El tercer arrejunte de la modificación!!! XD Aquí les van los capítulos 10 y 11 juntos, revueltos y cambiados xD.
Así que he cambiado el título y vean lo que ha quedado
I hope you enjoy! n.n
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X. Tanto como pude... el defecto de aparentar
-Chicos hay que celebrar esto! -exclamaba Hao subiéndose a la mesa-.
Los jóvenes se encontraban almorzando en el enorme comedor acompañados, por supuesto, de Ren y Manta.
-Vaya sí que tienen suerte!!! Me tienen que invitar cuando hagan sus próximas presentaciones eh? –habló Manta entusiasmado-.
-Por supuesto! Cómo crees!!-.
-Yo aun no entiendo por qué estoy aquí, tenía que hablar con Pilika ahora –habló Anna con tedio, ya que Hao prácticamente la había obligado a comer con ellos-.
-Ay, pero que pesada eres Anna, y yo que te invito con tanto cariño! -lloraba Hao de pura euforia-.
-Oye, pero cómo le vamos a poner al grupo? –dijo Lyzerg de pronto-.
-Ah Pues... UU -Silencio General-.
-Los yoyos!!! (Yoh-yos XD) –exclamó Yoh ingenuamente mientras todos le miraban con goterón por frente-.
-Esto... No creo que tenga mucho que ver con el grupo... -dijo Lyzerg tratando de parecer respetuoso-.
-Yo me conformo si empieza con H –dijo Hao recostándose con las manos detrás de la nuca- qué les parece "Haro-Haro"-. (Na/OMG XD)
-...UU-.
-Y eso por qué? –dijo Anna arqueando una ceja-.
-Pues... por Hao y Horo-Horo –sonrió a lo pepsodent-.
-... ¬¬ UU -reacción general- Eso no viene a ningún asunto-.
-Eso es estúpido –habló Ren de pronto, sorprendiendo un poco a sus amigos- tiene que ser algo creativo y corto si queréis que la gente lo recuerde, dos palabras, máximo tres. Sílabas, preferible dos... y además, ese nombre es horrible -dijo levantando su felina mirada hacia Hao-.
-Ya sé! Qué tal... The Holic –dijo de pronto Manta -.
-Claro!! Ése parece un buen nombre! Y tiene dos palabras y dos sílabas, a mí me gusta –dijo Horo-Horo viendo a los chicos entusiasmado-.
El nombre fue unánime. A todos les había gustado la idea de Manta, pero Ren parecía confundido.
Por qué Horo había hecho mención de sus ideas en su frase? Es decir... Podría haber dicho cualquier cosa, simplemente aceptado. Pero no, se veía empeñado en acercarse a él.
Como si evitara llevarse mal con el muchacho. Aún así no lo entendía, por qué Horo seguía acercándosele cuando él lo único que hacía era tratarlo mal?
-Bueno como iba diciendo, hay que celebrarlo! –insistió Hao-.
-Y cómo quieres que lo celebremos... -dijo Yoh-.
-Iremos todos a un parque de diversiones y luego iremos al cine! –propuso como si fuera algo que hubiese planeado ya hace tiempo-.
-Y qué te dice que yo quiera ir? –dijo Ren mirándolo fríamente-.
-Y quien te ha invitado, chino malhumorado?-.
En circunstancias normales, el Tao le hubiese dedicado su más hiriente mirada de odio, para luego retirarse de ahí enfurecido.
Sin embargo, se limitó a dedicarle un "Idiota" a ojos cerrados, para luego desviar la mirada. El por qué? Hao creía saberlo.
-Jeje... sólo bromeaba, tigrecito... la verdad es que sí, quiero que vayas... e irás quieras o no, pues porque esta vez no se tratará de lo que tú quieras si no de lo que te voy a obligar a hacer -respondió Hao sonriente-.
-Pues no crees que las dos cosas en un mismo día son mucho? –dijo Lyzerg mirando a Hao-.
-Bueno, si es que te mareas en los juegos no tendré problemas en sentarme contigo a descansar... no quiero que te agotes por nada del mundo –dijo Hao acortando los centímetros de distancia que mantenía con el peliverde-.
-Ah... si? Y eso por qué... -decía este retrocediendo con cierto aire irritado-.
Ahí estaba de nuevo, jugando con él como si nada.
-Pues porque las gastaras todas en la noche –siseó Hao a su oído, haciendo que este se estremeciera y al mismo tiempo retrocediera por la incómoda escenita-.
Todos lo habían visto por supuesto, pero nadie había oído lo que el castaño había susurrado. Y la verdad... tampoco era que quisiesen saberlo UU.
-Ah sí por cierto, Hao, tengo que hablar algo contigo -interrumpió de pronto Yoh-.
-Eh? Y se puede saber de qué?-.
-Pues es un secreto, así que lo hablaremos después-.
-Está bien, ya tuve bastante -dijo Anna levantándose de su asiento- hablamos después para ver lo de la hora y el día de nuestra "celebración" hasta pronto! –dijo escapando, agobiada, de la "opresión"-.
-Bueno, qué pasa Yoh?-.
-Eh? qué cosa? Por qué?-.
-Es obvio que querías hablarme de Anna, anda ya escúpelo de una vez-.
-Pues la verdad no tiene que ver con Anna, en absoluto –sonrió- tiene que ver, más bien, con otra... persona -dijo Yoh mirando de reojo a Horo, quien se encontraba enfrascado escribiendo-.
-Entiendo... bueno pues... qué tal si vamos a hablarlo a otro lado... me acompañas? –habló poniéndose de pie-
-Sí, claro por qué no-.
-Ay si, yo también me voy, Lyzerg recuerda que teníamos que ir a terminar el trabajo de literatura-.
-Ugh, verdad –replicó el peliverde con tedio- bueno los vemos luego, adiós!-.
-Ja ne!-.
-Lyzerg, espera! -dijo Hao tomando el brazo del peliverde, quien sólo volteó a ver su "obstáculo" como examinándolo- quiero... quiero hablar contigo después... acerca de... -.
-No sé de qué me estás hablando, Hao-.
-Mira... sólo quiero hablar contigo, si? –dijo ya comenzando a irritarse-.
-Sí, claro como quieras -dijo zafándose de Hao con molestia-.
El castaño había estado queriendo hablarle algo desde la mañana, pero por la forma en que lo había hecho en primera instancia, el peliverde se había... irritado. Un poco.
La verdad no tenía idea de qué se trataba aquello que Hao tanto quería contarle, lo único que había mencionado hasta el minuto, y que él mismo había querido ignorar, había sido un "Y Tamao...".
Aún así... no sabía de qué se trataba. No sería que fuera a volver con ella o si? No lo creía posible, aunque de todos modos, no podía sacárselo de la cabeza, y la sola idea le hacía un nudo en el estómago.
Así se fueron todos los muchachos, dejando a un concentrado Horo escribiendo, y a un concentrado Ren... en su jugo de durazno.
-Sabéis qué cosa en inglés tiene tres sílabas y significa pase lo que pase? Porque no es "wherever happens" o... –Horo levantó la vista distraídamente, viéndose interrumpido al notar que no había nadie en la mesa, excepto el Tao que lo miraba con extrañeza- Eh? Y a dónde fueron todos?-.
(Todo cambió – Camila)
-...Se fueron... –habló viéndole medio curioso- La... estás escribiendo en inglés? –lanzó sin poder evitar el dejo de sorpresa y con una leve inclinación hacia el papel en que Horo escribía-.
-Ah! Eso... pues sí –observó un minuto a Ren, era primera vez que le tenía así de cerca y relajado... sería su oportunidad? Habló con la mayor soltura que pudo- verás, Pilika la quería en inglés porque dice que el español es muy común y directo para expresar lo que ella siente, y ya ves... me tiene algo complicado UU –era cierto que Pillika se la había encargado, pero no pudo evitar un leve rubor al pensar en que todas aquellas frases... iban dirigidas al muchacho sentado a su lado-.
-Ah! Se la estás haciendo a tu hermana? Tienes hermana?-.
-Así es... fue un encargo de ella... no sabías!?-.
-No tenía idea... –habló bajito-.
-Ah! jeje... ya ves cómo nos hace falta conocernos –sonrió-.
-... -Ren le observó unos segundos- depende de lo que quieras transmitir –respondió evadiendo el comentario anterior y la mirada extrañamente inquietante del ainu-.
-Ah?!-.
-Dependiendo qué es lo que quieras transmitir con la canción, es la frase -dijo Ren más calmado que de costumbre-.
-Ah eso! Yo, esto... UU Pues... en realidad no sé muy bien qué es lo que siente Pilika –habló inconscientemente desviando el tema, puesto que aquel tono cálido en la voz del Tao, era algo que jamás había escuchado, y que hacía su corazón latir con fuerza- y tampoco me ha querido decir quien le gusta, pero... si yo le hiciera una canción a la persona que quiero... –dijo sin pensar, sorprendiendo al Tao, y haciendo que recordase aquellas palabras que había escuchado desde afuera del salón de música- pues sería algo como que... –pausó para observarle a los ojos, topándose con la mirada ambarina, mucho más cercana de lo que él mismo esperaba- pase lo que pase... te amaré... hasta el día en que muera-.
La mirada de Horo se detuvo sobre la de Ren por unos segundos.
Era la segunda vez que aquello ocurría, desde que se habían topado en el pasillo principal, el primer día de clases.
Y el tiempo nuevamente se detuvo.
Ámbares y ágatas se observaban con ansias, como si de pronto descubriesen que había un mundo por conocer en los del otro, y se sentían pequeños ante esto.
Horo estaba en el paraíso, el calor corporal de ambos era algo atrayente, como un imán, podía sentir el olor de la piel blanquecina... indescriptiblemente envolvente. Su corazón iba a mil por hora, tanto que creyó que hasta el mismo pelivioláceo podía oírlo, y al parecer sí pudo hacerlo, puesto que éste fue el primero en romper el contacto. Bajando la mirada de repente y apartándose levemente del peliazul.
-...-.
-Pasa... algo?-.
-Demasiado cursi para mi gusto... –musitó bajito, sin sonar frío en absoluto- "Come what may... I will love you until my dying day..." –sólo una vez terminada la frase volvió a mirarlo-.
-Nh... –musitó el peliazul incrédulo, el Tao tenía una perfecta pronunciación, y sus palabras sonaban como si fueran salidas de su interior, no tan solo una simple recitación- Es... perfecto -dijo dirigiendo su vista al papel para examinarlo y luego volviendo a mirar al Tao, quien miraba a cualquier otra parte- De verdad... tienes talento para esto, Ren...-.
Ren lo miró extrañado
-Qué quieres... decir... -.
-Sería muy agradable tenerte en el grupo sabes? –habló pasando por alto la inaudible e ininteligible pregunta del muchacho-.
-...Nh?!!!!-
Aquella frase pronunciada por el peliazul, era la precisa para echar abajo todo el discurso que había preparado en su contra.
Cómo podía ser que le dijera eso!? Si supuestamente el propósito del ainu era apartarle de sus amigos!
Sería que se había arrepentido y ahora lo veía como una oportunidad para dar pie atrás?
Claro! Eso tenía que ser! Como siempre... él jamás admitiría que Horo nunca había tenido malas intenciones con él.
Fuera de eso, algo en su interior, le decía que aquella mirada que habían compartido, sin necesidad de cruzar palabras, había dicho muchas cosas.
Y entre otras, que lo último que haría, sería dañarle... a él o a cualquier persona.
-Estás bien? –la voz de Horo le llegaba de lejos, meneaba una mano sobre sus ojos dorados y lo miraba sin malicia alguna-.
"Pero... esa mirada... no parece tener intención alguna de dañarme, será que... quizás yo lo he tratado muy mal... yo..."
-Ren!!!!!-.
Horo lo zamarreaba de los hombros.
-Q-qué te pasa!!!!-.
-Uf... qué susto me diste, te llame como diez veces y no me contestabas, en qué nube andabas... –sonrió-.
-Pues... –nuevamente ese calor, al sentir el contacto con el ainu... y su personalidad tan cercana- en... ninguna... /// yo... me tengo que ir. Seguramente a estas alturas... ya se debe estar acabando la leche en la cafetería –inventó Ren, levantándose de su asiento para irse-.
-Oye espera!-.
Ren se detuvo, sin embargo no volteó.
-Piensa en lo que te dije... de verdad sería un gusto tenerte en la banda –un extraño estremecimiento, deseos repentinos de llorar... un calor abrasador- Y por cierto... gracias por todo, fue genial estar así... un rato contigo-.
Ren no pudo ver la sonrisa satisfecha y llena de plenitud que el ainu le brindaba.
Sintió su corazón acelerarse, sólo supo apretar los puños, y gritar un hasta luego.
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-Muy bien... de qué querías hablarme hermanito??-.
-Bueno, pues... es acerca de la celebración-.
-Sí, sí qué pasa con eso? -.
-Bueno lo que pasa es que... ya sabes que la relación entre Horo y Ren no va muy bien que digamos... y he visto muchas veces a Horo deprimido por la culpa de Ren, además tú sabes que la relación entre ellos dos es crucial para que Ren supere sus temores-.
-Si Yoh, todo eso... ahora ve al grano -dijo Hao entornando los ojos-.
-Bueno, pues quiero que mañana vayamos todos al parque de diversiones. Y ya que papá y mamá van a estar fuera de la ciudad, por qué no pasar la noche en casa y ver películas, ya sabes, en vez de ir al cine UU Además! En casa hay karaoke, y... bueno ya sabes... podríamos armar un cuento...-.
-Hermano... debo admitir que me has sorprendido... es primera vez que piensas de este modo tan fluido, lo admito, es una excelente idea, y además debemos celebrar que ganamos la apuesta -.
-Apuesta?-.
-Claro! La apuesta que hicimos con Ren!
-Ah eso!!
-Pues claro, atontado, qué más-.
-...¬¬-.
-Bueno hermanito, ahora manos a la obra! Tenemos una celebración y un plan por hacer-.
-Plan?-.
-Ajá... se me ocurre una brillante idea para persuadir un poco el corazón del tigrecillo-.
-Hacia Horo dices?-.
-Hacia Horo... –asintió-
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-Y qué dices-.
-La verdad... no me convence mucho Pilika... por lo que sé... él no se fija mucho en las chicas-.
-Q-qué---qué quieres decir?-.
-Ay... -suspiró- la verdad ni yo lo sé muy bien, pero te aconsejo no ser precipitada. No con él, es una persona muy reservada-.
-A... a qué te refieres...-.
-Te digo que el poco rato que pasé con él y sus amigos, no abrió la boca sino sólo para criticar una idea (muy mala) de uno de ellos-.
-Al parecer... es un chico difícil -dijo dirigiéndose hacia una vitrina en la que vio un lindo collar negro con puntitas en forma de espinas-.
-Muy difícil, Pilika... la verdad... no es para nada una persona dócil, tienes que saber como llegarle-.
-Yo... de verdad quiero llegarle, Anna... -dijo con sus manos pegadas al vidrio- de verdad yo... haré todo para llegarle... -.
-Como quieras... pero no digas que no te lo advertí-.
-Te gusta ese? –dijo apuntando al collar-.
-Si, está lindo... pero me gusta más la pulsera, le quedaría mejor en sus manos de guitarrista-.
-Pues...entonces yo le llevare el collar y tú la pulsera para que le haga juego, te parece?-.
-Sí... es una buena idea –respondió Anna apaciblemente-.
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-Horo!!! Volví! –sonreía el castaño radiantemente-.
-Qué bueno Yoh, mira quiero que escuches esto... -.
-Horo, con gusto te escucho, pero tengo algo que pedirte primero -.
-Si, dime...-.
-Puedes avisarle a Ren que mañana iremos al parque de diversiones?-.
-Ah!! Eso! Claro que sí!! –pausó- ¡¿Mañana iremos al parque de diversiones?!-.
-Sip! Y... que en la noche nos quedaremos a dormir en mi casa -.
-Sí, por supuesto! Con gusto! Quieres que le avise también a Lyzerg y Manta?-.
-No, gracias nosotros con Hao nos encargaremos de ellos y de Anna-.
-Ah, está bien entonces... Bueno tengo cosas que hacer, luego te muestro la letra, te parece?-.
-Me parece-.
-Bueno, de ahí hablamos ja ne!-.
-Ja!-.
Horo se levantó agitado, para luego marcharse al trote.
Iba en busca de Ren, eso era seguro. Pero... dónde hallarlo?
"Si yo fuera Ren..."
"Leche!"
Se apresuró a llegar a la cafetería, después de todo, Ren le había dicho que para allá iba, sin embargo, al llegar, no estaba ahí.
"La azotea"
Tampoco dio resultados, la azotea estaba desierta.
Echó un vistazo para asegurarse, sin poder evitar quedarse unos segundos apoyados en el barandal... la brisa era tan fresca...
De pronto recordó la conversación que había tenido con Hao el día anterior, y la historia de cómo y cuándo se habían hecho amigos él y Ren.
Su vista se clavó en cierto lugar abajo.
"El patio... de los cerezos"
La grandiosa personalidad del Tao se podía apreciar con claridad.
Era claro que podía hallarse ahí, pensaba mientras corría hacia su destino.
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-Yoh!!-.
-Eh!? Sí? A-Anna... –saludó el muchacho torpemente-.
-Qué haces ahí durmiendo? Hay muchas cosas por hacer -.
-Lo sé, lo sé... sólo estaba tomando un descanso-.
-Ay –suspiró- Lo que pasa es que eres un perezoso, ven que tengo algo que decirles a ti y a los muchachos-.
-S... sí-.
El par se dirigió a la sala de computación en busca de Lyzerg y Manta, y tal como los buscaron los encontraron.
-Lyzerg tienes alguna idea de donde está tu novio?-.
-Q-Qué????!!! No sé de qué me estas hablando Anna-.
-Donde está Hao -.
-Me buscaban? –habló a sus espaldas, Hao con aires de suficiencia-.
-Sí, así es hermanito-.
-Bueno, bueno basta de chachara, a la acción-.
-Sí, Anna. Qué es lo que querías decirnos?-.
-Bueno, en realidad sería que estuvieran todos... Ren dónde está?-.
-Lo tenemos entretenido con el azulito -dijo Hao con malicia-.
-Sí, mejor a esos dos no los molesten –acotó Manta-.
"...Supongo que Pilika no tendrá piedad y los interrumpirá..." pensó la rubia.
-En fin, como sea. El punto es que voy a proponerles algo, o más bien a obligarles a hacer algo-.
-Oye y quién te crees tú para darnos ordenes –preguntó el mayor de los Asakura-.
-Me la debes por obligarme a compartir el almuerzo con ustedes-.
-Ay como si la hubieses pasado muy mal -.
-Ya cállate intento frustrado de hippie. Ahora escuchen... necesito que ustedes cuatro se organicen muy bien para mañana-.
-(De fondo) ARGH quien crees que le dices frustrado eh?? XXO.Ó!! Tolero que me digan hippie! Pero jamás que me digan frustrado!! Cómo se te ocurre llamarme mediocre, oxigenada de segunda!... Y DEJEN DE IGNORARME MALDITA SEA!!-.
Zape por parte de Anna para Hao.
-Eh? Y que es lo que pasa mañana?? -inquirió Manta-.
-No lo saben!?-.
-Pues... no... qué cosa -dijo Lyzerg como que no quiere la cosa-.
-Ustedes... son los peores amigos de mundo... UU-.
-Ah...? Pero Anna, qué es lo que pasa mañana-.
-Sí, más vale que lo digas rápido que me impaciento-.
Anna bufó con resignación:
-Mañana es nada más ni nada menos que el cumpleaños de Horo-Horo-.
-... –todos a blanco-.
-QUÉEE!!!!??-.
-Ustedes... son más inútiles de lo que pensé UU-.
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(Te amo – Franco Devita)
Una vez en el pasillo techado, visualizó claramente la imagen del muchacho en cuestión.
Se hallaba de pie, frente a la fuente, observándola como si fuera la última maravilla en el mundo. La brisa soplaba suave, pero constante. Al parecer se acercaba el otoño, pues comenzaba a hacer frío y las hojas de los árboles comenzaban a caerse lentamente.
El viento las movía como dudando de hacerlas caer, y revolvía el cabello violáceo del Tao a su compás.
No podía ver su rostro, su cabello lo cubría, pero podría jurar que su mente estaba en otra parte. Ahí parado, sin hacer nada más que mirar como caía el agua de la fuente, seguramente retorciendo su reflejo.
Se acercó despacio, casi tímido, pero con paso seguro. Le gustaba verlo así, le hacia sentir que no podría herirlo, que estaba como vulnerable, que no podría hacerle sentir tan mal como lo había estado haciendo aquella semana.
Una vez al lado de él, pudo distinguir su rostro.
Sus ojos. Esos embriagantes ojos, que le penetraban cuando se posaban en los suyos. Había algo con ese chico que no lo dejaba tranquilo, esos labios tan finos y suaves a la vista, ese rostro tan elegante y delicado le hacía pensar que era una persona frágil, y sentía una especie de necesidad por protegerlo, cobijarlo, abrazarlo.
Era una presencia inquietante, que a veces lo hacía quedarse mirándole por varios minutos, tal como ahora, sólo que esta vez, el Tao no discutiría con él, como las otras.
Cerró sus dorados ojos y suspiró para sus adentros, levantó su vista hacía el ainu. No parecía estar enojado, ni rencoroso, en esa mirada no había una pizca de odio como en las otras. Más bien estaba inundada de confusión y tristeza, apaciguadas con un vano esfuerzo de disimulo.
Algo le pasaba a Ren, era la primera vez que lo veía así, quizás... ya no le odiaba como antes.
"Eres tan..."
-Insoportable... –habló el Tao bajando la mirada, no así el rostro, que permanecía levemente erguido-.
-Nh?-.
-Jeh –torció los labios en una sonrisa melancólica- esta situación... se me hace cada vez más insoportable-.
-C-cómo... –musitó sorprendido-.
El pelivioláceo agachó la cabeza, mantuvo su vista baja, y parecía que el dolor y la dificultad con que decía sus palabras iba en aumento a medida que salían de su boca.
-Que ya no lo soporto más, yo... —lo encaró con disimulado nerviosismo y un contraído rostro- Horo... yo... quisiera pedirte... pues... perd... -.
-Onii-chan!!!!!!!!!!!!-.
La voz de Pilika se escuchó fuerte y clara en todo el patio.
-Eh?? –Horo volteó -.
-Te estaba buscando! –sonrió- tengo algo muy importante que decirte!-.
-Q-Qué?-.
-Recuerdas qué fecha es mañana? -.
-La verdad... n-no... -habló Horo entre la confusión del momento y la frustración, la expresión del Tao le había dejado sin aliento, además de que detestaba cuando su hermana le hacía recordar cosas-.
-Ajá... supuse que respondería eso UU-.
-Bueno y qué pasa mañana?-.
-Primero quiero que me acompañes, ven -dijo Pilika jalándolo del brazo quizás a donde-.
-Espera, Pilika yo estaba hablando con Re... Eh?... -volteó y descubrió que el chico de ojos dorados había desaparecido, al parecer había perdido su única oportunidad, gracias a Pilika-.
Pero por ahora, no podía hacer nada.
Tendría que esperar a una nueva oportunidad de poder estar con Ren a solas...
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-Que mañana es el cumpleaños de Horo dices?!-.
-Ajá y ustedes de lo más bien ahí sin hacer nada, que decepcionante. Yo que ni tan amiga suya soy y sé más de él-.
-Rayos, pero es que no teníamos como saber!! –reclamó de pronto Yoh, atrayendo la mirada sorprendida de la rubia-.
-Supongo que debimos haberle preguntado... -dijo Manta desde el asiento del computador-.
-No... así está bien, yo le dije que mañana iríamos al parque de diversiones y luego a mi casa a dormir... ahora ni sospechará que podemos planear algo, podríamos hacerlo de dos en uno -guiñó Hao mirando a Yoh-.
-Y cuando lleguemos a casa podemos mandar a Horo a arrendar los videos, mientras nosotros le armamos la sorpresa en casa... –improvisó Yoh como respondiendo a la idea de su hermano-.
-Karaoke... –propuso el castaño con una leve sonrisa entusiasmada- esa será la sorpresa... una sesión de karaoke... –el castaño menor sonrió de la misma manera- estás pensando lo mismo que yo hermanito? -.
-Lo hago, lo hago... –sonrió el aludido-.
-Hala... de qué están hablando? –inquirió Manta confundido-.
-Queremos darles una sorpresita a Horo y Ren... –respondió Yoh-.
-Exacto... y una sesión romántica de karaoke podría despertar muchos sentimientos encontrados... ne? -acotó Hao-.
-Realmente brillante -bufó Anna con resignación y un dejo de ironía-ahora... cómo lo vamos a hacer... -.
-Déjenmelo a mi... -interrumpió Lyzerg, quien había escuchado atentamente mientras observaba por la ventana hacia afuera- tengo un plan...-.
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-Tadaaaaaaaaaaaaaaa!!! Y, y?? Te gusta???-.
-Pues... n.nU -decía Horo mientras observaba confundido la entrada a la heladería-.
-No es linda?? La inauguraron recién esta semana por lo que todos los helados están a mitad de precio!! n.n-.
-Pero... por qué vinimos acá... -dijo rascándose la nuca un tanto incómodo-.
-Porque quiero conversar contigo... además es la única heladería del centro con aire acondicionado u.ú-.
-Mmm... –musitó en una mueca poco convencida-
-Anda ya... por ser un chico no te van a comer, entremos de una vez que quiero darte algo –sonrió divertida al tiempo en que lo empujaba, obligándolo a abrir la puerta para entrar-.
Una vez adentro, se ubicaron en una de las mesitas del fondo, que estaban decoradas con dibujos y bordes coloridos.
Había varias personas, amigos conversando alegremente, muchos de ellos con uniforme.
Al rato llegó una mesera y ambos pidieron dos copas de helado, cuando ya tomaban, cada uno de la suya, a Horo le vino la intriga.
-Pilika... –la llamó con aire distraído- Tú... como sabes de este lugar? –preguntó extrañado-.
No era que fuese un hermano controlador, pero ella no tenía como saber de aquel lugar, puesto que si estaba recién inaugurado, debió haber sido abierto en lo que llevaba de esa semana, y ninguno de ellos había salido del internado en ese período de tiempo, mucho menos la peliazul.
-Eh...? Ah pues... yo... lo que pasa es que vine el miércoles con Tamao después de clases y... una vez vine con Anna... -.
-Una vez...? -le dijo su hermano arqueando una ceja, la peliazul bajó la vista- No se supone que no debes salir los días de semana excepto los viernes?-.
-Sí lo sé... es sólo que... bueno... -.
-Y bien... qué querías decirme? –preguntó de todos modos medio fastidiado, no se quería ir de catarsis con su hermana, pero aquella actitud no le agradaba, mucho más en las condiciones en que ambos habían entrado a aquel instituto... pero si lo pensaba... era más grave de lo que parecía-.
-Ah! Bueno... pues... verás... hace un rato... es que... yo quería darte algo...-.
-Pilika... te he dicho que no puedes salir del colegio sin autorización, o sin que yo lo sepa... aun vas en primaria recuérdalo... –habló severo, con un dejo de preocupación-.
-Pero Horo... yo... avisarte y pedir autorización... para mi es lo mismo... -dijo la peliazul entristeciéndose...-.
-S—sí... pero... por eso mismo digo... tienes que avisarme si vas a salir... no sé qué haría si te pasara algo -dijo esta vez acercándose a ver el rostro cabizbajo de su hermana-.
-Tú... en verdad no lo recuerdas...? -dijo ella casi en susurro, con la mirada sombría-.
-De... de que estás hablando... -preguntó extrañado-.
-Tú... no recuerdas que día es mañana Horo...?-.
-Yo... Y si es su cumpleaños?–pensó- Jmm... -rió para sus adentros- mañana... es tu cumpleaños cierto...?-.
-No... -La chica alzó la vista sorprendida, pero triste-.
-Ah! Esto... sí... Es... alguno de los "dos aniversarios"...?-.
-Tampoco, Horo... -dijo esta vez comenzando a angustiarse y dejando que el dolor se dibujara en su rostro-.
-Pilika yo... de verdad no tengo idea... -dijo comenzando a angustiarse él también-.
-Horo mañana... -sacó entonces un sobrecillo con una cinta de regalo y lo puso encima de la mesa, mientras retenía con afán las lagrimas que osaban desbordarse de sus ojos- es... tu cumpleaños... número quince...-.
-Q-qué!? –dijo abriendo los ojos de sobremanera- P-Pilika... yo... de verdad... gracias... es que no lo recordaba en serio... ya sabes con lo de... el trabajo y todo eso... no he tenido tiempo y... pues... de verdad... lo siento Pilika... -dijo tomándole la mano, afligido-.
-No... tú no tienes la culpa... desde lo de papá que ha sido así... tú no dejas de pensar en él y lo que pasó aquel día... tratas de disimularlo, pero... pero Horo... tú debes llorar cuando es necesario porque... tú no eres un chico normal y... y aunque pap-- —sintió como unos cálidos brazos la retenían con fuerza y como la preocupación de su hermano mayor hacía que las insistentes lágrimas cayeran sin piedad por sus mejillas-.
-No sigas Pilika... yo prometí sacarte adelante... y eso es lo que haré... -dijo mientras la abrazaba con más fuerza contra su pecho para no dejarla pronunciar esas horribles palabras. Que en fondo le herían tanto... -aunque papá... no esté... -.
La peliazul sólo pudo aferrarse con fuerza al abrazo de su hermano y seguir derramando lágrimas, mientras muchos de los presentes los observaban con curiosidad.
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Pampam pam!!! ARGH PILIKA!!! si es toda una imprudente hay que entenderla a la niña u.u. bueno en fin les gusto? ojalá que si...el prox. cap se viene el cuatruple de bueno!!!!! así que no pueden perderselo ;).
Y en fin algún comentario, sugerencia, canción, critica??? Simplemente diganmelo n.n
Bueno ahora a responder rw:
Princess Nausicaa: Chilena? jaja xD si de corazón :), puchi Ren da penita lo se u.u, pero es que asì es la cosa noma pu :(, quizás ahora te haya gustado también sus confusiones más xD, y no te preocupes que actualizaré apenas pueda ;).
Clau17: Cierto que igual no es tan tortuoso? en vdd en vdd me tiene complicada lo de la lentitud, pero bueno asì es la cosa, que le voy a hacer y no te preocupes que el prox. cap. es muy HaoxLyz ;) jzasdzxajd a Ren? xD no, no se lo violaron, pero casi :O.
Lady Tao Ren maltrata a Horo y mucho!!! pero ya en el cap. 14 se le pasa bastante ;), y no te preocupes que lo subiré muy pronto.
Liitha:Que wenu que te haya gustado el cap n.n y si mi Rencito sufre mucho en ciertas partes fic como sea kuidate y gracias PD:Grande iquique!!! xD.
Un beso enorme las amo y sigan leyendooo! n.n
Ja ne!
Gato -- K-chaz
