Por fin...
Después de tantos capítulos de anticipación...
Aquí esta...
¡El lemmon!
Y como no iba a subirlo (a pear de mi verguenza)Si después de tantos reviews y de la forma tan amable en que me lo han pedido, por fin se los tenia que traer. Y en este punto solo tengo que agregar:
"Menores abstenerse de leer este capitulo" (Al menos tenia que decirlo ¬¬)
Ya haciendo de lado esto tengo que dar otro anuncio. Últimamente he estado actualizando de forma incostante (prueba este cap que lo subí antes de lo previsto) pero queria asegurarme de hacerlo antes de que muchos asuntos personales se me vinieran encima... como por ejemplo mi proyecto final y ultimas evaluaciones de cuatrimestre x.X Asi que como podrán ver a lo que quiero llegar es que, puede haber gran posibilidad de que no vuelva a actualizar sino es hasta dentro de tres semanas X.x
Terminando con las malas noticias, solo me resta agradecer los reviews a:
Setsuna17 (ya vez que no me demore tanto esta vez jaja) Azca (no te pongas intranquila, aunque a veces me tarde es seguro que subo capitulo de fic, porque de que lo acabo lo acabo, y muchas de tus preguntas no serán respuestas en este capitulo sino hasta en posteriores, pero aquí les dejo a todos de un capitulo solo lemmon n///n) y por ultimo a minixa (Esta vez no es broma ni engaño¡aquí esta el capitulo que todos querian! Y ya veras que es lo que Chrno quiere hablar con Rosette b.b)
También gracias a todos los que leen el fic, aunque no dejen review y a todo el resto de lectores que todavía ni acababan de leer el otro y ya les traigo aquí mas tortura enferma que saco de mi cabeza .
-INFERNI E PARADISO-
Capitulo 017
"Lover's sin"
"Part II: Faith and charity"
(No soy muy dada a esto pero creo que este capitulo les doy una pequeña recomendación musical tipo soundtrack, así que si quieren acompañarlo con algo les recomiendo "carnival of rust" de Poets of the fall, "gravity of love" de enya o "deliver me" de Sarah Brightman; igual no me hagan caso y se los dejo a su gusto)
Rosette se quedo helada al escucharse ser nombrada "Magdalena" por Chrno. Pero tenía que calmarse, podría ser que todo fuese tan solo una equivocación.
Y con lentitud volteo a verlo.
-¿Por que me llamas así¿Acaso vas a empezar como Aion? Diablos, solo espero que no imites otras de sus malas mañas.
-No estoy jugando, Magdalena. Yo se lo que sucedió entre ustedes dos. Y ya es tiempo de que tu también dejes de jugar –dijo el demonio molesto mientras caminaba hacia ella y la tomaba por los hombros.
La chica vio el reflejo de sus ojos asustados en los de Chrno.
-¿Por qué me dices esto?
-Porque tienes que dejar de comportarte solo como Rosette Christopher.
-¡Pero yo soy Rosette Christopher!
-Lo eres... pero también eres Maria magdalena, y eso es algo que has estado negando... –dijo con mirada dura pero al final la relajo y la cambio por una con preocupación- ¿Por qué no me lo dijiste?
La cabeza de Rosette se sentía a estallar, no sabía que pensar y mucho menos que hacer. ¿Acaso eran ciertas las palabras de Chrno, y ella se estuvo negando así misma durante mucho tiempo?
Bajo la cabeza.
Si, si lo eran. Podía sentir una voz de cordura y prudencia que se lo decía.
-¿Por qué, Magdalena? –pregunto de nuevo Chrno, perdiendo un poco la paciencia.
-Porque... –"fui miserable en esa vida"- porque... –"me odiabas cuando nos conocimos"- porque... no quería preocuparte después de todo lo que ha sucedido... –mentira, hace mucho que el demonio pudo haberlo aceptado- porque...
Rosette levanto su mirada hacía los ojos de Chrno. Inflexibles y al mismo tiempo preocupados... y la chica tembló ante esto y se alejo de su agarre, empujándolo.
-¡Porque no quería que me vieras de esa forma!
Chrno se quedo estático ante la repentina reacción de la chica.
-Siempre me mirabas con odio, y después empezaste a verme como si fuera una muñeca de porcelana que se fuese a romper... ¡Y yo no quiero eso¡No quiero que me mires con lastima!
-Yo no...
-¡Claro que lo haces! No sentías amor por mi... solo pena.
-¡Eso no es verdad! –dijo tomándola del brazo- yo... realmente te ame.
-Pero amaste mas a Rosette Christopher ¿no es así?
Chrno relajo un poco su agarre sobre ella. ¿Qué debía hacer¿Qué debía decir¿Había realmente un modo adecuado de tomar esta situación?
-Los gestos de compañerismo, los abrazos de apoyo, las miradas de cariño... no te estoy pidiendo que me digas a quien amaste mas. Solo te pido comprensión... estoy tan vacía de esa vida, casi no tengo memoria de ella, solo algunos momentos en la orden y los últimos meses que pase con los pecadores...
Chrno también bajo la cabeza apenado, nunca había pensado realmente cuales eran los sentimientos de Magdalena a pesar de que si se los había preguntado...
-Yo solo fui un envase vació... que lo único que deseaba era ser llenado encontrar un poco de vida –dijo acariciando con su mano la fría mejilla del demonio.
-Pero...
-Ahora puedo verdaderamente entender la razón de nuestro encuentro en aquella tumba, cuando tenia doce años, y porque nunca te tuve miedo.
-A veces desearía que lo hubieses tenido –musito Chrno empezando a bajar la mano de la chica- y que nunca mas hubieses vuelto.
-A veces yo también lo deseo... cuando me hablas de esta forma, el saber que no me quieres en tu vida es muy doloroso... –declaro arrebatándole su mano y derramando una lagrima. Para después salir corriendo por uno de los túneles formados de roca sólida, escondidos en esa cueva subterránea.
-¡Espera, Rosette! –se oyó el grito apagado del demonio pero ya era muy tarde.
XIXIXIXIXIXIXIXIXIX
Sollozando todavía y después de divagar unas horas en la oscuridad, Rosette por fin dio con un hermoso claro, con un pequeña laguna cristalina donde se podían ver las rocas de fondo, un suelo de piedra liso y unas que otras raíces de árboles que dieron demasiado bajo hasta estas formaciones subterráneas. Y para resaltar todo, sobre ella había un hueco por donde se filtraba la luz de la luna envolviendo el lugar en un brillo azulado.
Era sorprendente que un lugar tan hermoso estuviese en un mundo tan horrible, un error seguramente. Justo como ella. Pensó mientras veía su reflejo en el lago, jugueteando con el pequeño dije que Chrno le había hecho, y dejo caer una amarga lagrima sobre la superficie del agua. ¿Por qué siempre las cosas tenían que ser de esa forma entre ellos dos?
-¡Rosette! –la voz de Chrno la llamo desde su espalda.
Y volteo para verlo sosteniendo sus rodilla y tomando un poco de aire.
-Eres rápida.
-¿Cómo diste conmigo? –pregunto con desgano.
-Por tu olor.
-¿Qué tienen todos los demonios con mi olor¡Ya dije que me bañe!
Chrno se sonrió de lado al verla actuando como antes. Pero también volvió a recuperar su postura severa.
-No debiste haber corrido así, es peligroso. De esto mismo hablaba cuando te dije que debías dejar de comportarte como una niña.
-¡Si no quieres que me comporte como una niña entonces deja de tratarme como tal!
-Yo no... –farfulló afligido.
-Tu siempre me tratas como a una chiquilla.¡Y mírame¡Soy una mujer! –le grito exasperada- y estoy enamorada –susurro derramando unas lagrimas.
-Magdalena...
-¡Deja de llamarme así! Ni siquiera... se quien soy... –confeso con las manos sobre sus llorosos ojos- ya no lo se mas... pero no quiero ser aquella chica que era tan solo un envase vacío...
-Tu nunca fuiste un envase vacío –la consoló Chrno abrazándola por los hombros.
-Si lo era. Nunca tuve nada, nunca fui nadie. Lo único que era solo mió, era aquel sueño acerca de ti... y mi amor. ¿No es extraño? –pregunto animándose un poco-Lo único constante en mi vida a sido mi amor hacia ti. Y yo quiero estar a tu lado por siempre.
-Tú eres lo único que quiero tener en mi vida –musito el demonio.
-Chrno... –susurro la chica.
-Pero ahora soy yo al que se le ha acabado el tiempo, y esto ya no tiene caso... un ser como yo desde el principio no debió ser merecedor de tanta felicidad, como la que me ha dado conocerte... y sin embargo, no he hecho mas que lastimarte.
-No digas eso, Chrno. Tú mereces toda la felicidad del mundo – y un poco sonrojada añadió- y yo quisiera compartirla y ser parte de ella.
-¿Estas segura de que es la verdadera razón? –inquirió el demonio.
-¿A que te refieres?
-Te conozco, Rosette. Mas que nadie, a veces me atrevo a pensar. Y se que desde que llegaste al cielo todos te ha prohibido el verme... no crees que viniendo hasta acá es en parte porque querías revelarte contra ellos... y no me mires así; porque se que también has venido porque tu nunca podías dejar a alguien abandonado y sufriendo... y menos a un amigo que...
-¡Chrno, tú cretino! Yo no quiero quedarme a tu lado para revelarme contra Dios, el infierno o Rael...quiero hacerlo porque te amo con todo mi ser –acepto Rosette liberando todo lo que tenia dentro de ella- lo hubiese hecho antes sino es porque fui tan estupida que no me di cuenta sino hasta el final de lo que sentía. ¡Que no te das cuenta que estoy haciendo esto porque no aguantaría el perderte!
-Pero, Rosette, ahora estamos muertos y...
-Esto podrá ser la muerte –le corto acariciando su mejilla- pero si aun en el dolor se puede encontrar una mínima replica a vida. Oh dios, te juro que le voy a sacar hasta la ultima gota. Y viviré al máximo. ¿Chrno, realmente me amas?
-Si –dijo seguro de sus palabras- Pero sabes que no es correcto.
-¿Para quién no es correcto¿Quién esta para negárnoslo?
Pregunto exasperada levantando su muñeca derecha mostrando su estigma por ahora cerrado pero que había derramado mucha sangre, ahora mostrándose seca sobre su brazo.
Chrno lo miro con una gran mezcla de sentimientos. Amor, dolor, rabia, celos... era verdad, el mundo, Dios o el destino mismo les negaba constantemente la oportunidad de estar juntos y ser felices. No importaba que tan humildes se comportaran o que tanto se arrodillasen frente a ellos, la respuesta siempre era una cubeta de agua helada en sus rostros.
Era como Aion había dicho... no importaba cuanto alzaran los rostros al cielo. Nadie respondía... pero entonces tampoco nadie negaba.
-Esta bien... ambos sabemos que nos amamos... ¿pero que esperas que consigamos con eso ahora?
-Bueno... –empezó a sonrojarse un poco, Rosette- hace algún tiempo me encontré a tu madre y...me dijo de una forma para que estuviésemos juntos y...
Abriendo los ojos en sorpresa Rosette también llego a otra maravillosa conclusión.
-¡Eso es!
-¿Qué? –pregunto extrañado el demonio bajando sus largas orejas.
-¡Esa es la única forma! Yo te entrego tu alma, tú me entregas la tuya. Y ya no tenemos nada que ver ni con Pandemonium ni con Dios. ¡Tu madre no podrá devorar un alma que no le pertenece! –hablo a toda rapidez la chica.
-¿De qué estas hablando?
Y Rosette cayó en la cuenta de que no había dicho la parte fundamental de este plan.
-Bueno... es un tipo de contrato...mas bien un voto... en el que tu me entregas tu alma por toda la eternidad y viceversa... y bueno... tenemos que... bueno... tu y yo... hacemos... el amor –dijo todo aquello cuchicheando entre dientes.
-No te he escuchado –replico Chrno.
-Bueno... que tu y yo... uhmm... ¡Agh! –grito por fin crispada- ¡Hacemos el amor¡Ok¡SEXO! -Grito como loca, y dándose cuenta de ello bajo la cabeza avergonzada, y la levanto un poco para ver la expresión de Chrno... la cual era ninguna, no había sonrojo ni emoción en su cara...
-Chr...
-Hace mucho frio aquí. Voy a buscar un poco de leña. Espero no te importe que vaya a buscar leña. No te dejare sola por mucho tiempo solo buscare leña. Quédate aquí mientras regreso –dijo a toda velocidad y se alejo sin esperar respuesta de la chica. Solo necesitaba unos segundos para pensar... y para enfriarse, definitivamente para eso mas que nada.
XIXIXIXIXIXIXIXIXIX
Ya habían pasado dos horas desde que Chrno se fue, regreso y se dio a la importante tarea de prender una fogata de forma manual.
Y Rosette solo miraba con preocupación la luz de la luna infernal... tono había olvidado que Pandemonium solo le había dado hasta la media noche de ese mismo día, y aunque le había dado un espacio a Chrno para pensarlo, ya era tiempo de ir exigiendo una respuesta.
-¿Y bien?
-¿Y bien, qué? –pregunto sin remover los ojos de la fogata que apenas había creado.
-Pues de lo que has pensado...
-¿Qué he pensado?
-¡Pues de hacer el amor idiota! –dijo golpeándolo en la cabeza con el puño cerrado. Pero el ni pareció sentirlo y en cambio volteo con preocupación a verla.
-Rosette…No puedo. Eres una santa… ni siquiera yo podría corromper a alguien tan puro.
-Chrno, por favor. Soy yo ¡Rosette! La chica que rayaba su Biblia, la que le puso bigotes a la estatua de una virgen, la que escribió "Chrno rulez" en la puerta trasera de la iglesia.
-Si todavía recuerdo esa –señaló Chrno apático, al recordar esa pequeña venganza de Rosette contra la hermana Kate, cuando esta lo llamo su mascota, lamentablemente las cosas se voltearon y la hermana creyó que el propio demonio lo había hecho, así que lo puso a lavar las tazas de los baños durante tres meses (obvio que no iba a delatar a Rosette)
-Si. Esa estuvo muy buena –apunto la chica limpiándose una lagrima que le salio después de reírse un poco de ese recuerdo- Pero ya, volviendo a nuestro asunto, Chrno, por favor debemos hacerlo.
-Rosette ¡No! –repitió enérgico por enésima vez Chrno- No estamos para bromas, si haces… haces… ¡Bueno, si hacemos "eso", encadenaras tú alma al infierno!¡Eso es lo único que conseguirás estando conmigo!
-No se si ya te has dado cuenta pero ya estoy en el infierno. Y ya desde antes te había dicho que no me importaba –le dijo irónica Rosette.
-Rosette –el demonio se llevo una mano al rostro con frustración- Ya te quite tu vida una vez. No pienso cometer el mismo error mas de dos veces.
-¿Y que piensas hacer al respecto?
-No se, podríamos hablar con ese tipo Rael, para que te proteja cuando yo pelee contra Aion y se asegure de llevarte al cielo, o algo, debe haber otra opción.
-No entiendo porque soy tan importante para Aion.
-Porque él quiere el poder que tienes. Y para conseguirlo el deseaba hacerte... bueno lo que me pides ahora.
-¿¿Qué?? –pregunto sorprendida- ¡Maldito degenerado hijo de puta¡Y yo que pensaba que solo por su habitual perversión se quiso propasar conmigo!
-Era eso o comerte... literalmente. Vez porque es tan peligroso el que te quedes aquí, además de que necesito acabar de una vez por todas mis asuntos con él. Mientras tanto debe haber otra opción que podamos tomar. Tal vez ese tipo Rael acceda a protegerte mientras peleo con Aion...
-Si Rael me encuentra me matara, prefiere verme muerta a con alguien mas. ¿Además prefieres que me vaya con el?
Chrno no creía que el ángel fuese a hacer eso después de la última platica que entablaron, pero por un momento se vino a su mente al tipo que se hacia llamar el "ángel guardián de Rosette" y también recordó la lasciva forma en que la abrazado la otra vez.
-Esta bien, Rael no es una opción. Pero hay que pensar en algo mas, no podemos…
-Chrno. No hay otra opción. Esto es lo único que tenemos.
Chrno bajo la cabeza y negó, pero sabia que Rosette tenia razón.
-¿Por qué siempre eliges la opción mas difícil?
-Porque nunca tenemos suficiente tiempo, Chrno. Y como no lo tenemos, no debemos desperdiciarlo dudando.
Rosette levanto una mano hacia la mejilla de Chrno, y lo acaricio.
-Aion, se ha vuelto muy poderoso. Pronto estos dos mundos se destruirán, y cuando no quede a donde escapar entonces Aion me encontrara. Después de tantos años su ambición es demasiado grande como para que la ignore ahora...
Chrno tomo la mano de la joven y beso su palma, al hacerlo vio los estigmas de nuevo, abiertos en carne viva, pero sin dejar salir sangre. ¿Por qué siempre ella tenía que sufrir tanto?
Un fuego de ira se desato en su estomago. ¿Acaso era ese el premio por la fidelidad y amor que Rosette le profesaba a Dios¿Su única recompensa era el dolor y sufrimiento?
Chrno bajo la cabeza, lleno de ira e indignación. Estaba harto de que todos usaran a Rosette. Y mirándola enfrente suyo, toda temblorosa y con lagrimas en los ojos, se dio cuenta de algo.
Que el no era nadie para negarle la felicidad. Si ella quería salvarlo, perderse en el infierno o manchar su alma, estaba bien. Porque aunque ella eligiera el camino del sufrimiento, él siempre estaría a su lado para protegerla. Era la misma resolución a la que había llegado tantos años atrás cuado hicieron su primer contrato. Esto era algo parecido... solo que mas importante.
-Esta bien.
-¿Qué? –pregunto la chica confusa.
-Lo haré... quiero decir que acepto que hagamos eso... –balbuceo Chrno, rojo como un tomate.
-¿Estas... estas hablando en serio? –pregunto sorprendida la chica, por la repentina aceptación del demonio.
Chrno asintió y tomo su mano, para mostrarle su muñeca, la cual acaricio con cariño.
-Quiero que de ahora en adelante, la única marca que quede sobre tu cuerpo sean mis besos.
Ahora fue Rosette la que se sonrojo.
-Que poeta... –murmuro.
El demonio de cabello morado sonrió mas ampliamente y la atrajo hacia el para besarla, tan solo duro pocos segundos fue corto pero lleno de dulzura.
-Yo... quiero ser tuyo... y que tu seas mía por completo... porque la realidad es que ya no puedo resistir el estar sin ti. Ya nunca podría. No me importa quien seas... si Magdalena o Rosette... pero quiero que seas mi única pareja... por toda la eternidad –le respondió, dejando atrás lo ultima que le quedaba de vergüenza y por fin aceptando el hecho que iba a suceder.
La chica se sonrió satisfecha.
-Hagámoslo antes de que me de un ataque de vergüenza y te empiece a golpear por decirme cosas tan alocadas.
El demonio sonrió y soltó a la chica de su abrazo; se desvistió de su capa para colocarla sobre el suelo al lado de la fogata.
Rosette parpadeo. El demonio aun tenia sus pantalones, pero aun así el verlo de esa forma la puso de muchos colores. Era la primera vez que iba a ver a un hombre desnudo en su vida… y bueno a Chrno. La chica no iba a mentir, el tan solo ver hasta su dorso destapado, mostrando su fuerte y musculoso pecho, hacia que la joven sintiera un gran calor en su cuerpo, pero todo el cuerpo... eran letras mayores. Aunque también mucha tristeza al ver las heridas que recibió por su culpa. Y ese brazo oscuro que deslizando su mala sangre por sus venas lo infectaba quitándole poco a poco su espíritu.
En verdad deseaba que esta loca teoría fuese a funcionar...
Ahora temblorosa por lo que iba a hacer llevo sus manos hacia el cinturón de él y... lo empezó a jalar de la forma mas torpe posible, ya que por los nervios no podía ni recordar como se desabrochaba...
-Rosette ¿¿Qué haces?? –pregunto con los ojos muy abiertos y tomándola de ambas manos.
-Te... tenemos que estar desnudos para hacer esto ¿En teoría, no?
-En teoría... –repitió él despacio- Pero se tiene que hacer de forma mas lenta... ¿Rosette, de verdad nunca haz hecho esto?
-¡Pu...pues claro que no¡Viví toda mi vida en un convento! Y nadie me contaba mucho al respecto de esto... todavía me acuerdo de la tontería de las abejitas que me dijiste...
-¿Qué querías que te dijera¡Si tenias doce años...! pero, yo me refería... ¿y en otras vidas? –pregunto dudando de si quería saber la respuesta.
Rosette bajo la cabeza...e intento recordar, pero nada se vino a su mente...
-Tengo la impresión de que siempre morí joven y virgen... –y farfullando para si añadió- y luego preguntan porque soy una amargada...
Chrno se sintió algo incomodo con su respuesta... el sería el primero... y el último, no estaba de sobra decir. Y entonces las horribles dudas volvieron a surgir... ¿Qué sucedería si ella se hartaba de él¿O si se daba cuenta que no era el indicado para pasar el resto de su existencia a su lado?
Y en medio de esos pensamientos no podía evitar recordar también, que la joven frente a él por muy mujer que se viese ahora, era una niña... ¡su niña! A la que había prometido ser su familia, tanto como un hermano... y definitivamente esto no sucedía entre hermanos... lo cual lo hacía sentir que había fallado...
Ella movió sus labios, rosas y pequeños, parece que dijo algo pero Chrno no la escucho, porque sin dar aviso ni advertencia unió sus labios helados a los de ella. Por primera vez beso a su amada Rosette Christopher. Ambos sentían como si por su cuerpo hubiese recibido una descarga eléctrica. El demonio la beso por impulso; porque ya no podía soportar que ella estuviese tan cerca y no tenerla, y porque necesitaba sentir y probar si realmente ella estaba lista para lo que le había pedido.
Separaron por un minuto sus labios para verse los rostros, y no había duda en el mirar de ambos. Estaban enamorados.
Él acerco un poco mas su rostro y empezó a cerrar sus ojos, anhelando un beso mas. Ella lo presintió al verlo acercarse, y tomando la situación se lanzo sobre el rodeándolo por los brazos. El beso ahora no fue tan simple, sino que apasionado y profundo. Nunca antes habían besado a Rosette de esa forma. Aion no contaba, por supuesto…
La chica sintió la lengua áspera de Chrno, moverse hacia su boca como pidiéndole permiso, y ella dejo que entrara. El beso se volvió tan salvaje que hasta Rosette intento lamer los colmillos de Chrno, lo cual erizo la nuca del demonio, pero por la poca experiencia de la chica, froto muy fuerte su lengua y se corto, dejando derramar a penas una gota de su dulce sangre dentro de la boca de su amado.
Este abrió los ojos de par en par al sentir aquella dulzura, y sus ojos dorados se llenaron de un fulgor rojo; así que temiendo hacerle daño a la chica la alejo rápidamente, por los hombros.
-Lo siento –se disculpo
-Esta bien, no duele. Fue mi culpa, supongo que soy un poco torpe. –también se disculpo Rosette, tal vez un poco mas roja que él por su error.
Chrno, se sintió mal ¿Qué pasaría si…¿Si el no lograba controlarse? No quería ni pensar en hacerle daño. El sexo es una experiencia que había vivido pocas veces en su vida. Lo había hecho simplemente porque no se podía ser un demonio sin haber hecho eso antes, sino uno se acarreaba una vida de burlas y señalamientos. Y mas el que había sido uno de los demonios mas fuertes que existieron en Pandemonium. Pero nunca lo hizo mas de una o dos veces, no es que no fuera hombre, pero no le atraía la idea de unirse de esa forma tan intima, por mucho placer que trajera, a mujeres ajenas y por las que no sentía nada. El siempre había sido reservado y solitario, y de todas formas su personalidad amable aunque el no estuviese totalmente conciente de ella, no le permitía comportarse de forma promiscua como sus compañeros. Pero ahora con Rosette era diferente, el la amaba, realmente. Y tal vez eso era lo que mas le asustaba.
-Rosette. ¿estas realmente segura que quieres hacer esto¿Qué sucedería si... un día te arrepintieses de este voto... de amarme? –le pregunto implorando por dentro que ella cambiara de decisión.
-Eso nunca pasara –dijo con determinación al ver la duda en los ojos de él- Y ahora como empezamos. ¿Se hace igual que en vida...? Porque estamos muertos, pero muchas cosas se sienten son muy reales –y se sonrojo un poco al recordar el beso de Chrno- ¿Esto también se sentirá real?
-No lo se. Esta también es la primera vez que me muero –dijo con sarcasmo el demonio. Y eso lo hizo sentir aun peor...
Chrno, aun quiso decir algo. Quiso intentar decirle que él no podía, que ella era su pequeña Rosette, su mejor amiga, su compañera de armas y hasta de juegos, su apoyo, su ángel. Quiso decirle que ella se merecía algo mejor que un asesino como él. Pero lamentablemente el calor que le producían los besos de Rosette alejaba cualquier pensamiento lógico. Excepto uno.
-¿Por qué me amas? –pregunto empezando a besar la piel de su cuello con lentitud al igual que los rubios cabellos que tenia sobre los hombros.
-Solo se que te amo. Con eso me basta –dijo cerrando los ojos y dejándose entregar a esa caricia de Chrno.
Ambos callaron. Si seguían hablando probablemente se acobardarían de todo el asunto.
Lentamente Chrno dejo de besarla y posando sus manos sobre sus hombros, bajo el fino vestido de fondo que traía. Fue tan fácil el deslizarlo sobre su delgado cuerpo hasta el piso, y el quedar arrodillado (literal y figuradamente) ante la belleza de ese cuerpo de mujer, todavía conservando sus bragas, pero sus pechos estaban desnudos ante él. Una vista mucho mayor que la que obtuvo en el lago.
Era la mujer mas hermosa que hubiese visto, bañada por la luz de la luna esa chica no mostraba mas un cuerpo de una jovencita de dieciséis sino el de una joven mujer de veinte. Y esa cascada de cabello dorado que tenia hasta la cintura no hacía mas que resaltar su esbelta figura.
-Vaya, vaya. Nunca me voy a dejar de sorprender de ver al "malvado" asesino de cien millones sonrojarse como un niño –jugó Rosette.
-Tú haces algo mas que sonrojarme –dijo en tono seductor el demonio. Y ahora fue el turno de sonrojarse para la chica.
Y mas cuando la tomo de la cadera y empezó a besarla lentamente, atrayéndola hacia el y arrodillándola, hasta que tuvo control de su cuello otra vez y se drogo con el aroma de su largo cabello.
-Chr... no...
-Ya que has decidido esto... esta vez necesito que confíes en mi enteramente...
-Si...
Chrno, beso el cuello de Rosette hasta llegar a su oreja que lamió por detrás con deleite. La chica gimió un poco ante el descubrimiento del placer que causaba el que su lengua recorriese su cuerpo. Esta iba ser la primera vez que seria tocada por un hombre en esa forma, y en que haría muchas cosas mas… a decir verdad. Irónico que estuviera muerta.
El demonio simplemente la tomo por la cintura y la recostó sobre el suelo tapizado con un poco de nieve, tierra y su capa. Pero a pesar del ambiente Rosette no sentía frío... era extraño, parecía como si el mismo cuerpo de Chrno produjese tanto calor que le servia como un abrigo. Y no dudando ante este pensamiento se abrazo mas a él buscando escapar del frío del ambiente.
El demonio siguió besando su cuello, al tiempo que sus manos recorrían libres sus piernas y muslos; hasta bajar hacia sus pechos los cuales beso con lentitud, primero se encargo de uno con sus besos y su lengua, mientras que el otro lo acariciaba y masajeaba con su otra mano, haciendo que la chica arqueara aun mas su espalda, soltando pequeños gimoteos que despertaron mas la excitación de Chrno, hasta hacerlo temblar, de una forma que nada tenía que ver con el frío.
-Rosette... si hago algo indebido... dímelo –dijo conteniéndose un segundo.
-Si, hay algo... –acepto sin abrir los ojos- te detuviste. ¡Tú sigue!
Sonriendo el joven de cabello violeta la obedeció y bajo sus besos por el abdomen liso de la chica hasta su vientre tembloroso.
Chrno volvió a subir su rostro hasta Rosette, y beso de nuevo su cuello y su cabello; siguiendo la línea de sus hombros tomo su brazo y empezó a subir sus labios por ellos hasta llegar a la palma de su mano. Ahí Rosette lo detuvo tomándolo de ambos lados de su cabeza y acercándolo a sus labios, para que ahora ella fuera la que lo besara de forma abrasadora. Despertando dentro de sus estómagos un mundo de mariposas aleteando con violencia.
Después separándose de aquel contacto, Rosette fue la que decidió hacer sentir a Chrno como lo amaba... así que lo obligo a recostarse y colocándose sobre él bajo sus labios hasta su fuerte y duro dorso y pecho... los cuales beso y mordió por igual. Aunque Chrno tampoco se quedo impasivo y con sus pesadas manos acaricio la espalda blanca de Rosette.
Se besaron, recorriendo cada centímetro, sus cuellos, sus hombros, su piel… Rosette, incluso beso desesperada el cuello de Chrno hasta sus largas orejas, y terminando en sus prominentes cuernos hechos de hueso puro.
Recorrieron sus cuerpos hasta que los labios de ambos se supieron de memoria la anatomía del otro. Con pudor, con pena, con deseo. Se dijeron sin palabras miles de poesías de amor, escritas sobre la piel del otro.
Hasta que llego el momento tan temido y tan esperado. Sabían que tenia que llegar, tampoco debían de perder tiempo. Simplemente que sin saberlo quisieron expresarse cuanto se amaban antes.
Chrno deslizo su mano hasta las caderas de la chica, y después como una serpiente se recorrió hasta su pierna y termino por colocarse en su muslo hasta llegar a un punto fijo que hizo soltar un grito ahogado de la chica.
Era el momento para ambos...
El demonio bajo con lentitud las bragas de su amada y cuando hubo terminado no titubeo en separar un poco sus piernas, para acomodarse entre ellas con un cierto temblor. Ambos se miraron unos segundos antes de hacer nada. Los dos estaban sudados y respiraban agitados. El viento soplo frío, pero pareció que hizo que ambos estuvieran mas concientes de lo agitado que estaba su interior.
Y ya decidiéndose por fin, el demonio se levantó un poco su posición contra la chica... para quitarse sus pantalones y sus botas. Y se volvió a situar sobre ella... uniendo por fin el contacto intimo entre ellos, pero no hizo nada. Solo se quedo en blanco mientras esperaba su aceptación...
Rosette lo miro unos segundos... y en escasos momentos de cordura no pudo evitar pensar en lo guapo que era... con su cabello violeta y enmarañado, sus ojos dorados y que solo le dedicaban una mirada entrecerrada y enamorada, los músculos de sus brazos y abdomen fuertes y tensos para lo que viniese y sus alas negras abiertas sobre él, como un manto que poco a poco se llenaba de nieve. Rosette se sonrió ante la imagen, que la hacia sentir tan segura y protegida, con un deseo en su interior de que nunca la abandonara. Ella le sonrió tiernamente, aceptando, y él también se la devolvió agradeciendo.
Y por fin dejo caer su peso sobre el cuerpo de la chica, justo en el lugar indicado, mientras que bajaba su cabeza para besarla con amor y entrelazar sus dedos con los de ella, para manifestarle su apoyo. Los primero empujones fueron lentos y delicados, casi como besos sobre esa área tan sensible de su amada. Ella gimió un poco, haciendo que el se estremeciera.
-Te amo… -le oyó susurrar.
Y empezó a hundirse con mas fuerza dentro de ella, haciéndola gritar su nombre al principio con un poco de dolor pero después no hubo equivoco de la lujuria en su voz. Ninguno de los dos esperaba sentirse de esa forma, cada uno de los nervios de ambos viéndose afectado por el tacto del otro. Todo tan real… todo tan físico… todo tan vivo.
-¡chrno…! Nnn… Ah...
Grito cuando el empezó a empujarse con mas rapidez dentro de espacios que Rosette nunca había utilizado. El abdomen de Chrno plagado de músculos tensos subía y bajaba sobre el plano de Rosette, llenándose con cada contacto del sudor del otro. El demonio jadeante solo podía sentir el placer que recorría cada legión de ese cuerpo. Aun así llego a pensar, que no podía creer la situación en la que estaba, delirándose de esa forma dentro de su amada, simplemente él nunca pudo creerse dentro de esa situación.
Chrno seguía sobre ella con su cuerpo jadeando y moviéndose compulsivamente, mientras que la chica de cabellos largos y rubios, como única almohada debajo de su piel desnuda, solo podía aferrar sus uñas a la espalda de Chrno, recorriendo también el contorno de sus brazos y sus omoplatos; y en un intento de contener sus gritos desesperados mordió la piel al lado del cuello de Chrno. Hasta que sin darse cuenta lo hizo sangrar. En vez de disgustarse, él se sonrió pensando que tal vez la chica tenía más de demonio que de santa como había dicho.
Conteniendo un poco sus deseos el demonio se detuvo un segundo, al darse cuenta de lo injusto que era al estar empujando de esa forma a la chica contra el suelo. Así que desentrelazando sus manos, las bajo hasta la cintura de ella, y sin separarse logro que ambos rodaran para que ella quedase sobre él.
Rosette un poco sorprendida por el movimiento se quedo en blanco, hasta que su amante la tomo de la cadera y la coloco de forma que estuviese sentada sobre él. Y sin soltar su cadera la empezó a mover de arriba hacia abajo siguiendo un ritmo de regodeo que en pocos segundos los volvía a hacer jadear.
Chrno no podía negar que placer mas grande que el poseer a esta chica tan hermosa nunca había sentido. Con su cuerpo esbelto y hermoso siendo enmarcad por la contraluz de la luna, con sus pechos, caderas y cintura moviéndose al mismo compás de su deseo. Y con ese amor tan impropio de la personalidad de Rosette, pero al mismo tiempo tan sincero; Chrno supo que nunca podría dejar ir a esta chica. Muchas veces el mismo había repetido que ella se merecía algo mejor, pero ahora le era insoportable la idea de que alguien que no fuera el la poseyera, y mitigando aquel pensamiento solo podía embestirla con mas fuerza y rapidez.
Ambos seguían en medio de esa danza, hasta que por fin sintieron… el placer por el que habían hecho esto desde el principio... uno mucho más grande que nada de lo que hubiesen sentido en vida... el tocar el alma del otro.
Y en unos segundos de gloria, sus mentes tan unidas como sus cuerpos podían sentir las emociones que el otro manifestaba: el placer por ahora, pero mas atrás por ejemplo, Rosette podía apreciar el dolor de Chrno, su vergüenza, su sufrimiento, cada una de las emociones que le embargaron en lo cincuenta años que paso solo en esa tumba, en los cuatro que a su lado le brindo fidelidad y en los últimos años que vivió en el infierno... Tales sentimientos despertaron en la chica tanta tristeza, que solo pudo atinar que intentar transmitirle todo el amor que sentía por él.
Sentimientos tan puros que hicieron que Chrno se volviese a sentir culpable de lo que le hacia a la chica, pero también sentía como ella le decía que estaba bien y estaba conciente de que ahora no podía parar.
Y por fin se percataron en aquél momento que estaban muertos cuando se dieron cuenta que no solo esos "cuerpos" que realmente nunca habían tenido hacían el amor sino sus mentes, espíritus y almas también lo hacían.
En poco tiempo esto se dejo de convertir en un acto sexual, sino en un acercamiento totalmente intimo entre el alma de ambos. Dejaron de tener solo sexo y empezaron a hacer el amor de verdad. Y por fin en ese momento estuvieron completamente concientes de que estaban muertos porque tantos sentimientos se mezclaron que hubo un momento en que ninguno de los dos pudo saber quien era quien, en ese momento tan único.
Pero pronto vivieron a la realidad cuando sintieron en la parte donde se unían como empezaba a vibrar anunciándoles que pronto llegaría a su punto cúspide.
Por eso el demonio de cabellos violetas la tomo de la cintura y con un cierto de brusquedad lujuriosa la volvió a colocar debajo de él para continuar con su trabajo.
Él siguió adentrándose dentro de la chica mientras ella gritaba de placer en su oído, hasta que sintió que saldría ya todo lo que tenia adentro. Y tal como predijo dio unos dos últimos empujones con fuerza hasta allanar por última vez a la chica, tomando el rostro de la chica entre sus largas zarpas para proporcionarle un beso ardiente y febril, mientras liberaba su semilla calida debajo de la piel de la chica.
Después se dejo caer al lado de su amada y escondió su rostro en medio del cuello y el hombro de ella, como un niño.
Y por fin recobrando su cordura se dio cuenta de lo que había hecho... la había tomado para él solo, por toda la eternidad... y no podía evitar sentirse sucio al recordar que el era un demonio y ella una pobre niña...
-Perdóname… -musito de repente- nunca debimos…
-Cállate –dijo la chica terminante mientras besaba su cabeza, todavía aturdida por las palpitaciones en la piel en donde se unía con Chrno- ¿Es que acaso no sentiste lo natural que fue todo eso? Fue como si desde siempre hubiésemos estado destinados a hacerlo. Y nuestra unión fue... bueno aparte de buena... se sintió como si solo en ese momento estuviésemos completos.
El demonio acepto en silencio con la cabeza.
-¿Destinados, eh? –consintio sonriendo y relajándose un poco.
-Si. Es que cuando estábamos juntos de esa forma... no pude evitar pensar... que... tal vez mucho tiempo atrás...–empezó a manifestar aquel pensamiento ahora ella apenada escondiendo su rostro en el cuello de él- antes de que cualquiera de los dos naciera... nuestras almas fueron una... me gustaría pensar que por eso yo siempre viví esperando tu llegada...
- ...y yo buscando salir de pandemonium para encontrarte... –derivó Chrno con cariño.
-Si –acepto la chica sonrojada- por eso nunca, pero nunca, me arrepentiré de lo que hemos hecho ahora... yo quiero estar contigo por siempre...
-Yo también. Para una criatura que ha vivido tanto tiempo en la oscuridad no sabes lo maravilloso y cálido que significa escuchar esas palabras –dijo el demonio de ojos dorados, mientras levantaba su cabeza para ver los de Rosette, mas azules que el cielo extenso.
Ella le sonrió, y coloco detrás de su oreja puntiaguda unos flequillos de su largo cabello violeta. Y desvio su mirada hacia su brazo, todavía negro, pero todo su pecho y gran parte de su hombro se encontraban libres de aquel virus.
-¡Mira, Chrno¡Parece que funciono! –señalo con emoción.
El demonio miro sorprendido su costado, y con los ojos bien abiertos farfullo.
-Vaya, parece que si...
La chica se abrazo a su cuello y con aun mayor emoción, beso su mejilla.
-Gracias, Rosette –le dijo el demonio correspondiendo a sus besos, y en verdad agradecido con esa chica que con su sola presencia le salva y le da sentido día a día la vida... o la muerte.
-No seas tonto. No se le dice gracias a alguien que te ama. Y yo te amo tanto que podría morir mil veces por ti –le dijo con una sonrisa tierna cuando por fin lo dejo de besar- pero si te encuentro de callejero con otra mujer te mato, además que no quiero volver a escuchar nada de tus antiguos amoríos. Tú eres mió, por toooooooda la eternidad, eh, así que recuérdalo bien –le amenazo dándole un puñetazo juguetón en el hombro.
Chrno rió divertido de que Rosette, ni siquiera en momentos como estos dejaría de ser ella, y extendió sus alas sobre el tembloroso cuerpo de la chica, como una manta, para protegerla de los copos lentos que caían
-Tú también eres mía –le recordó acariciando su mejilla con sus dedos, y dedicándole una sonrisa encantadora.
Y sonriendo ambos, perdiéndose en los ojos del otro, por fin se dejaron caer en un ensueño hermoso... imaginando que este lugar era un cielo mismo y lo que habían acabado de cometer era el pecado más hermoso del mundo...
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(NA. Aquí les recomiendo qe si tienen la oportunidad escuchen una pequeña estrofa de "para Elisa" de Bethoven. Linda e inocente melodía... esas son las que quedan mejor en momentos sobrecogedores)
A miles de kilómetros de ahí y al mismo tiempo ni siquiera a un centímetro de longitud, la pesada puerta de mármol y roca volcánica negra que conducía a la cámara del juicio de la Reina de todos los infiernos, se abría, y por ella entraba con lentitud pero con seguridad, un demonio con uno de los mas altos rangos de Duque. Deffau.
Camino unos cuantos metros y después bajo las escaleras para quedarse parado al pie de ellas, de donde vio a su madre danzar siniestramente en círculos en medio de la cámara.
-Hoy hace una hermosa noche –declaro sin dejar de cabriolear- ¿Puedes sentirlo en el aire? El aroma de la lujuria, adornado con ese dulce condimento irreal que los humanos laman amor.
-Para los humanos parece ser real...
La reina rió un poco.
-Y sin embargo, es una mentira.
La mujer albina por sin se detuvo a unos metros atrás de su trono donde un enorme altar de velas sostenidas en el aire se mostraba.
-Pero la libertad... esa es la única realidad que se debe de buscar.
Y vio con deleite como una vela empezaba a formarse de la nada hasta prenderse sola.
-Bienvenida al infierno... Rosette Christopher –leyó, en unas letras rojas que habían aparecido escritas en la vela, con una gran y maligna sonrisa.
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La verdad el capitulo anterior pensaba subir el lemmon, pero por cuestiones de ya-le-tengo-que-bajar-son-muchas-hojas y aparte para pulirlo bien, preferí esperar otro capitulo mas, pero como dicen por ahí (no se quien) lo prometido es deuda y aquí esta n.n
Y ¿Qué les pareció? ¿Cómo estuvo el lemmon¿Sencillo¿Romántico o cursi¿O tal vez le falto más? Bueno, de todas formas es un tópico que todavía me da vergüenza discutir, y solo me resta esperar que les haya gustado un poco y que no piensen que soy una total pervertida n///n
¡Pero por Dios, soy una total pervertida!
Ni el cielo e puede ayudar x.x
Pero ya no me va a quedar mucho tiempo de eso, porque... chachachachachaaaan ¡el fic se acaba! Cuatro capítulos mas de vida y este proyecto por fin llegara a su fin, junto con las desventuras sobrenaturales de los enamorados.
Mientras tanto si les gusta disfruten lo que queda y si no, entonces hagan fiesta porque ya se acaba
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Capitulo 18
"Atonement"
Un pecado por amor sigue siendo pecado, y a pesar de ser una mutua decisión de ambos, el infierno no dudara en hacer caer su ira sobre ellos.
Pandemonium por fin muestra su verdadera cara y motivos, logrando colocar a Chrno y a Rosette en una situación contra la pared.
¿Cómo podrán salir de esta si desde siempre han estado bailando en las manos del mal?
Nos vemos, ya saben que probablemente en tres semanas x.X
Así que desde antes agradezco a todos los que dejen review y a los que no también, solo por saber que leen el fic ya me siento complacida con eso.
