TrAs UnA LeYeNdA
Capitulo 4
Que pesado sentía el cuerpo, pero que agradable sensación lo tenía envuelto… abrió los ojos, y por un momento, se sintió contento, ahí estaba aquella guardiana a su lado rodeándolo con los brazos en un profundo sueño, la observo detenidamente, se veía más linda con esa expresión de paz que furiosa, aunque debía admitir que si tenía razón de enojarse después de todo al parecer él libero a ese par de seres extraños que, por lo que había entendido, se posesionaron de esos cuerpos y la atacaron con todo lo que tenían… sin ser conciente de sus actos acaricio su rostro, algo que ella percibió como una sensación agradable… él pensaba en cuantas noches había soñado con los ojos de aquella guardiana y ahora que por primera vez había visto a quien pertenecían no quería alejarse de ella, aunque fuera lo más absurdo del mundo si apenas tenía un día de conocerla… la vio fruncir el ceño, síntoma de que pronto despertaría y lo único en lo que podía pensar era en ver de nuevo ese par de esmeraldas que cambiaban de color cuando se enojaba, pero esta vez en lugar de ver aquellas esmeraldas rodeadas con una línea rojiza las vio con un azul calido que le revolvió todo por dentro…
- Buenos días – le dijo él sonriéndole y ella solo lo vio fijamente, su cabello castaño estaba revuelto igual que el día anterior y sus ojos ámbares la miraban con una profundidad que le atravesó cada parte de sí…
- ¡No sé que tengan de buenos! – dijo ella tratando de ser tan dura como el día anterior y recordó el momento en que tomo parte de él sólo para poder hablar el mismo idioma y tomo parte de su memoria sin quererlo siquiera...
- ¡Claro que son buenos! Después de todo, por fin despiertas- sonrió más – Pensé que dormirías una eternidad
- No dormía, solo no tenía alergia para abrir los ojos - se sintió una tonta al darse cuanta de la posición en la que se encontraban y no recordaba alguna vez en la que hubiese estado tan cerca de un humano… se disponía a hacerse a un lado, pero él la abrazó con fuerza, acto que la dejo pasmada, se disponía a reclamar
- Me imagino que debes tener hambre – le dijo él sin soltarla
- Yo no como – dijo simplemente – Me crearon para capturar a ese par y para – callo – para otras cosas… no me crearon para vivir entre humanos, así que no como
- Ya veo… entonces ¿Cómo es que te mantienes con vida?
- ¿Qué no lo entiendes? Es como si no existiera, solo tengo una misión que llevar a cabo y ahora por tu culpa se me complicara más – con reproche
- No era mi intención… - se separo un poco de ella moviendo ligeramente su mano sobre su mentón para que lo viera a los ojos – En verdad lo siento – por un momento le pareció ver rubor en sus mejillas
- Ya no tiene caso – separándose con brusquedad de él y girando para darle la espalda – Ahora solo esperaremos a que mi energía se reestablezca para capturarlos
- ¿Y eso cuanto tardara? – sentándose a su lado
- No lo sé, creo que lo mejor será preguntar – algo mortificada – Presiento que no existiré mucho, Kerberos se pondrá como loco y Yue se burlara de mí – frunciendo el ceño
- ¿Kerberos? ¿Yue?
- Ni hablar al mal paso velocidad - Syaoran sonrió
- Es al mal paso, darle prisa – se veía dulce como una niña pequeña diciendo mal las cosas
- Pues en ese enredo que tienes por cabeza, así lo tenías
- ¿A qué te refieres?
- Nada – se sentó en la cama con algo de esfuerzo y giro los añillos hasta que quedaron en las palmas de sus manos, las junto y cerro los ojos – Kerberos de nuestros día… Yue de nuestras noches, acudáis a mí su fiel servidora, os pido por favor…- las piedras comenzaron a brillar y la habitación se torno oscura al tiempo que se escuchaban rayos alrededor del lugar y Syaoran solo permanecía estupefacto ante tal situación… un resplandor dorado se vio a lado de uno plateado. Del resplandor dorado salió un tigre con alas preciosas y porte dominante así como una arrogancia aparente, de la luz plateada salió una especie de ángel con alas más grandes y más hermosas así como el cabello plateado…
- Sabía que nos llamarías – dijo el tigre observando a la guardiana, la cual hacia una reverencia ante estos seres – Vamos Sakura, sabes que no tienes que actuar así con nosotros –le hablo calidamente algo que a ella le sorprendió
- ¿Usaste el conjuro? – le preguntó el ángel sin expresión alguna, ella asintió
- ¿Cuánto tiempo estaré así?
- ¿Así como? –le dijo Kerberos
- Sin energía – con algo de enfado en su voz, jamás se había encontrado en aquella deplorable situación, ella que presumía de ser la creación más poderosa ahora con energía suficiente si acaso para moverse
- ¡Vamos! No te enfades – le dijo Yue ganándose una mirada irritada de ella – Te pareces a Kerberos: si no son dueños del mundo no están a gusto – sarcásticamente
- ¡ESO NO ES VERDAD!- la guardiana y Kerberos al mismo tiempo
- ¿Ya lo ven? Ahora me arrepiento de haberle dejado la mayor parte en tu creación – vio a Syaoran y sonrió burlonamente – Lo siento mucho por ti Syaoran, tendrás que aguantarle el mal genio un par de meses
- ¡¿Qué?! – Sakura estaba realmente irritada sin mencionar que se sentía como una tonta – ¿Cómo que un par de meses?
- Ya lo dijo Yue, Sakura, tu energía se estuvo consumiendo durante todo el tiempo que estuviste dentro del templo, por eso no fuiste capaz de vencerlos y no creerás que en un día recuperaras lo que perdiste en siglos – vio que ella hacia una cara de obvio – ¡Ni se te ocurra pensar tal atrocidad! – con autoridad – Ustedes dos se quedaran aquí hasta que recuperes tu energía ¿Entendido?
- Pero no… no me pueden dejar con ese idiota
- Yo no te recomiendo que te expreses así de él, mi pequeña – le dijo Kerberos – Él te libero
- ¡Pero también libero a esos dos, que debo admitir me costo mucho trabajo atraparlos!
- Por eso no te preocupes, esto casi termina – Yue
- ¿Cómo que casi termina?
- Pronto lo sabrás. Ahora, sólo espero que no te encuentren con la energía a medias o te veras en serios problemas - Kerberos
- Si, ya lo sé ¡Qué no ven que por eso estoy aquí! Cuando me dejaron allá jamás me dijeron que mis poderes podían debilitarse
- No lo creímos necesario y no debes cuestionarnos - Yue
- Lo siento – agachando la cabeza – Pero ustedes me dijeron que no tenían que estar libres por el mundo
- Sí, pero sin su creador no son nada, así que por ahora mantente aquí, nosotros trataremos de hablar con Clow para ver que es lo que haremos –miro a Syaoran y luego la vio fijamente – Tal vez aprendas algo – Yue
- Regresare en un par de días – le dijo Kerberos antes de que ambos desaparecieran
Ella solo suspiro y se dejo caer en la cama, aún se sentía muy cansada y sin siquiera darse cuenta quedo en la profundidad del sueño…
Un leve sonido que se convertía en una melodía le invadió llenándola de una sensación extraña… abrió los ojos lentamente mirando a su alrededor y vio la procedencia de aquel sonido… era el agua cayendo en una cascada que le pareció realmente hermosa con sus colores al final, donde los rayos del sol se mezclaban con el vapor, formando ese arco iris de exquisitos colores, y frente a ella estaban dos seres…
- Yo soy Kerberos y él es Yue…- ambos le sonrieron (obviamente esto es en un lenguaje que no existe en la época actual) – Te hemos creado para que cumplas un propósito
- En primer lugar, tendrás que capturar a dos seres parecidos a ti, solo que ellos pueden cambiar de cuerpo a su antojo… sabrás localizarlos te hemos hecho para esto –Yue
- Tu energía es casi inagotable, pero eres mucho más poderosa que cualquier ser de este planeta, tus poderes son guiados por tu instinto, así que casi siempre sabrás que hacer y cuando no lo sepas es tiempo de retirarse, para eso tienes que concentrarte en un lugar, pero te advierto que probablemente esto consuma casi toda tu energía – Kerberos
- A pesar de lo que veas y de cómo te veas, no eres como los humanos, tu eres más inteligente y por ser una creación mágica no sabes sentir, no comes, dormirás solo cuando sea necesario o cuando no portes las piedras de tus anillos y aun así serás capaz de ejercer tu magia - Yue
- ¿Cómo me llamo? – pregunto por fin
- Sakura – Kerberos
- Ve tras ellos, Sakura, y tráelos al templo que se encuentra en aquella dirección. ¡Y no te confíes!
De su espalda salieron unas alas blancas y hermosas que la elevaron en el cielo con un destello entre dorado y plateado…
Abrió los ojos con pereza, viendo a su alrededor la habitación donde se encontraba, tenía un aspecto diferente, el piso se veía limpio y en el mueble de al lado había un florero con hermosas rosas blancas…
- ¡Veo que a has despertado! – le dijo Syaoran desde la puerta, con ropa diferente a la que usaba para sus excavaciones
- Si – tenía la voz ronca debido a las horas de sueño
- Pensé que no despertarías, llevas durmiendo desde ayer – le dijo sonriente y la miró fijamente, ella aún traía ese atuendo con el que se había cubierto en la cámara y estaba recostada en la cama con la sabana que él le había puesto encima… - Creo que te hará bien un baño – le dijo sonriente y ella solo volteo el rostro a dirección contraria del, le molestaba él y su maldita sonrisa – Si sabes lo que es ¿No?
- ¡Claro! Cuando me crearon ya existía eso, pero antes se bañaban en un rió – escondiendo la cabeza entre las almohadas
- Entonces, sí te quieres dar un baño
- Sí, porqué no – él entró al cuarto de baño y le preparó él agua en aquella tina, la cual no había cambiado nada desde la última vez que estuvo en aquella casa, lo recordaba tan lejano y a la vez igual de doloroso…
Después de que su madre murió, su padre le había empacado sus cosas sin decirle nada y las llevo a su auto donde el pequeño Syaoran no sabia que era lo que pasaba, pero sabia que no era nada bueno, y más cuando vio a su padre cerrar cuidadosamente cada ventana y puerta de la casa, en ese momento supo que tal vez pasaría mucho tiempo antes de que regresara de nuevo y así fue, su padre lo llevo a casa de Yamazaki ya que la madre de Yamazaki era pariente de su padre y le tenían mucho cariño a Syaoran, así que ahí lo dejo y se fue a viajar por el mundo como si apartándose de su hijo solucionara el mar de confusión en su interior, y eso fue algo que Syaoran nunca le perdonaría, el haberlo dejado solo cuando más lo necesitaba, ya que había perdido a su madre quien era tan importante en su vida y por otro lado le estaba agradecido de hacerlo, porque se hizo de un hermano y unos padres postizos, los cuales le apreciaban mucho tanto como él a ellos…
Su vida desde ese día no había sido muy sencilla, el padre de Yamazaki era hijo de uno de los más reconocidos arqueólogos de aquel país sin mencionar que uno de los más adinerados de ahí, el que a ambos les entraran las ganas de ser arqueólogos, pero a Syaoran le fue más que un simple proyecto de vida para no desperdiciar su tiempo y no ser un bueno para nada, para él fue algo más y no sabia exactamente, porque solo sabia que desde que su madre le había entregado aquellas piedras sus pensamientos y sueños no habían sido los mismos, desde ese día soñó con aquel par de esmeraldas que lo llenaban de calidez, pero a la vez de un amor que no sabia explicar y ahora que estaba frente a la dueña de aquellos ojos esmeraldas supo que sus destinos no se separarían tan fácilmente, y menos porque él no lo permitiría ¿Es posible querer a alguien sin conocerle? ¿Es posible amar sin que te amen?, ¿Es posible soñar con el mañana que tal vez no llegue?, ¿Es posible lograr entrar en su corazón si parece impenetrable? Esas eran las miles de preguntas que pasaban por su mente…
- ¡Hey, tonto! – la escucho decirle una vez frente a él – ¿En qué estabas pensando? – mirándolo con el ceño fruncido – Llevo ya un tiempo llamándote y no me haces caso…. No puedes ignorarme – con mucho reproche, no lo entendía, pero él hecho de que él no le prestara el mínimo de atención la ponía más furiosa que cuando él abrió la cámara liberando a esos dos que fueron su tortura durante meses…
- Lo siento, yo solo estaba pensando – le dijo un tanto sonrojado al verla con esa toalla enredada en el cuerpo, dejando muy poco a la imaginación, así que trago seco – Te prestare alguna de la ropa que hay aquí… - su tono se volvió nostálgico – Era de mi madre y creo que te quedara a la perfección – le regalo una pequeña sonrisa y le dio un leve beso en la frente, acto que la dejo perpleja y aún cuando él salió ella seguía sin reaccionar, y pudo notar el leve ardor en el rostro… ¡De nuevo eso! ¿Qué rayos pasaba con ella? ¿Por qué le tenía que pasar esto? Tal vez lo mejor era que la hubieran dejado en aquel lugar para la eternidad, eso no le molestaba o ¿Sí?
Se metió en el agua caliente que despedía vapor y que se sentía como una caricia en el rostro… cerro los ojos y por un momento pudo escuchar el agua de aquella cascada, en donde se podría decir, nació, ese sonido le relajaba tanto en él podía percibir la energía de la vida, aunque ella misma no se considerara con vida…
- Aquí te dejo la ropa… mañana, si quieres, vamos a comprar algo a tu gusto – le dijo él entrando al baño con los ojos cerrados y por poco cae y ella sonrió y agradecía que él no la viera, la verdad es que se veía lindo todo rojo con la ropa en mano y una expresión de no quiero meter la pata (para los que no sepan es cometer un error XD)
- De acuerdo – dijo ella simplemente y pensando que tal vez tomar parte de él para aprender su idioma no había sido una buena idea, si eso debía ser, al tomar parte de él estableció una conexión y solo era eso ¿Cierto?
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Mientras tanto, en el campamento, Yamazaki estaba muy preocupado, casi dos días sin noticias de Syaoran y se sentía culpable por la manera en la que engaño a su equipo, cuando Yuki lo dejo en la cámara lo primero que se le ocurrió fue ver que era lo que había en ella y aquel pergamino que se lograba divisar la primera vez que estuvieran dentro ya no estaba y el féretro abierto completamente vació y pensaba en que abría tenido dentro para que Syaoran desapareciera, así como él nunca había sido de la clase de personas que roban, él no había robado ni siquiera un dulce en toda su vida… ahora si que estaba confundido y su equipo no dejaba de preguntar donde se encontraba el que se podría decir su jefe, pero como contestar algo que ni el mismo sabía… llamo a sus padres para ver si tenían noticias de él, pero nada y llamo a cualquier persona que frecuentaban y nada…
- ¿Ya tienes noticias? – le dijo Yuki
- Aún no – su expresión era afligida
- Debe tener una razón importante para todo esto ¿No lo crees?
- Sí, la debe haber, pero mientras no la escuche no estaré tranquilo
- Cálmate, ya aparecerá…
Las palabras de Yuki no lo tranquilizaron, pero no se lo dijo…
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El baño se tardó más de lo que cualquier persona lo haría y era porque le encantaba el contacto del agua con el cuerpo que le habían brindado los Dioses, aunque no entendía por qué, si siendo esencia podía vencer… se vistió con lo que le dejo Syaoran, pero le costo un poco ponerse todo lo que le había llevado… salió del baño para encontrarse con la cara de sorpresa de él arqueólogo, que por su parte pensaba en que ella era sencillamente hermosa y no solo por el físico despampanante que tenía, si no, por una aura rodeándola que era tan calida como no recordaba ninguna… trato de disimular su sonrojo y le sonrió un poco antes de que el timbre sonara… Syaoran bajo con calma hasta la entrada y se asomo por la mirilla, viendo a una de las pocas personas que recordaba de su infancia… el señor Fujitaka Kinomoto, y sin pensarlo dos veces abrió la puerta
- Buenas noches – dijo Syaoran y el hombre sólo lo vio un tanto confundido – ¿Se le ofrece algo?
- Sí… es que mi esposa me pidió que viniera a ver si alguien vivía aquí, es que como esta desocupada desde hace años
- Pues, yo me quedare un par de semanas
- ¿Y quien es usted¿ ¿Los dueños le vendieron la casa? Disculpe si le hago muchas preguntas, pero un día ellos se fueron y no dijeron nada y pues nos quedamos con la duda de si estarán bien
- No se preocupe, señor Kinomoto, soy Syaoran Li – sonriendo ampliamente
- Syaoran, pero cuanto has crecido – le dijo Fuyitaca dándole un efusivo abrazo – ¡Pensé que jamás te volvería a ver… cuánto tiempo a pasado!
- Sí, muchos años – sonrió – Yo tampoco pensé regresar, pero aquí estoy – el hombre vio dentro de la casa y noto a una mujer que bajaba las escaleras con una blusa blanca con un ligero escote y una falda verde que se le ajustaba perfectamente y lo que más lucía en ella era esa mirada verdosa y el cabello que le llegaba hasta la cintura… pensó que se parecía a su esposa de joven
- ¿Y quién es esa señorita? – le dijo el hombre sonriente, y Syaoran la miro y no pudo evitar sonrojarse de nuevo y pensar en que le diría a aquel hombre de mirada café, que le había tratado bien desde pequeño, que había sido algo así como un tío de esos que te consienten a pesar de que a su hijo Touya no le cayera muy bien que digamos, pero se tenían cierto cariño, aunque ninguno de los dos lo admitiera
- Ella es… - "una amiga… no… mi novia… no, como se va a quedar en la misma casa, seguramente con los ideales que recordaba que tenían, no seria algo bueno decir eso…" – Es mi esposa - la cara de sorpresa de Sakura no se hizo esperar, por lo que sabía, las esposas eran las compañeras de toda la vida ¿Acaso ese tipo estaba loco o qué...?
- Ya veo – el hombre los miró tiernamente y Syaoran paso un brozo por los hombros de ella – Hacen muy bonita pareja ¿Cuánto tiempo tienen de casados?
- Muy poco – se limito a decirle y Sakura no dijo nada, ya después arreglaría cuentas con él…
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- ¡No entiendo por qué te has traído ese papel viejo! – le decía la ojiazul
- Este papel viejo, "cielo", es el mapa para llegar al templo de nuestro creador y creo que no es necesario decirte que es muy importante
- Bien… ¿Por qué a mí no me habían dicho nada de ese sitio? – mirándolo de una manera rencorosa
- Cariño, tú aun no existías, pero no te alteres que lo encontraremos pronto y cuando lo hallemos, será hora de buscar a esa estúpida guardiana. En el templo ahí hechizos y objetos poderosos que nos ayudaran a quitarle a nuestro creador…- se acercó lentamente a ella y la beso con arrebatada pasión, algo muy común en ese par de almas…
Continuara……………..
¡¡¡¡¡¡¡¡¡HELO!!!!!!!!!!
Hola de nuevo, aquí les dejo otro capítulo de "TrAs UnA LeYeNdA" espero les allá gustado, no olviden dejar sus comentarios, solo píquenle en Go, no es tardado y aunque no tengan cuenta los pueden dejar :D, bueno ya me voy jeje aún me falta el intruso jeje nos estamos leyendo XD
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ARRIBA LA LOCURA!!!!!!!!!!!!!!!
P.D de la Editora: Lectores la culpa de la demora es mía, tuve exámenes y no revise el capítulo antes, pero ya ahí lo tienen :D.
¡Escritora, tu estas más loca que cualquier loco de la tierra!
