GUERRAS PERDIDAS

CAPÍTULO SEIS: Jaula de oro

Después de los incidentes en el casamiento, en que se escucharon claramente la discusión de Quatre con Lady Une por la suspensión del viaje de bodas y el resto del ceremonial festivo; la nueva pareja se dirige directamente a su residencia en L4. Después de un viaje de casi un día entero, Dorothy y Quatre no se han dirigido la palabra, ni siquiera se miraron cuando debían estar sentados en el trasbordador espacial. Sólo cuando llegan a la casa de la familia Winner, Dorothy habla por primera vez.

-¿Aquí es?

-Sí.

Dorothy alza la vista para contemplar la casa, no, la mansión imponente de los colonos del espacio. Ella se sorprende al ver que no se trata de uno de los típicos castillos como la casa de su abuelo, o la de Relena, sino que la arquitectura es realmente muy moderna. La fachada pertenece al tipo de casas "inteligente", con muchos vidrios en las paredes, de aquellas que aprovechan la energía del sol y además permiten ver bastante los jardines que rodean la casa, uno más sencillo en el frente y el de verdadero uso en el interior. La vivienda cuenta con dos pisos; además de los clásicos baños, depósitos, dormitorio de servicio y cocina, en la planta de abajo se encuentran la biblioteca, al lado se encuentra el despacho casero de Quatre. Una sala recibidor muy amplia, con un sector dedicado a los juegos de mesa completan el lugar. Del mismo recibidor parte la escalera que lleva a los pisos de arriba. Allí se encuentran los dormitorios, bastantes para una casa en que viven muy pocas personas, aunque cuentan con la ventaja de tener balcones al mismo jardín interior, si es que allí se le puede llamar a media hectárea de tierra.

Rashid toma las valijas de Dorothy y acompaña al nuevo matrimonio en el recorrido por la casa. Finalmente llegan al ala superior, Quatre carraspea antes de hablar y decir:

-Dorothy, necesito que me prestes atención porque esto es importante. Esta ala es reservada para los dormitorios únicamente. Esta puerta de aquí es mi cuarto y el tuyo es este de aquí enfrente. Se sirve el desayuno a las 8 y la cena a las 21 en el comedor, yo suelo comer en la oficina, así que luego piensa a que hora quieres que te traigan el almuerzo. Si necesitas algo puedes pedírselo a Rashid con libertad. Si deseas salir, tienes que decirle a él para que te acompañe. Recuerda que no puedes salir sola, y bajo ninguna circunstancia debes abandonar L4.

-Ya me lo dijo la Coronel Une... –contesta apenas la rubia.

-Muy bien, creo que eso es todo. –contesta Quatre de modo cortante.

-¿Y tu que harás?

-Voy a cambiarme y a revisar unos papeles de la oficina. No iré a la empresa hasta el lunes para evitar preguntas, pero tengo muchos asuntos que ocuparme. Con permiso.

Sin más explicaciones el rubio se marcha a su despacho en la parte inferior de la casa. Ella también despide a Rashid que deja las maletas y se marcha.

La nueva señora Winner mira el que será su cuarto en los próximos meses... el espacio es igual al resto de la casa, muy amplio y pintado con colores claros, con pocos muebles. La luz entra desde un ventanal casi tan grande como una pared que da a un gran jardín de pocas plantas, armoniosamente colocadas y que a ella le recuerdan a los jardines japoneses, pero en vez de estanque se encuentra una gran fuente de estilo morisco. Vuelve su vista a la cama y se acerca a la cómoda: un gran espejo ovalado le devuelve su reflejo, pero ella no le presta atención... Ahora Dorothy se enfoca en la gran hilera de botellas de perfumes apoyadas sobre la cómoda; de seguro debe haber una muestra de todas las fragancias más finas y caras de mujer. Luego ve una caja negra, con ribetes dorados, al abrirla descubre que contiene todo un juego de sombras, labiales y rubores, también del más delicado gusto.

Sin saber porqué, toma uno de los labiales y se lo delinea por los labios... luego piensa en lo vano de esa acción y de lo inútiles que resultarán todo esos perfumes y maquillaje, a nadie de esa casa le interesa que los luzca y no podría salir al exterior a hacerlo; sólo son un símbolo de la hermosa jaula de oro en la que está encerrada en esa casa que no es ni será nunca su hogar...

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Los días van pasando en la casa, pero la convivencia no mejora en el nuevo matrimonio, más bien parece haberse estancado en un punto muerto. El único momento en que coinciden el señor y la señora Winner es el del desayuno, donde coinciden forzosamente.

- Tienes que comer algo, sino te vas a enfermar... –dice Quatre tomando el café.

-No tengo apetito... –murmura ella.

-Si no te gusta la comida pediré que preparen otra cosa...

-Estoy bien así, gracias.

Quatre deja su desayuno y se levanta; Dorothy le pregunta:

-¿Ya te vas?

-Si, tengo mucho trabajo en la empresa. Volveré en la medianoche, espero que de esa manera te decidas a comer.

El jefe de la Winner Corp toma sus cosas y se va, con apenas un escueto saludo para su nueva esposa.

Dorothy suspira y se levanta también rumbo a su cuarto. Piensa en llamar a Relena o a Marimieia y preguntarles un poco de sus vidas... después de todo en la suya ya no hay nada de emoción... pero luego se da cuenta de que ellas sí han de estar ocupadas y desiste de su intento. "Al menos cuando era Mireya tenía algo que hacer...", se lamenta para sí misma. Luego va a buscar uno de los pocos libros que había traído de su casa para tratar de distraerse y pasar el día...

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En su oficina, Quatre trabaja con sus papeles. Mira como todos los días la foto de su padre, siempre atento a todo lo que hace. A su mente vuelven algunos fragmentos de una de sus conversaciones con Dúo sobre las presiones de su trabajo... luego piensa en que fue bueno que no tuviera que ir de viaje de "luna de miel" tan forzadamente, pues el trabajo en la empresa hubiese caído como la lluvia en el verano. Incluso así como salieron las cosas, hay mucho trabajo. Gracias a Dios que estuvo Robert Dalton, el Gerente de Finanzas, para controlar un poco las complicadas cuentas de la Winner Corp. Un ruido de puerta lo saca de sus trabajo.

-Pase.

Entrando al despacho se presenta Dalton. No es que Quatre le tenga una confianza tan grande como a Rashid o a alguno de los Magnacs, pero es uno de los mejores empleados de la Winner Corp. y desde que había entrado a trabajar a la empresa hace seis meses ha dado muestras de estar capacitado para su trabajo. En cuanto a su aspecto físico se puede decir que es un poco más alto que Trowa y menos que Milliardo, de contextura normal. Todas las secretarias se mueren por él, mejor dicho por su cabello castaño rojizo semi despeinado y sus ojos celestes claro, de esos en que apenas se puede percibir el negro de las pupilas. En cuanto a su carácter, no es muy simpático con los empleados y los hombres lo califican de arrogante, tampoco muy comunicativo y hasta frío, pero el rubio nunca fue de asustarse por las personalidades difíciles. Además, si se encarga del sector finanzas no le toca la parte más alegre del trabajo y se puede considerar algo lógica su actitud.

-Señor Winner, ya le traje los balances parciales de este mes. También preparé el resumen de los informes de las distribuidoras.

-Gracias Robert, lo miraré cuando termine con este informe. Tengo que tenerlo listo para el foro en Tokio de la próxima semana y por ahora es prioridad.

Quatre lanza un bostezo al aire, desde que llegó de la Tierra no ha podido descansar del todo bien y la comida ha sido escasa. El financista da su opinión.

-Tiene que dormir un poco más, no venir tan temprano a meterse de lleno en el trabajo...

-Es que no...

Quatre se detiene en seco: estuvo a punto de decir "no quiero estar en la casa", dando señales a un extraño de que no se siente a gusto cerca de Dorothy.

-...no quiero dejar que se acumule el trabajo. Ya me he retrasado bastante.

-Voy a traerle un café, señor Winner. –dice Dalton.

-Gracias, Robert, eres muy amable.

-A propósito, felicitaciones por su boda. Pensé que se tomaría más tiempo de vacaciones.

-Pero los negocios nunca toman vacaciones. Supongo que será en otro momento.

-Claro, señor Winner.

El Gerente de Finanzas se va, dejando a Winner sólo de nuevo con su trabajo. Hace un esfuerzo por concentrarse, pero tiene la mente en otra cosa... la vida al lado de su nueva esposa comienza a agobiarlo, incluso siendo que casi ni la ve y que apenas han pasado quince días desde la boda. Mira un sobre marrón a su costado: son las fotos de la boda que están hace una semana sin ser revisadas. Debía poner una de Dorothy en su escritorio y por lo tanto debía escoger una. Es lo correcto; todos los hombres "de su casa" tienen una foto de la esposa en su escritorio... aunque apenas si les importe, igual que el anillo... Mira su mano... para bien o para mal, ya estaba casado y ese anillo es la representación del enorme compromiso que tomó al hacerse responsable de la vida de Dorothy... ahora está preso de sus propias promesas, y ahora debe actuar conforme a lo que acordó; de todos modos, no será ni la primer ni la última obligación con la que debe cumplir sin estar de acuerdo, pero dado la actual situación entre Catalonia y él, esta será una verdadera prueba de cuanto puede resistir su cordura.

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La noche es silenciosa en la habitación de la señora Winner. ¿Qué puede hacer una persona que no tiene nada que hacer en todo el día y mucho menos en las noches? Trata de dormir, pero tanta inactividad no le permite concebir el sueño fácilmente. Siente hambre, ya se ha pasado de lo que se puede considerar una dieta normal, pero cuando tiene a Quatre enfrente se le cierra el apetito, así que espera a la noche para salir hasta la cocina.

Silenciosamente abre la puerta de su habitación, y después de asegurarse de que no hay nadie circulando, baja las escaleras y recorre los pasillos hasta llegar a la cocina. Abre la heladera, ya hay preparado parte de la comida del día siguiente, aparentemente una carne asada sin cocinar aún. Dorothy busca con la mirada dónde puede haber algo de comida pero no encuentra nada más que un poco del pollo que no quiso en el día... Sin poder evitar los deseos de comer, saca el pollo y después de buscar un plato se dispone a comerlo en la mesada.

Una sombra por detrás suyo la sobresalta; es Rashid Kurama, la mano derecha de Winner.

-El amo Quatre me pidió que le comunicara que si no quería comer en el comedor que se lo lleve a su cuarto, señora.

Reponiéndose del susto que auque lo niegue se llevó, contesta:

-No es necesario que te molestes, yo me arreglo sola... –responde ella, a riesgo de parecer cortante. Entonces agrega. –No quiero causar problemas.

-Me pidieron que esté atento a todo lo que usted necesite, al menos por el primer tiempo...

Dorothy hace una mueca de sorna, no por su interlocutor, sino por lo obvio de la situación...

-Rashid¿tu sabes quien soy, verdad?

-Esa es una pregunta compleja de contestar... Si se refiere a que es la hija de un general de la OZ y que peleó en la Guerra de las Vísperas del lado de Colmillo Blanco, sí, lo sé. Si se refiere a que es agente de los Preventers y que su vida corre peligro en la Tierra, también lo sé. Y si me pregunta si sé que es la esposa de mi amo Quatre y la señora de esta casa, por supuesto que lo sé... No sé si eso responde a su pregunta, señora.

Dorothy desvía los ojos hacia el costado y responde:

-No soy la señora de esta casa... apenas me he casado con Quatre Winner, pero nada más... No necesitas estar al pendiente de mí.

-No importa como haya sido, si el amo Quatre decidió casarse con usted, eso ya es suficiente para mí, no importan las circunstancias.

-¿Lo quieres mucho, eh?

-Todos le tenemos aprecio, es una gran persona...

La señora Winner exhala un suspiro que resume más o menos todos sus problemas y dice:

-Sí... ya lo sé. Bueno, creo que terminaré con esto y me iré a dormir, pero quisiera estar sola un rato más...

-Si, por supuesto...

Rashid se va dejando sola a Dorothy otra vez. Ella mira la porción de pollo, y de repente se da cuenta que ya no tiene más apetito.

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Otro día más de calor empieza en L4, ahora Catalonia entendía porqué los jefes de las naciones árabes unidas habían elegido esa colonia... el clima se pone cada vez más pesado conforme el día avanza, por eso la hora de despertarse es las seis. Dorothy toma su desayuno mientas va mirando un poco los titulares que los diarios de todo el espacio (de todas las colonias y de la Tierra) comunican; nada demasiado interesante, en casi todos se repite de un modo u otro la información... En primera plana: el anuncio del foro interespacial en Tokio sobre contaminación espacial, en dónde está Quatre en estos momentos para participar en uno de los paneles. Luego noticias menores: otra victoria del dúo de los tenistas estrellas de L2 en la última copa espacial, la nueva cartelera del teatro en New York y otros temas más lamentables como una explosión ocurrida en un hospital de L3, y un estudio que habla del aumento de muertes por leucemia en el último año...

Dorothy pasa las paginas sin prestar mucha atención, hasta que se encuentra con un artículo de uno de los diarios de la Tierra, el "International Daily". Ella se sobresalta al encontrar el nombre de su padre en el titular. Resumidamente, la nota hace mención varios comentarios bastante desfavorables sobre el ya fallecido General Ernest Catalonia. También sobre "La tragedia de Lago Victoria" en el 191 AC. La referencia es a la muerte de cinco cadetes de la extinta OZ en una misión de pruebas que nunca quedó del todo claro. Auque no hubo juicio, los rumores apuntaron la responsabilidad al General Catalonia y lo acusaron de negligencia, rumores que su hija conoce bien. Poco tiempo más tarde, Ernest Catalonia falleció en una misión y no se volvió a mencionar el tema de Lago Victoria... hasta que algún cretino periodista se le ocurre recordarlo... como hoy.

La sangre le hierve de rabia a Dorothy, y ella no es de las personas que se van a conformar con una llamada por teléfono, así que ahora mismo va a demostrarle quien es ella...

Inmediatamente después de leer la nota, la Sra.Winner se apresura a vestirse. Luego busca apurada unos papeles y algunas cosas más y las pone en un bolso de viaje. En vano Rashid trata de detenerla cuando ella se marcha:

-Señora, usted sabe que no puede irse de la colonia. ¡Es muy peligroso!

-¡Mira Rashid, tengo muchos medios para escaparme si quiero, así que voy a la Tierra con o sin permiso de nadie¡Si te preocupa tanto, acompáñame, porque me voy ya!

-¡Al menos espere que vuelva el amo Quatre de su viaje!

-¡Este asunto no tiene nada que ver con él¡Si vienes ocúpate de encontrar un transporte que nos lleve rápido así volvemos en el día!

Sólo Dios sabe como, Dorothy se consigue uno de los transbordadores de la Winner Corp para que la lleve con urgencia hasta la Tierra, seguida de Rashid que se da cuenta que solamente con él al lado de la rubia se amortiguará el desastre.

Para cuando llega a la Tierra, allí es de tarde todavía (por la diferencia horaria) y con relativa facilidad logra dar con las instalaciones del "International Daily". Una secretaria preocupada entra a la oficina del periodista en cuestión:

-Señor Fisher, aquí lo quiere ver una señorita...

-Ya cuando me vea se va a dar cuenta de quien soy. –exclama Dorothy entrando al despacho sin mucho pedir permiso. -¡Y soy señora! –agrega, con un convencimiento que hasta ella creería lo que acaba de decir.

El periodista echa con un gesto a la secretaria y sin inmutarse demasiado responde:

-Ya sé quien es usted... su madre ya me llamó por teléfono esta mañana también.

Dorothy Catalonia siente que la sangre le hierve de sólo saber que su madre ha reaparecido para hacer el papel de viuda triste (y le haya ganado de mano) pero trata de obviar ese tema:

-Mire, no sé y no me interesa que le dijo mi madre. ¡Pero en lo que respecta a mi, usted y su editor se van a retractar mañana de toda esta basura! –exclama arrojando el pedazo de diario sobre el escritorio.

-Por si no lo sabe en este país hay libertad de prensa y de opinión. Además yo no he dicho ningún secreto. Todos saben que el General Catalonia había sido investigado por esas misteriosas muertes, y el hecho de que haya fallecido no lo hace inocente...

-¡Esas son mentiras¡Mi padre no dejó morir a esos hombres¡Mi padre era mucho mejor que lo que mil tipos como usted lo serán jamás, así que escribe una retractación o tendrá una carta de mi abogado esta noche!

El periodista la mira desafiante: disfruta de las amenazas de la rubia, tal como lo hacen todos aquellos que se saben inmunes.

-Mire, no crea que porque se haya casado con un político de las colonias alguien se va a creer que usted es una "dulce y preocupada señora de su casa". Usted hizo muchas cosas malas en la guerra y en su vida¡no pretenderá que nos creamos que ahora es una pacifista dispuesta a entregarse a la causa de un mundo mejor... así que aquí no necesita fingir conmigo señorita Catalonia, perdón, señora Winner...

Dorothy lo mira sin demostrarle emoción, pero por dentro sabe que, aunque la crítica es venenosa, no está tan equivocada. Pero ese no es el tema de la discusión. Recuperando su semblante orgulloso le contesta:

-Escúcheme bien: puede decir de mi lo que quiera porque su opinión y la de todos me tiene sin cuidado¡pero o se retracta de lo que ha dicho sobre mi padre o usted y todo el diario tendrán un juicio por difamación que los dejarán en la calle¿Me ha entendido?

Sin darle tiempo a contestar, Dorothy se marcha de la oficina del periodista rápidamente a lo que Rashid debe seguirla para no perderla de vista mientras se arrepiente de no haberla encadenado en la casa para que no se escapase, auque con la carga emotiva actual de la blonda lo más probable es que hubiese cortado las cadenas.

-Señora, lo mejor es que vayamos de regreso. Si nos vamos ahora llegaremos en la noche.

-Espera un poco, Rashid. Todavía hay un lugar que me falta ir.

El jefe de los Magnacs hace un gesto reticente, por ella le dice:

-No te preocupes, no voy a tratar de escaparme. Sólo será un momento.

El taxi se dirige al cementerio de los caídos en la guerra. Cuando llega, se baja del auto y le pide a Rashid que la espere allí hasta que vuelva.

Dorothy comienza a caminar por el camposanto: a su lado se levantan sólidos pinos que otorgan la sombra a las almas que allí descansan. Filas y filas de placas con nombres que brillaron entregando su vida en batalla, ahora apenas son un recuerdo de lo que el mundo ha olvidado tan pronto: el horror de la guerra.

Finalmente se acerca a una de las tumbas, la que reza el nombre de Treize Khushrenada.

-Perdona, pero no traje flores esta vez. Pasé por el panteón de papá, hay puestas unas calas horribles, de esas que papá detestaba. No sé si recuerdas que decía que esas flores eran como señalar que ahí había un muerto. –Dorothy se arrodilla ante la lápida y quita algunas hierbas que ya están creciendo. –¡Ay, si vieras las cosas horribles que dijeron sobre él¡Sentí tanta impotencia de no poder ni siquiera...! Estoy tan agobiada... hay momentos que ni siquiera puedo pensar con claridad... Cuando era espía de los preventivos no tenía tanto tiempo para andar pensando, pero ahora ni eso... No sé que hacer... trato de buscarle algún sentido a mi vida, pero lo único que encuentro es la nada...

La prima de Treize Khushrenada sigue juntando algunas hierbas dispersas y no escucha que ya llegó su esposo, avisado por Rashid, por supuesto.

-No sé, amo Quatre. Apenas salimos del diario quiso venir hasta aquí. Yo intenté convencerla de que no saliera pero...

-Está bien. No te preocupes. Hablaré con ella.

Quatre se acerca a dónde está la rubia y la sorprende.

-Dorothy...

-De verdad Rashid te es fiel¿eh? –dice ella incorporándose pero sin voltear a verlo.

-¡Es que...¡No entiendo porqué haces esto! Parece que estás buscando poner en peligro tu vida. Pudo ser una trampa para hacerte venir y tú lo sabes. ¡Entiende que no puedes hacer lo que quieres, por favor!

Winner está por seguir un reproche a su nueva esposa, pero ve la expresión de ella mirando la fría tumba y decide dejarlo para después. La primer estrella ya aparece en el cielo de la Tierra...

-Bueno, ya no importa. Está anocheciendo... debemos volver...

-Si... sólo un momento más...

Quatre sigue esperando una explicación por parte de ella, pero sus dudas se quedan sin respuestas, como la vez que la encontró llorando y le dio el pañuelo. Él trata de entender qué es lo que realmente pasa, y por un momento prefiere que ella le insulte, pero que le diga algo y le demuestre que le está haciendo caso. Pero no, no puede provocar reacción en ella y la siente muy distante, pero no de él, sino del mundo. Se queda en silencio, pero por poco tiempo, porque luego murmura...

-¿Estabas enamorada de él, verdad¿De Treize?

-Yo...

La mirada de Dorothy se posa sobre el nombre de la lápida nuevamente. Ella sonríe tristemente... se da cuenta que Quatre quiere entender y no es que no le gustaría explicárselo. Para ella sería un alivio, un verdadero alivio, pero...

-No. Nunca lo entenderías...

-No te preocupes, no le diré nada a la Coronel Une... Pero vamos ahora, por favor...

-Como quieras... De todos modos cuando vea el artículo se enterará tarde o temprano.

Ella se incorpora y por fin se da vuelta para comenzar a caminar de regreso al auto. Quatre la sigue unos pasos mas atrás, pero antes de llegar a la puerta de salida ella se detiene y voltea para ver a Quatre. Él piensa que se olvidó algo, pero...

-...aunque...

Ella lo mira directo a los ojos por primera vez desde que llegó y después dice:

-...no tienen porque saber que estuve aquí. Es decir... Marimeia no sabe que a veces me escapo hasta aquí y me daría mucha pena tener que explicarme con ella...

Si Quatre quisiera entender que ocurre con Dorothy en ese momento, con solo verla a los ojos se daría cuenta. Pero por alguna razón, no logra ver nada.

-Claro...

Ambos vuelven a caminar hasta la salida donde está el auto esperando para regresar.


Diciembre de 2005 (navidad, navidad llegó)

Guau! Viernes a la noche (de hace un mes, claro) abro el correo para mandar fallidamente unos archivos y me encuentro que en un solo día ya hay cinco mensajes! Gente, debo decirles (y no les miento) que me dejaron sin aliento! Muchas gracias a todos y sigan escribiéndome y opinando (y si quieren aportar ideas también háganlo, no les prometo que seguiré esas líneas pero...)

Espero que me haya salido bien describir la casa de Quatre.. no soy muy buena para lo que es edificio, de hecho soy mala descriptora en general y en este capítulo hubo mucho de esto... sepan disculpar si no lo hice bien.

A veces pienso que escribo fics para contestar los correos... entonces hagamos eso:

Primero: No entiendo porqué razón que si yo les dije desde el sumario que estos dos se casaban se molesten por eso. Avisados estaban, además ya me expliqué en extenso en el capítulo anterior, así que no voy a volver a esto. En cuanto a la vida de los recién casados... puede terminar con todos felices y comiendo perdices, o pueden terminar todos colgados de una lámpara a punto de caer al suelo y matarlos... eso, dependerá de muchas cosas... De todos modos me gustaría que quienes lean ese final estén con el convencimiento de que esa fue la conclusión más justa, pero recién estamos por el principio, faltan muchas sorpresas y cambios de situación..

Segundo: Al momento de escribir estas líneas, doce personas ya han escrito sobre con quien debería quedarse Quatre y realmente la opinión está muy dividida. Les digo a todos que, al momento de leer este fic, tendrán que hacerlo con el riesgo de que habrá una mitad (al menos) que habrá perdido. No puedo conformar a todos, de hecho tal vez a ninguno. Me parece que el error está en que generalmente uno empieza a leer un fic y es de final más o menos previsible... Bueno, esta historia intenta ser distinta así que tendrán que mi idea es que no sea tan fácil de ver que pasa... Igual este fic en un principio iba a ser mas corto, pero ahora decidí que se va a dividir en dos partes. Para el final de la primera parte se sabrá para quien inclinó la balanza Quatre...

Me han hecho la observación de que se está inclinando mucho al 04xD... ok, lo he pensado y me parece que ustedes ven esto por la cantidad de escenas en las que aparece Dorothy... creo que ese es un vicio mío... sucede que en las historias de mis fics (sin importar del anime o tema que sean) las protagonistas suelen ser mujeres, esto siempre lo comento: en todas mis historias las mujeres son fuertes (para Wufei que nos mira por TV je je je), de cuerpo o al menos de espíritu. y es como que soy mucho más experta es describir sentimientos de mujeres que de varones y me inclino a hacer eso, además de que la amen o la odien, no podrán negarme que la rubia es muy fuerte... Hum, en parte tienen razón pero por el otro lado, debo decirles que Dorothy es uno de los personajes principales de la historia y si hay muchas líneas dedicadas a ella, pero no sólo con respecto a Quatre sino a su vida personal... Esto me hace pensar que Quatre está quedando tapado por ella... veré como lo manejo, de verdad les agradezco la observación. También puede tener que ver con el tema de las canciones, me gustaría que hubiese mas canciones relacionadas a los sentimientos de Quatre como en el capitulo 1 pero ... es que es muy difícil encontrar temas cantados por hombres donde no estén diciendo "ella; she..." etc. y se adapten a esta historia. Voy a hacer lo que pueda, pero no les prometo demasiado...

Como comentario les voy a decir que en inglés este tipo de fics 03x04xD también existen... pero de modo diferente: son Quatre y Trowa los que se pelean por Dorothy... sucede que en la versión anglosajona de GW la famosa declaración de Quatre... ¡no existe! así que las cosas tienden a interpretarse de otro modo. Además tendrían que ver las parejas que se les ocurre a los yankees, hay gente que ven como posible a Zech con Dorothy y llegué a leer uno de Dúo con Dorothy! Así que ver un 04xD no es algo tan demente, sobre todo si pensamos que hay gente que cree que la pareja ideal de Quatre es... Catherine (cuack!).

Aunque la historia tiene ya sus personajes principales, iré poniendo ciertas subtramas que se unirán al final, sobre todo cuando tenga que darle tiempo a los cambios de situación... pasa que no quiero cansarlos con otras parejas o historias que no son por las que leen esta historia... por eso evité un poco las escenas de Relena con Heero y esas cosas (sobre todo porque sé a todos los que les desagrada ella y si yo quiero escribir sobre estos dos, armo otro fic y listo) pero como irá pasando el tiempo, es lógico que se sepa que va pasando con la gente¿no? Además este fic no es sólo de amor, tiene otras historias que también son de peso... ¿a alguien les interesa o sólo están por estar?

Y ya que están tan ansiosos de ver lo que pasa, busquen más en las cosas mínimas... ya les dije que nada es lo que parece... y si no, piensen que soy una desgraciada, muejejeje!

Muy felices navidades a todos ( y supongo que también año nuevo)!

Besos

Vicky