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¡Hola!, yo de nuevo, no sé en que momento ya está navidad encima y quise hacer una pequeña historia dentro de esta historia conmemorando la época, dado que me agarró tarde los capítulos van a ser muy cortos para que me dé tiempo de hacerlos y subirlos en esta semana.
Espero los disfruten.
Y muchas gracias a Akira Toriyama sin el cual estos personajes no existirían.
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Bulma navidad. Trunks 7 meses
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Había transcurrido cerca de un mes desde el día que se había dado cuenta del tipo de vida que posiblemente tendría su bebé una vez que fuera lo suficientemente grande como para defender él también a la tierra.
También se acercaba rápidamente el día en que sus amigos y pareja se enfrentaran a los androides de los que había hablado el muchacho del futuro y a pesar de que sabía que tanto Vegeta como los demás estaban entrenando muy duro y aumentaban su poder a un ritmo asombroso no tenía idea, al igual que ninguno de ellos, si eso sería suficiente.
Bulma miraba hacia fuera desde la ventana de su habitación observando los copos de nieve que habían empezado a caer desde la noche anterior. Desde algunas semanas antes de navidad su madre había adornado la casa con luces y guirnaldas y en el centro del salón donde cenaban en los días especiales había colocado un enorme árbol lleno de luces y adornos de cristal que se remontaban inclusive al tiempo en que sus abuelos habían sido niños y cuyo numero aumentaba conforme pasaban los años.
Cada año de su vida podía recordarlo con ese árbol, era una tradición de su familia que cada uno agregara un nuevo ornamento representando un momento especial para ellos del año que se terminaba.
No era necesario decir que significaba, eso era algo personal.
Para ella el año que terminaba había sido tan intenso como no recordaba que hubiese sido ninguno otro.
Y dado el tipo de vida que había tenido eso era mucho decir.
No había estado muy segura de que quería que representara su figura de ese año, había estado caminando por los centros comerciales mirando los adornos para árbol sin que ninguno le llamara la atención de manera especial, uno que hablara de su relación con Vegeta y de lo que había sido su experiencia con el embarazo.
En eso lo vio.
Unas pequeñas aves de cristal, representaban una familia con una de las avecillas recogida sobre el nido y otra en actitud de estarse apenas posando con las alas extendidas.
Una figura que significaba para ella la imagen de amor, familia y la promesa de dicha futura.
Todo lo que ese año de unión con Vegeta había significado para ella, y el hecho de que sobre sus cabezas se mantuviera como una gran nube la amenaza de que todo pudiera terminar en un instante con la llegada de los androides, daba a su felicidad algo de perspectiva en cuanto a la fragilidad de sus vidas.
Ese día había decidido salir de compras, así que desperezándose se alistó poniéndose un lindo vestido maternal y un grueso abrigo. Cuando iba saliendo se encontró con Vegeta que había hecho un alto en su entrenamiento y estaba tomando chocolate caliente en la cocina.
Bulma se preguntaba si llegaría el momento en que nada de lo que él hiciera le sorprendiera.
Su adicción al chocolate le había tomado por sorpresa, se imaginaba que si no entrenara de la manera en que lo hacía en poco tiempo acabaría rodando de lo gordo, pero como tenía un metabolismo privilegiado no se le notaba ni un gramo extra de grasa.
¡Que vida tan injusta!
Pero de todas maneras decidió advertirle lo que le podía pasar, tan solo para sentirse un poco mejor ella de no poder comer de las golosinas que le gustaban de manera tan despreocupada como él:
- Vegeta¿estás al tanto de que te estás comiendo como un millón de calorías en esa taza de chocolate?
Vegeta abrió los ojos que había tenido cerrados mientras sorbía su bebida y mirándola mientras sonreía, el chocolate tenía ese efecto en él, le dijo;
-¡que amable eres!. ¿Tienes miedo de que a mí también se me vaya a las caderas?
Nadie la tenía de bruta, sí, se lo merecía pero no se iba a dar tan fácilmente por vencida;
-Ahh ¡qué malagradecido!, está bien, puede ser que yo no se nada de batallas y por eso no haya entendido tu estrategia de ponerte gordo para que los androides mueran de risa cuando te vean.
-tranquila, no, esa no es mi estrategia, pero sabes, no es tan mala idea, puedo llevar a alguien gordo para que bloquee su visibilidad. ¿Quieres venir conmigo?
La mente de Bulma como siempre trabajaba a mil por hora y de repente se le ocurrió una idea;
-¡Vegeta, eres un amor!, si, claro que quiero que me acompañes, ya casi es navidad y tenemos que ir a comprar los regalos para darles a mis padres y para intercambiar entre nosotros. Yo ya estoy lista, pero es mejor que tu te pongas algo más caliente porque afuera está nevando.
Pocas veces conseguía sacarle esa expresión de inocente escepticismo, tardó algunos segundos en reaccionar, luego de casi atragantarse y posiblemente quemarse la lengua con su chocolate.
-¿de qué estás hablando?, yo no he dicho que te vaya a acompañar a ningún lugar y no tengo idea de lo que estás hablando.
A pesar del tiempo, Bulma solía olvidar lo ajeno a todas las costumbres terrestres que era Vegeta, así que decidió explicarle.
-Vegeta¿habrás notado que la casa está decorada con luces y adornos al igual que toda la ciudad?
-si...
-¿ y te pareció normal?
-Mujer, en este planeta de locos nada me parece normal.
Bulma sentía algo de ternura ante su sinceridad, sabía que para él todo era nuevo y que se sentía tonto preguntando cosas que veía le respondían como si fuera lo más obvio del mundo, por lo que decidió aclararle las cosas de la manera más sencilla que pudo.
-Navidad es una fiesta en muchos lugares de la tierra en el que se celebra el nacimiento de Cristo, que para algunas personas es el hijo de Dios y en el que la gente le hace saber a las personas a las que aprecian lo mucho que significan para ellas dándoles un pequeño regalo. Es una ocasión especial para los niños, pues en esta época es corriente que se les obsequie los juguetes que han deseado todo el año.
A continuación le hizo saber de las tradiciones propias de su familia, como la cena en Nochebuena y al final de esta y antes de abrir los obsequios el poner en el árbol un adorno especial.
Como era de esperar, Vegeta se negó rotundamente a acompañarla de nuevo al centro comercial, así que ella le informó que compraría regalos para sus padres, faltaba más, y que dado que eran pareja los pondría a nombre de los dos.
Y que si por casualidad se le ocurría que quería poner él mismo algo en el árbol había una tarjeta de crédito corporativa a su nombre en su mesa de noche, con la que podía adquirir cualquier cosa que deseara.
Ya él había visto como se usaba.
No le dijo que le comprara nada a ella, eso hubiera sido demasiado humillante, y trató de convencerse que no le importaría cuando en la noche de la cena no hubiera un regalo de su parte esperándola.
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Esta mini historia pienso hacerla en tres partes, esta es la primera, la segunda es esta misma pero de Vegeta y la tercera es el día de nochebuena pero aún no decido desde el punto de vista de quien hacerla.
Gracias a la gente que puso comentarios del último capítulo;dayanarod, que dicha que te hizo gracia lo de la cama con barrotes, ciertamente igual de nada le hubieran servido. metitus!, que bueno que mi fic te hizo reir, eso era lo que buscaba, Elena, si, imagino que Bunny hubiera sufrido aún más si no queda nada, jaz021, posiblemente a Vegeta como a tantos hombres le gustan los vehículos de macho del tipo que sean, dbzilp, a veces ni yo se que sigue¿no se nota? y si, que despiste, se me olvidaba que eres ibbet, Elisabpshady, que bueno que te sigue gustando la historia y Langley que bueno que te gustó lo de los capítulos con más narración que diálogo, la verdad estube preocupada de que eso no les fuera a gustar.
¡Muchas gracias a todos!
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