Con algo de prisa les vengo trayendo otro nuevo capitulo de este fic que me anda tomando mas capítulos de los que esperaba, pero bueno tampoco esta bien hacerlos tan largos... principal razón por la que el ultimo capitulo acabo como lo hizo, porque la verdad esperaba acabarlo hasta como la mitad de este... pero por diversas cuestiones técnicas (y de necesidad de sueño) lo deje en suspenso... que mala soy, porque los deje sin saber que es lo que haría nuestra chica al final; así que tomando en cuenta eso saludare rápidamente a los siguientes lectores:

Setsuna17 (si, chrno es un tonto a ratos, pero la verdad es que nadie desearía que la persona que se ama este en el infierno, con eso intentare justificar que a ratos sea tan patan con la pobre de Rosette) Ladygolden (XD no solo tengas la ilusión de pedirme algo, porque creo que al final de la historia te puedo cumplir uno de tus deseos ¿Cuál? Ya lo veras después) Azka (que lindo ver lectores nuevos, y si, Chrno es nuestro –hasta que llegue Rosette con su 45 y nos amenace XD) y k-chan (amiga,veo que tu odio por Rael es cada vez mas creciente –y el de otros lectores mas- así que todos pueden esperar pronto una pelea como pocas entre esos dos

Y por ultimo les dejo el fic:

-INFERNI E PARADISO-

Chapter 012

"Paradiso"

-¿Cómo… como puedes estarme diciendo eso? –Preguntó todavía adolorida Rosette- hicimos una promesa… de no darnos por vencidos… y aun así haces todo de lado…

Rosette estaba bastante herida por la actitud de Chrno… ella lo había dado todo, y él ni siquiera daba señales de tratar de hacer algo para que ella no se fuera.

-Lo siento… pero es lo mejor.

-¡¿Lo mejor?! –gritó lanzándose a su pecho y golpeándolo con las pocas fuerzas de su puño derecho- ¿Tú que sabes… -sollozó- todo lo que he pasado por estar contigo…? y simplemente me hechas…

-No deseaba que me entendieras de esa forma, pero... yo no quiero que estés demasiado tiempo en el infierno… no quiero que sigas sufriendo por mi. Así que vuelve al lado de los demás, por favor, Rosette.

-¡No quiero irme sin ti! –volvió a vociferar la rubia, con el rostro escondido en el pecho desnudo del demonio

-¡Rosette! –la sacudió Chrno alejándola de él- Dijiste que desde el principio habías hecho un trato. Entonces sabes muy bien que esto acabaría así.

Él tenía razón, ella misma debió haberse hecho a la idea desde un principio.

-Lo sabia… pero, no esperaba que fuese tan pronto… -murmuro volteando el rostro- hay tantas cosas que tengo que decirte…

-No es necesario –le corto Chrno con una sonrisa- ya me has dicho lo mas importante. No sabes que feliz me ha hecho el saber que no me culpas por lo que paso, creo que... ahora que ambos estamos muertos habría sido tonto el seguir culpándome por eso… así que tu ya no te preocupes por mi…porque, aunque no estés a mi lado yo estaré bien.

-Pero yo no quiero que las cosas sean así… -dijo la santa con nuevas lagrimas cayendo de sus ojos- no quiero que estés aquí tu solo… quiero que estemos juntos. Ven conmigo Chrno, no me importa que nos tengamos que enfrentar a todo el cielo o contra Dios mismo. Los haremos entender.

Chrno sonrió con tristeza y negó lentamente con la cabeza.

-¡Quieres dejar de darte por vencido antes de luchar¡Sabes que odio esa actitud en las personas! –le grito la chica en la cara.

-No se trata de eso, Rosette. Aunque lo deseara yo nunca podría entrar al cielo…

-¿Por qué no? –pregunto desesperada.

-Agua bendita… "sagradas"… barreras cruciformes… los demonios nacimos para sucumbir ante esas fuerzas celestiales. Y eso no cambia aun después de la muerte… -susurro abriendo sus ojos dorados- por eso si yo me llegase a acercar al cielo… yo…

-No… -dijo la chica quedamente negando con la cabeza.

-Si. En el preciso instante en que de un paso ahí, estoy seguro que me ocurrirá lo mismo que a cualquier otro demonio. Seré exterminado.

-¡No! –grito Rosette, ya no logrando negárselo ni a ella misma.

Era tan básico… tan primario… tan obvio. Los ángeles en el cielo se lo habían tratado de explicar, pandemonium y hasta ella misma, en la forma de magdalena. Siempre lo supo, aun antes de reabsorber su otra mitad… pero necesitaba tanto aferrarse a algo… aunque fuese una falsa esperanza.

-No me puedo ir sin ti –era lo único claro para ella.

-Debes hacerlo –dijo el demonio mientras levantaba con delicadeza la barbilla de la santa- porque tu eres mas fuerte que yo.

Y en ese instante el cielo antes rojizo cobro un aspecto natural y oscuro… como de cielo nocturno salpicado de estrellas y nubes, que muy pronto cubrieron a las primeras y solo dejaron espacio para que una columna de luz lunar se filtrara hasta llegar al suelo en el punto donde estaban Chrno y Rosette.

-Es el momento debes irte... –dijo Chrno con un nudo en la garganta.

-¡No quiero! –se negó a ir la otra.

-¡Maldición, Rosette¡¿Crees que esto es fácil para mí?!

Chrno volvió a levantar su vista hacia ella, era verdaderamente difícil despedirse, pero sabia que todo estaría bien mientras ella también lo estuviese.

Aunque si ella ya no se encontraba a su lado… entonces tampoco le quedaba mucho.

-Pero si tú lo deseas tanto... podría… yo podría intentar seguirte…

-¿Qué no acabas de decir que si vas al cielo tu…? -la chica corto asustada lo que iba a decir, cuando realizo lo que Chrno planeaba- …no puedes estar hablando en serio.

-Ya no tengo nada por lo cual seguir aquí… ni siquiera mi culpa –susurro el demonio. En verdad, pobre, dividido entre el deseo de verla segura y el de escapar de esa torturante soledad que era su castigo- Yo tengo la sensación de que he estado mucho tiempo solo, Rosette... si se piensa bien el seguirte es la mejor opción que podría tomar y...

-¡IDIOTA! –grito Rosette dándole una bofetada.

¿Ahora no solo se daba por vencido sino que también ignoraba por completo todos los sacrificios y peligros en los que se había metido ella por salvarlo.

Chrno perplejo regreso su rostro para verla a sus ojos, azules como el mar, casi sumidos en una tempestad que dejaba caer su lluvia en forma de lagrimas.

-¡Yo no quiero que las cosas sean así! Y si tú no puedes venir conmigo, entonces yo… yo… ¡Me quedare contigo!

Ahora fue Chrno el que, asustado, la zarandeo inesperadamente.

-Eso ni hablar, Rosette. Esto es el infierno, no un parque de diversiones. Nunca permitiré que te quedes aquí.

Y como accediendo al deseo del demonio aquella luz empezó a levantar a la chica del suelo, quien desesperadamente busco con sus manos de donde aferrarse, hasta encontrarlo en los hombros de Chrno.

-Tu no eres el que decide eso, Chrno –le desafió Rosette, a unos centímetros de su rostro

-¡Piensa en tu hermano¡¿Estas dispuesta a no verlo nunca mas?! –vocifero el demonio enojado ante la terquedad de la chica.

"¿Mi hermano?" se pregunto Rosette. Era verdad, después de tanto tiempo y sufrimiento, el verlo de nuevo y que la pudiese recordar la hizo muy feliz. Durante los largos cuatro años que lo había buscado, en su mente siempre estuvo fija la promesa que juntos se habían hecho, de niños, frente a la tumba de sus padres… "…siempre estaremos juntos…llegaremos a ser adultos juntos". Sin embargo esa promesa nunca se pudo completar… hasta el momento que se volvieron a encontrar en el cielo. Por fin tenia lo que tanto había buscado… por fin podían estar juntos… pero aun así se sentía incompleta con eso.

Joshua era toda su familia. Pero Chrno a lo largo del tiempo que estuvieron juntos también se volvió su familia. No podía olvidarlo ya...

Pero no solo era eso...

También tenía dentro de ella no solo su amor sino el de Magdalena palpitando dentro de su pecho y exigiéndole no dejarlo solo en esta oscuridad.

No podía evitarlo, el sentimiento era fuerte y la respuesta obvia.

-Lo siento –dijo llorando mientras sentía que su cuerpo era atraído cada vez mas hacia arriba, por esa fuerza sobrenatural del cielo.

-Esta bien, Rosette. –dijo el demonio al asumir que ella se disculpaba por el, y la abrazo con fuerza a modo de despedida.

Levanto su mirada para ver los llorosos ojos de la que alguna vez hizo un contrato de muerte con el; solo para verla una última vez... pero para su sorpresa, ella empezó a reír. Chrno se quedo perplejo aun sosteniéndola.

-No me estaba disculpando contigo.

-¿Qué…?

-Ya lo he decidido. Chrno, me quedare contigo.

"¿¿Estaba loca??" se llego a preguntar por un breve instante el demonio.

-¿¿Qué¡Tú no puedes hacer eso¡No perteneces aquí¡Tu familia y todos te esperan allá! Tú debes de ir al cielo¡así es como deben ser las cosas¡No voy a permitir que hagas esto!

Expuso con pánico mientras soltaba a Rosette de su abrazo, pero esta se aferro con fuerza de sus hombros y lo vio de forma tan seria que nadie creería que hasta hace unos segundos lloraba desconsolada, sino fuera por las lágrimas que todavía no caían bien por sus mejillas.

-No te estoy pidiendo permiso, Chrno. Me quedare contigo te guste o no.

-Rosette…

La chica lo miraba con la misma sonrisa radiante de siempre y tan segura de si misma, que el demonio sabia que era casi imposible contradecirla. Y al ver como las plumas en sus alas se iban desgarrando, la abrazo asustado.

-¡NO! –grito Chrno aterrorizado, pidiendo mas tiempo para que recapacitara.

-Ya es muy tarde –murmuro la santa.

Aquella fuerza que antes la había jalado con lentitud ahora con rapidez le arrancaba sus delicados pares de alas, aunque a decir verdad, Rosette no sentía el dolor, ni tampoco sintió, cuando las heridas en su cuerpo se fueron cerrando hasta solo quedar extrañas cicatrices en los puntos donde se habian encontrado sus "sagrados" estigmas.

La particular columna de luz por fin se cerro cuando la ultima de las plumas de Rosette se elevo al cielo, tal vez sintiendo que su trabajo ahí había acabado. Dejando solo un cielo oscuro y nublado.

-¿Por qué, Rosette? –pregunto Chrno con tristeza. Después de colocar a la chica sobre la nieve, ahora viéndose tan pequeña e indefensa- ya no tenemos un contrato, nada que nos ate, y si era porque somos amigos, entonces yo…

-No es eso… No es por ti…. Soy yo… la que se quiere quedar soy yo.

-No entiendo –comento consternado.

-Creí que eras mas listo –se burlo un poco, pero después la rubia recobro su semblante serio- Al principio te busque porque, tienes razón, como amiga no quería dejarte, pero después supe que tenias problemas y te quise salvar… esa creí era mi meta –comento viendo al suelo- Pero la verdad te vine a buscar porque yo quería… porque no quería separarme de ti… porque te amo –soltó sonrojada, y con una mirada tímida y llena de fuego al mismo tiempo.

Chrno se quedo varios segundos siendo golpeado por la fría brisa con copos de nieve, sin moverse ni decir nada, solo asimilando el total significado de esas dos palabras y la importancia de quien se las decía…

¿Amarlo¿Como¿Por qué¿Cuándo? Era imposible, ellos solo eran amigos… era todo lo que solo debían ser, porque él era una bestia, un monstruo que le había quitado su vida… esto estaba mal.

Pero tampoco podía negarlo.

-Tú eres todo mi mundo, Rosette. Moriría todas las veces que me lo pidieras. Y lo único que quiero es que seas feliz –dijo al fin como única lógica para él.

-Entonces déjame estar aquí –suplico apretando su mano- esto es lo que me hará feliz.

-¿Por qué dejaron que alguien tan maravillosa como tu se cruzara en mi camino?-pregunto vencido ante las circunstancias, y escondiendo su rostro en la curvatura del cuello de Rosette.

-Tal vez es el destino – dijo Rosette, y besando su cabeza, añadió- o algo mas.

-Tú no crees en el destino –murmuro Chrno aun desde su cuello.

-La gente cambia –comento distraída- con el tiempo.

XIXIXIXIXIXIXIXIXIX

Amaneció extrañamente mas rápido de lo que ella hubiese esperado, después de todo el tiempo que había pasado en su viaje y no se hubiera completado ni un día.

Pero ahora duro lo mismo que cualquier madrugada tardaba en volverse día. Y eso no era lo único extraño ya que el cielo no había vuelto a su normal rojizo sino que amaneció de forma tan común como en la tierra… y todo eso estaría perfecto, sino fuese porque Rosette sentía que algo estaba terriblemente mal

Probablemente este mundo de verdad se iba a ir de pique, tal y como le habían advertido. Pero hace mucho que había dejado atrás su capacidad de preocuparse por otros, mientras estuvo metida en lo mas profundo del infierno. Ahora solo le preocupaba una cosa.

Pensó mientras volteaba hacia su costado, encontrando a Chrno dormido en una extraña posición de gatito acurrucado.

Tal vez algo bastante poco usual para un joven de al menos veinte años, por lo menos en apariencia, pero que era muy común en el Chrno que ella conocía. Lo curioso es que ahora no podía dejar de mirarlo y pensar en lo lindo y… atractivo que se veía así.

Pero ya era hora de pensar en otras cosas, y pasar a otras mas importantes, como en las heridas que él aun tenia y ¡el maldito frío que hacia¿Cómo es que no lo había sentido antes? No podía entenderlo.

Tal vez ahora fuese que estaba muy débil… si, probablemente era eso. Chrno también se había puesto muy débil por esa simple luz celestial, hasta el punto de perder la conciencia por un rato… aunque él era un demonio y ella no.

¿Seria que acaso... perdió sus poderes?

Agazapada junto a él, debajo de la cruz que alguna vez fue su prisión, siguió dandole vueltas a ese asunto que ya la empezaba a preocupar.

Hasta que Chrno levanto su cabeza inesperadamente con un aire soñoliento y al mismo tiempo nervioso, como cuando se despierta de una pesadilla.

-Chrno ¿estas bien? –inquirió Rosette preocupada.

El aludido volteo a verla aun con la mirada empañada y sonrió amablemente.

-Ahora si… -pensó en voz alta, pero al segundo se reprendió a si mismo, por como había hecho sonar eso.

Rosette soltó una risita y le removió un poco del cabello en su cara.

-Entonces ¿tuviste un mal sueño?

-Aquí no se puede soñar… -fue la enigmática respuesta del demonio- desde que llegue aquí no he logrado soñar nada… excepto…

-¿Excepto…? –repitió Rosette curiosa.

-Hace mucho… soñé con Maria Magdalena… -comento distraído pero después su mirada se ensombreció- me pregunto ¿como estará?

Rosette trago saliva discretamente. Ya se había olvidado de aquel asunto. ¿Debería de contarle a Chrno lo que sucedió entre ellas dos? Lo primero que pensaba era que lo mas lógico era hacerlo, pero muy dentro de ella otra parte de si misma le decía que este asunto requería prudencia…y mucha delicadeza si se tomaba en cuenta que hasta hace pocas horas él no podía ni reconocerla.

-Ella esta… bien, Chrno –dijo con duda en la voz Rosette.

-¿En serio¿La has conocido? –la cuestiono interesado el demonio, y un tanto preocupado de lo que significaría un encuentro entre ellas dos.

-ehmm… yo… bueno –"perfecto, tonta¿ahora que le dirás por andar de boca suelta?"- si, la vi... ella esta bien… -lo cual no era mentira- y… debo decir que es una chica muy linda e inteligente –dijo alabándose un poco a si misma.

¿Qué? No podía evitarlo. Además si ella no se decía esas cosas ¿Quién lo haría?

-¿E… en serio piensas eso de ella? –pregunto atónito de la impresión el demonio de cabellos violetas.

-¡Claro! –dijo la rubia segura de si misma.

-Es que yo… creí que si alguna vez se conocían… pues… -balbuceo inseguro.

-¿Qué¿Creíste que nos pondríamos a pelear o algo así¡Por favor Chrno¿Me crees tan infantil?

El demonio negó con la cabeza… pero la verdad es que pensaba lo contrario. Y si tan solo hubiera sabido que sus dudas no estaban tan mal infundadas…

Pero en esos momentos Rosette mas que preocupada de estar mintiendo o no, se dio cuenta de que esta era una buena oportunidad para decirle ciertas cosas que todavía sentía guardadas en su pecho.

-Magdalena... me pidió que te dijera que ella no te culpa, ni nunca lo ha hecho por… bueno, tu sabes lo que paso. Todo el contrato y lo de la premonición… ella de verdad dice que todo esta bien ahora.

-Es bueno saber eso… -murmuro el demonio sonriendo triste.

-Y también me dijo, que aunque ya logre verte nunca mas… esta cerca de ti.

-Supongo que siempre lo ha estado.

Rosette se sonrió satisfecha de que las cosas no hubiesen terminado tan mal, ya después le diría el resto de ese asunto, pero ahora estaba feliz de haber logrado quitar otro de los pesos mas grandes de la vida de Chrno… porque sabia que su muerte como "Magdalena" le trajo mucha culpa y desdicha, la suficiente como para sepultarse vivo en una tumba por cincuenta años… y quería que ese tipo de dolor nunca mas lo volviese a abatir.

Mientras tanto el demonio miro la nada cavilando en las palabras que Rosette le decía de parte de la que alguna vez fue la primer mujer a la que amo, pero no podía evitar pensar en lo mucho que la pequeña niña rubia que conocía había cambiado… no solo físicamente sino mentalmente, como para hablar con tanta calma y decoro de la otra chica.

Y después de unos segundos volteo a ver a esta nueva Rosette con una sonrisa picara, que hizo sentir a la chica incomoda.

-¿Qué? –inquirió a la defensiva, la rubia.

-Has madurado mucho, Rosette –fue la simple respuesta del demonio de cabellos violetas, mientras la seguía mirando intensamente.

Rosette se sonrió de medio lado, algo sonrojada ante las palabras de Chrno.

-Pervertido –le clamo la chica, de forma juguetona.

-¿¿Qué¿Qué tiene que ver eso? Espera un segundo… ¡Rosette, tu sabes que no me refería a eso! –intento defenderse el demonio en un ataque de vergüenza y desesperación, a que la chica se hubiese tomado las cosas por otro lado.

-Shhh –silbo Rosette con una sonrisita mientras le ponía un dedo en la boca- eres muy ruidoso. Hey¿no vendría siendo tiempo de tratar esas heridas tuyas? –le pregunto al ver de paso, las grandes laceraciones en su pecho.

-¿Uhm? Ya las había olvidado.

-¿Cómo puedes olvidar ese tipo de cosas? Sinceramente Chrno, eres un caso único –lo regaño la chica, meneando la cabeza.

Asi que se acerco al demonio y le hizo una seña para que se sentara y se diera la vuelta, lo cual él hizo al instante.

Silenciosa, Rosette tomo los retazos de tela que había cortado de su falda y los empezó a envolver alrededor de las peores heridas del chico de cabello morado. Y a pesar de que el toque sobre la carne abierta le dolía un poco, el demonio no decía nada.

El tacto de las yemas de los dedos de Rosette recorriendo la piel de su pecho era demasiado placentero como para quejarse de pequeñeces. Aunque igual sabia que pronto la parte lógica de él mismo le iba dar un golpe de realidad para que dejara de andar pensando en ese tipo de cosas.

Por su parte Rosette tampoco se podía quejar de nada. Había vivido dos vidas en el completo celibato y abstinencia, pero ahora no podía dejar de temblar cuando tocaba a Chrno ni de desear que él la abrazara con sus fuertes brazos o la viera con esos intensos y poco conocidos, para ella, ojos dorados. ¿De donde había salido esa zorra interna¿Fue acaso el deseo olvidado que tenia de Magdalena¿O era el hecho de que como Rosette había aceptado sus sentimientos? No lo sabia, pero siendo una monja le debería de inquietar el fuego que sentía debajo de la piel cada vez que tocaba al demonio.

-Voltéate, no te puedo poner bien esta venda –ordeno al demonio de ojos dorados, refiriéndose a una terrible herida que le atravesaba todo el pecho y buena parte del hombro izquierdo, por enfrente y por atrás.

El demonio intento voltearse sin mucho éxito, por la proximidad de la chica.

-No, mira, te mueves mucho –y lo tumbo sobre la nieve- quédate así, me harás la vida mas fácil –dijo antes de sentar su cuerpo sobre la cadera del demonio.

-¿Qu... qué estas haciendo? –pregunto sorprendido por el atrevimiento de la chica.

-¿Qué mas? Evitando que te muevas, pareces perro con pulgas –dijo empezando a colocarle de nuevo las vendas, con una expresión concentrada en el rostro mordiéndose descuidadamente la lengua.

-¿Perro con pulgas? –pregunto Chrno como distracción en su mente, porque no podía quitar los ojos de las piernas de la chica- entonces tienes mal ojo para los demonios porque tengo ascendencia felina.

-Jaja ¿me estas diciendo que no se hacer mi trabajo siendo que fui exorcista por años? –Rosette bromeo con él y para esto levanto su cabeza.

Ambos quedaron viéndose a los ojos de una forma poco usual para los dos, casi como si quisieran perderse en los ojos del otro. Rosette pensando en lo hermosos que eran, de verdad tan atrayentes como los de un felino, y por su parte Chrno, agradeciendo estar muerto, porque si estuviera vivo no sabría si hubiese podido aguantar estar en su forma adulta y tener el cuerpo tan bien formado de Rosette sobre su cadera, exactamente ahí. Aunque tampoco estar muerto era una garantía… ya que se estaba sintiendo increíblemente caliente el ambiente.

Aun cuando ambos andaban divididos entre sus pensamientos y al emoción de este momento, sin darse cuenta lentamente fueron acercando sus rostros hasta que sintieron el aliento del otro sobre los labios y…

Oyeron un rugido en la distancia.

-¿Qué fue eso? –pregunto al instante alertado Chrno, (y agradeciendo la distracción) mientras retiraba el peso de la chica de encima de él.

Rosette al contrario, molesta por la interrupcion contesto.

-Con suerte para él, alguien que este muy lejos; con mala suerte uno de mis amiguitos –comento pensando en todos los demonios que la querían ver bien muerta de una vez.

-¿Amiguitos¿De que estas hablando? -pregunto curioso el demonio.

-Eso yo… ¿no te había comentado que soy algo popular en el infierno, jaja…? – balbuceo riendo nerviosamente.- Aunque… es algo largo… ese asunto.

El demonio suspiro y se sentó frente a la chica cruzando sus piernas para sentirse más cómodo.

-Bueno, parece que tenemos bastante tiempo para eso –comento el ojidorado- Quiero saber todo lo que has hecho antes de venir aquí.

¡Perfecto¿En que problema se metía por andar abriendo su bocota? Porque estaba segura que todo esto acabaría en uno de esos sermones que Chrno le echaba sobre su seguridad y lo importante que era tener sentido común…

Pero sabía que tampoco le podía dar la vuelta ahora que despertó el interés de su excontratista.

Así que la chica tomo un largo respiro y empezó…

XIXIXIXIXIXIXIXIXIX

Shader sentía desconfianza de aquel ángel… le erizaba los pelos esa sonrisa fría y sus ojos tan… vacíos, y que probablemente escondían muchas cosas mas. ¿Cómo lo sabia? Tal vez era intuición femenina… o felina. O tal vez el hecho de que ella también era muy buena para esconder sus emociones.

-Así que por fin conozco al famoso ángel que le gusta jugar con demonios en el infierno. El infierno es un lugar muy peligroso para un ángel pequeñito, hay muchos demonios malos o peor aun… ángeles que se convirtieron en demonios recién. Pero usted no parece ser un ángel pequeñito que no sabe como cuidarse… y dígame entonces ¿que es lo que trae a un ángel tan ocupado como usted a las entrañas del infierno? –pregunto la chica de orejas de gato

-Negocios –respondió Rael viendo hacia el cielo oscuro- solo negocios.

-uhh un buen negocio siempre requiere de una buena oferta.

-Claro, claro, es la base.

-Y no ceo que este aquí conmigo por nada ¿Qué es lo que quiere de esta linda gatita? –pregunto la chica entusiasmada.

-Información. Acerca de uno de tus viejos amigos.

-Yo he tenido muchos amigos… pero lo verdaderamente interesante por saber viene de usted… ¿Qué es lo que me daría a cambio de lo que se?

El joven de cabello caoba por fin bajo la mirada con su característica sonrisa en el rostro, para ver a la chica de orejas curiosas que no alcanzaba ni a llegar a la altura de su hombro. El ángel ensancho más su sonrisa antes de hablar.

-Tu existencia, por ejemplo.

-¿Ehm…? –fue la única exclamación que logro sacar la chica antes de ser arrastrada al suelo por una de sus orejas, y de que el ángel la acorralara contra el suelo de piedra con una mano sobre su cuello.

-No tengo mucha paciencia para los de tu especie… y la verdad, no te necesito realmente, pero primero me tengo que asegurar que mi teoría es adecuada. Así que... –empezó apretando el cuello de la chica gato- ¿Qué es lo que Aion busca de la santa?

-Ere…s un… an…gel… debe…rias sa…berlo me…mejor –articulo Shader casi sin poder respirar.

-No me digas lo que debo o no saber –dijo apretándola mas- dime lo que me interesa de una vez.

Y empezó a aflojar su agarre titánico, pero sin remover su mano.

-Aion quiere completar lo incompleto…quiere convertir tierra en cielo y cielo en tierra… un nuevo mundo lleno de libertad… un paraíso para todo el pecador. Y aun después de la muerte… él quiere cumplir ese deseo.

-De verdad quieres volver a morir. Ya te dije que me digas lo que me interesa –amenazo el ángel apretando con mas fuerza su mano sobre el pequeño cuello de la chica, que parecía a punto de romperse.

-No he acabado… -rogó- para lograr lo que desea Aion necesita despertar algo dentro de Magdalena…

-Te escucho.

-...la octava virtud…

-Así que Aion esta pensando en grande. Ya lo imaginaba –pensó en voz alta el ángel, sin preocuparse de la presión que seguía haciendo sobre la joven debajo de él.

-Vamos a dar un pequeño paseo, iremos a visitar a otro de tus grandes amigos... y de paso quiero que me sigas contando mas sobre este asunto de la virtud... –decidió Rael mientras soltaba el cuello de la chica, quien al instante su puso a toser- ...estoy interesado, realmente muy interesado en ello...

XIXIXIXIXIXIXIXIXIX

Por fin ya había acabado de contarlo todo, al menos eso esperaba... tantas cosas que había hecho desde que llego al infierno que no recordaba bien, todas. Pero al menos dijo las mas importantes que pudo, claro, omitiendo a Magdalena de todo el asunto, sino seria bastante complicado explicar todo ese asunto de la reabsorción.

Pero la verdad es que aunque no lo dijo todo, ya se sentía mejor, como cuando se confesaba con el padre Remington en la orden. Suerte era para la chica que nunca había visto la cara del padre en el confesionario, sino se habría encontrado con algo muy parecido a la expresión de Chrno en ese momento, pálido y con la boca abierta.

-Eres increíble, Rosette... –murmuro con esfuerzo el demonio después de reunir todas las fuerzas que pudo.

-Nah Chrno, la verdad no fue la gran cosa. Pero gracias por el cumplido –dijo la chica rascándose la barbilla con sencillez.

-¡Eso no fue un cumplido¡Demonios, Rosette¿¿Cómo te metes en tantos problemas ¡No, mejor dicho¡¿Cómo creas tantos problemas?! –por fin exploto el demonio.

Y si, ahí estaba la reacción que Rosette esperaba de Chrno.

-¡Destruiste lugares que ni otros demonios son capaces de pasar y que estaban miles de años antes de que yo naciera¡Pero lo peor es que no contenta con eso, te pones en contra de medio infierno de demonios! –Chrno se llevo una mano a la frente y tomo un poco de aire antes de volver a hablar- las cosas que has hecho son impulsivas y peligrosas, y yo ni nadie estaba ahí para protegerte. Pudiste haber salido peor... pudiste haber muerto de nuevo... y esta vez habría sido definitivo.

-Cálmate Chrno, nada sucedió.

-Pero puede suceder, Rosette, con mas razón debemos encontrar una forma de que regreses al cielo, es demasiado peligroso que te quedes aquí.

-Chrno, ya te dije que esta es mi decisión. Además no tienes de que preocuparte, con mis poderes todo estará bien, me puedo defender sola –e intento sacar de nuevo sus doradas alas pero... nada sucedió- ¿Que demonios..?

Y se levanto sobre la nieve... gran error, porque estaba descalza.

-Iiih ¡Esta fría!

-Por supuesto que esta fría, es nieve le razono el demonio- Rosette ¿Qué sucede?

-No la sentía... tan fría, antes, además no puedo sacar mis alas.

-Rosette... no será que ¿perdiste tus poderes...? –inquirió preocupado.

-No puede ser... –le desmintió tratando de calmarse ella misma.

-¡Lo vez! Por esta razón es que no quiero que te quedes en el infierno...

-Quieres cortar eso de una vez. Me esta empezando a hartar tu insistencia para sacarme de aquí. Lo que necesito es ropa... mírame, estoy casi desnuda –dijo cambiando de tema y señalando la buena porción de sus piernas que quedaron descubiertas- no puedo andar por el infierno así ¿o no?

Pero no obtuvo respuesta.

-¿Chrno? –se volteo para encontrarlo con la vista fija en toda esa piel tan blanca y con una mirada un poco indecente de un extraño color naranja casi como fuego.

-¿Chrno? –le volvió a llamar, extrañada.

-¿Eh? Claro, por supuesto que no puedes estar así –dijo sonrojado con rapidez al darse cuenta de su tardanza, y también con un poco de decepción en la voz, pero movió la cabeza al instante como si intentase alejar algún "pensamiento".

-Entonces lo primero, es lo primero. Ve a buscar algo que me pueda poner.

-Pero, Rosette... deberíamos de pensar en...

-¡vamos, Chrno¿Me vas a dejar así? –pregunto echando una patada en el suelo, y haciendo sonar las pulseras que usaba en su tobillo.

-No... bueno... –no sabia que hacer, no quería dejarla sola después de lo que le dijo… pero ella había desgarrado sus ropas por él, a decir verdad ella había dado mucho mas por él- ok, voy a buscarte algo para vestir. Pero no quiero que te muevas de aquí.

-Esta bien, no lo haré –acepto la rubia volteando los ojos- ¿Qué soy, un perrito? Ya deja de preocuparte y ve.

-Bien, bien, pero si algo sucede llámame, no hagas nada impulsivo e irresponsable

-¡Solo ve y consígueme unas buenas botas!

Y el demonio extendió sus alas para salir volando en dirección contraria, volteando de vez en cuando para verla.

XIXIXIXIXIXIXIXIXIX

Estando sola, Rosette tuvo tiempo de pensar en la relación de ambos. Ella amaba a Chrno, eso era mas que un hecho. ¿Pero que había de él? Había dicho "tu eres mi mundo…" eso significaba que ella era realmente importante para él, pero ¿significaba que la amaba?

Tal vez seria estúpido todo esto, pero ella era una chica, y también quería oír ese par de palabras que todas desean. Un "te amo", quería que se las dijera cerca de su oído mientras la abrazaba con fuerza.

Diablos. Otra vez se estaba dejando perder en esas estúpidas fantasías, pero no lograba quitarse de la cabeza a este Chrno adulto… y tampoco la forma en que la rechazaba constantemente y la trataba casi como una niña… detestaba cuando hacia eso.

Pero tampoco era algo extraño en su relación. Siempre había sido así… ella comportándose como una niña y el siempre reprimiéndola. Casi como hermanos… casi como un padre y una hija… ¡POR DIOS, NO! Ella no quería ese tipo de relación con él. Ella quería algo más… algo romántico. Ella quería que la amara como una mujer.

Y se dejaba de llamar Rosette Christopher sino lo conseguía. Así que cuado el regresara lo primero que tenia que hacer era dejar la actitud de niñita malcriada y empezar a comportarse como una mujer madura. Claro, sin ceder, porque conociéndolo iba a seguir insistiendo con eso de regresarla al cielo.

Llena de energía y entusiasmo se levanto y miro al cielo azul.

-¡Muy bien! –exclamo dándose ánimos.

-Vaya, vaya, parece que se ha perdido una pequeña avecilla –se oyó una voz chillona detrás de ella.

Alertada, Rosette giro con rapidez sobre si misma, y vio un enorme demonio con tres cuernos en la frente, y que no la estaba viendo de una forma nada agradable. Al instante sus instintos le dijeron que buscara su arma, que afortunadamente no estaba a tantos metros de distancia de ella... pero...

-Mejor ni piense en eso, hermana Rosette –dijo una voz remilgada.

Rosette levanto la vista hacia su otro interlocutor, un demonio de ojos amarillos y cabellos blancos, que le parecía conocido.

-Yo te conozco –comento para si misma señalándolo con un dedo- pero no me acuerdo de donde.

-Jeje Mi nombre es Lejarie, probablemente le venga a la mente si lo relaciona con el apellido Hendric.

-¡Claro! Eres aquel demonio que secuestro a Azmaria.

-Así es, y usted no es el ángel del que tanto se habla –añadió con una sonrisa mientras llegaban mas y mas demonios formando un circulo alrededor de ella con sus ojos refulgentes y sus bocas babeando- ¡Como pueden ver hermanos, les dije que esta mujer no poseía poder alguno, y que se iba a encontrar al lado de Chrno, el pecador!

¡Diablos! Ya la habían descubierto, y ella sin posibilidad de lograr escapar con tanto demonio. Si quería salir en una pieza tenia que actuar con mucha cautela y...

-Así que ¿esta es la zorra de Chrno? –pregunto un demonio con cara de serpiente.

-¡Hey, vuelve a decir eso y te corto la lengua! –"adiós a la cautela" penso.

Pero los demonios ignorándola olímpicamente, siguieron en su conversación.

-¿De chrno¡Perfecto! el maldito me corto la cabeza; yo digo que nos divirtamos con lo que es suyo- comento un demonio con diversos tatuajes en la cara y sobresalientes cuernos de chivo, y echándole una mirada lasciva añadió para Rosette- una humana que le vende su alma a un demonio no es mas que una ramera del infierno.

Estos demonios la estaban haciendo llegar hasta su limite... pero tampoco podía negar la situación de increíble desesperación que estaba viviendo al no tener sus poderes ni un arma, y estar rodeada por al menos unos cien demonios que quien-sabe-dios que cosas le querrían hacer.

Así que apoyada en una pequeña pelea que se estaba desatando entre los demonios para ver cual seria el primero en divertirse con ella, cosa que prefería estar mas muerta antes de dejarlos hacer nada, se escabullo para tomar su dorada lanza que estaba apoyada junto a la cruz de Chrno; pero solo logro tomarla, porque era tan increíblemente pesada que no podía ni desenterrarla de la nieve.

-¿Empezando la fiesta sin nosotros? –dijo la voz de otro demonio que la tomo con poco delicadeza del brazo y la arrojo sobre la nieve.

Refunfuñando Rosette levanto la vista molesta, pero también temblando de temor ¿Qué iba a hacer ahora?

-Ni te creas que te vas a escapar –dijo un demonio de dientes desiguales y puntiagudos- yo seré el primero en darle una probada, por su culpa perdí un brazo, cuando la maldita se escapaba.

Y levantándola de los cabellos de forma agresiva le grito.

-¡Ven acá!

-Claro... como si lo fuera a hacer... cara de puerco... –dijo entre dientes, Rosette, y apretando los ojos al sentir el nauseabundo aliento del demonio sobre su cuello.

-¡Hey¡SUELTALA AHORA MISMO PEDAZO DE MIERDA!

Y ese fue el furico grito que escucho Rosette antes de caer en la nieve, al ser soltada con violencia.

Adolorida, se sobo su cabeza y encontró frente a ella la espalda de un demonio de largos cabellos violetas.

-¡Chrno! –exclamo feliz.

-Ustedes... patética escoria de legión... hijos de la putrefacción... ¿Cómo...? –Rosette podía jurar que veía los cabellos de la nuca de Chrno erizados como los de un gato y su cola metálica estaba tiesa y lista para atacar, todo en conjunto viendose como un gato bien cabreado- ¡¿Cómo se han atrevido a tocarla¡¿Cómo se han atrevido a poner sus asquerosas manos sobre lo que es MIO?!

Y para ese instante a Rosette, le dejo de dar el suficiente miedo la nueva actitud asesina de Chrno, como para atisbarle un buen golpe en el hombro (no alcanzaba su cabeza).

-¡Hey NO soy tuya!

-¿Rosette? –pregunto confundido el demonio mientras se sobaba su castigado hombro- ¿Te encuentras bien?

-Si, si –contesto haciendo un puchero- ¿pero que demonios fue todo eso que dijiste?

-Lo siento, me deje llevar por el momento –se disculpo el joven de cabellos violetas.

-Claro¿y por que tardaste tanto en llegar? –siguió Rosette, ahora ignorando ella a los demonios que se relamían sus garras listos para atacarlos.

-Rosette... de verdad creo que este no es el momento –le advirtió viendo los brillantes ojos de sus congéneres- además, tienes idea de lo difícil que es buscar ropa en un montaña llena de nieve y cadáveres...

-Buen punto –exclamo la chica, dándole la razón.

-¿Ya acabaron su platica de viejas o necesitan mas tiempo para decidir de quien es el turno de utilizar los pantalones? –se burlo uno de los demonios.

No tomándolo en cuenta, Chrno volteo con discreción hacia Rosette quien le aferraba el brazo, en un agarre que sentía el demonio estaba lleno de ira y miedo no dirigidos a él.

La realidad, es que Chrno también tenía mucha ira reprimida. En cuanto vio a rosette siendo rodeada por estos demonios no pudo contener su bestial posesionidad sobre ella, aun cuando ya no tuviesen un contrato. Y no deseaba demostrarla ahora, pero... al parecer era la única opción viable que tenia.

-Rosette, quiero que en cuanto te diga corras... y no voltees hacia atrás.

-¿Qué...¿Cómo piensas hacer eso¡Estamos rodeados! –susurraba con rapidez- ¡Además, no pienso dejarte solo!

-No te estoy preguntando. Solo hazlo... y confía en mi.

La chica se mordió el labio, antes de contestarle una barbaridad al demonio, y mejor asintió con muta sorpresa ante esta actitud tan imperativa de Chrno.

El demonio no pudo ver la confirmación de Rosette, porque ya perdiendo la paciencia varios demonios se lanzaron sobre el, desencadenando todo un caos. La chica asustada, se aparto del camino y oyó en la lejanía a un Chrno defendiéndose literalmente con garras y dientes (y también una cola).

-¡AHORA, ROSETTE¡CORRE!

La joven volteo a ver la montaña de demonios que se formaban sobre su amado, pero él le había pedido que confiara y ella accedió; así que aprovechando una vez mas una distracción entre demonios corrió lo mas rápido que pudo entre la nieve esquivando las garras de algunos demonios despistados que no se abalanzaron sobre Chrno.

-¡No tan rápido pequeña avecilla! –le amenazo un demonio tomándola de la pierna y tumbándola al piso.

Rosette pataleo, le insulto y le golpeo... pero al final tuvo que hacer lo mismo que cualquier otra chica en peligro.

-¡Chrno¡Ayúdame! –gritó aforrándose a la nieve que se escurría entre sus dedos - ¡CHRNO!

Inútilmente seguía gritando porque en el fondo sabia que él no la podía escuchar (si es que todavía seguía en una pieza) debido a toda la cantidad de rugidos, gritos y blasfemias de los otros demonios, pero aun así seguía gritando, aun después de escuchar el atronante y enardecedor rugido bestial de uno de los demonios, que creo una presión inmensa en el aire y...

Nada.

Después no sucedió, nada.

Confundida, la joven rubia abrió uno de sus ojos y ya no encontró de pie al demonio que la había estado jalando...

Ya no había ningún demonio de pie.

Solo sangre y cuerpos sobre la que antes había sido blanca nieve.

Asustada busco con la mirada a un demonio en especial, que con alivio encontró de pie sobre un excepcional cúmulo de cuerpos... y la chica no tuvo duda de quien había acabado con ellos... ni de tampoco porque Chrno era conocido como el asesino de cien millones.

Pero la expresión sorprendida en el rostro de muchos demonios, Rosette estaba segura que ni siquiera tuvieron un segundo para reaccionar ante el poder de Chrno, y la chica no temió preguntarse si él había detenido el tiempo para agilizar sus movimientos... ¿era ese acto, el temido poder del pecador que asesino a los de su propia especie, una y otra vez¿la habilidad de matar sin un segundo de demora¿el arte de aniquilar sin que el enemigo se diera cuenta que estaba muerto hasta encontrar su propia sangre en el suelo?

Rosette todavía agitada volvió a levantar la vista, ahora Chrno estaba frente a ella.

¿Cuándo había llegado?

-Rosette Christopher... –dijo con voz grave.

El casi nunca la llamaba por su nombre completo.

-...mírame... –siguió, mostrándole sus manos ensangrentadas- ...soy Chrno, el pecador, el asesino de cien millones de demonios... ¿de verdad, quieres estar al lado de una criatura como yo?

Al principio Rosette se había sentido intimidada por el porte tan oscuro de Chrno en este momento, y hasta por un segundo se pregunto sino había vuelto a perder la razón y sino intentaría matarla de nuevo... pero ahora ya no tenia mas miedo. Podía verla aflorando en la profundidad de sus ojos dorados, aforrándose a el y al mismo tiempo lista para salir estaba... la culpa.

Con una sonrisa llena de tristeza levanto la vista hacia el demonio de cabellos morados, y extendió su mano hacia él.

-Si te molesta tanto matar podemos irnos. Vamos, Chrno, escapémonos juntos de la oscuridad.

El demonio que podía controlar el tiempo se le quedo viendo a la pequeña mano de la chica por la que había vuelto a matar par proteger. Esta no era la primera vez que lo hacia... ni tampoco la primera vez que le ofrecían la mano para guiarlo hacia un sueño de libertad. Pero esta vez se sintió mas tentado de aceptar, solo por el simple hecho de sentir la calidez y suavidad de esa mano.

Y sin darse cuenta la tomo.

-Vamos a encontrar juntos, de nuevo, una razón para seguir –añadió la chica con una sonrisa mas feliz.

-Si –murmuro el demonio, sin lograr alejar su vista de esa sonrisa.

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Nah¿en serio llegaron a creer por un segundo que separaría a esos dos? Si, cree este fic para el romance XD así que pueden esperar mas de el en próximos capítulos... y en la dirección como va el fic, y por increíble que parezca para ese par (ya que están muertos) debo preguntar ¿Qué les parecería un lemmon o un lime? u///u lo empiezo a preguntar desde ahorita porque tengo el presentimiento de que muchos lectores son menores de edad, así que antes de pervertirles la cabeza como me lo han hecho a mi (no estoy echando indirectas a nadie XD) debo hacer esa pregunta... porque pronto el argumento se vendrá mas pesado... y espero no tan cursi ¬¬

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CONTINUA

Capitulo 013

"Gravity of love"

Rosette y Chrno están juntos por fin... aunque sea en el infierno. Uno que esta muriendo poco a poco, y en esa paz antes de la tormenta es que por fin se desarrollan y esclarecen los sentimientos de ambos... aunque vayan a llegar ciertas personas a fastidiarlos y a sembrar la duda en sus corazones.