Ahora si, aquí tienen el epilogo...
T.T
Pero antes que nada quiero hacer un agradecimiento en general a todos los lectores que me aguantaron todos estos meses, leyendo esta locura que tal vez se debió quedar guardada en mi cabeza; Y que sin embargo me hace feliz haber compartido.
¡Muchas gracias a todos, que sin ustedes no se hubiera llegado a este capitulo!
Y muchas gracias en especial a k-chan, que sin ella nunca me habría atrevido a postear nada T.T
¡Esto es para todos ustedes!
¡Disfrutenlo!
-INFERNI E PARADISO-
Capitulo 023
"Forever mine"
CHRNO POV
Hay mucha luz... más de la que nuca hubiese visto. Y hay tantas colores alrededor mío como humanos ha habido en el mundo...
Es hermoso... inclusive lo imperfecto es parte de lo perfecto. Y la magnificencia de esto me golpea con una suave caricia. Todo es parte de todo, y al mismo tiempo hace nada.
¿Cómo es que nosotros los demonios nos alimentamos de esta energía tan pura como si fuera un dulce... una droga? ¿Cómo es que no vimos las vidas que arrebatamos? ¿los años y oportunidades que despojábamos sin preguntar, para nuestras inútiles existencias?
Si supiéramos...si lo hubiera sabido me habría quitado la vida mucho antes... no la merecía.
Y aun así la primera vez que oí esta verdad cayo en oídos sordos...
Magdalena...
Si tan solo te habría escuchado esa vez... si tan solo te hubiese escuchado siempre.
Pero ahora puedo recordar con claridad aquella tarde cuando regresábamos al campamento después de que me confeso que la mataría...
El crepúsculo se estaba acabando y la oscuridad tomaba el mando sobre los pocos rayos rojizos que se extendían sobre la tierra y su cabello pálido.
Yo estaba reticente a acecharme a ella, aun a pesar de que hacia unos minutos nos habíamos acercado mas de lo que nunca antes lo habíamos hecho.
Probablemente estaba asustado de su tranquilidad... y de que tuviese razón. Que vana defensa intento crear mi corazón para protegerse.
Súbitamente levanto sus ojos, llenos de paciencia y sabiduría milenaria, hacia el ahora estrellado cielo.
-Esta noche se encuentra muy cerca. Tanto que podría tocarla si extiendo mi mano. Es hermosa ¿no es así, Chrno?
Levante la vista y me sorprendió que ella pudieses ver tan claramente como yo la línea de energía y vida que fluía invisible para todos los humanos.
-¿Puedes verla? ¿Sabes lo que es? –pregunte en mi ignorante sorpresa.
-Claro que lo se; lamentablemente para mi, lo se todo –me respondo con su natural paciencia.
-Oh –fue lo mas inteligente que pude decir.
-La línea astral, la fuente de donde nace toda vida.
-Es solo comida para nosotros –era la verdad para mi.
-Es mas que eso –negó con su cabeza- Toda ser vivo en este planeta al morir regresa a la línea astral, donde se parte en cientos de pedazos, que a su vez se unen con otros para al final volver al mundo y crear otra vida.
-¿Todo ser vivo? –pregunte incrédulo.
-Desde una pequeña oruga hasta un enorme elefante. Desde un humano hasta un demonio.
Baje la vista, y negué con la cabeza, como sintiendo lastima por alguien que había perdido el juicio.
-Parece que no aciertas en todo, Magdalena. Nosotros los demonios no tenemos alma, por eso nos alimentamos de la de los humanos y otras criaturas con vida.
-Lo que tu y yo vemos como un alma son dos cosas muy distintas.
-¿Qué es para ti?
-Un alma es aquello que te da el deseo de pensar y de sentir... lo que escoge todo lo bueno y malo que hay en ti, y lo magnifica –me explico tocando mi pecho con su pequeña y fría mano- Pero los demonios no son libres por eso es que necesitan el "alma" de otros para vivir.
-Por eso es que no puedo dejar que el sueño de Aion falle –tome su mano y la aleje. Fui tan idiota.
-Hay algunas cosas que no se pueden cambiar.
-Puedo intentar.
Ella sonrió displacientemente. Esta vez yo era el loco que merecía la lastima.
-Chrno... se que no tengo el derecho de pedirte esto, ni tú tampoco de cumplirlo... pero ¿podrías hacerme una promesa? –su sonrojo se extendió hasta sus orejas. Era sumamente extraña esa reacción en ella.
-¿Qué es?
-Si yo fuese... a morir. Y si algún día tu también lo hicieras... podríamos... ¿podríamos volver a encontrarnos?
La mire durante unos segundos... y me di cuenta d la importancia de esa promesa.
-Si, claro
Que forma tan simplona de sellar algo tan importante; pero entre mis dudas de la existencia de una alma en nosotros y la culpa que nacía sin darme cuenta, por lo que le haría después, fue lo mejor que pude acomodarme a decir.
-Gracias –me agradeció con todo el corazón, y con una pacifica sonrisa; como a alguien a quien se le había concedido su ultimo deseo.
-Ahora tenemos que apurarnos a llegar al campamento... Shader dijo que hoy seria la noche del ritual...
Ella asintió. Aceptando el hecho de que la estuviese llevando al borde de la muerte.
Pero tú me has perdonado, ¿no es así, Magdalena?
Y aun así yo no puedo perdonarme ni olvidar todo lo que te he hecho.
Si tan solo te hubiese escuchado antes...
Hubieses vivido, y yo al final te habría amado... y cuando murieses entonces habría conocido a Rosette, y la hubiese amado con la misma intensidad. Porque siempre han sido la misma.
Y mas sin embargo no lo hice... te mate.
Y cuando morí ni siquiera tuve la valentía de cumplir esa insignificante promesa que te hice.
-Pero yo te encontré ¿no es así?
Unas blancas manos descendieron hasta tomar mi rostro.
¿Rosette?
-Al final vida y muerte siguen su curso, justamente como este rio...
¿Cómo es que merezco estar aquí?
-Porque tienes un alma Chrno. La mía. Y ahora eres libre. Tienes el poder de elegir.
¿Libertad? ¿Decidir?
Casi hasta parece una broma cruel...
Por libertad manche mis manos de la sangre de tantos de mi especie y otros inocentes de la tuya. Contándote a ti, mas que a nadie...
Pero nunca pude decidir.
-Ahora eres verdaderamente libre... ¿Qué es lo que deseas?
A ti. Por siempre.
No necesito la libertad. Solo a ti.
-Entonces, ven conmigo.
Me aprietas con tu luminoso y etéreo cuerpo, llenándome del calor que creí nunca volver a sentir. Haré cualquier cosa por ti.
-Ven y...
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Epilogo 1
"Quédate conmigo..."
La luz del sol picaba sus ojos, y a pesar del cansancio Chrno se vio obligados a abrirlos lentamente.
-Despierta, despierta –canto en un murmullo una voz femenina.
Era la voz mas hermosa que Chrno hubiese escuchado, y no pudo hacer nada menos que abrir lentamente los ojos.
-Buenos días, dormilón –le saludo con cariño una joven rubia y de vivos ojos zafiro.
Era un ángel.
Chrno ni siquiera parpadeo dejando que su embotada conciencia analizara toda la situación, hasta por fin reconoció a la joven.
-¿Vas a quedarte todo el día vien...?
Pero copudo acabar su queja porque el demonio se abalanzo sobre ella y se acurruco contra su pecho.
-Gracias a dios, Rosette, estas bien, gracias a dios –gimió entre sollozos.
Ella volteo los ojos pero no pudo resistir una sonrisa.
-Claro que estoy bien ¿Acaso creíste que Aion podía contra mi? ¡Además! ¡¿Cómo esta eso de que dejaste que Rael te venciera?! ¡¡Y todo para dejarte morir!! ¡Válgame el cielo, ya ni siquiera yo, Chrno, es una vergüenza haber perdido ante semejante pel...!
Su parloteo quedo acallado cuando el cubrió su boca con la suya, y a la joven se le olvido por completo de que estaba quejándose al sentir la insistencia de sus labios.
Algo parecido a una tos sonó detrás de ellos, pero poco les importo.
-¿Interrumpo algo? –pregunto una voz molesta.
Ambos tuvieron que voltear a regañadientes.
Ahí estaba observándolos Rael con mirada aburrida... o al menos eso era lo que mostraba la mitad de su rostro que no quedo debajo de tres grandes zarpas.
-Lo lamento, Rael –se disculpo sincero el demonio.
-¿Es que cada vez que me veas te disculparas? –pregunto hastiado.
-Al grano, Rael. ¿Qué sucede?
-¿No tienen ni un poco de curiosidad de saber como es que siguen aquí, cuando ni deberían de existir o al menos no tener recuerdos de su vida?
Rosette y Chrno se miraron sorprendidos.
-O ese pequeño detalle...
-Es una buena pregunta...
-¡Claro que lo es! Menudo par de zoquetes... –murmuro enfuruñado.
-Y bien ¿como es que ha sucedido este "milagro"?
-Exacto, eso es lo que es un milagro... Digamos que fueron ordenes del gran jefe.
-¿No nos estarás mintiendo, verdad? –pregunto incrédula la joven.
-¿Cómo puedes dudar así de mi? –inquirió el ángel molesto.
-Es que han pasado tantas cosas que a ratos dudaba que dios existiera...
-Hay momentos en que la fe se tambalea –acepto el ángel- pero por ahí hay una frase que dice "Dios aprieta, pero no ahorca" Pues bien, parece que son libres ahora.
-¿En serio? –exclamo el demonio.
-Entonces, mi familia... –comenzó feliz Rosette, pero Rael la detuvo con una mano.
-Hay una cierta condición... mira no pueden ir al cielo. Chrno sigue siendo un demonio, y tú estas encadenada a él –hizo una mueca con el rostro.
-Y si no estamos en el cielo ¿entonces donde...? –Chrno dejo la pregunta sin terminar para voltear la cabeza y ver, por lo menos donde estaba sentado.
Y lo que vio lo dejo atónito
-Rosette…
Pero ella también había levantado la cabeza y también mostraba un rostro confundido igual que el. Y es que no podían creer que lo que tuvieran enfrente fuera…
…un lago, que con sus aguas cristalinas que reflejaban los rayos del sol como si fuesen pequeñas estrellas jugando en su superficie; después Rosette siguió con su mirada el pasto verde hasta llegar a una roca con una extraña forma, que para ella era completamente familiar.
-Chrno, este es… este es el lago del orfanato.
El solo asintió, y miro hacia un sencillo camino dentro del bosque, que no recordaba que estuviese ahí. El camino guiaba hasta una pequeña y rustica casa, con un columpio en el porche.
-¿Pero como…?
-"El paraíso, es el lugar en donde se desea estar eternamente…" –le interrumpió ella casi como en trance.
-¿Qué?
-Una vez un viejo sabio me dijo eso. Y este, debe ser el lugar al que nosotros consideramos el paraíso –dijo con una mirada soñadora hacia el lago.
El miro ya mas tranquilo aquel lago, y cavilo lo que ella había dicho.
-No hay duda, los días que pase junto contigo y joshua, jugando como un chiquillo. Yo solía desear que esos días duraran para siempre, porque en toda mi vida ese fue el tiempo mas feliz que viví.
Ambos se miraron, con una sonrisa enamorada y entrelazaron sus manos.
-Ejem... sigo aquí. –los regaño Rael con una mano en alto- Y no me iré hasta advertirles algo. Ustedes tienen tanto la opción de estar aquí como de no estarlo.
-¿Qué quieres decir con eso? –inquirió Rosette.
-El curso normal de la vida es seguir el flujo. Pero quedándose en este lugar, entre el mundo de los vivos y los muertos, están rompiendo ese curso.
-Entonces ¿Qué nos recomiendas? ¿reencarnar, o algo así?
-¡Al contrario! No les recomiendo para nada esa opción.
-Entonces, decídete –le ordeno molesta la joven.
-Si vuelven a vivir, vuelven a morir. Y cuando eso suceda deberán de rendirle cuentas a Pandemonium.
El rostro de Chrno se ensombreció al oír eso.
-Entonces nos quedamos aquí y existimos para nada, o volvemos a la vida y morimos para ir al infierno.
-Preferiría la primera opción –le insto Chrno.
-Eso lo discutiremos mas tarde –Chrno iba a alegar cando ella levanto la mano- Y es mi ultima palabra.
Con un suspiro lo dejo ir. Seria mas tarde.
-Bien, supongo que como se podría decir "ya no tengo vela en este entierro". Mis servicios han dejado de ser requeridos. Así que me voy.
Se dio la media vuelta listo para dejarse perder entre los árboles, cuando Rosette le detuvo.
-¡Espera, Rael!
-¿Qué sucede?
-Gracias –le sonrió con sinceridad y el también le devolvió la sonrisa.
-En verdad Rael, gracias por todo –se les unió Chrno.
-¡Tu ni me agradezcas, bestia, cara de gato! –farfullo el ángel señalándole con un dedo inquisidor- Todo lo he hecho por ella. Y siempre tendré un ojo aguzado sobre ti.
Chrno hizo una mueca y estuvo a punto de agregar algo como: "claro, porque solo te queda uno". Pero mejor tomo aire, conto hasta diez, y volvió dejar pasar el asunto.
Dando su tarea por hecho, Rael por fin se dejo perder entre los arboles del bosque.
Rosette dejo salir un suspiro de cansancio, y dejo caer su espalda sobre el tronco del árbol al lado del lago; aquel que tantos recuerdos juntos tenia de ambos, como aquella vez que habían hecho un picnic o cuando ella había caído y Chrno le había servido de colchón.
-Pues no se tu, pero yo le voy a tomar la palabra y voy a tomar unas largas vacaciones.
Imitándola Chrno también se dejo caer sobre el árbol.
-Si, ambos las necesitamos –dijo cerrando los ojos.
También es difícil definir el tiempo en el cielo, pero cuando Chrno volteo de nuevo a ver a Rosette, sintió como su corazón empezó a latir con demasiada fuerza (aun a pesar de que ya estaba muerto). Y es que bajo el sol del atardecer pudo contemplarla en toda su belleza. Su cabello de un rubio tal vez ahora un poco mas pálido caía con gracia sobre sus hombros, su ropa parecía aun mas blanca y resplandeciente de lo que se había visto en el infierno, realmente ahora se parecía mucho mas a Maria Magdalena ya que incluso se veía unos años mayor aunque no tanto, tal vez veintitantos, si, de seguro el periodo en el que Rosette se hubiese visto mas bella si hubiese llegado a vivir hasta esa edad; y al sentirse observada, sin prisa abrió los ojos, regalándole a Chrno la mirada de sus ojos azul como el mar, vivos y alegres que la hacían seguir siendo completamente Rosette Christopher.
-Eres absolutamente hermosa –dijo sonrojado sin poder guardar aquel pensamiento. Y tomo delicadamente su rostro con sus dos grandes zarpas. Ese ultimo comentario hizo sonrojar hasta las orejas a Rosette, y poso sus pequeñas manos sobre los anchos hombros del demonio.
-Chrno, tu crees... ¿crees que algún día logremos volver a ver a Joshua y a los demás?
Chrno sonrió enternecido.
-¿Quieres la verdad?
-Si –asintió ella solemnemente.
-Pues la verdad, es que cuando estoy contigo siento que no hay nada imposible.
Ella iba a alegar, que si tal cosa era posible, eso era porque él le daba fuerzas; mejor prefirió hacer otra pregunta tonta.
-¿Nunca nos separaremos verdad?
-Nunca –Juró el.
Y sin darle tiempo al tiempo. Chrno recorrió su garra por la mejilla de la chica hasta detrás de su nuca y delicadamente la atrajo hacia el. Aunque no tuvo que esforzarse demasiado porque ella también lo acercó con los hombros. Y así tan sonrojados como estaban los dos juntaron sus labios, moviéndolos lentamente para profundizar aquel beso que los dejaba sin aliento. Igual no lo necesitaban.
Ni al tiempo, ni al mundo, ni nada. No mientras estuviesen juntos.
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xX FIN Xx
