Parece que fue ayer, pero... henos aquí de nuevo...

Pronto vendrán tras mi secreto, siento como paso a paso todos se acercan. A veces deseo que realmente lo hagan, para no tener que ocultarme más... pero luego reflexiono y me doy cuenta de que no es lo más prudente. Y vuelvo a recordarme una y otra vez que ya pasé por esto, que he aprendido a vivir de este modo, porque estoy seguro de mis sentimientos... ¿serán los mismos que los tuyos? Estoy comenzando a preocuparme, pues como eres un ser brillante, probablemente no resistirías vivir en mis mismas sombras. Te siento cada vez más lejos mío¿te he perdido¿Te he tenido alguna vez, o sólo soy yo, intentando no ver la realidad? Desafortunadamente para mi, el silencio es la única cosa en la que me puedo refugiar, por eso lo conservo con tanto celo. Realmente ya no sé que pensar de mi destino, en este momento no hay nada que te pueda prometer, pero aunque me distrajese en mil aventuras o aunque ponga miles de kilómetros de distancia entre nosotros, ni siquiera en mi muerte arrancaré este amor de mi corazón.


GUERRAS PERDIDAS

CAPÍTULO QUINCE: Extraña en la noche

Antes de que George se vaya al auto, Catherine lo toma del brazo y le dice:

-Ahora que te vas con ellos, trata de averiguar que tiene Trowa. Desde hoy que anda raro...

-¿Otra vez con eso, muñeca? Ya tuvimos esa discusión hace tiempo, déjalo así.

-¡Claro que no! He estado pensando... y creo que está enamorado, pero no sé de quién...

-¿Ah, sí? –dice George simulado indiferencia.

-Si... en todo el tiempo que lo conozco, siempre ha sido reservado con su intimidas, yo jamás le conocí una novia, pero sea quien sea lo tiene mal... ¿Quién crees que pueda ser?

-Hum... siendo realistas, un tipo bien parecido, que nunca sale con nadie... o tiene un arreglo con una mujer casada, o es que es gay.

-¡No digas idioteces, George, o me voy a enojar contigo en serio¡Sólo ve y trata de averiguar algo!

-¿Y qué esperas que haga?

-Pregúntale a sus amigos... déjame pensar, se supone que Quatre debería saber algo, pero como aún no recobra la memoria no creo que nos sirva de mucho... y no creo que Heero suelte nada. Mejor prueba con Dúo...

-Psss, como tu digas muñeca... tus deseos son órdenes. –George muestra indiferencia, pero por dentro se sonríe; él sabe perfectamente lo que le pasa a su cuñado.

Dios solo sabe cómo, de algún modo todos coinciden en una camioneta directo al tugurio que el trenzado escogió haciendo gala de sus "conocimientos sobre cumpleaños, despedidas de soltero y otras fiestas divertidas". Dúo conduce y a su lado viaja Trowa, mientras que Heero, Quatre, George y Wufei van en los asientos de atrás, no muy conformes como el viaje va siendo musicalizado, al ritmo de "Metele con candela, Yankee, para que el barrio se mueva, metele con candela".

-¿A dónde vamos? –se anima a preguntar Heero. –Te juro que si me dices que a bailar regguetón te asesino aquí mismo.

-¿Eh? Lo pensé, pero mejor lo dejamos para cuando sea un cumpleaños... Vamos a un lugar llamado "Koala's dance".

-¿No es ese un lugar de strippers? –pregunta Wufei.

-Ajá. Las chicas van a bailar y nosotros vamos a ver chicas bailar también.

-Son desnuditas,baka. –le recuerda Heero.

-Y justamente. Sino iríamos con ellas¿dónde estaría la gracia, entonces?

-Espero que no nos metamos en un lío por tu culpa, Maxwell. –responde Chang.

-¡Anímate Wu, no seas amargado! Estuve averiguando y según me han dicho, aquí hay muchas de las chicas más lindas de las colonias, y para todos los gustos. Incluso me chismearon de que hay una vestida de Preventiva. ¿A poco no se te pasó la idea por la cabeza?

-Se ve que a ti sí, Maxwell. –dice Wufei clavándole su mirada.

-Espero que haya algo interesante o sino me voy a arrepentir de haber venido... –murmura George desde la parte de atrás.

-No hay nada de malo en que un chico vea a su chica con alguna bonita ropa fuera de lo normal...

-Un momento. –Interrumpe Trowa, hablando por primera vez. -¿Me estas queriendo decir que tú la disfrazas a Hilde?

-¡Vamos! Un poco de fantasía no le hace mal a nadie. Además, si la vieras con ese antifaz de Gatúbela y esa batita de seda casi trasparente diciendo...

-No sigas. Quiero mantener la imagen de esa chica en mi cabeza tal como está. –le contesta Heero.

-¿No te molesta que otro se imagine a tu novia desnuda? –pregunta el del circo.

-Bueno... no es que me cause gracia, claro... pero nadie puede controlar lo que pasa en la mente de otro, Trowa. Además, las mujeres hacen lo mismo. Una vez me dijo que te verías mucho mejor si en el circo en vez de telas de colores te pusieran ropa de cuero. –Trowa se da vuelta con lo que en él se puede interpretar como cara de sorpresa. –¡Jajaja¡Te la creíste sancorito! Hilde tiene solo ojos para mí.

-Y una venda tapándoselos. –comenta Wufei en venganza.

-¿Muchachos, que les parece si mejor nos calmamos? Si nos peleamos nada de esto será divertido. –la voz de la razón es Quatre, cualquiera diría que su memoria está en perfecto estado. –¿No les parece a ustedes también? –pregunta dirigiéndose a Trowa y a George.

-¡Psss! –es la nada amable respuesta que obtiene de ambos.

Mientras los muchachos pelean, las chicas se divierten mucho en el karaoke bar. Sally está dispuesta a cantarse todos los temas de los años ochenta (después de la colonia) que hubieran, así que desde temprano comenzó a acaparar la atención del escenario, por separado o en conjunto. Sentadas en una mesa, y como buenas mujeres que son, sus amigas aprovechan para contarse todo un año de noticias en una hora.

-¿Cuánto falta para que nazca el bebé de Noin? –pregunta Hilde, tomándose un daikiri.

-Pues... menos de un mes...-responde Relena. –Yo tampoco puedo creerlo, en un mes seré tía.

-Es que es increíble como ha pasado el tiempo. Apenas nazca esa criatura voy a tener que ir a rescatarla de la vida aburrida de ama de casa... Ah, es tan aburrido el happy hour sin una compañera. –comenta Sally tomándose su "Sex on the beach" de un solo golpe. –Estoy segura que si hubiera venido, me hubiera acompañado con estos temas ochentosos... algunas de ustedes son demasiado chicas para acordarse, pero esto era un verdadero hit... "crazy, crazy, crazy for you baby... What can I doooo honey? I feel like the color bluuue"

Sally grita más bien que cantar, Relena se ríe con esas risas que tienen las mujeres que se divierten en muy pocas ocasiones... Dorothy interviene en la conversación, llamando la atención de todos...

-Yo si me acuerdo de esta canción, la tenía justamente en un CD que le robé a Zech...

-¿Zech escuchaba música rock? –pregunta Sally, agarrando el trago de Relena. –Qué raro... siempre pensé que ni él ni Lady Une debieron tener adolescencia.

-Bueno, a Lady Une lo la conocía, pero Zech era de esos melenudos que se la daba de rompecorazones... me acuerdo que una vez vino a mi casa para el verano y me mostró que tenía una guitarra escondida para que en el cuartel no se la robaran ¡Jajajaja!

-¿Cómo sabes eso, Dorothy? –pregunta Relena, curiosa por saber de esa faceta desconocida de su hermano...

-Porque me acuerdo... yo era muy chica, pero es así desde que era chico... después cuando entró en la academia se hacía más agrandado porque estaba en el ejercito, pero igual era un pendejo... siempre me tiraba de las coletas...

-¿Tu usabas coletas? No te puedo imaginar con ese peinado... –le dice Relena.

-Pues créelo o no, así era. Incluso cuando tenía mas o menos diez años, la gente creía que tenía seis... Y sobre tu hermano, era un cabeza fresca. Después cambió, pero le dio mucho trabajo a mi primo al principio jajajaja.

-Ah... no sabía de esas cosas... –comenta Darlian. –No tenía idea de toda esa vida de ustedes... ¿por qué nunca me contaste esas de eso?

-No sé... me acordé cuando escuché esta música... Dios, este lugar me está poniendo nostalgiosa...

-Te comprendo, te comprendo.. –dice Sally, bebiéndose por entero la margarita.

-Bueno, ya que estamos todas juntas y eso no sucede muy seguido hagamos un brindis por Catherine... –dice Hilde.

-¡Y por que se repita de nuevo! –exclama la chica del circo.

-¡Salud!

-¿Tienen mesa reservada? –pregunta una chica vestida de conejo en la entrada del Koala's dance.

-Claro que sí. –dice Dúo. –Una mesa de seis a nombre de Quatre Raberba Winner.

-¿Pediste la mesa a mi nombre? –le dice el rubio.

-Claro... este tugurio es considerado vip... si lo pedía a mi nombre, no me hubieran reservado.

Mientas, dentro del mismo salón una de las exuberantes chicas baila para el público, pero Milliardo no le presta mucha atención. "Por lo menos pasan música de los ochenta", piensa. Mira su reloj, ha de faltar poco para la salida de su informante... y para ser francos era verdad que era la única que valía la pena mirar. Unos hombres hablan y entre ellos, una voz que podía reconocer incluso en la tumba, involucrada en lo que parece ser una conversación sobre los senos... ¡¿de Relena?!

-No me interesan las mujeres que se muestran ante todos... además sus senos están perfectamente bien.

-Bueno, Heero, parece que no eres el único que lo notó. –comenta Maxwell recordando el incidente de Relena y el prometido de Catherine.

-¿A qué te refieres? –la mirada del ex piloto se volvió más asesina de lo normal.

-Ahhhhhhhhhhhh nada... realmente... sólo fue una broma.

-Mas te vale.

Miliardo se mantiene con cautela. Si el fuera otro tipo de hombre, hubiera saltado inmediatamente a defender la honra de su hermana. Después de todo, era la excusa perfecta para sacarse a Heero de la familia. Pero todos sabemos que si no se ocupó de ella en veinte años, no iba a empezar ahora así que simplemente se cubre con su sobretodo, y espera a que los susodichos se sienten y pueda salir... Le deja el dinero al camarero y trata de marcharse con discreción, pero incidentalmente se choca con alguien, el mismísimo Quatre Raberba Winner. Ambos chocan las miradas, Milliardo se queda observándolo, sin decir nada.

-Uy, disculpe, no lo vi. –dice Quatre mirándolo.

-Esta bien, no hay problema.

-¡Vamos Quatre, ven a sentarte! –le grita Dúo y los otros desde la mesa.

-Disculpe de nuevo.

-No es nada. – Inmediatamente el agente de Preventivos se marcha a toda velocidad.

You raise me up, so I can stand on mountains

You raise me up, to walk on stormy seas

I am strong, when I am on your shoulders

You raise me up, to more than I can be

You raise me up, to more than I can be...

El público se alza en aplausos apenas Catherine termina su canción. Ella se sienta de vuelta con sus amigas, quienes también la felicitan.

Cathy, cantas precioso... –le dice Hilde. –...deberías presentarte en uno de esos concursos de la tele que buscan gente...

-¿Tu crees? No es para tanto...

-Claro que sí, creo que llegarías lejos... –le dice Relena.

-Ahhh solo me sé esta letra porque es parte del espectáculo. ¿Vendrán a verlo mañana?

-Claro que si... A ver, cuéntanos de que se trata.

-Bueno, es una adaptación de la historia de Romeo y Julieta...

-Ah¿y vas a aparecer con capa y vestida de varón? –le pregunta Sally.

-Eh... no exactamente... –una gota de sudor aparece enfrente de Cathy. –en realidad es la historia clásica, solo que Romeo y Julieta son dos familias de artistas enfrentadas, entonces aparecen todos los del circo como personajes... Por ejemplo, Mercurio, el mejor amigo de Romeo, es el león...

-¿Y quienes son el resto? –inquiere Hilde.

-Bueno, ya saben que Trowa y yo, hagan de cuenta somos Romeo y Julieta. Después la que sería mi nodriza es Melissa, la tiradora de cartas... el jefe del circo es el príncipe... ¡ah, y George hace de Teobaldo!

Las chicas intercambian una mirada entre ellas; un comentario de Hilde a Relena en el oído expresa:

-...como que le dieron en el personaje justo¿eh?

En el night club, una exuberante pelirroja vestida de vaquera baila con todas sus fuerzas frente a la mesa de los chicos, pero estos no le hacen demasiado caso. De hecho, parecen algo incómodos, pero en especial Trowa, que simplemente bebe en silencio.

-Ey, parece que no te diviertes –comenta Dúo sobre el estado de ánimo de su compañero... -¿Te pasa algo?

-Solo estoy cansado... voy a tomar un poco de aire...

Dicho esto, Trowa se levanta de su silla y se va. Todos sus amigos lo miran con sorpresa.

-Vaya, parece que tiene problemas en serio... –agrega Wufei.

-Sólo déjenlo¿quieren? –dice Heero jalándolo.

-Tiene problemas de faldas... –contesta George, agregando por lo bajo. –O de pantalones...

-Ah... –es lo único que contesta el rubio, sonrojado.

Heero le lanza una mirada de odio, pero de verdadero odio al novio de Catherine, pues sí oyó el comentario final sobre Trowa. Wufei contesta:

-Dejen de hacer especulaciones a espaldas de alguien que no está...

Pero la otra despedida no marcha mucho mejor, y como era lógico, llegó el momento de las preguntas sobre la vida íntima de la novia...

-Chicas, recuerden que esto es una despedida de solteras de amigas, y las amigas se cuentan TODO. –acentúa Sally, probablemente por el alcohol. –Así que dinos¿qué tal está?

-Pues... –las mejillas se le pusieron coloradas al empezar a hablar. –la verdad es que aún no ha pasado nada entre nosotros.

-¿Ah, no? –pregunta Hilde mientras le entregan otro daikiri –Oye, estás de broma¿verdad?

-No, claro que no. ¿Qué pasa, porqué me miran así?

-Es que... –murmura Relena muy despacio. –Es algo muy poco frecuente hoy en día...

-Sí. Es como... no sé, comprar un auto sin probarlo. –agrega Po. –Casarse es un paso muy importante.

-Me parece que estás tomándolo muy a la ligera, Catherine. –remata Shibecker.

-Pero... no las entiendo! Miren, yo no soy nadie para juzgarlas, pero... eso es decisión de cada uno...

Relena percibe que Catherine se siente especialmente molesta y no está tomando bien la conversación, entonces trata de ponerle paños fríos a la situación.

-Creo que lo que Hilde trata de decir es que si amas tanto a tu prometido, pues lo lógico sería que sintieras el deseo de entregarte a esa persona por completo.

-Y lo haré... cuando me case... Chicas, yo pensé que ustedes entenderían... No puedo creerlo... –revuelve su vaso con la sombrillita sin saberse si sentirse ofendida, avergonzada o simplemente estúpida. -Por ejemplo, tú Dorothy ¿que hiciste?...

La rubia, que hasta el momento se mantenía al margen de la conversación y estaba a punto de tomar un trago de margarita, debe hacer un esfuerzo por no escupir a todo el mundo.

-¿No te parece que eso es algo un poco personal?

-Ya es personal desde que empezaron a meterse ustedes. –responde Cathy. –Además eres la única que está realmente casada...

-¡Ey! –le reclama Hilde. –No se está casado solamente firmando una libreta...

-Pues entonces estás casada desde los quince años, no creo que eso cuente aquí. Vamos, Dorothy¿tú que opinas? A ver, cuanto pasó desde que conociste a tu esposo hasta que tuvieron intimidad.

Sally, Relena y Hilde intercambian una mirada significativa; por un momento habían olvidado el "pequeño detalle" de que la chica Bloom realmente cree en el matrimonio, pero por sobre todo en ese matrimonio.

-¿Cómo fue? Desde que empezaron a salir, cómo surgió, este tipo de cosas.

-Sí, queremos saber... –agrega Sally. Dorothy susurra un "traidora" tan inaudible como intenso su fastidio.

-Bueno... lo que ocurre es que... yo... nosotros...

La cara de la rubia se pone cada vez más roja, entre la bebida y la vergüenza. Hace un esfuerzo para respirar...

-Es que... cuando amas a alguien... hay cosas que dejan de importarte.

Dorothy mira la copa de cristal, como si el tiempo se hiciera largo y un segundo durara una eternidad.

-Cuando amas a alguien, sientes que no hay herida que sangre, y que el daño que te hagan los demás no puede alcanzarte, porque en ese momento no hay miedo, ni vergüenza ni ninguna otra cosa que verdaderamente importe. Y si sientes menos que eso, o piensas que no podrás sentirlo entonces nunca has sentido realmente nada y no deberías casarte, porque un matrimonio dónde falte el amor es insostenible, pero un matrimonio dónde falle la intimidad es insoportable... Perdonen, voy al baño.

Trowa camina hasta sentarse en un escalón a tomar aire, sin sentirse muy feliz por la aparente diversión. Mañana es día de función en el circo y no era muy buena idea trasnochar y beber, así que se alejó para no ofender a Dúo por su elección diciéndole que las desnudistas merecían más bien pena que admiración, quizás hasta hubiera sido un lugar entretenido si hubiera estado más solo. De seguro su futuro cuñado si ha de estar contento; después de todo es un tipo atrevido y mujeriego, todo lo opuesto a él. Toma la lata de cerveza que había pedido y se dedica a pensar en silencio. Su vista se posa en un tipo que camina por el estacionamiento. ¿Un ladrón? Se lo ve raro, en otro momento se preocuparía por saber que pasa pero hoy no es el día para ser buena persona.

Una vez terminado su número, la pelirroja entra al camarín. Otra bailarina, de peluca negra, pregunta:

-¿Cómo está el publico hoy, Cindy?

-Bueno, hay un buen elemento en una de las primeras mesas... Había uno de ojos color cobalto súper guapo. Pero no me hizo ni un poquito de caso... ¡y eso que me esforcé!

Mientras las chicas conversan, Midii, se termina de maquillar con su nuevo disfraz al tiempo que piensa en que hoy el agente rubio de los Preventers tiene que venir hoy. "Veamos que tal te parece esta ropa... y toda la información que tengo"

-Lo que pasa es que a los muchachos lo que los excita no somos nosotras, sino el disfraz... y las vaqueras ya pasaron de moda. –responde la de peluca negra. –Ah... no importa lo que hagamos hoy, no podemos competir contra el vestuario de Honey.

-Ah... se lo ve que es muy llamativo. ¿Qué es?

-¿No te das cuenta? Es un uniforme de Preventer... a los hombres le gusta jugar con las mujeres de peligro o autoridad.

-Así es. Y a mi me gusta jugar con ellos.

-¿Con los hombres o con el peligro y la autoridad?

-Con ambos. –responde riendo.

Un hombre entra al vestidor.

-Honey, tu turno. Está todo completo, así que haz algo bueno.

-Ok. –y pregunta mientras va por el pasillo. –-¿Alguien importante de quien tengamos que llamar la atención?

-Sí... –responde mientras corre un poco la cortina. –Ese hombre rubio de allí, preocúpate por hacer un buen espectáculo ante él.

-¿Ah sí, quién es?

-Se llama Quatre Winner, es el dueño de media L4.. quizás sea hasta dueño de este club y ni siquiera lo sepa... así que nos conviene estar en buena relación con él...

"Si es poderoso, a mi también me conviene", piensa para sí. -Muy bien, no hagamos esperar al público entonces... –responde ella mientras va tomando su boina y saliendo.

Lo que estuvo a punto de ser el inicio de una discusión en la mesa de los muchachos, se interrumpe por la presencia del anunciador.

-¡Y ahora el momento que todos estaban esperando¡En exclusiva para el "Koala's dance" por sexta semana consecutiva, la hermosa, la sensual agente Honey!

I love myself/Me amo a mi misma
I want you to love me/ Quiero que me ames
When I'm feelin' down /Cuando me deprimo
I want you above me /Te quiero sobre mi
I search myself /Me busco a mi
I want you to find me
/Quiero que me encuentres
I forget myself /Me olvido de mi
I want you to remind me /Quiero que me recuerdes

La bailarina mira a todos los de la primera fila, no todos alcanzan a llegarles con los billetes, tratan de darle la mejor propina, para que los invite a subir. Ella sólo mueve su cabellera rubia, buscando al hombre que le señalaron, antes de empezar a bailar.

-¡Vamos preciosa¡Llévame a mi! –le grita George cuando pasa por su lado agitando prácticamente todo el dinero que trajo.

-¡Espero que no creas que te vamos a pagar tu parte! –exclama Dúo.

-No se peleen chicos... –les dice la bailarina. –A ver ¡Tú, el de camisa blanca!

Todas las miradas se dirigen como rayos sobre el pobre Quatre.

-¿S-sí? –pregunta sin entender porqué tanta emoción.

-Q-Quatre, este bombón quiere bailar contigo. –contesta Dúo al verla TAN cerca de ellos.

-¿Y, vienes o no? –pregunta ella guiñándole un ojo.

-Yo... no sé...

-Anda, ven de una vez.

Con poca y nada de confianza, Quatre sube al escenario arrastrado del cinturón por la bailarina (si, así como escucharon), aunque los nervios no le permiten más que ver un par de caras y oír los aullidos más cercanos, unos cuantos por cierto.

I close my eyes/Cierro mis ojos
And see you before me /Y te veo sobre mi
Think I would die /Pienso que moriría
If you were to ignore me /Si me ignoraras
A fool could see /Un tonro puede ver
Just how much I adore you /Lo mucho que te adoro
I get down on my knees/ Me pongo de rodillas
I'd do anything for you/ Haría lo que fuera por ti

Midii lo arroja sobre una silla haciendo estragos con su camisa y la dignidad del rubio mientras ella también se va sacando la boina y la chaquetilla, que van a parar justo a las manos de Wufei.

-Ese uniforme... –dice Quatre. –...me resulta familiar.

-Claro, es del ejército. ¿Qué no sabías?

-Es que...

Ella lo va acariciando mientras se va sacando su propia ropa. Algunos recuerdos vuelven a la cabeza del joven: recuerdos menos agradables lo cruzan. Por alguna razón mientas la rubia baila con esa ropa se le hizo similar a...

-¿Dorothy?

I don't want anybody else/ No quiero a nadie mas
When I think about you /Cuando pienso en ti
I touch myself /Me toco a mi misma
I don't want anybody else /No quiero a nadie mas
Oh no, oh no, oh no

-¿Qué pasa¿No te gusto ni un poquito? –Midii lo mira ella con extrañeza.

-No... es que.. me estoy acordando de... algo.

"-¡¿Por qué no te gusto¿Es porque soy una mujer, verdad?¡¿Y si... y si yo me vistiera con otra ropa, y me llamaras por otro nombre... e imaginaras que soy otra persona¿Podrías... quererme un poco siquiera?"

-Ella… ella tiene un uniforme como el tuyo. Ella es una agente... de Preventers.

-Pues quien sea no está aquí...

Quatre se agarra la cabeza, no puede soportar más la música y los recuerdos golpeándole. Busca la salida del escenario y sale corriendo tan rápido como puede.

-¿Qué pasó? –pregunta Trowa chocándose a su amigo que acababa de entrar.

-Nada.. tengo que tomar aire...

La bailarina lo sigue mirando desconcertada, hasta que de atrás sale su compañera, señal de que debe marcharse y no arruinar el show. El rubio sale rápidamente del lugar, Trowa vuelve a su silla y pregunta desconcertado.

-¿Qué pasó¿Porque Quatre salió corriendo como loco?

-No sé, parece que se acordó de algo. –contesta Dúo. –Estaba en el escenario bailando con la chica y...

El joven de ojos verdes ve a la chica marcharse de espaldas, sin poder ver su rostro.

-¿Lo dejaron que se suba ahí¿En qué diablos estaban pensando?

-¿¡Pues que pretendías que hiciéramos!? Ojalá hubiéramos podido, pero ya bastante tenemos con vigilar a tu cuñado... –le recrimina el trenzado.

Un sonido de una cachetada femenina sobre la cara de George. Es una de las camareras furiosas porque le tocaron el trasero.

-Oh, no... y yo que pensaba que tendríamos la fiesta en paz... –Dúo se levanta. -¿Qué demonios está pasando?

Y en el karaoke bar, las chicas comienzan a sentirse preocupadas por Dorothy, que no había salido del baño en casi media hora. Al principio se lo habían alegado a la gran cantidad de gente, luego empezaron sospechar que algo andaba mal.

-Vamos a buscarla. –le dice Relena a Sally. –Hilde, quédate con Catherine a cuidar los bolsos.

Cuando ambas muchachas entran en el tocador, se encuentran a Dorothy mojándose la cara.

-Dorothy, nos tenías preocupadas... –dice Darlian, cerrando la puerta.

-Sí... lo siento, no me di cuenta de la hora.

Relena frunce el ceño; otra vez su amiga se ve con aquel aspecto cansado y sobre todo, infinitamente triste.

-Miren, mi vida no puede servirle de referencia a nadie. Yo no soy como ustedes... en general, los hombres no fueron buenos conmigo, entonces yo nos le entregué nada. No hay nada de mi experiencia que pudiera servirle a esa chica, excepto para decirle que muchas veces los hombres pueden ser realmente asquerosos.

-Pero¿porqué te pusiste así cuando empezaste a hablar de Quatre? –pregunta Darlian. -¿Te hizo algo malo?

-No... Quatre es la persona más dulce del mundo, es incapaz de lastimar a nadie.

-Es porque estás enamorada de él... –murmura Sally.

Dorothy quita la vista del piso, en vez de negarlo todo como siempre, sólo pregunta:

-¿Cómo lo sabes?

-Es que te vengo observando. Primero en la boda, te temblaba la voz cuando le hablabas frente el párroco. Y hoy me aseguré en la conversación del circo, cuando te mencionó te empezaron a temblar los ojos de emoción. Por muy buena actriz que seas, hay cosas que no se fingen.

-¿Por qué simplemente no se lo dices y ya? –le dice Relena.

-No puedo, él no me quiere.

-Pero si te le declararas quizás se fije en ti...

-Miren, mejor no se preocupen tanto por mí, vamos a volver. Quiero llamar a Quatre desde otro lado, aquí lo llamo y parece que no me escucha.

Hilde y Catherine entran también al baño.

-Chicas, vinimos a buscarlas porque estamos llamando a los muchachos y no nos contestan. –dice Catherine.

-Recién llamé a Quatre y tampoco me responde...

-Presuponemos que se metieron en alguna pelea, así que propongo que vayamos a buscarlos y les pateemos el trasero. –agrega Hilde.

-¿Qué esperamos entonces? –dice Dorothy haciendo punta ante tal misión.

Oculta entre las cortinas, Midii le pregunta a su compañera sobre el transcurso de la pelea.

-¿Qué está pasando?

-El de los ojos colbaltos le dio un sillazo a uno de los de seguridad. Y el cara de chino una patada voladora... ¡Oh, Dios mío!

-¿Qué pasa?

-¡Hay uno de ojos verdes precioso! Uy, y también pega bastante bien... Pero el chino es más guapo...

Midii se muerde los dientes, un ruido de sirena la alerta.

-¿Y eso?

-Creo que alguien llamó a la policía... ¡Oh, no, van a descubrir que no estamos habilitado como Host Club! Ahora el de los ojos celeste prusia recibió una súper piña¡Oh, no, se la devuelve al grandote! Vuelve a atacar el chino con una patada voladora... ¡Lo derribó! Esta pelea está súper, Ho... Honey¿dónde estás?

Sentado en el asiento del auto en que vino con los muchachos, Quatre observa como más vehículos de los policía se suman a los que estaban entrando. Dudando si sus amigos están bien, se dispone a bajar. Repentinamente la silueta de una mujer corriendo se va haciendo más clara. Ella corre hasta un jeep y trata de hacerlo andar, pero no puede, pues se da cuenta que los cables fueron cortados. Una voz la sorprende.

-Hola¿aún te acuerdas de mi?

La chica se golpea la frente. En efecto, es al idiota al que le había robado los diez mil...

-Lo siento Carlos, no tengo tiempo para hablar contigo...

Dicho esto le da un portazo y se lanza a correr por el estacionamiento a toda velocidad, con su ex novio pisándole los talones. Los vehículos de la policía se acercan y la alarma suena en la mente de la rubia. Policía Prontuario. Y eso no era para nada conveniente para sus actuales negocios de espionaje. Un bocinazo la alerta.

-¡Señorita, suba al auto! –le gritan desde el auto verde.

Sin dudarlo dos veces, ella acepta y Quatre sorprende al ver que el que la mujer en peligro es la misma de la que huyó hace un rato en el escenario.

-Usted es...

-¡No hay tiempo, sólo conduce! –grita apretando el acelerador del auto.


Diciembre de 2007

Hola a todos! No esperaban verme tan rápido, eh? Bueno, es el último capítulo por este año, espero en las vacaciones pode adelantar. Además la gente ya me está presionando con "Locura de amor"; dicho sea de paso¿porque la gente que lee este fic no lee el otro y viceversa, si se supone que están relacionados? No tenía pensado toda la conversación de Dorothy sobre Milli... pero.. si leen el otro fic, les prometo que veremos a Zech en su época adolescente como debe ser.

Para delinear a Midii Une me inspiré en todas las perras del mundo, les diría alguna pero no sabría por donde empezar jajajaja. No, en serio. Creo que Midii es un contrapunto a las otras personalidades femeninas del fic, considerando que Dorothy sí tiene escrúpulos, aunque haya hecho muchas cosas malas y Catherine, como se vio es súper inocentona todavía. Cambié de opinión sobre Midii Une mil veces en lo que vengo escribiendo la historia y quizás lo haga un poco más.Pronto voy a escribir un informe sobre ella en el blog.

Les cuento un poco sobre la escena del Dance: se podría decir que las tengo en mi cabeza casi desde que empecé el fic aunque la cambié también varias veces. Tenía pensado hacer que Midii trabajara en un bar, en dónde fuera Trowa a hacer las reservaciones para la noche de fiesta (aunque ahora no me puedo acordar si no era Quatre el que iba... o esa era otra versión, no sé). En cualquier caso yo siempre había quedado impactada por una imagen de la película Closer dónde aparece Natalie Portman con una peluca rosa bailando en una especie de cabaret y entra alguien y ella se queda estática al ver a esa persona (después descubrí que era un hostclub así que de ahí saqué la idea posterior de sus conversaciones con Milliardo Peacecraft). Y entre eso y la película de Demi Moore, ganó mi lado hentai jajaja (podría haber dicho "esta historia justifica ese tipo de cosas" pero ni yo me lo creo). De todos modos no teman, aunque dije que no les iba a dar adelantos, les puedo decir que Quatre y Midii no se quedan juntos (aunque la rubia le tiene ganas... si Dorothy planea algo mejor que se apure).

Mención especial a la banda de sonido de este capítulo:

La canción del Koala's Dance es "I touch myself" del grupo Divinils... esto lo decidí a ultimo momento, porque como esta escena la tengo casi desde el comienzo elegí muchos temas... en parte también pensé en el videoclip de "Crazy", donde la chica le bailaba a su compañera de viaje... No obstante, luego la cambié por "Sweet Dreams" de Eurotimics, pero después me pareció demasiado copiado de la peli de la Demi, así que lo reemplacé por este otro tema... ¿mucha info innecesaria? Ah... es que me vuelve loca la música. El que corea Dúo es un reguetton de Dady Yankee, y el que corea semi borracha Sally en el bar, lo habrán podido identificar como el estribillo de "Crazy", de Aerosmith, mientras que el que canta Catherine es "You raise me up", que como todas sabrán, es la pista original de la serie de RomeoXJuliet.

La obra se estrena oficialmente en el próximo capítulo, y como podrán irse dando cuenta, tiene directa relación con lo que está pasando en la vida de Trowa... este será un momento de tensión en la historia, así que espérenlo pronto... estoy segura que volverán a odiarme en lo próximo.

Nos vemos pronto pero si no llego a la navidad, los saludo desde ahora.

K-riños

Vicky Yun