Olaaa, he estado un poco liadilla con mi otro fic "la bebida traicionera" (recomendado jeje), pero ya me centro en este, además he estado un pokito falta de inspiración xd.
Muchas gracias a todos los leen esta historia y sobre todo a los que me dejan comentarios, espero que os siga gustando...
Y bueno esto es de Rowling y la warner, por supuesto, yo solo me divierto y cambio cosas que me disgustan... bueno entonces...
Accio capi 4¡¡¡
Capítulo 4
Era sabado, por la mañana.
Harry dormía profundamente, hasta que la luz del sol hirió sus parpados. Tenía mucho sueño, porque esa noche apenas había podido dormir pensando en todo lo que le había ocurrido y no quería levantarse.
De repente notó una presencia, al parecer alguien había entrado en su cuarto, descorrido las cortinas de su dosel y ahora se sentaba a su lado.
Harry molesto por la presencia que lo había despertado, siguió con los ojos cerrados y se puso de lado en la cama, tapándose hasta las orejas.
La persona que estaba sentada en su cama dio la vuelta y se sentó mejor para poder observarlo.
En el momento que Harry iba abrir los ojos e iba a gritarle que se marchara y que le dejara dormir. Notó una caricia cálida en su mejilla y un olor muy familiar a jazmín. El muchacho se quedó paralizado haciéndose el dormido.
Esa mano suave delineó su mandíbula con dulzura, rozó de nuevo su mejilla, le apartó el flequillo con mimo y tocó su cicatriz con la punta de sus dedos, y por último rozó sus labios casi con devoción.
Harry se encontraba muy quieto esperando ver que deparaban esas cálidas caricias. Pronto notó un aliento y una respiración agitada en su cara. Un escalofrío recorrió su espina dorsal dándose cuenta de lo que iba hacer esa persona.
Rapidamente abrió los ojos encontrándose muy cerca, con unos ojos miel casi cerrados y una melena castaña de rizos que le rozaban el pecho. El muchacho movió la cara de lado y la chica equivocadamente besó su mejilla. Una sensación cálida lo recorrió por dentro a causa de ese contacto, no quería ni imaginar que hubiera sentido si hubiese sido en sus labios.
-Hermione...-dijo el chico , despertando a su amiga de un ensueño ¿Qué haces aquí?
La joven abrió sus ojos y se enderezó lentamente observándolo con dulzura, mientras él se sentaba en la cama.
-Buenos días, amor, vine a despertarte para ir a desayunar-le sonrío contenta Ron me dijo que todavía no te habías levantado
El Joven miró la habitación y vio que todos los integrantes masculinos de la casa Griffindor ya habían bajado a desayunar, por lo tanto ya sería tarde.
-amm... vale-dijo Harry un poco azorado, por la mirada de adoración que le echó Hermione.
-Tienes ojeras, cariño, ¿No has dormido bien?-dijo acercándose más a él para observar de cerca sus ojeras pronunciadas.
El muchacho incomodo se alejó echándose para atrás y cayó si querer de nuevo en la cama boca arriba.
Hermione aprovechó para acostarse sobre él y apoyar su cabeza en el pecho del muchacho.
Harry tragó saliva, la cosa no podía seguir así , se sentía estupendamente pero se obligó a recordar que aquella chica estaba hechizada , que lo que hacía no era por su propia voluntad, si no por la de la poción y que en realidad ella no sentía nada por él. El pensar eso le dolió, pero tomó fuerzas para apartarla con cuidado y reincorporarse.
-Hermione...me voy a duchar ¿¿vale??-la chica asintió-Si quieres vete ya a desayunar. Hoy hay excursión al pueblo y llegarás tarde.
-No me importa te espero aquí, amor -contesto la chica sonriendo desde la cama- De todas formas, quería ir al pueblo hoy contigo.
-Pero Ron...Seguro que querrá irse en cuanto coma- Harry se estaba poniendo nervioso.
-Si , pero me ha dicho que ha quedado con Luna, asi que no nos espera- dijo con una gran sonrisa-Podremos ir solos y no hay prisa.
A Harry se le cayó el alma a los pies. Maldito Ron, esta me la pagas, pensó el chico. Ahora tendría que estar evitándola y sufriendo por no poder corresponder a su cariño.
-Bueno... vale- fue al armario cogió unos vaqueros , una camiseta negra de manga larga y se metió en el baño.
Cuando terminó su ducha matutina , se vistió y salió, Hermione todavía lo esperaba sentada en su cama observando las fotografías de su mesita de noche.
En una salían sus padres abrazados y felices saludando al de la cámara, y otra era de ellos tres, Ron aparecía haciéndole bromitas a Hermione, ella se enfadaba y le pegaba una colleja , mientras que Harry se reía y por fin los tres miraban a la cámara.
Hermione levantó la vista hacia Harry, que se le había quedado mirando con cara de tonto. El chico reaccionó y desvió la vista.
-Por fin has salido, cariño- dijo la chica sonriéndole, se levantó y lo abrazó-Te he extrañado, mi Harry.
El muchacho al sentir el abrazo repentino, y oir la pronunciación de su nombre con un posesivo, dicho por ella, hizo que se le subieran los colores hasta la raíz del pelo. Se intentó separar, ya que su cercanía le turbaba, pero ella no se lo permitió y lo acercó más contra sí.
-Te quiero, mi Harry-Dijo Hermione suspirando tontamente- No quiero que te separes de mi nunca.
Harry tragó, saliva.
-Hermione...Que no me voy a la guerra... Que nos vemos todos lo días...-Y consiguió apartarse de ella con esfuerzo- Vamos a desayunar, anda, que tengo que explicarte una cosa.
-Sip- respondió la joven- Me muero de hambre.
Mientras iban de camino al gran comedor , Harry pensaba en la manera de explicarle a Hermione que estaba hechizada y que para colmo esa poción no se curaba con otra sino que se tenía que esperar a que el efecto pasara...Esa iba a ser una semana muy larga...
Harry suspiró apesadumbrado. Hermione lo vio y le cogió la mano entrelazando sus dedos con los de él. El muchacho pego un bote, y la miró.
-¿Qué haces?- Dijo el joven observando sus manos entrelazadas- Que nos esta mirando todo el mundo-
-Lo he hecho porque parecías triste, mi vida- y seguidamente le rozó la mejilla con su mano-Pensé que mi contacto te animaría.
Y si que lo hizo, cuando notó su mano rozando su mejilla, sintió un calorcillo muy agradable y un escalofrío recorrió su columna.
Quitó su mano de la de Hermione bruscamente y siguió caminando con rapidez, hacía el gran comedor. No quería sentir lo que sentía eso complicaba las cosas.
Hermione detrás suya echó a correr, preguntádose que le había molestado a "su Harry".
-Buenos días-dijo Harry apesadumbrado a la mesa griffindor en la que se encontraban Neville y Ginny. Los demás ya se habían marchado al pueblo.
-Vaya carita que traes , Harry-comentó la pelirroja al verlo sentarse en frente suya.
-ya bueno es que...
-"Mi Harry" ha estado un poco raro esta mañana-Interrunpió Hermione sentandose al lado del joven.
-¿Tú Harry?- preguntaron Neville y Ginny a la vez, con los ojos como platos.
Antes de que Hermione respondiera , Harry se le adelanto.
-Una historia larga, luego os lo cuento- Dijo muy bajito para que no lo oyera Hermione- Por cierto, ¿Dónde está Ron?
-Mi hermanito se piró, dijo que no te pensaba esperar más , que había quedado con Luna.
-Ya bueno, me lo esperaba- Dijo mientras comenzaba a comerse una tostada sin ganas, que en ese momento le sabia como una alfombra vieja.
- ¿A dónde me llevarás , Harry?- pregunto la castaña de repente ilusionada y con chiribitas en los ojos- ¿Al salón de Madame Pudipie?
Harry en ese momento que bebía su vaso de zumo lo escupió todo en la cara de Neville, y para colmo se empezó a ahogar con la tos.
-cof..cof ..No¡¡ ..cof - Cuando se calmó, gracias a las palmaditas en la espalda que le dio Hermione, la miro con ojos llorosos- Creo que lo que te tengo que contar no puede espera- Se volvió hacia Neville que se limpiaba con una servilleta con cara de enfado y se disculpó.
Luego cogió la muñeca de Hermione y los dos salieron del gran comedor con rapidez, ante la mirada incrédula de Ginny y Neville.
-¿Qué ocurre, cariño?-dijo Hermione mientras salían por la puerta de entrada, para dirigirse al pueblo.
-Mira Hermione...- Harry se rascó la cabeza sin saber como empezar, y mientras la joven lo cogía del brazo con suavidad.
-¿si?...-dijo Hermione mirándolo amorosamente, para que continuara hablando.
-Bueno...¿Qué sientes por mi?- dijo Harry empezando a tantear el terreno.
La chica de repente paró de caminar y lo miro a los ojos.
-Yo te amo-respondió la joven, tan convencida, que si no fuera porque Harry sabía lo de la poción, se lo hubiera creído- Te amo, con toda mi alma, Harry...
El muchacho se sonrojó a más no poder.
-Ya...bueno- dijo nervioso ante la mirada cariñosa de la chica, que se abrazo a él y apoyo la cabeza en su hombro- A parte de eso...¿te sientes rara?...
-¿Rara?, en que sentido, mi amor-dijo Hermione mientras acariciaba su pecho.
Harry se separó rápido de ella y siguió andando sin mirarla.
-Rara en el sentido, de que...no estas bien- siguió hablando Harry andando y sin mirarla a la cara. Decidió ir al grano- Tu no estas enamorada de mí...
La muchacha que lo seguía con rapidez se quedó perpleja y paró de andar de nuevo.
-¡¡¿Cómo puedes decirme eso?!!- dijo Hermione, después de asimilar la información de Harry- Yo si te amo...
-¡¡No es cierto!!- replicó el joven dándose la vuelta bruscamente para mirarla a los ojos- ayer bebiste por equivocación una poción de amor... y ¡¡crees estar enamorada de mi!!
Los ojos de Hermione, se cristalizaron, clara señal de que estaba aguantándose para no llorar.
-¿Qué poción? ¿de que narices, me hablas ,Harry?-replico la chica, ya al borde de las lágrimas- Yo siempre te he amado...Y puedo..
-Hermione, por favor – replicó Harry enfadado, por la negación de ella. Le dolía que siguiera afirmando algo que no era cierto y que se hiciera la loca al decir no recodar la clase de pociones del otro día- Fue ayer, en la clase de Snape¡¡
Hermione comenzó a llorar, no entendía porque el chico al que amaba le hablaba de esa manera.
-No se de que hablas...-Prosiguió la joven entre sollozos-Pero si es una excusa para decirme que tu no sientes lo mismo por mi... Yo si te amo, Harry, puedo demostrártelo yo... aunque sea tu mejor amiga te quiero y te amo...
Hermione en un intento desesperado por que Harry no la dejara, fue hacia él y se abrazo a su cuello con fuerza.
-¡¡Hermione, déjame, por favor!! ¡¡Yo no te amo!!- le gritó y bruscamente la quito de su cuello. Más bruscamente de lo que hubiera querido, y la joven trastabillo hacia atrás pero mantuvo el equilibrio.
Hermione lo miró con ojos enrojecido, con lágrimas cayéndole por sus suaves mejillas. Harry se arrepintió al instante de haberle gritado y haberle dicho esa gran mentira.
Los ojos de Hermione expresaban una profunda tristeza y desolación, respiraba agitada.
Antes de que Harry se disculpara, la joven, ya había salido corriendo hacía las puertas del castillo, llorando desconsolada.
En ese instante gotas de agua mojaron los cristales de las gafas de Harry. Empezaba a llover.
El muchacho se sintió pésimo, por haber tratado así a Hermione y muy pronto las gotas de lluvia se mezclaron con sus lágrimas. ¿Habría perdido a la chica que amaba?
El día se le hizo eterno a Harry, nunca había estado tanto tiempo sin Hermione a su lado o un Ron que le hiciera las gracias en los días en Hogwarts. Estaba solo. El pelirrojo no había regresado aun de la excursión al pueblo y por otro lado Harry no se veía preparado para hablar con su amiga, después de cómo la había tratado.
Llevaba todo el día paseando, por los terrenos a pesar de la fina lluvia que caía y no quería regresar a la sala común por si se encontraba con ella. Tampoco había acudido a la comida.
Ahora mismo, estaba sentado bajo el gran árbol a la orilla del lago, empapado, pero sin querer marcharse, ya que ese lugar le ayudaba pensar.
- ¿Potter?-una voz lo sacó de su ensimismamiento.
El muchacho miró la figura que lo había llamado. Era la señora Pomfrey con una gran túnica de abrigo oscura, para el frío y la lluvia. Y lo miraba con desaprobación.
-¿Qué haces ahí, a estas horas y con el frío que hace?- la mujer se acercó- pero mírate estas empapado ¡¡Vas a coger una pulmonía!!
-No, señora Ponfrey, estoy bien- dijo el muchacho mientras se levantaba y se sacudía los pantalones- solo estaba...
-¡¡Tonterías!!- lo interrumpió la mujer- ¡¡Ahora mismo te vienes conmigo a la enfermería...!!
-Pero...
-Nada de peros.. ¡Vamos!- dicho esto la mujer echo a andar con paso diligente y detrás un Harry confuso.
Al llegar a la enfermería la mujer lo hizo cambiarse de ropa usando el accio para atraer prendas secas del muchacho y le dio a beber una poción que sabía a menta y que servía para prevenir los resfriados.
-Bien, Potter, me podría decir ¿Qué hacía usted con este tiempo ahí fuera? Que yo sepa no ha ido Hogsmead cierto?
-Ajam... Yo estaba bueno... pensando...
-Pensando ¿no? Bueno bueno...-Dijo la mujer frunciendo el ceño.
-y no es por molestar- siguió Harry curioso- ¿y usted qué hacía fuera tambien?
-Bueno...Potter- sonrojándose un poco al ser pillada por el muchacho- Eso no le compete, joven, pero le diré que fui a por una planta especial para la poción contra la gripe, que solo se encuentra en el bosque...
Harry asintió pensativo.
-Madame Ponfrey, ¿Seguro que no hay alguna poción para contrarrestar el hechizo de la poción de amor?- Dijo el muchacho esperanzado pensando en Hermione.
- me temo señor Potter que no- dijo la mujer arqueando una ceja- La pociones amorosas no tiene contra hechizo, solo se tiene que pasar el efecto según lo bebido, pero eso ya lo sabía...
-Ya...-el joven hundió sus hombros desanimado.
-Creo saber, Harry- el chico levanto la vista al escuchar su nombre- que ya se en que estaba usted pensando... en la señorita Granger ¿me equivoco?
Harry negó con la cabeza.
-No se preocupe señor Potter el efecto de la poción cor desaparecerá en una semana.
-¿Qué puedo hacer de mientras? -Pregunto abatido el muchacho- Creo que le he hecho daño, en una conversación que tuvimos
-Tener mucha paciencia y darle cariño señor Potter, es lo mejor, y quizá seguirle un poco la corriente- Madame Ponfrey le guiño un ojo pícara- Ya me entiende. Pero lo principal es que la respete en todo momento, ahora estará muy sensible.
-Ajam...señora Ponfrey...-siguió el muchacho ocurriéndosele una nueva duda- Hermione se niega a pensar que esta hechiza, y no recuerda lo ocurrido...¿Eso es parte de la ...?
-Si- respondió la mujer- es parte de los efectos de la poción cor, la negación. Ella en ningún momento aceptará ni recordara haber tomado nada..
"Entonces cuando me dijo que no entendía ni sabía, era cierto..." se dijo a si mismo, sintiéndose un idiota por replicarle a la joven en su momento.
-Será mejor, señor Potter que no se lo mencione- dijo la enfermera, como leyéndole la mente- no le diga nada sobre su hechizo, pues la turbará más de lo necesario... Trátela con normalidad
- Vale, muchas gracias por los consejos señora- dijo el muchacho levantándose de la camilla en la que había estado sentado y despidiéndose.
-Hasta mañana, señor Potter-
-adios
Cuando Harry salió de la enfermería, ya era la hora de la cena. Estaba demasiado cansado y con el estomago revuelto así que decidió ir a la sala común e irse a su habitación a dormir, ya que pensaba que Hermione estaría en el gran comedor y no la vería.
Dijo la contraseña del retrato y entró en la sala.
Estaba solitaria a excepción de una persona, precisamente la que no quería ver Harry, Hermione...
La chica lo miraba, con los ojos aun rojos e hinchados, de pie junto a la puerta como esperando su llegada, se notaba que había estado llorando por largo tiempo. Harry se sintió fatal.
- Hermione... yo- dijo el joven avergonzado- siento como te traté... soy un estupido...yo..
Contra todo pronóstico la chica no lo dejó terminar de hablar y lo abrazó por el cuello con fuerza llorando...El muchacho correspondió.
- No... me dejes por favor...- su voz sonaba ahogada por las lágrimas, desde el cuellos de Harry- No... podría soportarlo... yo te amo... déjame aunque sea ...solo ser tu amiga.. por favor
Harry se conmovió y a la vez se sintió mal por las lágrimas de Hermione. La apretó más fuerte contra su pecho.
- No te dejaré nunca...-dijo el chico levantando la barbilla de la joven para mirarla. Era tan bella, aunque tuviera el pelo revuelto y los ojos hinchados. Le partía el corazón verla llorar.
La chica fijó su mirada castaña en la verde de Harry mientras este dulcemente le secaba las lágrimas con los pulgares, rozando suavemente sus mejillas.
-Te amo...-repitió Hermione casi en un susurro, y se fue acercando a Harry lentamente. El joven no retrocedió. Notaba el aliento de Hermione en sus labios, su dulce aroma. El joven cerró lo ojos dejándose llevar, aunque sabía que no era lo correcto. Que Hermione hiciera lo que quisiera con él, pensó.
Hermione acortaba la distancia que los separaba poco a poco, mientras cerraba sus ojos castaños...
Finite incantatem, jeje aquí el capítulo 4, espero que os vaya gustando la historia, un besoteee y como siempre dejadme:
Review¡¡¡¡¡¡¡
