Nota del Autor:
Dios mio que verguenza!!!
Antes que nada me quiero disculpar para los que leyeron este mismo capitulo pero con fecha sabado.
¡Estaba lleno de errores! Fue mi horrible, maldita y estupida culpa por andar metiendo en mi USB la versión de borrador y no la real. Y no fijarme después de ello por andarme peleando con la pagina de ff para subir el capitulo.
Aghh. Pero esta ya es la buena. Así que olvidense de la otra actualización, y en serio no saben cuanto, cuanto siento este terrible error.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
¡Hola, ya es quincena y ya llegue! Jaja De este capítulo en adelante les puedo prometer una cosa bien segura: sangre, sangre y más sangre muahahah
Espero que a muchos lectores les guste este capi, un sondeo general me hace pensar que al menos algunas partes de él las van a amar y otras a odiar, pero por lo pronto, dejo los agradecimientos de cada cap.
Setsuna17 (jaja ya verás todo el montón de cosas que ocurrirán en los siguientes capítulos) Kassandra Caldina (jaj el otro cap no fue lemmon solo fue un entremés, en los próximos capitulos veras que Chrno si prende el calentador y si que se baña) yanska (hola, si es cierto vamos juntos a revivir este archivo, luego vere que otras historia publico si mi escuela me lo permite n.n ¡gracias por tu frescura en cada revi!) Lady Golden (ahorita te va a caer bien Pandemonium, pero esperate para otros capitulos y veras sus verdaderas intenciones x.x Rael no perdera sus mugrosas alas pero igual lo van a traer de trapeador XD) Azka (jaj todas envidiamos a Rosette, pero porfa come y duerme, todavia no se acaba el fic) Gemisaga (claro que continuo el fic,y pues jaja si le van a dar una barrida a Rael por entrometido) y k-chan (Gracias por seguirme siempre en est fic, tus teorias van muy bien encaminadas, y si el otro capitulo fue totalmente de trancision pero lo bueno hasta después)
Ya terminados los agradecimientos les dejo el capitulo n.n
-INFERNI E PARADISO-
Capitulo 014
"Horns and wings"
-¿La santa ha tomado su decisión? –hizo eco la pregunta por todo lo ancho de la cámara del juicio final.
-Ella ya había tomado esa resolución desde antes de que iniciara su viaje –respondió uno de los encapuchados.
-Esperábamos esa resolución –comento otro encapuchado
-¿Pero, esta bien? El quedarnos solo con los brazos cruzados –inquirió con preocupación otro.
-Este es solo otro plan de nuestro señor. Y nosotros solo le servimos, así que cualquier cosa que él decida, esta bien para nosotros –los acallo como siempre el encapuchado de en medio.
Y todo se mantuvo en un pulcro silencio hasta que las puertas de la entrada se abrieron con violencia, y por las escaleras bajo con pasos furiosos un joven de cabellos rubios.
-¿Cómo es eso de que piensan dejar a mi hermana en el infierno? –pregunto el jovende nombre Joshua, conteniendo lo más que podía su furia.
-Tu hermana tomó esa decisión por si misma –le respondió otro de os hombres de blanco.
Joshua se llevo una mano al frente y se volvió a dirigir a la corte.
-Mi hermana es impulsiva… ella ahora cree que quedarse ahí esta bien, pero después se dará cuenta de que todo fue un terrible error. ¡Por favor! Tráiganla de vuelta antes de que algo realmente malo le pase o por lo menos, algo que desearía nunca recordar –comento sombrío bajando la vista.
-Su hermana sabe muy bien como es el infierno. Por esa razón se le dio un lapso de 24 horas infernales para llegar hasta ahí. Y créanos que ella ha visto todo lo que tenía que ver.
-¿Qui… quieren decir que desde el principio pudieron llevarla directamente con Chrno sin tardarse tanto? –pregunto atónito el joven.
-Ella habría tomado la misma decisión… pero necesitaba estar preparada.
-No cambien las razones, ustedes simplemente estuvieron jugando con ella –dijo temblando de rabio el chico rubio- no importa todo lo que ella ha dado, todo lo que yo di. ¡Inclusive ahora! Cuando mi familia y amigos les ayudamos para contener "ese" problema que tienen con el infierno.
Dijo refiriéndose a las manifestaciones de maldad que se habían dado en el cielo y a los ángeles infectados que habían logrado controlar él, azmaria e inclusive la hermana kate con sus habilidades de exorcistas, junto a la ayuda de todos los demás.
-Pero veo que no tiene punto hablar con ustedes. Con su permiso –fue lo último que dijo antes de retirarse del blanco salón.
-El no entenderá –dijo uno de los encapuchados.
-Eso también era necesario.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
En el cielo, Joshua caminaba más frustrado de lo que llego a la cámara del juicio… él sabía muy bien que eso ocurriría. Aun cuando no paso el final de su vida con su hermana, no era tan estupido como para no darse cuenta que para que alguien hiciera todo el sacrificio de ir al infierno y quedarse ahí, era porque se amaba mucho a otra persona. Él debía de respetar eso, pero… también amaba a su hermana. Y la quería a su lado.
El ex apóstol se encontraba cavilando sobre eso mientras bajaba las largas escalinatas cuando una vocecilla lo llamo desde una esquina.
-¿Quieres volver a verla? –dijo un niño de nueve años con ropa vieja y deslavada como de los años veinte, no tan desconocida para Joshua, que vivio sus largas decadas.
-¿De que estas hablando? –pregunto suspicaz el joven rubio.
-De tu hermana. La santa.
Por algun motivo el ex apostol ya no sintio desconfianza del niño, y hasta se podria sentir que lo recorrio una extraña seguridad hacia él.
-Si –acepto bajando la cabeza- ¿sabes de alguna forma para traerla de vuelta?
El niño negó mudamente con la cabeza.
-Traerla, no… verla.
-¿Verla¿Cómo?
-En el momento adecuado –fue lo ultimo que dijo antes de saltar los escalones juguetonamente de dos en dos.
-Es… espera ¿Cómo que en el momento adecuado? –pregunto joshua aturdido por su repentina acción.
-Ya lo veras -fue lo ultimo que dijo el niño antes de irse corriendo.
Joshua no lo siguio, sabia que solo le quedaba esperar.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Las noches en el noveno infiernos siempre estaban cargadas de tormentas y ventiscas de nieve, creadas para causar la desesperación en los pobres condenados que después de recibir los castigos en la cruz y de que su carne todavía sensible al dolor fuese alimento de los despiadados cuervos infernales, se congelaran "vivos" una, y otra, y otra vez.
Pero la desesperación de Chrno distaba mucho de la tormenta de afuera.
-¿Quién eres tu? –pregunto con tono amenazante, y colocándose a la defensiva delante de la joven que dormía plácidamente junto a la fogata que había secado sus ropas la noche anterior.
-¿Chrno? –pregunto una soñolienta Rosette, recién despertada ante los gritos del otro.
-Rosette, quédate atrás, hay alguien en la cueva... y es peligroso –comento bajando la voz, al tiempo que sus ojos dorados adquirieron un poco de color plateado al utilizar su poder demoniaco para medir la fuerza de su contrincante.
Rosette asustada se levanto de golpe y aunque intento colocarse al lado de él; fallando en ello porque la cola metálica, que residía debajo de la larga y morada trenza del joven demoniaco, la tomo con presura por la cintura adivinando su movimiento. Pero aun así no evito que lograse colocarse de puntillas y ver e rostro blanco de Rael siendo iluminado maquiavélicamente por la fogata.
-¡Oh, carajo¡Es ese idiota! –murmuro entre dientes Rosette.
-¿Qué...? –pero antes de que el demonio pudiese formular su pregunta, el joven de cabello castaño se la respondió.
-Magdalena. Me alegra saber que estas bien y que los monstruos malditos de este infierno no te han ultrajado –dijo con su usual tono animado- Se te nota en la cara que sigues virgen
-Como siempre un disgusto tremendo en verte, Rael –comenzó a enojarse Rosette mientras se colocaba al lado de Chrno, quien aunque tenía sus reservas se relajo un poco al ver que la chica reconocía al intruso.
-Rosette ¿Conoces a este tipo? –pregunto confundido el demonio de cabello violeta.
-Este… bueno... –comenzó a balbucear la rubia, y mejor se aclaro la garganta, y camino hasta en medio de los dos para hacerles las presentaciones.
-Es una larga historia, Chrno. Pero... –y con una mano invitadora lo señalo y dijo- Chrno este es Rael, un ángel; Rael este es Chrno... y supongo ya lo has de conocer.
Al demonio no le gustaba la sonrisa que el otro le mostraba porque podía sentir las grandes cantidades de energía llena de odio que emanaban detrás de ella. Pero aun así, si Rosette confiaba en él era todo lo que le bastaba.
-Mucho gusto en conocerte, Rael –dijo con sincera amabilidad extendiéndole la mano.
El otro la miro por un segundo y luego haciendo una cara de asco comento.
-¿De verdad esperas que te toque la mano¿A ti engendro impuro del pecado y la maldad?
Chrno bajo su mano un poco apenado y con u ligero rubor de vergüenza; lo que ocasionó la furia de Rosette.
-¡Oye zoquete cuida tus palabras! O yo misma te arranco las alas y se las regalo a algún indigente. Porque estas muy equivocado si crees que porque no tengo mis poderes no te voy a romper la nariz si es necesario.
-Rosette, basta. Esta bien, estoy acostumbrado a esto –le espeto Chrno con una sonrisa apenada, que ahora mas que enojo le conmovió a Rosette... ¿Cómo es que alguien podía dejarse acostumbrar a ese tipo trato?- Además es de esperarse… los ángeles y los demonios no nos llevamos muy bien, eso es algo bien sabido… Mejor dime ¿que clase de relación tienen los dos?
-Bueno... es complicado y...
Rael la callo al tomarla de la cintura y acercarla a si mismo en un abrazo seductor.
-La verdad no queríamos dar explicaciones frente a un "tipo" como tú, pero en realidad somos amantes.
Rosette y Chrno se quedaron helados de la impresión, casi hasta el punto que sus quijadas se pudiesen haber caído al suelo, por lo abiertas que quedaron sus bocas.
Y el demonio pregunto con una voz que no esperaba que sonara tan profunda y amenazadora como lo hizo.
-¿¿QUÉ??
-Ya me… -Rael, iba a empezar arrogante como siempre; pero Rosette descargó su puño sobre la cabeza del ángel y se alejo de su abrazo.
-¡Chrno no le hagas caso a este imbecil¡En realidad él es mi ángel guardián¡Y uno pésimo porque es un bueno para nada!
-¡Pues te he cuidado mas que el¡Ya van dos veces que te asesina! -renegó el angel.
-¡Eso fue un C-O-N-T-R-A-T-O¡Idiota¡Y claro tú me cuidaras muy bien, después de provocar que millones de demonios me persiguieran por todo el infierno!
-Todo fue por una buena causa –dijo asintiendo con la cabeza- además- levanto su pulgar en señal que todo estaba bien- ¡Yo se que eres indestructible!
-¡Pues no lo creas tanto, idiota! –grito Rosette arrojando sus manos sobre su cuello y empezando a asfixiarlo.
-¡Rosette! –la llamo Chrno, y la tomo por la cadera para separarla de su victima.
-¡Déjame Chrno¡Tengo mucha presión acumulada y esta es la mejor forma de desquitarla!
-Rosette cálmate –hablo cuerdo Chrno.
Rosette hubiese alegado mas, sino hubiera sido porque su ex contratista la tomo primero del rostro, despertando de nuevo es incomoda pero placentera atracción entre los dos.
-Rosette… debemos de pensar en frio. –le aconsejo en murmullo.
-¿A que te refieres?
-Él es tu ángel de la guardia ¿no?
-Si. Pero es…
-Él te podrá proteger.
Rosette sintió como un vacio en el estomago y casi hasta podía prever sin uso de habilidades a lo que Chrno quería llegar.
-Chrno, no me días que…
-Esta es tu oportunidad, es su trabajo protegerte; él te llevara al cielo –dijo con una esperanza triste en su voz.
-¿Cuántas veces te tendré que decir que…?
-Pero el demonio tiene razón, Rosette. –habló por fin el ángel, demostrando que siempre estuvo al tanto de su plática, aun cuando ambos se hubiese alejado hasta el otro extremo de la cueva- Es tiempo de que te lleve a donde perteneces. Es por eso que ahora estoy aquí… aunque debo decir que fastidiar al demonio ha sido igualmente de reconfortante. La verdadera razón por la que estoy y vine desde el principio aquí, es por ti.
-No me puedes obligar –le desafío Rosette, lista para pelear ante lo que fuera.-Ya es tiempo de dejar de jugar –le dijo un frio Rael, que no había conocido hasta ahora- Ya te he dejado hacer lo que quieras, por demasiado tiempo. ¡Hasta te deje rescatar a este… "ser"! –dijo señalando desdeñosamente con la cabeza a Chrno- y ya sea por que eres una santa y por tu naturaleza no lo podías dejar o por que en verdad sientes afecto por él… te deje hacerlo; te deje ser y hacer… solo para verte feliz. Pero ya es tiempo de despertar. Te vienes conmigo.
A Chrno no le gusto nada el tonito del supuesto ángel, pero por el bien de la chica y no ofenderlo más de lo que ya parecía estarlo con su presencia, él sencillamente se acerco al lado de Rosette y le esbozo una sonrisa.
-Tu ángel tiene razón… debes irte. El infierno es demasiado peligroso ahora que esta inestable, por favor, te lo pido… vuelve con tu familia.
-Pero Chrno… tú… -le renegó con voz quebrada pero fue silenciada por Rael de nuevo.
-¡Lo ves hasta la bestia sabe su lugar!
Rosette respiró hondo para tratar de olvidar la ultima oración del ángel y conteniendo su ira lo más que podía miro a los dos seriamente.
-Yo no pienso ir a ninguna parte. Y ya es momento de que ustedes dos, par de machos dejen de decidir sobre lo que es mejor para mí.
-Rosette, nosotros no… -empezó Chrno con voz suave.
-No te estoy preguntando, Magdalena. Tú te vienes conmigo –dijo autoritario Rael.
Y Chrno le lanzo una mirada de odio pero aun así continúo callado.
-Y yo te he dicho que no iré –repitió su estatuto cruzándose de brazos y pateando el piso.
El ángel también necesito contar hasta diez para advenirse a la actitud infantil de la chica.
-Haber dime ¿¿Qué esperas conseguir quedándote aquí?? Sola y sin la capacidad de utilizar tus poderes, no duraras ni dos segundos frente a los demonios.
-No estoy sola, idiota. Chrno esta conmigo.
-Ah, claro. ¿Y piensas confiar tu seguridad en un animal que te succiono tu vida como una sanguijuela?
Auch. Eso le dolió mucho a Chrno. Pero como siempre cuando uno callaba la otra hablaba. Y Rosette se puso en la defensiva otra vez.
-Él no me ha quitado nada que no le quisiera dar, ya te lo dije. Y fuera de eso, yo habría muerto hacia mucho antes sino fuera porque siempre estuvo durante todos esos años mi lado para protegerme. No que tú. Que nada mas te has aparecido un día, con todo tu discurso de héroe solo a joderme la existencia. No necesito mas razones que esas para confiar en Chrno y solo en él.
-No me compares con él, Magdalena. ¡No te atrevas, a decirme que este imbecil te ha protegido más que yo!
-¡No le digas imbecil, imbecil¡Y tienes razón no hay punto de comparación entre Chrno y tú¡El es mucho más hombre que tú para protegerme!
El demonio por su lado, no sabia si sentirse halagado o hacer alguna movida para que ambos lo dejaran de lado en su pelea. Pero iguale estaba listo para contener la furia de Rosette en cualquier caso.
-¡Escúchame bien¡No me vengas con esas tonterías¡No sabes lo que yo me he matado cuidándote durante tantos años¡¡O dime..¿¿Nunca te has preguntado como llegaste a los dieciséis después de la forma en que conduces un auto¡Por favor, ni Jesús seria capaz de negar que eso fuera un milagro!
"Buen punto" pensó Chrno, en un corto momento de empatía con el zoquete que le hablaba a Rosette…
Pero ella por su lado estaba llegando a su punto de quiebre… ya se le podía ver por la vena en su frente.
-¿¿Así que ahora vas a restregarme esas cosas en la cara¿¿Y que me dices de que te uniste a Rizzel o de la ropa que me diste para atraer a los demonios??
-¡Eso era para alejarte de él obviamente!
"¿Qué el que?" pensó horrorizado el demonio ojidorado, ya entendiendo lo que Rosette dijo antes, y sinceramente empezando a creer que lo mejor era ponerse en posición de defender a la chica mas que en contenerla.
-¡Pues mala suerte porque no me voy¡Me voy a quedar aquí! Y no es porque quiera que él me proteja, o por mi naturaleza de santa ¡o cualquier estupidez que se te ocurra!… ¡lo hago porque egoístamente lo amo y no me quiero separar desu lado!
Y se volteo con Chrno quien la miraba de forma rogativa, para que se detuviera. Mientras que por el otro lado Rael la miraba con sus azules ojos desorbitados ante la sorpresa y el horror.
-Chrno… por favor di algo, defiéndete, enójate ¡haz algo, mierda! Pero no bajes la cabeza e ignores esto… ni tampoco hagas como que nos sentiste nada cuando nos besamos… porque yo también sentí algo… algo que no quiero dejar atrás.
-Yo tampoco –acepto Chrno tomándola de la mano- pero… no puedo permitir esto… -y extendiendo su brazo le entrego la blanca mano de la chica al ángel de cabello castaño.
-No… Chrno… -murmuro Rosette con el corazón herido por el rechazo del demonio…
-No espero que me perdones… -empezó Chrno derrotado y descorazonado también- pero al menos quiero que encuentres la paz que mereces después de todo lo que sufriste.
Rael tomo a la chica de los hombros y la empezó a jalar hacia la salida de la cueva, mientras ella con mirada perpleja se dejo llevar sin oponer resistencia.
Ella creía que si le daba tiempo Chrno el aceptaría… pero ahora lo volvía a dejar ir, y a abrazar la idea de una existencia en soledad y sufrimiento.
Pero también era entendible su sentir… después de todo nadie quiere a su ser amado en el infierno…
-Espera… no… ¡Chrno! –y menos Rosette Christopher.
Y siguió gritando el nombre de su demonio, quien solo podía agachar la cabeza y apretar los puños para evitar correr detrás de ella. Igual Rosette no se rendiría y ahora golpeaba y pateaba a Rael para que la dejara volver.
¿Por qué ese tipo no podia verlo¿Por qué Chrno no podía entenderlo? Si todo era tan claro para ella. No podía encontrar paz sino era al lado de Chrno, no podía olvidar lo que habían vivido y sentido, y no podía dejar que las cosas acabaran de esta forma…
-¡Chrno¡¡No me quiero ir¡¡Te amo¡¡Carajo¡No me dejes ir así¡¡CHRNO!!!
Slap
Se oyó el ruido seco de la mano del ángel cayendo sobre la mejilla mojada de lágrimas de Rosette.
-Deja de degradarte de esa forma frente a un demonio, mujer –dijo Rael conteniendo lo mas que podía el resto de su furia.
Y tan canalizado estaba en ella, que no se percato cuando el puño de demonio cayó sobre su rostro lleno de fiereza.
-¿Chrno?
El joven de cabellos violetas se agacho sobre Rael y lo tomo de las solapas de su ropa.
-Escúchame bien, a mi me puedes degradar, golpear, ignorar o insultarme lo que se te antoje. ¡¡Pero a Rosette no le pones una mano encima!! Y escúchame bien imbecil… estas muy equivocado si crees que te voy a dejar hacerle lo que se te antoje.
¡Ese era su Chrno!, pensó feliz Rosette aun cuando su mejilla le ardía.
-Rosette... ¿estas bien? –pregunto Chrno incorporándose de nuevo al lado de su santa. Y con un timbre de culpa en la voz.
La chica asintió feliz con la cabeza.
-No te preocupes. Se me quitara rápido.
-Me alegra... ¿me perdonarías por ser tan idiota y dejarte ir?
Rosette sonrió aun más y volvió a asentir.
-Pero... ¿esto significa que me dejaras quedarme a tu lado?
En los ojos del demonio todavía se veían vestigios de duda, pero aun así asintió. Recibiendo como aprobación un abrazo efusivo de la chica.
-No te emociones tanto. Todavía no se si esto es lo mejor... –y mirando en sus azules orbes añadió- lo único que se es que lo mas importante para mi es protegerte.
Ambos se sonrieron en odio de ese mutuo abrazo, hasta que súbitamente los ojos de Chrno se volvieron dos rendijas que alertaban peligro y alejo a Rosette de sus brazos, haciendo que accidentalmente cayese al suelo. Para cuando la chica abrió los ojos, se encontró a unos metros no muy lejos de ella a Chrno con los brazos sobre el rostro en una posición defensiva de un enfurecido Rael que intentaba atinar algún golpe sobre el demonio que igualara al que el otro hizo; ya que habia sido dado con tal fuerza que ahora tenía la nariz rota y sangrante, además de que su mandíbula se veía bastante maltrecha.
Él la había alejado para protegerla. Movida por esto Rosette intento hacer algo para separarlos. Lo cual encontró imposible cuando ambos hombres se levantaron y empezaron a atisbarse puñetazos, golpes sucios y patadas; por un momento paso por la cabeza de la chica que era muy genial el tener a dos chicos guapos peleándose por ella... pero pronto se saco esa idea de la cabeza cuando se dio cuenta lo peligrosos que eran sus golpes, porque de vez en cuando al fallar alguno terminaba golpeando la pared de piedra, con una fuerza titánica, que destraba esa sección hasta hacerla añicos.
Así que la joven rubia descarto la idea de acercárseles demasiado y se limito a los gritos y rabietas.
-¡VAMOS, CORTEN CON ESTO PAR DE ZOQUETES!HEY, SE VAN A MATAR POR POCO SESOS YA DEJENLO!
Varios gritos, muchos huesos rotos y media cueva destruida, la pelea termino llevando al trió hasta las afueras, sobre la blanca nieve.
Hasta que por fin la chica logro intervenir al colocarse entre los dos aprovechando un corto receso que crearon para verse con odio y tomar aire.
-¡Ustedes dos ya terminen con esto¿¿Qué piensan conseguir??
-Algo de dignidad para empezar, no dejare que ningún demonio de baja categoría me golpee -se quejo Rael limpiandose con la manga de su camisa la sangre todavia fresca.
-Puedes seguir con tus insultos. Pero yo ya no dejare que te lleves a Rosette. No pienso dejarla sola con alguien como tú -
-¿protegerla? Ja no me hagas reír. Desde que te conozco no has hecho otra cosa más que lastimarla y quitarle cada segundo de su vida. Tú eres el que se debería de llamar ángel de la muerte. Es por eso que yo he venido a salvarla... de esa enferma obsesión que te tiene, porque no se puede llamar de otra forma a lo que ella siente por ti.
-Se llama amor, imbecil.
-¿Y tu idea de salvarla tiene que ver con hacerle daño? -le espeto el demonio.
-Estoy dispuesto ha hacer ciertos sacrificios para salvarla... aunque eso signifique acabar con lo que queda de su vida.
Chrno al escuchar esas palabras se coloco rápidamente a la defensiva enfrente de Rosette y con los cabellos de la nuca erizados le advirtió en voz grave.
-Nunca dejare que la toques.
-¿Por qué¿Por qué es tuya?
-Si. Ella es mi Rosette -le desafio el demoniode cabello violeta.
-Así que por fin te salio lo animal -lo provocó Rael.
-¡Basta ambos! Debe de haber una forma civilizada de hablar. No puede ser que se la vayan a pasar peleando como un par... de... de... -¿Perros¿Gatos?- humanos...
-La chica tiene razón... es tiempo de dejar de hacer el calentamiento.
-Así es.
Rael alzo su mano para aparecer frente a sí mismo una enorme y reluciente espada con varias runas que parecían ser de origen celestial. Mientras que Chrno convirtió su brazo izquierdo en una enorme espada de hueso y metal.
Y en lo que menos dura un suspiro ambos hombres se dirigieron corriendo a una velocidad asombrosa el uno contra el otro, levantando sus filosas armas para azotar un letal golpe.
Rosette inconscientemente cerró los ojos y aparto la mirada. Al abrir los ojos se encontró a Chrno y a Rael en posiciones contrarias , cada uno parado casi como si nada hubiese pasado... casi la misma tensión que la chica había sentido en aquel día cuando Aion y Chrno pelearon derivando en la rápida muerte de uno y la paulatina y dolorosa del otro.
Hasta que el viento gélido dio los resultados de la pelea, cuando paso por el rostro de ambos. En rael mostrando una herida que empezaba a sangrar en su mejilla izquierda. Y en Chrno, al separarse de la altura de su nuca la larga trenza que con tanto ahincó la chica peinó.
-Parece que por fin te vas a poner serio, demonio.
-No voy a volver a darme la espalda mientras la ofendes e intentas lastimarla.
-¡Vamos chicos! Aquí por la que se están peleando es por mí. ¡Y ya quiero que terminen con esto! Tenemos que calmarnos, y hablar esto como personas racionales; prometo que ya dejare de comportarme como una niña, y escuchare las razones de ambos.
Pero los dos la ignoraban; cada uno concentrado en su odio hacia el otro y preparando su cuerpo para el siguiente ataque. La chica exasperada levantó los brazos y gritó.
-¡Por favor, ustedes son unos seres con una mayor capacidad de raciocinio y de fuerza!
-En eso la chica tiene razón. –comento Rael frio y ahorita dejando ver su odio hacia el demonio sin restricciones.
-Siempre –le respondió Chrno.
-¡Esto hay que arreglarlo como nuestras especies lo han venido haciendo desde hace milenios! –vocifero el ángel liberando un par de enormes alas grises casi negras.
-Es lo único en que me permitiré estar de acuerdo contigo –señalo el demonio de cabello violeta, también dejando ver sus oscuras alas negras de murciélago- Rosette, hazte a un lado. No quiero que salgas lastimada –comentó Chrno sin quitarle los ojos de encima a su adversario y son su mano humana movió a la chica del camino hacia un lado del camino.
-Es… esperen yo no me refería a eso cuando… -intento alegar la chica.
Ambos hombres daban vueltas frente al otro como leones enjaulados que ni muertos se darían la espalda.
-Es verdad –acepto Rael al comentario de Chrno, ignorando de nuevo a la chica- no quiero causarte mas sufrimiento del necesario, Rosette.
-¡Como si dejara que la vuelvas a tocar! –grito enardecido el demonio
Las espadas de ambos chocaron en el aire, produciendo un chispazo y posteriormente un silbido metálico, que llego a sonar casi como un lamento.
-¡Basta¡Chrno por favor, detente! –Suplico razonando con el mas cuerdo de los dos- ¡tu siempre has sido mas listo que yo, no te comportes así!
Pero el joven de ojos dorados tenía toda su atención en su enemigo, listo para cualquier movimiento. En esos momentos Chorno se dejaba llevar por sus instintos y se encontraba listo para la batalla. Tal y como se lo habían enseñado.
Los segundos que duró ese ataque visual y de fuerza, espada contra espada, parecieron casi minutos por la densa tensión del ambiente. Pero aun así fue inesperado para Rosette el momento en el que con brutalidad ambos contrincantes se empujaron hacia el lado contrario y después extendieron sus vastas alas, unas con plumas y las otras con piel, pero ambas ahora negras como la misma oscuridad.
La batalla se transfirió al aire y con furia siguieron arremetiendo el uno contra el otro, aun cuando subieron tanto en altura que lo único que podía ver, la pobre chica santa, eran un par de haces de luz que cual relámpagos chocaban.
-¡Eso lárguense par de idiotas¡¡Peleen hasta sacarse un ojo¡Par de machos estupidos! –gritaba a la nada, la rubia, porque estaba segura que no la escuchaban. Sino lo habían hecho en tierra menos en aire.
-No deberías e enojarte tanto con ellos. Son hombres. Tampoco les pidas milagros –le aconsejo una voz cantora a su espalda.
Rosette tomada por sorpresa soltó un grito, pero al segundo se calmo, al ver que quien le había hablado no era mas que una chica gato, que aparte de no parecer demasiado fuerte estaba amarrada con una soga alrededor de su cuerpo.
A Rosette esto le intrigo, y mas el hecho de que por su rostro, diera la impresión de mostrarse bastante calmada y feliz en esa situación.
-¡SIPI! Los machos no importa de qué especie vengan. Siempre, siempre, siiiiiiiiiiempre hacen lo mismo. Les encanta pelearse por todo: por comida, territorio y…. ¡claro que por hembras! Waaaaa ¡que genial¿Te das cuenta¿Te das cuenta?¡Se están peleando por ti! Si yo estuviera en tus zapatos me compraría unas palomitas y me sentaría a disfrutar de la función –comento la pequeña joven de orejas puntiagudas con tanta rapidez, que a Rosette le costo trabajo entender todo lo que decía.
-Espera un segundo…. ¿tú quien eres? –pregunto con lentitud Rosette, sobándose la cabeza.
Le molestaba recordar de alguna parte a la chica. pero al mismo tiempo no la lograba ubicar bien.
-¿Uhm¿Yo¡Oh claro tu no me conoces en tu segunda vida¡Soy Shader y…!
-Un segundo ¿Shader? –La detuvo con una mano en el aire - ¿Tú estabas con Aion¿No? –pregunto desconfiada, al recordar en un lapso corto su memoria "como Magdalena"; y después como Rosette, aquel terrible día en que Aion despertó sus poderes de santa.
Allí había estado esta joven gato… y no eran muy gratos los recuerdos, si se tomaba en cuenta, que la última vez que la vio había asesinado a sangre fría a inocentes apóstoles.
-¿Eh? Si. Pero ya no… No sé si te enteraste, pero como que nos traiciono a mis camaradas y a mi –le dijo todavía con esa sonrisa tan segura de sí misma.
-Aun así ¿Cómo sé que puedo confiar en ti? –indagó todavía con mucha desconfianza.
-Oye, yo soy la que está atada –obvió. Y en realidad, aquellas sogas se veían bastante apretadas sobre el pequeño cuerpo de la demonio felina, tanto que la rubia se llego a preguntar si podía respirar bien. Igual aquí eso no importaba mucho. Tambien estaba muierta.
-Buen punto ¿Cómo llegaste a esto? –preguntó relajándose un poco.
-Malos negocios –respndio con las orejas bajas.
-Vaya… de todas formas, eres el último de mis problemas comparada con ese par de cabezas hueca que se están matando.
-Ya te dije. Son un par de súper waa machos que te desean –exclamo con su voz infantil llena de entusiasmo.
-Si… uno me desea matar y el otro me desea lejos. Qué suerte la mía…. –comento la rubia desanimada.
-Y sin embargo ambos están ahí arriba peleándose por ti –razono feliz la chica gato.
-Supongo que me debería de sentir halagada ¿no? –acepto con una sonrisa incierta Rosette.
-¡Claro! Solo que… -bajo otra vez las orejas Shader- me preocupa un poco Chrno.
-¿A qué te refieres?
-Es que ese Rael… no es un ángel normal.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
El frio y nublado cielo del infierno se veía partido por dos persistentes rayos que se golpeaban entre si.
Dos rayos que si vistos de cerca tenian la forma de un par de monstruos llenos de fuerza bestial.
Esa batalla aérea era una de las más salvajes que había sobrellevado el demonio, aun mas que la que efectuó contra Joshua, en su estado demencial; pero este tipo era un adversario bastante difícil que no le daba tregua y que lo atacaba sin piedad, y con un genuino odio e ira contenida contra él…
Pero pcoco faltaba para que el demonio terminara igual, y perdiese el control sobre sus actos, después de ver como trato a Rosette y lo que dijo pensaba hacerle… aun así, sin importar cuán enojado estuviese con ese "ángel", no podía dejarse llevar por ese estado de inconsciencia que mostraba su lado más bestial, porque en un lugar como el infierno lleno de tanta influencia maligna no sabía cuánto podría mantener a raya sus instintos demoniacos.
Todavía le era difícil olvidar la adrenalina, y el tacto del líquido espeso que había sido la sangre de todos aquellos demonios, que cuyos cuerpos adornaban el lugar donde cometieron el error de enfrentarse a él.
Sin embargo no iba a ceder, y solo le quedaba como opción sostener su defensa y pensar con la cabeza fría el siguiente ataque, por lo menos tenia la ventaja de pensar cuerdo, porque por lo que se veía del ángel, el se encontraba atestándole ataques fúricos, continuos y sin una estrategia fija... pero que igual le hacían pasar momentos tan tensos, que hasta con su cola de metal tenía que crear una defensa.
Y sin darse cuenta esos ataques lo conducían peligrosamente contra las cadenas montañas, donde si lo acorralaba, se podría convertir en una presa segura.
Rael detuvo su ataque unos segundos y todavía con el rostro lleno de sangre, empezó a pronunciar unos extraños rezos frente a su espada. Chrno lo miro perplejo, nunca habiendo peleado contra un ángel no sabía que esperar, pero podía presentir que nada bueno era lo que Rael hacía…
Y tenía razón, porque la espada de su adversario se volvió de un color rojo vivo, casi como hierro ardiendo; y con un sencillo movimiento que blandió, la espada emitió una descarga de energía que por pocos centimetros y le daba a Chrno, sino fuese porque sus reflejos eran más rápidos.
Ahora si, el combate se volvió más difícil. Sin la capacidad de enfrentarse cuaerpo a cuerpo, Chrno perdía una gran ventaja.
Tal vez era tiempo de utilizar sus poderes para detener el tiempo y acabar con esto rápido, antes de que alguno de esos ataques llegasen a lastimar a Rosette.
Pero cuando se concentro en liberarlo, no sucedió nada. Y sin importar que los posteriores segundos los utilizara para seguir intentándolo al mismo tiempo de huir de los ataques de la espada de Rael, nada sucedió.
El joven de ojos azules se detuvo un momento y empezó a reír.
-¿Qué sucede bestia¿Qué no eras el asesino de cien millones¿O es que acaso sin tu poder no eres nada?
"¿Cómo era que lo sabía?", se llego a preguntar Chrno.
El ángel sonrió más.
-No pongas esa cara. Es obvio que tu falta de poder es de mi conocimiento… después de todo. Soy Azrael, asesino de cien mil demonios.
Ese era un nombre que conocia bien, Chrno. Y muchos otros demonios en pandemonium.
-¿El ángel de la muerte? -repitió sorprendido el joven de cabello violeta.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-Hace mucho, mucho, pero muchísimo tiempo. Antes de que incluso yo naciera. Ángeles y demonios peleaban todo el tiempo y por todo. Cielo e infierno viendo que sus fuerzas eran mermadas pero ninguno de los dos cedía… hicieron un trato. En el que ambos bandos no se atacarían directamente, y terminarían utilizando a la humanidad de por medio para ganar –explicó Shader.
Mientras una atenta Rosette se encontraba sentada sobre la fría nieve, escuchándola con atención.
-Por lo que se tu ángel guardián es realmente uno de los más antiguos que hay. El peleó en esas antiguas batallas de las que te hablo, y cargo consigo el titulo de arcángel, en aquel tiempo. Aunque no haya nacido en esa época, pocos son los demonios que no conocen al menos su nombre gracias a la fama que se gano por su fiereza y crueldad contra los de mi especie.
-No tenía idea de que él fuese tan conocido –expreso la chica rubia, con sincera sorpresa.
-uhum, yo creo que si debiste escuchar algo o al menos debiste conocerlo por las estatuas que hay en los mausoleos de él. Porque el verdadero nombre de tu angel, es Azrael, el primer ángel de la muerte que existió.
Rosette se quedo tan sorprendida que abrió la boca e intento decir algo pero nada le salía. Y se dejo llevar por esa pasmosidad unos segundos. Hasta que le ganó la histería.
-¿¿Qué¿¿Todo este tiempo me ha estado cuidando la muerte¿¿¿Y ahora deje que se enfrentara contra mi pobre Chrno¡??? arte… aparte…! -tembló bajando la cabeza- ¡Es un anciano rabo verde de quien sabe cuántos milenios de edad!
-Chrno tampoco tiene veinte años –comento Shader.
-¡Debo hacer algo¡No puedo dejar que Chrno lo enfrente! –Rosette la ignoro.
-Hui¡que linda tevés cuando te preocupas! Pero no hay razón, Rael está fuera de forma. Chrno también tiene su oportunidad.
-¿A qué te refieres? –esperanzada Rosette se volvió a sentar.
-Bueno, escucha como una chica buena sin interrumpir primero –Rosette le asintió con la cabeza- Como dije, él solo fue el primer ángel de la muerte y uno de los arcángeles más fuertesque existió en aquel tiempo. Pero en su genuino odio contra los demonios no acepto el pacto hecho. Y sin previo aviso un día el solo llego hasta las profundidades de Pandemónium y asesino a cien mil demonios. No dudo de que hubiese llegado con facilidad al record de Chrno, pero llegaron a tiempo sus camaradas a detenerlo. Eso le quito puntos al cielo, oh si, muchos, muchos puntos. Tanto que en ese nuevo juego que había inventado cielo e infierno por las almas de la humanidad, los ángeles ya no tenían permitido interferir tan directamente en los asuntos de la tierra, no tanto como los demonios. Es por eso que los demonios tienen mayores facilidades de cruzar de un mundo a otro. Bueno si nuestra madre lo quería.
Rosette la escuchaba totalmente atónita por lo contado.
-¿Y qué sucedió con Rael?
-Por su pecado cometido en contra de las leyes de Dios, él fue denigrado a ángel guardián para que así aprendiese a respetar la vida. Y sus poderes como ángel de la muerte le fueron revocados por completo. Y aun cuando siguen existiendo ángeles de la muerte hoy en día, estos son creados in alma, para no que la muerte no sea tentada por la pasión ni la parcialidad.
-¿Eso significa que Chrno si tiene una oportunidad contra Rael? –quiso verificar Rosette.
-¡Claro! –exclamó Shader feliz- creo que el único problema que tendrá será el uso de sus poderes como demonio. Una verdadera lastima porque esos poderes son geniales. Aparte de Aion, ningún demonio ha nacido con las capacidades de ese par. Son únicos.
La rubia sonrió.
-Estoy segura de que Chrno le ganara.
-Na ha, yo creo que será empate. Si te das cuenta por sus movimientos Chrno sigue dudando en atacar de forma seria.
-Aun así él le ganara –contrapunto Rosette.
-Te apuesto… humm –Shader volteo al suelo para buscar algo, y con sus pies, lo único que no tenia atado, movió un grupo de rocas frente a ella- tres rocas a un empate.
"¡Que tontería!" pensó Rosette. "Como si me importara unas estúpidas piedras"
-Chrno ganara, te apuesto el doble a que lo hace –no importaba que fueran unas mugrientas rocas, ese instinto para el juego y las apuestas de Rosette, no cedería.
-Trato, el doble o nada jaja –cantó la chica gato.
Rosette levantó la vista al cielo, se colocó sus manos en lso cosatados de su pequeña boa para gritar.
-¡Mas te vale que no me hagas perder seis piedras, Chrno!
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Chrno maldecía en su idioma natal. Rael lo estaba conduciendo hacia donde quería.
La pelea se estaba dando ahora en medio de la intrincada cadena de peñascos, abismos y nieve que eran las montañas.
Rael había desaparecido hacia unos segundos. Y el demonio respiraba agitado por el cansanciopero aun asi atento por el siguiente ataque.
No tardo en llegar. Rael aparecio en el costado izquierdo esperando atravesarlo con su espada sagrada.
Realmente un arremetida que no se esperaba Chrno, porque creyó que el otro lo preferiría seguir atacando a distancia. Lo más sensato, porque el demonio no desperdiciaría la oportunidad que le brindaba este movimiento tan erróneo.
Tomó el brazo del ángel y utilizando gran parte de su furia, se lanzo junto con él contra una pared de roca solida.
Los dos parecían intactos aun después del enorme hoyo que le crearon a la montaña. Y aun con el dolor a cuestas, Chrno, pero no permitió oportunidad a Rael, así que antesde que este reaccionara del impacto, él demonio de cabello violeta torcio su mano obligándolo a soltar la espada. Y después atacado por un acceso de furia lo empezó a agredir con sus puños limpios.
Él estaba lo suficientemente enojado como para matar a Rael ahí mismo, y estuvo a punto de perder la cordura pero se contuvo y tomo al ángel del cuello de sus ropas.
-¡Eres un imbécil! –le gritó a la cara.
-Y tú una bestia –le devolvió Rael, todavía altivo.
-¡Pude haberla dejado ir¡No sabes cuánto me tuve que hacer a la idea de perderla, todo para que estuviera al lado de su familia!
-Y aun así, la sigues reteniendo a tu lado, con ese deseo profano que le demuestras.
-¡Estúpido¡Tú solo ves lo que quieres¡Te juro que la habría dejado, sino hubieses empezado con eso de que querías matarla!
-Yo solo la quiero salvar. Tú eres el estúpido que no entiende nada. Lo único que deseo es rescatarla de un destino aun peor que el infierno mismo. ¡Solo me estas quitando tiempo!
-¡No me jodas¡Si en verdad la quieres ayudar no la habrías tratado como a una mujerzuela!
-¡Ya conozco a Magdalena¡No habría escuchado sino se le ordena!
-No conoces en nada a Rosette. Y ya deja de llamarla por ese nombre. Rosette y Magdalena son dos mujeres diferentes.
El gritarse de esa forma, de alguna extraña manera había aminorado un poco el coraje de ambos. O aunque sea lo suficiente como para que Chrno soltara a Rael.
El joven de cabello castaño, se limpio la sangre de su rostro y aliso su traje antes blanco ahora totalmente sucio. Pero había algo extraño en él, una sonrisa, una autentica sonrisa llena de malicia.
-Así que no lo sabes –dijo sonriendo aun más.
-¿De qué hablas? –le exigió desconfiado el demonio.
-Me dices que yo no conozco a Rosette. Pero tú eres el que no sabe nada de ella ja ja. O dime ¿acaso te ha dicho lo que sucedió entre ella y Magdalena?
-¿A qué te refieres? – pregunto Chrno, totalmente desconcertado.
-A que Rosette Cristopher y María Magdalena, son una y la misma en alma, bueno en cuerpo no. Pero supongo que me comprendes.
-Eso no es cierto, y me habría…
-¿Dado cuenta? -terminó por el Rael- Claro, sino hubieses estado más ocupado en ver sus piernas.
-No es verdad –para el caso sí lo era, pero igual no lo iba a admitir el demonio.
-¡Vamos bestia! Creí que los demonios soldado, les era dada una mayor inteligencia, y definitivamente esperaba más de uno de los pocos demonios que levaron el título de "príncipe" a lo largo de la oscura historia de Pandemonium.
-¡Deja de burlarte de mí! –grito Chrno, ya empezando a volver a perder los estribos.
-Entonces explícame con una simple humana puede cruzar todo el infierno ella sola. Y como aparte consigue poderes que ni siquiera la mitad de los angeles del cielo poseen.
-Eso… -Chrno comenzaba a dudar, la chica le había contado toda una historia de lo que había hecho, pero por otro lado la realidad que Rael le exponía era cierta.
-La verdad para ser dicha es que ella te mintió. No confía en ti -y con una sonrisa que lo llenaba aun más de placer, preguntó con sizaña- ¿Dime sin confianza en verdad puede existir algo llamado amor?
Chrno apretó los puños pero no respondió. No sabía cómo.
-De cualquier modo, esto ya se tiene que acabar. A ella le queda poco tiempo y no pienso desperdiciarlo en ti –le aseguro Rael antes de arremeter de nuevo contra él
Chrno bloqueo rápido la ofensiva. Y ambos se volvieron a dejar llevar por la adrenalina del combate.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Nubes oscuras se habían cernido sobre el noveno infierno sin que nadie se diese cuenta de ello. Y en medio del estruendo de la guerra sin cuartel que se declararon Chrno y Rael, Rosette, distraída, nunca se dio cuenta de que es misma oscuridad se acrecentaba y la acechaba peligrosamente...
Un segundo se encontraba gritándole palabras de ánimo a Chrno y al siguiente se encontraba tumbada en el suelo por una fuerza desconocida, en forma de sombras incorporeas sobre el suelo.
-¡¿Qué demonios?! –alcanzo a gritar confundida antes de ser arrastrada como por una soga invisible por el blanco suelo invernal.
-¡Rosette! –grito Shader levantándose al momento, y sin importarle lo apretado de los nudos, la empezo a seguir corriendo.
-Mierda, debe ser é...
Murmuro entre dientes viendo como desparecía la otra chica en la lejanía, mas sus gritos todavía perduraban.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Unos minutos antes tanto demonio como ángel tuvieron solo tenian su total atencion en los movimientos del otro. Listos para conseguir el movimietno que les diese la victoria, por su orgullo y honor perdido.
Mas sin embargo todo quedo olvidado ante el primer grito de una chica que Chrno reconoció al instante.
-¡Rosette! –exclamo completamente
preocupado y volteándo con sus enormes alas ¡para volverse en vuelo hasta el punto donde escucho el terrible sonido.
Sorprendentemente Rael no utilizo a su favor esa distracción, sino que el tan preocupado como el demonio, le siguió en el aire hasta la chica. Rezando por primera vez en mucho tiempo, para que no se tratase de lo que se imaginaba.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Rosette respiraba agitada cuando por fin esa fuerza invisible la había soltado de su yugo. Y la dejo sola sobre la fría nive, aunque esta era dura y desigual.
Preocupada, se levantó adolorida con mucha presura para ver donde se encontraba. Pero lo que encontró la hizo temblar aun más fuerte que el frio.
Miles de cadáveres se encontraban apilados los unos sobre los otros cubiertos tenebrosamente de nieve. Y la misma Rosette se encontraba encima de una enorme pila de ellos.
-Tanto tiempo sin verte. María Magdalena -dijo una voz masculina.
Esa voz, la reconocía... y como olvidarla cuando la acompaño en tantas pesadillas.
-Aion –pronuncio la boca seca de Rosette aquel nombre con total rencor.
-He estado largo tiempo esperando por volver a ver tu luz –dijo con esa maldita sonrisa que hacia brillar sus ojos color lavanda- la ciudad del llanto no es lugar para ti.
-Hoy he tenido suficiente de tipos que quieren elegir por mí.
-entonces lo que deseas es tu libertad. Sabes bien que eso es algo que bien yo te puedo dar –Le comento sugestivo Aion, con esa sonrisa aun más desagradable que la de Rael.
Rosette se preguntaba qué hacer, ahora que estaba sola y sin poderes... y aun si los tuviera ella no era nadie para hacerle frente a Aion.
No lo logro antes. No lo lograría ahora. U pensamiento tan pesimiesta que hasta le daban ganas de vomitar, o de golpearse a dsi misma por dejarse tenerlo. Pero que era obviamente sierto después de lo que sucedió en San Francisco.
Ella, ahora estaba asustada, realmente asustada.
-Lo único que quiero de ti es que te largues, Aion -volvió a mantener su pocisión orgullosa.
Aion la miro con ese par de penetrantes ojos violeta, con tal intensidad, que la joven se pregunto sino leería sus pensamientos o lo que había dentro de ella.
El demonio de cabellera blanca sonrió después de unos segundos de silencio, yestuvo a punto de decir algo cuando se escucho a no tan lejana distancia los gritos de Chrno.
-Hermano, siempre tan a tiempo para interrumpir -comento todavía sonriendo con malicia.
-¡Chrno! –exclamo feliz la chica.
-No tan rápido, mi María magdalena –le regaño Aion todavía conn una gran diversión en el rostro, y chasqueo los dedos frente a él.
Los cuerpos debajo de las botas de Rosette se empezaron a estremecer; y casi se le detuvo el corazón cuando una mano la tomo del tobillo y otras más empezaron a trepar por sus rodillas arrastrándola hacia abajo.
-¡Suéltenme, suéltenme! -pataleaba la chica.
-¿Por qué esa cara, Magdalena¿Es que acaso no reconoces el fruto de nuestro trabajo? -le comento Ain que ahora se encontraba a tan solo unos dos metros de distancia de ella.
Rosette siguió forcejeando haciendo caso omiso de las palabras del perfido demonio.Hasta queunas pequeñas manos la tomaron del brazo. Porque frente a ella entre es pila de cadáveres descarnados, se encontraban la figura de un niño menor de cinco años.
Miro en sus ojos muertos. No era una broma ni una artimaña, ese niño alguna vez estuvo vivo, lo sentía, pero ¿Qué podría haber hecho una criatura tan pequeña como para sobrellevar los castigos del infierno?
-Veras mi querida Magdalena, en este tiempo que ha pasado, yo soy no soy el único que te esperó con impaciencia. Pero esta vez… –comento seductor y acercándose a ella para tomarla de la barbilla y que la viese a los ojos- no seré tan descuidado. No te dejare ir, mi hermosa María que trae la luz.
Aion cerró la poca distancia que había quedado entre ambos y el beso. Rosette forcejeo con más fuerza aún. Pero no pudo liberarse y en un silencio acompañado de lagrimas de coraje tuvo que sobrellevar ese castigo.
Después de todo lo que había vivido, todo lo que había visto, parecía casí como si el tiempo no hubiese pasado, desde aquel terrible dia de carnaval en San Francisco. Porque ella seguía siendo tan debil como para no lograr oponersele a sus deseos.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
¿pueden odiar mas a Aion que a Rael? Intentaré probar esa teoria
XXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Capitulo 015
"Hopeless"
Aion por fin hace su movimiento, lo que Rael temia y Chrno ignoraba. Y en medio de sus diferencias es imposible saber si lograran traer a la chica de vuelta. Mientras tanto Rosette por fin tendra que hacer frente a sus propios pecados.
Gracias por leerme y aguantarme cada quince dias. Con todo y a veces errores de todo u////u
Pero ya es tiempo de dejarlos, diviertanse mucho en estos dias de espanto, de muerte y muchos caramelos. Por estas fechas, es que amo ser mexicana. Viva las calaveritas de azucar! jaja voy a terminar teniendo diabetes antes del los veintitres años.
Bye
