Notas del autor
Primero que nada, mil disculpas por los dos capítulos anteriores, ya que los párrafos no se separaron como debían y todo quedo junto, aunque los diálogos si se pudieron entender, espero que no vuelva a pasar.
Ahora para Rukia Kuchiki-chan, Sherry Bellmont, Argen, brendaneko, mery y dannyphantomgirllove: me da gusto que les haya gustado la historia, esta historia es un 100 Kiyo-Suzy, pero en este capitulo hay una sorpresa. Espero les guste.
Va el nuevo capitulo.
Teniente Hikaru
III El sueño roto, el mamodo de Suzy
El piso del salón era un asco, hasta parecía que lo habían ensuciado a propósito, Suzy apenas podía con las cubetas llenas de agua. El director había dado instrucciones al jefe de grupo que ella sería la única que haría el aseo. Jadeante, llegó al salón, no se había dado cuenta que las bancas estaban desordenadas y tropezó con una de ellas, lo que provocó que cayera de bruces y derramara el agua de las cubetas empapándola toda. El jefe de grupo solo la vio y le dijo de forma irónica
-Mizuno, te vas a tardar más si tiras de esa manera el agua
La chica no se quejo ni tampoco le pidió ayuda, se levantó y observó como su ropa escurría, iba a tomar un trapo para tratar de secarse cuando una voz a su espalda se escuchó
-te vas a resfriar
Esa voz la reconoció, sabía quien era y sintió como el enojo y la tristeza acumulados trataban de encontrar una vía de escape, al final casi le grito
-¡a ti que te importa!
El jefe de grupo observó al chico
-Takamine, el director ha dicho que ella tendrá que limpiar el salón sola, así que no trates de ayudarle
-¡¿Qué no ves como esta toda empapada?!- dijo Kiyo con enojo pero Suzy sin levantar la mirada y con una voz suave, al parecer sin rencor le dijo
-no quiero que me ayudes Takamine, será mejor que te vayas porque solo haces que mi trabajo se atrase
Kiyo no supo que decir, le había llamado por su apellido y eso le dolió, Zatch se sintió intrigado por lo que había dicho Suzy
"¿acaso Kiyo le hizo algo a Suzy?"
La voz de Kiyo lo saco de sus pensamientos
-¡vamos Zatch! No hay nada que hacer aquí
-pero Suzy, ella está…
-gracias Zatch, pero no importa, de todos modos me iba a mojar
-¡te vamos a ayudar!- dijo entusiasta el mamodo, el jefe de grupo se interpuso entre ellos
-¡el director dijo que no!
Zatch no se movió, el jefe de grupo se había puesto muy agresivo, Kiyo tomo de su ropa a Zatch
-Vamonos Zatch
El pequeño volteo a ver a Suzy que estaba secando el piso, nunca le dirigió la mirada y parecía que una lagrima resbalaba por su mejilla, al final, el y Kiyo salieron del salón, ya en el pasillo Zatch le preguntó
-¿Qué sucede Kiyo? Ella nunca te llama por tu apellido
Kiyo solo se alzo de hombros
-se escuchó muy fría y parecía triste ¿le hiciste algo?
Kiyo sabía que tal vez lo que había pasado entre el y Megumi era lo que tenía así a Suzy, ahora ¿Qué haría el cuando Megumi fuera a su casa?
Dos sujetos observaban, trepados en un árbol, la faena de Suzy
-esa chica es muy fuerte de sentimientos, aunque también muy tonta
-es verdad, le propusiste que nos permitiera usar el libro para vengarse de ese tonto y rechazó tu propuesta
-También no supiste explicarle lo que Zatch y yo somos
Eido ya no comentó mas, solo observaba a la chica tratando de secar inútilmente el piso del salón, a cada intento tiraba las cubetas y volvían a mojar el piso, luego observó al que parecía la vigilaba muerto de risa, entonces se le ocurrió una idea
-Hyde, ¿ya viste lo que ella está haciendo?
El mamodo observó como el jefe de grupo se burlaba de la pobre chica y asintiendo se preparó, Eido saco su libro de conjuros
-¡JIKIR!
Un remolino salió de la boca del mamodo adentrándose en el salón, haciendo volar las bancas y las sillas, incluyendo al jefe de grupo que se mostraba sorprendido y asustado, el agua derramada y las ropas húmedas de Suzy se secaron al instante, el jefe de grupo, como pudo, salió del cerro de bancas y sillas que lo tenían aprisionado
-¿Qué fue lo que pasó?
-solo abrí las ventanas del salón y entró una gran ráfaga de aire, pero si te das cuenta el piso ya está limpio y seco
El jefe de grupo bastante adolorido constató lo que Suzy había dicho, se rasco la cabeza contrariado, lo que le llevaría hacer el trabajo en dos horas, lo terminó en menos de un minuto
-esta bien Mizuno, no se como le hiciste pero lo terminaste, ya te puedes ir
-¡que bien! Entonces iré por mis cosas
-¡un momento!
La chica se quedo parada desconsolada, ya que el jefe de grupo le señalaba las bancas amontonadas
-te iras después de que las acomodes
El jefe de grupo se alejó con una sonrisa burlona, mientras que Suzy se resignó a acomodar las bancas
"y todo por un almuerzo prometido"
Zatch estaba fuera del cuarto de Kiyo
-¡déjame entrar Kiyo! ¡Ándale, no seas malo! ¡Por lo menos dame a Volcán 300!
No había respuesta del chico, entonces a Zatch se le ocurrió una idea
-¡Kiyo! ¡Suzy esta en casa!
La puerta se abrió de inmediato
-¡lo sabía! Algo pasó entre Suzy y tú
Kiyo dejó la puerta abierta, fue directo a su cama y se acostó en ella, Zatch lo siguió
-¿Por qué hiciste llorar a Suzy?
Kiyo no respondió, se concentraba en mirar el techo de su cuarto, eso enfado al pequeño
-¿Por qué no respondes?
-¡ya déjame en paz Zatch! Si tengo problemas con Suzy, los resolveré por mi cuenta, ahora llévate a Volcán 300 y cierra la puerta
Zatch no pudo reaccionar ante la respuesta de Kiyo, pero se le había ocurrido una idea, le pediría ayuda a Tia para investigar lo que había pasado entre Kiyo y Suzy, sin saber en lo que se metería.
Después de haber acomodado las bancas, Suzy salió de la escuela y se dirigía a su casa, caminaba totalmente ensimismada hasta que Eido la interceptó
-¿Qué te pareció la ayuda?
-no les pedí que lo hicieran
-¡entiende! Con esto podrás hacer que ese tonto regrese a tu lado
-no me interesa y déjame seguir mi camino
-Te aseguro que si no haces nada, ella te lo ganará
Ese comentario hizo a Suzy detenerse, tal vez Eido tendría razón, pero también cabía la posibilidad de que todo fuera un mal entendido y que solo fuera un gesto de amistad el que había visto entre Kiyo y esa chica, volteó hacia Eido
-iré a hablar con Kiyo
Eido no pudo evitar una sonrisa, pues sabía que Megumi iría a la casa de Kiyo, eso se empezaba a ponerse mejor para sus planes.
Megumi se arreglaba un poco su cabello, quería lucir bien para Kiyo, tal vez la invitaría a comer un helado e irían a caminar por el parque, nunca se había sentido de esa manera y eso la alegraba. De su tocador tomo unos boletos de su próximo concierto, sonrió para si al pensar en esa chica atolondrada que era amiga de Kiyo, llegó a pensar por un momento que ellos dos estaban saliendo, pero al verlos tan diferentes supuso que entre ellos solo había un lazo de amistad, suspiró contenta, ella pensó ir con todo para estar a lado de Kiyo, sonrió mas tranquila, le diría a Kiyo que la llevara al concierto como prueba de amistad entre ellas dos. Satisfecha con su idea, buscó a Tia quien también se había arreglado y ya preparadas para su cita, se dirigieron a casa de Kiyo.
Kiyo no había apartado la vista del techo, le daba muchas vueltas al asunto; por un lado estaba Suzy y sus ingenuas acciones, por el otro Megumi, alguien que había madurado en las batallas mamodo, también pensaba en el sueño de Zatch. Si el se decidía por Megumi, se harían fuertes y Zatch terminaría siendo el rey del mundo mamodo, pero ¿Qué haría con Suzy? Ella siempre lo apoyó a cambio de nada ¿Qué haría con ella? En ese momento oyó que llamaban a la puerta, se levantó a abrir pensando que estaba solo en casa, pues sabía que su mamá había ido al mercado y Zatch había salido
"¿Quién será? Aun falta mucho para que llegue Megumi"
Como había estado encerrado en su cuarto, no se había percatado que su mamá ya estaba en casa, así que cuando comenzó a bajar los escalones escuchó voces en la planta baja
-¡pasa! El está en su cuarto en este momento, aunque no sé si esté ocupado pues su puerta está cerrada
-¡no se preocupe! Lo que voy a tratar con el no tomará mucho tiempo
Kiyo se sintió picado por la curiosidad de saber quien era, esa voz no era de Megumi y Suzy no vendría a su casa después de las cosas que habían pasado, escuchó los pasos de la chica y vio como una cabellera rubia emergía de los escalones, la vista de la chica se topó con un Kiyo sorprendido, el reacciono con agresividad
-¿Qué haces aquí?
El sabía que no podía hacer nada en ese momento, su libro de conjuros estaba en su cuarto y Zatch no estaba, la chica se limitó a sonreír
-¿esa es la forma de saludar a tus conocidos?
-Qué puedo esperar si la vez que nos conocimos tuvimos una batalla mamodo
-hoy vengo en plan de amistad, si te das cuenta, Brago no viene conmigo, lo que me trajo a tu casa es por un asunto que a el lo ha estado inquietando mucho
-¿Qué clase de asunto es?
-¿me invitarás a pasar?
Kiyo la invitó a pasar a su cuarto, eso le hizo olvidarse por un momento de su dilema amoroso entre Megumi y Suzy.
Un sujeto alto y extraño con mirada siniestra caminaba cerca de la casa de Suzy, tenía un sentido para detectar los sentimientos negativos y al parecer los de Suzy eran muy fuertes en ese momento, lo que le sirvió de guía para llegar hasta ese lugar. Tenía tiempo que ansiaba llegar al mundo de los humanos para cumplir una promesa hecha por el hace tiempo, eliminar a Zatch. Había robado el libro blanco de los antiguos mamodos, con el que pudo llegar al mundo de los humanos, había recorrido los lugares donde estaban los mamodos más fuertes y descubrió que habían sido eliminados por Zatch, eso le dio mas rabia, pero esa chica con esos oscuros sentimientos le ayudarían a conseguir su objetivo, destruir a Zatch y con el al mundo mamodo, el único obstáculo era el convencer a Suzy para lograr su propósito.
Zatch llegó sofocado a los estudios de grabación solo para darse cuenta que Megumi y Tia ya no se encontraban ahí
-de seguro ya deben estar en camino a casa de Kiyo ¡debo darme prisa para alcanzarlas!
Al dar la vuelta choco con alguien y se sorprendió al ver con quien había chocado
-¡Brago!
-que gusto volver a verte
-¿vienes a pelear?
Brago sonrió de forma irónica
-no vine a perder mi tiempo contigo
-entonces ¿a que has venido?
-¡vaya! Pensé que no preguntarías, he escuchado rumores de otros mamodos que se han robado el libro blanco, creo saber quien es
-¿es peligroso? ¿Sabes su nombre?
Brago sonrió
-veo que no has recuperado la memoria, Wiseman quería participar en el torneo de los mil años para escoger al nuevo rey, pero los antiguos decidieron elegirte a ti y no a el, eso le hizo enojar y prometió vengarse de ti y destruir el mundo mamodo
-¡no voy a permitir que ese mamodo destruya nuestro mundo! Con la fuerza de Kiyo lo venceremos
-no es tan fácil como lo dices, necesitas de mi y por eso he venido a buscarte
Brago lo tomo de su ropa y lo arrojó al interior de la limosina de Sherry, con una sonrisa siniestra, cerro la puerta del carro y este se puso en marcha.
Suzy pensaba dudosa, por un lado si había visto a Kiyo siendo besado por esa chica y por el otro, no le dio oportunidad a Kiyo de explicarlo, el estuvo insistiendo en hablarle pero ella le negó toda oportunidad, ahora estaba arrepentida de no haberle dejado hablar, con determinación se dirigió a la casa del chico de sus sueños, aun si el no quisiera recibirla. Sin darse cuenta, alguien la seguía, era ese extraño sujeto que ya había estado rondando por su casa, sonrió de manera siniestra cuando observó que el libro de conjuros resplandecía
-¡es ella! Con esa chica iniciaré mi venganza contra Zatch.
Kiyo miraba por la ventana, un nuevo mamodo había aparecido, pero este quería la destrucción total según lo contado por Sherry
-¿dices que ese mamodo quiere eliminar a Zatch solo porque lo eligieron en lugar de el?
-Es lo que me contó Brago, también me contó que ese libro que se robo es el mas poderoso de todos y que le permitiría localizar a cualquier mamodo y eliminarlo rápido
De pronto kiyo se acordó de su amigo
-¡entonces Zatch está en peligro! ¡Tengo que ir a buscarlo!
Trató de correr hacía la puerta pero tropezó con la base de la cama y cayó encima de Sherry quien sorprendida, por instinto se abrazó a el, lo que le permitió a Kiyo girar y caer de espalda sobre la cama con ella encima, por unos segundos se quedaron mirando a los ojos y un súbito sonrojo cubrió el rostro de Sherry, no hizo el menor intento de separarse y lo mismo le ocurrió a Kiyo, hasta que la voz de la mamá de Kiyo los hizo separarse
-¡Kiyo! ¡Tienes otra visita!
-¡será mejor que me vaya!
Exclamó Sherry ocultando su rostro con sus cabellos, el sonrojo no desaparecía y eso la apenaba; Kiyo no decía nada, también se sentía apenado y no quería ver a Sherry, solo escuchó cuando cerro la puerta de su habitación.
Suzy estaba esperando que saliera Kiyo de su habitación, alzó la vista cuando escuchó pasos apresurados por la escalera
"¡viene a disculparse conmigo!"
Pensó la chica de forma entusiasta, pero ese sentimiento se disipó cuando vio que la persona que bajaba era una chica rubia que se despedía precipitadamente con el rostro ruborizado
-¡Kiyo! ¿Acaso eres un pervertido? ¿Qué le hiciste a tu amiga?
Dijo enojada la madre del chico
-¡déjelo señora! Vea el lado bueno, a Kiyo ya lo vienen a visitar mas seguido
Dijo Suzy con una sonrisa forzada, tratando de controlarse, la señora soltó un suspiro
-¿segura que quieres subir a su cuarto?
Suzy iba a responder cuando en ese momento Kiyo bajaba corriendo
-¡mamá! ¿Ya se fue Sherry?
-¿te refieres a la chica rubia? Hace poco que salió
Kiyo hizo un gesto de desesperación y sin pensar y sin ver que Suzy estaba ahí salió corriendo de la casa.
La limosina de Sherry había entrado a la calle de Kiyo, el chofer observó cuando la chica salía precipitadamente de la casa del chico, al parecer no había notado que ellos se acercaban y procedieron a seguirla, pero la mente de la chica era un caos
"¿Cómo pudo haber pasado? El no me interesa ¿o si?"
Pensó Sherry con sorpresa, la vez que conoció a Kiyo le asombró su perseverancia al defender a Zatch, sabía que se harían mas poderosos por la fuerza y el carácter de Kiyo, de pronto ese sentimiento se transformo en sensación de mariposas en el estomago al escuchar esa voz
-¡Sherry! Detente por favor
Como si hubiera sido una orden, la chica obedeció pero no se atrevió a voltear, Kiyo la alcanzó con la respiración entrecortada y se paró a escasos metros de ella
-te… debo… una… disculpa
Le dijo el chico bastante sofocado, se inclinó para recuperar la respiración
-te hace falta ejercicio, deberías entrenar mas
Kiyo alzó la mirada y ella lo observaba con una ligera sonrisa y sus mejillas sonrojadas, lo que extrañó a Kiyo, ella prosiguió
-si no entrenas mas, no te harás mas fuerte, ese mamodo los vencerá y yo… te perdería si pasa eso
La última frase que dijo la hizo ponerse más ruborizada mientras que la cara de Kiyo mostraba absoluta sorpresa
-Espera Sherry yo… no se que decir
Ella sonrió mas tranquila, había logrado controlar sus sentimientos
-no digas nada, nos mantendremos en contacto
Sherry se acercó a Kiyo y le dio un beso en la mejilla, después de esta acción se percató que la limosina se encontraba cerca y se acercó a ella, al abrir la puerta salió Zatch corriendo
-¡Kiyo! ¿Te encuentras bien?
El chico no respondió, al contrario, con un gesto distraído se despidió de Sherry, quien subió a la limosina, esta de inmediato emprendió el camino, en ese momento Kiyo se dio cuenta de la presencia de zatch
-¿Qué hacías en ese coche?
-¡no lo creerás Kiyo! Parece que las cosas se van a poner difíciles, hay que avisarles a Megumi y a Tia
-¡es cierto! ¡La cita! ¡Regresemos a casa Zatch!
No lejos de ahí se encontraba Suzy y había visto todo, primero esa chica de cabello castaño y luego esa niña rubia, sus ojos se llenaban de lagrimas de rencor y celos, finalmente decidió ir a casa de Kiyo y ahí le diría cuanto lo amaba, pero que ese amor mejor lo guardaría para alguien mejor y no le daría oportunidad siquiera de decir algo, solo se lo diría y se marcharía de ahí, eso iba a hacer cuando una voz muy grave la detuvo
-¡oye muchacha! Necesito hablar contigo.
La mente de Kiyo era un caos total, nunca en su vida había pasado por esa situación, por un lado estaba Suzy, esa chica atolondrada, fue la primera que le habló cuando entró a la preparatoria, después conoció a Zatch y por conducto de el, a Sherry y a Megumi; una era muy abierta y alegre, la otra muy bonita pero de carácter oscuro y decidido. Tres chicas, tres que le habían confesado su amor, pero después resolvería ese asunto, todavía estaba el nuevo problema para el y Zatch, ese mamodo del que le había platicado Sherry, aun no lo conocía pero parecía muy peligroso, debían encontrarlo ya antes de que hallara un guardián para su libro, sabía que si no tenía alguien que leyera su libro de conjuros estaría indefenso, pero lo que en realidad era que Wiseman era alguien de cuidado, la batalla entre Zatch y Wiseman se acercaba y el hilo conductor era Suzy.
