Sentido Nº 9: sentido del humor.
Papelitos:
El corredor lleno de alumnos parecía haberse multiplicado por tres o cuatro veces más de lo normal.
Hermione pasó en medio de Ron y Harry hasta la puerta del Gran Comedor.
-¿ Por qué tanto bullicio hay allí, saben algo?- la castaña dejó sus cosas en el banco a su costado y se preparó para comer.
-Creo que están los nombres de quienes pasaron las pruebas para entrar al equipo de Hufflepuff- contestó Harry mirando su plato con detenimiento.
-ahh- eso fue todo lo que escucharon de su boca por un largo rato.
Al llegar a la clase de Snape, ella temblaba de frío, así que Ron predispuesto se sacó su capa y rodeó con ella los hombros de la castaña.
-Creo que te estás enfermando- le susurró el ojiverde mientras entraban en la clase.
-No, es sólo que no pensé que soplaría tanto viento.
Se sentaron en los lugares habituales y el profesor comenzó a hablar.
Luego de unos minutos, Hermione estornudó.
Y volvió a hacerlo.
Y otra vez más.
Y otra.
-5 puntos menos para Gryffindor por interrumpir mi clase y llenarla de gérmenes- dijo Severus con el rostro en un rictus de rabia e irritación.
-No se puede quitar puntos por ello, Profesor- expuso la Gryffindor con la voz tomada.
-Pues es mi clase y en ella hago y deshago como quiero, Srta. Granger y ahora por favor…¡Silencio!- su túnica hizo un frufrú leve al darle la espalda y comenzar a caminar entre las filas.
Harry y Hermione intercambiaron miradas de profundo odio y rencor hacia el Profesor de Pociones y volvieron a trabajar.
De pronto, un papel atravesó el aire, dando por completo en la mollera de ella que hizo que se llevara la mano a la cabeza.
Lo tomó cuidadosamente y lo abrió con su corazón latiendo violentamente ante la fuerte sensación de que ya sabía de quien era.
"A lo mejor necesites un remedio más efectivo que una poción revitalizadora¿no crees?
D.M"
Se dio vuelta y buscó su rostro. La miraba serio pero con un amago de sonrisa que lo hacía muy sexy.
Estaba medio sentado, medio recostado sobre su silla, con las piernas estiradas, las mangas de su camisa remangadas sobre sus antebrazos, con la punta de la pluma rozando el suelo y con el flequillo rubio platinado cubriéndole parcialmente sus ojos color gris. En una pose sexy, porque… ¡joder! Él era sexy y a eso no había con que darle.
Entrecerró los ojos observándole mientras se mordía el labio y abrió el papelito nuevamente, dispuesta a responder.
"No gracias, pero creo firmemente que Madame Pomfrey lo solucionará rápidamente. HG"
Lo tiró disimuladamente y fingió estar leyendo concienzudamente del pizarrón cuando Snape fijó su vista en ella.
Se sintió un murmullo de una risilla contenida y el rasgueo de una pluma sobre el pergamino.
Otra vez, un papelito rebotó contra su cabello.
"La enfermera es enfermera…conoce lo básico"
Tomó la pluma e intentó dejar de repiquetear su pie contra el suelo del salón.
"Perdón, no sabía que estaba hablando con el licenciado en conocimientos del mundo"
Se escucha el sonido de pergamino rasgado y el suave mecer de la punta de la pluma sobre el material.
"es que yo sé muchas cosas que tu no…y ella menos"
Hermione ríe sin poderse contener… ¿Cuan engreído es?
"¿Siempre eres así de creído?"
Otro papel sobre su mano.
"Siempre y bueno para todas las cosas que llegues a imaginarte"
Hermione se ruboriza por el derrotero que la conversación comienza a tomar.
"¿Y a que viene eso? Yo no pregunté."
"Pero puedo firmar que te mueres de la curiosidad"- Draco clava sus ojos en la figura de ella. Está encorvada sobre el papelito, tratando de taparlo con su cuerpo. Sus piernas lucen un perfecto escalofrío justo cuando él las mira, y toda ella, se sacude inconteniblemente hasta que se le pasa. Y él…él sólo es una máquina de imaginarse momentos donde podría ponerle la piel así.
"Prefiero seguir en la ignorancia, gracias". Hermione se estiró y levantó una ceja en señal de desafío contenido.
"¿Ignorancia o miedo a saber?"- el rubio interpela sobre el papel con el gesto clásico que hace al instante de poner nervioso a alguien. O sea, sonríe, entrecierra los ojos y levanta el mentón.
"y eso a ti te importa porque…"
-Hermione¿con quién te estás mandando papelitos?- Harry toma uno y comienza a leer. Ella en estado de desesperación no puede hacer más que abalanzarse sobre Harry e intentar sacárselo de las manos.
-¿Puedo saber qué rayos están haciendo en mi clase¡Correctamente sentados! Esto no es un lugar donde las parejitas vienen a abrazarse, Sr. Potter y Srta. Granger, esto es un lugar donde se viene a aprender, independientemente que el cerebro les de para esa función o no- fulminó a Harry con la mirada.- 30 puntos menos para Gryffindor cada uno y ahora silencio.
La castaña no volvió a mirar a su amigo por unos cuantos minutos hasta que pudo susurrar un atropellado "lo siento".
"No creí que fueras tan demostrativa con tus amigos, Granger"
Hermione bufó irritada, por culpa de ese idiota le habían sacado puntos a su casa.
"Soy así con los que quiero, Malfoy, sobre todo con los que me quieren a mi también."
"Pues te advierto, que Potter si vuelve a tocarte le hará compañía al Calamar"
La Gryffindor palideció y volvió su rostro para mirarlo, pero no pudo porque él ya había dejado la clase al tocar el timbre.
Tragó en seco y se cuestionó si era puro sentido del humor o inmensos celos.
¡Hola!
Lamento haber tardado tanto tiempo en contestar.
Es que el viaje, el no tener una computadora a mi disposición tantas horas como quisiera me trabaron mucho.
Espero que les haya gustado, es medio simplón porque no les voy a mentir, me había olvidado de este sentido y no sabía como desarrollarlo, el próximo va a ser picante.
¡Las quiero! Gracias por leer y esperar.
A propósito, este capítulo no tiene música porque no encontré ninguna que me gustase y que sobre todo encajase con este pedacito de historia.
Adiós.
Suerte en todo!
Paulita
