XI. Tanto como pude.
-Así que eso es todo...? -inquirió Hao al peliverde-.
-Sí... pero deben asegurarse de que salga a la perfección -Respondió Lyzerg al grupo-.
-Si, claro, pero dos cosas... primero... donde está Horo-Horo y segundo... cómo convencemos a Ren -irrumpió Anna-.
-Horo-Horo se fue con su hermana... y yo... no pienso llevar acabo ese plan. Ni piensen que pueden usarme así... –habló Ren con su imborrable estoicismo, apoyado en el marco de la puerta, sorprendiendo a todos-.
-R-Ren... desde hace cuanto que llegaste -habló Manta temeroso... sería que Ren había escuchado hasta el más mínimo detalle? Si era así... el plan se vendría abajo-.
-Lo suficiente para saber que no voy a hacer lo que ustedes me digan... -respondió únicamente-.
-No que estabas con Horo...? -preguntó Hao-.
-Así era... hasta que llegó esa chica... –y por un momento, los ojos más suspicaces, notaron el velo de tristeza en aquellos ámbares del Tao- dijo que tenía que decirle algo, así que apenas la vi me fui -.
-Oh... ya veo... -dijo Yoh también presintiendo el estado de ánimo del Chino-.
-Bueno... de todos modos, Ren... quiero hablar contigo ahora... -dijo Hao levantándose de su asiento- a solas... -habló sin malicia alguna-.
Sin embargo, los ojos esmeralda, que escrutaban impasibles, se esforzaban por mantener fija la vista sin flaquear. Hasta que ambos salieron del salón, y lo que más le dolía, era que Hao ni atrás hubiese visto.
Nuevamente... una vez que Ren Tao hacía su aparición, Hao sólo tenía ojo para él. Y Lyzerg desaparecía del mapa.
-Hao... -dijo Anna una vez que Ren ya había salido del salón y Hao solo se asomaba por el umbral- tú... debes convencerlo... -ordenó con tranquilidad-.
-No te preocupes, Annita... tengo todo bajo control –sonrió-.
Dicho esto salió del salón a conversar con el Tao, definitivamente había mucho de que hablar.
-Yo... -dijo de pronto Lyzerg, también levantándose de su asiento- voy a salir a comprarle algo a Horo... ya se hace tarde... -concluyó con cierta tristeza-.
-Oh, sí... yo también voy... sería de mala educación no darle algo en su día... –dijo Yoh mientras se levantaba de su asiento-.
-Vienes, Manta...?-.
-Yo... no puedo, Lyzerg, mañana es el cumpleaños de papá, justamente. No... no puedo ir con ustedes... eso altera sus planes...? –inquirió por último con miedo de decepcionar a los presentes-.
-En absoluto Manta... si Hao logra convencer a Ren, lo cual es un hecho, dará igual que no estés... –habló la rubia sin crueldad, pero así de fría como solía ser-.
-D-de veras...?-.
-Ya te dije... no importa en absoluto... -parecía extrañamente ida. Lo que era normal en ella, pero en ese momento, un dejo de tristeza se colaba por su mirada-.
Se levantó ella también de su asiento y salió de la habitación sin siquiera despedirse.
-Qué le pasa...? -inquirió Yoh extrañado-.
-...-.
Lyzerg sólo veía la puerta con tranquilidad, y sin embargo un dejo de decepción.
-------------------------
-Oye y... a qué se debe el que me hayas traído hoy y no mañana...? Digo... aprovechando que es sábado... -le decía Horo distraídamente, mientras llegaban al instituto-.
-Pues a que mañana de seguro querrás estar con tus amigos, ya sabes para celebrar lo de la banda y eso es absolutamente de ustedes... yo no me entrometeré-.
-Pero Pilika... hablas como si fueras un estorbo... y no lo eres-.
-Hermano... mañana sólo disfruta tu cumple sí? No te preocupes por mí, enserio –sonrió la muchacha-.
-Pero...-.
-Anda ya, deja de quejarte y subamos a ver la puesta de sol... como antes –propuso con una hermosa y amplia sonrisa en su rostro-.
-Pi—Pilika... –balbuceó el ainu sorprendido, respondiendo con una sonrisa de ternura- está bien... como antes... -.
----------------------------------------
(Llueve sobre la ciudad – Los bunkers)
-Hao... podrías decirme de una vez lo que sea que quieras decirme...? –habló irritado el pelivioláceo, definitivamente ni atardeceres como ese le podían relajar- tengo frío y estoy empezando a aburrirme-.
Hao sólo le observó. Se acercó a él con toda confianza, para luego pasar un brazo por su cintura, y abrazarlo contra su pecho.
-Y ahora...? Aún tienes frío? –habló viéndole con su leve mirada-.
-Ya qué –dijo haciéndose el indiferente y apartando la vista, Hao solía hacer esa clase de cosas, y él también solía ponerse muy incómodo-.
-Cuando fue... la última vez que disfrutaste de un atardecer...? -dijo el aludido sin mirarlo, perdido en el horizonte-.
-Cuando vivía con Jun y era pequeño, pero te aseguro que ahora no lo estoy disfrutando así que ve al grano... –reclamó removiéndose entre los brazos del castaño-
-Y... cuándo fue la última vez que te sentiste protegido con un abrazo...? -dijo esta vez deteniéndose a mirarlo-.
-Yo... pues... –musitó el pelivioláceo con una mueca de disgusto, por qué el castaño de le preguntaba de pronto aquellas cosas?- de seguro también cuando estaba con Jun... -habló extrañado de la actitud de su amigo-.
-...Ya veo... -dijo volviendo a mirar el crepúsculo- Ren... tú... cooperarás con el plan quieras o no –habló tranquilamente-.
-Ah si? -arqueó una ceja- y por qué habría de hacerlo?-.
-Porque... tú y yo hicimos una apuesta... más bien dos... y creo que no te has olvidado de ellas...-.
-Ngh... –era verdad... con todo el alboroto de Horo, y aún después de lo que había sucedido, ya se le había olvidado lo de la apuesta- Yo...-.
-... -suspiró cerrando los ojos- Ren... mañana es su cumpleaños... es ideal para que seas amable con él... aunque sea sólo por un día... además... es obvio que los chicos lo quieren... o no?-.
-Déjame hablar... –exigió rompiendo el abrazo con molestia-.
-Mh? –musitó extrañado del repentino cambio en la actitud del Tao-.
-Yo... ya tomé mi decisión... –habló acomodándose la chaqueta sin observar al castaño-.
-Ah sí? Y cuál sería?-.
-Yo... ya no aguanto todo lo que ha sucedido... estoy harto de luchar contra una persona que jamás ha estado peleando por nada... si quieres que le celebremos el cumpleaños y además lo de la banda... pues está bien, no haré nada para impedirlo y si lo deseas participaré –el castaño no le daba crédito a sus oídos- pero si pretendes utilizarme como marioneta para alguno de tus planes, no pienso permitirlo –concluyó fijando su afilada y decidida mirada en los ojos del castaño, descubriendo a este absolutamente anonadado-.
Y entonces... el castaño sonrió.
-Me parece lo más sensato que jamás has dicho –el pelivioláceo alzó una ceja- está muy bien Ren... la verdad jamás pretendí utilizarte para que llevaras acabo nada... -.
-Ah sí? Y qué era entonces lo que planeaban?-.
-La sorpresa para Horo... pero como tú mismo has dicho... si no quieres participar de ello, pues entonces no te obligaremos-.
-Nh... –una leve mueca de desagrado se apoderó del rostro del pelivioláceo- ya veo... así que eso era ah?-.
-Ajá... –asintió escrutándole divertido- él te agrada... no es así...?Nno sólo es que ya no quieras oponerte... sino que además quieres acercártele... y de seguro... también disculparte por tus actitudes no?-.
-Nh... –por qué sería que Hao siempre adivinaba cada uno de sus jodidos sentimientos y pensamientos con tan solo observarle? Era una cualidad que detestaba y adoraba por igual- No lo sé... Él... –habló como recordando algo- él me invitó a ser parte de la banda, pero... no lo sé... es... tan extraño-.
-Pero claro! Si él te adora! –lanzó el pelilargo casi con ironía, pasando por alto la cara anonadada del pelivioláceo-.
-Me adora? –repitió incrédulo-.
-Ah? Qué?! Ah! Eso... esto... pues... –quizás había metido la pata-
-Hao...-.
-Bueno... tal vez un poquito...-.
-Eso fue lo que te dijo cierto?-.
-Cómo?-.
-Lo que me dijiste en el baño... de que habías hablado con él... te dijo que yo...-.
-Oye! No te lo tengas tan creído ah? No es que le gustes ni nada parecido... solamente... bueno... ya sabes, tú sí le agradas a él eso es todo-.
-De veras... eso te dijo? –inquirió entre la sorpresa y la curiosidad-.
-Pues sí-.
-No me jodes?-.
-Cuida tu vocabulario ¬¬ y no, no bromeo-.
-... -.
El pelivioláceo guardó silencio, al tiempo en que el castaño le escrutaba con curiosidad. Aquellas palabras realmente le habían confundido, y por otro lado también perturbado. Se sentía medio decepcionado y no sabía bien por qué. Hao había mencionado aquello de "gustar" con tanta naturalidad que casi había pasado desapercibido. Pero para sus oídos había sonado fuerte claro. Y por alguna razón, antes de analizar por completo la respuesta, su corazón se aceleró.
Hao todo esto lo notó a simple vista, dejando caer una frasecilla crucial, para dejar al Tao con su propia tarea mental. Si las cosas seguían así, muy pronto su tigrecillo se daría cuenta de tantas cosas que sentía por el peliazul... cosas que jamás había sentido por nadie.
-Me alegro de que hayas tomado esa decisión, de veras... Será genial para él poder pasar su cumpleaños en compañía-.
-Ah? –musitó el pelivioláceo saliendo de sus cavilaciones-.
-Bueno... ya sabes... en las condiciones de Horo... debe ser muy triste tener que pasar tu cumpleaños solo... bueno además de su hermana no?-.
-Cómo... y con su familia qué? Digo... su madre y su padre? –inquirió el Tao extrañado-.
-No lo sabías? Lo de la madre de Horo...-.
-Qué... qué pasó con ella?-.
-Bueno, pues... por lo que sé... –comenzó levemente engravecido-.
-Hao, Ren! -escucharon de pronto cierta voz conocida a sus espaldas-.
Voltearon a ver ambas miradas a la vez. Y las reacciones fueron completamente distintas.
Hao sonrió a gusto.
-Horo! –saludó con tranquilidad- qué haces aquí?-.
-Pues... quise venir a ver la puesta de sol con Pilika... -dijo mirándola y notando la extraña actitud que había adoptado- Pilika...? qu- -.
-Bueno en fin, creo que debo llevarme a tu hermano muchacha –habló el castaño, dirigiéndose a Pilika- tengo algo muy importante que hablar con él –habló jalando del brazo al peliazul- Puedes quedarte a charlar con Ren si gustas-.
La chica, anonadada, desvió su mirada hacia el Tao, quien parecía perturbado, manteniendo su mirada con una extraña expresión sobre su hermano.
Por su parte, Ren sólo le observaba perplejo. No se esperaba que justo llegase cuando hablaban de él. Y menos luego de una conversación como aquella. Por alguna razón su corazón latía con fuerza, y al ver que el peliazul le observaba, no pudo más que evadir su mirada. Sería que de verdad él le agradaba tanto a Horo? Si había que ser francos, a él no le desagradaba del todo, de hecho, le agradaba incluso más de lo que él mismo deseaba.
Le agradaba cada cosa que hacía, cada pequeño detalle. Su cabello celeste cayendo de manera desordenada, su sonrisa imborrable y contagiosa, sus ojos negros y brillantes, con ese toque de ternura muy, muy al fondo. Esa nariz respingadita y dibujada... la verdad... si tuviera que describir a Horo en una palabra, se podría decir que Horo era...
"lindo"
-Hola Ren! –saludó de pronto el muchacho, haciendo que luego de dar un brinquito, le observara directo a los ojos-.
Su corazón dio un vuelco.
ACASO ÉL ESTABA PENSANDO QUE HORO ERA LINDO!? Sacudió la cabeza con efusividad, aquello no podía estar sucediendo. No a él.
Nuevamente evadió todo contacto. Para concentrar su atención en lo que fuese, pero las palabras de Hao no dejaban de dar vueltas por su mente. Y de pronto... paseando su vista de manera evasiva, se encontró con la mirada de la peliazul.
Según lo que Hao había dicho... qué era lo que había sucedido con su madre? Por algún motivo, la intriga y la expectativa de una presunta desgracia, no podían abandonar su mente. Y le angustiaban de una manera que no lograba comprender.
El joven peliazul le observaba confundido. Dirigió su vista hacía el castaño y recibió por respuesta una encogida de hombros.
Pilika por su lado, se mantenía distante, observando al pelivioláceo con timidez y un leve color carmín en sus mejillas.
-Pues... yo... –habló la peliazul en respuesta a la propuesta de Hao-.
-Bueno, amí esto ya me aburre. Que la pasen bien!! -dicho esto, Hao desapareció tras la vuelta de la escalera, Horo al brazo-.
Pilika pudo sentir sus pasos alejándose. Ahora sólo debía acercarse al Tao... definitivamente parecía más fácil de lo que era.
Se acercó con timidez al pelivioláceo, quien parecía aún no haber reparado en la ausencia de los muchachos, se sentó frente a él, lo miró con disimulo...
-Ho-hola... –saludó apocada-
-...-.
-Hola...!?-.
-Eh..? Ah! Hola... -dijo esta vez subiendo su vista para notar la presencia de la ainu-.
-Cómo estás...-.
-... –el pelivioláceo la observó meditativo- bien... y tú...?-.
-B-bien también –sonrió-.
Ren se quedó pensativo, sin decir nada.
Se hizo un silencio tenso, que al parecer sólo la peliazul notó, Ren estaba en su mundo.
-Y... bueno... esto... Q-qué has hech---.
-Que pasó con su madre -preguntó el pelivioláceo sin siquiera alzar la vista a verla-.
-Disculpa? –inquirió la peliazul confundida-.
-Su madre... –repitió esta vez escrutándola de frente- ella... dónde está...-.
-La mía...?-.
(Misa's song – Death note)
-Sí... y la de Horo. La suya... qué es de ella digo... dónde está... -aclaró ya empezando a hartarse-.
-Mamá...? No... mamá murió cuando nací yo... según Horo... tenía mi sonrisa... aunque creo que son puras mentiras porque él solo tenía dos años, y no creo que recuerde –concluyó con una sonrisa entristecida, pero definitivamente sincera-.
-De... de veras? –musitó el Tao incrédulo-.
Aquello si que no lo esperaba. Es decir... él no podía sentir lo que los Usui sentían, puesto que, por muy frío que sonara, él jamás había amado mucho a ninguno de sus padres, debido también a que nunca los veía. Pero sabía cómo se sentía perder a un padre o algo parecido... y comprendía que si su madre se moría de seguro sería un dolor tan intenso y profundo que pocas cosas serían capaces de borrarlo.
Siguió escuchando las palabras de Pilika, aunque de pronto, la impresión de que Horo era un idiota, y la actitud defensiva que había adoptado, se terminaban de destruir por completo.
-Mjm... sonrió- yo ni la conocí... supongo que no es muy doloroso... -dijo mirando con despreocupación a cualquier lado-.
-Mmm... sí... -musitó al tiempo en que observaba con preocupación a cierto peliazul junto a un castaño, que caminaban amistosamente por uno de los jardines del colegio-.
--------------------------------------
-Y... qué tengo que ver yo en eso... -decía un tanto confundido el ainu-.
-Es muy simple... digamos que es para que Ren se ventile, la idea es que pase un rato con alguien diferente y... bueno ya sabes... que se entretenga. Además... no es mala oportunidad para que estrechen su lazo... –insinuó con miradita pervertida-
-Ah! cierto... eso... –habló evadiendo la mirada de Hao, mientras un leve sonrojo se apoderaba de sus mejillas- Mmm... está bien, pero... qué haremos después...?-.
-Después iremos a mi casa a dormir, veremos películas, karaoke...-.
-Karaoke!?-.
-Ah! pasa algo?-.
-Amo el karaoke! O-.
-Jajaja... ahí quizás puedas dedicarle una canción a Ren-.
-Ah? o//o Ah, eso... pues... sí, puede ser... –rió con una mano tras su cabeza-.
-Jaja entonces... irás...?-.
-Claro que sí... –sonrió-.
-Que bueno! Nos vemos mañana entonces... –sonrió-.
-C—cómo?-.
-Es que... ahora tengo que salir... nos vemos luego –guiñó un ojo mientras se alejaba hacia la salida principal-.
Llegó a la entrada y salió de sopetón, debía apurarse si quería encontrar tiendas abiertas para comprarle algo a su viejo amigo...
"Horo de verdad tú... no recuerdas nada..."
Y su mirada se entristeció.
---------------------------------------------------------------
-Qué tal esa...?-.
-Sí, es linda, llévasela-.
-Sí, creo que se la llevaré... -dijo Lyzerg entrando al local, para pedir la camisa de la vitrina para llevársela a Horo-.
Era una camisa negra, de tela. Con bordados de hilo blanco en la espalda, algo sutil, pero lindo.
-Oye, Lyzerg... -le dijo Yoh a su amigo, una vez que habían salido de la tienda-.
-Sí... dime?-.
-Qué es... lo que crees que le pasa a Anna... -preguntó sin poder evitar entristecerse-.
-Cómo dices...?-.
-Cuando estábamos en la sala de computación ella... parecía... más fría de lo normal...-.
-Mm... lo que pasa es que ella... Ve cosas que el resto no puede, Yoh. A pesar de que siempre sea fría y ande dando órdenes... es eso mismo lo que la hace muy introvertida... o más bien, ser tímida es lo que la hace actuar así. Y al mismo tiempo, al tener esas cualidades, puede observar mejor las situaciones, detenerse a analizarlas... puesto que puede apreciarlas desde afuera. Con eso ella puede percibir muchas cosas... quizás algunas, de las que ni siquiera nos hemos enterado... –habló con un deje de melancolía, sabiendo perfectamente que la situación se volvía cada día más evidente-.
-Y tú... cómo sabes eso...? -preguntó Yoh ciertamente sorprendido-.
-... Experiencia propia –sonrió-.
--------------------------------------
Caminó por las calles desiertas, luego de haber comprado el regalo para Horo. Sintió unas voces conocidas a lo lejos.
Volteó a ver con disimulo, y ahí estaban los dos.
Caminaban mientras conversaban jovialmente, y sonreían por cualquier cosa.
Se hizo a un lado de la calle, se escondió detrás de un árbol y esperó a que se aparecieran de a poco.
Vio cómo pasaban con tranquilidad. Y sólo cuando le daban la espalda, hizo su aparición.
-Lyzerg... –habló neutralmente haciendo que los dos se sobresaltaran-.
El peliverde volteó sorprendido, para luego entrecerrar los ojos con molestia.
-Qué quieres -preguntó con indiferencia-.
-Hablar contigo, ya te dije-.
Lyzerg miró a Yoh, este comprendió y se adelantó.
-Muy bien... y ahora qué... -habló una vez que el castaño menor se había ido-.
Hao se le acercó lentamente, con paso seguro.
-Necesito contarte algo...-.
-Pues habla... y apresúrate que no tengo todo el día –exigió molesto-.
-Pasa algo?-.
-No te importa, tan sólo di lo que tengas que decir-.
-No puedo decirte lo que quiero si estás así de enojado-.
-No estoy enojado-.
-Que sí lo estás-.
-Que no...-.
-Anda! Qué demonios te pasa-.
-Puedes decir lo que tengas que decir de una puñetera vez!? –exclamó el peliverde fastidiado, no tenía ninguna gana de hablar con el castaño, ya estaba lo suficientemente cabreado-.
-–Hao le observó medio incrédulo, también le comenzaba a fastidiar la actitud del ojiverde, mucho menos si no conocía la razón, sin embargo no deseaba comenzar a discutir- Yo... ayer estuve hablando con Tamao...-.
Ahí estaba. Aquel nombre que le había estado picando en la conciencia todo el día, ahora se concretaba en una sola frase. No podía ser... Hao no podía volver con Tamao.
-Ella... ella nos vio... –ok... aquello no le decía nada... no le confirmaba lo que pensaba, pero tampoco se lo refutaba-.
-Tu ex nos vio? -dijo arqueando una ceja-.
-Ajá...-.
-Explícate-.
-En la cama-.
Si bien aquellas palabras no tenía un trasfondo de mayor connotación, y él lo sabía puesto que JAMÁS lo había hecho con Hao... un extraño calor le hizo desear poder llevar menos ropa en ese momento.
En fin... al menos parecía que no se trataba de que fuesen a volver.
-Qué oportuno... –respondió frunciendo el ceño-.
-Sí, ella... sacó una foto... y... nos amenazó... –el peliverde sintió un ardor pequeño- o más bien... me amenazó-.
-Qué!?-.
-Es que... bueno... no fue TAN grave, pero dijo que probablemente nos haría algo... no lo sé. Tú sabes como es ella y... -.
-Cuándo!!?-.
-Bueno... el día de la uñeta...-.
-Cuando me besaste?!!-.
-No te besé... –evadió el castaño levemente avergonzado-.
-Qué!? Y ahora lo niegas! Por dios, era lo que faltaba! No puedes ser más cara dura!!-.
-Qué demonios estas diciendo...-.
-Que me importa un rábano lo que suceda contigo de ahora en adelante Hao Asakura!! Se acabó! Tú! TÚ fuiste el que me besó ese día! Me tomaste por sorpresa y es TU responsabilidad hacerte cargo de lo que la maniática esquizofrénica de tu ex novia te diga o haga!
-QUÉ!? MI responsabilidad?! Por favor! Tú también quisiste estar así, no puedes negarlo!! -dijo comenzando a irritarse mientras se le acercaba por impulso-.
-Claro!! Ahora lo admites cierto?! Cuándo se trata de echarme la culpa admites que sí me besaste!! Y no seas tan descarado!! Tú te me echaste encima!!!-.
-No es cierto!!! Tú comenzaste a insinuarte!! Tú empezaste con lo de que te prestara más atención y el asunto!!-.
-Ah no!! Eso sí que no! Tú me dijiste cosas acerca de hacerme tuyo y la tontería y media!! -replicó Lyzerg hecho un tomate, sin saber si era por el enojo o la vergüenza-.
-Jah! Como si no te hubiera gustado –dijo girando los ojos y volteando un tanto el rostro-.
-QUE COSA!!!!???? Por supuesto que no!!! No me gusta en absoluto!! No cuando me insinúas cosas explícitamente con el único fin de utilizarme! Siempre andas con tus palabras y frasecillas en doble sentido para provocarme!! Y siempre andas jugando conmigo! Pasando por alto MIS sentimientos! Cuánto apostaría que nunca has meditado siquiera un segundo antes de comenzar a joderme con tu discursillo insinuante por si acaso podría llegar a dolerme! Y te digo por qué!? TE DIGO POR QUÉ!? PORQUE NO TE IMPORTA!!! –vociferó ya fuera de sus casillas-.
-Lyzerg... –murmuró el castaño absolutamente ofuscado- por... por qué no me lo habías dicho antes... -pronunció acariciando uno de sus hombros con angustia-.
-Porque jamás te ha importado... -otra vez misma situación, rostros casi juntos, alientos mezclados, atracción corporal, cuerpos muy, muy cerca...-.
-No es cierto... –susurró afligido antes de abrazarlo con efusividad y hundir su cabeza entre el cuello y el hombro del peliverde, y absorber ese aroma que tanto le encantaba-.
Sintió como Lyzerg se estremecía, al tiempo en que sus brazos se interponían entre ambos pechos, como para apartarlo.
Hao entristeció: Era triste, agobiante. De verdad jamás se hubiese imaginado que Lyzerg se sintiera de aquella forma. Quería darle a entender que él le quería, que no jugaba con él, que de verdad... aquellos encuentros físicos eran una clara demostración de todo el amor que sentía por él.
Se aferró a su cuerpo con desespero.
Comenzó a besar su cuello, como intentando darle a entender que lo era todo, mientras el peliverde trataba de alejarlo con toda su fuerza.
Pero nuevamente, le era imposible, Hao era mucho más fuerte. Y también era más fuerte ese sentimiento que le invadía cada vez que sus pieles se encontraban. Quiso gritar. Gritarle que no quería que le abrazara, no así. Pero dios, era tan difícil, con esos labios cálidos y sagaces sobre su piel.
-Hao no! Basta por... por favor! Hao! –gemía contrariado, mientras comenzaba a flaquear con horror-.
-Por qué... –susurró el castaño en su oído- por qué si en el fondo sabes que te agrada... te agrada no es así? –inquirió casi como suplica, separándose levemente para verle a los ojos- no te agrada...? –musitó en una mueca de angustia-.
-N-No... –susurró sin fuerzas- No quiero... no me agrada... yo... no quiero que te me acerques... Hao... tú sólo... aléjate de mí –concluyó en un último halo de esfuerzo, empujándole con rechazo y desespero-.
Hao no podía creerlo. Tanto daño le había hecho? Dónde estaba el Lyzeg que conocía? Sería que él... se había encargado de matarlo.
-De verdad eso quieres...? –murmuró preso del dolor-.
-...Sí... –respondió con dificultad-.
-Lyzerg... yo... de verdad lo siento, no quería... –comenzó dando un par de pasos, que fueron seguidos por otros que el peliverde retrocedió-.
-Ya vete... déjame solo, te lo suplico... sólo... largate-.
De haber sido por él, hubiese pasado todo lo que restaba del día insistiendo, sobretodo porque el peliverde se veía realmente destruido, sin embargo, ya era suficiente. Si Lyzerg le pedía que se fuera, pues no había de otra.
-Como sea... –murmuró abatido, para luego alejarse del camino y dejar al peliverde tranquilo-.
"Nuevamente... es tan fácil olvidarse del diminuto Lyzerg Diethel"
Y las lágrimas surcaron su rostro.
-------------------------------------
-Hao! -sintió un grito detrás de él, una vez que había llegado al pasillo de su habitación-.
La voz sonó más bien como un eco, retumbando sin importancia entre sus pensamientos.
Observaba el suelo como si fuese lo más interesante, pero la verdad era que no podía sacarse aquella imagen dolorosa de la cabeza.
-Hao! –de un hombro le volteaban con brusquedad- Hao qué pasa?!-.
Unos ojos dorados le escudriñaban con extrañeza, y entonces, sólo entonces, asimiló que el pelivioláceo, su amigo Ren, le estaba hablando.
-...Ren! –exclamó impávido y desabrido-.
-Te he llamado y no contestas... en qué luna andas ah? –inquirió poco convencido del escueto saludo-.
El castaño suspiró.
-No es nada... tengo sueño, eso es todo-.
-Mh... –musitó el Tao insatisfecho-.
-Anda... querías decirme algo? –inquirió esbozando una sonrisa. Leve y distante, pero tranquilizadora-.
-Sí... es con respecto a lo que hablábamos antes de que me dejaras ahí solo-.
-En la azotea?-.
-En la azotea-.
-No te dejé solo... estabas con Pillika-.
-Y un rábano, eso no es lo que quiero decirte-.
-Bueno, qué va... y...? qué decidiste...? -.
-Mañana... –parpadeó, evadiendo contactar con la mirada de su amigo- seré amable con el...-.
-De veras... –dijo de todos modos sorprendido, dentro de lo que su estado le permitía- me parece muy bien-.
-Sí, pero solo por mañana... luego volverá a ser igual... –concluyó ásperamente-.
-Jm... claro... no esperaba que hicieras nada más... -dijo acercándosele-de todos modos... deberás ser MUY amable entonces...-.
-Cómo?-.
-Anda... que si es solo por un día pues entonces da lo mejor de ti –sonrió de lado-.
-Estás bromeando cierto?-.
-Jm... Has de saberlo mañana de todas formas, ahora vamos, que mañana tendremos un día intenso-.
-Sí, claro... por cierto... a qué saliste? Y los chicos? No los he visto...-.
-De seguro fueron a comprar el regalo de Horo como yo... -dijo mostrándole una pequeña bolsita que llevaba en el bolsillo, al tiempo en que reanudaba la marcha hacia las habitaciones-.
-Regalo...? –era cierto, ni se le había pasado por la mente algo así, pero si lo pensaba era algo ridículo... era un cumpleaños después de todo, no?- ...yo no tengo regalo...-.
-Bueno pues cómprale algo...-.
-Pero ya es muy tarde...-.
-Entonces regálale algo tuyo...-.
-Algo mío...? –repitió en una mueca medio ambigua-.
-Ajá, algo que creas que le guste, pero que sea tuyo... ya sabes...-.
-Pero todo lo que tengo me gusta –replicó en son de la frasecilla "mis cosas son mías"-.
-Mmm... y por qué no le regalas esa...? -dijo indicando una cadenita que Ren llevaba al cuello con las siglas R.T.-.
-Que?! Estás loco! Nunca –rebatió al tiempo en que cogía su cadenita con efusividad- esta la llevo desde que nací, no se la voy a dar a él-.
-Bueno, bueno como quieras... entonces mañana llegarás sin regalo... qué descortés...-.
-Le diré que no tuve tiempo, eso es todo... no creo que sea de los que le molesta que no le lleven regalo -dijo Ren como si hablara de que el pasto es verde-.
-Eso significa... que no lo crees alguien interesado... –le observó con sonrisa torcida y brillo malicioso en los ojos-.
-Eh? –aunque comentario le había pillado desprevenido, la verdad era que había tenido su tiempo de meditarlo y si lo veía por ese lado, Horo no parecía una persona interesada, sino al contrarios, era una de las personas más insoportablemente nobles y gentiles que había conocido- pues yo... no, no precisamente, pero..-.
-Esta bien, está bien... puedes guardar silencio esta vez... –rió divertido-.
"Quieras o no... caerás tarde o temprano..."
---------------------------------
Eran cerca de las 11:00 pm cuando sintió la puerta abrirse, todo estaba oscuro, por lo que pudo ver el destello de luz que la puerta abierta permitía el paso.
Sintió sus corteses y mesurados pasos acercarse a su propia cama y dejar algo.
Luego un silencio, una mirada se había posado sobre él, estaba seguro, se hizo el dormido.
Pasos de nuevo, la puerta se cerraba, y cierto calor corporal se acercaba a su persona.
Un peso ajeno comenzaba a recargarse en la cama, y un aliento cálido abanicaba su oído...
-Hay algo... que me impide quererte –un estremecimiento sacudió su cuerpo entero- Cuando él aparece, yo... desaparezco-.
Su cama perdió peso, y el calor que de pronto le inundaba desapareció. Unos nuevos pasos y el sonido sordo de las sábanas en la cama contigua, le indicaban que estaba acostándose.
Sintió como sus puños se aferraban a su almohada con coraje, sintió como usaba todas fuerzas para contener ese grito en su interior...
"Te amo...! "
Continuará...
-------------------------------------------------
NO SE KE ME PASOOOOOOOOOOO!!! hubo muchos rw k no respondi del cap anterior de verdad no tengo idea k paso aki pero aki va la contestacion no se preocupen ;)
Didboroth Hao Lyz?? aki viene más uyui ¬ y no te preocupes por lo de los rw te entiendo tb estoy un poco complicada con esto del colegio, por algo me he demorado más en subir los caps. te estaré esperando de todos modos n.n
Liitha : viña la lleva igual! nu xd, jaja Ren se keda cn Hori no te preocupes, por algo es hhxRen ;)
CaTa Diethel Intento frustrado de hippie!!! jajajaj se me vino a la cabeza en el momento :), lo más probable es k lo de "novios" se te haya ido en este cap, pero noo pork aun keda mucho más por pasar , i kuando digo mucho es muuuuuuuuucho minimo 20 caps mas xdxd, i si Pilika es muy inoportuna, a mi tampoco me desagrada en la serie pero leyendo fanfics la odie xdxd, asi k ahora tb (a), ajaj i si chilena de corazon ;)
Pastelito Me diste una megasisisisima explicacion sobre los cumples de quince i todo eso con la que me rei muchisimo ! xD de verdad tu cuantos años tienes? que para contarlo asi ya debes haber pasado hace rato por los quinces xdxd ahora si, la historia de haoxlyz claro vendria siendo como el "entretenimiento" mientras pasan cosas lentameeeente xd entre hh y ren pero bueno nada k hacer asi es la vida u.u, nuh xd, ahora con respecto a HaoxRen viste el avance? se vienen cosas peores, o más bien mejores, como sea xD, la banda the holic tendra rock, basicamente rock o metal depende tambien pop o romanticas quizas ke obvisamente no seran mias xdxd si no tomadas prestadas (a) xdxd, en fin gracias por tus enormes historias y paciencia, nos hablamos ;)
N4t5u0 : jajaja muchas quejas!!! asi es la vidaaaaaaaa!!! xD, nah aki un poco mas de accion, te parece:)
Narien: gracias por los saludos, que bueno que te guste la historia, quizás ahora se empiece a poner un pokitin más interesante, dejame rw más seguido ;) bye!!
Lady Tao Jajaja ellos seran famsos el grupo de rock mas konocido en japon!!! xD, zjasdxajx Mikihisa no podía faltar el es una pieza clave en este fic, k weno...etc etc muchas cosas asi entero loko xdxd, gracias por tu rw :)
Tipi: Tipiiiiiii!!! tipi yewa!! xdxdxd solo leeme o i no seai floja xdxd
Sad.Whisper Te golpeare!!! xdxdxd por qué eres así con migo? por qué me haces sufrir tanto? yo te hablo y hablo i tu ni me pezcas i despues me meto al compu i me encuentro con 3 rw tuyos xdxdxd, en fin sera de dios nuuuuuu xd, que bueno que te haya gustado, y si ya se viene el LEMON (6) uyui xd, solo tienes que hablarme para seguir con la historia porque si no me hablas la hare yo sola 88 xdxd pideme k te mande la carita por msn si es k no la kachas xd.
En fin aki estan las contestaciones, si alguien se me olvido o si alguien me sobro avisenme k ando algo cansada y tambien distraida, solo dejenme muchas mas de su rw si:) kuidense muchi"!!! i portense bien xD, i leanme i mandenme cancioncitas lindas, fuertes, romanticas, suaves, etc xdxd
todo todo eso mandenlo porque quiero mucho muchos RW!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Sayo...xD nara
PD: si se dan kuenta han habido cambios, todo gracias a pastelito que me hizo dar cuenta de algunos errores, mi culpa...muy cansada -.-'' ...xD en fin bss bye!, disculpen las molestias u.u
