Empezare este capítulo reiterando otra vez cuanto siento la "babosada" porque no hay otro nombre (o bueno si lo hay) para lo que hice el otro capítulo. Todavía me doy de topes en la pared (literalmente) cuando me acuerdo de la porquería de borrador que subí antes del capítulo. En serio, me disculpo con los lectores que les toco leerlo en ese formato y ya se quedaron con el mal sabor de boca. Y es por ellos que he decidido subir antes el capitulo 15. No es la gran coa y no se podrá arreglar mucho el daño, pero al menos no quiero que crean que me paso indiferente el asunto.
Y para los que no les toco…pues que buena suerte tuvieron, porque adelante capítulo. Y por este hecho, es que el capitulo 16 vendrá hasta dentro de dos semanas (retomando el orden normal). Y en este transcurso corto de una semana nada mas me queda agradecerle a Setsuna 17, Ori y Gemisaga por dejar review. ¡Gracias chicos!
Y gracias a los lectores que aun después de mi error me vaya a perdonar.
CHRNO CRUSADE
-INFERNI E PARADISO-
CAPITULO 15
"Hopeless"
Aquellos labios eran fríos y secos. Tal como los recordaba Rosette.
Cuanto odiaba a aquel hombre que durante cuatro años de su vida la hizo sufrir un infierno de desesperación. Y que ahora se encontraba ahí, torturándola de nuevo con sus horribles labios, en un lugar que como ironía hecha para ella, era el infierno.
Aion, el pecador. Nadie en el mundo tenía idea de cuanto lo odiaba. Sobre todo por esa extraña fuerza que poseía sobre ella para hacerla sentir una inusitada ola de desesperanza.
¿Dónde quedaba la fuerza y seguridad de la chica que cruzo todo el infierno? Rosette no lo sabía. Pero ella estaba a punto de volver a perderse en ese extraño trance de oscuridad y desolación.
Y el único pensamiento que pasaba por su mente, era la forma de liberarse de aquellos horribles labios, y volver junto a su Chrno; su cálido y amable demonio.
Pero no solo el pérfido beso de Aion la apresaba, sino que también las manos esqueléticas de esos seres infernales que no la dejaban ni respirar, oprimiendo ya algunas su pecho y otras sujetadas a sus piernas con tal fuerza que las hacían sangrar. ¿Quiénes eran¿Eran humanos¿Por qué la atacaban?
-¡Suéltala ahora mismo Aion! –sonó la voz de Chrno desde las alturas.
No le faltaba demasiado para llegar, pero todavía desde la altura en la que estaba era una gran distancia. Y aun desde ahí pudo percibir a Aion y lo que le hacía a su Rosette.
Era un ancho páramo donde se había dado esa extraña reunión. Cubierto de nieve y muerte se encontraba a no largos kilómetros del bosque donde había iniciado la pelea de ambos. Pelea que quedo muy atrás cuando escucharon el primer grito de Rosette.
Y sin pensarlo dos veces la siguieron en aire hasta este llano infestado de cadáveres putrefactos practicando una replica de vida.
-Ha sido en verdad tanto tiempo, Magdalena, pero tus labios siguen teniendo el mismo sabor a Dios. No tengo palabras para expresar mi alegría en esta reunión Te ves más hermosa de lo que nunca antes te has visto –dijo Aion, después de separar su boca de la de la chica, que con mirada aterrorizada, y todavía llorando de rabia empezó a escupir al suelo.
-¡Déjala ya! –volvió a gritar Chrno. Quien como flecha junto al angel se lanzaron hacia Aion pero este con un solo movimiento de su mano los detuvo en el aire, y los lanzo varios kilómetros atrás.
Aturdidos los dos se sacudieron mientras que Aion volvía a hablar.
-¡Ya había anticipado desde antes esta interrupción¡Es por eso que les tengo un entretenimiento, mientras aquí arreglo mis asuntos! –les grito Aion.
Y con un chasquido de sus dedos de las negras y nubladas nubes empezaron a bajar miles y miles de borrosas siluetas de avecillas.
El demonio de cabello violeta haciendo caso omiso se decidió a volver a bajar pero a pocos metros sintió como descarga eléctrica la enorme presión maligna que hacia la presencia de Aion y que como densa miasma infernal no lo dejaba respirar. Así que no tuvo otra opción que dar vueltas en circulas como un halcón esperando encontrar el punto débil de su presa. Punto que no encontró y como última opción no le quedo otra más que volver junto al ángel. Que en todo ese proceso no se movió ni un centímetro.
Frustrado el demonio volteo con enojo hacia las formas negras, antes borrosas, que seguían bajando de las nubes.
-¿Qué son esas cosas? –murmuro Chrno a la nada.
-¿No lo adivinas? –Comento Rael - Algunos son demonios… que parece siguieron fieles a Aion después de todo este tiempo. ¿Él tuvo muchos adeptos a su causa, no?
Chrno bajó la cabeza.
-Si. En aquel tiempo Aion casi había formado casi un culto. Sin embargo al final solo sobrevivimos seis… Pero ahora, lo que no entiendo es ¿Qué son esos demonios blancos? Tienen una presencia demoníaca que nunca antes había visto.
-Ni te rompas la cabeza. Son ángeles caídos.
-¿Qué son que?
-Hay de sobra de ellos en el cielo –añadió con una media sonrisa.
Chrno lo volteó a ver discretamente, y por primera vez se percato de que se mano derecha estaba vendada. Ángeles caídos. Ángeles que sin darse cuenta sucumbieron ante los pecados; pecados, que en ellos, los hacen unos monstruos. Y en ese momento Chrno se pregunto si Rael que había sucumbido tan bajo también no estaría en ese proceso.
-Debemos apurarnos. Sino nunca lograremos vencer la enorme defensa que están creando –le apuro Rael a un sorprendido Chrno. Él realmente no se esperaba que él ángel lo contara entre sus planes. Sin embargo, tampoco era tan extraño si perseguían una misma meta.
En estos momentos era, pelea ahora, pregunta después.
-Lo se, pero Aion en estos momentos es... –"indestructible" pensó sin querer ponerlo en palabras "Maldita suerte la nuestra¿Por qué tenían que aparecer aquellos esbirros?" pensó enfurecido- Aun los Ángeles caídos... ¿Por qué ayudan a Aion?
-Porque ellos no piensan racionalmente. Son algo mas bajo que un zombi pero más fuerte que un demonio común. Solo piensan en su supervivencia y en la satisfacción de sus deseos. No es difícil saber que les prometió Aion
Chrno volteo con coraje contenido hacía el punto donde se encontraban Rosette y Aion. El muy maldito todavía tenía entre sus zarpas el rostro de la chica, y aun cuando ya no la estaba besando, seguía hirviéndole aquello la sangre.
¿Por qué ella no peleaba? Aguzando la vista encontró la respuesta, al ver unas manos, brazos y hasta un poco de cabezas sosteniéndola en ese lugar. Eso sin contar que el completo páramo estaba cubierto de esas criaturas que empezaban a moverse en dirección de esos dos.
-Ellos parecen muertos vivientes... pero... su aura es diferente... –murmuró el demonio.
-Eso es porque ellos son...
XIXIXIXIXIXIXIXIXIX
-El fruto de nuestro trabajo por fin se ha mostrado ante nuestros ojos –expreso Aion con entusiasmo mientras abría los brazos para mostrar la extensión del amplio páramo.
-¿Por qué sigues diciendo eso? –escupió una Rosette molesta, y que temblaba de rabia después de reaccionar ante lo ocurrido.
-¿No lo ves mi amada? A esta fiesta solo han venido los fieles a ti.
-Puedes decir lo que se te antoje yo seguiré sin entenderte. ¿Por qué carajos has venido? Ni siquiera en mi muerte me dejaras tranquila.
-Tú eres la que eligió el infierno sobre el cielo. Una sabia elección pero a final de cuentas un desperdicio. Y esa es lar razón por la que he venido a liberarte.
Rosette rió con sarcasmo por lo bajo.
-Eres el segundo hombre que en este día, dice que me quiere salvar.
-Pero soy el único que lo puede lograr.
-Yo no necesito ser salvada. Lo único que quiero es estar con Chrno.
El demonio de cabellos blancos levanto una ceja divertido.
-¿Chrno? Ja ja Maria Magdalena, si que estas decidida esta vez. Aunque no es de sorprenderse que ese sea tu deseo. Después de todo has recorrido el camino de las sombras por él.
-Déjanos en paz Aion. Ya todos estamos muertos. ¿Qué es lo que quieres de mí? No tengo poderes.
Aion ahora si rió a carcajadas.
-Esa ni tú te la crees. Puedes sentirlo dentro de ti; el enorme poder que fluye y te llama. ¿Qué te dice ahora¿Qué me mates? Pero no debes hacerlo porque como te he dicho yo solo he venido a salvarte. Todos estos largos años sin ti he estado preparando la perfecta bienvenida de una diosa. Porque eso es lo que eres. Toda esta gente aquí ha estado esperando ansiosa por ti.
-¿Gente? –repitió la chica perpleja- ¿Qué has hecho, Aion?
-¿Nos lo reconoces¿A aquellos que te han seguido con fidelidad aun después de la muerte? Vaya, vaya. Estas empezando a comportarte como el verdadero Dios.
-¿¿Qué has hecho con estas personas?? –preguntó horrorizada la chica.
-Les he prometido el verdadero Edén. Sin ilusiones ni restricciones. Una promesa mucho más favorable que la que les ha ofrecido tu Dios, quien solo los toco con la mano de la desolación y la muerte. Yo solo les brinde una nueva esperanza.
-¡Monstruo¡Tú solo los has engañado!
-¿Yo¿Qué clase de salvación puede ofrecer un pobre demonio como yo? No, Maria Magdalena. Ellos llaman por tu nombre, ellos buscan tu luz, ellos solo escuchan tus palabras…
-¡Pero yo no les he dicho nada! –gritó exasperada Rosette.
-Pero, hiciste mas por ellos de lo que Dios ha hecho. ¿Quién eres para juzgar a estas pobres almas que han venido al infierno para buscar tu sombra, cuando tú estas aquí por la misma razón?
-E… es diferente. Yo estoy aquí porque no quiero dejar a Chrno solo… porque lo amo… -gimió la chica- Además ¡yo nunca le he prometido nada a esta gente! Y… cualquier cosa que haya hecho ¡no fue en mi propia voluntad!
-Que dulce. Pero eso no cambia los hechos. Desde lo mas profundo de tu corazón querías ayudar a esta gente… al igual que ahora con Chrno. No repartas la culpa a quien no ha obrado. Lo que sucedió en San Francisco fue por el deseo de tu propio corazón. Yo no hice nada. Simplemente te encamine por el camino correcto.
-¡Mentiroso!
-Puedes negarte lo que quieras. La verdad es la verdad. Pero no ha sido tu culpa –dijo con tono meloso acariciando su mejilla- el que las cosas hayan terminado de un modo tan trágico no ha sido tú culpa –explico y después levanto su mano hacía el cielo- Todo es por aquel hipócrita, que te ha maldecido.
-¿Maldecido? Aion, tu estas loco –soltó la rubia apretando los dientes.
-Ja ja ¿Y que me dices de tus padres?
-Fue un accidente.
-¿Y tu hermano¿Qué hizo él para merecer aquella terrible enfermedad que lo consumía lentamente? Y tus amigos también. Todo el sufrimiento que vivieron fue por ti. Los niños del orfanato, el apóstol de la caridad, la bruja de las joyas… el mismo Chrno.
-¡Todo fue tu culpa¡No la mía! –vocifero confusa la chica.
-Yo solo actué como debía de actuar. Si dios es tan poderoso ¿por qué no me detuvo¿Por qué los dejos sufrir tanto¿Por qué no ha reclamado estas pobres almas inocentes que en lo único que pecaron fue en su fe? El te maldijo, a ti, una de sus hijas predilectas. Y si no ¿Puedes decir eso con un cien por ciento de seguridad¿Puedes decirme que aquellos a tu alrededor encontraron felicidad estando a tu lado, cuando ni siquiera tu encontraste un solo momento de paz en tu corta vida?
Aion la volvió a intentar acariciar, pero ella removió su rostro.
-¡No me toques, monstruo! Na… nada de lo que tú dices es verdad… -dijo con un poco de duda en la voz.
Aion sonrió.
-No te preocupes mi niña, te liberare de las cadenas de la desventura que Dios forjo para ti con ese poder maldito de los cielos.
-Yo no estoy maldita –soltó ya empezando a enojarse Rosette.
-Entonces lo que necesitas es una prueba. Muy bien – y extendió sus brazos hacía la extraña nube oscura que iban formando las avecillas negras- mira como el último símbolo de tu felicidad desaparece.
XIXIXIXIXIXIXIXIXIX
Chrno exasperado volvió la vista de nueva cuenta al ángel.
-No entiendo que demonios esperamos –unos segundos después frunció el ceño- ¡No entiendo que demonios hago haciéndote caso¡Trataste de matarme!!Mierda¡Trataste de matarla a ella!
-Deja de quejarte demonio. Las cosas son diferentes ahora. No pienso dejar que Magdalena este junto a ti, pero menos pienso dejarla con él –y tomando un suspiro para quitarse de la cabeza la idea de voltearse y cortarle en ese momento de distracción la cabeza a Chrno- en cuanto porque seguimos aquí, es simple. Tú mismo la sentiste ¿no es así? La increíble presión de energía maligna que nos detuvo.
-Es verdad –acepto el demonio bajando la cabeza- todavía ahora no entiendo como Aion se volvió tan poderoso sin que no nos diésemos cuenta.
-Eso es porque le robo el poder a su Dios.
Chrno lo miro con confusión, esperando una explicación mayor. Pero el ángel seguía con la vista concentrada y fija al horizonte.
-No nos podemos acercar a Aion, y aparte dentro de unos segundos nos atacaran sus perras. Así que este es el plan. Tú te encargas de los ángeles demoníacos y yo salvo a Rosette. –habló serio.
Chrno lo miró con la boca abierta.
-¡Hombre te rompiste la cabeza pensando en eso!
-Tienes razón. Se me olvidaba decirte que también tienes que distraer a Aion.
Chrno frunció aun más el ceño.
-Y se supone que tú fuiste en algún tiempo el ángel de la muerte…vaya uno a saber… ¿De verdad crees que voy a dejar que tan campante te la lleves después de todo lo que dijiste?
-Yo no espero nada de ti.
-Bueno, pues yo no confió nada en ti.
-No tenemos tiempo para esto.
El demonio apretó los dientes. Rael tenía razón, no tenían tiempo. Pero tampoco podía confiar en él. Así que lo único que le quedaba era creer que Rosette y sus habilidades innatas para la pelea, la sacarían del problema menor que podría representar el ángel.
-Esta bien –acepto- solo prométeme que no le harás daño.
-No tengo porque prometerte nada –le dijo frío Rael.
Pero un segundo antes de que la horda de seres demoníacos los acorralara, comentó:
-Pero ya te dije que yo no quiero causarle más sufrimiento a Rosette.
XIXIXIXIXIXIXIXIXIX
Chrno en verdad que estaba cansado una pelea, hace unas horas con Rael y ahora estos "esbirros" que no lo dejaban ni respirar.
¡Eran más molestos que el ángel! Pero también mucho más peligrosos que él. Chrno estaba seguro que en cada movimiento que hacia estos le seguían con la firme idea de devorarlo vivo. Y sino fuera porque Rael se encontraba a un rango decididamente lejano como para que lograse volver a utilizar su poder, de seguro si hubiese sido engullido por estos seres.
Pero no era el momento de quejarse. Debía acercarse lo suficiente a Aion para atraer u atención y alejarlo de Rosette, mientras que Rael la liberaba.
Alejado lo mayormente posible de la aglomeración más grande de demonios angelicales, Chrno volvió a colocar el tiempo a su favor.
A pesar de los minutos que ganó, aquellas criaturas no tardaron en volver a percibir su presencia, y no tenía nada más por hacer que escapar... o al menos eso parecía, porque tal y como lo había esperado, esas criaturas sin mente lo habían seguido justo a donde quería. Solo a pocos metros de Aion
Pero el hombre de cabello blanco simplemente sonrió y con otro chasquido de sus dedos. Los cuerpos que parecían sin vida se levantaron formando una barrera frente a él.
El demonio de cabello violeta a duras penas si tuvo tiempo de detenerse antes de quedar atrapado entre una barrera de cadáveres con vida y otra de esbirros angelicales que en apariencia no tenían nada que envidiarle a los muertos.
Aun cuando le costo bastante recuperarse de esta derrota y escapar de los monstruos con alas, pero desde el principio no había sido su plan el atacarlo directamente…
Silencioso y preciso, Rael se movía con presteza entre ángeles, demonios y muertos por igual sin ser detectad por nadie. Llegando a estar a unos cuantos pasos de de la cabellera rubia de Rosette, quien se encontraba de espaldas, y de un Aion bastante divertido disfrutando de los aprietos en los que Chrno estaba.
Con sigilosidad saco su espada, y la beso rezando una oración. Segundos después la levanto en el aire. Lista para descargar la furia contenida en contra del demonio albino.
Pero Aion con autosuficiencia levanto de nuevo su mano derecha en el aire y con un sencillo movimiento, tenía entre sus garras la espada del ángel, quien ahora se encontraba bufando en el suelo.
-Si no sabes como utilizarla, no la saques.
-¡Rael! –alcanzo a gritar Rosette. No era como si le interesara mucho, pero tampoco podía ignorarlo.
-Sinceramente, que humillación. Hubiese esperado algo más del ángel que asesino a cien mil demonios y que fue el primer ángel de la muerte.
-Bueno… entonces mejor prepárate para una linda sorpresa –y saco de abajo de una de sus sucias mangas, una pequeña cruz plateada que clavo en el suelo.
Al instante una intensa luz lo envolvió todo. Chrno desde las alturas tuvo que volar más alto para escapar de la energía purificadora tan abrasadora, y que hasta cierto punto le afecto bastante quemándolo. Pero no le importo. Con una media sonrisa vio la barrera luminosa en forma de cruz con signos angelicales alrededor que se formó.
Rael tampoco podía evitar el sonreír, finalmente uno de su mas grande dolor en el trasero se había ido. O al menos eso pensaba antes de abrir los ojos.
Todo seguía igual. Habían menos demonios y ángeles en el perímetro en el que la barrera se abrió, pero no era nada comparado a las enormes cantidades que descendían de las nubes oscuras. Eso sin contar con que el valle de muertos todavía seguía intacto, ahora los seres apretando más en su agarre a Rosette.
-¿Qué carajo…? –pregunto atónito.
-Como he dicho, me has decepcionado Rael. Definitivamente esperaba que fueses más listo. ¿Cómo esperabas purificar el alma de humanos inocentes?
-¿Inocentes? –preguntaron al unisonó el ángel y la chica.
-Así es. Gente que ha muerto en guerras, en hambre, en intolerancia. Gente que durante toda su vida, levantaron la vista al cielo pidiendo una respuesta a su sufrimiento, y al final lo único que obtuvieron fue silencio.
-¡Gente que tú has engañado! –escupió indignada la chica.
-Yo solo les he traído la esperanza de un mundo mejor ¿es eso tan malo? –Preguntó inocente y después sonrió- Ven conmigo, Maria Magdalena. Juntos creemos un nuevo cielo para estas personas.
-¡Estas enfermo! Nunca te ayudare.
-¿Entonces los abandonaras y despreciaras de la misma forma que Chrno ha hecho contigo?
Rosette callo cavilando por un segundo en la empatía que le causaban las palabras de Aion.
-¡No lo escuches Rosette¡Él solo…!
Aion con sobrehumana rapidez se coloco frente al ángel y con un movimiento rápido tomo su cabeza y la volteo por completo, con un sonido seco de huesos rompiéndose.
-¡Ahhh! –grito Rosette- Dios mió…
-¿Cuándo entenderás que él no te escucha¿Cuántos más tendrán que morir para que comprendas la grandeza de tu destino?
Rosette estaba al borde de las lágrimas, no esperaba que la muerte del ángel la afectara tanto pero igual lo hizo. Llenándola de una gran tristeza que le hacia pensar que probablemente el demonio tuviese razón.
-Tal vez lo que necesitas es una última muerte.
La joven levanto la vista, y después la dirigió hacia donde Aion señalaba el cielo.
Hacia Chrno que descendía en picada hacia ellos, de nuevo con una cantidad mayor de demonios siguiéndole a una bastante corta distancia
-Chrno… -murmuro asustada.
XIXIXIXIXIXIXIXIXIX
Era suficiente de hacer las cosas al modo de Rael. Chrno ya no podía controlarse así mismo, y lo único que pensaba era en alejar a Rosette lo más pronto posible de las garras de Aion.
No importaba el precio, debía de lograrlo.
Cada aleteo, cada bocanada de aire, los acercaba a ambos más y más; e inclusive la chica alzo la única mano que tenía libre para tomar la de él.
Y a menos de cinco centímetros de tomarse, la increíble fuerza invisible del demonio de cabello blanco lo empujo hacia atrás, justo donde la enorme pared de ángeles sedientos de sangre lo esperaban con brazos abiertos.
-¡Chrno, no!
Fue el ultimo grito que escucho Chrno antes de perderse en el mar de garras y dientes. Intento luchar, cuerpo a cuerpo, pero perdiendo terriblemente cuando el suyo ya estaba bastante maltrecho desde antes, utilizar todo lo que tenia pero eran demasiados al mismo tiempo, y en mala hora se dio cuenta que su poder para controlar el tiempo le era inservible. Aion no le estaba dejando ninguna oportunidad, era algo que le quedo muy claro mientras la manada de seres ahora infernales lo mordía, cada monstruo buscando devorar literalmente una parte de él.
Rosette comenzó a llorar cuando vio que la enorme nube de demonios alados decencia a varios metros delante de donde estaba ella, todos peleándose por conseguir un pedazo del pobre demonio que la intento salvar.
-De... tente por fa... vor –le suplicó en murmullo a Aion. Quien sonrió encantado y se colocó a su lado.
-Vaya, vaya. Un alma que pierde su cuerpo astral muere de la misma forma que la vida terrenal en un cuerpo de carne. Y si a un alma le es arrebatada alguna parte de su cuerpo, lo que esta perdiendo en realidad es una parte misma de ser –Aion ensancho aun mas su sonrisa- Lo ultimo de su alma ya debe estar muerta; al paso que van esos animales ya debieron haber devorado mas del ochenta por ciento de su cuerpo. Sería inútil que los detuviese.
-¡Mientes! –grito Rosette temblando entre lagrimas y enojo.
Aion solo se encogió de hombros.
-Puedes creer lo que quieras. Ya te darás cuenta de la verdad cuando no lo veas emerger de entre estos demonios... o cuando te traiga alguna parte sobrante de él. Tal vez algún hueso o dedo que no se dieron cuenta que dejaron caer.
-¡Maldito¡Todo es tu culpa¡Te odio! –dijo con genuino sentimiento.
-No deberías. Esto no es mi culpa, yo solo actuó de la forma que lo hago, para conseguir un bien mayor, un último fin: la verdadera y absoluta libertad. Y si tu Dios fuese tan magnánimo el haría algo por tu Chrno en lugar de dejarlo morir de esa forma tan dolorosa –observo feliz mientras por el rostro de la chica recorrían amargas lagrimas.
-Deja de meter a Dios en todo.
-¿Entonces debo asumir que todo esto es tu culpa? –Comento el demonio de ojos violeta, logrando que la chica abriese en demasía los ojos- Es verdad. Si se piensa bien, muchas cosas pudieron evitarse sino fuese por ti. La aceptación de los cuernos de Chrno por tu hermano, no fue más que el reflejo de la presión que ejercías sobre él para exigirle que fuese más fuerte.
-Eso no... es...
-¿Y que hay del desastre de San Francisco? Uh, definitivamente evitable si tan solo hubieses escuchado a Chrno desde el principio, cuando te pidió que se retiraran. Y hablando de ello ¿Por qué no agregamos la más reciente muerte absoluta del alma de Chrno?
Rosette sollozo aun más.
-Esto no hubiese pasado, si tan solo tú le hubieses hecho caso.
-Necesitaba salvarlo...
-Pero no necesitabas quedarte a su lado. Y esta es tan solo la consecuencia de aquel deseo. Nosotros dos somos lo mismo. Dos destructores que hablan de salvación. Ya te lo había dicho… nadie te comprende mejor que yo. Y juntos podremos crear un mundo mejor.
-No quiero crear nada contigo.
-¿Y que me dices de esta gente¿los abandonaras?
Rosette miro los rostros de los seres que la tomaban de la cadera y la rodeaban. A pesar de su aspecto, en sus rostros no se veía desquiciases ni maldad. Solo tristeza, desesperación y suplica. Ellos no eran más que presas de ese infierno.
-Yo...
Aion acerco su oído atento para escuchar la confesión de Rosette, cuando después de un grito desapareció súbitamente.
-¿Qué? –pregunto sorprendida la chica.
Rael ahora se encontraba parado a no muy lejana distancia de ella con su espada en alto, que poco a poco fue bajando.
-Me hubiese sorprendido que el verdadero Aion se presentara en este lugar. Mas sin embargo debe estar cerca –señaló con voz ronca.
"¡Esta vivo!" pensó con una extraña felicidad la chica.
-Rael...
Súbitamente todos los cuerpos que estaban desperdigados por el paramo se estremecieron y empezaron a ir en dirección de Rosette. Atrapándola mas y mas entre los miles de fríos brazos hasta sepultarla viva junto a ellos, mientras la llamaban "santa" y le suplicaban no irse.
Rael asustado extendió sus alas y tomo la mano libre de Rosette.
-¡Debemos irnos!
-¡No! –grito la chica sorprendiendo al ángel de alas grises.
-¿Qué has...?
-Por favor, Rael... te lo imploro salva a Chrno.
-Es demasiado tarde para él...
-¡Por favor! Debes de intentarlo al menos; porque sin Chrno yo... yo... –la chica no podía hablar ni siquiera bien por la gran cantidad de lágrimas que derramaba.
En todo el tiempo que la conocía nunca la vivió así de débil y... humana. Ella siempre era segura de si misma y fuerte, sin importar si se llamaba Maria Magdalena o Rosette Christopher. Peo ahora mientras le rogaba de esa forma, era que el comprendía que ella realmente debía de querer demasiado al demonio...
-Rosette... –murmuro el chico de cabello castaño.
-El juego se ha acabado ahora –se oyó la voz de Aion detrás de él, antes de que una bola de energía diese en el espacio donde Rael estaba un segundo antes, logrando escapar con a penas el tiempo justo, pero soltando la mano de la chica, que de ella ahora solo se veía su rostro entre el mar de muertos.
-Te lo ruego sálvalo...-gimió antes de desaparecer.
Rael tembló en el aire.
-Mierda... –murmuro dejado caer una lágrima, y seguidamente se dirigió a toda velocidad en vuelo hacia donde estaba la gran aglomeración de demonios y ángeles caídos.
XIXIXIXIXIXIXIXIXIX
¿Estaba muerto? No es que lo estuviera antes, pero definitivamente que no se sentía muy vivo, casi sin poder percibir ninguna parte de su cuerpo, una sensación extraña y muy era muy parecido a la primera vez que llegó al infierno.
Chrno abrió un poco sus ojos, todo estaba oscuro a excepción de unas formas que parecían bailar a su alrededor, así que los abrió poco más, y encontró que se trataban del reflejo de una fogata contra paredes lóbregas.
-¿Dónde...? –empezó desorientado.
-Vaya hasta que despiertas –dijo una voz masculina que reconoció. Era Rael.
-Sigo en el infierno ¿eh? –dedujo al segundo de reconocerlo.
-Eres demasiado listo para mi –comento con sarcasmo pero sin ánimo el joven que se encontraba sentado en contra esquina de él.
-¡Waa, Chrno¡Sobreviviste! No creí que lo lograses después de perder tanta sangre, un brazo entero y casi se llevan un pulmón con él –dijo la voz de una chica alegre.
¿Así que por eso le costaba respirar? No importaba. Examino un poco su cuerpo debajo de una suciacapa a modo de manta, y en efecto le faltaba un brazo, envuelto de forma tosca en otrostrozos de diferentes telas que hacian de un vendaje.
El demonio volteo su cabeza para intentar identificar a la portadora de la voz. Y vio a una chica con orejas erguidas de gato sentada cerca de una fogata. Era Shader. Le iba a preguntar que hacía ahí cuando recordó a alguien más importante…
-¿¿Dónde esta Rosette?? –pregunto consternado Chrno. No obtuvo respuesta- ¿¿¿Dónde esta ella???
-Con Aion –le respondió seco el ángel.
-Necesitamos apurarnos –resolvió mientras se levantaba poco a poco y constaba que en efecto no tenia un brazo, y gran parte de la piel de su lado derecho, dejando mostrar carne viva y huesos.
-Es inútil ¿No lo entiendes? Él ya había ganado desde hace mucho –sentenció pesimista el joven de ojos azules.
-No puedo creer que te des por vencido tan fácilmente –siguió levantándose Chrno.
-Solo acepto la verdad –concluyo un Rael totalmente diferente al que esa mañana el demonio había conocido.
-¿Por qué me salvaste a mi y no a ella? –pregunto verdaderamente esperando una buena respuesta a esa pregunta.
-Porque… ella estaba llorando… nunca la había visto así… no podía dejar que siguiese así -murmuro para si mismo más que para Chrno, quien sintió en sus palabras una tristeza y un arrepentimiento tan grande que le hicieron pensar que tal vez la chica si le había calado muy hondo a este ángel.
-No importa de todas formas. Tal vez te mate después, todavía no lo decido –comentó con hastió, mientras se encogía de hombros.
-No puedo dejar que me mates aun. Primero debo de salvar a Rosette.
-Ja, como si pudieras. Debiste dejar que me la llevara.
-¿Como crees que iba a hacerlo despues de que dijiste querer matarla? -alego Chrno.
-Yo estaba habando de solo esta vida, para regresarla al mundo de los vivos. Uno de los pocos dones que me quedan. Y ahora todoesta perdido por tu necedad –y volviendo sus ojos azules hacía el maltrecho demonio exclamó- Sinceramente debes de ser un tonto... enfrentarte a Aion en ese ataque tan estupido; ¡claro! Si primero me retaste a una batalla, ya estando conciente de que tu adversario fue el alguna vez el primero mensajero de dios que administro la muerte.
Chrno suspiro todavía sorprendido de cómo en algunos momentos el ego de ese ángel no tenia llevadero.
-Yo no te tenia miedo por ser un tonto, sino por dos simples razones. Primero: aun cuando los demonios creíamos que eras un mito o bien estabas muerto, de lo que si estábamos seguros es que perdiste tus poderes, y con o sin ellos no te iba a perdonar la forma en que trataste a Rosette. Segundo: después de todo lo que me ha tocado vivir, empezando desde mi entrenamiento como demonio soldado hasta mi pecado con Aion te puedo asegurar que lo que mas he añorado de la vida es la muerte. "Sinceramente" –dijo arremedándolo- no te tengo miedo, ni a ti, ni a lo que representaste.
Rael frunció el cejo ofendido, pero sin inmutarse.
-Aun así, no puedo creer que pienses que tienes una oportunidad de vencer a Aion después de saber el plan que tenía trazado para ella.
-¿De cual plan hablas? –pregunto confuso Chrno.
Rael levanto una ceja y volteo hacía Shader.
-¿Él no sabe?
Shader negó.
-¿Saber que? –y empezando a desesperarse exigió- ¿Qué sucede¿Qué es lo que Aion quiere de Rosette?
-Lo que quiere de ella es... la octava virtud –respondió Rael.
-¿La octava virtud? –hizo eco el demonio.
-Así es –y empezó a explicar Shader, seria como no lo había estado en mucho tiempo- Hay en el mundo siete virtudes teologales y siete pecados cardinales. Pero toda virtud o pecado viene de una misma raíz; pero como tal raíz proviene de ambos es imposible catalogarla de una forma. Por eso solo hay dos pares de siete. Pero lo cierto es que esta virtud existe y es la mas importante, y es denominada normalmente con el nombre coloquial de...
-Amor –terminó el ángel.
-¿Amor? –repitió el demonio para ver si había escuchado bien y no le estaban jugando una broma. No lo era, podía saberlo por las caras largas- ¿A qué se refieren con eso?
-Toda insinuación de pecado o razón de virtud proviene del amor. Y es ese mismo amor transformado en energía pura, el poder de los cielos. La línea astral –siguió Shader
-Lo que Aion busca –volvió a añadir Rael.
-Pero ese poder tan grande solo puede ser despertado en un elegido de Dios –advirtió Shader con un dedo en alto.
-Rosette... –murmuro Chrno y Shader asintió.
-Pero para que Aion lo pudiese controlar, debe tener total control de su alma. Encerrarla junto con la de él. Completar lo incompleto.
Chrno bajo la cabeza, realmente preocupado.
-Es algo parecido a un contrato, solo que este es irrompible aun después de la muerte. Y para lograr concretarlo debe de devorarla o poseerla –comentó con desden el joven de cabello castaño.
-Esa fue la principal razón por la que cree el reloj de la vida. Tú nunca supiste como utilizarlo por completo, pero Aion si, y el quería utilizarlo desde el principio con Magdalena. Pero cuando se dio cuenta que ella estaba enamorada de ti supo que seria imposible forzar su alma. Hacía que tuvo que elegir una de dos, matarte a ti o a ella… lo cual ocurrió al final.
El demonio de cabello morado abrió con horror los ojos. Nunca había tenido la mas mínima idea de que ese plan tan retorcido era parte de los medios que en el aquel tiempo su casi-hermano pensaba utilizar.
-¡No lo permitiré¡Nunca!
-Déjame decirte que hasta ahorita no has tenido un muy buen progreso en eso –señaló el ángel todavía fastidiado.
-¡Pues no conseguiré nada quedándome aquí sin hacer nada! –vociferó enfurecido el demonio y se termino de levantar aun un poco mareado por el intenso dolor de su cuerpo y la fiebre que lo aquejaba. Solo tomo una roída capa como vestimenta para protegerse del frió que aquejaba afuera, y esconder la falta de su brazo y piel en el costado.
-¡Chrno, todavía no pue…! –empezó Shader preocupada, pero fue cortada por Rael.
-¿Qué esperas conseguir tu cuando ni siquiera Dios ha hecho algo para impedir que él se la llevara? Él y esos malditos presumidos de mis hermanos sabían que esto pasaría y aun así la dejaron venir. Para ellos no somos más que títeres bailando en sus manos –declaró furioso.
Pero Chrno solo lo vio unos segundos y cojeando con dolor se dirigió hacia el final de la cueva, en silencio.
-¿No me has escuchado? Nos han utilizado cuanto quisieron. Si ellos la han metido en este problema ¡ellos deben de tener el poder para sacarla –pero no obtuvo reacción del demonio quien seguía dándole la espalda con la cara hacía al ligera ventisca oscura en el exterior- ¡Es que acaso no tienes orgullo de demonio!
Chrno volteo ligeramente y fijo su vista en la mano derecha del ángel la cual ya no estaba vendada y ahora mostraba claramente un color oscuro y una forma afilada y llena de ampollas. La prueba de que pronto no sería mas un ángel.
-Alguna vez fuiste un ángel tan poderos que cualquier demonio del infierno no habría dudado en inclinarse ante tu presencia –comento con tristeza, el demonio-y a pesar de cualquier crimen que hayas cometido. No te deseo el que te conviertas en un demonio ¿Cuánto tiempo llevas así?
-Tanto que ya no me molesta –comentó observando su mano- esta marca apareció desde que me opuse al destino de Magdalena… sin embargo creo que mi alma estaba corrompida desde antes. Tal vez por eso siempre he sido tan rebelde a los designios de Dios… pero a veces simplemente no entiendo sus deseos. ¿Por qué me hizo enamorar de ella, cuando le tenía preparado un destino tan cruel¿Por qué juega de esa forma con los corazones?
-Eso no importa -lo cortó Chrno- Si soy un títere o no de Dios, no me importa. Y al contrario me siento infinitamente agradecido con él, porque me ha dejado conocer en dos ocasiones y a pesar de que por poco tiempo a una mujer tan maravillosa, que con su sola presencia ha borrado toda la tristeza de mí ser.
Chrno levanto un poco la cabeza y empezó a caminar hacia la salida.
-No importa si fue por Dios o por ella… yo solo se que la amo. Y mientras sea así, no existiré para nada más que no sea protegerla. Es lo único que importa.
Fue su última sentencia antes de desaparecer en la oscuridad y la nieve.
-Así que ¿eso es todo? –reflexiono Rael sin voltear a la salida ni una vez pero conciente de que el demonio ya no estaba.
Shader un poco inquieta volteo a ver al ángel.
-¿No iras detrás de él?
-Yo... ya no se nada –declaró confuso, como nunca antes lo había estado en su vida.
XIXIXIXIXIXIXIXIXIX
Chrno caminaba con dificultad por la nieve. Sus alas estaban destrozadas, sus piernas congeladas, su cuerpo molido por los golpes y el cruel trato. Pero se seguí empujando para caminar adelante, solo siguiendo un débil olor que su nariz congelada apenas podía percibir. La dulce fragancia de rosas y vainilla de su Rosette. El podía seguir existiendo sin un brazo por toda la eternidad, pero no sin ella. Y tampoco le interesaba si también era a Magdalena a quien buscaba, para él as dos ya eran una misma. Esta chica que arriesgo todo lo que tenia para encontrarlo. Ahora lo sabía. La amaba con todo su ser, y fue un imbecil por no aceptar su amor desde el principio. Tanto tiempo desperdiciado, tanta pelea y deba te inútil, que pudieron ser besos, caricias y confesiones de lo que sintió en la vida mas maravillosa junto a ella.
Que su cuerpo se destrozara, de todas formas ya estaba muerto. ¿Qué importaba si perdía pedazos de si mismo en el camino? Nada sino la recuperaba a ella.
Escucho un movimiento en la nieve, aun a pesar de la cantinela de la ventisca. "¿Será Rael?" pensó, pero no. Estaba seguro que no era el ángel. Esta presencia era maligna, con letras mayúsculas. Era un mal ancestral y puro, que competía y hasta cierto punto rebasaba al de Aion. Era...
- ...Pandemonium –murmuro apretando los dientes.
-Me alegra saber que aunque eres un infiel. Aun reconoces a tu madre –comento la imponente reina envuelta en un abrigo enorme de pieles y huesos.
-Tú nunca has sido mi madre ¿Qué es lo que quieres de mi¿Burlarte?
-Cada día más impertinente. Hablabas en serio cuando dijiste que no le temías a la muerte.
-¿estabas escuchando?
-Yo escucho todo, yo veo todo, y yo se todo lo que ocurre dentro de mi infierno. A este punto creí que ya te habrías dado cuenta.
-¿En verdad? –Preguntó con sarcasmo- ¿entonces que me dices de Aion...? Siendo tan poderosa como eres, y el tan discreto como le gusta, no logro entender como es que no has hecho nada para detenerlo.
La reina sonrió divertida.
-Y volvemos al mismo punto. No conoces a tu madre. Ningún demonio en el infierno es capaz de enfrentarse a Aion, excepto yo. Lo cual significa que somos iguales y...
-No te quieres ensuciar las manos... –adivino Chrno- me lo debí haber imaginado antes.
-No te pongas en esa posición. Si yo cesara de existir este infierno también lo haría. Miles de demonios dependen de él, hasta me atrevo a decir que incluso Dios depende de él. Eso sin contar con que Aion convertiría a tu linda novia en su perra.
Chrno la volteo a ver con odio enseñándole sus enormes fauces como un perro enardecido.
-Guárdate eso para Aion. Es lo único bueno que tienes. Porque en el estado en el que estas no me imagino como piensas enfrentarlo.
-Debo de intentarlo al menos.
-Ja las verdaderas metas no se consiguen intentando sino ganando. Dime Chrno ¿de verdad amas tanto a esa chica?
-Mas que nada en el mundo –respondió sin dudar.
-¿La amas lo suficiente como para hacer de lado tu humanidad y aceptar tu oscuridad como demonio? –inquirió con una sonrisa la Reina.
-¿Qué es lo que me estas ofreciendo? –pregunto con recelo Chrno.
-Poder. El suficiente como para traerla de vuelta. Pero la pregunta sigue en pie ¿estas listo para abrazar tú oscuridad?
Chrno cerro los ojos un momento y suspiro.
-Por ella... haré lo que sea.
La reina sonrió aun más, y chasqueo sus dedos. Al instante un pequeño demonio color rojo, apenas si hecho de unas cuantas legiones infernales, apareció detrás de ella cargando un elaborado cofre de oro con un pentágono hecho de rubís color sangre.
El demonio extendió el cofre a su señora, quien lo acepto y después lo coloco frente al demonio.
-Chrno, el pecador, "asesino de cien millones", y por un tiempo... mi "Príncipe" de las tinieblas. Estas listo para aceptar el conocimiento de lo oscuro y la esencia misma de los pecados que residen en el alma humana.
Chrno levanto su mano, y tembló un poco, aun en duda; pero aun así prosiguió y abrió el cofre que su madre le ofrecía. Y en el había...
Un corazón.
Latiente, negro y podrido.
Chrno levanto sus ojos hacia la pálida mujer frente a él.
-¿Quieres saber como es que Aion se hizo tan poderoso¿O prefieres sentirlo? –rió.
XIXIXIXIXIXIXIXIXIX
Vaya, vaya ¿los papeles se están cambiando¿Rael bueno? Y Aion… bueno sigue siendo Aion, un maldito, pero teniendo una madre como la que tuvo… que nada mas actúa a conveniencia. Y ahora a Chrno no le queda de otra, más que venderle literalmente su alma al demonio para poder salvar a Rosette.
¿Podrá lograrlo? Lo que si voy adelantándoles es que el siguiente capítulo… no es apto para menores. Habrá lemmon. No tan buenas noticias, cuando hay dos demonios y un ángel rondando a la chica en cuestión x.X
XIXIXIXIXIXIXIXIXIX
Capitulo 16
"Lover's sin"
Rosette lentamente está volviendo a sucumbir en el embrujo que utilizó Aion para controlarla en San Francisco. Pero esta vez tiene un ángel cuidando por ella (y no es Rael) ¿Sera capaz de hacerla reaccionar antes de que sea tarde?
Mientras tanto Chrno está decidido a salvarla a cualquier costo. Ahora ¿Qué será capaz de hacer para mantenerla a su lado?
Agradezco a todos los que leen este fic y les gusta a pesar de faltas de ortografía, incongruencias y demás. Pero si algo no les gusta de mi escritura háganmelo saber, es importante para poco a poco ir creciendo como escritora (-pobre tonta que soy, que se cree escritora y apenas un fic lleva x.x-), aunque también no sean tan duros u///u ¡Críticas constructivas son bien recibidas!
¡Nos vemos en otros 15 días! Y para todos aquellos que son de México… ¡Feliz día de muertos atrasado¡La mejor festividad que hay en México!
