Es curioso ultimadamente me he dado cuenta que solo cuando me siento deprimida puedo escribir cosas que valgan la pena. La tardanza, de hecho era porque no sabia como seguirle pero se me ha ocurrido algo espero sea de su agrado, gracias reviews!
¿Por qué me elegiste a mí?
Capítulo 6
El espectáculo era aterrador, sobre una extensión grande de pasto se encontraba el cuerpo de la que había sido la maestra de los hermanos Elric. Se podía observar claramente que se había desarrollado una gran batalla por las ropas manchadas de Izumi y gran parte de su cuerpo al descubierto. Cualquiera que pasara por ahí, de no ser por la sangre derramada por doquier, diría que se encontraba durmiendo cómodamente.
Fue así como el señor Curtis encontró a su esposa. Rápidamente se acercó a ella y empezó a agitarla en un intento desesperado por despertarle; sin embargo, se dio cuenta que entre más la movía más corría el riesgo de que muriera desangrada.
- Cariño! Despierta! Ya estoy aquí! –le susurró el señor Curtis a su esposa, la cual la tenía ahora en sus brazos.
Ya casi perdía la esperanza de que despertara cuando de repente, Izumi entreabrió los ojos.
- Izumi, dime algo! Lo que sea! ¡Dime que estarás bien! –le suplicó su esposo.
- ¿Do…ndé está nuestro hijo? –preguntó en un susurró casi inaudible.
- ¡No lo pude detener, se fue tras esa cosa!
- ¡Es muy fuerte… detenlo, no va a poder con él! –exclamó esforzándose ahora por hablar. De repente con la cara horrorizada su espalda se volvió a arquear para escupir otra bocanada de sangre, acto seguido se desvaneció.
Muy cerca de ahí un ferrocarril yacía detenido por la aparente falta de combustible.
- ¡Vaya esto es muy raro, la marca dice que el combustible esta bien! –exclamó un trabajador.
- ¡Bien entonces dime ¿Por qué no se mueve esta cosa?
- ¡Creo que si lo supiera ya habríamos caminado!
Más atrás en el área del comedor una rubia preguntaba junto con mucha gente que era lo que estaba pasando.
-Disculpe, sabrá usted lo que está pasando en este denshia? –preguntaba sin obtener una respuesta verdadera, lo cual la estaba cansando.
-Dicen que se ha acabado el combustible o una cosa así. –respondía un chico por delante.
-¡Han de haber atropellado a algún animal ya que parece que si hay combustible! –decía otro.
Mientras tanto en un cubículo algunos vagones atrás …
- Roze, tiene una cara muy bonita –decía en un tono adulador Ed que por fin había decidido que enamoraría a su teniente, después de todo hacía mucho que buscaba el amor de una persona sin haberlo encontrado. Además hacía mucho para él que ha Winry no había visto así que no supondría un problema. Tenia casi la certeza de que Roze le correspondería inmediatamente.
- ¿Usted lo cree así? –preguntó dulcemente Roze sintiendo la mano de su sempai acariciando sus mejillas. Ella estaba segura ahora, que el coronel sentía algo por ella. Y aunque no lo fuera no importaba, bastaba sólo sentir su mano para que todo el sufrimiento por ella vivido se desvaneciera.
- ¡Sí! Yo lo creo así –sonrió y con sus labios le recorrió sus mejillas hasta llegar a sus labios para besarla.
En eso un rumor de gente se oía cada vez más cerca del cubículo donde ellos se encontraban y sin previo aviso, la puerta corrediza se azotó para dar paso a una muchedumbre encabezada por Kathleen.
- ¡Es él! –señaló la rubia.
- ¿Él es el famoso alquimista Full Metal? El cual a la edad de 15 años seguía siendo un chico de 1.55 de estatura y que después se convirtió en un playboy entre las mu….
- ¿Cómo sabían mi estatura también? –gritó Edward que aún no se recobraba del trauma (al oír esa palabra) que había sufrido durante casi toda su adolescencia.
- ¡Coronel! Le necesitan haya enfrente, al parecer el combustible se ha ido saliendo por un hoyo mal tapeado en el piso, y quieren ver mientras alguna muestra de su alquimia. –dijo Kathleen.
- ¡Como siempre, oyen de un alqumista y se aprovechan de él….bla bla…. –exclamaba Edward mientras una gigantesca multitud se lo tragaba y lo llevaba para enfrente, dejando a Roze sola.
"Habré soñado? El coronel me acaba de besar! Es la primera vez después de mucho tiempo que alguien se siente atraído por mí. ¡No lo puedo creer! " pensaba Roze mientras seguía tocándose la frente y sus labios con sus dedos.
En la parte delantera; sin embargo no todo iba muy bien. Los trabajadores que se encontraban ahí estaban muy asustados y sin saber que hacer. Al parecer no sólo se trataba de un hoyo en la caldera donde se quemaba el carbón, sino que las en las vías algo se había atorado.
- ¿Qué demonios es esto? –preguntó uno agachándose para ver mejor.
- No logró ver nada, mejor descríbeme que es lo que ves
- Parece que hemos atropellado algo vivo, y eso vivo sigue respirando,…oh por dios! Se ve asqueroso, es apenas un bulto negrusco sin forma.
- Sea lo que sea no le queda mucho tiempo de vida, ¡mejor sácalo de una buena vez y ya vente para arriba!
-Esta bien, esta bien! Cómo siempre yo el trabajo sucio y asqueroso! ¡Además de todo despiadado!
- ¡Ya cállate! sirve para algo y ¡toma esta pala!
El coronel Elric se iba acercando cuando un horrible grito escuchó como por debajo de los rieles. De repente un temblor sacudió el vagón en donde se encontraba.
- ¿Qué demonios fue eso? –se preguntó y no sin antes apartar a la gente, se decidió a entrar al vagón de enfrente.
- Lo sabía tu venías en camino –se escuchó una voz detrás de él –como siempre tan oportuno y todo te lo debo a ti Wrath.
- ¿Quién anda ahí? Acaso no te pudiste aguantar las ganas de verme y viniste directamente por mi, Envy?
Una risilla maliciosa sacudió todo el vagón y detrás de Edward se oyó el caer de algo pesado.
- No, de hecho fue solo casualidad, pero creéme no volverá a pasar. Dale gracias a este koso o lo que queda de él. –respondió Envy por fin mostrándose y pateando un Wrath muy lastimado que no dejaba de tratar de regenerarse sin lograrlo por completo.
-¡ Como siempre tu mal gusto en la forma de hablar! Así que tu fuiste el que detuvo este denshia? –preguntó Ed comprobando que la puerta del vagón estuviese cerrada para que nadie de los pasajeros resultara herido.
-Sí y de que manera! Deberías de haber visto éste koso intentó ponerse a pelear conmigo y dejé que me correteara pero en una de ésas vi a este tren y se me ocurrió que sería perfecto. Entonces me paré en seco y agarré a este koso y ¿Qué crees? ¡Que le atino a las vías! Vieras cuántos goro goro dio entre las ruedas.
- Eres un desgraciado! ¡Mereces morir! No te atrevas a huir que te usaré de combustible para este denshia! –gritó Edward tratando de no escuchar aquella descripción y preparándose para atacarle de lleno.
Con una palmada hizo aparecer picos del suelo los cuáles encerraron al Homúnculo por un breve período de tiempo.
- Eso es lo único que puedes hacer? ¡Cómo siempre tan impredecible! Quizá necesitas más motivación así que te seguiré contando: Conoces a una tal Izumi Curtis? Por cierto muy fuerte pero no tanto como yo, claro.
Edward, que se quebraba la cabeza para mantener alejado el homúnculo, mientras pensaba en como hacer andar de nuevo al tren y mantener a salvo a Wrath, saltó de horror al pensar en que le habría hecho algún daño a su amada maestra.
- Vaya! Veo que sí la conoces! Igual reaccionó el koso que ahora tratas de proteger. No tengas cuidado a él no lo remató hasta después de matarte a ti como lo hice con ella.
Aquellas ultimas palabras hicieron que Ed estallará y empezó a propinarle unos buenos golpes al Homúnculo que tenía enfrente.
- ¡Deberías de haberte quedado en ese maldito lugar (refiriéndose a la puerta donde alguna vez, él estuvo)! –exclamó y cuando lo pudo alejar un poco hecho a andar el tren de nuevo, componiendo la caldera donde quemaban el combustible.
Las personas que se encontraban atrás se cayeron todas por el jalón tan repentino y Roze por fin despertó de sus fantasías sintiendo que su coronel se encontraba en serios problemas.
- ¡Debo proteger al Coronel! – se dijo mientras corría a los vagones de enfrente.
Al llegar al segundo vagón del tren, se encontró con un montón de gente que se estaba poniendo de pie, gracias a ello, se abrió paso fácilmente por ella. Pero antes de que pudiese abrir la puerta del primer vagón donde se estaba desarrollando la pelea de su coronel, sintió que una mano la jalaba hacia atrás de nuevo.
- Dame da! No puedes entrar! ¡taichiou ha dado ordenes de que nadie le moleste! –le señaló una rubia de ojos azules y cuerpo de envidia.
- Su vida, mientras corra peligro, la protegeré con la mía. –dijo Roze, frunciendo el entrecejo en tono de molestia a Kathleen, que ahora se ponía en la puerta.
- ¡órdenes son órdenes! No tenemos tiempo para ocurrencias como esa! –exclamó la rubia.
- Pasaré por esa puerta, sin importar que tenga enfrente. Ahora más que nada deberías de estar conmigo, para eso somos sus tenientes. –le espetó a Kathleen que ahora se mostraba enfadada por aquellas palabras.
Toda la gente ahí reunida sólo se limitaba a obervarlas, en tono de desconcierto. Después de todo ya había comenzado a avanzar el tren.
- ¿Señoritas? ¿Por qué no van las dos? En vez de estar aquí discutiendo? –preguntó uno de los pasajeros.
Las dos mas enojadas por aquello y haciendo caso omiso se empezaron a jalar de los cabellos y a rasguñar. ¬¬) baka, aho! Era lo único que se oía.
Mientras tanto enfrente la batalla seguía muy pareja. Hasta que Envy decidió irse para el techo de los vagones a fin de hacerle más difíciles las cosas a Edward.
- ¡Estás loco si crees que así podrás evitarme! –le gritó Edward, mientras le seguía por detrás. Una palmada más y un duro puño hecho del metal del techo del vagón golpeaba duramente la cara del Homúnculo.
El aire hacia sentir en Ed la sensación de que en cualquier momento podría caerse a alguno de los lados. Lo cual le dio una idea para deshacerse de Envy.
- Jajajajjaa –se reía Envy mientras le hacía señas obscenas a Ed que cada vez iba colmándose más su paciencia.
El largo cabello del Homúnculo ondeaba para todas partes, haciéndole pensar a cualquiera que lo viera que se trataba de una gran maraña de serpientes negras que se azotaban constantemente.
A Ed se le ocurrió la idea de aprovechar esa cabello para enredarlo en los muchos árboles que pasaban o en su defecto a un lado del vagón, pero la oportunidad no se daba y la pelea se estaba tornando tediosa.
Una ráfaga de viento empujó violentamente a Edward al techo de vagón y antes de que pudiese reaccionar cualquiera de los dos; el tren atravesó un túnel el cual partió en dos a Envy y dejó bastante asustado a Ed, que de seguro le hubiese tocado el mismo destino.
La pelea entre Roze y Kathleen terminó por fin cuando las dos tumbaron la puerta del primer vagón y cayeron de lleno dentro de él. Se sorprendieron al constatar que estaba completamente vacío, o al menos eso parecía.
- ¿Dondé está Ed? –preguntó Kathleen.
- Obviamente no está aquí….
Apenas había terminado de decir eso cuando oyeron un gemido cerca, las dos se asustaron de que fuera su capitán malherido.
- ¿Qué fue eso?
Para contestar su pregunta, un bulto negro que parecía estar llorando estaba recomponiéndose cerca de ellas. Los quejidos de niño que acaba ser golpeado, es decir atropellado.
- ¿Taichiou? –preguntaron las dos al unísono.
¿Será Ed el que está gimiendo? Sino es él, en ¿dónde y cómo estará? ¿Se logrará su amor con Roze? ¿Qué pensará Winry? Todo esto y más, con sólo la ayuda de sus reviews! Prometo no atrasarme me queda un mes de vacaciones!
