Capítulo 3: Promesa
(recuerdos)
A diferencia de lo que todos pensaban, yo conocí a Shaoran unos cuantos meses antes de entrar a la escuela. Tú no debes recordarlo muy bien, pues en ese entonces, a pesar de vivir muy cerca, aún no éramos amigas pero se corría el rumor de que un chico nuevo había llegado a este vecindario, todos querían conocerlo, pero el nunca quiso acercase a nadie. Cada vez que lo saludaban, el no hacia nada más que ignorarlos… a pesar de eso, el nunca estaba solo, siempre lo veían con su hermano pequeño, no había día en que Shaoran no estuviera con su hermano. Yo sentía mucha curiosidad por saber como era realmente, y el porqué cada vez que lo veía el siempre estaba triste. Supongo que eso fue lo que más me llamó la atención…él estaba triste igual que yo…
Traté de acercarme muchas veces a él, pero no conseguía resultado. La mayoría de la veces decidía ir cuando él estaba completamente solo, porque mientras más gente había a su alrededor, menos oportunidad tenía de hablar con él. Después de haberlo intentado muchas veces decidí dejar de hacerlo… no quería por ningún motivo presionarlo ni mucho menos acosarlo….y así llego el otoño, y con el las primeras lluvias… mi mamá me había mandado a comprar algunas cosas, y de regreso cogí por el parque. Recuerdo que estaba lloviendo muy fuerte ese día, por lo que ningún niño rondaba el parque, excepto uno… Shaoran estaba sentado en uno de los columpios mojado hasta los huesos, y como siempre, no podía verse más triste…
No pude evitar acercarme al lugar, estaba llorando. Puse mi paraguas casi encima de su cabeza para protegerlo un poco de la lluvia, en ese instante subió la cabeza para poder verme… se veía cansado y triste, se levanto del asiento y fue solo entonces cuando pude ver realmente como era. Un chico alto de cabello castaño y ojos del mismo color estaba de pie enfrente de mi con una expresión un tanto molesta…mi primera impresión fue de que tal vez se pondría a gritarme, después de todo yo era la única que lo acosaba en forma permanente, y era normal que estuviera molesto…pero fue todo lo contrario, su expresión malhumorada volvió a cambiar a una expresión de tristeza, y fue entonces cuando me abrazó fuertemente. No entendía nada de lo que pasaba, y en fracción de segundos el paraguas calló de mis manos hacia el suelo, y lo rodee fuertemente con mis brazos… nunca me había sentido así, a mi corta edad nunca había experimentado esos sentimientos, sentí deseos de quedarme por siempre ahí para protegerlo, se veía tan indefenso, sufría tal y como yo lo hacía…entonces quise saber más…
- Tranquilo… todo va a estar bien yo estoy aquí contigo, dime¿es que acaso se han metido contigo?, no estés triste, yo puedo ser tu amiga, nunca te dejaré solo, podrás contar siempre conmigo…solo…. Tranquilízate…
Se veía un poco contrariado, pero mucho más tranquilo. Se aparto suavemente de mí, y volvió a sentarse en el columpio. Esperando una respuesta me senté a su lado…seguía lloviendo con fuerza y hacía mucho frío. No me importo estarme mojando… yo quería saber más…entonces por fin soltó la voz…
- Te estás mojando…mejor vete a casa niña…
- No me importa estarme mojando, yo de verdad quiero saber porque estás tan triste, yo quiero ayudarte…
- Yo no necesito tu ayuda niña, vete a casa o te regañaran…
- ¡No me digas niña!...mi nombre es Sakura ¿Cómo te llamas tú?
- Soy Shaoran. Siento haber sido grosero contigo, lo que pasa es que no se me da bien hacer amigos…
- No te disculpes, yo nunca he tenido amigos, los niños son muy malos conmigo, así que he preferido no acercarme mucho a la gente…
- ¿Es por eso que estas triste?
- La verdad es que sí, no me hace ninguna gracia tener que volver a la escuela, todos mis compañeros son 1 año más grandes que yo, y se sienten con más derecho a molestarme…dime ¿Porqué estas tan triste¿acaso a ti también te molestan?
- No, no es eso. Lo que pasa es que mis padres se la pasan peleando todo el día, y yo y mi hermano pequeño somos los que más sufrimos por esto, ellos no toman en cuenta nuestro sufrimiento, solo piensan en ellos mismos. Es por eso que no me gusta estar en mi casa, y prefiero estar aquí… pero últimamente las peleas han ido empeorando, y…., no me siento con derecho a estar triste, necesito estar bien, para que así mi hermano también pueda estarlo…
- Ya veo….así que esa es la razón de tu tristeza.
- Así es…. ¿Sabes? es la primera vez que hablo tanto con una persona, además, tenemos mucho en común, somos muy parecidos….
- Si, yo también lo creo…confieso que lo que más me llamó la atención de ti, fue tu mirada… refleja mucha tristeza
- Es curioso, nunca nadie me había dicho eso¿como es que eres la única que se da cuenta?...debe ser algo propio de ti. Quiero saber más de ti ¿sabes?, concédeme el honor de poder ser tu primer amigo, prometo protegerte y estar a tu lado siempre… ya no quiero que sufras… deseo ayudarte tal y como tú lo estas haciendo conmigo.
- El honor es todo mío, yo prometo ayudarte todo lo que pueda, desde ahora nunca mas nos alejaremos el uno del otro, nunca más volverás a estar solo.
- Entonces esta promesa queda sellada por la lluvia… nunca más nos alejaremos el uno del otro.
