N.A. Capitulo Reeditado

¡Lo lamento! Hasta hace poco me di cuenta de lo extraño que se veía el fic, por la falta de arreglo en algunos signos de puntuación y mejor reedite algunas cosillas, aunque a final de cuentas no sirvió de mucho ya que fanfiction me los seguía mostrando, así que ni modo. Pero no todo fue perdida de tiempo ya que tuve la oportunidad de quitar otras pocas cosas referentes a la penúltima platica, y es que quería conservarla como misterio, pero dándole una vista mas al anime me di cuenta que no venia mucho al caso, jeje. Sorry, es lo malo de ser primeriza, tendré algunos errores de congruencia y técnicos hasta que le agarre el ritmo a esto de escribir, por favor pido me tengan mucha paciencia con algunas de esas cosillas. Y otra vez gracias a todos los que me han dejado review n.n

Hola, aquí estoy de nuevo trayendo otro capitulo de esta nueva historia, jeje, esta vez solo deje pasar una semana, espero que el tiempo me siga favoreciendo y pueda tener una publicación regular de una o dos semanas del fic, pero todavía no estoy muy segura depende de varios factores (mas que nada de mi creatividad jeje). Como sea, me ha emocionado mucho la aceptación del fic, ¡en verdad que ha una semana no esperaba tener ni una sola review! ¡¡Y ya tengo 5!! (Bueno hasta la fecha) Esta bien, tal vez para algunos no serán muchas, pero la sinceridad que les han impreso me a motivado a seguir esta historia, y en verdad espero acabarla con bien.

Y como primero van los lectores pues aquí les dejo algunos agradecimientos a:

Flonne: Gracias por tu review, ojala y te siga gustando mi historia y sea una buena continuación del anime, porque ahorita van a seguir algunos acontecimientos extraños (que por cierto todos tienen razón de ser)

Lord Risu-Li Potter Pai: ¡Por dios! En serio lamento que nuestras historia se lleguen a parecer tanto, no leo mentes ni nada por el estilo, por si te preguntas eso; pero tienes toda la razón en que me voy a inspirar en algún momento en el libro "la divina comedia", me sorprendiste en verdad, no esperaba que nadie notara la influencia de ese libro tan rápido, ni siquiera he llegado al infierno, jeje, y como tu me vas a recomendar en tu fic pues yo haré lo mismo; ejem ¡A todo el que lea este fic, yo criswolf, le recomiendo que lea "La tercera santa" de Risu-li! ¡En verdad esta muy buena la acción de esa historia n.n!

Kassandra Caldina: Que bueno que te agraden los relatos de la vida después de la muerte porque es de lo que este fic mas va a tratar, y por supuesto que una enferma romántica como yo también cree en el amor que supera cualquier barrera, jeje, pero antes de entrar en el romance voy a crear mucha tensión entre ciertos personajes n.n

Renaissance Lady-K: ¡!Amiga!! Me alegró muchísimo que me dejaras otra review a parte de tu primera opinión que me diste por el mail, no te preocupes por el trabajo te comprendo totalmente, ya sabes que o también sigo tus fic, y todo lo que teníamos que decirnos pues ya no lo dijimos por el MSN, jeje cuídate.

Leo no Aioria: Que bueno poder hacer una historia que le haya agradado a tantos, y como todos han dicho que están ansiosos por el siguiente chap, no quito más tiempo y mejor ¡empiezo de una vez, porque esto ya se hizo muy largo!

INFERNI E PARADISO

CAPITULO 02

"Heaven"

"Las razones que la mente no comprende

el corazón las entiende…

frase tan simple y tonta

que nunca creí seria cierta…

hasta que le conocí a ella…"

¡Por fin lo había logrado! ¡Por fin se pudo deshacer de aquel tarado!

Tal vez hacia una hora atrás.

Rael había llevado a Rosette en dirección este, hacia una ciudadela blanca que despedía una luz angelical.

Y no solo desde lejos se veía hermosa sino también desde adentro. La ciudad estaba conformada por casas la mayoría de un estilo griego o romano, pero si se observaba bien, también se podían ver otros estilos arquitectónicos de diferentes culturas: china, japonesa, americana, británica, y de un sin fin mas, que no desentonaban las unas con las otras.

Y en los centros de entre algunos conjuntos de casas había pequeños parques como una mini-copia del enorme campo que había visto la chica anteriormente, solo que remplazando las montañas se encontraban bellas fuentes con figuras de Ángeles o animales esculpidos, o pequeños kioscos con acabados finos y diversos asientos. Esta ciudad de verdad era el cielo pero por alguna razón se sentía con el aroma de la tierra.

Entre uno de esos parques se encontraba una gran cantidad de gente con mesas llenas de comida y bebidas afuera, que parecían estar celebrando algo, y por lo que Rosette pudo escuchar de la explicación de Rael, era la celebración por la muerte de un pariente; bastante irónico, llegó a pensar la chica, comparando esa fiesta con los velorios en la tierra.

Pero en ese momento una idea genial se le vino a la cabeza, y haciendo uso de una de sus caritas mas inocentes (N.A: esas que solía utilizar con Chrno cuando quería algo) le suplicó a Rael si podía conseguirles un asiento en aquel banquete y comer un poco de esos deliciosos platillos, alegando que ella tenia curiosidad de probar la comida en el cielo. Esta de mas decir que Rael acepto encantado y se dirigió en medio de la concurrencia.

Y en cuanto él se perdió de vista, Rosette no desperdicio ni un segundo, y como alma perseguida por el diablo, salió corriendo en dirección contraria, casi levantando tierra detrás de ella.

Ahora se encontraba en otro de aquellos parques. Estaba doblada intentando tomar aire, después de haber corrido tanto, por lo menos lo que ella creyó millas hasta que se consideró lo suficientemente lejos de Rael.

Y estaba en medio de esa aparente calma tratando de llenar otra vez sus pulmones, cuando sintió que alguien la observaba.

Ella solo apretó sus puños con furia; y antes de decidir si salía corriendo otra vez, o si se volteaba a aguantar otra vez la presencia del molesto ángel. Oyó que le llamaban… definitivamente no era Rael.

-Vaya, vaya, ¡hasta que la "Santa Hermana Rosette Christopher" se digna a alumbrarnos con su presencia!… o mejor debería de decir: la loca hermana Rosette "destructora" Christopher.

Entonces Rosette abrió mucho los ojos, y se volteó con rapidez, apuntando con un dedo incrédulo a la mujer pelirroja con mirada arrogante y cariñosa que se encontraba enfrente de ella.

-Sa… Sa… ¡SATELLA! ¡¿Pero que demonios haces aquí?!

-¡¿Cómo que, que demonios hago aquí?! ¡¿Qué acaso esperabas que no llegara hasta aquí?!

Dijo la otra echando chispas y dejando de lado la elegancia y altanería que hasta hace unos segundos tenia. Mientras que Rosette simplemente entrecerró los ojos de forma picara y volteo la mirada hacia su derecha.

-Pues la verdad…

Dejo sin terminar la frase a propósito, para que su vieja amiga se hiciera una idea de lo que pensaba.

-Tu pequeña hermana demente… mocosa del infierno… ¡¿Cómo pudiste llegar a pensar eso?!

Volvió a vociferar Satella Harvenheit casi con las manos encima del cuello de Rosette, pero esta también se encandiló y le gritó.

-¡Pues no es mi culpa pensar eso! ¡Parece que hoy en día dejan entrar a cualquiera en el cielo!

-¡¡TÚ…!!

-Hermana, ya es suficiente, no hagas tanto escándalo, por favor.

Terminó con la discusión la voz de una chica de cabello negro y largo, su voz sonó suave y sin enojo, parecía mas como una suplica que una demanda.

-No se preocupe señorita Florette, su hermana solo esta un poco emocionada después de encontrarse con una amiga tan vieja y querida.

Le tranquilizo a la joven de cabello oscuro, un hombre mayor de mirada amable que la tomó del hombro. Pero las otras dos aun seguían muy encendidas.

- ¡¡¿QUERIDA?!! –apunto la pelirroja a la rubia.

- ¡¡¿VIEJA?!! –se apunto a si misma, con el ceño fruncido Rosette. Pero repentinamente se quedo viendo un poco más a la joven de cabello castaño oscuro. Y parpadeando varias veces, se dirigió a ella.

-¿Florette? ¿Tú eres la hermana de Satella?; antes te llamabas Fiore ¿verdad? Pero, yo creí que estabas con Aion…

-Eso quedo en el pasado –salio en su defensa su hermana menor- además, no es la primera que se cambia del bando de ese demonio ¿o no, Rosette?

Rosette bajo la mirada apenada, por hablar sin pensar había ofendido a otra persona, y había conseguido una indirecta bastante directa para si misma.

-Tienes razón, me alegra que estés aquí Florette –se disculpó con sinceridad.

-Gracias, hermana Rosette –Replicó la otra con voz dulce.

Y ya sonriendo Satella habló.

-¿Y que ha pasado contigo? Hace siglos que no te veo, y eso que yo morí antes que tú, me parece.

-Si, Chrno me contó un poco lo que paso. Lo lamento. Este… pero yo también acabo de llegar. Tal vez sea por que me encuentro en una zona del campo que no nos hemos visto ja, ja, ja. ¿Tú vives aquí en esta ciudad?

-¿Eh? ¿Acabas de despertar? –Preguntó con recelo Satella mas para si misma; pero después otra vez recupero su altivez y señalo con su dedo pulgar la dirección detrás de ella- Si, aquí mismo vivo con mi hermana y el señor Schteiner. Es idéntica a mi residencia en Alemania.

Rosette esta vez si dejo que su mandíbula casi cayera al suelo, ¿como es que no había visto el enorme caserío que se encontraba detrás de Satella? No lo sabía. Pero la casa que señalaba Satella era la mas grande que había visto en su vida, ¡De verdad era una mansión!, y no pudo reprimir voltear hacia otro lado y decir por lo bajo con rencor.

-Maldición, no puedo creerlo, aun en el cielo esta bruja sigue siendo asquerosamente rica.

Pero lamentablemente para la rubia, el agudo oído de Satella Harvenheit pudo captar sus venenosas palabras.

-¡¿QUE?! ¡Te oí Rosette Christopher!

-¡Entonces no tendré que repetirlo dos veces!

-¡¡¡Ya veras maldita hermana loca!!!

Dijo la exuberante pelirroja mientras ahorcaba a Rosette, quien al mismo tiempo jalaba sus labios rojos hasta estirarlos de formas imposibles.

-¡¡¡Quiero ver que intentas señorita "todo-lo-que-tengo-es-natural!!!

Y detrás de aquel forcejeo, se oyó la atronadora voz de otra mujer.

-¡HERMANA ROSETTE CHRISTOPHER! ¡No puedo creer que aun en un lugar tan santo y lleno de paz, al cual se le debe tener un absoluto respeto, usted este armando semejante espectáculo! ¡¡Esto es inconcebible!!

Las dos chicas olvidaron su disputa al instante y se soltaron, pero ya en el suelo, Rosette empezó a gatear de espaldas en dirección contraria de la voz femenina, y con un rostro como si hubiese visto un fantasma ahí parado frente a ella, dijo con voz apagada.

-Hermana… Hermana… Kate…

-¡Esto es una vergüenza, una total vergüenza! ¿Qué pensara quien te vea actuando de esa forma? ¡Lo primero que creerán es que no aprendiste nada en el convento, AH, pero de seguro así es porque se nota que no has aprendido nada! Oh, ayúdame señor.-rogó una mujer vestida con atuendos de monja, pero a pesar de estar tan enfurecida mostraba una gran sonrisa- Aun así, me encuentro muy feliz de verte otra vez Rosette.

Por un momento al oír esa extraña muestra de cariño de una mujer a la que le gustara o no a Rosette, durante varios años considero como una estricta madre, pero a final de cuentas una madre, la chica no supo que decir y se mantuvo en silencio; hasta que algo mas capto su atención. Tras la mujer de ropas blanca y negra, se lograba ver la silueta de un joven de cabello corto rubio, y Rosette sintió como su corazón daba un vuelco al reconocerlo.

-¿Her.… hermana? –dijo el chico.

-¡Joshua! –Gritó Rosette, y se lanzó a sus brazos apretándolo con fuerza- ¡Joshua, Joshua! ¡Por fin me reconoces hermano! ¡Oh, dios mío, estoy tan feliz de verte!

-Yo también… hermana… pero no puedo respirar… -le respondió el otro con una sonrisita apenada.

-Uh, es cierto, lo siento hermano.

Y en cuanto se liberó del abrazo, el chico rubio mostró un rostro afligido.

-Rosette, hace tanto tiempo… que no se por donde empezar. Yo… llegando aquí he recuperado toda mi memoria y… y lo primero que desee hacer fue volverte a ver para pedirte disculpas por todo… pero ahora no se por donde empezar…

-Joshua, no hace falta… ya no importa, yo te…

Y antes de poder dejar salir todos esos sentimientos reprimidos que tenia desde que perdió a Joshua, el llanto de una niña se oyó con fuerza y sin tener la oportunidad de voltear a ver que sucedía, Rosette fue tumbada hasta el suelo por el tremendo abrazo que le propinaba una pequeña niña de cabellos blancos, y otras tres jóvenes vestidas con atuendos idénticos de color azul rey y blanco. Todas ellas conocidas para Rosette.

-¡Rosette! –grito la de cabello corto rubio. Mary.

-Oh, por dios ¡Que felicidad volver a verte! -dijo una joven de ojos verdes y pelo rojizo. Ana

-¿Qué has hecho? ¿Cómo te has encontrado, Rosette? –termino inquiriendo la tercera novicia de cabello largo castaño. Claire

-¡Rosette! ¡Rosette! Buaa… ¡te he extrañado tanto! Buaa… ¡por favor dime que no estas decepcionada de mi! ¡Por favor dímelo! Buaa… ¡lo siento Rosette… lo siento… pero debía hacerlo! ¡¿Me perdonaras?! –gritaba y gemía con emoción la jovencita de cabellos albinos, que respondía al nombre de Azmaria

Rosette ahora si se sentía completamente mareada, el potente llanto de Azmaria la saco del embobamiento que tenia hace unos segundos con la reunión de su hermano, pero, no entendía las palabras de la chica, ¿de que pedía perdón…? ¿Qué se había perdido? Y ahora que lo pensaba, la pequeña todavía se veía de una edad de 12 años, y volteando a ver todas las caras conocidas Rosette se dio cuanta que todos se veían tal y como los recordaba. ¡¿¿Qué demonios estaba pasando ahí??!

-Esto… -dijo mientras se soltaba del abrazo de la chica y una sombra oscura escondía sus ojos mientras se levantaba- Esto no puede ser cierto… debe ser un mentira… ¡una ilusión! – y mientras levantaba sus llorosos ojos dio unos pasos hacia atrás alejándose- porque sino… porque sino todos… todos ustedes están muertos.

Ya no lo podía resistir el mundo daba vueltas frente a sus ojos, ¡todo estaba de cabeza! Podía sentir el suelo tambalearse. Todos sus amigos le llamaban por su nombre con la preocupación tinta en las voces. Y ella solo se sentía caer. ¡Se estaba desmayando!

Pero entonces sintió que unos brazos la tomaban por la cintura, y la dejaban lentamente sobre el suelo para que se sentara. Todos corrieron al instante con ella, haciendo un círculo.

-¡Necesita agua! –dijo Claire

-¡Necesita aire! –le siguió Mary

-¡No, necesita espacio! –comentó Ana.

Y mientras todos decidían que era lo que la rubia más necesitaba, esta sintió que las manos que la habían sostenido ahora empezaban a subir por más arriba de su cintura, y ahora apretaban sin ningún pudor una parte de la anatomía de Rosette, que si algún hombre se atrevía a tocar no seguía con vida por mucho tiempo. Y la chica no dudo ni un segundo de quien se trataba, porque se levanto al instante y encarando al perpetuador de aquel terrible "crimen", le dejo caer con fuerza su puño castigador mandándolo a volar hasta golpear con el árbol más cercano.

-¡IIIIH! ¡TU MALDITO VIEJO LIVIDINOSO! ¡¿ES QUE NUNCA ME DEJARAS TRANQUILA?!

El viejo Hamilton, que la había ayudado a sentarse, se quedo incrustado de cara en el árbol y todos los demás solo se quedaron pasmados mirándola. Joshua acercándose a Azmaria le comento al oído.

-Solo necesitaba ejercitar un poco su agresividad… eso siempre la reanima.

Azmaria asintió con la cabeza afirmativamente. Y Rosette se volteó repentinamente señalándolos a todos, pero manteniendo aun una distancia, les grito.

-¡Y ahora ustedes! ¡¿Que demonios sucede aquí?! ¡Es imposible que todos estén muertos! ¡Todos se ven exactamente como los recuerdo! ¡Vamos, hasta Azmaria se ve de 12 años, no me van a decir que ella murió tan joven, Eh!

-Rosette… –empezó con seriedad en su mirada escarlata Azmaria- yo tengo 74 años

-¿Ehhh?

Y ahora si, Rosette se desmayó cayendo de redondo en el suelo.

XIXIXIXIXIXIXIXIXIX

-A ver déjenme ver si entendí… han pasado como 62 años desde que morí, pero la razón porque los sigo viendo igual es… ¿Por qué así los recuerdo?

Todos se encontraban alrededor de Rosette sentados o acuclillados, mientras que ella estaba sentada en el borde de una bella fuente; con la figura esculpida de un ángel y un búho sobre sus hombros, que dejaba salir chorros de agua cayendo como arco iris desde su pico.

-Así es -le premio la Hermana Kate mientras se arreglaba sus anteojos sobre su nariz- en pocas palabras eso es este fenómeno que experimentas. Con un cuerpo vivo uno suele mantener una apariencia, pero un alma al desposeer de él solo puede ser vista por otros a través del reflejo de los recuerdos de las personas que le conocieron.

-Y es una lastima que sea así, porque entonces me estas viendo en mi modelo de los últimos años, y no con toda mi masculina juventud a flor de piel –se lamento el viejo Hamilton, mientras todavía se sobaba la cabeza.

-¡Tu siempre has sido viejo pervertido…! Ok… entonces en realidad ustedes no tienen la apariencia con que los veo, sino que la mayoría de ustedes son unos viejecitos…

La mayoría de los presentes le dedicaron una mirada de odio.

-Ejem… y díganme ¿Por qué todos se encontraban reunidos el día de hoy en este preciso momento? –preguntó la joven tratando de cambiar el tema.

-ah, eso es por Az; el día de hoy murió y después de recibirla pensábamos hacerle una fiesta de "bienvenida". –respondió Satella con completa naturalidad.

-¿En… en serio? –dijo Rosette con una cara de espanto.

-Si, en serio. Tú todavía no te acostumbras a estar muerta ¿verdad, Rosette? –dijo en son de burla Satella.

-No, todavía no; y la verdad es que tanta información nueva me hace sentir doler la cabeza. Déjenme hacer un resumen para ver si he comprendido todo, ejem, ejem.

Se aclaró su garganta, y su dedo indagador empezó a señalar con los que se encontraban de derecha a izquierda. Primero al señor Schteiner.

-A usted lo mato un demonio llamado Jenai. –El aludido asintió amablemente.

-Ustedes dos se mataron entre si –señalo a las hermanas.

-¡Que bonita forma de decirlo! –replicó con furia la pelirroja.

-¿De que otra forma quieres que lo diga?

-Hay un millón de formas, tonta. Eso fue muy rudo. ¿Es que nunca aprenderás?

-Ya, ya, lo siento. ¿Ahora si me permites seguir?

-Haz lo que quieras

La rubia se volvió a aclarar la garganta y señaló al anciano a su izquierda.

-Usted se murió de viejo libidinoso. –El viejo de grandes anteojos solo soltó un suspiro melancólico.

-Tú, tú y tú también se murieron con la edad. ¿No es así? –señalo a las tres novicias que asintieron al mismo tiempo.

-Y usted… -se llevo el dedo índice a los labios pensativa y termino diciendo- también se murió de vieja.

-¡Mas respeto niña! –Le gritó con un puño en el aire la hermana Kate.

Pero Rosette ignoró la intervención a su recapitulación, y su mirada llena de confusión se dirigió hacia su hermano y su mejor amiga.

-Lo que no entiendo es lo de ustedes dos… es que es… tan… no me lo puedo creer… repítanmelo otra vez.

-Bueno yo acabo de morir, de eso estoy segura; y Joshua murió unos 7 años antes que yo –dijo Azmaria contando con los dedos.

-No me refería a eso, me refería a lo "otro"…

-Ah, bueno… -empezó Azmaria moviendo sus dedos con nerviosismo mientras se empezaba a sonrojar- después de que tú y Chrno murieron, yo me uní a la milicia de la orden, y yo... yo… empecé a frecuentar a Joshua, ya sabes, por si recordaba algo sobre ti y necesitaba hablar con alguien que te conociera.

Azmaria movía compulsivamente sus pequeñas manos, hasta que el joven rubio las tomó entre las suyas y continúo con el relato.

-Pero nunca pude recuperar mi memoria en vida. Y después de un lapso de dos años con mi mente divagando en la insanidad, recobre poco a poco mi juicio, hasta que mi mentalidad fue la misma que la de cualquier otra persona común. Y pude llevar una amistad más normal con Az.

-Si, solo que después de mucho tiempo, pude… yo pude… darme cuenta de lo que sentía por Joshua, era mas que solo amistad. Cuando apenas nos conocimos 4 años parecían una gran diferencia, pero debido a su problema realmente nunca la sentí tan grande, y cuando se recupero, pues ya no logramos esconder lo que ambos sentíamos, así que deje la orden… p… por él… -termino con mucho esfuerzo al decir las palabras, la joven albina que tenia todo el rostro rojo como jitomate.

-Gracias a dios pude convencerla de que nos casáramos.

-¡Azmaria se veía hermosa con su vestido de novia! –dijo con ojos brillantes Mary.

-¡Pero lo que mas te va doler es que sirvieron un enorme banquete por ellos en la orden, jeje! –le comento con malicia Ana.

-¡¿Qué?! ¡Me perdí del banquete!

Detrás de los dos esposos se encontraba Florette viendo aquel cuadro en el que entre sonrojos y sonrisas discretas los dos se demostraban su afecto. La joven de cabello oscuro se también sonrojo un poco al ver sus manos entrelazadas y volteó la mirada llena de tristeza a otra parte. Nadie notó ese gesto, excepto su hermana Satella, quien comprendía que la joven buscaba algo lejano y distante que nunca podría obtener; su hermana murió joven y sin poder llegar a experimentar el amor, y aun después de que vivió los últimos de sus años como una muñeca al servicio de Aion, ella logró desarrollar sentimientos muy profundos por el joven rubio; y era probable que ahora le doliera como una vieja herida que no cicatrizaba el saber que ellos dos se habían casado. Pero por mucho que quisiera a su hermana, no había nada que Satella pudiese hacer.

-No voy a decir que no me alegré por ello, pero estoy segura de que Azmaria hubiera logrado llegar a ser una magnifica directora de la Orden de Magdalena –Comentó la Hermana Kate con una sonrisa llena de orgullo.

-Esto… yo… por eso Rosette, estaba tan preocupada de no haberte decepcionado. Por dejar la orden… no me arrepiento… pero yo te prometí que me volvería fuerte… y al final yo abandoné algo para conseguir otra cosa, y no supe si tu estarías de acuerdo…–la pequeña niña intentaba contener las lágrimas que se volvían a llenar en sus ojos.

Rosette tomó entre sus manos trémulas las pequeñas de Azmaria y con un brillo de emoción en los ojos le dijo.

-¿Cómo crees que me podrías decepcionar? Si ahora somos familia, eres mi cuñada, ¡mi hermana!

Y Azmaria le acompaño con otro brillo en los ojos, que casi acababa de nuevo en llanto.

-Mi querida hermana Rosette.

Estaban en medio de ese empalagoste cuando la persona mas molesta, que había conocido en su muerte Rosette, se apareció a su lado.

-Parece que las cosas se han dado mejor de lo que esperaba.

Rael tenía una gran sonrisa de autosuficiencia en su rostro.

-Tú otra vez –la rubia sentía como si le hubieran echado un balde de agua fría sobre la cabeza, despertándola de un hermoso sueño.

-Parece que se ve muy feliz aquí, me alegra que haya encontrado a su familia. No hay necesidad de acabar con esta felicidad, así que si lo desea desde este mismo instante podemos instalar su casa en la ciudad, o podría quedarse con su hermano.

-¡Me parece fantástico! –exclamo con alegría Joshua

-¿De verdad? ¡Entonces podríamos ser todos como una gran familia! –le siguió en jubilo Azmaria.

Pero Rosette no se mostraba tan feliz como todos ellos, ya que le acababa de encontrar su juego a este ángel; ¡no se cansaba de ser tan tonta! ¡Otra vez se había olvidado de él! ¡Otra vez había vuelto a dejar a Chrno en segundo término! Pero esta vez, por más que le doliera a Rosette, no iba a dejar las cosas así.

-No.

Todos la voltearon a ver con asombro, y Joshua le iba a preguntar que pasaba, cuando Rosette se levantó.

-¡Ya me harte de este juego, zoquete!

-¡Rosette! ¡Esa no es forma de hablarle a un emisario de dios! –le reprendió la Hermana Kate. Pero la chica le hizo caso omiso y siguió.

-¡Desde que llegue aquí no has hecho otra cosa que hostigarme para que me olvide de él!

-¿De que habla señorita Christopher? –Dijo con cara inocente el ángel de cabello castaño- Ah, ya se, todavía sigue con la idea de seguir con esa búsqueda inútil.

-¡Cállate! Será inútil para ti, ¡pero para mi no! ¡Encontrare a Chrno!

Y ahí fue cuando todos cayeron en la cuenta de lo que pasaba, nadie se atrevió a preguntar ni a decir una sola palabra, porque todos sabían muy bien lo que pasaba por la mente de los demás. Y todos entendían el enojo de Rosette, y el posible paradero de Chrno, pero aun así Azmaria habló para asegurar.

-Entonces… Chrno, de verdad esta… en el infierno…

-No lo se Azmaria, pero como este tonto no me va a ayudar ni en lo mas mínimo, buscare a otra persona –y volteando a ver al ángel añadió- ¡Aunque tenga que ir a ver al mismo Dios en persona!

-No creo que Dios pueda ayudarla, se encuentra ocupado en estos momentos.

Dijo una joven de anteojos grandes y cabello corto gris que se apareció de la nada junto a Rosette, causándole que casi saltara de su lugar.

- ¿Quién… quien eres tú?

-Mi nombre no importa, los nombres de los serafines son complejos y de difícil pronunciación, pero atendí a tu llamado, ¿Por qué llamabas a Dios? ¿Acaso tu ángel de la guarda no te complace?

-¡¿Ángel… ángel de la guarda?! ¡¿EL?! ¡¿¿Me estas tomando el pelo, no??! –dijo sin podérselo creer señalando al joven de traje gris que le sonreía tontamente.

-Si, así es. Pero, ¿Por qué has llamado a Dios?

Rosette retomo al instante su postura seria recordando el propósito de su enojo.

-Estoy buscando a un amigo, y Rael no me pudo decir donde se encontraba.

La chica de anteojos sacó una lista y una pluma para escribir.

-Dame el nombre de tu amigo, y las indicaciones generales, si es: animal, humano, vegetal, la edad, genero; ya sabes.

-Este… bueno su nombre es Chrno… y él es… bueno… un demonio.

La chica ya iba a empezar a escribir, cuando se percató completamente del nombre que le habían dado y levantó su vista del papel.

- ¿Chrno? ¿El pecador?

-Si, lo conoces.

-Mato a cien millares de los suyos, eso le da cierta fama.

-Rosette, creo que deberías de dejar las cosas co… -iba a empezar a consolar a la chica, la hermana Kate, cuando la joven de anteojos volvió a hablar.

-Tu eres la Santa Maria Magdalena ¿verdad?

- ¿Eh? No. Es la segunda vez que me dicen así. No, yo soy Rosette Christopher.

La serafina de anteojos se mordió el labio inferior y volteó hacia Rael.

-Se suponía que era tu trabajo darle toda la información que ella requiriese.

-No me cree ¿Qué puedo hacer?

-Ustedes los Ángeles de la guarda, siempre lavándose las manos y cargándonos todo el trabajo a los serafines.

La chica rubia ya pudo ver el caos que se iba a venir, cuando sus conocidos empezaron a murmurar comentando los últimos acontecimientos; mientras que los otros dos Ángeles mantenían un debate teológico sobre sus responsabilidades y obligaciones. Todo siguió así por un rato, hasta que Rosette decidió que tenia que hacer algo sino todo aquello no tendría fin.

-¡Oigan! ¡Oigan! –Alzó la voz- Yo se que debe haber muchos problemas laborales en el cielo. Pero yo de verdad quiero ver a Chrno de nuevo, y si no puedo, al menos me gustaría que me dieran un buen porque.

Todos callaron al instante y la joven serafina se mordió de nuevo el labio inferior, parecía ese ser su tic nervioso.

-Esta bien, señorita Christopher la llevare con "el juez". El le podrá dar la explicación que necesita.

-¡Gracias! –dijo alegremente la chica rubia.

XIXIXIXIXIXIXIXIXIX

EL lugar frente al cual ahora Rosette se encontraba era enorme, un gran edificio de mármol blanco con una arquitectura romana, y diversas estatuas en el techo de Ángeles y gárgolas. La chica llegó a pensar que probablemente este lugar se parecía mucho al vaticano, aunque claro ella nunca se había encontrado ahí.

Pero la arquitectura era lo que menos le importaba, porque ahora estaba sufriendo un terrible ataque de nervios. No sabia el porque, si a final de cuentas esto era lo que ella había buscado, pero no podía dejar de sentir ansiedad y desasosiego, es que ¿acaso desconfiaba de su voluntad? No, no era eso, tal vez lo que la chica en realidad temía seria la respuesta que le pudiesen dar, y que ella no tuviera el poder para hacer nada que la cambiara.

Suspiró, no tenia motivo seguir preocupándose así. Por eso volteó a ver hacia el cielo azul y vasto, no había ni una sola nube; aunque… No, ahora si lo veía bien, en el fondo detrás del hermoso edificio se encontraba una gran y oscura nube, de esas que vienen cargadas con una tormenta segura.

"Bueno, ni siquiera en el cielo todo es perfecto" pensó la rubia.

-No es así, esas nubes no deberían estar ahí –dijo la voz chillona de una pequeña niña con alas, casi leyéndole el pensamiento, y que siguiendo la costumbre de esos seres se apareció de la nada.

-Eh, ¿Por qué no deberían de estar ahí esas nubes? -le preguntó Rosette, ya un poco calmada después del susto de su repentina aparición.

-Esas nubes son producto de la tierra del mal, que ahora se desborda sin espacio hacia los campos celestiales, todo desde que la cabeza de su reina se perdió.

La chica rubia sintió un escalofrió en su espalda, a pesar de ser un ángel, el que una niña tan pequeña hablara de "maldad" y "cabezas", pues… era un poquito inquietante. Así que volvió a voltear pensativa a ver las nubes negras, el viento frió soplo con fuerza era gélido y opresor.

XIXIXIXIXIXIXIXIXIX

-Así que ¿Rosette Christopher, verdad?

-Si así es. Ella les busca.

Respondió la nerviosa ángel con lentes, que casi temblaba detrás de su postura seria. Frente a ella se encontraban siete figuras encapuchadas de blanco, sumidas bajo una sombra oscura y detrás de unos largos balcones de tribunal.

-La muerte del último de los siete apóstoles, significará el despertar de la octava virtud –dijo la voz de uno de los encapuchados.

-Las cosas se están dando tal y como la profecía lo predijo, no se si deberíamos sentirnos aliviados o turbados.

-De todas formas no podemos evitar lo que ya se mueve para ser.

-Solo podemos confiar en los designios de Dios y del destino, no queda de otra más que encomendarnos y esperar que las cosas se den como deben -Término con esa conversación la potente voz del encapuchado que se encontraba en medio de todos los demás. Dejando a todos con un nerviosismo general que intentaban esconder debajo de sus largas túnicas- Esta bien, puedes hacerla pasar.

Ya se, ya se, este capitulo deja muchos cabos sueltos y preguntas sin resolver, ¿Por qué Rosette tardo 62 años en llegar al cielo? ¿Que quiso decir aquella niña angelical? ¿Azmaria y Joshua se casaron? Y también ¿Qué significo la última platica de los ángeles?

Pero prometo que todas y cada una de las interrogantes tienen respuesta en los siguientes capítulos, bueno, esta bien lo de casar a Azmaria y a Joshua fue puro capricho jeje, es que desde hace rato quería ver a la parejita n.n

CONTINUA

Capitulo 03 "The gate"

A pesar de la trampa emocional que le había tendido Rael, Rosette no cede ni un centímetro a su decisión de buscar a Chrno, pero si ya es difícil lograr que un ángel entienda las razones de la chica, ¡más difícil será con 7, aunque al final puede que sus esfuerzos tengan frutos, y reciba ayuda de la persona menos esperada.