siendo ya tarde se fué a acostar, entró en su habitación y cuando se estaba poniendo su pijama escuchó una voz muy conocida que le dijo;
- ¡Por kami¡cómo has crecido!
- ¿Cómo te atreves a decir algo así¡ Por supuesto que he crecido, estoy embarazada !, o qué¿crees que desde que te fuiste no he hecho otra cosa más que comer? .
-
-
Lo que sigue es la explicación de donde estuvo Vegeta en todo ese tiempo¿alguno se imagina?.
Les agracezco mucho sus comentarios a pesar de que ahora no actualizo tan rápido, se acerca el fin de año y tengo que ponerme al día con un montón de cosas.
Quise introducir de nuevo a Yamcha porque en el anime él ya está enterado del bebé de Bulma y aunque al principio quería que tuviera otro encontronazo con Vegeta decidí que ya lo había tratado muy mal y lo iba a dejar descansar un rato.
No olviden comentar, eso me dá animo para seguir escribiendo.
-
