Una lágrima, cristalina como su alma, rodaba por su mejilla... Sabía que ya nada iba a ser igual! Ella se había ido… Al igual que sus padres, al igual que Sirius, al igual que Dumbledore… Ya no tenía nada que perder... Harry miró el cuerpo inerte de ginny, sollozó fuertemente al ver como su cara había perdido ya el color, se sentía culpable… culpable por haberle permitido estar ahí… finalmente asintió levemente y la abrazó... Un resplandor verde alumbró la oscura noche... Después se escuchó el golpe de algo pesado contra el suelo...

Harry Potter sonreía, inerte junto al cuerpo de Ginny Weasley, después de todo... estarían juntos al fin… felices… compartiendo lo que los otros no podían… y jurando amor mutuo por toda la eternidad…