Se apoyo nuevamente en la silla y lo observo tenuemente, su rostro estaba tenso no se veía sorprendido por aquel intento de unión se había topado millones de veces con mujeres sin escrúpulos que llegaban a su consultorio pidiendo que falsificara sin fin de análisis claro que su ética jamás se lo permitió pero ahora era diferente tenia la oportunidad de separar a kagome de inuyasha, agacho la vista mirando la pequeña plantita enzima de su escritorio y suspiro pesadamente.

-Lo siento pero ha venido al lugar equivocada- Aquella mujer le causo repulsión no mostró sorpresa por la abnegación, al contrario se apoyo nuevamente en el escritorio y sus fríos ojos le dieron un escalofrió que le erizaron la piel.

-Vengo preparada para todo… créame que si usted no me ayuda lo hará alguien mas y no será para separarlos si no para dañar a kagome le ofrezco la ventajosa… solución de que si usted me ayuda kagome no sufrirá daño y si se rehúsa no le aseguro que siga viva para mañana- Sonriendo maliciosamente y complacida por la pavorosa cara que tenia el doctor de ojos azules.

-Cual es el plan- no se había equivocado con sentir aquel miedo hacia esa frívola y maliciosa mujer que dibujo una sonrisa en su rostro por su nueva unión, trago saliva por que sabia que aquel había sido un pacto con el diablo y podía salir perdiendo pero mas que importarle su futuro o su incierto destino le importaba kagome mantenerla lejos de las garras de su "socia" y si seguía con inuyasha esto no iba hacer posible…escucho detenidamente cada palabra que salía de la arpía frente a el y se impresionaba mas con el detallado plan, ninguno de los dos se percato de la puerta medio abierto y de el sigiloso oído pegado a ella que prestaba atención a todo lo que hablaban.

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Abrió sus ojos castaños y se lamió los labios se sentía adolorida se apoyo con los brazos y se sentó en la cama escrudiñando la habitación, no estaba el a su lado, se llevo las manos al cabello y lo acomodo detrás de sus orejas sonrió abiertamente cuando entro con una camisa verde entallada y unos jeans negros que lo hacían lucir muy sexy y una charola en la mano.

-Pensé que tendrías hambre y te prepare esto- Poniendo la charola en su regazo y sentándose a su lado para observarla, como la amaba más que a su propia vida y daba gracias cada segundo por que lo había perdonado… ¿por que lo había perdona verdad? Esas preguntas estaban muy frecuentes en su cabeza a veces le pareció imposible que ella lo perdonara pero lo hizo.

-Gracias- Regalándole una sonrisa y tomando el jugo de naranja, suspiro y volteo hacia la ventana aun cubierta se mordió el labio y dejo el jugo en la bandeja.

-Pasa algo- acariciando su mejilla que tenía un tono rosado la mirada dorada clavada en la castaña de ella que se notaba confundida deseosa por decir algo.

-Es que…No no es nada- Sonrió y tomo el pan tostado de la charola como le iba a decir que estaba preocupada que tenia un mal presentimiento ella y sus presentimientos pero eso la tenia agobiada despertó con una extraña sensación en el estomago.

-Debo ir a trabajar- Se quedo un instante contemplándola estaba cubierta por la sabana sonrió y le dio un pequeño beso en los labios muy fugaz…-Espérame así- Se levanto de la cama dejándola sonrojada y sintió un dolor en el corazón, bajo las escaleras y salio de la casa dejando esos malos presentimientos que tenia desde que se había levantado.

-Inuyasha- suspiro y se levanto enredada en la sabana blanca camino hasta el baño abrió la llave para llenar la tina y cuando estuvo llena con agua caliente dejo caer la sabana, se metió en ella como le gustaba el baño aprovechaba para meditar, recargo ambas manos a los costados de la tina blanca y recostó la cabeza dejándose seducir por el exquisito aroma a frutas.

Se bajo del automóvil y miro con resentimiento aquella casa el le podía dar mucho mas le bajaría las estrellas si era necesario, suspiro al verla oliendo las flores en el balcón dio pasos firmes y apoyo su mano en la puerta blanca toco lentamente con los nudillos y espero algunos segundos para toparse con su hermoso rostro asombrado por su presencia.

-Kouga-Con los labios abiertos e impresionada por su visita se mordió el labio estaba nerviosa como le diría que habían vuelto, bueno no era necesario decírselo era lógico.

-¿Puedo pasar?

-Claro pasa- Abriendo la puerta mucho más y exhalando aire para tomar valor y explicarle todo.

-No hace falta que me digas nada kagome… sango ya me explico-Sentándose en la sala y con los ojos azules posados en ella como le dolía saber que había pasado la noche con el que la había poseído, deseaba ser el dueño de su cuerpo y de su corazón, Dibujo una sonrisa de sagdisfaccion al saber que pronto eso acabaría y aunque se sintió mal por aquel pensamiento era mas el deseo de tenerla con el que su propia conciencia y moral.

-Yo… realmente lo siento kouga- Parada y con los ojos vidriosos el no se merecía ser lastimado había sido tan bueno con ella la había tratado como una reina un nudo se le empezaba hacer en la garganta pero su preocupación se hacia enorme cuando pensó en inuyasha que se había marchado desde la mañana si lo veía lo agarraría a golpes era demasiado impulsivo y tonto,se acerco a kouga para examinarle la pequeña partidura de labios…-Perdón también por tu herida- Tenia la mano en la barbilla de el inocentemente.

-No te preocupes-Sintiendo la calidez de sus finos dedos en su rostro y no pudo mas aquellos labios lo tentaron aquella inocencia tomo su mano y la bajo y entonces la beso sintiendo la suavidad solo duro unos segundos aquel beso por que ella lo aparto y lo miro asustada…-Perdón kagome yo…-No termino su frase cuando ella lo interrumpió con el gesto tenso.

-Será mejor que te vallas- Si inuyasha se hubiese dado cuenta de ese beso seguro mataba a kouga y lo menos que quería era causar problemas por eso seria mejor mantenerlo en secreto, Observo como se levanto y la tristeza en sus ojos azules era cada vez mas evidente tomo la perilla plateada y le dio vueltas abriendo la puerta y saliendo, recupero el aliento y camino hasta el sillón dejándose caer en el estaba tan asustada acaso seria ese el horrible presentimiento permaneció varios minutos sentada hasta que su silencio y preocupación fueron interrumpidas por mas toquidos se levanto exaltada acaso seria nuevamente kouga corrió hasta la puerta y la abrió, la respiración se le fue y los labios se le abrieron al igual que sus ojos se puso tan pálida como una hoja de papel –Kikyo-Con un hilo de voz y sin pestañear.

-Kagome- Sonriendo y repasando el rostro de la pobre e ilusa frente a ella…-Vamos kagome no soy un muerto-

-Que buscas aquí- Tragando saliva y esperando lo peor pero kikyo parecía tan tranquila incluso preocupada la hizo a un lado sutilmente y entro a la casa, agacho la vista mientras su mano temblaba en la puerta la cerro lentamente y se volvió hacia ella.

-Bonita casa- Levanto una ceja y nuevamente la observo tan tensa tan pálida pero ahora vestía sensualmente seguro inuyasha había escogido la ropa llevaba una blusa roja con un diminuto escote un lindo collar de corazón que brillaba y una falda arriba de las rodillas y zapatillas, se sentó en el sofá y agacho la vista en sus manos tenia un fólder que apretaba recelosamente.

-No eres bienvenida… será mejor que te vallas- Intentando recobrar la compostura pero con los labios apretados por la impresión, que quería acaso buscaba vengarse no le tenia miedo y sabia como defenderse, al notar los ojos de kikyo llenos de tristeza comprendió que no era venganza si no otra cosa ¿pero que?.

-No busco problemas kagome… solo enmendar mis errores se que fui muy mala contigo y quiero pedirles perdón a ti y a inuyasha- Empezó a sollozar y entonces kagome se acerco rápidamente a ella intentando consolarla que tonta pensó mientras retomaba la palabra –Me voy a morir y no quiero llevarme en la conciencia el trato que te di- La joven que ahora se encontraba sentada a su lado la miraba atónita que quería decir con sus palabras a que se refería con morir tal vez hablaba metafóricamente o algo así.

-Si no me crees aquí están los resultados de mis análisis…Tengo cáncer- Dijo sollozando y soltando el llanto mientras hundía su cabeza en el hombro de kagome que se quedo helada con aquella confesión.

-Me voy a morir- Llorando estrenduosamente…-Muy sola- Separándose y viendo los ojos de su paño de lagrimas estaba funcionando su artimaña surtía efecto –Dile a inuyasha que lo amo y que siempre lo amare pero no le digas de mi enfermedad no quiero que se preocupe por una moribunda –Llevando las manos a los ojos fríos y limpiándose las lagrimas de cocodrilo, kagome se levanto y se llevo una mano a la boca tratando de evitar sollozar kikyo se iba a morir y ella no podía permitir que se quedara sola que pasara sus últimos meses sin inuyasha esto le haría mas torturosa su enfermedad.

-Si…Tu quieres…-Los labios le temblaban y los ojos se le ponían vidriosos…-Si tu quieres puedo dejarlo- Sentía un dolor horrible en la garganta y el corazón se le hacia añicos por decir aquello pero no podía vivir con ese cargo de conciencia sabiendo que alguien se estaba muriendo y que aparte era infeliz.

-Harías eso kagome- Sonriendo burlonamente mientras la chica le daba la espalda se mordió el labio había ganado…-No yo no puedo ser la causante de su separación… y en todo caso inuyasha no te dejara tan fácil.

-No te preocupes kikyo el estará contigo-Tartamudeando por que tenia que ser así por que no podía ser un poco egoísta y dejar de pensar en los demás y pensar un poco en ella misma pero sabia que no seria feliz no llevando la muerte infeliz de kikyo enzima.

-Gracias kagome que buena eres, Pero la única forma en que el estaría conmigo es si el…. Pensara que tienes algo que ver con ese amable doctor el tal kouga- la abrazo hipócritamente que estupida había resultado esa mujer parecía una niña una niña muy tonta e ingenua.

-Será mejor que te vallas- Empujándola levemente y aun aguantando el llanto, kikyo dejo el fólder en el sillón por si kagome se echaba para atrás lo viese y siguiera firme en su idea, todo había resultado perfecto sonrió complacida y ni siquiera se despidió ahora solo quedaba esperar que le tomara la palabra de fingir un romance con kouga y entonces el pobre inuyasha correría a sus brazos buscando apoyo y quien mas que ella para dárselo cerro la puerta detrás de si sin importar el daño que acababa de causar.

-Por que- Dejándose caer al piso y llorando desconsoladamente ¿por que? Cuando todo parecía tan perfecto tenia que pasar eso, golpeo el suelo varias veces, se odiaba por el hecho de tener un corazón tan blando de no negarse a esas ideas de ayudar siempre a los demás y pensando sobre todo en la proposición de kikyo de fingir un romance con kouga era cierto inuyasha no la dejaría no tan fácil amenos que pensara que le había mentido y en todo caso terminaría odiándola por siempre.

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-kagome amor ¿donde estas?-Dejando las llaves en la mesa y subiendo los escalones rápidamente… hay estaba apoyada en la ventana con la luz de la luna que le daba en el cabello, sintió que el corazón se le rompió cuando volteo su rostro y lo vio lleno de lagrimas los ojos hinchados y los labios rojizos por tanto llorar se acerco hasta ella e intento abrazarla pero ella lo empujo con tanto fervor que se quedo confundido por su reacción…-Que pasa por que te comportas así.

-Tenemos que hablar…-Los labios le temblaban pero estaba firme se volteo hacia la ventana mientras sentía la penetrante mirada dorada clavada en ella y con voz firme y sutil comenzó hablar…-Lo que te quería decir en la mañana… era esto no espero que me perdones- Apretó los labios para evitar sollozar es como si todo hubiese estado planeado para ese momento como si la vida se empeñara en separarlos…-Me… enamore de kouga tengo… un romance con el y hoy vino y lo bese y…- Sus palabras fueron interrumpidas cuando el la volteo bruscamente y la azoto con el vidrio sintió un ligero dolor pero mucho mas cuando su inuyasha tenia aquella bestial mirada sobre ella y sus ojos vidriosos.

-Eso no es cierto… por que me mientes- Apretándola fuertemente de los hombros y el gesto distorsionado por las palabras de ella… no eso no podía ser cierto ella no, un nudo enorme se le empezaba a formar en la garganta y los ojos le ardían horriblemente jamás había llorado solo lo hizo una vez de pequeño y se prometió jamás hacerlo nuevamente…-Dime que no es cierto… por favor kagome dímelo- La voz era ronca y quebradiza.

-¡SI LO ES LO ES! LO A MO LO AMO- Con sus ojos castaños puestos en el y soltando lagrimas por el dolor que le causaba verlo así pero el corazón se le partió cuando inuyasha soltó una lagrimita una tan pequeña pero lo suficientemente grande para notarla y los labios se le abrieron el la soltó…-Inuy...asha- Dijo en un sollozo y con un hilo de voz.

-Lárgate kagome lárgate…. Esta era tu venganza lo conseguiste solo lárgate- Dándole la espalda y sin soltar ni una lagrima mas era un tonto como se pudo dejar engañar tan vilmente no se merecía tanto dolor por aquel olvido por que lo que sentía en ese momento era el dolor mas grande e insoportable que un ser humano puede sentir…

-No inuy…-No termino la palabra cuando el la volteo haber con el gesto tenso los labios apretados y una mano en el aire cerro los ojos pensando que aquel golpe lo tenia bien merecido pero al no sentir dolor los abrió tenia la mano en el aire y apretaba fuertemente el puño la miraba con desprecio con rencor pero sobre todo con un dolor inmenso que le desgarraba el alma y por un instante estuvo apunto de echarse para atrás de decirle por que había dicho eso pero no pudo por que el la jalo tan fuerte que la saco de el cuarto y azoto la puerta –¡¡Ábreme!! Inuyasha ¡¡ábreme!!- Golpeaba la puerta débilmente hasta que le dio la espalda y s e dejo caer lentamente al suelo recargada en la puerta de madera… ya no lloraba las lagrimas se le habían terminado solo tenia la mirada perdida y el corazón roto estaba arrepentida tan arrepentida de haberle causado tanto dolor al frágil corazón de su inuyasha.

-Antes de pegarle… prefiero cortarme la mano- Tenia la voz ronca y miraba hacia la luna maldiciendo esa noche, maldiciéndola a ella por su cruel venganza solo lo ilusiono se acostó con el… y todo para lastimarlo para destrozarlo pues lo había conseguido había terminado por completo con la poca humanidad que le quedaba nadie nunca le haría sufrir así, en un ataque de furia golpeo el vidrio destrozándolo e incrustándose varios fragmentos en la mano que empezó a sangrar, pero no sintió el dolor, era mas fuerte el que sentía en el alma millones de veces mas, ya no escuchaba los gritos de kagome detrás de la puerta que suplicaba entrar ya no quería verla jamás, solo imaginaba a kagome con ese maldito lobo burlándose de el y en sus narices –¡lárgate!- Volvió a gritar mientras se llevaba una mano al rostro manchándolo de sangre.

Se levanto del piso con la respiración entrecortada y los ojos nublados por las lágrimas y apoyo una mano en la puerta este era el final de todo de su vida con inuyasha y todo era su culpa el ya no escucharía sus explicaciones y quizás era lo mejor el la olvidaría como lo había hecho antes y ella… no ella nunca empezó a caminar bajando cada escalón renunciado a el con cada paso a sus anhelos y sueños a una vida juntos jamás debió despertar jamás debió perdonarlo jamás.

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-¡pero kagome que te paso!- Ayudando a su amiga a pasar estaba ojerosa despeinada y sin vida parecía una muerta en vida cerro la puerta y la llevo hasta la sala ayudándole a sentar…-Que te paso ese tonto de inuyasha te hizo algo-.

-No sango fui yo quien lo lastimo – Tenia la mirada perdida incluso ese brillo estaba tenue la luz de los rayos solares pasaban por el gran ventanal enfrente de la sala y le daban en la cara y aun así se sentía en penumbras había estado dianbulando toda la noche pensando.

-Como es eso kagome- Se encontraba confundida a que se refería kagome, pero mas que confundida preocupada por su estado de animo acababa de salir de una depresión para entrar en otra ya sabia ella que volver con inuyasha no era buena idea apretaba los puños pero se suavizo al verla tan triste se sentó a su lado y la abrazo.

-Tranquila sabes que no estas sola y te lo he dicho millones de veces vas a salir de esto como saliste antes- Acariciándole el cabello y sintiendo las lagrimas que empezaban a mojar su blusa blanca pobre kagome si que tenia mala suerte y maldito inuyasha el era el único culpable de que estuviera así.

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Estaba mirando el techo que se le movía totalmente intoxicado por tanto alcohol que había consumido y con una sonrisa burlona en el rostro pensando en que estupida suerte le había tocado vivir, a su lado había dos botellas una de vodka y otra de whisky totalmente vacías y las sabanas estaban manchadas de sangre ya coagulada que había derramado por la herida de la que aun no se percataba….-Malditas mujeres…

-No todas somos malditas inuyasha- Sonriendo desde la entrada de la puerta por verlo así tan derrotado y patéticamente triste, cuando toco la puerta y nadie le abrió era mas que obvio que la tragedia ya había pasado y como era de esperarse inuyasha totalmente tirado y ebrio.

-Lárgate kikyo quiero estar solo- Con la vista aun fija en el techo y sin voltear si quiera a verla no tenia ánimos de nada su celular tenia varias llamadas perdidas de su trabajo para lo que le importaba le valía un reverendo comino todo en ese instante solo quería sacársela de la cabeza.

-Vamos inuyasha… quiero ayudarte- Acercándose y desviando la vista a la herida dejo su bolso en el pequeño burot a un lado de la cama y entro al baño buscando gasas y agua oxigenada para limpiarle la herida, se dirigió a el y empezó a limpiarla la herida ni siquiera opuso resistencia su estado era denigrante tenia los ojos vidriosos estaba despeinado y tenia un terrible aliento a alcohol…-Te dije que esa una mujer de buena no tenia nada…- Se asusto cuando inuyasha se puso en pie y la vio con rencor pero mas fue su impresión cuando la abrazo fuertemente.

-Quédate conmigo y perdóname jamás debí dejarte por la traicionera de kagome- Estaba conciente de lo que decía, kikyo a pesar de todo, estaba hay apoyándolo y kagome esa… la abrazo mas fuerte pensando que quizás algún día la amaría la mitad de lo que amo a la otra…

-Para siempre- Correspondió el abrazo y sonrió todo había sido un éxito mejor de lo que esperaba pensó que tendría que darle tiempo a inuyasha para olvidarse de kagome pero era evidente que no, estaba demasiado herido… para cuando kagome se diera cuenta que todo fue una trampa seria demasiado tarde por que planeaba embarazarse así esa tonta no opondría resistencia y seguiría su vida lejos de inuyasha de su inuyasha.

(2 MESES DESPUES)

-kagome tienes que comer algo no puedes seguir deprimida- Tenia una charola en las manos y miraba a kagome que estaba recargada en la puertecilla de la terraza mirando el cielo despejado y azul.

-No tengo hambre- Miro a sango con la comida y sintió un malestar estomacal que la hizo salir corriendo hacia el baño y vomitar desde hacia varias semanas tenia nauseas y mareos pero no tomo importancia pensó que seria parte de su estado, inuyasha ni siquiera la busco bueno que podía esperar ella fue la causante y seguro ahora estaba con kikyo feliz de la vida y ella sufriendo así…-Desde hace algunos días me da asco la comida sango por eso no como-.. Llevándose la mano a la boca para limpiársela y mirando a sango desde abajo con cara de cansancio.

-Oyes…. Hay no- Sus ojos cafés se abrieron mucho mas, vomito, nauseas, mareos se llevo una mano a la cabeza como kagome podía ser tan ingenua y despistada para no darse cuenta..-¡ESTAS EMBARAZADA!

Esto hizo que la joven que estaba apoyada en el escusado se hiciera para atrás golpeándose con la pared y abriendo sus ojos castaños mucho mas que embarazada no eso no ¡podía ser! No en ese momento y ahora que haría ni siquiera tenia trabajo había metido algunas solicitudes en jardines pero no le habían hablado estaba viviendo en casa de sango y embarazada no pudo evitar sonreír embarazada… de inuyasha.

-En este momento iremos al hospital- Agarro a la joven de un brazo y casi la llevo arrastras hasta el carro.

-Sango no era necesario que viniéramos hasta acá- Apoyando sus manos en el regazo y mirando a las personas que entraban y salían del consultorio de kouga y tenia que ser el justamente quien la atendiera pobre la decepción que se llevaría pero era mejor así, no darle falsas esperanzas había meditado la cuestión de su supuesto embarazo y se encontró con la sorpresa que si era cierto seria la mujer mas feliz aunque tuviera que ser madre soltera por que inuyasha jamás le creería que era su hijo y no de kouga que dilemas trae la vida pensó mientras suspiraba.

-Señorita kagome el doctor kouga dice que pase- Apretando fuertemente la lista de pacientes y con la cara muy tensa que kagome volviera al consultorio y viese a kouga no le agradaba nada, cuando pensó que por fin tendría una oportunidad esta se iba sin siquiera llegar, observo con recelo como la muchacha entraba al consultorio y respiro pesadamente.

-ka..gome- Dijo casi en un suspiro al verla hay tan radiante y con ese brillo especial que la caracterizaba no se veía tan triste como pensó que estaría después de terminar con inuyasha…-Toma asiento- Sonriéndole había sido paciente y le había dado tiempo un tiempo que se le hizo eterno pero hay estaba como un regalo que dios le había dado.

-Bueno… pues es que- Trago saliva y rió nerviosamente...-Necesito que me confirmes mi embarazo- No supo de donde saco fuerzas para decir la frase completa sin tartamudear, observo a kouga el cual cambio rápidamente esa sonrisa.

-Embarazo… de inuyasha…-Tenia una pluma de metal en las manos que por la molestia que le causo aquella la rompió en dos maldito inuyasha como lo odiaba.

-Si- Miro los pedazos de pluma que cayeron al escritorio un poco impresionada por las fuerzas del doctor y sobre todo por su evidente molestia.

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-Efectivamente estas embarazada- Sentándose en el sillón y suspirando pesadamente que mala suerte… pero eran mas fuertes sus sentimientos que el odio hacia ese embarazo aun así quería estar con ella la miro de reojo mientras se acomodaba la ropa y no pudo evitar sentir deseos por ella también observo la sonrisa que tenia…-Bueno kagome y que piensas hacer… digo criar un bebe sola no va hacer fácil-.

-Lose pero es la pequeña luz que me mantendrá fuerte- Olvido las tristezas la lejanía de inuyasha lo trágico que había sido su vida hasta ese momento con aquella noticia un bebe suspiro al imaginarse al pequeño entre sus brazos.

-Kagome siempre e sido clara contigo y lo seré nuevamente…Ese bebe crecerá y algún día te preguntara donde esta su papa… yo te ofrezco la opción de ser ese padre sin que me des nada cambio tu sabes que te amo, y que aceptaría a ese hijo como mió inuyasha jamás sabría y ese bebe no se vería en la penosa necesidad de sufrir humillaciones en la escuela- Tomo aire despues de haber dado ese gran discurso y quedo sagdisfecho por que la mujer que estaba enfrente pareció interesada no lo suficiente pero había causado dudas en ella y eso ya era un avance, ella no respondió solo se limito a sentar y a observarlo seriamente….-Si te casas conmigo te ofrezco una vida estable…No pienses en ti si no en lo mejor para tu futuro hijo- Se había jugado todas sus cartas si esto no funcionaba nada lo haría agacho la vista triste sin respuesta y sospechando que su sincero discurso no funciono como el esperaba.

-Si… yo me caso con usted…No le ofrezco una vida intima ¿usted esta dispuesto a eso?- Todas las palabras de kouga habían sido pequeñas punzadas en su corazón este bebe necesitaba de un padre un buen ejemplo y kouga lo era no encontraría mejor padre para su hijo, no sabia si era lo correcto sacrificar su propia felicidad pero al pensar en ese pequeño que empezaba a formarse algo dentro de ella le decía que si.

-Tu pones las reglas y yo las obedezco- Una sonrisa se asomo de sus labios lo había conseguido por fin después de tanto esperarla ella aceptaría ser su esposa y una vez que estuvieran casados la haría cambiar de parecer con respecto a la intimidad o eso pensó el.

-Déjeme pensarlo y arreglar primero mi divorcio con inuyasha…usted sabe que esa situación no termina por finalizar quedo estancada- Se levanto de el asiento y se despidió con un saludo de manos empezó a caminar a la puerta y cada paso se le hizo tan pesado como si lo que acabase de hacer fuese el peor error, Siempre había sido tan sumisa tan ingenua pero debía dejarse de esas actitudes y empezar a defenderse por su hijo por su vida por el futuro incierto que ahora parecía mas claro por aquella torpe decisión.

-Y ¿que paso si estas?- Apretó las manos fuertemente y abrió los ojos cuando kagome acento con la cabeza afirmativamente la abrazo tan fuerte aquello la emociono la harían tía se separo y la miro a los ojos no se notaba tan feliz –Que pasa acaso no estas feliz por tu embarazo-.

-No, no es eso sango como crees es sobre la propuesta de kouga… el me propuso casarme con el sin pedirme nada a cambio- Agacho la vista y suspiro una especie de presión se empezaba a hacer dentro de ella.

-Si me preguntas a mi yo que tu aceptaría kouga es un buen hombre kagome y el seria paciente contigo en todos los aspectos-Caminaba con kagome a su lado y hablaba seriamente solo quería lo mejor para ella y su futuro e inuyasha no estaba dentro de el.

Continuara…. No todo puede ser tan fácil y solo felicidad y a los protagonistas les queda mucho por pasar