- Aunque me porté muy bien este año, en navidad no me obsequiaron nada de Dragon Ball Z, sigue perteneciendo a Akira Toriyama.

Y perdón a los que gustan de Yamcha, aunque esta vez no lo traté tan re-mal, y sorry también si Vegeta parece un poco ooc, pero deben recordar que es un capítulo narrado por Yamcha.


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Yamcha un día después de navidad

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Sentado en el servicio sanitario de su apartamento se preguntaba en que momento otra vez se vio envuelto en una pesadilla, todavía no lo tenía muy claro.

Suponía que sería el momento en que decidió que sería buena idea el darse una vuelta de nuevo por Capsule para saludar a Bulma, sus padres y acompañarla un rato ahora que estaba embarazada y posiblemente el salvaje de Vegeta le estuviera dando malos momentos pues desafortunadamente de nuevo había regresado a entrenar en la cámara de gravedad.

Había llamado a la casa y le había contestado la madre de Bulma, y a la señora se le había ocurrido invitarlo a la cena de navidad y él en algún momento de idiotez se le ocurrió aceptar.

Bueno, todavía eran amigos¿no?, había pasado suficiente tiempo como para que fuera seguro¿cierto?, era un tiempo de celebración en la que los malos momentos se olvidaban y las antiguas disputas se perdonaban¿verdad?

NO.

Luego de mucho pensarlo había decidido llevar algunas flores para la anfitriona y un pequeño obsequio para el bebé de Bulma, se decidió por un enterizo de jirafa que su última ex novia le había dicho que era muy bonito y que posiblemente le hiciera mucha gracia a Bunny.

De todos modos había decidido hablar primero con Bulma para preguntarle si ella creía que fuera seguro que él fuera a la cena y ella le había contestado que no tenía nada que temer, pero que de todos modos ella advertiría a Vegeta de que él llegaría para que no tratara de matarlo al entrar a la propiedad.

Eso no fue muy tranquilizante, pero decidió confiar en ella de todos modos, de una manera u otra se vería de nuevo con Vegeta cuando llegaran los androides y no quería que hubiera ningún problema sin resolver entre ellos para ese momento.

No tenía ganas de tener que enfrentarse a los androides y Vegeta.

Para nochebuena él y Puar llegaron a Capsule y al igual que todos los años la propiedad estaba adornada más que un centro comercial.

Ya era cerca de las diez de la noche y la cena estaba planeada para las 11 por lo que no estaban tan mal de hora, al irse acercando a la puerta no pudo evitar sentir un poco de nostalgia por los años que se habían ido, y por los que su estupidez hizo que nunca llegaran.

Bulma era la más increíble de las mujeres, y se sentía también algo culpable por haber contribuido en cierta forma a que acabara en brazos de un asesino despiadado como Vegeta.

¿Qué podía haber visto en él?

Y como no había visto que posiblemente tan solo la estaba utilizando sexualmente, igual que usaba sus habilidades y su dinero para entrenarse.

Era increíble que la mujer más inteligente que existía pudiera ser tan tonta.

Luego de atravesar rápidamente el área verde de la propiedad para llegar a la puerta llamó siendo esta respondida de inmediato por un robot que lo invitó a pasar hacia el salón.

Un árbol imponente se encontraba en el centro, y colgando de el gran cantidad de adornos que Bulma le había contado se remontaba al tiempo de sus abuelos, y otros que pertenecían al tiempo en que ellos juntos con Gokú y otros de sus amigos habían tenido increíbles aventuras.

Sabía que alguno de esos adornos hablaba de él.

Se acercó al árbol y dejó su regalo para el bebé allí, curiosamente cuando lo estaba poniendo miró una caja de condones que alguien había dejado, le pareció que posiblemente algún empleado o alguien que había llegado se habría portado mal y habría desechado la caja en medio de los obsequios suponiendo que nadie lo notaría, eso debía ser, porque cuando la juntó sintió que tenía algo adentro, se sintió algo asqueado, pero también se imaginó que sería un tanto vergonzoso tanto para Bulma como para su madre si en el momento de abrir los regalos, especialmente teniéndolo como visita aparecía esa cosa ahí, así que como todo un caballero decidió ahorrarles el mal momento y tomando la caja la metió en el bolsillo de su chaqueta.

Estaba admirando el árbol, sintiendo que su nostalgia aumentaba cuando Bulma entro a saludarlo.

Siempre fue hermosa, pero de alguna manera la maternidad le sentaba bien, vestía un lindo vestido maternal rojo y había arreglado su cabello en un moño sobre su cabeza y sonreía como si fuera imposible para ella no irradiar dicha.

Como si no pudiera existir sobre la tierra alguien más feliz.

Luego de saludarse y que Bunny también saliera a ofrecer un ponche se quedaron hablando de lo que hacía para entrenar y de lo que sabía de los demás muchachos.

Luego de un rato Bulma se disculpó y fue a llamar a Vegeta, suponía que a pesar de su embarazo seguían llevándose como perros y gatos tal y como antes, porque oyó parte de su conversación a través del intercomunicador,

-Vegeta, ya vamos a cenar, ven

-...

No pudo escuchar la respuesta de Vegeta, pero se la podía imaginar.

-No me importa que no hayas terminado tu sesión de entrenamiento, este es un día especial y se supone que todos los que vivimos en esta casa tenemos que estar presentes.

-...

-¡QUE!, no me importa lo que opines, si tienes intención de comer algo hoy mas vale que vengas porque nos lo vamos a acabar todo.

-...

-YA TE QUISIERA VER INTENTARLO Y...

-...

-Bueno, como sea, haz lo que te dé la gana, mis padres y YAMCHA luego te contamos a que supo esa carne maravillosa que mi madre prepara para los días festivos.

-...

-ok, aquí te esperamos, besito.

Por alguna razón Yamcha se imaginó que esa conversación no iba a poner de muy buen humor a Vegeta.

Luego de un rato vio llegar a un Vegeta recién bañado y que le miraba con el mismo odio que la última vez. Afortunadamente la cena transcurrió tranquilamente, Bulma se veía animada y todos, con la excepción evidente, estuvieron contando historias de navidad.

La cena fue maravillosa, tenía que reconocer que si la vida dependiera de cocinar bien la madre de Bulma sería la última persona con vida en la tierra, cosa afortunada para ella porque eso posiblemente le había salvado la vida al vivir con Vegeta en la misma casa, pues esa mujer solía tratar de incluirlo en las conversaciones a lo que el salvaje ese solo respondía con gruñidos o monosílabas.

Luego llegó el momento de repartir regalos y todo pareció ir muy bien, el padre de Bulma se colocó cerca del árbol y empezó a repartir los regalos uno por uno a cada persona y cada cual a su turno daba un pequeño abrazo de agradecimiento a la persona de la cual había recibido el obsequio, Bulma le dio una linda corbata, pero cuando fue su momento de agradecerle ella agitó su mano desde lejos y le dijo que esperaba que tuviera una muy feliz navidad y un próspero año y el entendió muy bien que era mejor que no tratara de abrazarla, si quería vivir para ver el año nuevo, luego las cosas empezaron a descomponerse cuando ella abrió su regalo para el bebé, tan solo empezó a abrirlo y al mirarlo abrió mucho los ojos y sonriendo dijo que le encantaba pero que no lo iba a sacar más, tan solo se veía un poco de amarillo y crema de la parte de arriba, para no ensuciarlo.

Después el padre de Bulma le pasó un gran paquete de parte de ella a Vegeta, que resultó ser una armadura nueva, nuevamente se desvivía creando algo de la nada para él, quién sabe cuantas horas había pasado tratando de desentrañar los componentes de su vieja armadura para reponerla, pero el maldito tan solo la miró, sonrió levemente y cuando ella se levantó para besarlo no había terminado de acercarse cuando él la apartó.

Más muestras de que no la merecía.

Luego de un rato ya no quedaron más obsequios bajo el árbol y el padre de Bulma se empezó a apartar pues seguía la parte en que los miembros de la familia colgarían sus adornos, y por primera vez en toda la noche Vegeta dijo más de dos palabras juntas:

-todavía falta lo que yo coloqué para Bulma.

El rostro de Bulma durante un momento pareció iluminarse con algo como esperanza y sorpresa.

Pero el Dr. aseguró que había revisado y que no quedaba nada, y le preguntó que cómo era lo que había colocado allí.

-es el anillo de diamante para que los demás machos se enteren de que Bulma tiene pareja, y que más les vale no acercarse,( mirada dirigida por un momento a Yamcha), está dentro de una caja pequeña, de las que traen el estorbo anticonceptivo.

Yamcha sintió que el infierno se habría para recibirlo, y con los ojos llorosos y las piernas temblorosas se disculpó para ir al baño un momento, mientras los demás empezaban una búsqueda frenética de la maldita caja de condones.

¡ A qué salvaje se le ocurría meter un regalo en semejante envoltorio!

Al estar en el baño miró dentro de la caja, efectivamente había una roca de no estaba seguro cuantos quilates, sin pulir, pero definitivamente el diamante más grande que hubiese visto nunca, le daba la impresión de que Vegeta le había dado forma, sin nada de metal, un anillo de puro diamante.

Una piedra que valía el rescate de un rey.

Y él estaba encerrado en el baño con esa cosa en la mano, por un momento pensó lanzarlo todo por el inodoro y unirse a la búsqueda dejando que pensaran que alguien lo debería haber robado.

Pero después decidió que Bulma merecía un poco de felicidad y él no sería el que se la robara.

Aceptaría su destino como un hombre.

O algo parecido, llamó a Bunny al baño donde él estaba, y un momento después la vio llegar muy preocupada y preguntando si algo de la comida le había sentado mal. Sintiéndose terriblemente avergonzado le contó lo que había sucedido y le entregó la caja con el anillo adentro y le pidió le disculpara de todos mientras salía rápidamente por la puerta de la cocina y se iba a su apartamento desde donde el cual el miedo había provocado una diarrea que no lo había dejado despegarse de allí los últimos dos días.

Al menos salió vivo.

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Hola, como vieron al final cambié de opinión y no puse a ninguno de los personajes centrales para dar un punto de vista diferente, espero que no se enojen conmigo por eso, pero es que hacer algo así me ayuda a inspirarme y como las historias las voy creando en el momento y muchas veces, mejor dicho todas, cuando pongo un capítulo no tengo idea de que va a pasar en el siguiente tengo que agarrarme de lo que pueda.

Lunaenamorada, esa disculpa va principalmente para ti, pero te voy a poner las otras versiones más adelante. metitus!, gracias por seguir comentando, no sabes lo mucho que me estimula leer tus palabras de apoyo, dayanarod, si, hay que ser burro, pero recuerda que para Vegeta cualquier cosa terrestre da lo mismo y lamento que tengas que esperar otro capi para saber como Bulma reaccionó ante eso.Elena, si, yo quisiera conseguir así fuera un anillo de plástico de Vegeta, espero que te divierta este capi también.

Como ven, a como voy con esta mini historia dentro de otra historia van a ser más de los tres capis que había dicho inicialmente.

¡Y espero que esta Navidad haya traído todo lo que deseaban!

Besitos, XimeB.

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