Ya casi a punto de terminar esta historia vuelvo a agradecer a Akira Toriyama por haber creado Dragon Ball Z de donde tantos tomamos personajes prestados para desarrollar nuestra imaginación


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-Bulma trunks tres días-

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Tres días después de su cesárea le dieron de alta del hospital junto con Trunks, habían sido días tranquilos en que las enfermeras y su madre le ayudaron a acostumbrarse a su nueva situación de madre y le enseñaron mucho de lo que le faltaba saber para cuidar de un bebé recién nacido.

Quien lo hubiera dicho, ni ella misma hubiera podido pronosticar un año antes que a esas alturas ella tendría un bebé propio.

Miraba a su hijo y sentía que el corazón se le expandía, y sentía también muchísimo orgullo de darle un heredero a su corporación, ojalá Vegeta hubiera sentido el mismo orgullo.

Tanto su madre como su padre estaban con ella cada día en las horas de visita por lo que se había sentido acompañada, también Yamcha había ido a conocer al bebé y le había llevado flores a ella, además muchas de las compañías con las que hacían negocios habían enviado regalos y felicitaciones.

Pero Vegeta no se había dignado en acercarse desde el día en que Trunks había nacido.

Por supuesto había preguntado a su madre por él, y ella le había comentado que Vegeta seguía con su rutina de entrenamiento como siempre.

Le dijo que él había mandado saludos y que estaba deseoso de que regresara a la casa.

Bulma sabía que era mentira, seguramente su madre estaba inventando lo que ella quería que hubiera sucedido sin tomar en cuenta lo mucho que ella conocía a ese troglodita y que sabía que él jamás diría algo así.

Y a pesar de que no le quedaba duda de que su madre había tenido la mejor de las intenciones al decir esa mentira, esta le hizo sentir peor acerca de la verdad.

De esa manera de nuevo se encontró en su casa, obviamente llevada desde el hospital por sus padres, con su hijo en brazos.

Vegeta no salió de su entrenamiento para recibirla lo cual le molestó mucho¡ qué clase de cretino insensible!, podía medio entender que no hubiera ido a verla a las horas de visita al hospital, después de todo era muy evidente que él trataba de evitar el contacto con la mayor parte de los humanos hasta el punto de que si no lo conociera hubiera pensado que tenía una timidez enfermiza.

¡Pero no salir a recibirla cuando llegaba a la casa con su hijo era imperdonable!

Ya estaba algo entrada la tarde y su madre se había encargado de arreglar el pequeño moisés en el que se acostaría al pequeño Trunks, y la nueva abuela había preparado un maravilloso recibimiento para el nuevo miembro de la familia con globos y pancartas y una gran cena para Bulma, la cual al decir verdad hubiera preferido un pequeño refrigerio y refugiarse en su cuarto, pero sabía que si decía que prefería hacer eso su madre se hubiera sentido muy triste y ahora que ella era madre también de repente se sentía más en deuda con ella.

El pequeño Trunks estaba dormido en la pequeña cunita de transporte por lo que decidió dejarlo allí a su lado mientras comía algo con su familia.

Su madre estaba terminando de poner la mesa cuando Vegeta se dignó a acercarse para la cena sin ser llamado, claro, seguramente estaba muriendo del hambre porque su madre se había ido desde temprano para ayudarla a preparar al bebé para la salida del hospital y para cuidarlo mientras ella firmaba los papeles.

Vio como se acercaba como si ella nunca se hubiera ido al hospital y le dirigió tan solo una discreta mirada a su hijo antes de sentarse a comer.

Bulma tenía una lucha interna entre si empezar la batalla ahí mismo o esperar a que sus padres se retiraran, decisiones, decisiones...

Su madre decidió por ella al empezar a servir la comida y hacer un recuento exhaustivo de todo lo que se había hecho ese día en el hospital y de todo lo que había hecho Trunks, posiblemente de manera más exhaustiva de lo que hubiera podido hacerlo ella misma, lo único que le faltó fue decir cuantas veces había movido las pestañas.

Vegeta comía en silencio, alzando la vista tan solo de vez en cuando y observando ya fuera a su madre que tenía al frente o al bebé que tenía al lado, Bulma que se encontraba al otro lado de su hijo y no podía evitar sonreír al oír las historias entusiastas de su madre haciendo parecer la cosa más interesante cualquier pequeño movimiento que su nieto hubiera hecho por primera vez.

Que bueno que Trunks tenía a alguien aparte de ella en quien despertara tal devoción.

Dejando de lado por un instante el enojo que sentía por Vegeta lo observó un momento y sintió un extraño sentimiento de orgullo, pues a pesar de que era evidente que Trunks había sacado los ojos y el cabello Briefs nadie podría negar que era hijo de Vegeta, tenía su estructura ósea a pesar de estar redondeado con la grasa de bebé y curiosamente su hijo que había despertado de su siesta miraba a su padre con interés y hacía suaves gorjeos tratando de llamar su atención.

Bulma estaba ida mirando a su hijo y pensando lo injusta que era la vida y que tan rápido aprendería su hijo a que era inútil tratar de sacar de Vegeta un poco de atención estando en publico cuando vio interrumpir su campo visual la mano de su amadísimo "esposo" donde le daba a su bebé un pedazo de carne casi cruda que su madre preparaba especialmente para él.

Se hizo lanzada sobre su hijo para protegerlo de morir asfixiado a los tres días de nacido por un pedazo de bistec y luego de lanzar el pedazo de carne al suelo de un manotazo ya no pudo evitar que la frustración reprimida saliera con toda la fuerza de sus aún inestables hormonas;

- ¡VEGETA¿QUÉ HACES?,¡ PUEDES MATAR AL NIÑO DÁNDOLE ESO!

Vegeta por supuesto la miró como si estuviera loca y agachándose un poco desde su silla alcanzó la carne del suelo y de nuevo se la dio a Trunks que con una rapidez sorprendente se la metió a la boca antes de que su madre pudiera hacer nada al respecto.

Bulma sintió donde sus ojos se llenaban de lágrimas al mismo tiempo que sentía donde sus padres se retiraban discretamente de esa escena.

Como era posible que Vegeta hiciera eso, no solo le daba un pedazo de carne a su bebé recién nacido sino que le daba uno del suelo, buscando en su garganta las palabras que se agolpaban allí Bulma miró a Trunks que con un entusiasmo increíble chupaba la carne con mucha más coordinación de la que le correspondería a esa edad.

También se veía muy complacido.

Estaba sumamente extrañada por el comportamiento tan poco humano de su hijo cuando escuchó a Vegeta que como comentándole que el día estaba nublado mientras se disponía a seguir comiendo le dijo;

- él necesita carne desde pequeño, sino podría tener problemas, lo ideal sería buscar algún animal de sangre caliente y dejar que se lo metiera a la boca apenas cazado, sin lavar ni nada, pero supongo que eso sería demasiado para ti, y por lo feliz que se ve me imagino que será evidente para ti a pesar de tu reacción que es más sayayin de lo que parece.

Si, se veía feliz, y no parecía que fuera a ahogarse con ese pedazo de carne en el futuro cercano, de hecho se veía tan a gusto que el caldo rojo le resbalaba por el puñito cerrado y las mejillas y le daba la apariencia de un pequeño vampiro.

Efectivamente era más sayayin de lo que parecía a simple vista, pero eso le llevó a recordar las dudas iniciales que tenía con el comportamiento de Vegeta;

- te parece muy sayayin como para casi matarme del susto al darle ese pedazo de carne antes de explicarme nada, pero no como para darle tu nombre o permitirle conservar su cola.

Vegeta dejó de comer y levantó la vista mirándola con extrañeza y ella tuvo que apartar la mirada pues de repente se sentía rechazada y pequeña, muy pronto sintió la mano de Vegeta en su barbilla que con suavidad levantaba para hacer que sus ojos se encontraran con los de él.

-ya deberías saber que yo no haría nada para dañarlo, y para mí algunas cosas me parecen tan evidentes como para ti otras que a mí me parecen una locura, siempre puedes preguntar cuando me veas haciendo algo que no te explicas. En cuanto al nombre siempre se le puede cambiar, no creo que se haya acostumbrado a el todavía, pero¿qué sentido tiene nombrarlo heredero de un planeta que ya no existe?, eso quiere decir Vegeta, y en cuanto a la cola, le volverá a crecer dentro de unos años, cuando el pueda decidir si quiere un punto débil tan evidente, dado que de nada sirve en una batalla pues no hay luna, de momento como sus cuidadores nos toca decidir y dado que tu nunca has tenido cola no sabes lo que es, por lo tanto supuse que la decisión me tocaría a mi y mientras más pronto se desprendiera de ella era mejor. ¿Alguna otra pregunta?

No, ya no tenía más preguntas.

Terminaron de comer mientras ella hablaba de su experiencia teniendo a Trunks y lo que había hecho en esos días en el hospital y luego de eso él por supuesto se fue a entrenar de nuevo mientras ella subía a su habitación a descansar con su hijo.

Durante la noche se levantó varias veces a alimentar a Trunks, afortunadamente a pesar de ser un bebé tan poco común no la lastimaba cuando le daba de comer y de hecho ella se sentía muy bien al sentir su pequeña boca en su pecho.

Estaba en eso cuando sintió a Vegeta asomarse sobre su hombro y luego dar la vuelta para ponerse frente a ellos, parecía sorprendido, pero no dijo nada mientras ella terminaba de alimentar a su hijo y luego de sacarle el cólico y sentía como se adormecía en sus brazos le preguntó a Vegeta que la miraba de una manera extraña;

-¿quieres cargarlo?

Vegeta pareció salir de un trance y levantándose de donde estaba acuclillado frente a ellos se retiró unos pasos y cruzando los brazos le preguntó;

- ¿vienes a la cama ya?

¡Que hombre tan romántico se fue a conseguir!

-si, Vegeta, dame un momento para ponerlo en el moisés.

Cuando se levantó de la mecedora que había puesto en su cuarto para dar de mamar al bebé para ponerlo en su camita se dio cuenta que Vegeta se puso detrás de ella y dándole un suave abrazo mientras aún tenía en brazos a Trunks le dijo con una voz ronca y suave;

-volveré más tarde, voy a entrenar un rato más.

Y cuando ella se volvió para agradecer su demostración de afecto tan solo se encontró con la cortina del balcón que se movía suavemente con el viento de la noche.

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Ahora si es cierto que me acerco al final de esta historia, después de esto sólo me falta la versión de Vegeta, es raro, estoy deseosa de terminarla porque ya quiero pasar a otra¿cual?, todavía no lo tengo decidido.

Elena, bueno, supongo que Trunks no nació ponchado porque es medio sayayin y espero que lo que hizo Bulma te haya gustado, Dayanarod, no sé si este final del lado de Bulma haya sido de tu agrado pero traté de hacerlo de familia feliz sin salirme de los personajes y en cuanto a mi ordenador se ha estado portando muy bien ultimamente luego de las últimas tortas, pero es que aunque me haga trastadas tengo que seguir porque me dá miedo que se me olviden las ideas, luna enamorada, si, ja ja, la esperanza es lo último que se pierde y muchas gracias por ser tan persistente al ponerme tus comentarios, y Langley, tengo que reconocer que aún ahora a mí en lo personal me daría verguenza que alguno de mis amigos en la vida cotidiana leyeran alguna de mis historias, sabiendo que las escribí yo, por eso no he escrito nada en mi profile y mi nombre aquí no tiene nada que ver con mi nombre real, se que es tonto pero siento que eso me hace escribir más libremente, y muchas gracias por tu apoyo en este fic y espero que cuando escriba otro me dejes saber también que opinas.

¡Muchas gracias!

Espero sus comentarios pues ya el próximo es el último capítulo.

Besitos, XimeB.

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