Capítulo 4:


Este capítulo lo terminé en dos meses... hacía palabra por día. A este paso las 10 caras llegarán por el año 3201 pero lo terminaré!!


Y así, los GetBackers llegaron al sospechoso lugar conocido como cocina express 24 horas.

-Bien, ya tenemos listo el plan.- dijo Ban

-¿En serio?- preguntó Ginji

-Es mi plan secreto, tan secreto que ni tu lo sabrás hasta que lo ponga en práctica.- Ambos entraron y se dirigieron a la cajera que para efectos de ambientación describiremos como una chica poco agraciada físicamente.

-Bienvenidos a Cocina Express 24 horas. ¿Puedo tomar su orden?- la apática chica hablaba como autómata. No había nadie más en el lugar y eso formaba parte del plan de Ban.

-Si, quiero... una ensalada de waterbúfalo con mucha mayonesa y entrar a su cocina para descubrir el ingrediente secreto que hace que las personas cambien de cuerpos cada día.- dijo Ban

-¿Qué?- se sorprendió Ginji del horrible plan de su compañero

-Si... es que... a él le gustas!!.- Ban señaló a Ginji y aprovechó la distracción para pasar a la cocina.

-¡¡QUE!!!- Ginji apenas pudo expresarse cuando ya tenía a una muy ofrecida chica abrazada de él.

-¡LO SUPE DESDE QUE ENTRASTE! Eres mi príncipe azul y juntos tendremos miles de hijos... ¡Bésame!-

-¡BAN-CHAN!-

Este es un fic de Akabane; regresemos con él mientras Ban se pelea a muerte con el Chef mutante espacial y Ginji trata de escapar de una boda.

En el honky tonk:

-Creo que después de esta experiencia... no podré se como era antes.- dijo Akabane al tiempo que quería observar su rostro reflejado en el vidrio del restaurante pero sólo veía a una rubia exuberante con mirada pensativa.

-Supongo que ahora valora más la vida señor Akabane.- dijo Natsumi tratando de animar al meditabundo

-Quizás... o quizás es...- la cámara se abre y observamos a Hevn que ya estaba comiendo la quinta pizza y tenía el saco de Akabane a punto de dar el botonazo.- ¡Porqué esa mujer no deja de comer porquerías mientras me llena de grasas trans!- señaló acusadoramente y con sobrada razón.

-Bueno, eso es más probable.- Natsumi se retiró a servir más café a otros clientes que no estaban en la barra

-¿Hasta cuándo dejarás de comer?.- Akabane le reclamó a Hevn quien sólo tenía ojos para un pay de fresa.- ¡TE ESTOY HABLANDO!- la usurpadora de su cuerpo seguía ignorándolo. -¡TE JURO QUE TE VAS A RREPENTIR!- Akabane agarró una silla planeando dejar inconsciente a su cuerpo antes que verlo morir de un choque gástrico (si eso existe)

-Permíteme ayudarte con eso.- un apuesto chico salió de la nada queriendo cargar la silla que Akabane sostenía sobre su cabeza

-¡NO!- dijo apartándolo bruscamente.- Todavía no es hora de destazarla.- agregó con ojos de furia que soltaban llamas, la imagen de una rubia enfurecida intrigó al apuesto chico que salió de la nada

-Eres una bromista de primera, me llamo Tom...- éste extendió su mano a quien pensaba era Hevn

-Es un honor conocerte.- pero quien le tomó el saludo fue un pálido chico vestido de negro que tenía la boca cubierta de chocolate.- soy Hevn.-

-Ah...-

-Es mi oportunidad para desquitarme con alguien, con quien sea ¬¬.- Akabane apartó a la negociadora y usando una dulce voz se dirigió al extraño.- Lo que mi hermano quiere decir es que yo soy Hevn...- le devolvió una mirada retadora a la amante de los pays.

-¡Qué!- se molestó Hevn

-Hevn... qué nombre tan lindo.- dijo Tom embobado con el cuerpo de la rubia

-Espera él no es...- la negociadora aún fuera de su cuerpo quería controlar la situación pero sucedió algo inesperado.

-Orden número 215, patatas asadas con extra queso.- Natsumi servía el siguiente platillo que Hevn había ordenado

-¡Patatas!- olvidándose de lo demás se sentó a comer como desesperada

-¿Acaso no tiene orden para comer?- Akabane sentía ñáñaras de verse comer así

-Creo que tu hermano esta ocupado... ¿quieres salir?- preguntó Tom

-¡Por supuesto! n.n Me vengaré de esta cuando regrese... ¬¬- así Akabane en el cuerpo de Hevn salió a una cita.

Después de caminar por un tiempo:

-¿A dónde quieres ir?- preguntó el chico gringo

-Pues...- Akabane no tenía idea de lo que tenía que hacer, sólo quería vengarse.- será la peor pesadilla de esa tipa. Quiero ir a un restaurante tengo hambre.-

-Bueno, estábamos en uno...-

-Éste es inteligente ¬¬ Pero necesito comer algo extravagante... como yo.- Akabane presumió sus recién adquiridos atributos

-O.O Esta bien. Te llevaré al más elegante que conozco.- Tom tomó el brazo de la "rubia" (NA: Akabane ha sido rubio 2 veces seguidas)

-¿Te parece bien Le fleur?- preguntó Tom

-Si... para ser barato esta decente.- Akabane tiene gustos caros porque ahí un vaso con hielo cuesta 35 dlls.

Tiempo después...

-Disculpa por pedir tantas cosas y no comer nada... es que se veía tan linda la comida acomodada en los platos...- . Akabane se burlaba del chico que dejó pobre

-Descuida, son sólo miles de dólares... ¿qué quieres hacer ahora?-

-Yo... Hevn... quiero...-

En un parque de la ciudad.

-Uno... dos... tres...- Akabane hizo que Tom le rentara un equipo de sonido para cantar en la calle; se le ocurrió de pronto y pues de pronto tenía público hasta que llegó la policía.

-Señorita no puede dar espectáculos sin permiso.-

-No me importa, él.- Agarró a Tom.- es MI novio, arréglese con él yo soy una estrella del entretenimiento.

En la delegación de policía:

-Bueno, ya pagué la multa de ambos por alterar el orden público, tu multa por golpear un elemento de la policía, el vidrio que rompiste y la cabina de teléfono que averiaste.- Tom parecía tener crédito infinito y mucha paciencia.

-Lo sé... es culpa de este país que no me deja expresarme...- Akabane había aprovechado la ida a la cárcel para hacerse de algunas navajas y eso lo hacía sentir más aliviado

-Hevn.. hay un lugar al que quiero llevarte antes que sea muy tarde...- Tom habló con dulzura pero firmeza.

-De acuerdo... Todo salió muy raro, pero creo que sería bueno vengarme de la negociadora usando su cuerpo. Si, vamos ¡HA HAHA HA!- Akabane rió maléficamente, algunos niños que pasaban cerca se asustaron pero al gringo poco parecía importarle.

Mientras tanto...

-¡Corre Ginji!- dentro de una cueva Ban corría con el cáliz sagrad

-Ban-chan, nos alcanzarán, debemos separarnos...- varios zombies perseguían a los Get Backers.

Regresando con Akabane...

-Hevn...- Tom había llevado a la criaturita a observar el atardecer

-Si...- Akabane no sabía que hacer para salirse de esa, quería vengarse de la negociadora comedora compulsiva pero no los había visto en la aburrida cita que le provocaba úlceras.

-Sé que es prematuro pero quisieras...-

-... ir a tu departamento. ¡PERFECTO!- Akabane quería terminar con eso rápido pero Tom sacó un anillo de compromiso

-¡Cásate conmigo!- Tom puso una rodilla en el piso.- Eres la mujer ideal para mí... eres un espíritu libre que no le importa hacer sufrir a otros.

-¡Wácala!-

-¡De eso estoy hablando! Necesito sinceridad, honestidad, realidad... no el amor que existe sólo en los comerciales de detergentes.- Tom tomó las manos de la rubia.- ¿Qué dices?-

-Digo que en realidad necesitas de un psiquiatra.- Akabane estaba sumamente harto así que se soltó de las manos de aquél.

-¿Podrías darme una señal que sientes una conexión conmigo?- Tom seguía raramente enamorado

-Eres un masoquista... ¡ten!- Akabane le aventó un escalpelo a la mano que extendía como rogando que regresara con él

-¡HEVN! Te amaré toda mi vida.- Tom se desangraba gritando

-Y dicen que soy el más demente de esta serie ¬¬-

Ya de noche en el Honky Tonk:

Los Get Backers llegan con las ropas rasgadas y aún más golpes que los recibidos por la mañana.

-¡Lo conseguimos!- Ban sacó un frasco azul

-¿Qué es eso?- preguntó Paul sacando su vista del periódico

-Es la sustancia que hace que cambies de cuerpo... ¿Quién es él?- Ginji señaló a un joven que comía unos tallarines ruidosamente.

-Es la señorita Hevn en el cuerpo del señor Akabane- contestó Natsumi como si fuera lo más común del mundo ver como engorda una persona que originalmente estaba tan delgada.

-¡¡QUE!!- ambos Get Backers se sorprendieron, ahora los habitantes de la fortaleza ilimitada se acostumbraban a los gritos

-¡Pero si parece un rinoceronte!- Ban expresando su sabida sensibilidad

-¿Qué están diciendo? – Hevn interrumpió su glotonería al escuchar eso.- ¿Insinúas que me veo gorda?-

-No...- Ginji, Natsumi y Paul trataban de componer las cosas

-No lo insinúo, lo afirmo.-Ban agregó.- ¿Qué comiste para engordar tanto?. En verdad estás más obesa que un cerdo... no, te pareces más a uno de los señores gordos de las ferias... ¡NO! Más bien pareces una ballena encallada.-

-¡BUA!- Hevn soltó el llanto... de por sí ver a Akabane obeso ahora imagínenlo un mar de lágrimas. La campanita del restaurante anunció que la puerta se abría para traer más problemas...

-¿Qué sucede aquí?. ¿Ya consiguieron...?- Akabane estaba en shock de verse de esa forma.- ¡QUE! Momento... no es... es...- en su desesperación le faltaron las palabras y agarró a Paul del delantal zarandeándolo.- ¡¡¡DIME QUE NO ES ESA MUJER QUE TRAGO DEMASIADO!!!-

-Eh... pues...-Paul temía por su vida

-¡¡¡DIME QUE NO ESTUVO COMIENDO COMO SI NO HUBIESE MAÑANA!!!- se desesperó Akabane aún más

-Bueno pues si... así es- Paul cerró los ojos orando por su vida

-Tendré que hacerte la liposucción ahora mismo.- Akabane se dirigió hacia su cuerpo pero cuando éste le dirigió la mirada se petrificó de ver ese triste rostro.- Yo... estoy... ¡ah!- por la impresión se desmayó.

-El señor Akabane se cayó.- dijo Ginji al verlo ahí tirado en el piso

-Creo que fue de la impresión de verse tan gordo.- dijo Natsumi ante lo cual Hevn nuevamente reinició el llanto.- ¡Perdón, perdón!-

-¿Qué hacemos con él?- preguntó el rubio a su compañero

-Lo llevaremos a casa de Hevn. Con esta pócima los regresaremos a ambos a la normalidad... sólo hay que hacer que ambos la tomen.- Ban se sentía feliz de que eso casi terminaba pero no contó con un ligero problemín

-¡Mi corazón!- y Hevn se desmayó

-¡Un paro cardíaco!- se asustó Natsumi

-Llamaré a una ambulancia.- Paul fue el único que alcanzó a reaccionar ante esa crisis después de superar su casi enfrentamiento con Akabane

-¡Señorita Hevn!- Ginji se aproximó para ayudar a la cardíaca

-Rayos... ¬¬- Ban sólo maldijo el día que por lo menos ya terminaba.


(NA: si esto les suena muy raro... es que estoy pensando en el fic del Mago de Arroz al mismo tiempo y se cruzan los cables) pensé que el cap 3 estaba online... me di cuenta hoy que le regresé un review a una chica que leyó el fic de Tsubasa, que me sorprende que lo lea porque lo hice con las patas, y checo las estadísticas y pues no lo tenía jaja entonces pues les dejo dos.