TrAs UnA LeYeNdA
Capitulo 5
Cerro la puerta con un poco de temor… dio media vuelta y fijo su mirada en la bella guardiana frente a él con el ceño notablemente fruncido y el contorno de sus ojos esmeralda estaban rodeados de un color rojo que se volvía púrpura…esos ojos que tanto había soñado y que tenían tantas maneras de expresarse y la capacidad de emitir un calor profundo en él llenado ese vació que ni siquiera tenía en cuenta que existía. Ella lo seguía mirando profundamente, preguntándose qué era lo que le pasaba, ya hablaría con Kerberos seriamente…
- No sé que signifique aquí, pero de donde vengo eso significa que estaríamos juntos hasta la muerte y, a veces, esos lasos son más fuertes que la vida misma – le dijo ella en un tono entre confusión y enojo
- Aquí también – tranquilamente, tratando de no verse nervioso… - Pero aquí no es muy correcto que vivas conmigo sin ser mi esposa, a menos en este pueblo… - puso una mano en el hombro de la guardiana, lo cual deseo no haber hecho jamás, ya que una extraña sensación de vértigo le invadió y su piel era tan suave que tenía la sensación de fragilidad… - No… no te preocupes, sólo lo dije, no lo pensé – paso con dificultad
- Bien, pero la próxima vez que se te ocurra decir disparates avísame – se aparto bruscamente de él y trato de subir lo más rápido que pudo, lo cual no fue muy fácil ya que aún estaba muy débil… a mitad de camino se sentó, causando la preocupación de Syaoran, quien subió prácticamente de tres en tres para llegar a ella
- ¿Estas bien? – hincándose para quedar a su altura
- Creo que si los otros me vieran, se burlarían de mí ¿Lo crees? – se veía su orgullo herido – ¡Valiente guardiana soy! No pude mantener a dos almas en su sitio – apretando los puños
- No te culpes así… - le dijo él tratando de sonreír, mientras la tomaba entre sus brazos
- ¿Qué es lo que haces? – le dijo claramente ruborizada – Creo que aún tengo dignidad como para caminar
- Sí, pero ahora no puedes, así que no molestes – se lo dijo de tal forma que aquello pareció más una orden que un comentario
- Bájame - casi susurrando, mientras sentía como subían las escaleras
- No – ella iba a protestar- ¡Y no protestes, que no estas en condiciones para hacerlo! – le dijo un tanto molesto, algo no muy común en él, y cualquiera que lo conociera lo sabría, pero ella no, así que solo lanzo un gruñido
Cuidadosamente la recostó en la cama y se sentó a su lado, tomo el control del televisor, lo encendió y se recostó a lado de ella
- ¿Qué rayos haces? ¡Sal de aquí! – aquella guardiana si que tenía aire de ser Dios
- No, esta es mi casa y si quiero me quedo
Ignoro completamente las protestas de ella y siguió viendo el televisor y ahí lo vio, Eriol Hiragizawa, que, aparentemente, estaba desaparecido. Según el noticiero el se encontraba en una reunión cuando empezó a actuar de una manera extraña y esa fue la última vez que se le vio… esto era todo tan extraño…
- Y ¿Qué son ellos?– le pregunto señalando el televisor
- Son – lo medito un poco, ni ella sabia al cien que eran – Se supone que son seres mágicos, como almas capaces de apoderarse de un cuerpo con poderes y consumen la energía vital, volviéndose más fuertes y luego saltan a otro cuerpo… - sonrió – Antes tenían cuerpo, pero yo me deshice de él – su expresión era de verdadero orgullo
- Ya veo… ¿Y qué pueden hacer? – tenía tanta curiosidad y miles de preguntas
- Pues, hasta ahora, no sé exactamente cuales son sus habilidades… Sé que pueden pasar de cuerpo en cuerpo – decía enumerando con sus dedos algo que a Syaoran le pareció lindo – Hilenmi puede hacer que su goen se trasforme en cualquier cosa que tenga una forma parecida…
- ¿De qué hablas…? ¿Quién es Hile…? – no lo pudo pronunciar - ¿Qué es un goen? – Syaoran estaba claramente desconcertado y Sakura solo suspiro… por eso no le gustaba hablar con humanos, a veces son muy tontos, pero algo realmente extraño era que ese humano al verse tonto también era tan magnético…
- Hilenmi es… me parece que habías dicho Tomoyo… y el goen es el arma que portaba - Syaoran asintió – Ahora ¿Puedo continuar? – asintió de nuevo – Jashelon es – lo medito un poco, recordando los nombre que había dicho Syaoran – Eriol y usa algo llamado rancle, hasta ahora no sé lo que en verdad hace… - se quedo pensado – Pero no me quiero imaginar lo que pasara si nos encuentran antes de que recupere mis poderes… - se quedo callada meditando… no sabía que pasaría cuando la crearon jamás le dijeron que esto podría pasar… se sentía tan frustrada…
- Lo siento – aquellas palabras la sacaron de su ensimismamiento con gran desconcierto – Por mi culpa estas en estos problemas – Syaoran no la veía, solo estaba fijando la mirada en un punto inexistente, maldiciéndose a sí mismo por todos lo problemas que le causaba a la guardiana
- Ya no tiene caso – dijo ella resignada, aquel hombre no tenía la culpa de su curiosidad y lo hecho echo estaba – De todas formas, en algún momento abrían consumido toda mi energía… Yo no sabía que mis poderes podrían debilitarse, nunca lo dijeron – Syaoran le sonrió con ternura, tenía esa sensación que se conectaba con ella sin siquiera saber por que…
Desde pequeño soñó con sus ojos y eso en gran parte era su obsesión, sabiendo que la leyenda y sus sueños tenían algo que ver, se adentro al mundo de lo antiguo sin poder obtener respuestas, y ahora ella estaba frente a él siendo lo mejor que había visto y no por la perfección de su físico, todos aquellas etapas que presentaba siendo tan enojona, prepotente, sincera, tierna, cálida y un sin fin de características más lo tenían embelesado ante su presencia… la observo detenidamente y ella poco a poco iba cerrando los ojos…
- Y tu, Sakura ¿Qué eres? – ella apenas escucho la pregunta
- Yo no existo – respondió vagamente antes de caer en la inconciencia de un sueño que, para ella, era un pasar de sus recuerdos y una vida en la inexistencia…
Meses y meses buscando algo que no quiere ser encontrado… lo espeso del bosque le dificultaba más su búsqueda y es que era tan difícil rastrearlos, ellos apenas si usaban de su poder y no podía sentir su ubicación, estaba algo aburrida y molesta, sus creadores la tenían al borde de un colapso porque no encontraba lo que le pidieron, pero no entendía porque era tan importante atraparlos si ya tenían uno de los creadores bajo su cuidado… se suponía que él era el causante de toda aquella evolución anticipada y de lo que podría ser el fin del comienzo… Desplegó sus alas ya hasta había olvidado que las tenía… voló lo más alto que pudo sintiendo la libertad posarse sobre ella, y por un instante pudo sentirse con vida, pero nada es para siempre, el sol empezó a teñir el cielo con tonos marrón, indicando que Kerberos no estaba muy contento
- ¿Qué es lo que haces? – le dijo Kerberos presentándose ente ella
- Llevo mucho buscando – molesta consigo misma por ceder a tales impulsos nada dignos para alguien como ella
- Eso lo sé – el Dios alteraba su apariencia a una realmente aterradora para cualquiera, menos para ella… no le temía a nada
- ¿Qué se supone que soy, Kerberos, una bola de energía con cuerpo humano sin sentimientos? – el Dios sonrió ligeramente serenando sus rasgos
- Eres un ser mágico que no sabe sentir – se limito a decirle sin saber que algo en ella pareció entender lo que no era
- En pocas palabras: no existo – temía la respuesta
- Lo harás cuando quieras – ¿Qué clase de respuesta era esa?. Sakura solo le dirigió una mirada de desconcierto y él se limitó a decir – Ahora, es tiempo de que te apresures
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- ¿Aún falta mucho? - le preguntaba con cansancio Hilenmi
- No… en un par de días estaremos ahí
- ¡No entiendo qué es lo que pretendes! – molesta – Podríamos haber llegado en un par de minutos
- Tan bella y tan tonta – le dijo él acariciando su mejilla, en aquel autobús en el que viajaban le dio un suave beso en la mejilla – Si, pero también usaríamos parte de nuestro poder y no pienso darle ventaja alguna a esa – ella solo asintió tragándose su rabia, no entendía porque todo debía de ser como él decía…
Se podría decir que el día que piso por primera vez este mundo ella era como la segunda… Jashelon siempre fue más de confianza para Lid, llego a tener consuelo, sabiendo que ella era la más bella de aquel lugar, pero tenía que aparecer esa maldita guardiana y su energía pura, dejándola de nuevo en segunda, sin mencionar que Jashelon se obsesiono con ella, aunque no lo quisiera admitir… No lo negaba, estaba celosa, y esos celos fueron los únicos que la impulsaron a seguir adelante contra quien fuera. Dejo de divagar por aquellos recuerdos perturbadores para adentrarse en lo que probablemente pasaría con ellos…
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Estaba más que frustrado, se había quemado el coco pensado como encontrar a Syaoran antes de que alguien tuviera en cuenta que no estaba y que quizás nunca regresaría. Lo que más le molestaba era el saber que uno de sus superiores iría a ver los hallazgos y no quería ni pensar en lo que pasaría si no encontraba a Syaoran… solo tenía un par de semanas para ello, a lo mucho un mes, para encontrarlo y traerlo de vuelta, aunque fuera arrastrándolo.
Metió todo lo que pudo en su maleta, ya que pensaba salir a casa de sus padres… Syaoran a veces desaparecía, pero no por mucho tiempo y menos sin avisar y cuando lo hacia en lo primero que pensaba era en llamar a los padres de Yamazaki, ya que los quería como si fueran suyos y tal vez estando ahí lograría encontrarlo…si se comunicaba sería todo más fácil…
- ¡Diablos! – grito desesperado al sentir la maleta sobre su pie
- Calma – le dijo Yuki entrando a la tienda – Lo encontraras
- No lo sé, tengo un mal presentimiento – tratando de calmar el duelo interno
- No te preocupes ya mande a dos de los nuestros a la ciudad para que nos avisen cuando llegue Mitsuki – Yamazaki sintió un escalofrió pensando en todo lo que le esperaba si no encontraba a Syaoran y averiguaba que paso…
- Lo único bueno es que el camino para acá es largo – dijo después de suspirar
- Ya veras que todo saldrá bien- le dijo con voz apacible, Yamazaki aún no entendía como era posible tanta calma en una persona
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- ¿Cómo que estas en casa? – decía el padre de Yamazaki algo exaltado
- Si, estoy en casa… tenía ganas de recordar cosas que pensé había olvidado – sentía como si estuviera bajo la luz de un interrogatorio
- Pero debiste hablar con mi hijo, ha estado marcando desquiciadamente para saber sí estas aquí – algo más tranquilo
- Lo sé, es que fue todo tan repentino que solo te pido que no le digas en donde estoy aún, yo me comunicare con él y me encargare de hacer que se le pase el mal rato – Yamazaki siempre exageraba, pensó él a veces solo desaparecía un par de horas y él ya estaba apunto de amarrarlo para que no se perdiera y solo porque una vez se extravió en un país del cual no sabía ni el idioma
- Bien, pero promete que vendrás – alegremente
- Lo prometo, en un par de semanas iré – colgó el auricular y reflexiono un poco sobre lo dicho
- Así que él era quien te protegió – le dijo Sakura sacándolo de sus divagaciones
- Si – al decir aquella monosílaba, la nostalgia fue innegable – Él es mi padre ya que él me ha cuidado desde que mi madre murió, brindándome algo que mi sangre no pudo… - callo por un momento – Pero ahora no es tiempo de hablar de eso, aún tienes mucha fuerza por recuperar… - tranquilamente llevándola a la habitación donde encendió el televisor
- ¿Qué es eso? – preguntó ella con mucha curiosidad… no lo había notado en aquel lugar había muchas cosas que no sabía ni que eran o para que servían. Syaoran solo sonrió y le dio una leve explicación de que era ese aparato.
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Ahí estaban ambos peleando sobre temas no muy interesantes, llevaban exactamente 2 horas tratando de saber cual sería su siguiente paso
- Te lo digo, Yue, no es buena idea
- Claro que lo es – le dijo el Dios extendiendo sus alas como síntoma de su disgusto
- ¡BASTA! – se escuchó una voz a sus espaldas que les removió cada partícula mágica que poseían – Ya les he dicho que no tienen que pelear por tonterías – seguía hablando aquel hombre notablemente molesto – Ahora, Kerberos irá con Sakura y Yue, tu trata de encontrarlos antes de que los localicen
- De acuerdo – dijeron ambos Dioses desapareciendo
- Nunca aprenderán – dijo con cansancio aparente…
Cuanto tiempo había pasado no lo sabía, lo que sabía era que su antiguo colaborador aún podría salir libre y causar la destrucción de algo que él amaba: su planeta…su querido planeta, lo había creado pensando en miles de sueños que rápidamente se esfumaron cuando Lid les enseño la maldad y a pesar de tratar quitarla de raíz no pudo y el tener que desaparecer a más de esos seres le causaba angustia infinita. Aún no entendía como habían llegado a esto y se enojaba consigo mismo por haber encerrado a Lid en lugar de destruirlo, pero que se le puede hacer a quien comparte tu origen… Suspiro… por lo menos algo bueno saldría de todo lo que se aproximaba y tal vez con eso conseguiría el perdón que necesitaba para poder seguir lidiando con la inmensidad de una eterna vida con millones de seres y un sin fin de sueños inconclusos…
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Llego al lado de Sakura y sonrió complacido, ella ya no parecía tan renuente a aquella situación…
- Veo que se llevan mejor
- Si – le contesto con resentimiento en la voz… al dormir recordaba muchas cosas que no quería
- Calma Sakura, sólo vine a decirte un par de cosas – como ni Syaoran ni Sakura hablaban continuo – Número uno: lo más seguro es que recuperes tu energía antes de lo previsto. Dos: tendrás que buscar el templo ceremonial de Clow, ahí esta lo necesario para sellar las almas de los sirvientes de Lid. Y tres: por ningún motivo te separes de la piedra.
- Eso ya lo sé – le contesto con cansancio y un leve bostezo
- ¡Quien te viera diría que eres un humano! – le dijo Kerberos de la nada haciendo que ella se enojara
- Respecto a eso – le dijo Syaoran llamando la atención de la guardiana y el Dios – Ella no come – Kerberos se echo a reír casi al instante
– No lo necesita para vivir, pero puede hacerlo cuando quiera… pero conociéndola, no lo hará – si, definitivo, Sakura era una magnifica creación, pero tenia toda la prepotencia y orgullo de kero
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Llevaban una semana en aquella casa y en ese tiempo a pesar de que ella lo tratara mal él solo sonreía y la veía como si viera algo demasiado importante, y ahora ella ahí cuando las estrellas dominaban el cielo observándolo dormir y se preguntaba ¿Por qué lo veía de aquel modo? Eso no podía entenderlo, cuando estaba dentro de aquel templo su mente no divagaba en cosas absurdas ni tenía sensaciones extrañas, las cuales se suponía, alguien como ella no debería tener, después de todo ella no era más que la encargada de proteger algo que hasta el momento aún colgaba de su cuello. Esa pesada carga llevada por siglos… cada día era un reto, tenía tanto poder que dudaba que se quedara ahí para siempre. Suspiro, durante todo ese tiempo solo algunas ocasiones había conciliado el sueño, según la mujer de la televisión que vestía ropa rara… en fin durante ese tiempo se la había pasado evitando que aquellos dos entraran por la piedra que tenía en su cuello o que salieran de aquel templo… y ahora que dormía era como tener un reiniciado en su cabeza, el cual pasaba toda su misión delante de ella y era algo de lo que no quería acordarse, más que nada por aquella promesa sin cumplir. Él se movió ligeramente… se veía gracioso, el cabello revuelto, la boca abierta con un liquido saliendo de ella y una marca en la cara que parecía la cosa en la que se había acostado…
El día anterior por primera vez había logrado estar despierta casi todo el día, lo que supuso era bueno, pronto ya no tendría que disponer de algo tan absurdo como dormir. Hoy era el día en que Syaoran la llevaría a comprar algo a su medida, aunque no entendía muy bien como funcionaba la actualidad, todos se complicaban demasiado las cosas o al menos es lo que pensó al escuchar algunos relatos de Syaoran, por primera vez se estaba sintiendo algo más que nada… sonrió maliciosamente, había visto una cosa que pasaba imágenes, según Syaoran televisor, y vio que alguien despertaba de golpe cuando le gritaron al oído, sería bueno probar, así empezaría a cobrarse por haber dicho que era su esposo sin siquiera preguntarle si que esa idea le parecía de lo más divertido, algo que al igual que toda aquella semana le pareció extraño…
-¡¡¡Syaoran!!! – le grito lo más fuerte que pudo y él solo se paró de golpe sin siquiera notar que estaba enredado en las sabanas, lo más gracioso fue cuando Sakura se vio afectada, ya que ella también estaba enredada en la cobija provocando que ambos cayeran…
Sakura se sentía como una idiota por primera vez había hecho una cosa absurda y sin sentido alguno, y ahora estaba ahí tirada sobre el tipo que la libero, viéndolo tan cerca que podía sentir su respiración agitada en el rostro y ver el brillo ámbar de sus ojos sobre ella, mientras algo parecido a un "bon…bom…bon" atravesaba sus oídos y entonces lo noto en ella no había un "bon…bom…bon" que se moviera con rapidez, ni siquiera respiraba… una sensación de vació la invadió… solo se sentía como una tonta ahí encima de aquel sujeto… se levanto aprisa con la cabeza baja y un sonrojo en su rostro… esos colores si la invadían porque eran parte de su apariencia, sus Dioses jamás se molestaron en hacerla real por fuera y por dentro… Syaoran estaba muy desconcertado, el despertar de aquella manera fue tan diferente y a la vez tan irreal, pero el rostro de ella no era como el que esperaba ella se veía frustrada y eso a él le revolvió todo
- ¿Estas bien? – le pregunto con preocupación acercándose a ella
- Si ¿Por qué no iba a estarlo? – cortante y fría como le hablo el primer día
- Es que
- ¡No me pasa nada! Ahora será mejor que nos alistemos, me has dicho que iríamos a comprar ropa ¿No es así?
- Si - estaba claro, ella no quería hablar de ello y no la forzaría, pero aún así sentía preocupación
Se levanto con calma y bajo para prender el calentador, con calma y cierta perdición preparo su desayuno preguntándose que pasaba… por lo menos saliendo de compras ella se distraería, no sabía exactamente que pasaba, pero no quería que llegara la hora de que ella enfrentara a ese par de almas tortuosas. Por otro lado, aquellas palabras de "yo no existo", aún rondaban en su mente, pero que rayos le habían echo para que pensara de esa manera, le molestaba mucho la forma en que ella se veía a sí misma: Como un objeto que puedes usar y votar. Trato de calmar ese conflicto que reinaba en su interior… terminó su desayuno y al girarse la vio detrás de él con el rostro serio, algo normal… ¿Se puede conocer a alguien en una semana? Era la pregunta que vagaba por su mente, de cierta manera sentía como si hubiera pasado su vida conociéndola con solo aquellos sueños en los que veía sus expresivos ojos, que parecían ser el espejo de su alma…era una conexión que pareciera siempre haber estado presente y hasta cuando ella se enfadaba, él estaba gustoso de verlo… sonrió abiertamente, se sentía como un tonto pensando cosas que parecían imposibles
- Es hora de irnos – le dijo el sonriente
- De acuerdo - con algo de resignación
El transcurso de ida fue algo que ambos recordarían… Syaoran a pesar de haber tenido lo que podría ser una vida normal muy pocas veces salía con alguien, eso simplemente no le atraía, pero el estar viendo tal cosa era simplemente magnifico, Sakura sabía mucho de muchas cosas, pero parecía una pequeña niña preguntando que era cada cosa que se cruzaba por su camino, llegaron al centro comercial donde una señorita ayudo a Sakura a escoger lo necesario, ya que el no se consideraba apto. Le dio hambre y tomo a Sakura de la mano, una vez terminadas las compras, inconsciente de lo que hacia…él simplemente hizo lo que le nació en ese momento. Llegaron al área de comida y pidió una hamburguesa… Syaoran miro a Sakura
- ¿No quieres? – le dijo sonriente
- Ya te dije que yo no como
- Corrección, no estas acostumbrada, no lo necesitas, pero si puedes, Kerberos lo dijo – sonriendo ante el recuerdo
- Bien, pero solo si me dejaras en paz – Syaoran asintió levemente y extendió la hamburguesa, ella dudosa le dio una leve mordida e imito lo que veía hacer a Syaoran, era extraño tener esas sensaciones en la boca y lo más raro fue al pasar, era como si se convirtiera en algo, pero no sabía en que… Syaoran la vio con ternura
- ¿Qué te pareció?
- Esta bien – frunció el ceño – Creo
- Bien, te mostrare una de las más grandes delicias – sonriente se fue por un momento y regreso con un baso – Esto es un helado – le dijo él y como a una pequeña le dio en la boca… eso pareció no ser muy bueno ya que Sakura cambio el semblante y por un momento sintió miedo, si no le gustaba quizás le lanzaría lo que encontrara encima como días anteriores, cuando le aventó el despertador por el molesto sonido que emitía, pero sonrió al verla con un rubor en las mejillas y una sonrisa
- Esto es como después de pasar por la luna – le dijo ella con un tono alegre
Continuara……
Bien, debo decir que este capitulo me costo más que otros, por eso el retraso y por eso es más largo, solo les pido paciencia por si me tardo de nuevo, ya que no sé que me pasa, pero prometo no dejarla abandonada :D.
Un beso a todos y un agradecimiento a todos los que me echaron porras para que esto continué, no olviden dejar sus mensajes solo piquen go abajo y listo, un beso y un abrazo, chaito.
¡ARRIBA LA LOCURA!
