Capítulo 3: Amante.
Amante: adj. s. Que ama //Fig. Apasionado de una cosa //Com. Querido (da).
Cuando vi sus ojos vacíos un dolor inundo mi pecho, por primera vez desde que conozco a Bella nunca la vi tan fría, tan inhumana a pesar de que estaba viva. Sus ojos eran torbellinos negros que sólo reflejaban muerte, me asusto. Porque a pesar de todo le quería, a pesar de que estaba casi seguro que mis sentimientos por Grace eran más fuertes, y me dolió hacerle esto a la mujer que me entregaba todo. Pero ya no podía, mi mente deseaba estar con Grace el mayor tiempo posible, tanto que no había espacio para ella. Pero ella o no se dio cuenta, o trato de ignorarlo; ya que su mirada jamás cambio. Me odie en ese instante.
-Bella la amo.
Sé que con esas palabras acababa de romper todo lo que construimos. Hoy más que nunca odie no poder leerle la mente, ya ni sus rasgos. Su cara era una fachada fría, no había nada en sus ojos que pudiera percibir, ni el odio que yo sabía que merecía, pero que sin duda alguna me haría daño. No estaban sus ojos inundados como la última vez.
-Bella, por Dios, dime qué piensas- le suplique.
Quería saber sus sentimientos, sí le hacía más daño de lo que pensaba, quería asegurarme que siguiera con su vida humana. Que tratara de olvidarme como amor, y sólo me recordara como algo fugaz, sólo los momentos felices. Vi como abría la puerta, corrí a gran velocidad hasta el otro lado, bloqueándole el paso.
-Por favor- le pedí-. Dime algo, prométeme que no harás nada estúpido.
No quería que arriesgara su vida para oírme como la última vez, que saltara de acantilados. Quizás suene egoísta, pero no quería cargar con el dolor de Bella. Trato de esquivarme, pero fui más rápido.
-Apártate- me espeto con indiferencia.
Me sorprendí de su actitud, nunca la había oído así, nunca había sentido tanta frialdad en ella.
-Bella.
-¡Quítate!- siseo.
La vi con los ojos desorbitados, suplicante
-Entiéndeme- le dije viéndola a los ojos.
-Te entiendo- dijo con voz contenida, con una mirada nueva, llena de sentimientos inexplorados, hermosa.
-No lo haces- le recrimine.
Vi como rebuscaba en su bolso hasta sacar su móvil, marco un número. Alice le contesto.
-Aléjalo de mí- dijo con crueldad no propia de ella-. Si de verdad me consideraste una mascota buena- oí incrédulo su ironía.
Me tendió el teléfono, lo cogí con incertidumbre. Sabía que era Alice.
"Déjala en paz, le hemos hecho demasiado daño"
Alice colgó, sentí culpa. Mi familia le había mentido porque se los pedí, Alice me advirtió de las consecuencias.
-No quiero romper el compromiso, pero…
Bella se alejo a grandes zancadas, estaba dispuesto a seguirla, pero sus siguientes palabras se clavaron como espadas en mi pecho.
-Ni te atrevas a entrar- susurro, segura de que la oiría.
Sentí los labios fríos de Grace sobre los míos, trate de corresponder el gesto, pero no pude. No cuando mi mente conjuraba los de Bella, abrí mis ojos para ver los caramelos de ella. Convertí a Grace cuando me lo pidió, casa que no hice con Bella, soy feliz, los diecisiete años he sido muy feliz. ¿Cierto?, no me hace falta nada.
Pero ellos no dejan de recordarla, mi familia ya no es la misma. Por Dios, sí hasta Rosalie está deprimida, ella la quería.
-Debe estar bien- le conteste a Alice.
-No lo sé- me dijo triste-. Ella me hizo prometerle no verla.
Grace me tomo la mano fuertemente y me vio resentida, le sonreí débilmente, Alice se marcho furiosa.
"No tenías derecho"
Sabía que ni Alice, Jasper, Emmett, Rosalie, Carlisle y Esme me perdonarían, les había quitado a su hermana, amiga e hija. Grace no podía cubrir el espacio que Bella dejo, pero no fue mi culpa; nunca elegí de quien enamorarme.
Grace era lo único que necesitaba.
-Alice- murmuro afectado Jasper en la planta de arriba.
Grace y yo nos levantamos en vilo hacía la habitación de mi hermana, ya se encontraban todos ahí.
-Su tumba.
-Dios- Esme se llevo las manos a la cara.
Sentí mi corazón muerto romperse, ni los pensamientos dulces de Grace pudieron quitarme el dolor. Vi la visión de Alice de primera mano.
Dos tumbas de mármol en el cementerio de Forks.
Charlie Swan
24 de Junio
"Padre modelo, y amigo incondicional"
A su lado derecho la de ella.
Isabella M. Swan
19 de Marzo
"Mis cenizas las llevara el viento, mi alma se quedara contigo"
Y después todo se volvió negro, en un punto sin retorno.
-Iremos a Forks.
