¡Hola!
Primero antes que nada espero se hayan pasado una muy feliz navidad y se pasen un aun mejor año nuevo (ya saben, lo de cajon n.n)
Me siento terrible otra vez los deje colgados esperando la actualización, de verdad creí que podría hacerlo semanalmente, pero la verdad es que la "semanita" pasada me tomo por completa sorpresa y no tuve oportunidad ni de pasarme por fanfiction x.x
Lo seguro es que a las dos semanas actualizó, pero veré que puedo hacer para la siguiente traerles un capitulo más (¿se nota que quiero acabar ya el fic? jajaXD es broma) Igualmente no prometo nada en concreto.
Agradecimientos a:
Setsuna17 (gracias por tu fidelidad en cada entrega n.n) Azca (pienso igual que tu, aunque ya dije por el fic, bueno por ahí dice que todo lo que inicia tiene un final; tal vez eso no sea tan malo) Minixa (en verdad me alegra que te haya gustado la tecnica del capitulo anterior n.n, me siento muy mal por hacer que esperases el doble para leer la historia T.T) BlackIceAlchemist.56 (X.X soy una ¡·$/&· aun cuando no llegases a leer todas los capítulos por semana me hace sentir mal el hecho de no haber cumplido con ello –se me cae la cara de vergüenza-) GeminiSaga (a pesar de tanto que me lo repetiste, de igual forma no pude continuarlo antes. Dios me siento terrible haciéndolos esperar tanto entre capitulo y capitulo x.x) Oriana-dono (si de algo puedes estar segura en este fic, es que no voy a separarlos; no importa lo que leas en siguientes capítulos, estate bien segura que habrá final feliz) Kassandra Caldina (definitivamente puedes estar segura que d aquella noche de pasión habrá consecuencias, terribles consecuencias. ¡la maldad de Pandemonium no tiene limites y no duda en usar los métodos necesario para cumplir sus metas x.x ódiala con odio jarocho) y k-chan (¡Amiga! Me alegra que te guste –o disguste- tanto la reina del infierno, x.x, la razón por la que nadie ayuda es revelada en parte en este capitulo y en otra en los posteriores. Y sobre Edward ¬ pues para mi que el y Chrno se debieron dar algunos consejos en un raro encentro en el inframundo ¡porque son iguales para hacer babosadas por amor .)
Por fin les dejo el capitulo, y los acabo de molestar.
-INFERNI E PARADISO-
Capitulo 19
"Punishment"
Los ojos de Chrno se hicieron dos pequeñas rendijas de terror. Pues lo que vio fue el infierno.
Tal y como lo habían descrito en las sagradas escrituras, y tal como los humanos tanto le habían temido, ante sus pupilas doradas se mostraba un infierno hecho de llamas y cuerpos calcinados desperdigados en su interior; lapidas y cruces, que irónicamente, se erguían delimitando los dominios de la oscuridad. Y del piso de firme roca que había formado parte de la cueva, único testigo silencioso de su pecado cometido, ahora solo quedaban dos peñascos, rígidos como colinas, que a duras penas se convertían en un soporte para ellos dos.
Con el rostro descompuesto en desesperación, el demonio en lo único que pudo pensar fue en ir con premura hacía la chica rubia que le extendía su brazo. Pero al momento que sus alas se batieron y sus pies despegaron el suelo, cadenas de hiero sólido rompieron la roca debajo de sus pies y lo aprisionaron de forma opresiva sin dejarle lugar para escape. Con la cara pegada al suelo levanto sus ojos irradiando odio, pero atrapado como estaba solo pudo sisear el nombre de lo que era mas importante en el mundo para él.
-Rosette...
Ella por su parte, se dejo caer con pesadez y sin fuerzas para seguir gritando, anudado a ello el hecho de que el increíble y tétrico espectáculo que presenciaba la dejaba sin palabras.
-¿Qué es todo esto? –mascullo inaudiblemente para si misma.
Pero aun a pesar del tronar de las llamas, al otro lado fue totalmente capaz de oírla la "mujer" de alas inmensas y negra.
-Espero que esto sea más de tu agrado –habló con voz fría y neutra- Un infierno mucho más predecible, y si quieres mi opinión, más melodramático. Pero supongo que con la forma que en la iglesia te han lavado la cabeza no tendrás motivo para no sentirte cómoda aquí... al fin y al cabo, tu te quedaras aquí para siempre. Es imperante que te sientas cómoda.
Todavía sin estar repuesta de la sorpresa, Rosette se volteo con lentitud hacía la mujer.
-¿Co... mo has hecho esto?
--¡Por amor a los infiernos! Aun a pesar de que tienes la escencia de Magdalena contigo, sigues siendo tan estupidamente inocente como una moja en Sodoma y Gomorra... o en las Vegas para el caso.
-¿Qué quieres decir?
-Que tu desde el principio sabias de las particularidades del infierno... y lo que es, no es mas que un sueño. Un seño alimentado por el corazón negro de los humano, pero que a final de cuentas ha tenido que ser soñado por alguien más. Y quien mas con el poder si no era yo.
Rosette aun tenia el rostro con la perplejidad cruzando por el, lo cual hizo sonreír divertida aun mas a Pandemonium.
-La verdad es que el infierno soy yo. Cada roca que vez, cada mota de polvo que se cruza, cada copo de nieve que cae. Todos son unos y el mismo. Mi deseo de ser. Y con el, hasta este momento lo mantuve controlado para que te sintieras segura. En lo que cabía claro esta.
"Intente hacer un infierno por el cal te fuese sencillo transitar. Claro que no podía hacer evidente las facilidades que te daba, así que te deje algunos obstáculos, no demasiado difíciles, pero si lo suficiente como para no despertar sospechas en tu ser. Aunque debo de decir que con todo y huecos en algunas partes de mi plan, has sido en verdad crédula hasta lo ridículo.
-¿Por qué...? –empezó Rosette sin voz e intentando asimilar las palabras- ¿por qué has hecho esto?
-¿"Por qué"? –pregunto con burla- ¿Todavía no lo adivinas? –rio entre dientes- Claro ¿qué problema hay en que te lo cuente? –se cuestiono mas a si misma que a Rosette.
-La razón es que ya estaba harta. Desde tiempos tan remotos que no te puedes dar una idea, he vivido aprisionada aquí. Fuimos obligados a incitarnos frente a una raza inferior... humanos. Animales, bestias impuras que quieren convertirse en pobres imitaciones de los ángeles. Y llenos de imperfecciones como son, he llegado a amarlos... cada pecado, cada equivocación no ha sido más que un vago intento para liberarse del ser mezquino que nos ha aprisionado en un universo lleno de reglas insulsas. Y con los siglos he visto con dolor como el precio por esa infracción ha ido aumentando. El infierno reboza de sobrepoblación ¿quieres escuchar el lamento de quienes han presenciado las terribles guerras que desolaron el mundo, o de aquellos que simplemente vieron el verdadero color del mundo¿Quieres preguntarles lo que hacia el Dios piadoso al que te obligaron a inclinarte desde la niñez? Yo te lo diré: nada.
"Todo tiene su paciencia, incluso yo. Pero el tiempo se ha acabado. ¡Ay Rosette Christopher¡Maria Magdalena1 No sabes cuanto he esperado tu llegada.
-¿Qué es lo que quieres de mi? –pregunto confusa.
-¡Rosette, ni la escuches! –bramo Chrno desde el otro lado.
-¡Calla, Chrno¿Para que hacerla esperar si tanta duda tiene? Inclusive mis palabras también te pueden convenir a ti –replico con una mano en alto hacia el demonio de cabellos violetas. Y Rosette por un segundo pudo jurar ver tensarse las cadenas en torno a Chrno, logrando que emitiera un gemido ahogado.
-.la humanidad ha caído, una y otra vez –comento Pandemoium dirigiéndose a la chica y bajando su mano- y mas sin embargo, siempre ha sido perdonada. Esa es la razón de los apóstoles. Llaves, sellos humanos que pueden abrir las puertas del cielo. Que con una palabra de aliento pueden llevar a la salvación a un pecador. Y que con su martirio salvaguardan la paz de otros. Son el símbolo del pacto de redención entre la humanidad y Dios.
"Yo no quiero redención. Quiero libertad. No solo para mí, sino también para esas pobres criaturas atosigadas por los limites a su naturaleza. Y tú, santa, la cual es la representación del poder de los siete apóstoles –se detuvo un segundo y meneo la cabeza- no... que supera el poder de los siete apóstoles; serás la llave definitiva que abrirá las puertas hacia un nuevo orden.
Pandemonium cerró los ojos oscuros y sonrió de forma tranquila, casi angelical. Un total contraste con Rosette quien apretaba los dientes llena de furia, lista para explotar que en cualquier momento.
-¿Y como quieres qué haga eso? –pregunto entre dientes.
-Es lo mismo que yo me pregunte hace tantos milenios –dijo abriendo lentamente sus ojos dorados, ahora viéndose de envueltos de un naranja iluminado por las llamas- ¿Cómo conseguir que un santo llegase al infierno? Aun cuando su camino estuviese lleno de sombra, la propia naturaleza de su existencia, las virtudes mismas que poseía: justicia, esperanza, caridad, fe, templanza, prudencia y fortaleza. Sombras y esencias de su ser, entornando aun mas la mayor de todas las cualidades que un santo podía tener: amor. La respuesta vino con la incógnita. Aquella alma pura debía de caer opreso de la mano de la única virtud que tenía implícita la marca del pecado. El resto fue fácil...
Rosette tenia sus blancas manos hechas un par de pequeños puños sobre la roca caliente y áspera, y con un ligero temblor que contenía la furia habló.
-No te creo... no había forma de que tu supieses nada acerca de mis sentimientos –alego airada.
-¿En serio crees eso? –pregunto levantando una ceja. Rosette dudo- Ja ja ja Probablemente tienes razón, "yo solo veo eventos no corazones"; sin embargo, los humanos son bastante predecibles. Necesitaba que sintieras un amor tan fuerte que te fuese imposible ignorarlo. La elección del alma que te traería a la perdición fue menos sencilla. ¿Violencia o incondicionalidad¿Qué te acercaría más al infierno? Igualmente no deje nada al azar y atraje al infierno el alma de un ser que sin importar en que vida te encontrases él estaría a tu lado. Y así es como Chrno vino a este mundo.
-¿De qué estas hablando? –pregunto suspicaz Rosette, sin saber si creerle o no- Chrno y yo no estábamos predestinados a encontrarnos, él es un demonio, y yo una humana. No es como si pudiésemos llegar a ser...
- ¿...almas gemelas? –Pandemoium se encogió de hombros- Quien sabe. Ya te lo dije, yo solo veo eventos no corazones. Sabía que ambos estaban predestinados a encontrarse.
-¿Quieres decir que Chrno tenía un alma humana? –Rosette pregunto empezando a sentirse mareada.
-Humana, animal, angelical, demoníaca... ¿Quién les pone la etiqueta? Toda criatura viva que tiene un alma proviene de la misma fuente. No hay distinción, solo destino.
Pero de igual forma no deje nada al azar, por eso es que también cree a Aion –y por un segundo se quedo callada observando la expresión de Rosette, quien la veía de forma tan inquisitiva que era fácil leer su rostro "¿y Aion que demonios tiene que ver?"- Aion fue solo otro peón al que moví como más me complazco. Aun cuando era mi "plan B" siempre fue una apuesta fuerte. ¿Qué te traería a mi primero¿La necesidad de salvar a tu amado¿O la de proteger a todos tus seres queridos que caerían ante la avaricia de Aion? La respuesta la deje a tu criterio.
-¡Estas mintiendo Pandemoim! –rugió Chrno desde el otro extremo- ¡Rosette no dejes que te enrede!
-¿De verdad son las cosas así, Chrno? –y en meno de un pestañeo se encontró a tan solo dos metros de distancia frente a él-¿De verdad creyeron tu y tus hermanos me podrían haber matado? Por favor no me hagas reír. Soy la oscuridad que reside en los corazones de cada uno de los seres que respiran en la tierra. Soy el principio y el fin. Ustedes simples copias mías, nunca hubiesen tenido ninguna oportunidad contra mí si yo no los hubiese dejado.
-¿Te dejaste ser asesinada por tus propios hijos? –pregunto sin podérselo creer Rosette.
-El fin justifica los medios, nunca lo olvides María Magdalena. Veras Dios y yo tenemos este "pacto" o contrato, como lo quieras llamar, aunque creo que el mejor nombre es "juego". Cielo e infierno no arremeten el no contra el otro, para o perderse en una batalla eterna entre inmortales; pero, todo seria un juego muy aburrido si no hubiese un premio. Y ahí en medio esta la humanidad. El juego se llama "tentación" y la humanidad no son más que un montón de peones en un juego de ajedrez. La verdadera razón de este infierno... esta "prisión", es para que el cielo se vea glorioso en comparación, y las cosas son iguales para los demonios. Yo no necesito hijos, lo que necesito es poder.
A mi no importa lo que le pase a mis "hijos"; los demonios en si ya son una especie en extinción. Y pronto tomaré las apuestas y dejaré atrás todo lo innecesario.
Durante milenios mantuve la cabeza baja frente al cielo, creando una fachada de indiferencia y me volví… hum… ¿Cómo dijiste una vez? –pregunto inclinándose un poco a Chrno- A si "el bufón de Dios". Pero solo fue una fachada para esconderme tras el escenario dejando que los actores principales hicieran su parte. Veras en este contrato que tenemos, explícitamente yo no puedo hacer nada contra la humanidad, y así mi existencia es soportada. Pero es en esa cláusula donde tu y tu hermano entran, Chrno –comento ahora dirigiéndose solo hacía el demonio de ojos dorados que le dedicaba una gélida mirada de odio- Todavía me sorprende los rápido que Aion se dejo dominar por su ego lo suficiente como para desafiarme de forma tan descarada, y que tú lo siguieses con tanta vehemencia. Pero no me malinterpretes, ambos tienen sus cualidades. Aion, inteligente, astuto, un líder nato, pero tan necesitado de verdadero poder que no se ha dado cuenta de sus desaciertos. Y por otro lado tú: gentil, leal, poderoso… pero apacible. ¿Cuál de los dos podría tomar el poder de la doncella que custodia la grandeza de Dios dentro de si? La respuesta ahora es lógica, y si me permites decirlo tú siempre fuiste mi favorito. Nunca creí que Aion lo llegase a lograr.
Aion pudo intentar arrebatarle el poder a la doncella, pero no hubiera servido de nada, sino era dado voluntariamente. Era necesario un libre albedrío para ello. Y en ese ámbito tú eras el indicado. Aion aunque hubiese intentado seducir a la santa con su sueño de libertad, ella no habría cedido, porque su corazón ya era tuyo.
No te sientas mal, ni tampoco la culpes a ella por lo que paso. Así era como las cosas debían de ser. Como ya lo dije, ustedes estaban destinados a hacer esto. Aunque nunca lo supieran ambos lo estaban. Porque desde el primer momento en que la viste ella era tuya. Ambos solo se dejaron llevar por sus instintos, sus almas vibraban la una por la otra llamándose entre si. Ni siquiera Dios los puede culpar de eso.
-Estas loca –comento con los dientes apretados la rubia- ¿Entonces lo que has hecho es, fingir todos estos milenios estar de acuerdo con Dios, para obligar a tus hijos a rebelarse contra mi y así ser libres y seducirme para venir al infierno¿...Por qué a mi¿Por qué de entre todas las santas me elegiste a mi?
-Porque eras perfecta para ello. Como Magdalena tenías tu amor incondicional. Pero como Rosette conservaste tu entereza, y esa extraña forma de pensar que se inclinaba hacía una justicia violenta. Dos vidas diferentes, para dos hijos diferentes. Y aun así te inclinaste por Chrno, en ambas. Pero a final de cuentas tu misma te decidiste tu destino. "Cuando el reino de las tinieblas se cubra de luz; cuando el reino de los cielos se llene de nubes negras; y cuando los siete pecados se unan con las siete virtudes, entonces la octava virtud nacerá de nuevo...y un nuevo destino con ella" -rezo con displicencia la antigua visión de Magdalena- La única predicción en el libro de "las revelaciones de Maria Magdalena" que nunca se llego a cumplir. No al menos en el mundo humano; pero no te debería de sorprender todo este asunto. Siendo que lo esperabas de antemano.
¡Claro, que buen plan! Todo sin ensuciarte las manos y sin quebrantar el tratado –Pandemoium se encogió de hombros complacida, lo cual solo aumento más la furia de Rosette- Solo estas olvidando un pequeño detalle ¡Prefiero dejar de existir antes de ayudarte en lo que pretendes!
-Te sorprenderías de saber que no he omitido ningún detalle –comento cerrando los ojos y sonriendo, al tiempo que con un movimiento de su mano torcía mentalmente el brazo negro de Chrno, quien emitió un rugido apagado dentro de su boca.
-¡Chrno! –grito desgarrada, casi sintiendo ella el mismo dolor, al oír el crujido apagada del huso del brazo del demonio al desprenderse.
-Mi hijo y yo teníamos un arreglo. Me dio lo poco que le quedaba de su alma perdida, a cambio de obtener el poder suficiente para salvarte. Y lo hizo.
-¡Eso no es verdad¡Él es mió!
-Probablemente en corazón, y su esencia siempre estará ligada a ti. Pero su cuerpo astral me pertenece...
-...Ella no cederá... –prometió Chrno, jadeante, desde el suelo- no importa lo que me hagas... ella no se dejará manipular por ti...
-¿Así lo crees? –pregunto encarnando una ceja e inclinándose hacía su hijo- Es bueno saber, que este trato va en ambos extremos.
El chasquido de sus dedos por alguna razón sonó más fuerte que el trepidante sonido de las llamas y los lamentos, pero no suficientemente nítido como el sonido de los gritos de Rosette al ser prendida en llamas infernales.
Chrno se quedo con el grito en la garganta, y con la garganta seca.
-No... no, ella no... ¡NO! –alcanzo su voz al fin- ¡SUELTALA AHORA!
-¿Me lo vas a ordenar? –pregunto divertida la reina alejándose del cuerpo del demonio, que con desesperación frenética se debatía en contra de las cadenas que lo apresaban para seguir el impulso de volar hasta la chica- Cuando tú hiciste el trato conmigo, tan solo fue tu ser el que condenaste. Pero al hacer el voto con ella, has condenado a una eternidad en la oscuridad a la suya.
-¡TE LO IMPLORO¡DETENTE! –su voluntad se quebró al fin.
Con otro ademán de su mano, las llamas desaparecieron del cuerpo de la chica que se retorcía y gemía.
Rosette se dejo caer al suelo jadeando, y con la cabeza entre las manos. Sus muñecas sangrando a causa de los estigmas en ellas que se abrieron después de largo tiempo de ausencia. Sus pupilas dilatadas en terror, y aun cuando su cuerpo no sufrió daño alguno, seguía sintiendo el fuego quemar cada mínima parte de su cuerpo. Nunca había sentido tanto dolor, ni siquiera aun cuando Chrno se transformaba arrancando, literalmente su alma para ello. Esto fue totalmente diferente, las llamas no denotaban calor, al contrario eran frías, agarrotaron sus músculos, se metieron debajo de su piel y la hicieron sentir como si de un momento a otro fuese a explotar y aun cuando estaban alejadas de sus huesos, los hicieron arder al punto mismo del sol.
Pandemoium sonreía complacida al ver a la chica hecha un ovillo en el suelo, totalmente llena de temor; y a su lado, al demonio lleno de culpa y un dolor tan desolador que casi parecía él, el que había sufrido el castigo.
-Solo necesito la aprobación de uno para que mis planes se completen –murmuro Pandemonium.
-Siempre nos tuviste en tus manos –fue una afirmación sin duda- la rebelión... los planes de Aion... mi amor por ella... nuestro voto...
-Todo fríamente calculado.
-Eres un monstruo.
-Yo no fui la que la condeno a una existencia en el reino de los infiernos –rió entre dientes, pero Chrno no dijo nada, sabía que era verdad lo que ella decía- No pongas tal cara, mira, te haré un último favor. Iré con ella primero, y esperemos que su voluntad se quiebre antes que mi paciencia. O sino tendrás que recoger lo que quede de tu amante en pedacitos –dijo sin hacerlo sonar como una amenaza, sino como un consejo amistoso, lo cual lo hizo ver su comentario aun más sobrecogedor.
Chrno no dijo nada, se quedo en silencio observando con infinita preocupación a Rosette. Tan absorto estuvo en ello que ni se dio cuenta de cuando Pandemoium se alejo de su lado, y en menos de un segundo estaba sentada junto a la joven rubia.
-Tú... perra... –jadeo Rosette.
-Espero que seas más inteligente que eso. Te estoy dando la oportunidad de rendirte primero. El resultado esta echado si lo haces o no. No creo que tu pareja vaya a resistir mucho tiempo viéndote sufrir, esta en tus manos el evitar que sufra de ese modo.
Rosette desvió su mirada hacia el demonio de cabello morado, y los ojos de ambos se quedaron prendados el uno del otro.
"Rosette..."
La chica se quedo rígida al oír su nombre, en una melodiosa voz familiar, retumbar en su cabeza.
"Rosette... ¿puedes oírme?" esta vez pudo reconocer la voz. Era Chrno.
Rosette estuvo a punto de contestar, pero prefirió probar su teoría y pensó su respuesta "s... si... ¿Cómo es esto posible?"
"Esta es la forma en la que los demonios de mas alto rango nos comunicamos con otros... creí que como tu y yo hemos... bueno, nos hemos unido, habría una posibilidad de comunicarnos..."
"Oh, Chrno. ¿Estás bien¿Tu brazo...?
"¡Eso no importa! No tenemos mucho tiempo antes de que sospeche. Escúchame atentamente. Debes lograr que Pandemonium te deje estar a mi lado. Es la única forma que tendremos una oportunidad"
"¿En qué estas pensando, Chrno?" pregunto dubitativa Rosette.
Chrno dio un suspiro desde el otro extremo, y parecía estar a punto de darle una respuesta cuando su otro brazo fue liberado de las cadenas... solo para segundos después torcerse de tal forma que hizo un crujido; pero el sonido de carne siendo desprendida desde el hueso fue aun peor, sin contar con la cantidad de sangre que emanaba tanto del brazo, que bizarramente flotaba en el aire como del enorme huevo en el hombro del demonio.
Rosette hubiera deseado que él gritara, en vez escuchar el terible gemido ahogado y ver el liquido rojizo que emanaba de la boca de Chrno, a causa de (Rosette esperaba que no) se hubiera mordido la lengua.
-¡Deja de torturarlo ya!
-Lo lamento, no pude evitarlo. Ambos se veían tan adorables. Cambiando de tema ¿Qué has pensado? Mi paciencia no es infinita y lo has observado.
Rosette dudo por un segundo que decir, y desvió su mirada hacía Chrno. Él ya no le hablaba, demasiado mitigado por el dolor como estaba, pero esa visión le dio a Rosette la entereza que necesitaba.
-Déjame estar a su lado.
Pandemonium levanto una ceja.
-Solo cinco minutos. Necesito pensarlo solo por cinco minutos –gimio aferrandose a las piernas de pandemonium, que extrañamente a lo que se dio cuenta Rosette, su piel no era tan tersa como se veía, sino que era dura, fría y muerta. La sangre de sus estigmas no hizo ningún efecto sobre ella.
Pandemoium, ahora si rió con ganas.
-Tienes tres.
Y en menos de lo que pudiese durar el latido de un corazón, Rosette se encontró arrodillada sobre un líquido espeso y de color brillante carmesí al lado de las flamas. Frente a ella yacía un deformado Chrno, que seguía aguantando con valor el dolor.
-Chrno... –murmuro, y se acerco a él para tocarlo, pero se detuvo a unos cuantos centímetros recordando que su sangre maldita seguía manchando las palmas de sus manos. Aun así sintiendo la imperante necesidad de tocarlo, dejo caer su frente contra la mejilla de él, y una lagrima surco su mejilla.
-Rosette... –murmuro dejando que su aliento calido golpeara el oído de la chica.
-Cuanto lo siento –sollozo.
-No es tu culpa –le aseguro.
"No es tu culpa..." volvió a repetir pero ahora en su mente "necesito que me escuches..."
"Lo hago" le respondió frotando su frente contra su mejilla con más aprehensión.
"Pandemoium, no se detendrá ante nada. No cuando tiene su objetivo tan cerca".
"Lo se".
"No podemos dejar que ella logre su objetivo"´.
Rosette abrió lentamente sus ojos.
"¿Qué me quieres decir¿Has encontrado una forma de derrotarla?"
Se mantuvo en silencio durante diez segundos.
"Si".
"¿Y bien?".
"Pandemoium esta conectada con todo el infierno. Pero ahora esta demasiada concentrada en nosotros dos. Si lográsemos hacer un daño bastante grande, su psique se vería tan afectado que también la haría sufrir"
"¿Y que sería lo que tendríamos que hacer?" Pregunto Rosette empezando a sentirse incomoda con la cautela en las palabras de Chrno.
"¿Qué estarías dispuesta a traer para evitar que Pandemoium tome control del cielo y de la humanidad?"
Rosette no estaba segura de donde venía aquella pregunta, pero al ver las terribles heridas de Chrno, encontró la voz para darle respuesta.
"Cualquier cosa".
"¿Serías capaz de matarme?"
Rosette se puso rígida, y se le quedo viendo de forma anonadada. Estuvo a punto de gritarle, pero se contuvo.
"¿¿Qué demonios estas diciendo, Chrno??".
"Cálmate, Rosette. Mira, es la única forma. Con el corazón que me dio para corromperte, soy capaz de analizarle mi propio dolor... si me matas creo ser suficientemente capaz de llevármela conmigo. Y ella no podrá disuadirte de lo contrario mientras estés utilizando tu poder en un libre albedrío".
"¡Estas loco¡NUNCA LO HARE!"
"¡NO TIENES OTRA OPCION!" Chrno cerró sus ojos y contuvo su enojo "Te juro que si hubiese otra forma no te haría pasar por esto... no te quiero hacer sufrir, y eso es lo único que va a pasar. Entre todos los errores que he cometido... espero al menos poder solucionar este"
"Chrno... no lo haré"
"Piensa en tu familia" Rosette se quedo aun más helada "¿tienen ellos la culpa por nuestros errores?"
"No me arrepiento de amarte... ni de lo que hicimos"
"Pero aun así te culpas por lo que Pandemonium quiere hacer"
"Chrno..."
"Estamos atrapados. De alguno de los dos terminara obteniendo el poder que necesita. Prefiero que sea de esta forma. Si he de morir que sea por tu dulce mano".
"No digas estupideces, Chrno".
-¿No te has decidido aun? –pregunto con dulce tono Pandemonium, acuclillándose a unos centímetros de distancia de ella.
-Yo... necesito un poco más de tiempo.
Pandemoium se rió entre dientes.
-No tengo toda la eternidad. No, gracias a Aion.
Levantándose para presumir su imponente presencia, la miro con desden.
-Tienes hasta cinco. Uno...
La mente de Rosette se entumecio por la sorpresa.
-Dos...
Rosette comprendió su exigencia.
-Tres...
Volteo a ver a Chrno buscando una respuesta, pero este los tenía cerrados, esperando, solo esperando.
-Cuatro...
Una chispa de sabiduría desconocida recorrió a Rosette, tal y como lo había hecho tantos años atrás cuando era llamada Magdalena; se inclino sobre el cuerpo de Chrno para abrazarlo.
-Cin...
Pandemonium no termino. Sorprendida se quedo viendo como la mano de Rosette, rebosante en su propia sangre santa, reposaba sobre la espalda desnuda de Chrno, debajo de una de sus alas negras, justo donde el otro lado estaba el corazón.
La reina se inclino por un dolor punzante que en su vida nunca había sentido, y se llevo una mano a su pecho vació de corazón. Entonces rió con demencial fuerza al notar su vago esfuerzo para detenerla.
-¿Planeas matarlo? –pregunto con gracia.
Rosette no le respondió, ocupada en presionar su mano contra la piel de Chrno, y derramando lagrimas silenciosas al verlo retorcerse involuntariamente debajo de ella.
-¿Piensas matar al único ser al cual podrás amar y ser amada plenamente¡Que... par... de estupidos! –gimió la mujer albina, empezando a sentirse más débil.
Rosette seguía sin responderle. Ahora podía sentir los músculos de Chrno debajo de la piel, que cedió después de un poco de oposición, pero al final que resumida a una mas chamuscada alrededor de su palma.
-Puede que todo este tiempo hayas estado jugando con nosotros... pero la última decisión es nuestra. Y ninguno de los dos vamos a sacrificar al mundo por lo nuestro. No importa si tú no lo entiendes –respondió al fin Rosette, entre sollozos.
-¿Qué esperan conseguir con esto¿Una medalla al valor? Si yo desaparezco este mundo colapsara y de igual forma será el fin.
-Aun hay esperanza.
-Es vaga.
-La preferimos –concluyó cerrando los ojos, prefiriendo no ver la mueca de dolor en su valiente amado.
-¡Son un par de estupidos¡Les he ofrecido el mundo y me rechazaron!
Rosette abrió los ojos, de igual forma siguió sin verla.
-Lo único que nos has ofrecido es una ilusión.
-¡IMBECILES! –vocifero al sentir aun mayor el dolor y arrodillándose en busca de aire, que en realidad nunca antes había necesitado.
La rubia sonrió imperceptiblemente al escucharla gritar.
-¿¿Y tú no piensas hacer nada?? –inquirió molesta, dirigiéndose a Chrno, viendo que con Rosette no lograría nada- ¿¿Tan necesitado estas de ser el eterno mártir que has recurrido a esto??
Chrno seguía aguantando el increíble dolor dentro de él, pero ahora la veía con aire insolente.
-Pensarías igual de saber que en el momento en que tú dejes de existir ella también lo hará minutos después.
Por los ojos del demonio paso una sombra de tristeza. Rosette sonrió aun más ampliamente, a pesar de las lágrimas.
-Lo sabemos.
La comprensión surco la mente de quien anteriormente fue el arcángel Lucifer. Esto no era un intento de pelea, era un auto sacrificio de ambos. Y con rabia grito llana de furia.
-¡MALDITOS HIJOS DE PERRA SACRIFICADOS!
Las cadenas alrededor de Chrno se soltaron, desapareciendo en el aire.
-¡No pienso perecer por la causa de dos mártires estupidos! –gimió con lo que quedaba de sus fuerzas- ¡Puedes soltarlo ahora, zorra, no intentaré disuadirlos más!
Rosette separó su mano del cuerpo de Chrno, que respiro con alivio cuando ella lo hubo hecho, pero de igual forma no la alejo demasiado.
-¿Qué quieres decir? –pregunto la chica todavía con los ojos llorosos.
-¡Que ambos pueden disfrutar de su jodida compañía! –grito a escasos centímetros de su cara- ¡Para lo que les va a servir, este mundo se destruirá en poco tiempo! Pero yo no pienso... dejarme vencer por su causa. Todavía tengo orgullo.
Se levanto con brusquedad, y dio unos pasos en la dirección contraria, cuando Rosette la tomo de la pierda.
-¡¿Qué...?!
-Todavía no hemos acabado.
-Rosette... –murmuro Chrno confundido, recuperando su conciencia momentáneamente.
-Tengo un mensaje para ti. Lo he recibido hace unos segundos, directamente del cielo.
-¿A si¿Y cuál es? –pregunto petulante.
-"Nosotros ya lo sabíamos".
Pandemoium levantó una ceja.
-A decir verdad siempre supieron de tu plan. Ahora se que esa es la razón por la que estoy aquí.
-¿Qué carajo quieres decir?
-Que ellos buscan negociar. Quieren que restaures el equilibrio de cielo-infierno.
Pandemoium estaba tan sorprendida que dejo abierta su boca.
-Tengo el poder suficiente como para, a base de la cabeza que tiene Aion consigo, poder regresarte tu cuerpo físico.
Chrno miro con horror a Rosette y después a pandemonium, quien ahora se mostraba cabilativa.
-¿Qué ganancia hay para ustedes?
Rosette se quedo callada un segundo pensando en su respuesta.
- Quiero que liberes el alma de los humanos inocentes
-No. Me refiero a¿qué ganas tú con esto?
Rosette bajo su cabeza unos segundos y después levanto la vista con una sonrisa amable en los labios.
-Yo estoy feliz con mi decisión.
-Sabes –empezó Pandemonium sonriendo de oreja a oreja- aun cuando logres vencer a Aion, y regresarme mi cuerpo. Aun cuando te sacrifiques por todos esos infieles. Tú seguirás encadenada al infierno.
-Lo se –repitió contenta.
Pandemonium sonrió más si esto era posible, pensando en todas las formas que se iba a cobrar esta afrenta.
-Algo es mejor que nada. Trato –y estiro su blanca mano hacia la trémula de la chica, que estaba empapada en sangre y tierra.
Chrno miro con terrible pesar como ambas mujeres cerraban su pérfido trato en un apretón donde ninguna de las dos cedía.
-Bien –dijo Pandemoium.
-Bien –le hizo coro Rosette.
Y por fin se soltaron al mismo tiempo. El prado lleno de llamas y lapidas se perdió en la oscuridad de la cueva donde en un principio habían estado. Y casi como flotando la reina se perdió en la oscuridad de las sombras.
-Te estaré observando –le prometió en un eco siniestro, y por fin la tensión en el ambiente desapareció.
Casi.
-Rosette... ¿Qué has hecho? –murmuro asustado Chrno.
Rosette sin mediar ni una sola palabra se inclino sobre el cuerpo de Chrno nuevamente, y escondió su rostro en la curvatura del cuello de su demonio. Donde las lágrimas y la sangre se mezclaron sin problema.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
-¿Estas lista? –pregunto inseguro el demonio de cabello violeta.
-¿Lo estas tú? –repitió Rosette, con un aire alegre y despreocupado.
-Realmente, no –acepto el demonio al fin. Observando con indiferencia el paisaje de montañas nevadas que se abría paso frente a él en ese enorme acantilado.
Volvía a ser imposible definir el tiempo en el infierno, pero le tomo algo de esfuerzo a Chrno regenerar su cuerpo maltrecho. Y cando por fin salieron de su cueva no estaban seguros de adonde ir. Solo sabían que sería peligroso.
Pasaron largo rato en silencio los dos. En n contraste totalmente opuesto, Chrno era la imagen de la melancolía y la seriedad; mientras que Rosette, se mostraba contenta e indiferente.
-Es curioso... –comento chrno rompiendo el apacible silencio de los dos.
-¿Qué cosa? –pregunto son una sonrisa Rosette.
-El como las cosas se han dado. Ahora estoy de nuevo en un lugar del cual deseo escapar con todas mis fuerzas... pero haciendo lo contrario de lo que hice en Pandemonium. Es como si la vida me hubiese puesto la oportunidad de enmendar todos mis errores.
Comento con vista baja, y pudo ver como la pequeña y blanca mano de Rosette busco a la suya hasta entrelazar los dedos.
-La diferencia es que ahora no estas solo –y ladeando su cabeza para dejarla descansar sobre su hombro añadió- nunca mas. Lo juro.
-No te merezco –aseguro después de embriagarse con el aroma del cabello de la chica.
-No, pero podrías si me besaras mas seguido.
Chrno sonrió contra su cabello.
-Ordéname cuanto quieras. Tu eres mi señora, mi maestra, mi contratista –bromeo.
-Yo no quiero que me veas como tu señora. Sabes que somos más que eso. Porque Chrno, yo nunca te he visto realmente como un demonio.
-Yo no soy humano.
-Para mi lo eres.
Y Chrno sintió como su ser se llenaba de una calida sensación, como si hubiese conseguido algo que hace mucho tiempo anhelaba. El ser tratado como si el tuviera el derecho de existir en este mundo.
-Eres el ser que mas quiero en este mundo. Yo hubiese seguido tus órdenes aunque nunca hubiésemos hecho un contrato, nunca dejaría que nada malo te pasara.
Rosette sonrió y lo abrazo con fuerza, Chrno acomodo su mentón sobre la cabeza de ella, y dejo que su olfato sobrehumano se llenara de su olor de nuevo, le volvía loco el sentirla tan cerca de él. En realidad no había nada en el mundo que amara más que a ella. Pero tampoco era tan tonto como para no darse cuenta que la chica intentaba aligerar el pesado ambiente en el que se encontraban, y que el camino frente a ellos era aun pero de cómo se mostraba.
-Sabes, Chrno. Aun tenemos tiempo de... bueno ya sabes... –comenzó sonrojándose hasta las orejas.
-Olvídalo, Rosette. Si lo que quieres es conseguir que Pandemoium se enfurezca más con nuestra tardanza, no cuentes conmigo.
-Vamos, Chrno –dijo haciendo un esfuerzo para que su voz sonara sensual, pero lo único que consiguió fue una risa ahogada de parte del demonio- lo único que quiero conseguir es estar contigo. Además puede que si damos un paso más nunca podamos ser capaces de...
-No... –ya sabia como iba a terminar. Estaba conciente que habían más oportunidades de que no salieran vivos de esta que de nada mas.
Rosette sacudió su cabeza intentando alejar la tristeza de sus pensamientos, y sin darle aviso a su compañero, se abrazo de el por la cintura y empezó a besar su pecho y lo que alcanzo de su cuello.
-Tramposa.
-Tonto –respondió entre risas y besos.
-Chantajista.
-Fenómeno –respondió deteniéndose.
Ambos se miraron a los ojos y segundos después se echaron a reír.
-¿Interrumpo algo? –pregunto una voz masculina a un lado de ellos.
Ambos voltearon a ver al joven de cabello castaño que los veía con una sonrisa. Extrañamente para Rosette, esta le parecía sincera.
-Pensé que ya no estarías aquí. Tu trabajo ha acabado conmigo. –comento Rosette con amabilidad.
-Si. Debería, pero preferí quedarme a hacer lo que pudiese.
-¿Y en el cielo, nadie piensa hacer nada frente a esta crisis? –inquirió Chrno, metiéndose en la platica.
Rael lo miro con indiferencia, pero ya no de una forma fría.
-Ellos tienen sus propios problemas. Además me han dicho que te dijera "tu desastre, tu lo arreglas".
Chrno frunció sus labios.
-No me sorprende.
-De todas formas, no es tu culpa –comento Rael unos segundos después, sorprendiendo a todos, incluso a él mismo- más energía celestial solo empeoraría las cosas. Y la única que puede hacer algo para arreglar todo esto es Rosette.
-Para eso nací –respondió tranquila.
-Se podría decir –apunto Rael, observando detenidamente sus orbes azules- de igual forma les ayudare.
-¿Estas seguro? –inquirió preocupado y curioso al mismo tiempo el demonio.
-Si –respondió determinante el joven de tez pálida- No dejaré que me ganes.
-¿Eh? –musito confundido Chrno.
-¿Crees que por andar de auto sacrificado, eres mejor que yo? Ja Ya veremos.
-No puedo creer que vaya a arriesgar su vida por eso –murmuro para si mismo el demonio.
-Por la razón que sea –comento Rosette- estamos muy agradecidos de que nos ayudes.
Extendió su blanca mano hacia él, deshaciendo el abrazo que tenía con Chrno,
Rael vio su mano un segundo, y con un ligero temblor se decidió a tomarla por fin.
Con ambos a cada lado de ella, Rosette sonrió ante la incertidumbre.
-¿Cómo haremos para atraer a Aion? –pregunto al fin Rael.
Chrno miró a rosette por el rabillo del ojo y sonrió imperceptiblemente. Ella en cambio soltó una carcajada.
-¿Pues que mas¡Haremos una fiesta grande y salvaje, sin invitarlo!
Rael también hecho a reír.
-¿Están listos para hacer la cosa mas estupida que hayan hecho antes en sus no-vidas?
-¡Siempre! –respondieron al unísono los dos machos a los costados de la joven.
Por una fracción de segundo brillo en la mirada de ambos un odio oculto, pero se quedo escondido detrás de una sonrisa que invitaba a una buena competencia.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Capitulo 20
"Hellfire"
La batalla ha iniciado. Un demonio en busca de redimir sus pecados. Una santa en busca de recupera la naturaleza del pecado. Y un ángel que quiere probarse a si mismo.
Pero Aion no esta dispuesto a darse por vencido y todavía tiene bastantes trucos sucios bajo la manga.
Espero traerles el siguiente capítulo antes, pero gracias a la desconfianza creciente a mi trabajo, mejor no prometo nada x.x Lo seguro es que los veo aqui enotros 15 dias. Chao, y gracias por seguir la historia n.n
