Esta navidad recibí el monitor y el teclado inalámbrico que quería¡¡yuhuu!!

Y una muñeca :)

Pero Dragon Ball Z no, eso sigue siendo de Akira Toriyama.


-

Bulma el día después de navidad.

-

-

Bulma, acostada en su cama a la par de Vegeta no podía quitar la sonrisa de su rostro mientras observaba al sayayin que dormía junto a ella.

No creía que pudiera recordar ninguna Navidad tan dichosa como esa, aunque tenía que reconocer que eso realmente la había tomado desprevenida, de hecho había creído que iba a tener suerte si no acababa siendo un desastre, empezando porque Yamcha llamó para saludar y a su madre se le había ocurrido invitarlo a la cena y al imbecil se le ocurrió aceptar.

Si, todavía eran amigos, cierto, debería haber pasado suficiente tiempo para que fuera seguro, era verdad, era un tiempo de celebración en que los malos momentos se olvidaban y las antiguas disputas se perdonaban.

Si eras un humano que conocía que este era un tiempo de tregua y no un sayayin.

De todos modos Yamcha había decidido hablar primero con ella para preguntarle si creía que fuera seguro que él fuera a la cena y ella le había contestado que no tenía nada que temer, pero que de todos modos ella advertiría a Vegeta de que él llegaría para que no tratara de matarlo al entrar a la propiedad.

Después de esa respuesta no le dio la impresión de que Yamcha quedara muy tranquilo, pero talvez tuviera razón su madre y ya era hora de que Vegeta se diera cuenta de que no importaba quien estuviera cerca podía confiar en ella.

Además de una manera u otra se vería de nuevo con Yamcha cuando llegaran los androides y por el bien de la tierra no quería que hubiera ningún problema sin resolver entre ellos para ese momento.

Así que le informó a Vegeta que su madre había invitado a algunos de los muchachos a cenar con ellos y luego de un berrinche y una pataleta diciendo que no tenían porqué seguir viniendo y Bulma de nuevo le dijo que su madre tenía derecho de invitar a quien quisiera a su casa, él pareció calmarse al pensarlo, tan solo para hacer otra escena cuando se enteró de cuales de los muchachos serían los que vendrían.

Aquí ella tuvo que decirle que Yamcha ya estaba enterado de que ellos eran pareja, de que esperaba a su hijo y de que no era más que un amigo y jamás sería otra cosa porque la había ganado el mejor hombre.

Siempre servía muy bien de último recurso el inflar un poco su ya de todas maneras enorme orgullo.

Ya era cerca de las diez de la noche y la cena estaba planeada para las 11 por lo que cuando oyó sonar el timbre de la puerta principal se imaginó que se trataba de Yamcha y Puar.

Terminó de arreglarse rápidamente para irlos a recibir, había optado por un vestido rojo que le pareció apropiado para las festividades y que sabía le favorecía, además ese día había ido al salón para que la peinaran y se sentía hermosa.

Ya no le interesaba Yamcha, pero de todos modos tenía ganas de que ha pesar de su embarazo la viera hermosa para que Vegeta pudiera verla a través de los ojos de otro hombre.

Cuando entró al salón él estaba admirando el árbol, con una expresión que a Bulma le pareció de nostalgia.

Luego de saludarse y que su madre también saliera a ofrecer un ponche se quedaron hablando de lo que hacía para entrenar y de lo que sabía de los demás muchachos.

Luego de un rato Bulma se disculpó y fue a llamar a Vegeta, suponía que a pesar de su barniz de halagos se haría el difícil a la hora de la cena, y no se equivocó;

-Vegeta, ya vamos a cenar, ven.

-No he terminado con mi sesión de entrenamiento, cenen ustedes con esos buenos para nada, yo comeré cuando termine.

Bulma se alegró de que posiblemente Yamcha no pudiera escuchar lo que Vegeta estaba diciendo.

-No me importa que no hayas terminado tu sesión de entrenamiento, este es un día especial y se supone que todos los que vivimos en esta casa tenemos que estar presentes.

-Si tanto querías que yo comiera con ustedes debiste haberme pedido opinión acerca de la hora más conveniente y no esperar a que yo me acomodara a cuando te diera hambre.

-¡QUE!, no me importa lo que opines, si tienes intención de comer algo hoy mas vale que vengas porque nos lo vamos a acabar todo.

-Yo no necesito que me alimentes, puedo perfectamente bien cazar y cocinar sin necesidad de estar aguantando a escorias que lo único que hacen es quitar espacio.

-YA TE QUISIERA VER INTENTARLO Y...

-ESO ES MUY FACIL DE ARREGLAR.

-Bueno, como sea, haz lo que te dé la gana, mis padres y YAMCHA luego te contamos a que supo esa carne maravillosa que mi madre prepara para los días festivos.

-NO TE ATREVAS A DARLE A ESE GUSANO MI CARNE, ya voy, mñnqmñ.

-ok, aquí te esperamos, besito.

Luego de un rato vio llegar a un Vegeta recién bañado y que miraba a Yamcha con el mismo odio que la última vez. Afortunadamente la cena transcurrió tranquilamente, Bulma se sentía animada y todos, con la excepción evidente, estuvieron contando historias de navidad.

Luego llegó el momento de repartir regalos y todo pareció ir muy bien, su padre se colocó cerca del árbol y empezó a repartir los regalos uno por uno a cada persona y cada cual a su turno daba un pequeño abrazo de agradecimiento a la persona de la cual había recibido el obsequio, Bulma le dio una linda corbata a Yamcha, pero cuando fue su momento de agradecerle ella agitó su mano desde lejos y le dijo que esperaba que tuviera una muy feliz navidad y un próspero año y afortunadamente el entendió muy bien que era mejor que no tratara de abrazarla, si quería vivir para ver el año nuevo.

Luego las cosas empezaron a descomponerse un poco cuando ella abrió el regalo que había traído para el bebé, al mirarlo cuando tan solo empezó a abrirlo se dio cuenta de que posiblemente lo había comprado en la misma tienda donde su madre había conseguido el traje de conejo, nada más que este era un enterizo de jirafa y sonriendo dijo que le encantaba pero que no lo iba a sacar para no ensuciarlo, por suerte Vegeta parecía no tener el menor interés en los regalos que estaban abriendo y ella se imaginó que se estaba quedando tan sólo en espera de que Yamcha se marchara.

Después su padre le pasó un gran paquete de parte de ella a Vegeta, que era una armadura nueva, había pasado muchas horas tratando de desentrañar los componentes de su vieja armadura para reponerla, sabía que a él le gustaría y su deseo de complacerlo se vio cumplido pues cuando la miró sonrió, no esa sonrisa retorcida que el usaba para burlarse de todo el mundo sino una sonrisa de verdad, de las que aparecían tan infrecuentemente que ella podía contar con tan solo los dedos de una mano y luego levantó la vista y la miró a ella y en sus ojos vio alegría y eso para ella fue el mejor regalo que había recibido hasta ese momento, claro que ella casi echa a perder el momento cuando en un instante olvidó quien era él y estuvo a punto de besarlo, él pareció apartarse un poco y ella comprendió que sería mejor esperar para recibir su agradecimiento porque el jamás sería capaz de expresarlo si había alguien más presente.

Luego de un rato ya no quedaron más obsequios bajo el árbol y su padre se empezó a apartar pues seguía la parte en que los miembros de la familia colgarían sus adornos, en ese momento Vegeta sorprendió a todos al hablar:

-todavía falta lo que yo coloqué para Bulma.

Bulma sintió aparecer de la nada la esperanza de que después de todo Vegeta si hubiera ido a comprar algo para ella, cosa que hacía que su sensación de esperanza se viera opacada por otra de sorpresa.

Pero su papá aseguró que había revisado y que no quedaba nada, y le preguntó que cómo era lo que había colocado allí.

-es el anillo de diamante para que los demás machos se enteren de que Bulma tiene pareja, y que más les vale no acercarse, está dentro de una caja pequeña, de las que traen el estorbo anticonceptivo.

Bulma dejó de escuchar claramente todo lo que se decía a su alrededor, sabía que Yamcha dijo algo, y que su madre se hizo lanzada bajo el árbol, pero ella por unos segundos no pudo moverse.

Vegeta le estaba regalando un anillo de compromiso.

Empezó a sentir los ojos húmedos pero decidió tratar de disimular y acercarse ella también al árbol para que sus ramas la ocultaran mientras trataba de ganar algo de compostura.

No quería hacer una escena frente a Vegeta, sabía que él no entendía lo importante que era para ella su gesto y lo haría sentir incómodo.

Inclusive le parecía tierno que hubiera entendido que parte de la tradición fuera meter los obsequios en una caja y hubiera tratado de seguir la costumbre metiendolo en la primera caja que encontró.

Suponía que cuando hubieran pasado muchos años podría contar esa historia y todos se morirían de risa.

Después de un rato regresó su madre que se había apartado para ver a Yamcha que la llamaba desde el baño de visitas y lanzó un gritito enseñando la deseada caja y diciendo que alguien posiblemente la había pateado sin querer y la había mandado bajo uno de los sillones del salón , luego de decir eso se la entregó a Vegeta y le preguntó;

-¿Es esta la caja, querido Vegeta?

Él aceptó la caja y mirándo a Bulma se acercó a donde ella se encontraba de pie y simplemente se la dio.

Bulma vio todos sus esfuerzos de estar tranquila desvanecerse y sin poder evitarlo mientras habría la caja con manos temblorosas empezó a sollozar.

Dentro estaba el anillo más maravilloso que hubiera podido desear, era un aro blanquecino y opaco de puro diamante, con un agujero en el centro a través del cual introdujo su dedo, se daba cuenta de que era imposible encontrar semejante joya en ninguna tienda de ningún lugar, era un anillo hecho solamente para ella por las manos de Vegeta y sentándose en el sillón más cercano sin poder evitarlo se puso a llorar desconsoladamente de felicidad.

En eso escuchó la voz de Vegeta que le decía con irritación;

-¿ Y ahora qué hice de malo?

Bulma sorbiendo mocos empezó a reír y sin importarle si le parecía o no se lanzó a su cuello y dándole un beso en la mejilla le dijo;

- No hiciste nada malo, al contrario, es el regalo más perfecto que nadie me haya dado nunca y me has hecho la más feliz de las mujeres.

Él dejó su cara de enojo y pareció relajarse un poco mientras suavemente la apartaba, mientras su madre tomaba el lugar de Vegeta y la abrazaba mientras empezaba una platica interminable de lo hermoso que era ese anillo y su padre daba un par de palmadas en la espalda de Vegeta, cosa que hizo que este pusiera una expresión de confusión lo que hizo mucha gracia a Bulma.

Después de eso ya solo quedaba colgar los adornos al árbol, primero ella acomodó sus aves en una rama cercana, luego su madre colgó una pequeña cuna que se imaginaba todo el mundo sabía que significaba y su padre colgó algo parecido a un chip, creyó que ahí terminaba la celebración de esa noche cuando Vegeta se acercó y colgó algo también.

Desde el lugar en el que se encontraba detrás de él no podía ver que era, pero si vio a su madre cubrirse la boca y a su padre ponerse de un color rojo intenso.

Que raro.

Se asomó sobre el hombro de Vegeta y vio que era el "adorno" que él había elegido como lo más significativo de su año.

¡Un condón con todo y sobre!

¡Podría ser burro!

-VEGETA, ESO ES ALGO QUE NO SE PUEDE PONER A LA VISTA DE TODO EL MUNDO.

-¿ porqué no?, me dijiste que era algo muy normal y que todo el mundo lo usaba, además se supone que había que poner algo importante del año y si uno de esos estorbos no se hubiera roto no estarías embarazada y eso ayudó también un poco a que me transformara en súper sayayin.

Bulma no sabía con que cara volvería a ver a sus padres, pero no tenía ganas de dar clases de educación sexual y etiqueta humana a Vegeta enfrente de ellos.

Además bien que mal él había tratado de portarse de manera apropiada a la celebración y era evidente de que no tenía la menor idea de que era lo que estaba erróneo en sus acciones.

Así que respiró profundo, contó rápidamente hasta diez y trató de medio arreglar la situación, por lo menos de manera que otra gente aparte de la presente no se enterara de lo que consistía el adorno de Vegeta.

Con sus padres se comportaría como si jamás se hubiera dado esa escena.

Posiblemente todas las partes lo prefirieran así.

-Vegeta, en la tierra ese tipo de, eh, artículos, son algo personal entre las parejas, pero tienes razón en que tienes derecho de poner cualquier cosa que consideradas importante en este año, así que mañana a primera hora (esta parte más que todo era para tranquilizar a sus padres) haré una cajita de plata para guardarlo y que pueda seguirse colgando cada año. ¿Te parece?

-mñn (entendió sí).

Después de eso y que por primera vez notaron que Yamcha y Puar se habían retirado y su madre explicó que Yamcha se había sentido mal y le había pedido que les dijera que lo disculparan, todos se despidieron y Bulma por fin pudo agradecerle adecuadamente a Vegeta lo feliz que la había hecho esa navidad.

-


Y esa es la versión de Bulma, espero les haya gustado, yo no acabo de estar muy contenta con ella, pero en estos días festivos he tenido más actividades y he estado más ocupada que para los capítulos anteriores pero no quería que pasara mucho tiempo para que saliera dentro de estas fechas.

Luna enamorada, gracias por tu apoyo y espero que no te haya decepcionado la espera de la versión de Bulma,chibi nina, que bueno que te pareció apropiado la manera de explicar la navidad, tuve miedo de ofender a alguien y por una vez tengo que decir que yo también siento pena por Yamcha porque estaba tratando de hacer algo bueno,Dayanarod, no pude hacer que Bunny fuera tan mala como para decir que era lo que había hecho Yamcha, y muchas gracias por la frase de burro, esa te la copie, espero no te moleste, es que me hizo mucha gracia, KatT, espero la reacción de Bulma te haya gustado, y concuerdo contigo con lo de Yamcha y Langley,¿viste?, ya estoy tratando mejor a Yamcha, aunque reconozco que no mucho, Eldruiwk,que dicha que te hice reir, lamento que en navidad no te trajeron nada, si quieres te presto mi muñeca ;).

¡Disfruten mucho el año nuevo y muchas gracias!

-XimeB.