Dragon ball Z no me pertenece, bujuu, bujuu, snif.

Dado que no hay manera en que pueda usar ni las negritas ni las itálicas los pensamientos están dentro de ( ). Ni modo.


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Vegeta, Trunks 5 meses II

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Luego de un rato la sintió acercarse a la habitación y entrar sin percatarse que él estaba allí, a continuación para su deleite empezó a quitarse la ropa para ponerse otra para dormir, pero no vio la imagen que ella reflejaba en sus pensamientos sino una mucho más, grande. Y sin poder atrapar las palabras que salieron de su boca se sorprendió diciendo lo primero que se le vino a la mente;

-¡Por kami, cómo has crecido!

Antes de escuchar su respuesta se dio cuenta de que había sido lo más equivocado que pudo haber dicho en ese momento por la manera en que el ki de Bulma aumento en un instante y por lo roja que se le puso la cara.

-¿Cómo te atreves a decir algo así?¡ Por supuesto qué he crecido, estoy embarazada!, o qué ¿crees que desde que te fuiste no he hecho otra cosa más que comer? .

Acto seguido lo que había temido ocurrió, pues al sentir la ira de Bulma su pequeño hijo se inquietó y al no poder entender que ella no estaba en ningún peligro se movió con tal intensidad que enviando un pie contra las entrañas de su madre la envió al suelo del dolor.

Vegeta sintió materializarse todos sus temores ante la imagen de la mujer, que se retorcía de dolor en suelo de la habitación con los ojos llenos de lágrimas y él mismo se encontró haciendo un esfuerzo para no gritar de miedo.

Logró controlarse a tiempo y rápidamente se le acercó y con cuidado la levantó llevándola hacia la cama, donde la acostó y secando sus lágrimas la miró durante un rato con preocupación, para esas alturas ella parecía haberse calmado como por arte de magia, lo cual lo tranquilizó a él también.

A continuación y ya con la cabeza fría procedió a examinarla como hubiera hecho con él mismo luego de una batalla para evaluar la necesidad de buscar ayuda mèdica, sin embargo tal parecía que el dolor de la mujer estaba disminuyendo por lo que pudo notar en los latidos de su corazón y en su respiraciòn y por fortuna no parecía que estuvieran apareciendo signos de ninguna lesión interna, así que al final le dijo:

-No dije que creyera que estas gorda, conozco la diferencia entre eso y un embarazo, pero tienes que aprender a controlar tu carácter. Ese niño pareciera que ha heredado las habilidades telepáticas de los sayayin y puede sentir tus emociones pero no sabe como diferenciar un peligro real de un berrinche y como reaccionar ante ellas sin ponerlos a los dos en peligro. Esta vez tuviste suerte, no parece que tengas ninguna lesión importante. Pero como yo soy el único que puede ayudarte con eso vas a tener que aguantarte el que yo esté aquí hayas descansado lo suficiente de mí o no.

Vegeta no pudo evitar que saliera algo de resentimiento en sus palabras, él estaba muy conciente que Bulma no lo había querido a su lado y por eso se había marchado por todo ese tiempo.

Y esa actitud irracional de la mujer podía haberle costado la vida a ella y a su hijo.

Detestaba el tener que aceptar así fuera ante él mismo que estaba preocupado por ella y que esa misma preocupación lo había empujado a regresar a un lugar al que no era del todo bienvenido.

Estaba enfureciéndose cada vez más consigo mismo por su debilidad por la mujer cuando la escuchó hablar;

-Vegeta, creíste que yo quería que te fueras. ¿Cómo pudiste creer algo así?. ¡No puede ser que no te enteraras de que me gusta tenerte cerca!.

Aquí Vegeta se puso un poco a la defensiva, la mujer no podía haber sido más clara en sus deseos, aunque ciertamente él había decidido que debía irse por un tiempo para entrenar más eficientemente ella no había hecho nada para detenerlo y de hecho lo había empujado a que se largara más pronto.

De manera que no iba a dejar que le echara la culpa de su partida enteramente a él;

- Y que se supone que debía entender cuando dijiste que podía " hacer lo que me diera la gana, pues de todos modos tenías mucho trabajo así que te haría bien descansar de mí por un tiempo", además parecías desesperada por que me largara de una vez por todas.

-Pues lo lógico, que te iba a extrañar pero que comprendía que en ese momento debías estar preparándote porque para la llegada de los androides ya falta muy poco tiempo.

Vegeta se quedó unos segundos viéndola con la boca abierta.

¡Esta mujer endemoniada no podía pretender que le estuviera leyendo la mente en todo momento para saber que era lo que estaba deseando realmente!.¿No sabía que requería demasiado esfuerzo y se suponía que pudiendo hablar las cosa eso debía ser innecesario?

Así que sin poder creer del todo que esos meses de alejamiento se hubieran debido tan solo a un malentendido le dijo;

-No puedes estar hablando en serio.

En ese momento escuchó a Bulma reír cosa que le enojó aún más de lo que ya estaba.

¡Además de todo ella encontraba la situación chistosa!, obviamente no era ella la que había estado durmiendo a la intemperie.

A estas alturas debería estarse disculpando y cuando ella abrió de nuevo la boca supuso que eso era lo que iba a hacer, así que le puso atención para decidir si aceptaba su disculpa fácilmente o no.

-Esta bien, fue un malentendido porque no estás muy al tanto de la manera de decir las cosas de las mujeres en la tierra, además esa fue la mañana en que me quería hacer la prueba de embarazo, por eso era mi prisa en que te fueras a entrenar, pero ya que vimos donde estuvo el problema estoy dispuesta a perdonarte.

La reacción de Vegeta no tardó nada en esta ocasión, él no era ninguno de los humanos estúpidos con los que ella estaba acostumbrada a tratar, a él no lo iba a engañar con sus palabras;

-¿Perdonarme de qué? No es mi culpa que digas una cosa cuando quieres dar a entender otra, en todo caso deberías tu estar pidiéndome perdón a mí. ¡Soy yo el que tuvo que irse!

-Ni que fuera la primera vez. ¡Ya lo habías hecho por gusto!, en todo caso, para estas ocasiones hay un ritual de reconciliación de la tierra que estoy segura que te va a gustar.

Vegeta sintió como su enojo se derretía, si, èl solìa marcharse por temporadas y esa vez ya había decidido hacerlo antes de que ella dijera nada, ademàs estaba muy al tanto de que cada vez que Bulma quería enseñarle un nuevo ritual de la tierra a solas solían terminar teniendo sexo salvaje, que era lo que él quería desde el momento en que la había visto de nuevo.

Estaba seguro que muchos, sinó todos, esos rituales se los había inventado ella, pero le gustaba su manera de hacer las cosas, así que si esa era la manera en que ella quería pedir perdón estaba dispuesto a aceptarlo por esta vez.

Por lo cual dejó su expresión seria y no pudo evitar sonreír pues podía sentir el deseo de ella también, decidió seguir su juego y le preguntó;

-¿Cómo es que estás tan segura que me va a gustar?

- Si no te gusta puedo compensarte como quieras y buscar un ritual sayayin que te parezca apropiado, pero probemos primero el mío.

Y diciendo eso lo acercó a ella y besándolo inició un ritual que definitivamente se volvió una costumbre luego de cada discusión.

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Durante la noche ella le había preguntado por el momento en que se dio cuenta de su embarazo y pareció sorprenderle mucho el enterarse de lo temprano que había sido.

Si la tomaba a ella como muestra, estos humanos eran realmente poco perceptivos, la mujer se había dado cuenta que cargaba con otro ser hasta meses después de que él lo hubiera empezado a hacer.

En algún momento luego de que ambos desahogaron sus deseos reprimidos por tantas semanas y ella se quedó dormida pudo observarla con detenimiento, ciertamente no tenía la imagen que ella le había transmitido durante las sesiones que ella le contó hacía de "programación mental", era una muy diferente pero de alguna manera igual de atractiva, sus pechos estaban más grandes y redondeados al igual que su abdomen, de hecho toda ella se notaba más rellenita y aprovechando que ella roncaba suavemente señal de que dormía profundamente acarició la piel de su vientre sintiendo un ligero movimiento proveniente de su hijo, por lo que usando su lazo mental por primera vez habló con él;

-sh, quieto, no despiertes a tu madre, necesita descansar.

Luego de decir esto y sentir como el niño parecía ponerse a descansar también abrazó de nuevo a su mujer y cerrando los ojos dejó que la sensación de tranquilidad y pertenencia lo envolviera aunque fuera por un momento antes de regresar al mundo real.

Un rato más tarde su reloj internó le avisó que ya era hora de levantarse a seguir entrenando, así que sin despertar a la mujer se levantó y luego de vestirse volvió a su antigua rutina.

El clima de ese lugar seguía cambiando, ahora se ponía cada vez más frío, cosa que encontraba muy incómodo, y para peores, de la ropa que había adquirido la que abrigaba más no era adecuada para entrenar así que ni modo, seguiría entrenando con su ropa de siempre.

Atravesó rápidamente de la casa a la cámara de gravedad, pues esta era bastante más caliente que el exterior y de pasada miró su vehículo, el cual había dejado cerca de su lugar de entrenamiento.

Parecía mentira lo rápido que se había acostumbrado a sentir ciertas cosas como suyas, en otro tiempo, estando en el ejercito de Friezer ni siquiera su propia vida le pertenecía realmente.

Ahora además de algunas otras cosas, ese pedazo de lata era suyo, y eso le daba una sensación de logro, pues sintiendo algo de orgullo con el le podría demostrar a la mujer que ciertamente podía manejar cualquiera de esos aparatos como le había dicho que sería el día que se habían unido por primera vez.

Era como una señal palpable de que las cosas habían mejorado para él.

Luego de unas horas de entrenamiento sintió el ki de Bulma en la cocina por lo que se imaginó que estaría desayunando, se concentró para buscar la presencia de la anciana también, pues sabía que si llegaba y esta no estaba era posible que la mujer tratara de cocinarle algo para agradarlo y no tenía deseos de tener una discusión con ella.

Pero mucho menos quería sentirse enfermo luego de comer algo que ella preparara.

Bien que mal tenía que soportar la presencia de la anciana, así que por lo menos podía aprovechar sus habilidades culinarias que hasta él tenía que reconocer, aunque no en voz alta, eran tan buenas como las de Bulma eran malas.

Así que sintiendo que ambas estaban en la cocina se dirigió hacia allí para comer y luego continuar con su entrenamiento.

Cuando entró le llamó la atención que tanto la mujer como la anciana lloraban de la risa, pero no tenía ninguna intención de averiguar que sería la cosa tan graciosa que las tenía en ese estado, por lo que simplemente se sentó y empezó a comer de los alimentos que ya estaban servidos.

La anciana cuando lo vió llegar dirigió toda su atención a él, tenía meses de no verla y aparentemente ella lo había extrañado por el gritito de alegría con el que lo recibió antes de decirle;

-¡Vegeta, que bueno que estás de vuelta, no tienes idea de cuánto te hemos extrañado todos aquí! Más tarde tienes que contarnos que hiciste en todo este tiempo.(que iba a estar haciendo¡entrenando!) Le estaba comentando a Bulma que deberías ver el cuarto del angelito, dado que ustedes están compartiendo la habitación a Bulma le pareció una buena idea tomar su antiguo cuarto que esta junto al tuyo para el muñequito.¡ Es encantador, parece un sueño !

Mientras decía eso le llenaba el plato con comida lo cual Vegeta tomó como excusa para no tener que responder a ninguno de sus comentarios, pues en todo momento se aseguró de tener la boca llena y la mujer no podría reclamarle por no ser cortes con su madre, pues había sido muy clara en alguna de sus discusiones iniciales que era peor ofensa hablar con la boca llena que no hablar del todo.

El que la anciana fuera buena cocinera no era suficiente como para hacerlo querer fraternizar con ella.

Sin embargo si le puso atención especialmente por haber usado palabras como "angelito", "encantador" y "muñequito" al referirse a su hijo.

Esas no eran palabras para usarse junto con sayayín, y por primera vez se dió cuenta de que su hijo tendría que crecer en la tierra junto con la anciana.

¡ Demonios!, ella había criado al ser testarudo, berrinchudo y caprichoso que era su mujer.

Tendría que hablar con Bulma acerca de cual era la manera adecuada de educar a un sayayin para que no saliera con esos defectos.

Sin embargo decidió que no lo haría todavía pues eso era algo para hablar a solas con ella, que era la única otra persona a la cual le debía interesar eso.

En esa mañana también la mujer le dijo que había visto su vehículo y se sintió orgulloso cuando, al ofrecerle llevarla a dar un paseo como había quedado pendiente de su noche de rituales para su unión ella pareció palidecer de la emoción y durante unos segundos pareció estar buscando las palabras precisas para demostrar su alegría, al final dijo que le parecía que no le quedaba combustible y se ofreció a llevarlo a los edificios donde le daban mantenimiento a los vehículos de la corporación para llenar su tanque.

Se notaba que también a ella le había gustado.

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Muchísimas gracias a todos los que han puesto comentarios, me encanta leerlos y algunas veces me dan ideas también por lo que estoy agradecidísima.

Los siguientes capítulos, el cuarto de Trunksy

-Por cierto, espero que ninguno haya pensado que las primeras palabras que Vegeta dijera a su hijo iban a ser algo como "cuchi, cuchi cu".Y me disculpo con la gente que no haya leído mi otro fanfic por continuar haciendo referencias a el, pero por si acaso quieren saber a que se refieren los personajes cuando hablan de sucesos pasados, todo a lo que se refieren está alli.

XimeB