Hola! durante un rato me pregunté si el Universo no quería que terminara este capítulo, primero mi compu, no estoy muy segura porqué me lo borró cuando iba como por la mitad y tuve que empezar de nuevo y luego cuando estaba subiendo una versión editada el sitio se fué y me dejó como por media hora sin saber si el trabajo del día se me había perdido, esa vez no, pero toda la última parte tuve que escribirla dos veces por eso y me dá la impresión que me había quedado mejor la primera vez.
Pero bueno, aquí está la versión de Bulma que por supuesto no es un personaje imaginado por mí sinó por el gran Akira Toriyama, el cual estoy segura que aunque yo no pusiera esto igual no perdería su tiempo tratando de demandarme por el poco dinero que yo posea.
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Bulma nacimiento de trunks
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Estaba sentada en la cama sosteniendo su abdomen con una mano y un pequeño reloj en la otra cuando Vegeta entrò en la habitaciòn y con algo de preocupacion en su voz le preguntó lo que sucedía;
-¿Bulma, sucede algo malo?
Ella lo miró con los ojos muy abiertos y húmedos y con una voz que apenas le salía, señal en ella de que las cosas estaban más fuera de control de lo que parecía le respondió;
-el bebé ya va a nacer.
-Pero todavía faltan semanas para la fecha que dijiste, debe ser otra cosa.
Ella dejò de sentir el miedo que había tenido y en vez de eso empezò a sentir una furia terrible¡què hombre tan insensible!, ella no iba a inventar una mentira de ese calibre, por lo que sin poder evitarlo le hizo saber que ese no era momento para juegos;
-SI TE DIGO QUE YA ES HORA ES PORQUE YA ES HORA, AGHH!!!
¡$?#&"!!!
El se acercó con cuidado a donde ella estaba agachada sobre sí misma sosteniendo su abdomen y tocando su cabeza para llamar su atención le dijo:
-voy a llamar a la anciana, imagino que ella sabrá que hacen ustedes en estos casos.
Bulma lo miró de nuevo con ojos húmedos y aferrándose a su brazo no lo dejó marchar;
-no, no te vayas, alcanza mi teléfono, la voy a llamar desde aquí para que ella se vaya al hospital con algo de ropa para el bebé y para mí pero me siento tan mal que creo que es mejor que tú me lleves volando para llegar más rápido, sino con mi suerte voy a tener al bebé aquí mismo y tú vas a tener que hacer de partero.
Tal parecìa que una amenaza de ese tipo era exactamente lo que necesitaba para para hacer que se moviera rápido, pues tal pareciò que él se horrorizò y ella supuso que tenìa toda la intensiòn de hacer todo lo necesario para evitar que algo asì ocurriera.
Cinco segundos más tarde le había alcanzado el teléfono a través del cual llamó a su madre y le dio indicaciones acerca de lo que debía hacer y llevar y treinta segundos después estaba cargandola para despegar desde el balcón cuando de nuevo empezó a revolcarse del dolor.
Mejor que se diera prisa.
Afortunadamente le habìa indicado con tiempo a Vegeta donde quedaba el hospital y por cual puerta podìa entrar màs ràpidamente al ala de maternidad y en menos de dos minutos se encontró frente a la puerta de ese lugar, pero ella seguìa sintiendo un dolor como el que nunca habìa sentido y este duraba cada vez màs tiempo y se volvìa cada vez màs frecuente por lo que no podìa màs que quejarse y tratar de encogerse a pesar del consuelo que sentìa al estar en los brazos de Vegeta.
El no parecìa dispuesto a perder el tiempo abriendo puertas de manera delicada, eso nunca fue su estilo y en este momento de todas maneras eso hubiera sido lo último que tendría la intención de tratar de cambiarle, así que llegando a la entrada del edificio se comportò tal y como era èl y entró lo más pronto que pudo pateando las puertas, las cuales obviamente se cayeron apenas las tocó.
Cuando cayó ese primer obstáculo rápidamente un guarda de seguridad se les acercó para saber que se les ofrecía.
Eran un hombre cargando a una mujer que parecía a punto de explotar y que se quejaba como si la estuvieran matando¡ no podía ser más obvio que era lo que los había llevado allí!
Pero aunque a ella el dolor ya le habìa disminuido mucho y por lo tanto empezaba a recuperar su cabeza frìa, Vegeta por el contrario parecìa a punto de entrar en un ataque histèrico por lo que le rugió al pobre hombre;
- ESTA MUJER ESTÀ A PUNTO DE TENER AL NIÑO, Y ME DIJO QUE AQUÌ SABRÌAN QUE HACER ASÌ QUE MEJOR DÌGAME DONDE DEBO LLEVARLA PARA QUE LA AYUDEN.
El guarda pareció algo asustado y señaló hacia el fondo del edificio dijo;
- la las sa salas de de matterrnidas e estan al fondo.
El resto de las puertas tenìan tan poco que hacer contra la fuerza de Vegeta como la primera y afortunadamente para cuando llegó al fondo del edificio donde estaban las salas de maternidad ella ya se sentìa bien y se hizo cargo de decirles a las enfermeras que se encontraban allì que era lo que los había llevado a ese lugar, dio el nombre de su médico y les pidiò que lo llamaran .
A una de las enfermeras que se encontraban allí ya la habìa conocido en una de sus visitas de control prenatal pues trabajaba con su mèdico y la guió hacia una de las habitaciones que se encontraban cerca para ayudarla a que se fuera alistando para tener a su hijo.
No pudo evitar volver su vista a Vegeta, este una vez que la hubo entregado a alguien en vez de irse ràpidamente de ese lugar se buscó un lugar para recostarse contra una de las paredes y cruzando los brazos pareciò resignarse a esperar.
Bulma en algùn momento habìa pensado que le corresponderìa a su padre el llevarla al hospital cuando llegara el momento de tener a su bebè y que Vegeta se dignarìa a conocer a su hijo cuando ella regresara con èl a la casa.
No pudo evitar sentir un poco de tristeza por Vegeta, pues sabìa que las experiencias que habìa tenido toda su vida empezando desde su infancia le hacìan imposible bajar la guardia y dejar que la gente se enterara de que tenìa un corazòn capaz de sentir amor y a la misma vez sentìa algo de orgullo al saber que era ella la ùnica persona a la que dejaba que conociera ese secreto.
Le era evidente que si alguno de sus amigos hubiera estado presente èl se hubiera comportado como un bastardo insensible al que no le importaba para nada el bienestar de su mujer y su hijo , aunque por dentro estuviera enfermo de la preocupaciòn.
Pero afortunadamente nadie màs se encontraba y èl se quedarìa esperando a pesar de que su funciòn habìa terminado hasta que se convenciera de que tanto ella como su bebè no estaban en peligro.
Poco tiempo después Bulma ya habìa conversado con su anestesiòlogo y èl le habìa administrado alguna cosa que le ayudo a sentirse mejor y le colocò la epidural que le quitò los dolores y se dispuso a esperar a que la terminaran de preparar, mientras tanto se puso a conversar alegremente de cosas sin importancia con el personal para hacer pasar el tiempo que le faltaba para que ya naciera su bebè, luego de un momento en que su mèdico llegó al igual que todos los que tenían que estar en su cesárea esta inició.
Ella no tenía ningún dolor en ese momento aunque si tenía algunas sensaciones acerca lo que estaba pasando, podía sentir que algo se movía dentro de ella, posiblemente el ginecólogo tratando de sacar a su bebé, el cual curiosamente estaba muy tranquilo, luego de un ratito escuchó a un bebé llorar.
Su bebé.
Vegeta Tercero Briefs, o un número mayor, luego tendría que preguntar.
Miró al anestesiólogo que estaba cerca de su cabeza y vió en sus ojos algo como asombro, y toda la gente allí estaba muy silenciosa con exepción del bebé, así que temiendo que algo malo estuviera ocurriendo pidió que le enseñaran a su hijo.
Vió que todos se miraron entre sí, luego de algunos segundos el neonatólogo le acercó al bebé mientras la operación continuaba, era el más hermoso niño al que hubiera visto nunca, era rosado y pequeño, y al acercárselo a su cara para que ella le diera un beso abrió un poco los ojos dejando entrever unos hermosos ojos azules.
Estaba luchando contra la emoción que le causaba verlo por primera vez cuando el neonatólogo separandolo un poco de ella lo descubrió para que lo mirara bien, en eso vió una pequeña cola como la que había tenido Goku cuando era niño, solo que de un suave color lila como su cabello y se dió cuenta que posiblemente eso era lo que tenía a todos alli tan preocupados, casi sintió ganas de reir, seguramente Vegeta se sentiría muy orgulloso porque eso lo delataba como un sayayin.
Se moría de las ganas de que él lo viera así que les pidió que sacaran al bebé para que sus padres y marido lo conocieran.
Hubiera dado lo que fuera por ver sus caras.
Y sonriendo mientras sacaban al bebé y ella se hundía en un suave sueño inducido por algún medicamento, ya que no era tan necesario que estuviera despierta ahora que ya había nacido su bebé, se dejó caer en la inconciencia por un rato.
Algún tiempo después, no estaba segura cuanto, se encontró en la habitación en donde descansaría hasta que le dieran de alta, y haciendole señas a una enfermera preguntó si le llevarían a su bebé donde ella estaba.
La mujer parecía algo preocupada y le dijo;
-eh, sí, al pequeño Trunks lo están terminando de revisar y luego se lo traeremos.
-¿Trunks?
La mujer abrió un poco sus ojos y como disculpandose le respondió;
-si, su esposo dijo que ese sería su nombre, supusimos que usted estaba de acuerdo con eso.
Trunks no era un nombre muy común, aunque parecía uno adecuado para su excéntrica familia, se preguntaba si Vegeta lo había escogido por eso o si había alguna razon saya para ese nombre, pero en todo caso le gustaba, aunque le gustaba mucho más que Vegeta hubiera demostrado tanto interés como para ser él quien nombrara a su hijo.
-si, claro, es que todavía me siento un poco atontada.
La enfermera le preguntó si alguna vez había cuidado de algún bebé recien nacido, Bulma lo pensó un poco, la verdad era que nunca había tenido que cuidar de ningún niño a no ser Goku cuando lo acababa de conocer, y aunque le había ayudado con su baño él ya no era un bebé en ese tiempo, así que tuvo que reconocer que no tenía ninguna experiencia.
Afortunadamente la enfermera pasó un rato dándole una clase magistral de los cuidados perinatales y de lo que una madre primeriza debía y no debía hacer.
Estaba tratando de digerir toda esa información cuando otra de las encargadas de los recién nacidos entró a la habitación empujando una cuna en la que venía su bebé, Trunks.
Bulma no pudo evitar sonreir al corregirse ella misma, tenía que acostumbrarse a no llamar simplemente bebé a su hijo.
Se acercó a él, estaba enrrollado en una de las cobijitas celestes que su madre había traído para que lo cobijara mientras estaban alli y levantandolo suavemente acercó su cara a la cabecita de su hijo e inspiró profundamente permitiendo que su aroma la llenara, en ese momento Trunks logró liberar una de las manitas que tenía atrapadas dentro de la cobija y la agitó cerca de la cara de Bulma la cual tomó la suave manita entre la suya.
Pocas veces en su vida recordaba haberse sentido tan feliz.
La enfermera que le había hablado de los cuidados de un recién nacido le dijo que ya era hora de cambiar los pañales y que si le parecía podía quedarse con ella mientras Bulma lo hacía y de esa manera podría despejar cualquier duda que tuviera.
¡Sí, por favor!.
Todo iba maravillosamente cuando Bulma advirtió que su hijo ya no poseía su cola, en ese momento se sintió furiosa¡como alguien había osado extirpar una parte de su hijo sin su consentimiento!, seguramente habrían creído que era una monstruosidad. Eso era algo que no tenía perdón, todavía recordaba lo mucho que Gokú siendo niño había apreciado su cola, lo orgulloso que estaba de ella y eso que aún no sabía que era sayayin.
¡Ahora ni había luna como para que la cola pudiera poner en peligro al mundo!
-¿QUÉ PASÓ CON LA COLA DE MI HIJO?
Trunks que había estado adormilado hasta el momento al oír su alarido despertó y se puso a llorar, la verdad es que ella también tenía ganas de hacerlo.
La enfermera rápidamente terminó de cambiar al bebé y envolviendolo de nuevo se lo entregó a la madre diciéndole;
-No sabe cómo lo lamento, pero el responsable no fue nadie del hospital y todo pasó muy rápido como para poder impedirlo...
Bulma tuvo la impresión de que la mujer le iba a decir algo terrible por lo mucho que evidentemente le estaba costando ponerlo en palabras, así que abrazando a su hijo y tratando de consolarlo miró a la mujer y más calmada le dijo;
-por favor, dígame que pasó.
La mujer suspiró sonoramente y dejó salir de una vez:
-fue su esposo, él se la quitó.
Otra vez Bulma se quedaba sin saber que pensar acerca del comportamiento de Vegeta, y aunque Trunks ya se había calmado ella no pudo evitar que una lágrima bajara por su mejilla.
¿Porqué lo había hecho, era muy humano, no quería reconocerlo cómo su heredero, fué por eso que no le quiso poner su nombre también?
Pero no tenía más opción que esperar a volver a casa para averiguarlo...
No me maten, quise dejar este capítulo ahí para que la última escena del fic sea de la familia entera, además le hace bueno a Bulma aprender a tener un poco de paciencia.
Shadir, es cómo una venganza por lo que escribí, pero de verdad creí que iba a perder el capítulo y de nuevo tengo que dar reconocimiento a J.J.Amy por la idea de Vegeta dando nombre a Trunks y arrancándole la cola, Langley , lo bueno de los fanfics es que cada uno puede tener una versión de como sucedieron los hechos y a pesar de ser muchos muy diferentes entre sí, al menos yo suelo disfrutar mucho leyendolos, me da la impresión de que tienes bastante claro de cómo te gustaría describir las cosas y me gustaría mucho que algún día lo compartieras con la demás gente que en algún momento nos tiramos al agua y decidimos escribir nuestras ideas, siempre hay campo para uno más, avísame cuando lo hagas me gustaría montones leerte y como siempre agradezco mucho tu opinión, dayanarod, ja ja, la lista de capítulos por hacer cada vez es más grande, pero créeme que tengo toda la intensión de por lo menos hacer algunas historias más en este universo¡me divierto tanto!,lunaenamorada, si encuentro dos así te lo hago saber, porque obviamente si encuentro uno me lo quedo yo, ja ja, espero que hagas lo mismo por mï ;) , Elisabpshady, muchas gracias por tu apoyo, es lindo saber de la gente que sigue la historia.
¡Muchas gracias!
Besitos, XimeB.
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