Voldemort caminaba, sin nada que hacer y con los bolsillos llenos de dinero que le había sobrado de tanta tuna que compro, y detrás de el Lucius peleando por que tenía que tenia que cargar 50 latas de tuna.
- Lucius, ¿crees que necesito un cambio de look? – Le pregunto Lord Voldemort.
- Si mi Lord, su cabeza esta cogiendo mucho sol, necesita un poco de pelo. –
- Muy bien Lucius, aféitate tu cabeza, dame tu pelo y deja de quejarte. –
- Mi Lord, ¿Por qué no mejor vamos a un salón de belleza donde le hacen extensiones de todos los colores? –
- Claro Lucius tu harías cualquier cosa para no perder tu largo y bello pelo. –
- Mi Lord me conoce mejor que mi propia madre. –
Entraron a un salón de belleza que había por hay y Voldemort firmo al counter y se sentó a leer la revista Cosmopolitan. Cuando la muchacha del counter lo llamo el soltó la revista quejándose de lo ineptas que son los muggles.
Voldemort se sentó y cuando vino la estilista y o miro le pregunto - ¿Dónde diablos se supone que yo te enganche las extensiones? –
- No se, arréglatelas tu, maldita, sucia y asquerosa muggle. Y acuérdese el cliente siempre tiene la razón. -
La estilista abrió una gaveta y saco el "crazy glue", busco unas extensiones rojo sangre y se las pego.
- Me quiero hacer una manicura y una pedicura. – Le dijo Voldemort a la estilista.
-Lucius Malfoy – Llamó la muchacha del counter. – Venga para que le hagan rizos. –
Lucius se sentó al lado de Voldemort, lo miró y se echó a reír. Estaban sentados mientras les hacían pedicura y manicura, a Lucius le pasaban las tenazas y a Voldemort la plancha.
Cuando salieron del salón, parecían ricitos de oro y la sirenita.
CoNtInUaRa…
