10-11-2005 Hola a todos! En verdad este iba a ser un capítulo doble, pero como no llego a terminar los detalles del otro, decidí publicar primero este y luego lo que le continúa para la semana que viene. Gomen ne!


GUERRAS PERDIDAS

CAPÍTULO CUATRO: Bodas de odio, primera parte

La noticia de la alianza entre los jóvenes herederos de las familias Winner y Catalonia es dada a conocer a todos los medios importantes. Los preparativos exigen una cantidad de recursos humanos y económicos de una envergadura sólo comparable a la realizada en la asunción del presidente de la Esfera Terrestre. Cientos de tarjetas son repartidas entre los más importantes representantes políticos y financieros del espacio. El vestido es enviado a coser de urgencia a la modista del presidente, y el anillo de compromiso especialmente fabricado al mejor orfebre de L4. La boda es el acontecimiento más importante del año, y cualquiera que trate de medir el amor que se profesan los futuros cónyuges con el despliegue realizado para la ceremonia, concluirá que es la pareja más feliz del espacio y que la medida de ese amor es infinito...

Pero por supuesto, sacará una conclusión errónea, ya que le faltará saber que cada detalle de la propaganda sobre el enlace Winner-Catalonia ha sido estudiado al detalle por los preventivos y que en verdad, no se trata más que un soberbio montaje para proteger la investigación sobre la compra de favores políticos que la "Operación Alborada" trata de detener...

La segunda parte del teatro tiene su lugar en la Iglesia de San Patricio. Allí los invitados asisten a la no menos elaborada ceremonia nupcial.

-Muchas gracias Rashid por aceptar ser el padrino de mi boda. En verdad, no tenía a quién pedírselo.

-Claro que no, amo Quatre. El honor es mío.

-De todos modos.. –murmura más bajo. –Tu eres el único al que puedo confiarle los motivos verdaderos de esta boda...

-Aun así, es un honor para mí acompañarlo siempre.

Algunos invitados llegan de último momento. Uno de los que más conlleva sorpresas es Lucrecia Noin. Ella sonríe a Relena y a Quatre y responde a las miradas que murmuran silenciosas sobre su sorpresivo embarazo. Una seña de sus aros le indican a Lady Une que la salida está libre de todo peligro, para que la novia pueda entrar segura.

-Tranquilo Quatre, no debes ponerte nervioso. –le dice Relena guiñando un ojo. –Si tu estás así, imagínate como está la novia...

La novia entra en la iglesia, sabiendo llevar un largo vestido blanco pero sin cola, aunque con velo y un ramo de orquídeas cuidadosamente armado, lo que despierta los comentarios elogiosos de hasta las más exigentes damas de sociedad.

Después de tocar la música el padre anuncia.

-Hermanos y hermanas: hoy nos hemos reunido para unir a Dorothy Catalonia y a Quatre Raberba Winner en sagrado matrimonio.

Las palabras del sacerdote se suceden a un ritmo agonizantemente lento. Dorothy se aferra a su ramo, en un intento de controlar los nervios de pensar que quizás algún francotirador la esté esperando para matarla, y se arrepiente de no poder traer su espada por si sus enemigos interrumpen la ceremonia al estilo "Kill Bill". Quatre está más tranquilo, en cierto momento voltea a ver la reacción de sus amigos en las primeras filas, seguramente Dúo se ha de estar haciendo un festín con la situación y los posibles chistes que Heero ha de tener que escuchar sobre su boda con cierta madrina allí presente. En efecto, en esos momentos el trenzado está recibiendo un codazo de Hilde por algún comentario de seguro inapropiado, lo que le saca una sonrisa a Sally Po pero no a su compañero de los Preventers, el nunca bien ponderado Wu Fei. Luego mira la otra fila, la de Lady Une y Marimeia ahora acompañada de Noin y a su lado... ¡Trowa! No, no era una visión: él y su hermana Catherine se encuentran en la otra fila de la iglesia, la que da del lado de Dorothy. Debieron llegar a último momento porque no los vio entrar. De pronto pierde toda la calma de hace instantes: el pulso se le acelera, como a los criminales en los detectores de mentiras. Pero no alcanza a asimilar la sorpresa cuando llega otra.

-Bueno, ya pueden decir sus votos. –anuncia el padre. –Puedes empezar, Quatre.

Los novios se miran estupefactos. Inmediatamente sus ojos se dirigen hacia la Coronel Une y a Lucrecia, encargadas de los detalles de la boda; ¿cómo no habían previsto ese detalle? Pero no hay tiempo de pensar, sólo de actuar.

-Quatre¿tienes tus votos listos, verdad?

-Yo...

Los invitados empiezan a preguntarse que es lo que ocurre. El novio comienza a mirar a sus amigos: Dúo le hace señas que continúe mientras que el rostro de Relena comienza a cambiar gracias a la preocupación, igual que el de Dorothy. El párroco vuelve a insistir, acercándose al novio.

-¿Hay algún problema?

-Eh... no... Sólo estoy muy nervioso, yo... olvide que iba a decir...

-Tranquilos todos, los novios suelen ponerse nerviosos en estos momentos. Si te has olvidado tus líneas Quatre, dile aquí a Dorothy y a todos porque razón estas aquí hoy uniéndote en matrimonio con ella...

El novio respira hondo, sabe que sus amigos lo están observando y que boda real o no, están sacando conclusiones sobre él, sabe también que entre ellos está Trowa y que aunque lo intente, nunca sabrá que pasa por la cabeza del joven en estos momentos, y además sabe que si no dice algo pronto, quizás la próxima vez que vea el rostro de la Dorothy sea en su funeral...

Quatre sostiene con una mano la de la novia, y con el otro el anillo mientras dice:

-Bueno, aquella vez que nos conocimos hace cuatro años ya nunca pensé que íbamos a terminar así, es la verdad. –se oyen risas de algunos invitados. –Sé que tuvimos muchos problemas Dorothy, sobre todo en un principio pero... te prometo... te juro que mientras estés conmigo no dejaré que nada malo te ocurra.

El joven rubio pone el anillo en su mano, ella siente que tiembla al sentir una vez más la mano de Quatre tocar la suya. Ahora mira al sacerdote: ella tampoco sabe que decir, y el párroco lee esos pensamientos.

-Ahora Dorothy, dile a Quatre todo aquello que sientes por él.

La rubia mira directo a los ojos a su futuro esposo. ¡Como le gustaría poder explicar el torrente de sentimientos que pasan por su mente cada vez que sus ojos se chocan¡Cómo le gustaría por una vez ser sincera y decirle todo aquello que su pobre corazón ya no sabe como contener¿Y si esa boda es acaso su oportunidad de acercarse a su imposible, de cambiar definitivamente? Ahora es ella la que mira a Relena, que con un gesto de paz le da ánimo para decir lo que va a decir.

-Bueno, yo... cuando estás conmigo... siento que puedo ser otra persona, mejor de la que soy y mejor de la que fui. No sé que es lo que me pasa pero no puedo dejar de sentirme así. Te prometo que no tendrás que arrepentirte de nada de lo que me has dicho hoy... Yo haré que valga la pena¿sabes?

La voz de Dorothy se corta en un suave llanto. En la iglesia algunos de los invitados también lo hacen. Noin suspira aliviada igual que Sally, mientras Lady agradece mentalmente a Dios por haberlos iluminado en este momento.

-Oye, es buena actriz ¿eh? –comenta Dúo a Wufei que está a su lado.

-¿Y que te hace pensar que es mentira? –le responde sorpresivamente el joven.

-El corazón de las mujeres oculta cosas que a veces no muestran directamente. –agrega Sally.

-¿Eh¿Qué me quieres decir¿Qué Dorothy está enamorada de Quatre¿Cómo me perdí de eso? –se pregunta el trenzado.

-Si no te callas ahora mismo será a la ultima boda que asistas, Dúo.- lo corta Heero, recordándole con la mirada que no hay ninguna razón para dudar de que los motivos de la ceremonia.

-Entonces los declaro marido y mujer. –cierra el sacerdote. -Pueden besarse los novios.

Quatre Winner corre el velo de la novia y la besa suavemente. Ella se queda sin reacción y sin tiempo a pensar toma la mano que su esposo le tiende.

-¿Vamos?

-Sí. –contesta ella y salen de la iglesia.

--------------------------

La ceremonia se realizará en la vieja finca de campo de la familia Catalonia, propiedad del Duque de Dermail hasta su muerte y ahora manejada por su nieta Dorothy. Grandes arreglos florales y algunas esculturas de hielo decoran el jardín y las múltiples mesas repletas, a falta de un adjetivo mejor, de comida. Camareros corren por todas partes atendiendo a los prestigiosos invitados, casi todos del mundo de la política... y todo bajo la atenta mirada de los preventivos...

-Coronel... ¿cree que todo esto funcione? –es la duda de Sally Po.

-No hemos registrado ningún movimiento extraño en relación a "Mireya". –responde Une. Luego mira a los lados a ver si nadie los espía -Es importante de que no le ocurra nada, sino todo nuestro trabajo estará echado a perder y aún tenemos mucho por hacer...

-¿Y quien seguirá con esto? –pregunta Noin.

-"Gricel" estará a cargo de ahora en más... sólo esperemos que dure lo suficiente hasta que sepamos cuál es la magnitud de este problema, y podamos actuar...

Noin toma un sorbo de su vaso de leche (porque las embarazadas no pueden tomar alcohol) mientras observa a Quatre y a Dorothy posando para el fotógrafo y dice:

-A mi lo que más me preocupa es que estos dos se logren llevar medianamente... Relena ya ha hablado con ella, pero...

-Tendrán que llevarse bien, ya no hay vuelta atrás... –contesta Une. – Yo me conformo con que no se lancen platos todos los días y conociendo el carácter de Dorothy...

-Yo creo que pueden llegar a algo... me refiero a algo de verdad... quizás todo esto sea el comienzo de una relación verdadera.

Lucrecia y Lady miran con incredulidad a Sally al escuchar semejante opinión.

-¿Dorothy y Quatre como pareja? Sally, ya me parece que tu también estás creyéndote toda la propaganda... –se ríe Lady.

-¿Y porqué no? Van a pasar mucho tiempo solos y juntos pretendiendo ser pareja... de allí a que lo sean hay una línea muy delgada... Y la intimidad lleva al amor... muchas parejas se forman con los compañeros de trabajo... Fíjense en usted Coronel, y Treize Khushrenada... también tú, Noin, y Zech eran compañeros de la academia y luego trabajaron juntos y ahora tendrás un bebé...

-Pues es algo lógico, ya que pasas mucho tiempo con esa persona y...

Las palabras de Lucrecia son interrumpidas por la presencia de Wufei y su carácter tan peculiar.

-Mujer¿dónde dices que están esos horribles camarones?

-Pues en la mesa de allá al fondo, al lado de esa que tiene las botellas, ya te expliqué...Y ve a traerme unos a mi también, ya que haces el viaje...

-¿Ah sí¿Y por qué?

-Porque me debes dinero del almuerzo de la semana pasada ¿O creías que no te lo iba a cobrar¡Y no me digas "mujer" que no me gusta!

Wufei se marcha nuevamente directo a la mesa de los camarones, mientras Sally reacciona molesta y trata de seguir con lo que estaba haciendo.

-Ahora me olvide que estaba diciendo... ¡Ah, sí! Cuando estás tanto tiempo con alguien...

Sally se detiene en seco ante la risa mal contenida de Noin y Une que hicieron inmediatamente la relación entre la escena y las palabras.

-Ah, no. Con ustedes no se puede hablar... –responde la oficial quién se marcha molesta mientras las demás siguen riendo.

-------------------

Algo alejadas del tumulto, Dorothy piensa en la conversación que mantuvo con Relena en la mañana...

Dorothy's flashback.

Dorothy forcejea con las sábanas de su lecho, hasta que penosamente logra despertarse, emitiendo un grito de espanto. En un acto casi instintivo, buscase cubrir con las sábanas mientras se quita cabello de la cara. "Otra vez esa maldita pesadilla.", piensa, no sin amargura... cada vez que tiene ese sueño, es un día más arruinado. Luego se dirige la mano al pecho, el corazón le late como si estuviera a punto de explotarle. Un ruido de cerradura la sorprende nuevamente.

-¿Quién es! –pregunta aún con la respiración acelerada.

-Dorothy, soy yo, Relena. Vine a arreglarte para la boda. ¿Puedo pasar?

Rato después, la ministra cepilla el cabello de su amiga, pero esta no demuestra mucho entusiasmo.

-Vaya, si alguna vez me decían que llegaría el día en que Relena Darlian me estuviese peinando a mí. –murmura, al parecer creyendo que ella no la escucha.

-Bueno, eres una de mis mejores amigas... –contesta Darlian sorpresivamente. Y agrega: -Es lógico que me preocupe por ti...

-Pero Relena... ¿porqué siempre dices eso?

-¿Por qué digo qué? –pregunta ella sin entender bien.

-Eso... que soy una de tus mejores amigas... Nunca lo entendí bien.

-Pues... porque es la verdad. ¿Por qué más va a ser?

Dorothy la mira intrigada; ¿qué acaso no estaba siendo clara en la pregunta? Francamente nunca supo que le podía parecer a la ministra Darlian de interesante de ella... Cuando se conocieron estaban en extremos decididamente opuestos y sin embargo la actitud de Relena jamás había cambiado, auque ella le había hecho varias, como pasarse al bando de Milliardo cuando se suponía que estaba del de Romefeller, y al día de hoy se seguía preocupando por ella como en ese entonces... De algún modo le recuerda a Quatre, en otro sentido por supuesto, pero en los dos está presente esa actitud "abierta" ante los que ni siquiera conocen... claro que hay que ver que el ex piloto del Sandrock ya se está colmando de ella o sino pronto lo estará, pero Relena no parece cansarse jamás. ¿Será ese el truco con el que lo tiene dominado a Heero Yui?

-Es que... somos tan distintas...

Relena piensa unos instantes y le contesta:

-Si lo quieres es preguntarme cuál es la razón de que te considere mi amiga te lo diré. Te quiero porque fuiste una persona sincera conmigo desde un principio. ¿Sabes cuantas personas he tenido alrededor toda mi vida diciéndome exactamente lo que, creen, quiero escuchar?

Tu siempre fuiste directa conmigo. ¿Qué importa si no pensamos lo mismo? Después de todo nadie puede decir que es lo correcto o no. Para ser amigo de alguien no se necesita pensar igual, sólo se necesita preocuparse por el otro.

Dorothy se calla, ahora es ella la que no entiende bien la respuesta. Después de todo, ella jamás había tenido amigos, o al menos de esa manera a la que se refiere Relena. Probablemente ella tenga razón, pero ese razonamiento está fuera de su alcance. ¿Qué pensará Quatre de ella misma¿La consideraría una amiga entonces, por eso es que la ayuda? La ministra Darlian entra en su misma frecuencia de pensamientos, y casi como si pudiera leerlos se le ocurre preguntar:

-Dorothy... ¿Por qué te llevas tan mal con Quatre?

-Pues porque... ¡porque es un idiota¡No lo soporto¡La verdad no entiendo porqué se le ocurrió que sería bueno para... para todo esto!

-¿Pero por qué? Quatre es muy gentil, y estoy seguro que te va a cuidar bien... Tienes que mejor tu relación con él. Ahora van a vivir en la misma casa, y necesitas de su ayuda.

-¡Eso es una tontería¡Yo no necesito de él ni de nadie, yo...!

Como si no escuchase los gritos de la rubia, Relena pregunta:

-¿Estás segura que es sólo por eso?

De repente, la rubia hace silencio, como si una voz interior le esté gritando de que en realidad nada de eso es cierto, y que sus problemas con él son de otro tipo. Luego dice:

-Es que... él... yo... somos muy distintos...

-Creo que te dije que eso es algo que poco importa en verdad. ¿Por qué no empiezas por cambiar tu actitud y darle la oportunidad de conocerte un poco. Quizás descubran que sí tenían cosas en común después de todo...

Bueno, yo sólo te pido que pienses lo que te dije, sino Lady Une se molestará conmigo. Y recuerda que si quieres contarme algo, ya sabes donde encontrarme... aunque no me necesites...

La rubia hace una pequeña mueca hacia un costado; no sólo la aprecia, sino que encima la conoce...

Fin del flashback.

-Esto parece más una cumbre que una boda, Dorothy... –interrumpe Marimeia parándose al lado de ella. -La única que no está presente es tu madre. Escuché que no quisiste invitarla¿es cierto?

Marimeia mira a su prima lejana; ella es la única pariente viva vinculada a los Kushrenada, pero Catalonia no parece feliz con la intervención.

-No la veo desde los catorce años, no me interesa verla ahora tampoco. Además, aunque la hubiese invitado, no habría venido...

-Pero quizás si le hubieras pedido... ¿por qué te niegas a hablar con ella?

-Eso no es asunto tuyo... –responde con un tono cortante. Luego mira a la chica; parece que sus palabras le chocaron un poco. –Perdona, no quise decir eso.

-Como digas... –responde la hija de Treize, molesta.

-Marimeia... lo que quiero que entiendas es que ella no es una Catalonia, ni una Khushrenada, ella sólo se casó con mi padre, nada más. No es de nuestra familia¿entiendes?

-Si... –hace una pausa. -Dorothy, quiero preguntarte algo... Si te vas a L4¿te podré ir a ver alguna vez?

La nueva señora Winner se sorprende ante la pregunta de su prima, a veces si la mira bien parece una niña chiquita de verdad. De algún modo, Marimeia le recuerda un poco a ella en otro momento de su vida... tan fuerte por fuera, y tan frágil por dentro... o al menos así se suele mostrar cuando están a solas. Dorothy le sonríe con un gesto tierno, pero la deja seguir hablando.

-¿Me seguirás contando cosas de mi padre? Lady Une jamás habla sobre él... y nada de lo que escucho me dice lo que realmente quiero saber de él...

-No te preocupes, puedes venir cuando gustes... –responde la rubia. –Te contaré todo lo que tú quieras también...

-¿Tu lo querías mucho, verdad?

La novia baja la vista hacia el césped; una hormiguita lucha por llevarse una migaja de pan. Luego, con un eco de voz contesta:

-Si, mucho...

-¿Y a tu padre?

-También...

-Yo también quiero mucho a mi padre... es decir, creo que lo hubiera querido, si lo hubiese conocido...

Las palabras de la hija de Treize son interrumpidas por la llegada de Lady Une.

-Todos los invitados elogiaron la ceremonia, y la fiesta parece ser un éxito... –comenta Marimeia.

-Me alegro que la pasen tan bien, al menos alguien se divierte en esta fantochada... –dice con desdén la novia mientras bebe otro sorbo de su copa.

-Uy, cuanta emoción contenida... ¿Qué pasó con las lágrimas de hoy?

-No creas todo lo que ves, Marimeia...

-No te quejes tanto. –la reprende Une. -Si hubiera sido en otra época, ya hace rato que te hubiesen casado y no te hubieran preguntado nada. Y sería "hasta que la muerte los separe".

Dorothy esboza una sonrisa falsa cuando pasa el fotógrafo de la fiesta, pero este no le presta atención y fotografía a Relena con varios de los ministros de L2. Luego de la foto, Darlian se une a la conversación de las mujeres.

-¿Y cómo está la red de habladurías hoy, señorita Relena? –pregunta Marimeia.

-A toda marcha... parece que las conjeturas sobre el padre del bebé de Lucrecia y mi misterioso amante son los temas de interés de la fiesta... –responde Relena, con un tono de fastidio.

-Y eso no es nada... están convencidas que esta boda tan repentina es porque yo estoy embarazada de Winner... ¡Qué idiotas!

-Pues eso es signo que todo sale según el plan... Si te dicen algo, tu sólo hazte la estúpida. –señala Une.

-Es verdad... todos están muy distendidos... –responde la novia. -¡Ah, casi lo olvido! Hablé con el señor Narita hace un rato y anduvo preguntándome por usted, Coronel Une. –agrega no sin cierto sarcasmo.

La cara de Lady se pone pálida al saber que su "peor es nada" (si es que así se le puede decir al pobre líder de L2), está allí presente, más siendo que siempre hace todo lo posible para evitarlo.

-¿Qué¿Ted Narita vino también?

-Claro, usted dejó instrucciones precisas que se invitasen a todas las personas influyentes del espacio... –afirma Relena.

-Pues sí... usted sabe que le tiene mucho aprecio... –responde Dorothy en venganza por las directivas de Une. -¡Oh, allí está¿Quiere que lo llame?

-¡Ah, vaya, vaya con la rompecorazones! –bromea Marimeia disfrutando mucho de la situación.

-¡No, no! –niega mientras se saca los zapatos. -Señorita Darlian, dígale a Noin que si me necesita puede encontrarme en el tocador... lejos de los invitados.

En un rápido movimiento, Lady Une desaparece debajo de la mesada antes de que llegue el sujeto en cuestión que las mujeres se ven obligadas a entretener y a "excusar" a la pretendida...

-------------------------

En tanto la fiesta sigue su curso, los recién casados apenas tienen tiempo de hablarse, es tanta la ocupación de recibir a los invitados que no tienen tiempo para ellos mismo. Dorothy logra salirse un poco de la presencia de la gente y por fin alcanza algo de la comida. Luego mira a Quatre... allí está él: con su traje blanco y su corbata y camisa de seda celeste pálido... ¡en verdad se ve tan condenadamente guapo! Realmente esa boda es una tortura siendo que están tan distantes en la vida real... quizás si lo intentase de nuevo... No, no es el momento de estar pensando en eso, se reprocha a sí misma. Una Catalonia no puede mostrarse así tan débil... debe dejar de observar a Winner como si fuera su esposo y pensar que esta es otra tanta de sus misiones

Ignorante de los pensamientos de la novia, Quatre se dedica también a saludar gente y agradecerles su presencia, hasta que ve una figura conocida.

-¡Iria! Gracias por venir... –exclama Quatre mientras la abraza. -Pensé que no podrías, por tu trabajo en los satélites...

-Es que era sorpresa... alguien tenía que venir en representación del grupo familiar... Además¿cómo crees que me iba a perder la boda de mi hermanito pequeño?

Quatre esfuerza una sonrisa; ni Iria ni el resto de sus hermanas saben que la boda es falsa, en cierto modo se siente culpable de tener que engañarlos a todos, pero eso va más allá de su voluntad.

-Pues... es que todo fue tan rápido... –"Ojalá pudiera explicártelo", piensa.

-Si, de eso ya me di cuenta. Ni siquiera me presentaste a tu futura esposa, aunque fuera por puro formalismo...

La cara del rubio se pone roja... de seguro su hermana piensa que es un desconsiderado con los suyos y ha de preguntarse muchas cosas acerca de con quién y porqué se casa su hermano. Quatre contesta:

-Tranquilízate hermana, esta boda no obedece a nada en especial... si es que a eso te refieres...

-Ya lo sé. Te conozco y sé que no eres un irresponsable.

-Bueno, al menos alguien cree en mí... –dice él en un gesto casi cómico.

-De todos modos... hay algo que sí me preocupa...

La hermana del rubio primero vigila de que nadie la esté escuchando y luego se le acerca para hablarle casi al oído. Luego pregunta:

-Dime Quatre... ¿hablaste con ella de eso, no? Me refiero a ese asunto de aquella vez... lo de los bebés...

Quatre desvía la vista: en verdad ese asunto sobre las anomalías reproductivas de los varones Winner lo había afectado mucho... él no había echo la relación de ese asunto con la boda, pero es evidente que los demás sí lo harán.

-¿Se lo dijiste, verdad? –pregunta ella. -¿O te casaste teniéndola engañada?

El rubio la mira: en verdad los engañados son ellos. Poniendo los ojos en el horizonte contesta:

-No te preocupes por eso, Iria. No creo que Dorothy y yo tengamos hijos...

-Eso dices ahora... pero ya verás cuando pase un tiempo. Si se aman, verás que pronto cambiarán de opinión y si es así...

Quatre la mira intrigada: por lo general Iria Winner suele tener una cierta clarividencia para todo lo relacionado con él, pero esta vez parece estarse equivocando. La platica es interrumpida por la llegada de Dorothy, que se reúne con ellos.

-¡Ah, Dorothy, que bueno que estás aquí! Quiero presentarte a una de mis hermanas, Iria. Hermana, ella es mi esposa Dorothy.

-Mucho gusto. –se dicen ambas.

La novia siente un ligero rubor en las mejillas cuando Winner se refiere a ella como "su esposa" y lo disimula... o al menos intenta. Iria le da un abrazo y dice:

-Al fin te conozco personalmente... Me gustaría decir que me hablaron mucho de ti, pero no es el caso... ¡Pero no te asustes! Estoy segura que si me hermano se casó contigo tendrá sus buenos motivos.

-Te aseguro que los tengo, hermana...

-Entonces bienvenida a la familia Winner. Si mi hermano está un poco distraído, dispénsalo. –sonríe. -Son las obligaciones de la empresa y de las colonias. Cambiando de tema. Dorothy ¿tú naciste en la Tierra, verdad?

-Pues, si... yo...

El maestro de ceremonia interrumpe la conversación y le comunica algo a los novios al oído. El novio dice:

-Bueno hermana, parece que debemos ir a tomarnos otras fotos antes de cortar el pastel. ¿Vamos Dorothy?

-Si, claro.

Dorothy se marcha y Quatre la sigue, pero su hermana lo retiene del brazo.

-Se la ve muy saludable, y fuerte... –comenta ella.

-Lo es, créeme...

-Si ella nació en la Tierra, y sus padres también, hay buenas probabilidades... Hiciste una buena elección, hermano.

-¿Qué quieres decir?

-Te lo explicaré luego... si estás interesado en saber, claro...

Quatre desea preguntarle algo pero es vuelto a buscar por el maestro de ceremonia que lo arrastra a la par que va dándole a los mozos las indicaciones de donde colocar el pastel.


Noviembre de 2005

Hola a todos! Como este capítulo es doble, pasaré a contestar aquí las preguntas.

Me han comentado que la escena de la fiesta en que Quatre se emborracha los ha impactado bastante. Bueno, la idea la tomé de que aparentemente Quatre no bebe (en serio, si yo me la pasé peleando una guerra, lo mínimo que me tomo es un ananá fizz... en fin) y dos gotas de alcohol le han de caer como si tomara plutonio. De todos modos, no solo fue la bebida, sino la enorme angustia que tenía encima lo que lo llevó a actuar así... todos tenemos nuestro defectos, y a diferencia de cómo lo ve mucha gente, yo creo que Quatre es una gran persona pero dista mucho de ser un ángel y bajo determinadas circunstancias puede portarse de modo indebido. Bueno, esa es mi manera de ver las cosas...

Kitsune-Saki! Muchas gracias por tu mensaje ( adoro los mensajes largos!) Lamento no poder contestarte todas las preguntas, si lo hiciera le quitaría el misterio a toda la trama. Con respecto a Dúo... pues si, conociéndolo, es posible que sus nietos sean los que le tiren arroz a la salida de la iglesia. Yo personalmente AMO el Dúo-Hilde, me parece que son la pareja más linda de Gundam W pero este fic no es de ellos... no importa, a algo seguramente llegarán. Y me encantaron tus preguntas, deberías escribir los "en el próximo capítulo..."

Ah! Por si no entendieron la conversación con Une, Ted Narita es ese tipo de lentes, que es líder de una de las colonias (en la novela dice que de L2) al que convence (más bien manipula) Une de que las colonias se alíen con OZ y que andaba todo baboso por ella... aparece también en el último capítulo (en la animación cambiaron el diálogo y hablan del cumpleaños de Relena, pero en la novela él todavía pregunta por ella) que bobos son los hombres...