¡Hola a todas! Debo agradecer a fallennagel; XtinaOdss; iyvker; sophia06; shadowandsesshoumaru; icegirl06; kriss; y a Gatita Bonita por sus amables reviews. Perdonénme por favor por no contestarles como habitualmente lo hago, pero debo aprovechar estos minutos para actualizar. La próxima ocasión les contestaré com siempre lo hago. ¡Bienvenidas las nuevas lectoras! Gracias, muchas gracias por sus comentarios, por favor, no dejen de ponérmelos. ¡Saludos!

ADVERTENCIA: Este capítulo tiene lemon.


Capítulo 12. Amor y pasión antes de la gran batalla

Mientras, con Sesshoumaru y Kagome.

Sesshoumaru¡Lávate! –le ordenó a Kagome estando a las orillas de un río.

Kagome: A ver Sesshoumaru, ahora que estamos solos y que no hay peligro de que mates a mis amigos, déjame decirte que estás muy equivocado si crees que voy a obedecer sin chistar tus órdenes…

Sesshoumaru¡Dije que te lavaras! –y la empujó con fuerza al río, el agua estaba bastante fría y al caer lo salpicó.

Kagome¡Bueno, tú definitivamente quieres que muera de una pulmonía¡Es la segunda vez que me echas a un río sin previo aviso!

Sesshoumaru: Lo cual no habría pasado si hubieras hecho caso.

Kagome: Me bañé antes de salir de mi casa, no sé por qué tanta insistencia con la limpieza.

Sesshoumaru: Por que no tienes por qué tener impregnado el olor de ese lobo apestoso en tu cuerpo. Así que ahora me vas a decir por qué dejaste que ese asqueroso te tocara, sino quieres que te mate ahora mismo –le dijo al tiempo que volvió a sujetarla con fuerza del brazo, sus ojos destellaban el brillo del odio, nacido por ver que alguien tocara a su hembra.

Kagome¡Primero cálmate¿Cómo quieres que hable si casi me arrancas el brazo?

Sesshoumaru: Está bien –soltándola- "¿Qué es lo que me hace ser tan considerado con esta mujer?" Te escucho.

Kagome¡Qué alivio! Lo primero que quiero decirte es que yo te amo –la expresión del youkai cambió y la miró fijamente a los ojos- pero tienes que entender que soy una persona independiente de ti y no por el hecho de amarte tengo que convertirme en tu esclava.

Sesshoumaru: "Es verdad, desde que la poseí y la dejé con vida, deseé controlar cada movimiento suyo. Sin embargo, ante esa mirada no pude negarme a dejarla ir, con la promesa que ella hizo de volver a mi lado. Pero me sentí furioso al ver que otro la tomaba de las manos y que ella le sonreía. No puedo tolerar la idea de que alguien más la toque" –todo lo que pensaba le hacía ir cambiando la expresión de su rostro. Primero de asombro ante la rebeldía de esta mujer, que no comprendía que era mucho más débil que él y que podía descuartizarla cuando le viniera en gana. Después su rostro se fue suavizando, hasta que finalmente habló- ¿Y entonces cómo vas a estar conmigo si te rehúsas a ser mi esclava?

Kagome¡Sesshoumaru no puede ser que pienses que tu compañera tiene que ser tu esclava! Yo regresé contigo por que QUIERO ESTAR CONTIGO, NO POR QUE TÚ ME OBLIGUES A ESTAR CONTIGO.

Sesshoumaru: No regresaste conmigo¡estabas con ese lobo asqueroso!

Kagome¡No puede ser posible que seas tan posesivo! Yo tengo amigos Sesshoumaru y los quiero de una manera diferente de cómo te quiero a ti. Tienes que entender que debo hablar con otras personas además de ti.

Sesshoumaru¡Has dicho hablar! No unir las manos y pegarse a ti.

Kagome: Ssshhh –se acercó y lo besó para que ya no siguieran con esa discusión sin sentido.

Sesshoumaru: Y ahora quieres callarme y hacer que se me olvide… -no continuó por que los labios de Kagome lo volvieron a sorprender.

Kagome: Mi ropa está mojada y tengo frío.

Sesshoumaru: Eso puede arreglarse fácilmente.

Sesshoumaru la desnuda y la hace suya, mientras la ropa se seca.

Diciendo estas palabras le dio un apasionado beso al tiempo que frotaba su pecho con la mano.

Esta vez no había necesidad de un gran preámbulo o de una lucha entre ambos. Pues los días que no se habían visto fueron demasiado largos para los dos y ansiaban encontrarse nuevamente.

Kagome: Tú armadura me estorba un poco –le susurró al oído Kagome.

Sesshoumaru: Tu impaciencia me encanta –dijo, despojándose de ella y dándole un largo beso.

Kagome: Contigo no se puede ser paciente –y juguetonamente le despojó de la parte de arriba de su atuendo, mientras lo tomaba de la mano y lo hacía recostarse, se quitó la blusa, pero se dejó el brassier. Se subió encima de él y lo empezó a besar apasionadamente. Al mismo tiempo, le clavaba fuertemente las uñas, restregando su cuerpo de manera muy salvaje al de él. Entonces Sesshoumaru la tomó de la cintura y con un rápido movimiento quedó sobre ella. Kagome se excitó mucho con esta acción y respiraba agitadamente, lo miraba a los ojos mientras arqueaba su cuerpo bajo el de él, ofreciéndole sus senos abiertamente.

Sesshoumaru: Vamos a hacer las cosas a mi modo corazón –habló sosteniéndole la mirada y perdiéndose por unos instantes en esos profundos ojos que revelaban el deseo y la pasión que él le había enseñado. Pasó su mano por la nuca de ella, atrayendo su rostro al de él y besó delicadamente el sitio detrás de sus orejas, mordisqueando levemente el lóbulo- Me excitas mucho, tu cuerpo me seduce- le susurró al oído.

Kagome se deshacía con cada una de las caricias del youkai y cuando le habló al oído, realmente se derritió, sus palabras provocaron que la chica se humedeciera y abriera más las piernas, buscando estrechar el contacto con el pene erecto de Sesshoumaru.

Pero el youkai no la dejaba moverse demasiado, la controlaba con su peso. Dejó caer delicadamente su cabeza sobre la hierba y deslizó su mano muy despacio sobre los pechos de la joven. Los besó dando al mismo tiempo unos pequeños mordiscos, dejando que la joven apenas sintiera sus colmillos y que su lengua humedeciera el lugar donde pasaban sus labios. La mano la pasó delicadamente por la espalda de la joven miko y desabrochó fácilmente la prenda, dejando libres los pezones erectos. Tomó un seno con la mano y posó sus labios sobre él, succionando y mordisqueando, haciendo que la chica tomara su cabeza con ambas manos y emitiera un gemido de placer. El sitio entre sus piernas nuevamente se humedeció, indicándole que estaba lista para la penetración.

Pero el youkai quería exaltar su deseo aún más, para poder ser muy salvaje durante el acto sin que la joven sintiera dolor. Así que hizo lo mismo con el otro seno y después recorrió con besos cada rincón del cuerpo de la joven hasta la cintura, donde se encontró con su falda. En un arranque, rompió con toda la sensibilidad y delicadeza en su trato y de un solo tajo la despojó de la prenda.

Este arranque hizo que Kagome se sobresaltara y abriera desmesuradamente los ojos, al mismo tiempo que se ruborizó, lo cual encendió más la sangre del youkai. Ahora sí, ambos estaban impacientes. Rápidamente se despojaron de lo que les quedaba de ropa y Sesshoumaru la tomó del talle y la hizo recostarse de lado, mientras le subía una de sus piernas, la penetró furiosamente en esa posición y ambos gritaron de placer al haber consumado al fin la unión.

Sesshoumaru la tenía muy abrazada a él y le tocaba los pechos al tiempo que se movía muy fuerte y rápido. Esta posición era una de sus favoritas, pues podía ser muy salvaje y tierno a la vez. Cuando le dejaba de acariciar los senos la jalaba firmemente de los cabellos y acercándose a su oído le decía tiernas palabras de amor. Pero no por eso dejaba de arremeterla con mucha rudeza.

Sesshoumaru: Eres la hembra más hermosa del mundo. Me encanta sumirme en tus cabellos y saber que eres mía.

Kagome: A mí me agrada saber que te pertenezco.

La volvió a tomar por el talle y sin salirse de ella, la giró noventa grados para dejarla boca abajo. La obligó a subir la cadera, haciendo que la penetración fuera más profunda y ella pudiera sentirlo mejor. Kagome sentía la respiración del youkai en su nuca, calentándola. Estaba experimentando sensaciones con las que nunca había siquiera soñado. Le encantaba sentir el deseo de Sesshoumaru por hacerla suya, pero además le gustaba mucho que se preocupara por hacerla sentir placer, por que en cada embestida que le daba, transmitía no solo deseo y pasión, sino un gran amor y cuidado de que ella sintiera el mismo placer que él.

Ambos estaban sudando a mares, sus cuerpos estaban transpirando sin cesar y con cada movimiento se volvían más pegajosos. Sesshoumaru empezó a moverse más rápido y más fuerte, el orgasmo estaba próximo a llegar. Kagome sintió como su pene se ponía más grande y más duro y como entraba y salía dándole más placer que con las embestidas anteriores.

Sesshoumaru y Kagome¡TE AMO! –declararon mutuamente al unísono y se escuchó el rugido de un youkai y el grito de placer de una joven miko. Ambos tuvieron nuevamente su orgasmo al mismo tiempo. Se relajaron y se abrazaron, descansando por el enorme esfuerzo.

En eso se escuchó un ruido proveniente de los arbustos cercanos. Sesshoumaru se incorporó rápidamente, pero se detuvo.

Kagome¿Quién está allí?

De los arbustos salió una liebre pero solo para volver a ocultarse con rapidez.

Sesshoumaru: Será mejor regresar con los demás. Yo tenía ganas de bañarme contigo en ese río –dijo mientras tomaba de la barbilla a la chica y le hablaba al oído- Para hacerte mía otra vez.

Kagome: Pues yo no me rehúso –le contestó mientras jugaba con un mechón del plateado cabello del youkai.

Sesshoumaru: Tendremos que conformarnos, por que esos tipos pueden regresar.

Kagome: Está bien. "Pero que raro se puso ¿siempre va a ser así después de que hagamos el amor?"

Apenas habían terminado de vestirse cuando repentinamente el youkai pescó a Kagome por el cuello y apretándola muy fuerte la levanto en vilo al tiempo que la amenazaba.

Sesshoumaru¡QUE TE QUEDE BIEN CLARO QUE NO VOY A PERMITIR QUE NINGÚN OTRO MACHO SE ACERQUE A TI! SI VUELVO A VERTE CON LA MISMA ACTITUD DE HOY ¡LOS MATARÉ A TI Y AL IMBÉCIL QUE SE ATREVA A TOCARTE¿TE QUEDÓ CLARO?!!!!!!

Kagome¿? –sin poder hablar

Sesshoumaru¡¡¡¡¡¡¡CONTESTA¿TE QUEDÓ CLARO?

Kagome solo pudo asentir con la cabeza, el gran youkai la soltó y por fin pudo respirar, cayendo de rodillas, se llevó las manos al cuello, le dolía intensamente. No pudiendo resistir mucho, sus manos fueron a dar al suelo, quedando en cuatro puntos. La acción de Sesshoumaru la llenó de miedo, pero algo extraño estaba sintiendo al mismo tiempo.

Kagome: "¿Qué me pasa? Estuvo a punto de estrangularme, sentí mucho miedo, pero me gusto verlo lleno de celos por mí, me excitó muchísimo ver su mirada fuera de sí…" -sus pensamientos fueron interrumpidos por el youkai que le provocaba esta mezcla rara de sensaciones, había percibido el agradable olor húmedo que despedía la chica y escuchar su respiración agitada hizo que su deseo despertara con mayor intensidad. Se volvió a despojar de la armadura y de su vestimenta, alzó con ansiedad la falda de la chica y le quitó su ropa interior y velozmente volvió a penetrarla, arrancando un gemido de placer de su garganta. Quedó sobre ella y la tenía cogida por la cintura, al mismo tiempo que la embestía furiosamente, le hablaba al oído.

Sesshoumaru: Yo te dije que a pesar de que nunca hubieras estado con un macho, tu naturaleza es la de una hembra salvaje, te gusta que te maltrate, pero no provoques mis celos otra vez, te puede costar la vida.

Kagome¡Muérdeme! –en realidad no estaba poniendo mucha atención a lo que le decía, pero el dolor del cuello estaba pasando y quería saber si el dolor que le provocaba este youkai era causa de excitación para ella.

Sesshoumaru: No quiero hacerte daño mi…

Kagome¡SÓLO HAZLO MALDITA SEA¿ERES UN DEMONIO O NO? –exigió gritándole, interrumpiendo la ternura con la que le habla, en contraste con las fuertes arremetidas que le daba. Su tono de mando y reclamo a la vez, le encendió más la sangre, exaltando su placer, por lo que decidió complacerla, clavando sus colmillos en la unión del cuello y el hombro, pero estaba tan excitado que no midió su fuerza y de pronto empezó a sentir el sabor de su sangre, parando inmediatamente. Ella estaba tan excitada que no sintió dolor alguno y sólo gritó de placer. Había comprobado que le gustaba el daño que le provocaba este apuesto youkai, sentir sus colmillos en la piel la hizo estremecerse al máximo- ¡MÁS RÁPIDO¡QUIERO MÁS DURO! –continuó exigiéndole a su macho y él le respondió con embestidas más fuertes y rápidas, sentía como su hembra apretaba su vagina, aumentando el placer de los dos y al mismo tiempo sentía como se humedecía cada vez más. Los dos estaban sintiendo muchísimo placer en esta forma de entregarse tan salvaje.

Sesshoumaru y Kagome¡¡¡AGHHHH!!!

Nuevamente se llenó el ambiente de los gritos de ambos amantes, esta vez era un grito de completa satisfacción. Ambos fueron presa de la ansiedad. Por un lado, Kagome tenía de admitir que le gustaba que le infringiera un poco de daño y por el otro Sesshoumaru, aunque no quería hacerlo, le excitaba ver a su hembra tan exigente y al complacerla también experimentó mucho placer.

Mientras caminaban hacia donde se encontraban los demás, el youkai recordó el momento en que fueron interrumpidos.

Sesshoumaru: "Maldita sea, me vuelvo muy vulnerable cuando estoy con esta humana. Exalta tanto mis sentidos que no me di cuenta de que Rin nos estaba observando. Quizá hasta nos venía siguiendo, como es su costumbre, en silencio para no molestarme. Pero no detecté su olor hasta que se movieron los arbustos" Kagome, necesito pedirte un favor –habló finalmente.

Kagome: "Cómo has cambiado" Claro Sesshoumaru.

Sesshoumaru¿Recuerdas que cuando estábamos juntos escuchamos ruidos?

Kagome: Sí, pero resultó ser solamente una liebre.

Sesshoumaru: No fue así, era Rin, pude percibir su olor. Por eso quería que nos fuéramos. Seguramente nos estaba observando, no sé desde hacía cuánto, pero necesito que hables con ella y le expliques algunas cosas.

Kagome¿Nos vio cuando nosotros…¡Qué pena¿Pero qué quieres que le diga?

Sesshoumaru: Desde que reviví a Rin he cuidado de ella como un padre. No quiero que sienta que la voy a abandonar por tu causa. Ella es muy importante para mí, la quiero como si fuera mi propia hija. Lo que quiero es que le hagas saber que ahora cuidaremos de ella los dos, si es que no te incomoda.

Kagome¡Pero qué tierno eres¡Jamás me hubiera esperado esto de ti¡Cada vez me sorprendes más! Claro que hablaré con la pequeña Rin, si ella es como tu hija, entonces también lo es mía de ahora en adelante.

Sesshoumaru: Gracias –dijo en un tono inaudible, más para sí mismo que para que lo escuchara. Aún faltaba mucho para que este orgulloso youkai revelara por completo sus emociones, pero sintió un gran alivio al escuchar a la generosa Kagome adoptar a Rin como hija suya inmediatamente.

Llegaron juntos a la aldea y Jaken corrió a poner al tanto de los planes a su amo. Rin estaba muy triste, apartada de todos, sentada bajo la sombra de un árbol.

Rin: "Ahora que el señor Sesshoumaru tiene a Kagome, yo le estorbaré, ellos querrán tener a sus propios hijos y yo me quedaré sola otra vez" -pensaba la pequeña, quien salió de sus pensamientos al sentir que alguien se sentaba a su lado.

Kagome¿Cómo estás Rin? –preguntó, sin saber muy bien por donde empezar.

Rin: Bien –respondió secamente, no quería importunarla, aunque ella era la causante de que su amo ya no le pusiera tanta atención como antes, no la odiaba ni nada por el estilo, pues además se había percatado de que Sesshoumaru estaba cambiando para bien y todo era debido a ella. Pero no podía dejar de sentir tristeza pensando en que ya no la quería y que la abandonaría.

Kagome¿Te has dado cuenta, Rin, de que somos capaces de sentir cariño de diferentes maneras? –empezó finalmente.

Rin¿A qué se refiere señorita? –inquirió extrañada la pequeña.

Kagome: Pues por ejemplo al hecho de que todos tenemos seres queridos, pero no a todos los queremos de la misma manera.

Rin: Sigo sin entender muy bien.

Kagome: Trataré de explicarte con un ejemplo. Yo tengo amigos a los que quiero muchísimo, pues con ellos he pasado muchas cosas y siempre me han ayudado cuando estoy en peligro. Con ellos comparto las cosas tristes, pero también la alegría de estar vivo. Además también tengo a mi madre, a mi hermano y a mi abuelo, a quienes también quiero mucho, pero de manera diferente, los quiero como a mi familia. Con ellos crecí y me ayudaron a enfrentar la vida y a aceptar mi situación...

Rin¿Y al señor Sesshoumaru? –interrumpió la niña.

Kagome: Ejem –tosió y se sonrojó como un jitomate al recordar que la pequeña los vio- Ahora también tengo a Sesshoumaru y a él lo quiero de una manera muy diferente de cómo quiero a todos los demás, lo quiero como a mi pareja. Él se ha convertido en alguien insustituible para mí, aunque él no lo entienda del todo y crea que solo lo debo querer a él, aunque creo que ya hablé de más.

Rin: Ya entiendo, le podemos profesar amor a muchas personas, pero de manera diferente.

Kagome: Así es y precisamente de eso te quería hablar. Sesshoumaru tiene un cariño muy especial hacia a ti, el cual no va a dejar de sentir solo por que ahora me quiera a mí.

Rin: Pero ahora que ustedes dos se quieren, van a tener sus propios hijos y yo les estorbaré… -la joven la interrumpió con un abrazo lleno de ternura.

Kagome: No digas eso chiquita mía, aunque nosotros tengamos hijos, tú seguirás siendo nuestra pequeña –Rin la miró a los ojos, sorprendida por lo que acaba de decirle- por que Sesshoumaru me ha dicho que te quiere como si fueras su propia hija y entonces yo también te adoptaré como mía –explicó la joven.

Rin¡Gracias! –y se puso a llorar en el regazo de Kagome.

Kagome: Todo va a estar bien Rin, ahora seremos dos los que te cuidemos y sécate esas lágrimas.
Habían pasado cinco meses desde aquél enfrentamiento entre Sesshoumaru y Takeshi. A la aldea habían llegado todo tipo de seres provenientes de los alrededores con la intención de unirse al ejército de Sesshoumaru, pues había rumores de que un youkai muy fuerte se había enfrentado a los extraños invasores y se estaba preparando para una batalla. Llegaban desde campesinos, algunos con sus familas, monjes, espíritus y hasta youkais menores. Todos se repartían entre los diferentes batallones. Sango y Kohaku comandaban a todos lo que quisieran aprender el oficio de exterminadores. Miroku preparaba para la batalla a los monjes. Los hombres lobo eran dirigidos por Kouga y Ayame. Finalmente Jaken estaba al frente de todos los youkais y era él quien se encargaría de comunicarse con los otros comandantes durante la batalla.

Todos se encontraban entrenando muy duro para enfrentar a este nuevo enemigo, cuando de pronto el cielo se oscureció y el cielo se pobló por una densa nube de youkais ya conocidos por nuestros amigos…